Al llegar a su casa más tarde ese mismo día, Mari simplemente se dejó caer en su cama mientras reflexionaba sobre lo que había ocurrido.

"Un mes es… mucho tiempo… de seguro va a estudiar en casa, pero igual va a perder clases…"

Desgraciadamente para ella, su corazoncito no la dejaba olvidarse de Keiichi… natural teniendo en cuenta que él la salvó de Himan.

Luego sus ojos pasearon por las paredes color marrón claro de su habitación, pasaron el armario de madera, el bolso negro con rojo, llegaron a su pequeña mesa/escritorio, y sobre esta encontró cuadernos…

Cuadernos viejos que planeaba tirar esa semana, para ser más exactos.

-…-

Ella miró recelosamente a algunos que, si su memoria no le fallaba, pertenecieron a su último año escolar. Luego simplemente se rodó hasta quedar de lado mientras una idea algo extraña se le filtraba en el cráneo.

Y luego de soltar aire de forma exasperada, se levantó, tomó una silla y empezó a filtrar los cuadernos de su año anterior de los que pertenecían a otros años…

AL DÍA SIGUIENTE…

Keiichi despertó temprano como siempre, se levantó, fue a la cocina, se sirvió un vaso de jugo de naranja y se hizo un sándwich con huevo.

Y se dirigía a la mesa para desayunar cuando el timbre de la casa sonó.

"¿Quién es?"

Dejó las cosas sobre la mesa artesanal mientras se dirigía a la puerta, y una vez que llegó y la abrió…

-¿Miyuki?-

La peli azul teñido se lanzó sobre Keiichi como un perro sobre un hueso y lo último que pudo ver el chico fue el escote de la muchacha aproximándose a su rostro.

-¡KEIICHI-KUN!-

-M-Miyuki, ten cuidado-

El chico se las arregló para mantener el equilibrio con sus piernas mientras la peli azul (teñido) recuperaba el suyo.

-¡Ah! Quería verte…-

La cara angelical que Miyuki puso al separarse de él hizo que Keiichi se ruborizara un poco, aunque no lo mostrara.

-Esto, ¿No tienes escuela hoy?-

-Bueno, sí, pero es que estás suspendido y…-

-¡Entonces ve a la escuela! ¡No puedes perder tiempo conmigo!-

La forma en la que Keiichi se exaltó y se lo dijo, pese a mantener su usual rostro inexpresivo, hizo que Miyuki empezara sonrojarse.

-K-Keiichi-kun… pero…-

-Estará bien, así que ve a la escuela-

Con esto Miyuki relajó sus facciones, y luego de una despedida algo pesada, se devolvió, con algo de arrepentimiento, por la entrada de la puerta y en dirección a su escuela.

Keiichi entonces se dedicó a terminar su desayuno, y entonces subió a su cuarto a repasar… que era lo único que podía hacer por el momento.

DOS HORAS MÁS TARDE…

Luego de haber desayunado (y de lavar los platos), Keiichi se había encontrado a sí mismo estudiando algunas de sus clases mientras usaba la computadora para asistirse.

"Pero… vaya que es difícil, intentar estudiar fuera de la escuela no es lo mismo…" desgraciadamente, tenía cierta razón.

No era el siglo XXI, en aquella época el internet iba considerablemente más lento que hoy día y no había tanta información en línea. En aquellos tiempos, los lugares donde se concentraban los libros y donde había gente para enseñar su contenido eran aquellos que daban los mejores resultados. No era un asunto tanto sobre practicar las clases como lo era sobre investigar qué cosas practicar.

Dejó salir un pequeño suspiro mientras dejaba el lápiz rodar sobre la mesa y se masajeaba el puente de la nariz y dirigía su atención al reloj en la pared. Ya eran las diez de la mañana… y se sentía agobiado.

"Este va a ser un largo mes…"

Justo en ese momento y aunque no lo pareciera, su mirada se agravió un poco. Pero para bien o para mal, eso no fue visto por ninguna otra persona.

"Será mejor que me esfuerce más, a este ritmo no voy a ser capaz de aprender lo suficiente"

Luego se decidió a continuar con sus estudios… por cinco minutos.

Porque luego, alguien empezó a tocar la puerta. Y Keiichi tuvo que apresurarse a abrirla porque, más que estarla tocando, parecía como si la otra persona estuviera intentando tumbar el trozo rectangular de madera…

EN EL UMBRAL DE LA PUERTA, SEGUNDOS MÁS TARDE…

-¡Ya voy!-

El pequeño grito de Keiichi debió servir para apaciguar la ira del "tumba puertas", porque por lo menos dejó de tocar.

Al llegar y abrir la puerta por segunda vez esa mañana…

-¿Mari… senpai?-

La chica, quien cargaba su usual chaqueta de cuero negro, su uniforme desordenado, sus shorts deportivos bajo su falda, y sus botas, cargaba una bolsa verde en una de sus manos con lo que parecían ser varios cuadernos dentro.

-…-

-…-

-¿…Me vas a dejar pasar o no?-

La intensa mirada de la chica sacó a Keiichi de su extraño transe.

-Eh, claro… pase-

Y mientras él le buscaba un par de pantuflas, y ella se quitaba sus botas, no pudo evitar pensar…

"¿Ven lo que digo? Es extraño, pelea conmigo y sabe que robo en las tiendas, y aun así me deja pasar su casa como si nada…"

MOMENTOS MÁS TARDE, EN EL CUARTO DE KEIICHI…

"Su cuarto otra vez…"

Mari no podía quitarse la sensación de lo raro desde la última vez. No era solo porque era el cuarto de un chico, también se debía a que, de alguna forma… estaba vacío.

No había ni un poster, las sábanas y las paredes eran completamente blancas, no había ni juguetes ni ropa ostentosa, tampoco había balones de futbol o zapatos de salir, solo había una foto sobre el escritorio y era una familiar…

Era vacío, excesivamente vacío.

-…-

-Esto… Mari-senpai… ¿Qué hace aquí?-

La mirada de ofuscada de Mari chocó entonces con la mirada inexpresiva de Keiichi…

Pero al final ella recordó que lo que quería hacer aquí no era precisamente pelear.

