Descargo responsabilidad no poseo Vampire Academy.
Capítulo 22 (Feliz cumpleaños Pyro)
Sentí una sacudida en mi hombro, trate de taparme con la colcha pero de nada funciono no sé quién era pero era demasiado activo para mí, trate de hacerme la dormida para ver si el intrusos se iba pero al parecer no funciono por que más duro me sacudió.
- Rose levántate, hoy es el día – escuche a lissa pero se oía un poco lejos.
- Vete quiero dormir – gruñí poniendo una almohada en mi cabeza, de nada funciono.
- Nada de eso Rose Marie levanta tu culo en este instante – bueno el infierno se congelo Lissa acaba de decir una mala palabra, no aguante más y me puse a reír histéricamente bajo mi almohada – que es tan graciosos – no la podía ver pero sabía que estaba frunciendo el ceño. Me levante y la observe y si tuve razón su seño estaba fruncido.
- Tú – fue lo único que dije, ella rodo sus ojos y me lanzo una almohada – que madura Liss, ahora me puedes explicar por qué coños estoy levantada a las 8:00 de la mañana.
- porque eres mi ayudante en el día de hoy, levante date una baño lo necesitas – ella tapo su nariz para agregar más efecto a su actuación.
- Hey no vuelo tan mal – me levante dirigiéndome al baño, a lo lejos pude escucharle decir '' eso creer tu '' entre en el cuarto de baño y estire mis músculos Dios estar tanto tiempo en la cama no era bueno para nadie, fui a mi espejo y note mi apariencia y déjame decirte que no era nada agradable de ver , mis ojos eran rojos y tenía bolsas oscuras bajo ellas mi nariz era roja por todas las lágrimas y mi piel era pálida y sin vida, era algo triste de apreciar.
Negué con la cabeza sin reconocer quien era la del reflejo porque simplemente no podía ser yo pero podría engañar a todo el mundo pero no a mí, encendí la ducha y gradué el agua para que estuviera caliente, me despojes de mi albornoz y bragas rosadas que me puse hace dos noches y metí mi cuerpo en la ducha dando la bienvenida a la calidez del agua.
Tome todo el tiempo del mundo lave mi cabello como de costumbre y aplique jabón con aroma a vainilla en mi cuerpo de solo olerlo me trajo recuerdos de Dimitri él amaba este olor, sentí mis ojos aguas y una que otra lagrima se me escapo, en momentos como esto daba gracias a la privacidad que poseía, sabía que tenía que pasar por el interrogatorio de mis padres, bueno no todos los días se dan cuenta de que su única hija le dio su virginidad a un hombre mayor pero bueno sabía que tarde que temprano huracán Momma saldría con miles de preguntas.
Cuando mi piel recupero un poco más de vida al igual que mi cabello, cerré la llave y Salí, cogí una toalla limpia de color rojo acolchada y una la enrede en mi cuerpo y otra en mi cabello, abrí las puertas de mi armario y este de inmediato se ilumino. De verdad amaba este armario, fui al sector de donde estaban mis vaqueros y encontré unos eran un poco anchos pero no me importaba, tome un suéter color negro y botas a juego, afuera era prácticamente helado. Solté mi cabello y lo seque rápidamente hoy me sentía de todo menos femenina. Cuando estaba completamente seco tome una goma para cabello y lo ate en una cola y trence el resto era simple y sencillo, aplique un poco de rímel y brillo de labios y cuando vi que era medio presentable Salí de mi cuarto, lissa estaba en su celular testeando frenéticamente.
- ahora estoy presentable su majestad – hice una reverencia y lissa rio.
- no eres tú, pero definitivamente está mucho mejor – ella me observo y luego pregunto. – ¿qué usaras esta noche?
- No lo sé liss, tengo miles de vestidos sin estrenar creo que podre encontrar uno, en este momento eso no es mi mayor problema – resople intentando buscar mi celular y cartera.
- Tienes suerte, la fiesta será de máscaras.
- ¿y eso es tener suerte por qué? – pregunte mirando debajo de la cama tratando de agarrar mi teléfono, como diablos llego hasta ahí.
- Dimitri estará en la fiesta – cuando menciono el nombre de Dimitri levante mi cabeza olvidando que la tenía debajo de la cama y me di un fuerte golpe.
