Hola a todos, u-u lamento horriblemente la tardanza, pero es una locura le trabajo bueno eso y que este capítulo al principio s eme complico escribirlo, XD jamás había manipulado a tantos personajes pero bueno, después de terminarlo note para mi sorpresa que me quedo gigantesco más de 20 páginas en Word… por lo que decidí partirlo a la mitad colocándoles ahorita la primera parte y al ratito la segunda parte para así dejarles un poco picados xD
C CC 2610: bueno ya sabes nadie aprecia los regalos en primera instancia u-u
Irara: sé que nuestro tío kawahira es un ilusionista poderoso pero igual recuerda así como en el anime, que le gusta aparentar lo contrario para sorprender al enemigo y pasar desapercibido, lo mismo pasara aquí ;)
Bueno sin más les dejo con la lectura, recuerden KHR no es mio solo tomo prestado a los sexys personajes.
Capítulo 24: Trabajo de Equipo Parte 1
El trabajo en equipo es algo esencial a la hora de crear una buena estrategia contra un enemigo poderoso, donde tú no debes mostrar debilidad alguna en el campo de batalla, solo debes confiar en tus compañeros ya que tu vida y la de ellos dependerá de ello y al mismo tiempo la carta de victoria o derrota también quedan en juego con esta simple estrategia. Esas razones las sabía a la perfección cierto enmascarado él cual se limitaba a mirar los monitores donde se podían apreciar a muchos jóvenes pelear con personas de traje negro los cuales tenían vendajes por todo su cuerpo y rostro, por lo que solo se limitó a suspirar.
En estos 400 años de vida que llevaban la mayoría, cada uno demostró ser fuertes de forma independiente y dando raras circunstancias donde trabajaban en equipo, pero esos eran casos muy aislados.
Chequerface sabía a la perfección que ellos debían aprender a depender más de los demás y actuar como una familia más unida y no una disfuncional como casi siempre hacían…, aunque rara vez se unían cuando alguien molestaba a uno de ellos. Esos ejemplos claro fueron el hecho de como: Elena, la familia Simon, Dino, Xanxus y Varia se unieron al grupo en su misión de cuidar el Trinisette. Ahí noto que esa era la clave esencial para al fin detener las intenciones retorcidas de su hermano de adueñarse del Trinisette blanco y buscar ser el dios omnipotente.
Obvio que él no apoyaba ese pensamiento y por eso estaban en conflicto ya que él apreciaba la vida humana, le gustaba ver todos y cada uno de los eventos que les envolvían en su vida, donde notaba que al final del día la unión por un fin común les daba la fuerza necesaria para vencer y superar cualquier obstáculo.
Por eso se había planteado unirles a todos en grupo e igual aunque no lo admitiera a los 4 vientos, tampoco deseaba involucrar a los nuevos integrantes a la batalla, por lo cual busco hacer algo de trampa colocando algo especial en esas cajas que hizo que Talbot le diera a los menores, claro que el único que estaba al tanto de ello era Tsunayoshi, pero era obvio que este no hablaría porque estaba de acuerdo con su forma de pensar, donde dejaría que las cosas fluyan con naturalidad.
Aun recordaba el día, después de 200 años a la muerte del castaño, que logro gracias a sus poderes de ilusión, llegar al alma atrapada de este en el anillo Vongola.
- - - Flash Back - -
De nuevo me había superado y aunque mis ojos no daban crédito, pero sonreía satisfecho al mirar delante de mí, al joven castaño que estaba durmiendo en el suelo. En eso note que él se movía y parece que estaba por despertar, por lo que busque disimular mi felicidad y poner una cara seria para hablarle.
-Auch… - se quejó el castaño – que… ah…- empezó a mirar a su alrededor con la mirada perdida – ¡Kyoya…! – grito al recobrar por completo la conciencia y entonces mire la preocupación reflejada en sus ojos, ya que no sabía el lugar donde se encontraba.
- Tranquilo joven príncipe – le dije apareciendo en su campo de visión.
- ¿Quién eres y dónde estoy? – exigió algo molesto el castaño.
- Tranquilo, digamos que soy un amigo y estas en mi casa – le dije de forma sencilla, aunque parece que esta respuesta no fue de su agrado.
- ¿Cómo es que estoy aquí? – me volvió a cuestionar.
-¿Qué es lo último que recuerdas? – me aventure a preguntarle.
- Que morí en una batalla con un sujeto que lanzaba unos extraños rayos negros y después estaba en un lugar oscuro donde solo podía escuchar voces– dijo de forma seria mirándome a ver a los ojos.