-Vine para saldar mi deuda-

Después de esa declaración tan tajante Mari volcó el contenido de la bolsa sobre la mesa del chico de ojos redondeados.

-Esos son... ¿Cuadernos?-

Pudo ser la primera vez que Mari presenciara la mirada de curiosidad de Keiichi… pero igual pudo ser otra cosa, porque el desgraciado no parecía cambiar su inexpresión por nada del mundo.

-Son mis cuadernos viejos, así que, visto que estás suspendido de la escuela por un mes… yo te enseñaré mientras no puedas asistir a clases-

Ante esto Keiichi se alarmó, cosa que honestamente sorprendió a Mari, logrando que una de sus cejas se alzara sobre la otra.

-¿Eh? ¡Pero ¿qué pasará con sus clas...?!-

-Mis clases son mis clases y hago lo que quiera con ellas, así que no tienes derecho alguno a decirme qué hacer con mi vida-

El tono firme con el que ella lo declaró hizo que el chico se quedara callado.

-Así que, aclarado eso… ¿Me buscas una silla? No quiero estar parada todo el tiempo-

HORAS MÁS TARDE, DESPUÉS DE QUE SE SUPONE QUE SE ACABARAN LAS CLASES…

-Bien, eso es todo por hoy, creo que no tendrás problemas para estudiar mejor… vendré en un par de días-

-¿Eh? Pero…-

-Mi elección, y te callas-

-…si-

Keiichi estaba algo aludido, pues desgraciadamente no había podido hacer nada más que seguir el ritmo de Mari en todo el día.

Aprende esta fórmula, ese método no sirve, etc, etc.

Mari por otro lado, simplemente estaba sorprendida de cómo Keiichi fue capaz de absorber el conocimiento referente a cinco clases de algebra en un solo día.

Ambos se pararon uno a cada lado del umbral de la puerta y se miraron a la cara.

-Bien… nos vemos-

-Si… gracias… por lo de hoy-

Mari relajó sus facciones al ver lo mucho que probablemente le costó a Keiichi decir eso.

-Lo dije antes ¿Verdad? Tengo que pagarte por ayudarme con el gordo, así que esto es normal…-

Pero, aunque lo dijera, tal parece que Keiichi no parecía convencerse mucho, eso la molestó, pero francamente decidió guardárselo para no provocar más roces. Así que decidió buscar otra solución para que por lo menos le quedara algo de paz al chico (que a fin de cuentas era parte de su misión)

-Bien, hagamos, algo… acompáñame a mi casa-

-¿Eh?-

-Si te parece que el que te enseñe es demasiado bueno para quedar a mano, puedes caminar conmigo a casa y asegurarte de que llegue a salvo por lo menos, ¿Verdad?-

-Oh, entiendo, pero… ¿A salvo de qué?-

-Mira afuera, es casi de noche-

Keiichi le siguió el juego y miró afuera mientras terminaba de ponerse sus zapatos y salía de la casa. Ante su silencio al contemplar el Sol tardío bañar al pueblo con sus rayos naranjas, Mari prosiguió.

-¿No te preocupa que alguien malo pueda atacarme de noche?-

-…Tiene razón-

Mari entonces pudo observar como la mirada inexpresiva de Keiichi se concentraba en el horizonte con determinación.

-…Si alguien la ataca, tengo que estar ahí para atender al desafortunado antes de que muera por causas varias-

Keiichi entonces recibió una patada de Mari que lo hizo caer de frente.

-¡Hey! ¡¿Acaso piensas que soy un animal salvaje?!-

El chico se levantó del suelo mientras se sobaba la parte baja de la espalda.

-Pero yo solo decía la verdad…-

MEDIA HORA MÁS TARDE…

-Su casa queda algo cerca de la mía ¿No?-

Esas fueron las palabras de Keiichi mientras ambos caminaban. Desgraciadamente al no conocerse tan bien, eran incapaces de sacar un tema de conversación que fuera atractivo para los dos, así que durante todo el camino mientras los rayos del Sol se volvían cada vez más naranjas, solo habían sido capaces de, como mucho, conseguir un silencio incómodo.

-Por cierto… tu amiga…-

-¿Miyuki?-

-¿Ya le dijiste que te gusta?-

-E-Eso es…-

Mari abrió un poco los ojos, a pesar de que su rostro no cambiaba, tal parece que Keiichi sí era capaz de ruborizarse.

"¿…y por qué me molesta?"

Extrañada se miró a sí misma (lo más que pudo) mientras caminaban.

-¿Eso es…?-

Keiichi desgraciadamente no respondió, pero es que su rostro hablaba por sí solo.

-…-

-…bien, puedes dejarlo hasta aquí, mi casa está a la vuelta de la esquina, te veo luego-

De lo que quizás ella no se dio cuenta, fue de como Keiichi entonces se le quedó mirando hasta el momento en que ella desapareció en la siguiente esquina.

MIENTRAS TANTO, CON MARI…

La chica estaba por llegar a su casa…

Estaba…

Porque para cuando se acercó a su hogar se dio cuenta de que unos mechones azules (teñidos) le interrumpían el paso.

-Tú eres…-

Miyuki entonces se despegó del pequeño muro que hacía de cerca de una de las casas vecinas al hogar de Mari, y acto seguido miró a la peli naranja con un ceño fruncido.

-Aléjate de Keiichi-kun-

La abrupta declaración de Miyuki hizo que Mari parpadeara, antes de dejar salir un suspiro y seguir caminando como si nada, algo que hizo que la peli azul se molestara más aún.

-¡Hey! ¿¡Me estás escuchando!?-

-Si lo hice, pero no me importa, quien decide si lo veo o no es él, no tú, así que apártate antes de que te pase algo de lo que te vas a arrepentir-

Miyuki entonces empezó a caminar hacia Mari con pasos pesados y hondos.

-¿Y qué me vas a hacer?- dijo con voz agria.

-Dependerá de lo que tú me quieras hacer primero- respondió Mari de lo más calmada.

Y entonces ocurrió, Mari solo percibió el Sol reflejarse por unos segundos en algo en la mano de Miyuki, y solo fue gracias a sus reflejos, que logró mover la cabeza a tiempo para esquivar la cuchillada que la peli azul le lanzó en ese momento.