- Hijo de puta – gruñí saliendo debajo de ella con celular en mano lissa rio a carcajadas – hey no te rías dolió como una perra – dije con enojo fingido y luego recordé lo que había dicho – como que Dimitri ira – su risa se detuvo y ella me dio una mirada de disculpa.
- Bueno le dije a mi padre que él era tu novio y que iría, así que él estaba más que encantado, se lleva bien con Dimitri. Lo siento Rose no sabía que esto iba a pasar – ella tenía la cara triste.
- Hey no lo sientas ya se me ocurrirá algo para no toparme con el – dije tratando de pensar en algo pero nada me vino a la mente el sabría de mí y trataría de hablar conmigo y eso es lo que menos espero. Pero al parecer lissa tenía una idea.
- Lo tengo. Que tal una peluca – ella dijo y yo la mire como si estuviera loca. Y ella procedió a explicarse – no me mires así. Mira tengo una, la use en el Halloween pasado, es de color negro y el corte solo llega hasta los hombros es muy distinto al tuyo y como es de máscaras no podrá reconocerte, además podrás presentarte como la novia de mi hermano – hermano no sabía que ella tenía uno.
- Hermano, cual hermano pensé que eras hija única.
- No, eso quisiera, digo lo amo pero es tan sobre protector, su nombre es André y está en casa por todo el mes de diciembre, entonces que dices – pensé por un momento tal vez no sea mala idea, digo así podre estar lejos de Dimitri y no causar un escena.
- Bueno digo que es una gran idea, pero el estará de acuerdo con esto – pregunte no quiero quedar como una niña chiquita.
- si cuando le contemos todo estará más que feliz de ayudar déjamelo todo a mí – ella dijo con orgullo. – Pero tenemos que ir ya, Samantha está por llegar – ella tomo mi mano y salió disparada por las escaleras pero antes de por der bajarlas mi padre llamo desde su oficina.
- Rose por favor venid aquí un momento – trague un poco mi padre uso ese tono serio que solo usaba cuando estaba molesto, lissa me dio una mirada de '' ten suerte '' y yo asenti, ella bajo las escaleras y yo fui a la oficina de mi padre, respire hondo puso una sonrisa falsa y entre a su oficina.
- Buen día viejo no sabía que estabas ya en casa – me senté en el sillón al frente de él, pude ver que en su oficina estaba mi madre, Pavel el guardaespaldas de mi padre y Mikhail, que raro pensé que ya no estaba después de todo es el guardaespaldas personal de Dimitri.
- Rose cómo te sientes – mi madre se sentó a mi lado dándome una mirada preocupada.
- Bien madre, como nueva – mentí pero pude ver que ellos me creían.
- Bueno te llame aquí para dos cosas – mi padre dijo dándome una mira acusatoria él no me creyó mucho pero lo dejo pasar – la primera es que estos dos hombres a partir de ahora serán tus guardaespaldas – el señalo a Pavel y Mikhail – y la segunda es que tenemos algo de quien puede estar asechándote – mi cuerpo se tensó al instante y sentí un frio recorrer mi cuerpo.
- ¿Quién? – exigí una respuesta y le di una mirada a mi padre que decía '' no me mientas'' el suspiro y hablo.
- Adrian – mi mundo se detuvo iba hablar pero mi padre me detuvo – no es seguro sin embargo, Mikhail vio a alguien merodeando en la casa la noche que tú vistes a alguien fuera de tu ventana, él lo persiguió y vio que se montó al carro que te asigne el día en que llegamos, investigamos pero no encontramos nada relevante sobre él, sin embargo no te quiero sola con él, ni con nadie más a no ser de que estos dos hombres estén presente me entiendes – ahora el uso ese tono que decía que no lo desafiaran.
- si padre, pero no entiende Mikhail es guardaespaldas de Belikov – dolió decir su nombre y sé que todo el mundo lo noto, Baba se aclaró la garganta y hablo.
- bueno el accedió a dejarlo aquí hasta que hayamos atrapado al lunático.
- espera como, él todavía está enterado de esto – todos asintieron con miedo a cual sería mi reacción - ¿por qué? – pregunte con los dientes apretados.
- no te enojes, la única manera de que el dejara a Mikhail con nosotros era saber cómo iba todo, y ciertamente hija son las únicas dos personas confiables en este momento, no te arriesgare por nada – tenía razón pero igual no me gustaba el hecho que el tuviera que saber todo de mí.
