Esta ves creo que tuve el capitulo a tiempo, pero bueno eso es porque no se cuando lograre volver a actualizar, porque estoy de vacasiones y hay muy poco tiempo para escribir.
Lamento tambien el suspenso en el que les dejare.
En este capitulo se dan a conocer los resultados de sakura, ella ademas tendra un problema ma. algo le sucede a Ino y aun que habia pensado en darlo a conocer en este capitulo decidi que si lo hacia ino quedaria como ua histerica y no quiero eso, mejor lo dejare para el siguiente, porque si, tiene que ser visto pronto. y claro, tenten tiene una historia, no esta aqui solamente para ayudar a los demas y causar problemas y bueno aqui hay pistas sobre lo que le sucedio.
espero que les guste.
Retorcijones
Aquella había sido la peor mañana para Sakura. Desde que se separó de Sasuke para entrar a clases le habían comenzado a dar una especie de torzones en el estomago, los nervios se la estaban comiendo viva. Y lo peor es que aquella sensación de la mañana había regresado.
Esa sensación que sintió cuando se despertó temprano y había sido como si alguien la hubiera molido a golpes mientras dormía, una sensación de pesadez tremenda, que cuando se acordó que tenía que hacerse los análisis se le esfumó. Pero no había pasado mucho luego de entrar en el aula de clases cuando la sensación regresó, acompañada de un ligero dolor punzante que constantemente la molestaba. Un dolorcito pequeño en el vientre que poco a poco aumentaba.
Pero no solo su cuerpo no había sido su cómplice ese día para mantener la calma, también el reloj estaba en su contra. Y es que el tiempo pasa tan lento, lento, lento, lento. Ese había sido el día más lento de todos los días de su existencia. Miraba el reloj cada diez minutos y se encontraba con que no habían pasado ni dos. Era la sensación más horrible de estar atrapada en una burbuja. Entre el dolor, la desesperación y el estrés que sentía, la terminarían por volver loca antes de que llegara a terminar la jornada de estudio. ¡Y ya solo faltaba tan poco! Diez minutos pequeñitos. Los diez minutos más largos de su vida, ¿Es que el reloj del aula estaría roto? Porque era la segunda vez que lo miraba y no había pasado ni un minuto. Dios, que desesperación.
Au, otro retorcijón. Se llevó las manos a la boca del estomago ¿Qué era esa horrible sensación? No lograba discernirla, pero le entraba siempre que se acordaba de Sasuke. Y es que sentía unas ansias horribles de verlo, se sentía a llorar si no estaba con él, ahora mismo necesitaba muchísimo estar con él. Es que sentía que le iba a dar un ataque de pánico en cualquier momento de lo estresada que se sentía. No sabía que le pasaba, pero necesitaba estar con él, era casi como si se pusiera enferma si no lo hacía. Y es que sentía que si no lo tenía a un lado o se agarraba de su brazo huiría de ella a la menor oportunidad.
Au, de nuevo otro torzón.
La maestra en turno, una mujer con sus buenos años y apariencia de bruja de cuento se le acercó. Todos estaban en silencio, terminando el trabajo que les había encargado, pero en la hoja de Sakura no estaba escrita más que la fecha. En cualquier otra situación la mujer le hubiera echado la bronca, pero es que miraba su rostro, claramente sentía dolor, y parecía esperar a que pasaran los últimos minutos de clase para poder salir corriendo de ahí.
— ¿Se encuentra bien señorita Haruno? — preguntó con una voz que coincidía con su apariencia, una voz típica de ancianita de cuento, esas viejecitas que al final terminaban siendo brujas que querían comerse a los niños. Pero sus ojos eran amables, y claramente se preocupaba por Sakura. De eso no cavia duda. Era una mujer amable, a pesar de su apariencia.
— No, no lo sé. — dijo con un poco de dificultad, no sabía hasta qué grado ese dolor la estaba afectando, y es que comenzaba a crecer poco a poco conforme el día avanzaba.
— ¿Estas enferma? — preguntó con un tono inquisitivo.
— No, no tengo la regla. No puedo tenerla. — la negación de su alumna hiso pensar a la maestra.
— Sera mejor que vayas a la enfermería — para ese punto ya varios estaban mirando, incluso Temari en la parte de atrás del salón. Y es que al estar todos tan callados como que cualquier ruido los alteraba.
Sakura asintió y comenzó a caminar. Pero en cuanto se paro se quedo quieta.
— ¿Qué pasa? — preguntó Temari ya a un lado de su amiga.
— Es que… me duele mucho. — dijo con pena.
Estando sentada aquello no dolía tanto, pero ahora que intentaba dar un paso sentía como si se la estuvieran comiendo por dentro.
— Te voy a dar algo para el dolor — dijo la maestra acercándose a su escritorio.
— No se moleste, seguro me dan algo en la enfermería.
— Sabakuno ¿Puede acompañarla? No, sabe que, vamos a ir las dos. — Entonces se giró con el resto del grupo que ya prestaba atención a todo aquello — Ya pueden salir.