La peli naranja entonces miró como la tal Miyuki la miraba con odio puro en su rostro… un odio casi inhumano.

-¡Pero ¿Se puede saber qué coño te pasa?!-

Mari entonces se puso a la defensiva, mientras la cara de odio de la peli azul quedaba parcialmente ocultada por su ahora desordenado peinado.

-No dejaré que lo tengas…-

-¡¿Ha?!-

Y luego chica se le abalanzó con otra estocada, que Mari logró esquivar con una finta y desviando su brazo con su mano.

No es que no quisiera lastimarla, la peli naranja si al caso seguramente podría dejarla fuera de combate con poco esfuerzo, después de todo Miyuki no era una peleadora. Cada vez que se lanzaba a por ella siempre abanicaba mucho con el brazo antes de ponerle todo su peso al tajo, cosa que lo hacía muy obvio.

Además, estaba el hecho de que solo corría en línea recta y perdía el equilibrio con facilidad al ser esquivada. Si tuviera que compararla con algo, Mari diría que parecía un toro furioso.

Pero… había algo mal con eso.

Había algo muy mal…

Por la forma en como tensaba todo su cuerpo antes de lanzarse contra ella y por la forma en cómo se permitía gastar tanta energía sin preocuparse por las consecuencias, por la forma en cómo detenía su carga con torpeza y ni siquiera volteaba a mirarla para intentar ver si ella intentaría contraatacar…

Y, por último, la forma en como le miraba con ojos cada vez más inyectados en sangre mientras intentaba tomar todas las bocanadas de aire que podía…

"No es normal… ella no es normal"

Claro que, podía dejarla inconsciente después de una patada en la cara, solo tenía que hacerse a un lado y utilizar su impulso en su contra.

Pero con todas las peleas en las que se había metido, sobre todo cuando iba con su banda, Mari lo sabía.

Sabía que si la tumbaba se levantaría.

Porque su forma de moverse, su forma de hablar y de atacar solo le decían a Mari una sola cosa…

Miyuki, fuera cual fuera la razón, estaba obsesionada con algo.

-¡¿Tienes idea, de lo mucho que me costó hacer que me mirara?!-

El rugido de Miyuki hizo que Mari se pusiera en alerta máxima.

-¿De… de qué estás hablando?-

Miyuki entonces dejó que su boca se abriera de par en par mientras hablaba con burla.

-No te hagas la loca, Senpai…-

Otra carga, otra evasión. Y más temprano que tarde Miyuki pareció hablar con ella misma más que con su víctima.

-…Claro, debí imaginarlo, eventualmente pasaría que a ti se le ocurriría la misma idea…-

Vale, ahora era oficial, mari no entendía un carajo de lo que Miyuki decía.

-…Por supuesto tenía que ser la chica más problemática de toda la escuela-

La respiración de Miyuki decía que su cuerpo no aguantaría por mucho más tiempo el trote al que lo estaba sometiendo, eso alivió a Mari por unos segundos.

Pero cuando la peli azul le mostró sus caninos todos sus nervios se dispararon.

-Bien, ¡Tú turno Saruki!-

Y al instante, dos brazos la envolvieron desde atrás… dos brazos bastante musculosos.

-¡H-HEY! ¡SUÉLTAME!-

Mari entonces sin pensárselo mucho le dio una patada en la tibia que logró debilitar su agarre por unos segundos para que ella pudiera propinarle un cabezazo a su nariz, rompérsela, y terminar de despegarse del agarre con un codazo en la mejilla.

Pero, desgraciadamente, fue algo un tanto inútil.

No porque el tipo fuera invulnerable, sino por los otros diez iguales a él que salieron de entre los arbustos y entraron a la calle.

Y entre ellos, ella solo pudo notar a una Miyuki sonriente.

-¿Tienes… alguna idea… de lo muy genial que hubiera ido todo si tu no estuvieras?-

Miyuki empezó a caminar hacia Mari, mientras los sujetos las rodeaban a ambas.

-Yo hubiera sido la esposa perfecta… le hubiera dado todo lo que él necesitara… y él solo tendría que darme dinero-

En ese momento la guardia de Mari, al igual que su rostro, decayeron lo suficiente como para reflejar la duda.

-¿…Dinero?-

Y ante esto, Miyuki, quien caminaba confianzudamente, se detuvo por unos segundos para contemplar a Mari… y luego se echó a reír.

Esto hizo que los chicos (y hombres) que las rodeaban también se echaran a reír, eso sí, sin quitarles la vista de encima a las dos.

Todo el conjunto logró que Mari cayera más aún en la confusión.

Pero antes de que pudiera siquiera articular palabra, la peli azul la interrumpió.

-Sí, Senpai, dinero…-

Luego ella terminó de caminar hasta llegar frente a ella.

-Verás, mi familia es pobre-

-…-

-Lo único que he querido desde siempre es vivir cómodamente y sin ninguna preocupación… y Keiichi-kun es el chico indicado para eso-

Los ojos de Mari empezaron a abrirse.

-Es un chico muy, muy listo, todos en la escuela saben que tendrá un gran futuro… ganará mucho dinero, ¡Y será capaz de proveerme un montón!-

-…-

-Y llevo ayudándolo para que se concentre en eso desde hace mucho, mucho tiempo-

Luego Miyuki empezó a contar con sus dedos.

-Evitar que se interese en jugar, evitar que quiera estar con otras chicas, hacer que se interese únicamente en mí…-

Luego dejó de contar la lista y volvió a mirarla a los ojos.

-No es muy difícil ¿Sabes? Unos abrazos por aquí, unos besos en la mejilla por allá, unos sonrojos por acullá… una indirecta de vez en cuando…-

Parecía divertirse.

-En este punto Keiichi ya no puede interesarse en otras cosas que no sean yo, ¿No te parece maravilloso?-

La inocencia que emanaba de su voz y su cara angelical solo lograban arrojar a Mari más y más al desconcierto… Y luego lo entendió.

"¡Es su culpa!"

El cuarto en blanco.