- Esta bien, pero solo se le dirá estrictamente lo necesario entendido – me pare imponiéndome y todos asintieron con miedo – ok así que supongo que vamos – les dije a ellos dos y asintieron me volví a mis padres y hable – ¿los veré esta noche en la casa Dragomir? – pregunte y ellos asintieron – bueno tal vez no me reconozcan y no pregunte por que luego les digo – los bese a ambos y Salí con las dos bombas calientes que se me asignaron como guardaespaldas tal vez podría tener diversión con uno de los dos.. Dios Rose contrólate suenas como una puta rápidamente deseche esos pensamientos y baje las escaleras.
En la entrada Lissa me esperaba junto con Adrian cuando el vio quien me acompañaba su rostro callo pero rápidamente lo encubrió... Demasiado tarde amigo pensé. Lissa me dio una mira confundida pero le hice señas de que después le explicaba. Adrian nos abrió la puerta y me dedico una sonrisa descarda yo solo rodee los ojos y pensé que tal vez no era el, digo si es coqueto y todo pero no creo que tenga mente de acosador, tal vez solo yo no le he dado la oportunidad de conocerlo y estoy juzgando mal, me monte en el carro seguido por Lissa y Pavel junto con Mikhail se montaron en otro SUV detrás de nosotros cuando adrian salió de la propiedad y se dirigió hacia lo Dragomir Lissa hablo.
- Quienes son esas dos bombas sexi que nos siguen.
- Pensé que tenías novio Liss – señale divertida.
- Oye si lo tengo pero eso no quiere decir que estoy ciega – ella golpeo mi brazo juguetonamente pero si dolió un poco.
- Lo que digas – rodee mis ojos y sobe mi brazo – y son mis nuevos guardaespaldas.
- Dios son el sexo entre las piernas – ella grito en susurro pero era verdad Mikhail tenía cabello café claro, con ojos almendra y labios carnosos, su piel era blanca pero con un toque de bronceado y su cuerpo era perfecto y tonificado al igual que sus piernas, pero Pavel era un Dios al igual que Dimitri era Ruso, su piel era blanca como la nieve con labios carnosos y rosados naturalmente, su cuerpo era el doble de tonificado que el de Mikhail, su cabello era negro como la noche y sus ojos eran azul bebe, ese hombre era el sexo entre las piernas y no me importaría tener mi camino con él, sabía que no era Dimitri y que no lo amaba como lo amaba a él pero tarde que temprano tenía que olvidarlo y seguir mi vida no, me repetí eso y otra vez tratando de convencerme de eso.
- tienes razón – sonríe con orgullo de saber que eran míos por un tiempo.
Nos quedamos en silencio como llegamos a la casa Dragomir o más bien palacio, si eso era lo que era lo único que faltaba eran las torres altas y una princesa. Debo admitirlo era hermoso pero nuevamente no era un hogar parecía más una galería Lissa y yo éramos tan distintas no sé cómo podemos ser amigas. Al entrar a la propiedad vi muchos carros parqueados y una muy elegante Samantha Jones dando órdenes con su IPhone en la mano. Adrian nos abrió la puerta y Samantha llego disparada hacia nosotros.
- Gracias al cielo que llegaron, Rose te necesito – ella tomo mi mano y corrió por el jardín.
- Oye cálmate, que pasa – dije soltando mi brazo, Dios esa mujer tenía un agarre fuerte.
- Todo está mal, no saben cómo poner las telas y se equivocaron en el color de los manteles – ella estaba un poco frenética.
- Ok muéstrame y Samantha respira todo tiene solución excepto la muerte – algo en mi interior me dijo que lo mío con Dimitri lo tenía si yo dejara de ser tan terca y lo escuchar pero rápidamente deseche esos pensamientos indeseados.
Ella me llevo y vi cual era el problema los manteles eran azul rey y las luces eran amarillas no, no era un buen combinado. Almenos las flores eran blancas así que se me ocurrió una idea, pero no sabía si funcionaria.
- Solo trajiste estas luces – le pregunte y ella negó la cabeza, se fue a una caja que estaba en la mita de la pista y saco dos una era Blanca y la otra azul. Tome la blanca y la puse sobre los manteles azules y mire el contraste se veía bien. – solo hay que cambiar las luces si vez la ventaja del blanco es que combina con todo, la pista de qué color va – pregunte al notar que la estaban configurando.