- Es correcto moriste y tu alma quedo atrapada en ese anillo, - note su cara de incredulidad mientras miraba a ver su mano la cual señalaba mientras seguía hablando – en realidad tu ni deberías estar aquí ya que el rayo debió destrozar tu alma por completo pero logre salvarla encerrándola en el anillo que te pusiste en esa batalla, tarde un poco pero al fin logre hacer que lograras salir de tu encierro.
- Entonces la voz que escuchaba si era la de Giotto – comento algo triste – ¿cuánto ha pasado desde eso?
- Desde que moriste ya han pasado 200 años.
- Ah… y supongo que si me sacaste del anillo es porque algo quieres o me equivoco.
- Tu padre en verdad eligió mal, se nota que tú eres más capacitado para ser líder – comente con algo de ironía.
- Paso…, jamás fue de mi agrado tener tantas responsabilidades – comento mientras sonreía divertido.
- Bueno regresando a tu pregunta, si… dentro de poco esos sujetos que te atacaron regresaran y de seguro con más poder…
- ¿Y cómo estas tan seguro de eso? – me interrumpió algo molesto, por lo que para calmarle tuve que contarle toda la verdad, al principio este parecía en shock pero después de asimilarlo se relajó un poco – entonces… que se supone que voy a hacer si estoy muerto.
- Técnicamente por ahora puedes hacer mucho, pero dentro de poco preparare todo para que renazcas.
- Bueno según tu plan cuando renazca llegaran los que se suponen serán mis guardianes además de Kyoya, ¿o entendí mal?
- Estas en lo correcto.
- ¿Y qué pasa si me niego a dirigirles?
- No creo que quieras traicionar y abandonar a tu hermano ¿o si, Tsunayoshi?
- Pero tampoco deseo que niños inocentes mueran por una pelea.
- Tranquilo, tampoco dejare que algo así les pase, por ello buscare hacer algo especial para ellos.
- Mas te vale – me comento mirándome a ver de forma seria para luego suspirar – de acuerdo acepto ayudarte, solo tengo una duda, ¿cómo voy a renacer exactamente?
- Mmm… buena pregunta, de hecho estaba pensando hacer que llegues al mundo como el regalo de la vida para Giotto y A…
- Noooooo – me volvió a interrumpir con la cara toda roja, mientras hacía movimientos exagerados con los brazos para demostrar que se negaba a mi idea.
-Pero…
- La respuesta es no, para eso deja que nazca cerca de donde estarán y que nuestro encuentro sea casual, porque lo que planeas es demasiado bizarro y retorcido – finalizo regañándome.
- Ah, que aburrido eres – le argumente fingiendo estar herido por que rechazo mi idea.
- No gracias… prefiero verlo como hermano sentimental a que le diga papá…, eso sería demasiado extraño.
- Sin mencionar que tu tío te desearía de una forma no sana… - ahí ya no pude seguir hablando por la mirada que estaba recibiendo en esos momentos, lo bueno que las miradas no matan porque si no ya estaría bien muerto, y ahí aprendí tristemente que no es bueno enojar a alguien que parece dulce y callado, porque esas son las personas más peligrosas que puedan existir.
Después de esa pequeña discusión le sugerí a Tsunayoshi que empezara a entrenar para acostumbrar al manejo de su llama con los Vendice en lo que yo preparaba todo para que el renaciera, claro que como siempre él me puso unas condiciones para todos mis actos…
- Fin del Flash Back - - - - -
Sonrió al terminar de recordar el tiempo que paso con Tsunayoshi hasta que este se marchó para ya aparecer en el mundo.
De nuevo dirigió la mirada a las pantallas para luego sonreír al notar que todos ya habían descubierto su pequeño truco.
"Equipo Lluvia-Rio"
Las cosas no pintaban bien, esos sujetos eran demasiado resistentes y les llevaban ventaja por el simple hecho de que les atacaba de forma coordinada, mientras que ellos peleaban por su cuenta y esto era aprovechado por el enemigo.
- Voii esta yo me está fastidiando – se quejó Squalo, mientras bloqueaba un ataque frontal y al mismo tiempo se agachaba para intentar evitar el otro ataque de un segundo oponente.
- Esto se está poniendo peligroso – comento Asari, el cual además de pelear también estaba pendiente de que a Takeshi no le llegara algún ataque letal, por lo que él tenía varias heridas en su cuerpo.
- Que fastidiosos, ya dejen de molestar – se quejó Blubell
- Estos sujetos sí que son pesados – opino Kaoru.
- Ya esto no parece un juego amigable – comento Takeshi mientras se sujetaba su brazo el cual ya tenía una cortada.
