La tranquilidad era el fuerte de Takiya, podría decirse que él representaba la estabilidad en el grupo, por supuesto que alguien de ellos debía llevar la voz de la razón, claro que no siempre se guiaba por lo que era correcto, pues al igual que sus hermanos la sed de venganza corría por sus venas, solo se mantenía a raya cuando sabía que era demasiado incluso para lo que les hicieron a ellos, por más que lo ocultara había una parte de él que era muy débil y tierna, pero a diferencia de su propia especie quien lo juzgo, Kobayashi y Saikawa compartían ese lado que seguía siendo muy débil ante las muestras de afecto.
Esta parte de ellos puede ser la razón de porque se enamoraron perdidamente de sus respectivas parejas, de porque Kobayashi se sintió débil contra ese huevo que la condeno a morir a manos de Dios pero que al mismo tiempo le dio otra de oportunidad de derrotarlo y de paso hacer las cosas de mejor manera, a Saikawa de prometerle la inmortalidad a Kanna, una promesa que si cumpliría si es que no moría nuevamente en el intento de derrocar a Dios de su trono, no solo eso si no matarlo por ser un ser injusto y sin corazón.
Por dejar sola a su hija, mandar a exterminar a su pueblo, obligarla a criarse sola, por hacer que todo el mundo de Saikawa se destruyera, pues ella sabía que aquel bestia que devoro a sus hermanos no era su padre, era quien le dio la vida a todos los seres vivientes de ese tiempo, y la razón de venganza de Takiya, pues él lo perdió todo por el pequeño experimento que Dios decidió practicar sobre la especie o mejor dicho, el hogar de Takiya, pues lo que paso con ese pueblo fue horrible.
(Así que, ¿Quién eres tú?) Fafnir pregunto eso mientras veía a Takiya vigilar a los humanos, el hombre al principio no respondió, pues solo le interesaba ver como Saikawa y Kobayashi narraban su historia, ignoraba las cantidades bestiales de sexo que tenían, eso no le interesaba absolutamente nada, después de todo, a él solo le interesaba cuando entraba en su época de apareamiento, de resto el sexo era irrelevante para él, era su naturaleza, una que estaba escrita en su ADN, que renació en su cuerpo después de reencarnar en alma.
(Oye, te estoy hablando) Fafnir se enojó, pensando que estaba siendo ignorado, naturalmente mostro su poder para marcar su territorio pero cuando Takiya se giró dejo salir solo una pequeña parte de su poder que opaco el de Fafnir y lo dejo completamente callado.
(Estoy observando, necesito silencio para poder concentrarme, es difícil ignorar el ruido que hacen los humanos, el tuyo no me ayuda, ahora si me lo permites tengo que escuchar una última cosa, y te respondo tu pregunta) Cerrando los ojos el volvió a escuchar las historias que concluyeron en poco tiempo, cuando termino de escuchar soltó un ligero gruñido, se dio vuelta y miro fijamente a Fafnir.
(Conoces unas edificaciones de color dorado que son tan antiguas como el tiempo y que se identifican con aquella figura de un dragón dorado) Fafnir de inmediato se acordó de la historia que se narraba desde hacía eones, se contaba que antes existían dragones con un gran poder, que poseían además una gran inteligencia, algo impresionante en esa época pues ni los humanos sabían un mínimo de todo ese conocimiento, pero no se sabe nada más, pues desaparecieron de una manera impresionante, pues por lo que se encontró solo se esfumaron sin dejar ningún rastro.
Nada se supo de su extraña desaparición, pues parecía que esa especie nunca existió, ni siquiera rastros de huevos que se estuvieran cuidando, ni una sola escama fue encontrada, la única evidencia de su existencia era su ciudad perdida, llamada Gaza por la gente que la descubrió.
Esa ciudad oculta era hermosa, llena de edificaciones que superaban cualquier imaginativo , era algo solo impresionante, todas esas edificaciones estaban hechas con un mineral desconocido, que era completamente poco creíble para todos, pues era tan resistente a cualquier cosa que casi parecía ser falso, ya que si no había nada como eso en todo el mundo ¿De dónde salió?