- Pensé que blanco con azul pero ya no sé.
- Que sea blanco y negro, es un tono neutro y no se mezclara tantos tonos de azul, así resaltaran los manteles y no se verá tan saturado, deja que el único color sea el azul de los manteles – dije entregando las luces su rostro se relajó y ella sonrió.
- Eres mi angel te lo dije – ella dio intrusiones a los organizadores he inmediatamente se fueron hacer lo que ella ordeno – que piensas para la entrada, antorchas o luces - ella pregunto y cuando iba a responder una voz hablo detrás de mí.
- definitivamente antorchas – me volteé y me encontré con un hombre por ahí en sus 23 años con piel pálida y ojos azul hielo que me recordaron tanto a Tasha – Cristian Ozera – él se presentó y supe que era el novio de Liss.
- Rose – dije estrechando su mano.
- Así que tú eres la famosa Rosie – él dijo y resistí el impulso de meterle un puño por llamarme Rosie. Sabía que este tipo compartía mí mismo humor sarcástico.
- sí y Liss no menciono que eras pirómano – dije señalando la antorcha que tenía en sus manos.
- Una de mis tantas aficiones – él dijo con un suspiro lo que nos causó reír tanto a Samantha como a mí, lissa apareció y lo beso. Momento incomodo pensé.
- Veo que por fin se conocen – ella dijo emocionada y no sabía cómo estos dos podrían ser novios, lissa era tan princesa y el tan depresivo el mundo definitivamente estaba loco.- Cristian necesito tu ayuda ahora – ella ordeno saliendo disparada hacia la entrada y el siguió como un perrito.
- Enseguida liss – me entrego la antorcha y dijo – por favor que hayan muchas – yo rodee mis ojos y murmure '' lo que digas Sparky ''. Me volví hacia Samantha y hable.
- Necesitas ayuda con algo más – pregunte y espere que ella digiera que no, de verdad no quería hacer nada, solo quería dormir, si lo sé la depresión puede ser una perra. Pero había prometido a lissa mi ayuda e iba a cumplir.
- Ya escuchaste al festejado quiere muchas antorchas – ella me entrego unas 20 y me dijo como acomodarlas yo resople y cogí de a 5, esas cosas pensaban y me fui a la entrada de la casa y empecé a clavar una por una. De verdad no había nadie más para hacer esto gracias al cielo el día era frio o si no estaría bañada en sudor. A lo lejos pude ver a Pavel y Mikhail que me miraban con cara divertida, si debe ser cómico ver a la hija de uno de los hombres más poderoso del mundo clavando antorchas pero bueno nadie quería enfrentarse a la ira de lissa además la distracción ayudo un poco, pero solo eso un poco.
Termine cansa y sucia, Dios es que no limpiaban esas cosas y me fui a buscar a Samantha que estaba por los lados de la piscina, todo estaba casi listo y debo admitir que todo se veía hermoso mire el reloj y vi que eran las 4:00 de la tarde, Dios a donde se había ido todo el día, me acerque a ella que estaba con Lissa ambas me miraron con cara de diversión. Lissa iba hablar y la detuve.
- Ni lo menciones, la próxima vez que Sparky quiera antorchas que las ponga el – me senté en una silla y bebí un poco de jugo. Ambas rieron y yo les di una mirada de muerte.
- lo que digas Rose – Lissa dijo y movió su mano a alguien que venía detrás de mí, estaba demasiado cansada para mirar, así que espere a que llegara a donde estábamos.
- Señoritas – una voz rica saludo y me voltee para ver quién era, y déjame decirte que era hermoso, era alto con piel pálida, cabello rubio platino y ojos verde jadee, a los lejos se veía que era el Hermano de Lissa.
- Donde diablos estabas André, prometiste ayudar – lissa dijo enojada, André sonrió y la beso en la mejilla.
- No te enojes liss, tenía asuntos que atender – el movió sus cejas y se fijó en mí, me sentí sucia y un poco desorganizada – y tu hermosa chica eres – el extendió su mano y yo la tome rodando mis ojos.
- Rose – dije y sus ojos se abrieron.
- Espera Rose, Rose Mazur – pregunto con un brillo en sus ojos.
- La única que hay – dije sarcásticamente.
- bueno esto es un placer – el beso mi mano en un intento de ser caballero.