Temari guardó rápidamente sus cosas, y tomó las de Sakura con ella. La maestra dejó encargado a alguien de su maletín y las tres salieron. El resto del grupo parecía estar con miedo de moverse, sentían que al ser su compañera tenían que saber que había pasado, para saber si estaba bien. Aun que había uno que otro que se marchó en cuanto la maestra lo propuso. Había un ambiente un poco tenso, pero poco a poco se fue disipando hasta que al final nadie quedo en el salón. Después de todo no conocían tan bien a Haruno.
Sakura llegó a la enfermería, se había decidido de aguantar aquel dolor para poder llegar a tiempo y con dignidad. No quería que miraran a la novia de Sasuke Uchiha caminando como anciana con la espalda curvada y la mano en el vientre, no quería dar un aspecto lamentable. Y así se fue muriendo poco a poco, o al menos ella sentía que lo hacía. El dolor era demasiado.
— ¿Qué sucede? — preguntó la enfermera al ver llegar a Sakura.
— No sabemos, le entró un dolor de pronto — contestó la maestra.
La mujer hacía de apoyo para Sakura mientras caminaba, si bien se había aguantado el dolor para poner buena postura, aun así la maestra no quería soltarla por aquello que se desmayara o algo más sucediera. Las tres chicas entraron a la enfermería, un lugar espacioso y completamente blanco con aire acondicionado prendido. Ahí se estaba bastante fresco, la verdad hacia hasta frio.
A Sakura la sentaron sobre una camilla que ahí se encontraba, mientras Temari se sentaba en una silla para no estorbar junto con la maestra.
— ¿Qué te duele querida? — preguntó la enfermera, una mujer alta y de tez morena con ojos azules y cabello castaño. Se miraba mayor, pero no vieja como la maestra. Seguro tendría unos treinta y tantos años.
— El... el vientre — respondió con miedo mirando a Temari.
— ¿Ya te vino la regla? — preguntó la enfermera acercándose al escritorio del lugar y rebuscando algo en un cajón.
— N-no — tartamudeó un poco Sakura sonrojándose ligeramente.
— Esta embarazada — respondió Temari casi sin importarle lo que Sakura diría — le voy a hablar a Sasuke — avisó de pronto, levantándose y saliendo del lugar con el teléfono ya en mano.
— ¿Cuándo te comenzó el dolor? — inquirió la enfermera, Sakura miraba como su maestra la escudriñaba con la mirada.
— En… media mañana.
— ¿Cómo tienes los pechos? — preguntó de nuevo la mujer sacando del cajón al fin una cajita. Enseguida caminó hacia un armario pequeño y blanco que había en la pared.
— ¿Cómo los…?
— Que si, ¿Cómo los tienes? Anda revísatelos, lo haría yo pero no quiero ponerte incomoda.
Sakura así lo hizo.
— Están, como duros. Me duelen. — La enfermera asintió ante las miradas expectantes de Sakura y su maestra.
— Dime exactamente donde te duele y como te duele.
— Aquí — levantándose ligeramente la blusa tanteo el área que le dolía. — es como… como si fuese cólicos pero mucho más fuerte. Mucho.
— ¿Es un dolor reciente o tiene tiempo que te duele?
— Hoy me comenzó, en la mañana.
La enfermera se acercó a Sakura.
— Recuéstate. — Sakura hacía todo lo que le pedían, con cuidado para no lastimarse de mas se recostó en la cama, la enfermera levantó la blusa un poco dejando expuesto el vientre casi en su totalidad — voy a presionar y tú me dices si te duele. ¿Te duele eso?
— Un poco — respondió con un gesto de molestia.
— ¿Y… aquí?
— ¡Ahh! Me duele, me duele mucho.
— Bien… — la mujer asintió para sí misma — siéntate — metió las manos dentro de la bolsa de la bata blanca que llevaba y sacó dos cajas de medicina — te voy a dar antibiótico para el dolor.
— Ahora llega Sasuke, ya está saliendo hacia acá. — avisó Temari entrando a la sala — ¿Qué es lo que tiene?
— Bueno pues, los dolores son peligrosos en los embarazos, pueden significar que algo no está bien. Pero no te preocupes — se apresuró a decir — lo que tienes que hacer es ir al médico, aquí no tengo las herramientas necesarias para poder darte una consulta completa y la verdad no puedo darte un diagnostico así solamente, pueden ser muchas cosas.
— A las tres me entregan unos análisis, me parece que me los entregara el doctor.
— Perfecto. Entonces por lo pronto — comenzó a decir acercándose a Sakura con dos cajas entre las manos — te vas a tomar dos de estas y una de esta. Una es para la inflamación y la otra para el dolor. Maestra ¿si puede pasarle a la chica un vaso con agua?
— Claro.
— Bueno querida ¿Cómo te llamas?
— Sakura Haruno.
— Bueno Sakura, no te preocupes ¿Si? Ahora dime, ¿De cuánto estas embarazada?