- Maldición, esos sujetos trabajan en equipo – se quejó Lal.
- Entonces, nosotros también haremos eso, kora.
- Voiiii yo jamás trabajaría en equipo con ustedes – grito Squalo.
- A menos que desees morir, debemos trabajar en equipo – le amenazo Asari.
- Tch… - se limitó a decir el peliblanco, mientras seguía peleando contra uno de los enemigos que usaba dos espadas.
- Entonces Lal, ¿cómo sería nuestra formación? – le pregunto Colonello.
- Asari, Squalo y yo serán nuestra primera fila, Colonello serás el apoyo aéreo, el resto serán la ofensiva – ordeno Lal.
- Bueno supongo que no me queda de otra – se quejó Squalo mientras brincaba hacia atrás evitando el ataque y quedando a un lado de Asari – pero más te vale pelear de forma seria porque tú siempre te tomas todo a la ligera – le regaño.
- Esta vez sí me pondré serio, ya que estos sujetos tiran a matar – contesto afilando su mirada y preparándose para pelear usando sus cuatro espadas.
- Listo Colonello – le indico Lal mientras se posicionaba sobre unas ramas para tener una vista aérea del capo de batalla.
- Listo – le contesto mientras acomodaba su rifle LWRC SABR 308 en la rama de un árbol para empezar a dispárale a los enemigos.
- Bueno chicos, más les vale no opacarme y protegerme – dijo Bluebell mientras le indicaba a Kaoru que la cubriera en lo que ella tomaba un pedazo de su vestido y con ello vendaba la herida de Takeshi.
- Gracias – le contesto el menor al ver que le curaba la chica – y será un placer pelear a su lado y cuidarte – comento sonriéndole.
- Lo mismo opino, ahora a ponerse serios – les llamo la atención Kaoru mientras desviaba uno de los ataques de los vendados hacia ellos.
Y con ello los chicos empezaron a bloquear los ataques que iban dirigidos a Colonello para evitar que estos siguieran dándoles golpes certeros con su arma.
- Por lo visto ahora si empezara el verdadero juego – comento uno de los vendados mientras empezaba a reírse.
- Entonces, es hora de subir el nivel – comento un segundo vendado.
- Voiii escorias, dejen de parlotear que ya quiero terminar con esto – les reto Squalo mientras les lanzaba uno de sus ataques, el cual fue esquivado a duras penas por los enemigos pero no todos salieron ilesos de ese ataque.
- Recuerden, no importa lo que pase, no rompan esta formación – les advirtió Lal, al notar que los enemigos se juntaban para lanzar un ataque conjunto.
De un momento a otro los vendados les lanzaron una especie de esfera de luz, segándolos por un momento, claro que esos momentos fueron aprovechados por el enemigo para cambiar de armas las cuales ahora despedían unas llamas negras a su alrededor, pero no les dio chance de analizar las nuevas armas del enemigo ya que estos se lanzaron de nuevo al ataque y sin previo aviso del suelo y unos portales negros salieron varias cadenas negras que sujetaron a Asari, Squalo y Lal.
- Lal – grito Colonello, preocupado ya que noto que ahora todos los enemigos se dirigían a atacar a los tres atrapados, por lo que se movió de su sitio buscando apoyar a su pareja, pero sin previo aviso uno de los vendados apareció de un portal de llamas negras y le sometió amarrándole como a los demás.
- Te dije que no abandonaras tu posición – le regaño Lal.
- Malditas sabandijas, suéltenme – les grito Squalo mientras buscaba liberarse de ese agarre al cual estaba sometido.
- Por lo visto no eran tan buenos como se nos prometió, pero fue divertido – comento uno de los enemigos, mientras se preparaba a lanzar su ataque final hacia los cuatro encadenados, pero ese ataque fue detenido antes de que llegara a su destino.
- ¿Pero qué…? – se quejó uno de los vendados sin creer que su ataque fuera repelido.
En eso notaron que los cuatro que estaban encadenados, estaban dentro de una esfera de agua, la cual funciono como su escudo.
- Bleeeee – se burló de ellos Bluebell sacándoles su lengua, la cual estaba enfrente de los chicos – nadie puede penetrar mi defensa absoluta.
- Maldita chiquilla – se quejó uno de los vendados.
- Eso les pasa por olvidarse de nosotros y descartarnos como posibles amenazas – les respondió con arrogancia la chica peli azul claro.
- ¿Nosotros? – pregunto otro de los enemigos sin entender muy bien, pero ello recordó que habían ignorado a los 3 más jóvenes del grupo.