- André necesitamos hablar contigo – lissa nos tomó del brazo ambos y le dijo a Samantha que siguiera que pronto nos uniríamos a ella. Lissa nos llevó a dentro de la casa y se dirigió a la cocina y todos tomamos asiento en la barra. – André necesitamos tu ayuda con algo o más bien Rose – ella dijo mordiéndose el labio interno.
- para que soy útil bellas damas – él se paró y busco una cerveza en la nevera, me ofreció una y de inmediato acepte.
Lissa le conto todo, con cada detalle de lo que me había pasado me sentía un poco incomoda contándole mi vida a un desconocido pero él tenía que saber si quería que este plan loco funcionaria, una parte de mi quería olvidar todo y llamar a Dimitri y decirle cuanto lo amo y quiero de vuelta pero la otra parte me recordaba lo que hizo, de verdad que las voces en tu cabeza son una perra y más cuando no se ponen de acuerdo. Cuando liss termino de contar todo yo ya iba por mi segunda cerveza.
- Espera a ver si entendí – André tomo un trago de su cerveza y hablo – eres novia del Play Boy de la ciudad, él te engaño con Tasha que no es una novedad todo el mundo sabe que ella es un puta y ahora él está viniendo a esta fiesta y tú no quieres que te reconozca por lo cual te disfrazaras y fingirás ser mi novia – el pregunto incrédulo.
- Bueno si es una forma de resumirlo – dije en susurro y bajando la cabeza. Él se echó reír histéricamente.
- Dios Rose tu vida es como un película de verdad – el río más histérico.
- ANDRE – lissa lo reprendió.
- Lo siento pero es que ese tipo es un imbécil de verdad – lo mire confundida y el camino hasta mi – Rose eres hermosa y no tienes nada que envidiarle a Tasha y él es un estúpido por perderte, por supuesto te ayudare me encanta cabrear a las personas y más a tipos como Belikov – el tomo mi manos y me miro a los ojos – solo prométeme que te divertirás esta noche.
- Lo hare André y gracias por lo que estás haciendo – me levante y lo abrace.
- De nada Rose puedo ver que eres especial para Liss por lo cual lo eres para mí – el beso mis mejillas – ahora amada mia ve y ponte sexi para mí – el alzo las cejas juguetón y le pegue en el brazo algo duro.
- Hablando de eso, Rose sígueme – liss me tomo de la mano y me llevo a su habitación y te lo juro podría ser del tamaño de mi casa en Turquía no entendía como una sola persona podría necesitar tanto espacio.
Ella desapareció por unas puertas dobles y yo me senté en su cama y me quite mis zapatos estas botas son hermosas pero no para hacer trabajos, mire alrededor de su cuarto y todo era tan rosa y organizado creo que esta chica en otra vida fue una princesa, ella salió un tiempo después con una bolsa de vestido en su manos me lo entrego y la mire confundida.
- Ábrelo es una regalo para ti – su rostro era emocionado.
Baje el cierre de la bolsa y lo que había adentro me dejo sin palabras, era el vestido más hermoso que había visto en mi vida. Era dorado brillante parecía brillantina pero no, era la tela. Era con corte corazón en lo senos y bajaba largo hasta el piso, en la parte trasera tenia escote que llegaba hasta mi trasero por lo cual mi espalda iría al descubierto, nunca me gustaron las telas luminosos pero este era simplemente hermoso.
- Quien lo diseño – pregunte, sabía que no era de un diseñador famoso los conocía todos y sabía que tela manejaba cada uno, levante mi vista y ella tenía una mirada tímida.
- Fui yo – ella admitió nerviosa – la primera vez que te vi, ame tu figura me encanto por completo así que la día siguiente lo diseñe, entiendo si no quieres usarlo esta noche – ella se apresuró a decir.
- Liss, es hermoso y me sentiría privilegiada en llevarlo esta noche, tienes un arte Liss – dije abrazándola – gracias liss por hacer esto por mí, pero porque yo – pregunte volviendo admirar mi nuevo vestido.
- E visto tu ropa Rose y déjame decirte que eres muy fina a la hora de vestir y sabía que mi mejor juez puede ser tú, también sé que no usas nada que no sea de diseñador, pero para mí sería un privilegio que lo usaras – ella era tan linda tímida.
- Lissa la privilegiada soy yo de llevar una pieza así – tome el vestido y fui a su gran espejos y me mire en el – esta noche quedare hermosa gracias a ti – ella se paró detrás de mí con una sonrisa de orgullo.