— Pues, no lo sé exactamente. Vendría siendo un mes dos semanas… más o menos.
— ¿Es que no te lo dijeron cuando recogiste los resultados de sangre?
— No, es que apenas me los he hecho.
— ¿Entonces no estás completamente segura de estar embarazada?
— Se hizo una prueba de embarazo casera, pero no muy confiable — comento Temari.
— Ya veo. Mira, lo mismo no es lo que piensas. A lo mejor no es que estas embarazada, porque por lo que a mí respecta a ti te están dando los achaques pero de la menstruación, los pechos duros, dolor en el vientre ¿te duele la espalda?
— Un poco, si.
— ¿El bebe es deseado? — indagó la enfermera entregándole las pastillas a Sakura que ya sostenía el vaso con agua.
— Pues… no, que diga planeado no.
— Pues entonces tranquilícese que puede ser que no esté embarazada. El doctor se lo dirá, pero apresúrese a ir con el médico ya que si es que si está embarazada… ya sabe.
Sakura se quedo en silencio mientras usaba de escusa que estaba tomándose las pastillas. ¿Qué no podía estar embarazada? ¿Qué clase de broma era esa? Si la regla no le había venido en casi dos meses, no, si de hecho los dos meses se cumplían en cómo tres días ¿Qué era lo que decía esa mujer? Seguro era porque no era doctora, claro, solo era una enfermera. Lo mismo solo intentaba tranquilizarla y por eso le dijo esas cosas.
Pero es que no, no podía ser que no estuviera embarazada… ¿Qué es lo que diría Sasuke entonces? Tenía miedo de averiguarlo.
. . .
— Parece que esta algo mala, pero el medicamento que le dio la enfermera le calmo el dolor.
Temari era la que hablaba, y tenia de espectadores a Tenten, Hinata, Ino, Shikamaru y Naruto que escuchaban atentamente.
— ¿No le habrá pasado nada al bebe verdad? — preguntaba nervioso el rubio, no, de solo pensar que algo podría pasarle al hijo de su mejor amigo se ponía nervioso. No podía ni imaginar lo que sería de Sasuke si algo le pasara al niño. Y es que podía ser un feto pequeñito pero Naruto estaba seguro que Sasuke iba a sufrir mucho de saber que alguien con su sangre había… no mejor era no pensar en eso y pensar que todo estaba bien.
— No lo saben. Sakura irá a consulta a las tres de la tarde en el centro médico. Ahí le informaran el resultado de la prueba de embarazo y pues ya le dirán que es lo que paso con los dolores.
— ¡Ay pero qué horror! — exclamaba Tenten — cuando me dijeron que algo le pasaba a Sakura me dio un no sé qué.
— Mejor no hablemos de eso — susurró Hinata.
— Cierto, no hay que tener pensamientos negativos ¡hay que mandar energía positiva dattebayo!
— ¿Por qué aun siguen adentro? — preguntó Ino que hasta el momento había permanecido bastante seria. Aun que se le miraba en el semblante que estaba más preocupada que la misma Sakura.
No sabía porque pensaba eso Shikamaru, solo lo pensaba, y es que Ino solo se mantenía en silencio y expectante cuando había algo que no quería que saliera, alguna emoción muy fuerte porque quedaría como ridícula o alguna tristeza o estrés muy profundos. Vaya como eran las mujeres, si que se preocupaban de sus mejores amigas, tanto como si fuese a ellas a las que les estuviera pasando las cosas. No era como que los hombres no sintieran aquello, pero es que además las mujeres son muy exageradas y problemáticas.
— Sasuke pidió el teléfono para hablar al centro de salud, quiere saber si le pueden adelantar la cita. — explicaba Temari — Sakura se quedo ahí por petición del chico, que no quiere que se separe de su lado. Eso parece que a Sakura le vino bastante bien.
— ¿Qué quieres decir? — indagó Naruto.
— No, es que creo que Sakura estaba antes como muy alterada, pensé que sería por el dolor pero ahora que llegó Sasuke me di cuenta que era porque no lo tenía cerca. Como sea, ahora ya está mejor y eso es lo que cuenta.
— ¿Cómo esta? — preguntó Neji llegando al grupo y saludando con un beso en la mejilla a Temari.
— Bien, parece que bien. Pero tiene que ir al médico, no vaya a ser que le suceda algo malo al bebe — respondió Tenten.
— N-Neji — habló tímidamente Hinata, no le gustaba interrumpir en un momento como aquel pero tenía que hacerlo — ¿No nos espera mi padre a la una y media?
— Cierto, y ya faltan quince. — agregó Tenten. — ¿Pero estará bien que nos vallamos?
— No se preocupen ya les decimos nosotros que tenían que irse. Seguro que lo comprenderán dattebayo.
Así entonces Tenten, Hinata y Neji se retiraron. Pronto Sasuke y Sakura salieron de ahí, diciendo que no podían adelantar la hora pero no había problema, al parecer el dolor había bajado en intensidad hasta ser soportable y Sakura accedió a comer antes de ir a la consulta.