La obsesión de Keiichi con hacer las cosas correctas al punto de la inhumanidad.

Su incesante necesidad de estudiar pese a que seguramente no lo necesitaba tanto.

"Fue ella…"

-Pero claro, una vez que nos casemos, no va a ser en vano, yo solo quiero dinero de él, y él a cambio puede tener lo que quiera de mi… siempre y cuando yo también esté de acuerdo-

Y esto hizo que, por primera vez en un rato, Mari abriera la boca para hablar.

-Él… ¿Siquiera te gusta?-

La peli azul la miró por unos largos segundos, antes de estallar en otra risotada que hizo que necesitara agarrarse el estómago para aguantar el dolor.

Y rió, y rió.

Luego se detuvo, y habló con la voz más animada de todo el día.

-¡Por supuesto que no me gusta!-

-¡!-

-No tiene amigos, no tiene mucha voluntad propia, casi parece una carcasa vacía y sin personalidad… Vale, lo admito, a lo mejor eso fue mi culpa, pero de todos los hombres con los que he estado, él es de lejos el más aburrido de todos…-

La boca de Mari se abrió por unos segundos.

-…Pero descuida, ya lo tengo cubierto. Cuando quiera estar con un hombre de verdad…-

Luego miró a uno de los diez muchachos a su alrededor, y el chico (de cabello negro, piel morena, y un poco más grande que las dos) se acercó con una sonrisa socarrona. Luego de estar frente el uno del otro, Miyuki se giró hacia Mari y…

-…cuando quiera a alguien más divertido con quien pasar el rato, los tengo a ellos-

Y dicho eso las pupilas de la peli naranja contemplaron como el chico y Miyuki se besaban, rápidamente sacando sus lenguas y compartiendo saliva el uno con el otro, el chico entonces sin pudor alguno metió sus manos bajo la falda de la peli azul y cogió su trasero con la fuerza suficiente como para hundir sus dedos en su carne.

¿Cuántos segundos contempló tal acto? No… ¿Cuánto tiempo pasó mirando tal cosa tan horrorosa?

Pero al final, la chica se separó del chico y, pese a que este aún la tenía agarrada por el trasero, prosiguió hablando con Mari, aun con varios hilos de saliva que conectaban su boca y la del moreno.

-Keiichi solo será algo así como mi banco personal, le usaré para tener dinero y para darme estabilidad, y yo seré una buena esposa inocente y adorable, y le haré feliz… nunca se quejará, nunca pelearemos… nunca se dará cuenta de nada-

Los ojos de Mari, los cuales ya estaban temblando bajo el manto naranja que resaltaba su cabello y cubría a todos los presentes, se encontraban temblando cuando volvió a hablar.

-¿Pero… por qué?-

Miyuki dejó salir un suspiro agotado mientras volvía a encarar a Mari.

-Pero si te lo he dicho desde el principio… quiero una buena vida, sé que a los hombres hay cosas que les gustan, y yo se las daré siempre y cuando ellos tengan algo que yo quiero… un matrimonio para mi fuente de dinero permanente, una felación para que el director me deje subir de grado sin haber estudiado mucho, una buena noche para que estos hombres me protejan y sean mis guardaespaldas, etc, etc…-

La simpleza con la que la chica enumeraba esas palabras mientras su trasero era manoseado por las manos de quien probablemente era un adulto que había repetido grados varias veces y nunca se había graduado solo invocó una oleada de naúseas y asco desde el fondo del estómago de Mari.

Y con ello, desgraciadamente su visión se hizo borrosa por un par de segundos.

-…Y ahora que sabes esto, sabes muy bien que no puedo dejarte ir así sin más…-

Ante esto Mari se recuperó y la miro con algo de despreció.

-¿Y qué harás? ¿Matarme? ¿Crees que es tan sencillo como clavarme un cuchillo y ya? ¿Crees que la policía no te atrapará?-

-Ah, la verdad es mucho más simple de lo que pueda parecer… lo único que tenemos que hacer es picarte en muchos trocitos pequeños, quemarlos todos ¡Y para cuando la policía se ponga a investigar el caso ya no quedará ninguna clase de prueba!-

Mari entonces miró a las casas que le rodeaban a cada lado de la calle… pero desgraciadamente…

-Senpai sabe muy bien que ya casi nadie vive en esta zona, la única que vive en esta avenida eres tú, ¿Quién diría que tu reputación de ser "la bruja de nieve del paso de la montaña" algún día funcionaría en tu contra? La vida sí que da vueltas ¿No?-

Mari entonces retrocedió sin éxito al ver que los sujetos sacaban navajas y cuchillos de sus bolsillos.

-Descuida, ya lo hemos hecho un par de veces con alguna que otra chica metiche que no supo quedarse fuera del asunto… ¿Are? Ahora que lo pienso, ninguna de ustedes realmente quería estar con él por dinero… bueno ¿Qué más da?-

Y lo único que se escuchó en ese momento fueron los pasos, las risas, las navajas saliendo de los bolsillos… y una bolsa cayendo.

Entonces, todo el mundo se volteó a ver detrás de Mari, y por extensión, detrás de los chicos que estaban detrás de ella también.

Todos la habían estado mirando a ella, ella había estado mirando a Miyuki, nadie se dio cuenta del chico que se había apresurado a regresarle sus cuadernos a la peli naranja porque pensó que a lo mejor los querría de vuelta.

Nadie se dio cuenta de que uno de los tipos era tan grande que tapó la figura del chico mientras escuchaba como, palabra a palabra, acción a acción, toda una vida se derrumbaba ante sus ojos.

Nadie notó cómo las lágrimas empezaban a caer por su rostro mientras la que él pensaba era la persona más cercana a él, compartía saliva mientras se burlaba a sus expensas y le permitía a un hombre manosearla así sin más.

Nadie se percató del momento en el que la tristeza y lágrimas terminaron por dar paso a la enorme impotencia, rabia y cólera que se hizo más grande conforme la peli azul empezaba a hablar de matar a la peli naranja.

Solo unos pocos se dieron cuenta del momento en que Keiichi se lanzó contra el primer sujeto y le estrelló los nudillos en el ojo mandándolo al suelo.