- Ok Rose hora de bañarse estamos cogidas de la tarde y aún tenemos mucho por hacer – ella quito mi vestido y me arrastro al baño – no quiero que salgas de ahí hasta que tu piel este brillante y con mucha fragancia – ella ordeno cerrando la puerta.
Hice todo lo que me dijo me di un baño y escogí una fragancia, gracias al cielo tenia olor de vainilla para mí siempre sería un recordatorio de Dimitri un dolor se estableció en mi pecho y lágrimas pincharon en mis ojos pero me negué a llorar prometí a André ser feliz y lo seria. Después de unos buenos 40 minutos de baño tome una toalla de Liss y Salí, me encontré con Liss ya lista y organizada ella llevaba un vestido igual al mío pero era rojo y era un poco más largo que el mío aun que los dos eran con corte sirena y ceñido a nuestro cuerpo, su cabello se recogió en una moña alta y su maquillaje era leve lo único a resaltar era sus labios rojo que convino a la perfección con su vestido.
- Bueno querida eres flas – dije divertida.
- no, tu tomaste mucho tiempo, pensé que te habías muerto, aquí ponte esto – ella me dio un bolsa de victoria secret la abrí y vi una bragas de color oro al parecer esta mujer estaba obsesionada con ese color. Me quite mi toalla delante de ella pensando que se iba a intimidar pero al final no lo hizo, al fin y acabo tenía lo mismo que yo solo que un poco más pequeño y pálido me reí ante este pensamiento.
El vestido encajo como un guante al parecer si quedo un poco largo ya que yo era más baja que Liss pero con uno tacones de 9 pulgadas no sería un problema, y como supuse mi espalda quedo totalmente descubierto, el vestido se sostenía por mis caderas y alrededor de mi pecho. Cuando termine de ponérmelo Lissa me paso unos tacones color crema y con correa en los tobillos pude ver que eran unos Manolo Blahnik gracias al cielo no creo que pudiera caminar en otros, me los puse y encajaron a la perfección.
- Hora del cabello – Lissa anuncio señalando una silla para mí la tome y ella empezó a desenredar mis risos hasta que estaban lisos, de su cajo tomo una peluca y pude ver que si parecía de verdad, ella recogió mi cabello en una moña asegurándose que todos mis mechones quedaran entre la goma y coloco la peluca en mi cabeza, me veía un poco diferente pero también hermosa. El negro convino bien con mi piel, cuando la acomodo a la perfección asegurándose de que no se caería procedió hacer mi maquillaje, lo decidimos dejar natural ya que el vestidos era el que tenía que llamar la atención por lo cual aplico sombra dorada con delineador negro y labial rojo cereza mis mejillas tenían blush café con algunos destellos y que contorneaban mi cara, vi mi reflejo y por un momento no me reconozco quede hermosa y muy sexi.
- Ten esto complementa el Look – ella me entrego una máscara dorada estilo fantasma de la ópera – André lleva una igual solo que es negra. - Yo asenti y me la puse, ni yo me reconocí.
- Gracias Liss por todo – la abrase y ella me lo devolvió.
- De nada Rose – ella medio la vuelta y pudimos vernos al espejo – mírate eres hermosa, y siempre lo serás, esta noche te divertirás y olvidaras las penas, prometido – ella puso su dedo meñique y yo lo tome.
- Prometido – amabas no reímos y ella se puso su máscara la suya era carnaval, cuando termino la puerta sonó.
Salimos y vimos que eran Cristina y André ambos vestían traje negro y mascara, como lissa dijo André llevaba una igual que la mia pero en negro y la de Cristian era igual a la de lissa.
- Dios te ves caliente – Andres beso mi mejilla lo que me causo reír – Señorita me harías el honor – extendió su mano y la tome con agrado.
Lissa y Cristian se pusieron delante de nosotros y André y yo los seguimos, pasamos por el lado de Mikhail y Pavel y pude ver que ambos tenían miradas de asombro. Le guiñe un ojo a Pavel sus ojos se oscurecieron y lo pude ver tragar largo, tal vez si tenga un poco de diversión con el mas tarde.