Ino, Shikamaru, Temari, Naruto, Sasuke y Sakura se fueron a la casa de Sasuke de los demás enseguida.
. . .
A Tenten, Neji y Hinata les había llevado a la mansión Hyuuga el chofer personal de la chica, uno hombre humilde de edad madura que les habló de todo un poco. A Tenten le pareció una conversación amena, aquel hombre era bastante agradable, con todo y su devoción a dios. Vaya que hablaba sobre dios y de las personas, con sus propias palabras, "Una persona que no sirve para servir a los demás, no sirve" Neji le dio la razón, aun que Tenten guardo silencio repasando aquello. De cierta manera tenía sentido.
Llegaron a la mansión en poco tiempo, ya que era un carro con unas banderitas en el frente y parecía privilegiado. Algo comentaron Neji y Hinata al respecto, ambos con bastante incomodidad ya que no les gustaba que les pusieran ante los demás, preferían ser tratados como gente común y corriente. Pero a Tenten le resultó muy curioso. Seguro que si las demás personas miraban a los primos Hyuuga se creían que eran unos estirados que abusaban de su posición con gusto, que les gustaba pasar por sobre los demás. Pero no podía existir cosa más errónea, aquellos dos parecían querer vivir con toda la humildad posible.
Bajaron del carro agradeciendo al chofer de nombre Masaru, que incluso se bajó para abrir las puertas a las señoritas.
La mansión Hyuuga era muy tradicional, era de esas casas clásicas de madera con puertas corredizas. Y no es que fuese rara, simplemente era extraño como una casa de alguien que puede comprarse mansiones modernas, sea de esta manera. Pero era lo que más le gustaba a Tenten, esa clase que tenia la familia Hyuuga. Y por supuesto, también la que mas pegaba con una familia tan tradicional como aquella.
— Cuando estaba en secundaria — comenzó a decir la chica mirando la casa — recuerdo que Lee, Neji y yo nos quedábamos a dormir aquí. Hacíamos acampadas…
— C-cierto, y a mi mí padre no me dejaba estar con ustedes… que eran dos chicos y no quería que su hija durmiera con alguien que no fuese de la familia.
— Cuando no venia Lee era más fácil.
— Recuerdo eso — comentó Neji sonriendo de lado — también recuerdo como insistías en dormir con nosotros y era… vergonzoso. — dijo mirando a Tenten.
— ¿Cómo vergonzoso? — indagó Hinata.
— Claro, es que al principio todo estaba bien porque Tenten era una niña… pero luego crecimos y ella también.
— ¡Jaja cierto! Recuerdo que me desarrolle mas tarde que las otras niñas y ellos no sé, yo creo que creían que era un chico o algo porque cuando me crecieron mis miserias fue en vacaciones y no los había visto y mi idea de reencuentro era una acampada.
— Y yo pensé que estaría bien porque bueno, era Tenten.
— Pero llegué con mi blusa desmangada y se les salieron los ojos de la cara.
Tenten estalló en carcajadas y Neji se sonrojó.
— Nos torturó sin darse cuenta todo el día… y se abrazo de mí en la noche. Y yo estaba en una edad bastante mala.
— Esa fue la última vez que dormí en la misma casa de campaña que ellos.
— Si, y luego mi padre te dejaba quedarte en mi habitación.— recordó Hinata también.
— Esos días eran divertidos. — asintió Tenten.
Hinata se adelantó de ellos y luego de pasar por el enorme y largo camino de piedra que atravesaba el jardín frontal, la chica tocó el timbre de la casa. No tardaron nada en abrirla un mayordomo, vestido con traje y todo, saludó con respeto a Hinata y Neji y luego a Tenten haciendo una inclinación. Entraron a la sala principal donde Hinata se separó dejando a Neji y Tenten solos, iba a anunciar su llegada y como la hija del señor de la casa tenía que ser ella quien informara.
— Este lugar solía ser mucho más grande — comentó Tenten mirando alrededor.
— Te parecerá. Pero la verdad es que sigue igual que como estaba.
— Sera el acomodo de los muebles.
— ¿Se les ofrece algo? — preguntó una mucama que tenía entre sus manos una bandeja.
— No gracias, estoy bien — respondió Neji.
— Yo igual.
Y la mujer se retiro con una inclinación, pronto estaban solos.
— Sabes, fue mucho más difícil para mí…
— ¿De qué hablas? — inquirió Tenten.
— De las acampadas. Eran mucho más difíciles para mi, estuvieras o no en la misma casa que nosotros.
— ¿Fue por la vez que me miraste desnuda? Uy, que vergüenza que me dio, menos mal que fue hace mucho y mi cuerpo ha cambiado porque si no aun me cohibía.
— Si, bueno, eso tuvo que ver también. Pero es que tenía una imaginación muy viva. Y claro, también estaba eso de que me gustaste durante mucho tiempo.