Otros más se dieron cuenta de cuando Mari tomó eso como señal de que ella también debía de contraatacar.

Muchos más se dieron cuenta con el pasar de los segundos, que esos dos eran demasiado para ser manejados solo con armas blancas.

Y solo Miyuki, solo ella, se dio cuenta de que para Keiichi, ella había dejado de existir.

MOMENTOS MÁS TARDE…

Luego de que todo había terminado, y la mayoría de los hombres se hallaban en el suelo, Keiichi solamente tomó de la mano a Mari mientras la jalaba con él de vuelta por donde vinieron.

-K-Keiichi-kun-

Miyuki intentó hablar, y claro, fue en vano, pues solo bastó con escuchar su voz para hacer que Keiichi saliera corriendo, cogiera la bolsa con los cuadernos y en un santiamén, ambos terminaran por irse.

La peli azul entonces pasó por una expresión de desconcierto a otra, no queriendo creer lo que había presenciado.

Su plan de vida, sus planes futuros… su futuro.

-…Tienes que estar jodiendo…-

Pero era verdad, casi todos los chicos que de antaño habían tenido sexo con ella, a veces en grupos, a cambio de protegerla y ser sus guardaespaldas se hallaban en el suelo con varias heridas algo graves.

Y la única persona por la que había hecho todo eso, la parte más importante…

-¡TIENES QUE ESTARME JODIENDO!-

El grito de Miyuki solo hizo, como mucho, que algunos de los que se encontraban en el suelo alzaran un poco sus cabezas, antes de caer otra vez inconscientes.

...MIENTRAS TANTO, CON MARI Y KEIICHI…

Mari había pasado por un día bastante agotador ese día, pero al ver la fuerza con la que el chico apretaba su muñeca claramente su cabeza le decía que él no se encontraba mucho mejor.

-O-Oye… cálmate-

-Ya estamos llegando a mi casa… aguante un poco por favor-

La voz ahogada del casi peli negro la hizo seguirle el paso por el resto del camino sin hacer mucho jaleo.

-…-

CINCO MINUTOS MÁS TARDE…

Llegaron a la casa, y Mari fue incapaz de quedarse quieta por más tiempo.

Pero ¿Cómo podría haberse esperado que al tomar a Keiichi de los hombros estaría lagrimeando?

Y entonces, solo entonces, Mari pudo quizás haber mostrado la primera expresión de pena y empatía que había mostrado en mucho tiempo.

El chico entonces se desplomó contra el suelo mientras su cara se contorsionaba en una mueca apta para dejar salir la mayor cantidad de agua posible por sus ojos. En su impotencia, solo fue capaz de gritar y sollozar.

-¡AAAAAAAAAAAAH...!-

Mari también estaba muy agotada, y se dejó caer en el suelo junto a él. Era difícil saber cómo reaccionar, ella suponía que debía sentirse bastante horrendo, solo pensar en la clase de persona que terminó siendo alguien tan cercano a él como lo debió de ser ella.

Pero, aunque no cayera bien… era una suerte que pudiera darse cuenta a tiempo.

-¡NNNNNNNNGH…!-

La forma en como Keiichi intentaba reprimir sus lágrimas y terminaba llorando todavía más fue tal, que antes de darse cuenta él ya estaba moqueando incluso.

Y de repente…

-¿P-Por qué… pasó esto? Yo intenté hacer lo correcto, entonces ¿Por qué?-

Mari solo fue capaz de mirarlo por unos segundos, antes de cubrir su mano con la suya.

-¿M-Mari-senpai?-

-Escucha, sé que debe de doler… pero no estás solo, tienes a tu familia…- dijo mientras cabeceaba hacia las fotos con sus padres (quienes estaban en un pequeño viaje de algunos días) y su familia que se encontraban pegadas en las paredes amarillas anaranjadas de la sala.

Keiichi entonces miró a Mari otra vez.

-Pero…-

-Pero nada, además, yo también estaré contigo-

-¿Eh?-

A Mari le tomó un par de segundos darse cuenta del aparente significado oculto que había en sus palabras, y una vez que se dio cuenta se puso bastante roja e intentó negarlo con todas sus ganas.

-¡N-No es lo que parece! ¡Lo que decía es que después de algo como eso no voy a dejarte solo a sufrir! ¡Si te sientes muy mal siempre puedes contar conmigo! ¡Además voy a estar viniendo a ayudarte a estudiar todo este mes así que…!-

-Quédese aquí-

-¡Además si ellos vuelven…! ¿Qué dijiste?-

Keiichi entonces se limpió las lágrimas del rostro mientras se acomodaba hasta quedar arrodillado frente a Mari (quien aún seguía sentada en el suelo)

-Ellos saben dónde vive usted, y además en su vecindario no hay muchas personas que puedan hacer de testigo en caso de que alguien la ataque en la noche. Si vuelven a atacarla de seguro no les va a importar entrar a su casa… así que… bueno… si le parece bien…-

-…-

Mari ya estaba roja por el atrevimiento del chico de pedirle algo tan osado, pero si encima él iba y se ponía rojo al pedírselo…

"Si te sonrojas tú también esto va a ser muy incómodo, ¡Idiota!"

Pero, aunque quisiera rechazar su oferta…

"…Es cierto que esa chica probablemente vaya a intentar algo, no es un asunto que se vaya a acabar sólo porque él se dio cuenta de quién es ella realmente, si al caso, eso solo va a empeorarlo… pero…"

Pero también era cierta otra cosa… solo necesitaban una prueba.

Al demonio lo demás, solo necesitaban una prueba para meter a la chica esa a la cárcel y quitársela permanentemente de encima.

Y tal parece, a juzgar por la mirada del chico, que él estaba pensando lo mismo.

Y antes de saberlo, una sonrisa algo suave se formó en los labios de Mari.

-Bien… acepto…-

Esto pareció aliviar al chico, quien entonces empezó a hacer planes al respecto de la comida y otras cosas misceláneas.

Luego se giró hacia Mari y la miró a los ojos, captando su atención mientras ambos se levantaban y empezaban a caminar hacia el cuarto del chico.