Bajamos las escaleras despacio con miedo de que me iba a tropezar y caer pero al final no pasó nada André me tenía muy bien sujetada. Salimos al jardín y pude ver muchas persona, un frio me recorrió por el cuerpo y tal vez el vestido no era una gran idea después de todo estábamos en invierno pero no importa me veía hermosa y solo por eso valía la pena.
un mesero nos pasó un copa con vino blanco y pude reconocerlo, era uno de los que Liss había elegido, André nos llevó a un grupo de personas y empezó hablar con un hombre afroamericano no preste mucha atención, así que mire a mi alrededor, pude ver a Samantha coordinando todo y también Gail vestida un poco burdo, recorrí mi mirada y también vi a los Dragomir con mis padres, pero eso no fue lo que me llamo la atención fue el hombre alto a su lado y aun que llevaba una máscara veneciana negra con dorada, sabia de el donde quiera que fuera, era Dimitri y lucia hermoso. Su traje era impecable y perfecto, su cabello estaba recogido en una cola de caballa y la masara solo lo hacía ver más sexi, Dios deseaba tanto darle un beso y hacer mío, rápidamente deseche esos pensamientos, el sintió mi mirada por lo que miro al grupo donde estaba sus ojos se encontraron con los míos por lo cual me voltee rápidamente y resé al cielo por que no me reconociera.
- Rose quieres bailar – André extendió su mano y la tome dándole una sonrisa, él nos llevó a la pista de baile, pude sentir los ojos de Dimitri en mí y no sabía que sentir, rabia por estar mirando a otra mujer cuando no llevábamos ni un día de a ver terminado o feliz porque tal vez solo tal vez me reconoció, volví a desechar esos pensamientos hice una promesa a André y la iba a cumplir.
Bailamos tres canciones seguidas y André hablo de toco un poco haciéndome reír un poco y haciéndome olvidar de Dimitri por un momento. Cuando la canción termino Andres picoteo mis labios y me dio un guiño sabía que estaba actuando y al parecer se lo tomo muy enserio. Iba por una copa cuando alguien se acercó a mi resé por que no fuera Dimitri y tuve suerte.
- Me permites este baile Rose – Cristian extendió su mano y la tome – la verdad quería hablar contigo.
-¿de qué? – pregunte confundida.
- Mi tía – él dijo y quería decirle que no me importaba lo que quisiera decir pero él me interrumpió – no escucha primero. – asenti y el continuo – Mira para nadie es un secreto de que ella es una puta, no sé lo que tienes con Belikov pero te aseguro que el hombre no te engañaría y lo sé por qué te ha buscado por todos lados esta noche y ha preguntado si te han visto, Rose se le puede ver la tristeza en los ojos además de eso también despidió a Tasha – sus palabras me asombraron y más su última parte despidió a esa arpía, pero algo tarde por qué no lo hizo desde antes pensé con amargura pero lo deje continuar – no te diré que lo perdones porque no es mi lugar, pero lo conozco desde hace un tiempo y sé que el hombre está sufriendo.- la canción estaba terminando por lo que hablo rápido – sé que estas dolida y tal vez unos días para sanar no serían de nada mal pero dale la oportunidad de explicarte Rose, todos merecemos una segunda oportunidad así sea para dar una explicación – y con eso el beso mi mano y se alejó en busca de lissa.
Me quede parada en la pista de baile un poco más de lo normal hasta que el anfitrión nos llamó para la cena yo estaba sentada en una con lissa cristina, André y otras personas que no conocía, mire a mi alrededor y pude ver que en la mesa de mis padres estaba sentado Dimitri y estaba mirando para mi mesa rápidamente aparte mi vista y me centre en André, tome su mano y le di mi mejor sonrisa el me la devolvió y beso la comisura de mis labios, se sentía bien pero no espectacular como era con Dimitri, sabía que a esta hora todo el mundo sabía que era la novia de André y que me llamaba Melissa, así que no tuve que preocuparme por que me reconocieran además la peluca estaba haciendo una gran trabajo por no hablar de la máscara.
La comida estaba deliciosa pero no disfrute mucho de ella, mi mente no dejaba de pensar en Dimitri y las palabras de Cristian '' todos merecemos una segunda oportunidad así sea para explicar '' tal vez podría hacer eso, pero no ahora solo necesitaba unos días para sanar y dejar salir mi rabia, si iba hablar con él tendría que estar calmada, tenía que ir al baño por lo que me excuse lissa me dio una mirada de preocupación pero le sonríe y le dije que no tardaría ella asintió y me dejo marchar.