- Por lo visto ahora aprenderán a no subestimarnos – les comento Kaoru apareciendo del lado derecho de los enemigos.
- Supongo que debemos enseñarles a no olvidarse de nosotros – comento Takeshi apareciendo del lado izquierdo.
Para sorpresa de todos notaron que este ya no era un niño pequeño de 7 años, tenía una apariencia que fácil le doblaba su edad, además de que sus ropas cambiaron y ahora llevaba un traje de kendo con dos espadas largas, y en su cuello traía un collar peculiar con el emblema Vongola en él. Este cambio impresiono a los mayores, pero mucho más a los enemigos ya que no se esperaban algo así y claro esa distracción les coto caro ya que les dieron oportunidad a los tres chicos de atacarles sin que estos pudieran defenderse de tal ataque.
- Mmmm, quien lo diría cuando crezcas serás todo un galán – comento de forma coqueta Bluebell lanzándose a los brazos del ahora adolescente para darle un beso en la mejilla.
- ¿Takeshi? – pregunto incrédulo Asari, ya que no podía asimilar el cambio radical en la apariencia del menor.
- Ni yo sé cómo paso – confeso el joven – solo sé que concentre mis llamas al notar que estabas en problemas y mis macotas cambiaron de forma y cuando me di cuenta ya estaba así – comento de forma despreocupada mientras buscaba alejarse un poco de la chica.
- Voiii parece que le mocoso tiene más talento que tu – dijo Squalo mirando con burla a Asari – oye mocos prepárate que después de esto, yo te entrenare para que no se pierda ese talento nato que tienes.
- Luego hablaremos de eso, ahora concéntrense y ya no rompan la formación – ordeno Lal mientras volvía a concentrar su poder para continuar con la pelea.
- Bueno parece que debo retractarme, si son lo que se nos prometió – comento con burla uno de los vendados, mientras que de la nada aparecía una lanza y con ella tomaba impulso para lanzarse a un ataque frontal contra los 7, seguido de sus camaradas.
Y con ello de nuevo se retomó la batalla, claro que ahora la situación se sentía un poco más pareja debido a que se nivelaron los poderes y ahora Asari no debía preocuparse mucho por Takeshi, aunque claro seguía con el pensamiento e inquietud de como sucedió ese cambio pero dejo eso de lado para concentrarse en la pelea actual.
"Equipo Trueno-Montaña"
El terreno no ayudaba mucho en la batalla y los rayos empeoraban la situación en algunos casos, Rauji se encontraba con la respiración entrecortada, a pesar de tener un recubrimiento en su cuerpo rocas gracias a sus llamas, pero eso no quitaba que los rayos que caían no le hirieran. Los demás a pesar de ser resistentes a estos ataques ya se estaban cansando porque en algunos descuidos estos les caían y aturdían a ellos e igual el estar en pleno combate no daba muchas opciones de victoria.
- Demonios… - se quejó Verde al notar que el robot en el que se encontraba ya no aguantaría más la pelea, se estaba sobrecalentando e igual ya tenía roto uno de los brazos.
- Yo debo dar lo mejor por mi jefe – se empezó a auto-animar Leviathan.
- Deja de estupideces, y mejor piensa en como sobreviviremos – le regaño Lampo.
- Ya no me está gustando esto, ya quiero irme de aquí – se quejó Lambo.
- No creo que esos sujetos nos dejen – le contesto Rauji.
- Debo de admitir que me sorprenden por resistentes – empezó a hablar uno de los vendados – pero me decepciona ver lo patéticos que son – comento mientras que lanzaba una de sus cadenas al robot de Verde destrozándole la pierna derecha.
- ¡Verde! – gritaron los demás al notar que esta acción hizo que el robot estallara.
- Oye idiota, como te atreves a romper una de mis creaciones – comento Verde, mientras se ponía de pie con dificultad, ya que este al notar que su robot no aguantaría salió de él, salvándose a duras penas.
- De la misma forma que les romperemos – le contesto otro de los vendados.
Todos se enojaron ante esta declaración, pero igual les invadía la molestia, sabían que no aguantarían mucho contra esos sujetos si seguían peleando de esa forma.
- Creo que si queremos al menos poder golpearlos debemos coordinar nuestros ataques – sugirió Lampo mientras esquivaba un trueno que caía cerca suyo.
- Por lo visto a veces se te prende el cerebro – comento con burla Verde, haciendo enojar al otro.
- Dejen de pelearse – intervino Levi.
- ¡Tu, cállate! – le ordenaron al mismo tiempo Lampo y Verde.