-Pero, aún falta algo-

-¿? ¿Qué cosa?-

-Sus ropas, si se va a quedar aquí vamos a tener que buscarlas o…-

-Ah, ¡No te preocupes por eso! Puedo usar esto por una semana entera, no necesito nada más-

-…-

-…-

Si hay algo que le tengo que reconocer a Keiichi personalmente, es que parece ser un sujeto con mucha resiliencia. Es decir, el tipo estaba genuinamente devastado por la experiencia tan perturbadora que había tenido que vivir, pero solo bastó con que Mari le dijera que ella no se solía cambiar de ropa para que la persiguiera por toda la casa peleando con ella buscando de desnudarla para lanzar la ropa a la lavadora.

Curioso, es como si Mari fuera una persona que pudiera desplazar cada pensamiento del chico sin necesidad de esforzarse. Era como si, de hecho, el que ella usara la misma ropa por más de un día hubiese cobrado un peso mayor en la consciencia del chico que lo que había ocurrido ese mismo día.


Lucía, que aborrece el sufrimiento

Se alzó y vino hasta el sitio en que yo estaba

Sentada al par de la antigua Raquel

Infierno, canto II


-¿D-Dónde…?-

Sus párpados se abrieron con pereza y dolor.

Su mente no podía comprender qué había pasado.

"Esto es…"

Lentamente levantó su torso, el cual le rogó por unos segundos más en la cama mientras los resortes de la misma rechinaban y sentía aire frío rozar su cuerpo, todo esto mientras las sábanas se hacían a un lado.

"¿Quién…?"

Justo sobre sus piernas, estaba la cabeza de una chica de pelo negro y cola de caballo.

"¿…Elsie?"

Removió un par de mechones de su rostro, y quedó al descubierto su cara. Estaba dormida, y justo debajo de sus pestañas habían marcas de que había estado llorando.

"¿Por qué…?"

Entonces todo entró de golpe: La noche, el suicidio, Sasae, la solución, su desmayo.

Luego, miró alrededor de sí mismo, miró los televisores, la silla… estaban en su cuarto.

"¿Volvimos aquí después de lo que ocurrió?"

Miró a la ventana, en donde la luz del Sol ya estaba brillando. Pero antes de poder hacer cualquier cosa…

-mmm…-

Elsie empezó a despertarse, seguramente por los movimientos de Keima.

Y en poco tiempo abrió los ojos.

-Nii…sama-

Levantó su torso, mirándolo a los ojos a la vez que su consciencia reclamaba su merecido control sobre su cuerpo. Y una vez que lo hizo…

-¡Nii-sama!-

Lo abrazó con fuerza, mientras lágrimas caían de sus ojos, esto hizo que ambos cayeran en la cama con ella encima de él.

A cualquier pervertido le hubiera encantado una escena como esta, pero para estos dos, la cosa se había convertido en algo más.

Keima se quedó sin poder hacer nada; debido a que no se sentía cómodo cuando lo tocaban, le tomó unos segundos afrontar la situación, pero para cuando se decidió a devolverle el abrazo a su preocupada hermana, esta se separó y lo miró con ojos interrogantes.

-¿Estás bien? ¿Te sientes mal? ¿Te duele algo?-

A Keima le tomó unos segundos responder, mientras se inspeccionaba a sí mismo, dándose cuenta de que estaba en un pijama azul cielo, seguramente Elsie había usado su hagoromo.

-…Pues no… la verdad no me siento mal… es como si me hubiera estirado-

Ante estas palabras, Elsie se alivió.

-Ya veo, eso es bueno, después de que te desmayaste ayer pensé que…-

Su mirada lo dijo todo.

Pero lo que ella no se esperó, fue lo que su hermano dijo a continuación.

-…Elsie… lo siento-

-¿…Eh?-

-Toda esta semana he estado sintiéndome muy mal, e intenté ocultártelo a ti y a todas las demás; lamento ocultarte algo tan importante…-

Ambos se miraron a los ojos.

-…Pero era alg…-

-Era algo personal ¿Verdad?-

Las palabras de Elsie reclamaron la atención de Keima sobre sus ojos otra vez.

-Comprendo, no tienes que decírmelo; Seguramente tuviste tus razones, y lo comprendo-

Al ver la sonrisa comprensiva de su hermana y suave pero alegre mirada tan de cerca, Keima solo pudo sonrojarse levemente mientras desviaba la mirada. Luego de rascarse un poco la mejilla, volvió a enfocarse.

-No… te lo ganaste, tengo que decírtelo-

Esta vez fue el turno de Elsie de desviar la mirada sonrojada.

La mirada algo somnolienta de Keima lo hacía dispersar su usual ceño fruncido en uno más relajado, logrando que sus cejas se arquearan de forma semi-circular, lo que a los ojos de Elsie lo hacía ver como un niño torpe y tierno.

"Claro que no puedo decirle eso…"

Keima se fijó en que Elsie sonreía para sí misma.

-¿…Ocurre algo?-

-No, no es nada-

Ambos se hubieran quedado mirándose por más tiempo…

-Elsie-chan, ¿Estás aqu…?-

Cuando Keiichi abrió la puerta y entró lo primero que vio fue a su "hija" y a su hijo bastante cerca el uno del otro sobre la cama.

Como era predecible, Elsie se separó de Keima lo más rápido que pudo, y ahora ambos (más ella que él) se encontraban balbuceando excusas.

Keiichi los miró por varios segundos y luego… les dio pulgar arriba y una mirada seria.

-Tranquilos, no pasa nada, yo me encargo de explicárselo a su madre-

Obviamente Keima y Elsie se pasaron un buen rato forcejeando con Keiichi para que no saliera del cuarto (y créeme, lo intentó)

...MOMENTOS MÁS TARDE...

Elsie y Keima se encontraban sentados uno al lado del otro en la cama del chico mientras dejaban caer la cabeza con un gran suspiro. Gracias a Dios lograron hacer que Keiichi desistiera de su idea de comentarle a Mari sobre una posible "candidata a matrimonio".

-L-Lo siento por eso Elsie…-

-¿Eh? ¡N-No!, está… bien-

La forma en como Elsie apartó la mirada confundió a Keima un poco, más sin embargo lo dejó pasar. Hecho esto, decidió retomar su "charla anterior".

