Curiosidad
-Papi…- Una aguda vocecilla llamó la atención de cierto pelicereza.
Alzó la mirada del libro que había sacado ese día de la biblioteca de la universidad, para luego posarla sobre una niña de cuatro años que lo observaba desde hace ya tiempo con sus profundos ojos azules. La pequeña dio un paso hacia la mesa y se trepó con dificultad sobre la silla más próxima al acróbata. Sus curiosas esmeraldas se clavaron en su progenitor, sus cabellos cerezas estaban sujetos tras las orejas por colorinches ganchitos.
-Dime, Suzu preciosa.
-¿Qué es un uke?-
-¿Cómo?
-¿Qué es un uke?
-...
-¿Papá?