- Pero es nuestra única alternativa o tienen otra solución – comento Rauji, mientras este creaba un muro enfrente de todos para poder defenderse del ataque que les era lanzado.
- Supongo que no queda de otra – comento resignado Verde – actuaremos de acuerdo a las habilidades de cada uno – comento empezando a trazar rápidamente un plan en su mente.
- Oye no te tardes, que no creo que él aguante mucho – comento Lambo llamando la atención de todos al notar que el muro que les protegía estaba por ser destruido en su totalidad.
Verde logro trazar un plan exprés apoyándose en las habilidades de cada quien, y les susurro a todos las indicaciones de lo que debían hacer de forma rápida. En el momento que la barrera cedió todos se separaron para evitar que les atacaran juntos. Los vendados se empezaron a reír al notar que seguían sin trabajar en equipo pero luego notaron que estos ya estaban en una formación de batalla, pero no pudieron hacer mucho ya que Rauji aprovechando el terreno movió las rocas para que estas atraparan los pies del enemigo imposibilitando moverse, Levi aprovecho y desplego sus sombrillas para atraer a los rayos que estaban cayendo hacia el enemigo, Lampo y Lambo aumentaron la intensidad de los truenos con sus propias flamas mientras que Verde tecleaba algo rápido en un ordenador que saco de entre sus ropas lo que provocó un ruido extraño que provenía de los restos del robot, el cual estaba lanzando un misil en dirección a donde estaban los enemigos.
El ataque dio a su objetivo, mostrando al grupo de 5 vendados tirados en el suelo derrotados, logrando sacar una sonrisa de satisfacción en los otros de que pudieron derrotarles, pero la celebración no duro mucho ya que sin previo aviso unas cadenas negras cubiertas de llamas del mismo color atraparon a: Levi, Lampo y Verde, las cuales los estrujaban.
- ¡Chicos! – les gritaron asustados Lambo y Rauji.
- Por lo visto creo que les subestimamos – comento uno de los vendados mientras se ponía de pie, el cual sujetaba una de las cadenas la cual estaba siendo tensada provocando que los chicos empezaran a gritar por el dolor- pero eso no volverá a pasar – comento triunfante.
Sin que les diera chance de reaccionar unas cadenas llevaban en dirección a Lambo, el cual solo estaba asustado ya que no entendía por que la pelea había llegado a ese nivel ya que le dijeron que era un entrenamiento, ni siquiera Reborn era tan cruel con él hasta el punto de lastimarle como lo estaban haciendo esos sujetos, solo atino a cerrar sus ojos esperando el ataque que nunca llego y con ello noto que Rauji se puso como su escudo.
- ¿Por qué…? – fue lo único que atino a preguntar.
- Porque me pareciste alguien curioso e igual me gustaría ser tu amigo – comento con dificultad Rauji.
Ante esta declaración Lambo empezó a llorar pero las lágrimas no duraron mucho en su rostro y mirando con determinación a los enemigos que se dirigían a él, uso sus llamas e invoco a su mascota Gyuudon, el cual envistió al vendado que tenía preso a Rauji.
Y con ello ambos decidieron ir a salvar a los otros 3, pero sus intenciones fueron descubiertas por el enemigo, por lo cual estos pensaron deshacerse primero de los 3 que ya estaban inconscientes en el piso.
Al notarlo los dos chicos se desesperaron porque notaron que el enemigo concentraba todo su energía para lanzar un ataque.
- Nooo – grito Lambo, ya que aunque jamás lo diría abiertamente estimaba a su actual tutor-hermano y no quería perderle.
Entonces sin previo aviso, de un momento a otro una especie de luz brillo alrededor de la mascota del más pequeño y del mismo.
Rauji logro llegar a donde estaban y con toda su energía creo una especie de cúpula de piedra para proteger a todos del ataque. La cúpula los protegió pero su creador quedo mal herido.
- Parece que le mocoso escapo – comento uno de los vendados mientras se acercaba para darle el golpe de gracia a Rauji.
- Cornada Fulmine – se escuchó un grito y de un momento a otro los 5 vendados estaban tirados en el suelo ya que un rayo verde les atravesó lastimándoles gravemente.
Los otros 4 se levantaron con algo de dificultad y notaron que su salvador era un adolescente como de 12 años el cual traía puesto un extraño casco de cuernos enroscados y armadura.
- Perdón, pero yo no soy de escapar cuando mis amigos están en peligro – dijo el adolescente.
- ¿Lambo? – pregunto algo dudoso Lampo.
- Imposible… – comento Verde – mmm…., supongo que ahora en verdad buscare estudiarte un poco más – comento mientras se ponía de pie.