-Elsie-

-¿Q-Qué ocurre?-

Elsie se volteó, y su rostro tímido, sumado al poco brillo del sol que entraba por su ventana y a la leve oscuridad que los acariciaba a ambos, hizo que Keima se quedara sorprendido por varios segundos.

Keima no sabía cómo definirlo bien. Aunque por lo general Elsie daba la sensación de linda o adorable, cuando la rodeabas de sombras o, en este caso oscuridad, daba una sensación muy distinta.

Era la primera vez en todo el tiempo que llevaban juntos que Keima la hubiera podido definir como "seductora" o "demonio".

Tuvo hacer el pensamiento a un lado para seguir dialogando.

-Yo… como decía, acerca de lo que me ocurría esta semana-

Elsie apretó los puños mientras se aseguraba de prestarle toda la atención posible a las palabras de Keima.

Estuvo a punto de confesarle que ella ya lo sabía.

Pero ella sentía que había algo más allí. Sentía que había algo que necesitaba salir de Keima, no supo cómo, a lo mejor se debía a la cantidad de tiempo que llevaba a su lado.

Así que no dijo nada… por lo menos no por ahora.

-La cosa es…-

Entonces se lo dijo.

Por las próximas horas, Keima le contó a Elsie su relación con Sasae, su historia, su pasado y por qué actuó tan raro toda la semana.

Era extrañamente difícil, a pesar de ser del tipo frío, no podía sino sentir un nudo en su garganta y una nube en su mente cuando se acercaba a contar una parte de su historia que contaba su sufrimiento o lo mal que lo pasó, sentía como que Elsie no necesitaba saberlo, así que, en algunos casos, simplemente intentó decirle mentirillas piadosas.

Una vez que terminó su relato, se dio cuenta de que nunca, en todo el rato que llevaba hablando, había mirado a Elsie a los ojos.

Intentó mirarla a los ojos, pero no pudo hacer nada más que apretar sus puños con fuerza.

No es que no confiara en ella.

Pero… ¡Pero!

"…No seas imbécil Keima"

Finalmente, se las arregló para juntar algo de valor, y justo cuando fue a voltear…

La cama rechinó…

"Espera…"

¿Lo estaba abrazando?

-¿E-Elsie…?-

Luego lo sintió en su hombro.

Algo húmedo…

"¿Eh?, ¿…Está llorando?"

-O-Oye Elsie…-

-Lo siento-

-¿Eh?-

-Lo siento mucho-

Cuando Elsie escuchó la historia de su hermano dicha por su boca no pudo aguantarlo más.

Escucharlo de Mari era una cosa, pero escucharlo de su hermano la había hecho darse cuenta de lo miserable que había sido.

Y al tener todas esas emociones, no pudo hacer más que llorar sobre su hombro.

Se sentía culpable, ¿Cómo le había podido dejar acercarse a una persona como Sasae? ¿Cómo le había permitido sacar a flote todos sus traumas?

-Lo siento, no debí dejarte, debí haber cancelado la orden, es mi culpa…-

Luego ella empezó a temblar, en su frustración, Elsie rechinó los dientes y se aferró a la ropa de Keima mientras se hundía en su hombro.

Más sin embargo, Keima la agarró de los hombros y con delicadeza la separó de él.

Una vez que la tuvo frente a él, la miró directo a los ojos mientras intentaba parecer lo más calmado posible.

-Elsie… esto no es tu culpa-

Pero Elsie ya tenía una respuesta.

-¡Sí lo es!-

-Mmm, entonces, ¿Dime cómo?-

Elsie desvió la mirada mientras esta se ensombrecía un poco.

-Y-Yo… no te detuve…-

-No hubieras podido hacerlo, aunque quisieras-

-¡¿Eh?!-

Elsie volteó alarmada y miró a Keima solo para ver la única faceta que él no mostraba casi nunca… a excepción de esta semana: Estaba sonriendo.

-Elsie, aunque me hubieras dicho que parara con todas tus fuerzas, no lo hubiera hecho; de hecho, no lo hice, ¿Recuerdas?-

-…porque- Yui sonrió –nadie se merece un destino tan cruel como la muerte, verdad?-

"Gracias, Yui…"

-La cosa es, que no hubiera podido vivir conmigo si la hubiera dejado morir-

-¿…Por qué?-

-Porque independientemente de si me duela o no estar con ella, el mundo necesita de personas como ella, el mundo necesita de gente que quiera cambiarlo, porque si no son esas personas, ¿Entonces quién?-

Elsie frunció un poco el ceño.

-P-Pero…-

-Además, puede que fuera una mala persona en algún momento, pero lo escuchaste ¿Verdad?-

Elsie entonces bajó la mirada mientras recordaba las palabras de su hermano el día anterior.

-…decidiste intentar ponerte en mis zapatos e intentar ver el mundo con el mismo entusiasmo que yo te mostré en un principio, solo que no…-

-No lo encontré-

Elsie entonces apretó los puños.

-Elsie, ella también estuvo sufriendo todo este tiempo-

"Pero tú sufriste más"

Keima luego bajó la mirada.

-…Francamente, no sé si pueda perdonar a la Sasae del pasado algún día, pero eso ya no importa, porque la Sasae que tengo en frente ya no es ella, y creo que este mundo sería un lugar mucho más interesante si gente como ella pudiera vivir en él-

Luego ambos alzaron la mirada, una no muy convencida y el otro mirándola seguro de su elección.

Elsie se encontraba contrariada.

"Entonces, ¿Nada de lo que hice fue de ayuda? ¿Preocuparme por él fue un error?"

La frustración fue llenándola poco a poco como la espuma en un refresco batido mientras apretaba sus puños con más y más fuerza, y luego…

-Gracias, Elsie…-

-¿Eh?-

Elsie entonces sintió como Keima la tomaba entre sus brazos y escondía su cabeza en su cuello, transmitiéndole su calor corporal y su aroma… lo que la puso de mil colores.