No solo eso, lo más extraño para todos era ese dragón dorado que estaba en todos lados, muchos dicen que era el Dios a quienes ellos adoraban, otros que solo era un símbolo religioso o el de su líder, la verdad nunca se dio una respuesta a esto, no había nada más que los identificara así que era imposible saber algo más.
(Gaza, ahora llaman a esa ciudad así, la conocí porque se contaban que habían grandes tesoros, mi plan era robarlos y resguardarlos pero jamás encontré la ciudad, no había indicios de ella por ningún lado, pero si existía, eso se sabe)
(La gente con malos deseos no podía entrar en nuestra ciudad, esa era ley, bueno supongo que empezare con esa parte de la historia, bueno soy de una especie que supongo sabrás que existe pero a la vez no, puede que suene confuso pero fue lo mejor para todos, ellos tenían ansias de poder, un poder que iba más allá de lo normal, puedes creer que aun después de tantos años ese filtro contra personas de malos deseos siga funcionando hoy en día)
(Era una ciudad despiadada, de hecho era hipócrita, no entendía como poníamos un filtro así cuando nosotros éramos aún más venenosos, los odiaba con cada centímetro de mi ser, cada parte de mi los quería ver morir, porque ellos se dejaron corromper, por un ser que por ser más poderoso, creía que podía hacer lo que quisiera sin ningún tipo de problema, pero yo fui el único que se dio cuenta de todo, yo sabía que era mala idea) Takiya se enojó un poco pero se calmó casi al instante pensando que no era útil enojarse después de todo, lo que paso fue hace demasiado tiempo, nada de eso importa ahora, nada que haga puede traer de vuelta a su adorado pueblo antes de ser corrompido, lo único que puede hacer es vengarse de quien los maldijo.
(Antes no era así, todos éramos una gran familia, no éramos especialmente poderosos, pero fuimos los más felices de esos tiempos, no nos molestábamos en meternos en peleas grandes, ni tampoco con los humanos, solo los dejábamos ser y ya estaba, nada más que vivir cada día relajadamente, pero un día todo cambio por culpa de Dios, que en su extraña manera de pensar tuvo una genial idea) Fafnir escuchaba atentamente, cuando de repente se escuchó un gran rugido, era Kobayashi, Takiya estaba a punto de ir volando a donde estaba pero entonces entendió su rugido, sonrió cuando lo supo.
(Supongo que maña comenzara con todos los preparativos, aun así como te decía, Dios decidió darnos una estatuilla con un poder casi absoluto, yo era tan solo un pequeño cachorro cuando cayó del cielo a gran velocidad, mi padre fue quien lo encontró, al principio le tuvo miedo pero cuando vio a sus conocidos temblar al verlo algo dentro de él es pudrió de inmediato) Se dice que cuando alguien tiene poder pierde una parte importante de sí mismo, también se dice que la única forma de derrotar al poder es tener más poder que ellos, la única forma lógica de todo.
(El mando a todos a construir esa ciudad, se convirtió en nuestro líder forzado, no solo eso, el obtuvo una gran inteligencia y mediante engaños timo a muchos humanos, de paso engaño a nuestra gente, las violaciones, los robos y destrucción de huevos era pan de cada día, pero sin ese poder, nuestros enemigos nos atacarían, así que nadie se enfrentó a e él)
(Pero un día cruzo el límite, trato de matarme a mí y a todos para producir una especie más fuerte, yo me enfrente a él, robe su estatuilla de poder, pero no era lo que pensaba, el solo estaba bajo el control de Dios, que enojado porque alguien destruyo su juego, convenció a todos de que yo solo quería el poder para hacer cosas aún peores que mi padre, se pusieron en mi contra, de hecho querían matarme a todo costo, pero mi poder me sirvió para defenderme un rato, pero no podía matarlos, no era capaz de hacerlo)
Takiya miro hacia afuera de su escondite, que era la cima de una montaña con una cueva creada por el, se acercó a la salida recordando como conoció a Kobayashi y a Saikawa, seres que lo defendieron, que se convirtieron en su familia, además de ser quienes buscaban los mismo que el anhelaba tanto, venganza, una palabra que se repite en su cabeza cada día desde que despertó.