¿Qué había dicho Neji? Y con tanta naturalidad. Tenten no pudo más que ponerse roja y ligeramente nerviosa. Era una reacción natural, suponía ella, saber que le gustaste a un chico guapo como era Neji, inteligente… bueno, a un Hyuuga. Si que era un alago.
Neji simplemente sonreía, no sabía porque era como una satisfacción interior ver a Tenten así, suponía que en tiempos anteriores se hubiera puesto nervioso al confesar tal cosa. Pero ahora sentía que no era más que una anécdota, y ya esperaba las bromas de Tenten al respecto.
— L-la verdad que a mí también me llegaste a gustar — confesó Tenten, eso sí que no se lo esperaba — pero bueno, es que eras un Hyuuga ¿y qué oportunidad podría tener yo con un Hyuuga?
Hubo una ligera expresión en el rostro de Tenten que hizo sentir de cierta forma mal a Neji, pareció decaída, intentó remediarlo pero ya era tarde, Neji ya había observado aquella reacción. Y a pesar de que ahora sonreía, Neji sentía que esa chica pensaba en otra cosa cuando hablaba de "qué oportunidad tendría ella con un Hyuuga" no sabía decir porque sabía que había algo escondido detrás de esa inocente frase, seria porque conocía a Tenten de casi toda la vida, seria por eso que podía notar cuando no era completamente sincera o pensaba en algo que le hacía daño.
— Tenten ¿Qué…?
Pero la frase no pudo completarse ya que un ruido se escucho detrás de la puerta, y enseguida la puerta del despacho del tío de Neji se abrió dejando ver al señor Hyuuga con Hinata y la hermana menor de la misma siguiéndole.
— Buenas tardes — saludó el hombre con media sonrisa mirando a Tenten.
La chica se levantó e inclinó y saludó con las mismas palabras.
— Buenas tardes tío. — saludó Neji.
— Bueno chicas, aun queda tiempo para que sea la hora que las citaron ¿Qué les parece si comemos antes de partir?
. . .
En cuanto llegaron a la casa, Ino, Shikamaru, Sakura, Sasuke, Temari y Naruto se dispusieron a comer, prepararon algo sencillo una gran hoya de espagueti con salsa de tomate y carne molida. Sencillo y fácil de hacer.
Durante toda la comida por cada gesto de dolor que hacia Sakura, Sasuke preguntaba inmediatamente si necesitaba algo. Sakura se sentía sumamente alagada, no podía engañarse, así le gustaba ver a Sasuke, ofreciéndole todas sus atenciones, mimándola ¿Por qué no podía simplemente ser así todo el tiempo? Pero bueno, eso por ahora no importaba porque lo tenía al pendiente de ella, y eso le encantaba enormemente. Podía incluso decir que exageraba las molestias que sentía para verlo preocupado aun mas.
Ino se daba cuenta de aquello, sabía que Sakura en momentos fingía el dolor, porque de que sentía molestia seguro que sentía molestia, pero ella ponía tal cara exagerada que estaba claro que dolor no era. Temari se había dado cuenta de aquello también, pero le restaba importancia, estaba más entretenida mirando el reloj y hablando con Shikamaru de cosas de sus hermanos. Y en cuanto dieron las dos se disculpó y salió a su habitación para tener tiempo de arreglarse y llegar a tiempo al trabajo.
Así fue como solo quedaron en la planta baja Ino, Sakura, Sasuke, Shikamaru y Naruto. Los tres chicos hablaban entre sí por un momento, comentando cosas sobre las clases y un poco más, pero Sakura e Ino no hablaban para nada. Sakura estaba pendiente de la plática de los chicos, pero la llevaba sin hablar e Ino estaba todo el tiempo mirando en silencio a Sakura. Aquella no era esa mirada que le decía a la pelirosa que su amiga quería decirle algo, no, era una mirada de reproche, una mirada con la que la había estado mirando desde hacía un tiempo.
— Vamos a salir en veinte minutos — avisó de pronto Sasuke — lo digo por si quieres ir a mi cuarto a lavarte o algo.
— Ah, claro ¿Ino me acompañas?
En silencio Ino asintió y se levanto. Estaba claro que algo le sucedía a su amiga.
— Ino esta actuando raro dattebayo — declaró Naruto cuando escucho que se alejaban.
— ¿También lo notaste? — agregó Shikamaru.
— Yo no sé de qué hablan.
— No me sorprende, haz estado como se debe prestándole atención a tu mujer. Pero es que yo que estoy solo y amargado no puedo evitar prestar atención a esos pequeños detalles de mis amigos.
— Hombre, hasta parece que estas enojado conmigo y todo — comentó Sasuke en voz baja.
— No, tranquilo. No me enojo, solo no estoy de humor últimamente y no tengo ganas de suavizar mi tono en este momento.
— Pero…—interrumpió Naruto — volviendo al tema de Ino. ¿No sabes que le pasa Shikamaru?