Entre en la casa y estaba sola aparte de los sub- chef de Gail subí un tramo de escaleras y cuando llegue al baño una mano tapo mi boca y me metió al baño atracando detrás de él iba a gritar pero me vi interrumpida por unos labios, y esos labios los conocía muy bien donde fuera que quiera. Quería empujarlo lejos de mí pero no podía su cuerpo estaba presionando el mío con fuerza inmovilizándome vi que era inútil además mi cuerpo deseaba esto aunque mi mente estaba furiosa, empecé a devolverle el beso y el aflojo su agarre de mí, mis manos se fueron a su cabello soltando la cola de caballo y pasando mis manos por su suave cabello, una de sus manos se fue a mi espalda trazando todo mi columna vertebral, su toque me erizo en el buen sentido, su lengua pido entrada pero no se la iba a dar así que tomo uno de mis pechos en su mano y empezó a sobarlo por encima de la tela su acción me hizo gemir y el aprovecho y metió su lengua con brusquedad reclamándome como él.
Se sentía tan bien tenerlo cerca de mí, haciendo esto mi cuerpo estaba en llamas por el deseo, por el amor que sentía, el me siguió besando y comenzó a bajar el vestido por mi pechos dejándolos al descubierto para él. Gemí ante el contacto de su mano contra mis senos erectos. Mis pulmones necesitaba aire por lo que nos separamos, el pego su frente con la mia y hablo con voz ronza y pesada por su acento.
- Lindo disfraz Roza, pero conozco tu cuerpo como la palma de mi mano. Donde quiera que lo vea.
- Que haces Dimitri – pregunte tratando de recuperar el aliento.
- Recuperar lo que es mío, tu actuación con André no me engaña – el beso mi cuello aun masajeando mis pechos al desnudos – sé que me amas y te recuperare cueste lo que me cueste.
Iba a responder pero la puerta sonó y rápidamente volví a mis sentido lo aparte de mi bruscamente y pude ver dolor en sus ojos me apresure acomodar mi vestido dejándolo perfecto la ira creció en mi pero no con él, si no conmigo era tan estúpida tenía que resistirme.
- Aléjate de mí Dimitri, lo dije enserio esto se acabó – me mire en el espejo y trate de organizar mi maquillaje, cuando iba a salir el me tomo por el brazo
- y yo te lo dije enserio, te recuperare cuésteme lo que me cueste, tu eres mia y de nadie más. Lo entiendes – sentí su respiración en mi cara y solo lo quería aquí y ahora – ve y sigue fingiendo ser Melissa – él dijo ese nombre con desprecio – pero te lo juro Rose te recuperare, porque te amo y no me rendiré hasta que me creas – el soltó mi mano y me dejo marchar
Le di una última mirada y abrí la puerta afuera era André apoyado contra la pared esperando por mí, me dio una mirada de '' estas bien '' yo asenti tome su brazo y nos guio hacia los jardines, mis labios aún estaban en llamas donde él me había besado al igual que mis pechos seguían erectos deseando por más de su toque, sacudí esos pensamientos y recordé su cara decido al decir que me recuperaría, sabía que no estaba bromeando una parte de mi estaba dichosa y la otra estaba calmada bueno al parecer no iban a pelear por lo cual estaba agradecida las voces en mi cabeza a veces son fastidiosas. Decidí no darle segundos pensamientos y me dispuse a disfrutar del resto de la noche.
Parado a los lados de las gran puertas francesas era Mikhail y Pavel, pase por el lado de ellos y guiñe un ojo a Pavel pude ver que sus pantalones se pusieron un poco apretados y sonreí internamente, puede que busque un poco de diversión con él, digo no tendré sexo no sería capaz de acostarme con alguien distinto a Dimitri pero si podía jugar un poco con él y pasar un buen rato, guarde esa idea para más tarde y me dispuse a disfrutar del resto de la fiesta, pero con Dimitri todo el tiempo en mis pensamientos.
Bueno, al parecer nuestro Dimitri es muy decidió y Rose aun es un poco furiosa. Que piensan ustedes Pavel y Rose podrían tener algo un momento para ellos dos a lo largo de esa noche…. Cuéntenme sus opiniones estaré encantada de escucharlos.
Eso fue todo por hoy les mando muchos besos y abrazos aplastantes.
Tener una Buena noche / Mañana.
Maria Isabel