(Ellos aceptaron el trato de Dios, tomar la estatuilla de mis manos muertas, o morir en el intento, cosa que sucedió, después de todo Kobayashi llego para salvarme de ellos y destruyo la estatua, con esto su misión fallo, todos murieron menos yo, estaba en contra de Dios, ahora el me mataría de no ser por ella, me acepto como su familia, me cuido a mí, también a Saikawa, me ayudo a ser fuerte, a poder derrotar a quien acabo con todo lo que amaba)
(Así que Dios les dio una estatua llena de poder que en realidad era una especie de control remoto para controlar a quien usara la estatuilla, al tomar control el hizo lo que se le diera la regala gana con tu pueblo, un día decidió que todos debían morir para crear una especie superior, tu no permitiste eso y le robaste la estatuilla, sin ella Dios no podía controlar más por lo que les dio el trato de que si te mataban y devolvían la estatuilla él les daría más poder, a todos ya que lo necesitaban para defenderse de los enemigos que el mismo Dios les hizo ganar)
Takiya asintió con la cabeza, era cierto, así es como su pueblo cayo en decadencia, así es como el comenzó a odiar a Dios con todo su corazón, pues el decidió divertirse un poco con los seres queridos de Takiya.
(¿Por qué no te controlo a ti?) Takiya miro al cielo, sonrió ligeramente recordando a su madre, ella fue quien lo salvo de volverse loco, pero al precio de dar su propia vida, una gran madre, que le demostró a Dios que su amor iba más allá de todo.
(Mi madre le dio su alma por la mía, se sacrificó por mí, para que salvara a todos, aunque creo que en cierto modo falle, después de todo, ellos fueron llevados por Dios al inframundo, donde pagarían su apuesto el resto de sus vidas) Takiya recordó como su madre miraba a Dios a los ojos sin tener miedo, segura de que quería salvar a su hijo, quería salvar a su pueblo, vio a los ojos a la muerte y ni por un segundo dudo en dar todo lo que tenía para salvar a los demás, un modelo de vida que sigue Takiya aun estando dormido.
(Ella lo dio todo, pero no fue suficiente, eso quiere decir que es mi tuno de dar mi todo, de demostrar lo que valgo y derrocar a ese malnacido, dejarlo en donde debería estar cueste lo que me cueste, hare lo que sea para acabar con él, incluso si tengo que dar mi vida por ello) Soñaba seguro de sí mismo, teniendo clara su meta al igual que sus hermanas, matar a Dios a todo costo, no solo a él, también a sus cómplices, que eran la mayoría de Dioses que permitieron que el jugara con todo lo que había creado.
Kobayashi, Saikawa y Takiya, estaban listos para lo peor, listos para cualquier pelea, lo estaban desde el momento en que Dios jugó con ellos, en el momento en que el creyó que era mejor, que podía hacer cualquier cosa como engañar a todo un pueblo de seres amigables y sin problemas, condenándolos a ser los más poderosos en su zona y volverse el banco de todos, haciendo que se consumieran en sus propios pecados, que Dios a gusto cobro sin importarle ser el causante de todo, ya que sin el Bien no existe el Mal.
El detalle es saber quién es quién, y a quien apoyar, pero todo varía desde el punto de vista, así que, ¿Cuál es la verdad de todo? Una pregunta que se respondería dentro de poco, en una batalla donde el más poderoso ganara, pero al mismo tiempo llegara la pregunta que todos tenemos alguna vez ¿Pudo ser diferente? O solo estamos condenados a repetir la misma historia una y otra vez porque nadie vive lo suficiente para ver la verdad, pero si lo hacen, prefieren alejarse de todo antes de encerrarse en ese círculo vicioso...