— No. Quiero creer que es por lo de Sakura, que se preocupó. O bueno, eso creía, pero desde hace un momento estoy comenzando a pensar en otra cosa…. Mendokusai.
— ¿Qué? ¿Qué?
— No seas desesperado dobe.
— Bueno es que, la última vez que la mire así fue hace un año.
— ¿Y qué paso hace un año? — indagó Sasuke.
— A lo mejor ustedes no se dieron cuenta porque estaban ocupados con lo tuyo Sasuke, pero… Ino estaba pasando por momentos difíciles. No me quiso decir que fue, siempre que pregunto cambia el tema. Pero sé que tuvo que ver con que ella y Sai terminaran casi por dos meses el año pasado.
— Cierto. Creí que había sido una de sus clásicas discusiones de nada y regresarían dattebayo. Tal vez debí de haber estado más al pendiente.
— Eres humano, no puedes abarcarlo todo. Estabas ocupado con tu amigo y se entiende. Pero yo creo que… bueno no me hagan caso mejor, me estoy mirando como todo un cotilla.
— Ino es como tú hermana, raro sería que no te preocuparas por ella. — dijo Sasuke.
— Pero no me gusta inmiscuirme en las cosas de otras personas, y aun menos si no me piden ayuda o no quieren hablar del tema. Últimamente me meto en muchas cosas que no me incumben. Todo es demasiado problemático, mejor me iré a arreglar para el trabajo.
— ¿Hoy trabajas? — preguntó Sasuke.
— Cambie mi día de descanso al jueves — comentó Shikamaru mirando inquisitivamente a Naruto antes de salir de ahí.
— Oye dobe.
— Contigo a veces se me olvida que tengo nombre — dice ligeramente mosqueado el rubio — dobe, dobe, dobe. Al final Naruko me insulta así y termino diciendo "¿mande?"
— Jajaja… pues bueno, es costumbre.
— Ya se teme, ya se.
— Ahí está, tu también me dices teme.
— Ya, ya dejemos el tema que me da dolor de cabeza dattebayo. ¿Qué querías decirme?
— Que si Sakura ya te había dado…
— ¡El numero de Yuki! ¡Sí! Me sorprendió mucho que me lo diera Sakura-chan dattebayo ¿Cómo fue que se la encontraron?
— Estaba en el hospital con un pariente suyo y me reconoció. La verdad que yo no la recuerdo…
— Normal, normal si nunca hablaste con ella. La tenía bien escondida de ti dattebayo.
— ¿Escondida?
— Si, si, es que Yuki era mi amiga y no quería tener otra amiga loquita por ti, ya ves que todas las chicas parecían amarte nomas te miraban. Y bueno ella era nueva en la escuela cuando la conocí y no sabía quien era el "famoso" Sasuke Uchiha.
— Vaya.
— No te sientas mal, compréndeme, todas las chicas parecían locas detrás de ti y yo solo quería tener una amiga que no preguntara "¿y Sasuke-kun?" "¿es verdad que a Sasuke-kun le gustan las chicas de cabello largo?" — Naruto imitaba voces chillonas de "chicas".
— Pero ella me reconoció, al final si me conocía.
— Si, si pero. Bueno es que te miraba conmigo, al final Yuki no era como las otras, no le gustabas tu y a mí me agradaba bastante por eso dattebayo.
— ¿Y le vas a llamar?
Sasuke prefirió cambiar el tema, sentía que Naruto pensaba que le quitaba todo lo que quería. Bueno, ¿Por qué otra razón no se la hubiera presentado? Aun que claro, eso era antes, ahora su relación era diferente y seguro que ya no pensaba asi pero Sasuke creía que antes si pensaba eso.
— Claro que sí. Pero me da penilla dattebayo.
— Eso debe ser algo bastante impactante para ti — comentó asombrado el uchiha.
— ¿Cómo así?
— Pues sí, experimentar por primera vez la pena debe ser algo bastante impactante.
— Ja-ja, graciosito ´ttebayo. Como sea, no sé cuando le hablare exactamente.
— Allá tu, a lo mejor y salir con ella te servía para olvidarte del caso perdido de Hinata.
Naruto quedó en silencio. Las palabras de Shikamaru le recorrieron por la mente de nuevo. ¿Seria cierto que le gustaba a Hinata? Bueno, pero es que no tenía sentido, si le gustaba no estaría con Shino ¿entonces porque estaba con Shino? Sería que era cierto que ahí había otra cosa, las chicas siempre lo decían, algo mas tendría que pasar ahí para que comenzasen a salir así como así y además jamás nadie les hubiese visto darse ni un piquito.
¡Las cosas que se le metían a la cabeza! No cavia duda que con tal de conservar la esperanza con Hinata las ideas más locas le iban a cruzar por la mente. Hinata era novia de Shino, y ellos se querían ¡por supuesto que sí! No por nada estaban juntos y el no podía interponerse en aquello.
— Creo que le hablare pronto, será bueno despejar mi mente por un rato ´ttebayo.