- ¿Cómo hiciste eso? – le pregunto incrédulo Levi.
- Ni yo lo sé, solo me concentre en que deseaba ser más fuerte para salvarles y esto paso – comento algo despreocupado Lambo.
- Bueno mejor dejemos eso para luego, miren – cometo Rauji señalando a sus enemigos los cuales se estaban poniendo de pie.
- Ahora si se puso interesante el juego – comento uno de los vendados.
- Por lo visto al fin nos vamos a divertir a lo grande – comento con burla otro de los enemigos.
- Creo que mi estrategia estaba herrada, para ganarles necesitamos usar las cosas que nos dio ese sujeto – opino Verde, recibiendo un si silencioso de parte de todos los cuales ya se colocaban de nuevo en posición para bloquear el nuevo ataque que estaban por recibir.
"Equipo Tormenta-Pantano"
Entre la batalla notaron que el viento podía estar a su favor o en su contra, ya que esas corrientes de viento de un momento a otro pasaban de pacificas a casi ser un mini tornado. Zakuro y Belphegor estaban teniendo dificultades ya que sus oponentes jugaban sucio, porque siempre buscaban una abertura o atacar desde su espalda. Fong se encontraba muy concentrado ya que uno de los vendados igual sabia artes marciales por lo que se había vuelto un digno rival a vencer. G buscaba derribar al idiota que ya le sacaba de quicio, el cual solo aparecía y desaparecía para intentar golpearle de forma desprevenida, lo cual había conseguido en algunas ocasiones. Shitopi-chan se tomó muy en serio su papel de proteger a su "UMA cálido", por lo que mientras combatía buscaba evitar que lastimaran al pequeño peliblanco, aunque claro este igual le apoyaba con sus escudos y con ello buscaban tener una pelea ligeramente pareja. Pero el gran problema que todos tenían es que estos sujetos siempre usaban esos extraños portales para esquivar la mayoría de sus ataques, ya que muy rara vez lograban golpear a alguno de ellos, por lo que casi todos ya estaban perdiendo la paciencia.
- Shishishi, malditas ratas, solo saben esconderse – comento Belphegor mientras notaba que sus cuchillos eran evadidos otra vez por esos sujetos a través de un portal.
- Esto ya me está cansando, salgan y peleen de frente – les reto Zakuro.
- Tch… malditos, solo están jugando con nosotros – opino con molestia Hayato.
- Creo que buscan agotarnos para luego atacarnos y acabar con nosotros – dijo Fong.
- Pues les está funcionando – murmuro con tristeza Shitopi-chan.
- Debemos pensar en un plan para cambiar las cosas – comento G.
- en esto momento acepto cualquier sugerencia para acabarles – comento Belphegor, mientras esquivaba un ataque.
- Estoy de acuerdo con el loco de los cuchillos, que propones – le apoyo Zakuro.
- Unamos nuestras fuerzas, así no seremos un blanco fácil para el enemigo – sugirió Fong.
- Me parece bien – comento G.
- Entonces ese será el plan – sonrió Shitopi-chan.
- Nosotros seremos la ofensiva mientras que el rubio y Hayato serán nuestra ofensiva – ordeno G.
- Shishi solo por esta vez obedeceré tus órdenes rosita – le respondió Belphegor.
- Entendido viejo, yo les cubriré – comento Hayato modificando la posición de sus escudos.
Ante el nuevo cambio de posiciones los vendados les imitaron y ahora todos se unieron para atacarles juntos. Zakuro y Shitopi-chan buscaron poner una barrera modificando el lugar haciendo que se volviera lava o se convirtiera en un pantano, haciendo que los que les atacaban por tierra frenaran su ataque, mientras que otros usaban de punto de apoyo a los caídos para brincar y pasar el terreno peligro y lanzar unas cadenas para intentar atraparles pero estas cadenas eran bloqueadas por los escudos de Hayato y los cuchillos de Belphegor, mientras que los otros dos enemigos aparecían por detrás pero eran frenados por G y Fong.
- Veo que ahora si usaron la cabeza – comento con burla uno de los vendados.
-Pero eso no los salvara – afirmo un segundo enemigo, y sin aviso alguno varios portales negros aparecieron rodeándoles dando paso a miles de cadenas negras, las cuales atraparon a todos.
Ante la capturan los enemigos se burlaron de ellos y empezaron a tesar las cadenas provocando que algunos gritaran de dolor.
- Veamos, ¿a quién eliminamos primero? – comento uno.
- No puedes hacer eso, ¿que no solo era un entrenamiento? – argumento Hayato.