El camino hacia el tercer piso fue algo aparatoso, si bien Sakura no sentía dolor al estar sentada, cuando caminaba la espalda baja le dolía a horrores, y el subir escalones no era exactamente un cielo tampoco. Así fue como la batalla las llevo a casi no hablar, a simplemente subir en silencio, Sakura concentrada en no caer y en su dolor, e Ino mirando al infinito, ni siquiera pendiente de su amiga.
— ¿Qué te pasa Ino? — preguntó de pronto Sakura al entrar al cuarto de Sasuke.
— ¿A qué te refieres? — murmuró ella saliendo de sus cavilaciones.
— A que has estado sumamente callada desde que regresamos del hotel y eso no es normal en ti.
— Pues a lo mejor es que ahora si es normal.
— Mira, ahí vas. Me contestas con esa rudeza ¿Es que te he hecho algo?
— ¿A mí? A mí no me has hecho nada Sakura, te lo has hecho tu solita.
No era tan difícil hacer hablar a Ino, se le calentaba la cabeza sumamente rápido, y cuando esto pasaba sabía que más temprano que tarde la chica iba a sacarlo todo.
— ¿De qué hablas?
— Hablo de que eres muy egoísta — declaró rotundamente desviando la mirada y caminando hacia la cama donde se sentó — no piensas nunca en lo que dices y en que a lo mejor lo que dices puede tener un impacto en las personas. — murmuró.
— No te escucho.
— No tiene caso que me escuches. No es nada, cosas mías y me estoy desquitando contigo. Mejor apúrate y bajemos antes de que comience a gritar o algo que no quiero le luego me trates de histérica.
Sakura se sorprendió a ver aquella etapa, ¿Qué pasaba con la etapa de confesión? Siempre después de que se exasperaba lo contaba todo, pero ahora se había quedado callada y en silencio con una mirada ausente mientras ella se metía con dudas al baño. No. aquella no era una reacción normal en Ino ¿es que tan grave era lo que estaba sucediéndole? ¿Y qué hacia ella si no tenía la confianza para decírselo? ¿Qué significaba ese silencio?
Sakura se enfrascó tanto en esos pensamientos que no prestó atención a nada mas, ni a los nervios que sentía porque ya era hora para recoger sus resultados, ni al dolor que sentía.
. . .
Después de comer Neji se fue a su trabajo y Tenten y Hinata con el padre de la última se subieron al carro con Masaru, el chofer. Fueron hacia una plaza comercial muy grande, una de las más nuevas que se podían encontrar en Konoha, ubicada en el centro de la ciudad donde había siempre aglomeraciones de gente.
Caminaron por la plaza escoltadas por dos hombres en traje que hacían sentir incomoda a Tenten, Hinata le sonreía con pena igualmente.
— Oye Hinata ¿todos los días andas de aquí para allá con estos grandulones? Sin ofender chicos, son geniales.
— No, la verdad es que estos son los guarda espaldas de mi padre — dijo tímidamente — Yo me evito ir con gente ajena, prefiero que mis primos me acompañen.
— ¿Qué tienes más primos que Neji?
— C-claro… pero son primos lejanos. Me llevo bien con todos, aun que con el que mejor me llevo es con Hikaru.
— ¿Hikaru?
— Si, estaba viviendo en Suna desde pequeño pero parece que regresa a Konoha. Estaban ahí para atender la empresa pero él quiere terminar su universidad aquí… vaya mira que hablo, l-lo siento Tenten seguro que piensas que es algo muy aburrido. Después de todo no lo conoces.
— C-cierto… ¡no! tranquila, no es aburrido. Me alegra saber que tienes más familiares con los que te llevas bien. Mira que tu familia es bastante estirada y se esperaría que tus primos fuesen… no sé, peor que Neji.
— No son tan malos — sonrió la chica.
— ¿Cuántas carreras llevas? — preguntó de improviso Tenten, Hinata cerró la boca que estaba a punto de hablar de nuevo de sus primos y lucio extrañada — es que Neji comentó que estabas estudiando más de una o que querías estudiar más de una.
— Ah… sí, bueno. Solo llevo una, pero luego me gustaría estudiar otra cosa.
— Hinata está estudiando administración de empresas en una escuela privada — dijo Hiashi con media sonrisa — tiene que prepararse para ser la cabeza de la familia.
— Yo se que lo hará muy bien.
Tenten la alentó con una sonrisa, parecía algo apurada con el tema y a juzgar por la repentina intromisión de su padre Tenten se imaginó que aquello de la segunda carrera no era un tema que al señor Hyuuga le agradara mucho.
. . .
Sakura y Sasuke habían salido solos, a pesar de la insistencia de Naruto para acompañarlos, al final Shikamaru le recordó que tenía que irse a trabajar y al chico no le quedo más remedio que irse por su parte, rogando que le mantuvieran informado con cualquier cosa que sucediera. Ino se fue con Shikamaru quien le ofreció a los dos rubios a llevarlos.