- Mocoso, esto es un simulacro de batalla real, el jefe jamás nos prohibió que no matáramos a alguno de ustedes – se burló un tercero.
- Malditos – se quejó G, el cual ya respiraba con dificultad.
- Pero para que vean que somos caballeros, primero nos desharemos de la chica – comento con arrogancia uno de los vendados.
Todos se sentían impotentes, esas cadenas no solo les dificultaban respirar, podían notarlo también tenían algo de llamas de la lluvia lo cual estaba debilitándolos haciendo imposible que lograran liberarse ya que estás se tesaban a cada movimiento que hacían. Pero era inevitable no querían ver morir a alguien frente a ellos.
Uno de los vendados, tomo a Shitopi-chan de los mechones de su cabello para forzarla a mirarle mientras aparecía una espada en su mano, la cual se elevó de forma lenta y lista para ser clavada en el cráneo de la joven, pero en eso un maullido llamo la atención de todos. Los cuales notaron que había un pequeño gato en la empuñadura de la espada. El cual al ser notado salto al rostro del sujeto, en eso todos notaron que su cola parecía una mecha la cual de un momento a otro hizo una detonación muy poderosa, haciendo que los enemigos retrocedieran y soltaran las cadenas que tenían presos a los chicos.
- ¿Que fue eso? – pregunto Zakuro igual de aturdido.
- Ese era… - empezó a decir G, sin creerlo ya que se aprecia al gato de su mocoso.
- Creo que ahora estamos a mano, Shitopi-chan– comento una voz nueva para todos y del humo aparecía un adolescente el cual tenía tres cinturones llenos de dinamitas, un guante de forma inusual y tenía puesto unos lentes y en su boca, algo que parecía un cigarro.
- ¿Quién eres tú? – pregunto Belphegor.
- ¿Hayato? – pregunto Fong al notar el parecido con el pequeño.
- Mmmm, eso te hace más interesante – comento alegre Shitopi-chan.
- Espera, ¿cómo hiciste…? ¿porque te ves así…? - G seguía sin creerse que él adolescente fuera su mocoso.
- Ni idea, solo concentre mis llamas para intentar ayudarla y de un momento a otro ya estaba así y Uri salto al enemigo – comento y acto seguido un mini-gato se posó en su hombro maullando a forma de saludo a todos los presentes.
- Maldito mocoso, esta nos las pagaras – se quejó uno de los vendados al reponerse del ataque
- No te creas por tener un nuevo juguete –argumento un segundo enemigo.
- Por ahora mejor concentrémonos porque ellos van en serio – opino Fong, regresando su atención a la batalla.
- Shishi, oye me diste una idea, yo también usare mi juguete nuevo – opino Belphegor, siendo imitado por los demás, mientras seguían en la pelea la cual ahora si parecía ser una pelea pareja, pero claro el resultado dependería de como manejaran sus habilidades todos.
"Equipo Sol-Bosque"
No es que fueran quejumbrosos como Lussuria por el sol, pero por la intensidad que tenía a veces les dificultaba la visibilidad del campo de batalla y para empeorar esos sujetos jugaban sucio a veces elevando la arena que había en su contra para así aturdirles y hacer que cerraran sus ojos y así aprovecharles con la guardia baja.
- Malditos – se quejó Reborn al ver que nuevamente había acertado en su disparo pero este parecía no afectar a su adversario.
- Esto parece que va para largo – opino con algo de cansancio en su voz Knucle.
- Por lo visto estos tipos no ven esto como un entrenamiento – opino Daisy mirando cómo les seguía atacando con fiereza sus oponentes.
- Demonios, estos son resistentes – comento Koyo.
- Estos sujetos son muy extremos – opino Ryohei.
- Ya se está complicando esta situación – opino Lussuria.
- Si seguimos así, perderemos – dijo con molestia Reborn, mientras lanzaba una patada al enemigo que ya estaba casi encima de él mientras le remataba con un disparo.
- Y te dices el más fuerte de los Arcobalenos, que desilusión – comento el vendado que se enfrentaba a él.
- No te creas tanto por aguantar unos golpecitos – le contesto algo enfadado el pelinegro de patillas rizadas.
- Demuéstramelo – le reto su enemigo mientras le lanzaba una cadena en su dirección la cual fue esquivada o eso pensó pero en ello noto que esta cambiaba de dirección y se preparaba para golpearle por detrás, pero el ataque fue bloqueado por Knucle.
- Ten cuidado – le advirtió Knucle, mientras se volvía a poner en posición de combate para seguir defendiéndose.