Los resultados se les iban a entregar junto con la consulta, estos se iban directamente al consultorio del doctor y ahí él les informaba del resultado y además les ayudaba con las primeras indicaciones.
Ambos chicos llegaron al centro de salud y se dirigieron al área de consultorios, era un largo pasillo ancho de paredes blancas y piso grisáceo con muchas sillas en la pared del lado izquierdo y varias puertas en el lado derecho. Frente a cada puerta había un escritorio pequeño, donde se encontraba una secretaria atendiendo a los pacientes.
Sakura se sentó en las sillas y Sasuke se dirigió al escritorio frente al consultorio del ginecólogo que se les había asignado.
Sasuke se sentía extraño asistiendo al centro de salud, un lugar público, en lugar de ir al hospital general donde su familia tenía buenos contactos y Sakura podría ser atendida más rápido y personalmente. Pero no podía arriesgarse a que el rumor de que su novia estaba embarazada le llegara a su padre. No podía dejar que alguien más se lo dijera, tenía que ser él mismo.
— La secretaria ha dicho que hay alguien dentro, en cuanto termine nos pasan.
Sakura asintió y Sasuke se sentó a su lado.
— ¿Nerviosa?
No sabía porque preguntaba aquello, seguro que estaba nerviosa, se le notaba desde lejos, pero es que él también se encontraba bastante nervioso y no quería aceptarlo, tenía que despejar su mente y sus nervios con frases y preguntas absurdas, haciendo conversación hasta que aquello terminara. Y es que era Sasuke uchiha, frio y arrogante a pesar de todo, y no podía mostrarse nervioso, y aun menos cuando su chica necesitaba que fuese su apoyo.
— Bastante — respondió tímidamente Sakura.
La puerta del consultorio del ginecólogo se abrió y una pareja salió, ya le gustaría a Sasuke salir como aquella pareja, relajados y tomándose de las manos, parecían tan felices. Siempre parecía que cuando alguien iba con apuros a esos lugares miraba a personas en estados deplorables, tristes y llorando, pero a él le alegraba tener aquella vista, de alguien felis. Le recordaba que no todo era malo, después de todo era su hijo.
— Pueden pasar — anunció la secretaria.
Sakura con su carnet medico en mano se levanto, y junto con Sasuke avanzaron al consultorio.
Aquel lugar no era muy grande, no como los consultorios en el hospital general de la hoja, había un escritorio con una computadora, una impresora, pegada a la pared una camilla con sabanas grises y blancas, un lavamanos en una esquina y un armario con un candado. En una pared había una ventana por la que entraba luz, por si la del foco no fuese suficiente. También había una báscula y una puerta entre abierta donde detrás de la misma se podían ver varios aparatos.
— Buenos días, Sakura Haruno ¿verdad?
Una mujer de cabello castaño oscuro corto y ojos del mismo color se levanto de la silla del escritorio y le tendió la mano a la pelirosa que asintió.
— Y usted es…
— Sasuke Uchiha, su novio — saludó con un apretón de manos.
— Anden, siéntense. Mi nombre es Rin Hatake y seré quien los estará atendiendo. Tengo entendido que llamaron hace dos horas para saber si podían adelantar la cita…
— Así es, Sakura comenzó con dolores en el abdomen y queríamos estar seguros que… no había complicaciones.
— Claro, normal. — la mujer miro la pantalla de la computadora y comenzó a teclear algunas cosas. — ¿Tiene su cartilla medica?
— Si, aquí tiene.
— Gracias, — hubo un momento de silencio mientras la mujer parecía teclear la informacion de la cartilla. — ¿Es un embarazo deseado?
— Pues… — Sakura tartamudeo.
— No fue planeado — dijo rápidamente Sasuke.
— Entiendo. Entonces supongo que les daré una buena noticia, usted no está embarazada.
A Sakura le dio un vuelco el corazón y con miedo miro de reojo como Sasuke lucia momentáneamente impactado y luego bastante… relajado. Aquella tención que había estado teniendo desde hacía unos días comenzaba a desaparecer. Pero mientras él se sentía ligero Sakura sentía un gran peso ¿Por qué tenía que lucir tan satisfecho? Eso dolía, dolía mucho.
Se llevo la mano al estomago al sentir otro retorcijón ¿Qué era eso? era algo psicológico seguro. Pero si que la hacía sentir muy mal.
Y bueno ¿que les parecio?
Se que es como muy repentino cortar el capitulo ahi pero crei que asi quedaria mejor. bueno tampoco es que haya tenido mucho tiempo para escribir mas.
en el siguiente sabremos sobre el trabajo de tenten y hinata, ademas de la otra carrera que la hyuuga quiere estudiar, espero poder resolver lo de Ino tambien y por supuesto el problema de sakura no se me olvida.
normalmente los colicos son muy molestos, y a veces te inmovilizan bastante, pero bueno, los colicos no son el unico problema de la chica ya que no le viene desde hace casi dos meses y eso no es muy normal.
gracias por los comentarios :) cuando tenga tiempo los respondo.