- Debemos pensar rápido porque así no ganaremos – comento Daisy mientras volvía a regenerar su brazo que hace poco le habían arrancado.
- Das un poco de asco cada que haces eso – opino Lussuria al notar como le crecía su extremidad al peli verde.
- Deja de prestarle atención a ridiculeces – le regaño Koyo – pero tiene razón, debemos elaborar un plan y trabajar en equipo aunque no nos agrade la idea.
- Supongo que podemos tratar – dijo Reborn intentando hacerse el indiferente.
- ¿Cuál sería el plan?- se aventuró a preguntar Daisy.
- Además de no morir, combinar nuestros ataques a ver si logramos dañarles – comento Koyo mientras usaba sus llamas para crear una especie barrera para evitar el ataque que era dirigido hacia él.
- Estoy de acuerdo con el Simon – opino Lussuria mientras con un puñetazo golpeaba a otro de los sujetos que les atacaban.
-Entonces haremos equipo al extremo – opino Ryohei algo emocionado.
- Aquí lo importante será cuidarnos las espaldas, ya ven que sus ataques son aleatorios – dijo Knucle de forma seria.
- Ya dejen de parlotear que aburren – se quejó uno de sus enemigos.
- Déjalos, creen que podrán vencernos – le regaño uno de sus compañeros.
- No caigan en su juego y sigan con el plan – les advirtió Reborn al notar las intenciones de provocación del enemigo.
Al sincronizarse, lograron bloquear de forma más efectiva los ataques del enemigo y al mismo tiempo buscar devolverles el golpe con resultados óptimos, pero aún faltaba mucho para sentir que ya tenían algo de ventaja ante la situación. Por su parte el enemigo ya se estaba aburriendo de ese juego de pega y defiende, por lo que buscaron lanzar un ataque conjunto invocando sus armas para romper esa formación que habían creado, centrando su ataque en el eslabón más débil de la formación.
La batalla ya estaba pareja pero de un momento a otro notaron un comportamiento extraño en sus enemigos y con ello notaron que ahora concentraron su ataque en Ryohei, por lo que Knucle fue el primero en romper la formación para proteger a su cargo; pero con ello le dieron la oportunidad deseada a los enemigos para atacarles y con ello lograr herirles.
El panorama ya contrastaba con el clima del lugar, ya que todos se encontraban mal heridos y tirados en el suelo, mientras que el único ileso era el más joven ya que todos le protegieron.
- Eso es jugar sucio – se quejó Ryohei.
- En una batalla real el juego justo no existe – le comento uno de los vendados mientras caminaba a paso lento hacia su posición.
El pequeño peliblanco se sentía enojado y furioso, ya que nunca fue de su agrado ese tipo de tácticas sucias y viles para lograr ganar, por lo que de forma inconsciente empezó a emanar sus llamas y en el momento que vio que ese sujeto se acercaba para pisarle la cabeza a Knucle, el busco lanzarle un puñetazo para proteger a su nuevo tío.
Los demás enemigos notaron como su compañero fue lanzado lejos y este caía inconsciente, por lo que miraron a ver a su agresor notando a un adolescente el cual portaba un equipo de boxeo y destacando en su brazo llevaba una pulsera la cual tenía algunas llamas a su alrededor, y en el protector de su cabeza estaba el emblema Vongola.
- No voy a dejar que le lastimen – dijo de forma seria el adolescente.
Al escuchar la nueva voz, todos miraron a ver al chico nuevo, pero en ello notaron la similitud con el boxeador caído, el cual se había acercado para ayudar a que este se levantara.
- Estas bien tío – le pregunto el chico.
- Ryhoei – pregunto incrédulo el pelinegro ya que creía que era alguna clase de espejismo causada por el sol y el cansancio.
- Ese soy yo, al extremo – le contesto sonriéndole.
- Oye como hiciste eso, yo también quiero – comento Lussuria.
- Por lo visto a él le toco un juguete interesante – opino Koyo al lograr ponerse de pie.
- Ese maldito aun nos oculta cosas, pero esta vez esa sorpresa fue de utilidad – comento Reborn mientras se limpiaba la herida que tenía cerca de su labio y sonreía.
- Entonces a lo mejor también nos dejó algo para nosotros – comento Daisy.
- Malditos, eso es trampa – se quejaron los enemigos.
- Ustedes empezaron, así que no se quejen – les contesto Knucle.
Y con ello se volvieron a escuchar puñetazos y balazos por todo el lugar, claro que ahora si te fijabas mejor podías apreciar el color amarillo de las llamas del sol, un poco de verde por la llama del bosque y llamas negras de las cadenas que salían por todos lados de los enemigos.