-¡¿N-N-N-Nii-sama?!-

-Gracias por preocuparte por mí, muchas gracias…-

Keima entonces se separó de ella, y entre la oscuridad de su habitación, Elsie vio como lagrimas se deslizaban por su cansado y satisfecho rostro mientras miraba al suelo, donde estaban sus manos.

-Quizás no lo creas, pero fue gracias a ti que pude tomar el valor de dar el primer paso con Sasae, no me gusta admitirlo, pero si tu vida no dependiera de esto, nunca me hubiera acercado a ella-

Los ojos de Elsie empezaron a abrirse de par en par.

ten en cuenta de que lo hago solo por ti-

-Pienso que el mundo necesita gente como Sasae… pero también pienso que el mundo necesita gente como tú, jamás permitiré que alguien como tú muera, cueste lo que me cueste-

Al decir esto, Keima alzó la mirada hasta mirar a su hermana a los ojos, y demostrarle con estos que hablaba en serio.

El corazón de Elsie empezó a palpitar con fuerza.

solo porque no quiero que mueras-

Aunque no se estaba enterando, Keima estaba haciendo uso de su capacidad de comprender a la gente con Elsie, pero de nuevo, él realmente no se estaba dando cuenta…

Y pese a que lo siguiente lo dijo con un rostro serio, su voz se escuchaba suave y alegre:

-No eres una inútil, y tampoco estuvo mal dejarme ir, estás bien así, solo sigue esforzándote y dando lo mejor, eso es lo que te hace Elsie… eso es lo que te hace tan especial-

Entonces luego, seguramente por la factura emocional que todos estos días le habían impuesto, o por quien sabe qué razón, Keima cerró los ojos lentamente y su cuerpo empezó a caer dormido… pero al hacerlo, su frente chocó con la de Elsie, y esta, al ver sus ojos desgastados y su expresión pacífica tan de cerca, solo pudo sonreír mientras cerraba los ojos y tomaba a Keima de los hombros para que no se fuera de lado.

"En serio, no puedes hacer cosas así Nii-sama…"

Luego ella procedió a frotar alegremente un poco su frente contra la de él mientras sus manos se deslizaban hasta las mejillas de su hermano.

"Si haces algo así…"

Entonces de un momento a otro, Elsie abrió los ojos y soltó una risita energizante mientras que con la yema de sus pulgares acariciaba las mejillas de su hermano.

"No habrá forma en que no me enamore de ti"

MIENTRAS TANTO, EN OTRA PARTE DE LA CASA…

-¿Esto, Yoshiaki-san?-

-Vamos, Mari-san, solo dígame Keiko-

-B-Bien, ¿Keiko-san?-

-¿Sí?

-¿Qué es eso?-

La pregunta de Mari hizo que Keiko se confundiera un poco, aunque quizás el nerviosismo de la peli naranja se debiera al hecho de que en la esquina al lado de la entrada del Café Grandpa había una bolsa abultada de dos veces el tamaño que un humano (a saber cómo la metieron)

-Ah, ¿Eso? Es carne-

-¿¡E-EH?! ¡¿CARNE?!-

-Sí, ¿Sabe algo? los japoneses son raros, la carne en los supermercados cuesta un montón y ni siquiera te la dan en cantidad. Así que pedí que me trajeran un poco de mi país, ya sabe, para una parrilla o algo-

Ante esta afirmación, Mari empezó a ponerse aún más nerviosa.

-P-Pero, ¿Dónde la guardo? es demasiada para el refrigerador, se va a pudrir-

-Ah, no se preocupe-

Mari miró a Keiko quien tenía una sonrisa confianzuda en su rostro.

-La rocié con un spray que contiene una cepa reforzadora que no la dejará pudrirse así de fácil, además esa bolsa está sellada al vacío y posee un veneno pasivo mata insectos, puede abrir y cerrar como usted quiera…-

Luego la expresión de Keiko se puso un poco tímida mientras se frotaba la nuca.

-…la única pega es que tendrás que cocinarla dos veces el tiempo normal, espero no sea molestia-

-¿Eh? A-Ah, no, tranquila, no es problema… una cepa reforzadora…-

Mari se puso a pensar mientras veía a la bolsa gigantesca de carne, la cual si se miraba más de cerca, estaba enteramente sellada por todos lados, salvo por un pequeño lugar en el que su costura parecía "pegarse" con la otra costura… solo imagina que es una envoltura de chucherías pero en blanco reluciente y estarás bien.

-…Entonces, ya que estamos…-

Keiko siguió con la mirada a Mari mientras esta se dirigía a la "bolsa" a retirar algo de carne. Al llegar se le quedó viendo a la bolsa algo nerviosa, pero al final acercó su mano a la parte superior por donde se abría, al hacerlo, se dio cuenta de que había algo pequeño parecido a una bragueta, pero en lugar de la típica cremallera de metal, había una especie de botón blanco circular con una pequeña hendidura en el centro.

Mari volteó a ver a Keiko, y al verla asentir, se giró y puso su dedo sobre el botón, se sorprendió al sentir que su dedo se hundía un poco sobre el objeto, y luego, usando la misma lógica que al bajar un cierre, deslizo el dedo en una línea vertical.

No bajó ni 5 centímetros hasta que se topó con los primeros trozos de carne, y para evitar que se cayeran, dejó de deslizar el dedo.

MEDIA HORA MÁS TARDE…

Después de que Elsie despertara a Keima, todo el mundo se encontraba en la mesa comiendo el almuerzo, incluso Keiko.

Y todos salvo Mari y esta última se encontraban sorprendidos de ver un sándwich con carne bastante voluminoso sobre la mesa.

-M-Mari, ¿De dónde…?-

Ante la pregunta de Keiichi, Keiko fue la que respondió.

-Yo la traje, pensé que podría gustarles-

Keiichi entonces miró a Keiko aludido por unos segundos, antes de sonreírle algo incómodo.

-Muchas gracias-

Todos procedieron a comer tranquilamente.

Pero como claramente te estoy narrando esto porque algo va a pasar…

De repente alguien tocó el timbre del café.

Casi todos en la mesa miraron a la puerta con sorpresa. Era Domingo, y encima era la una de la tarde, casi nunca había clientes a esa hora (por no decir nunca).

Luego, al escuchar el sonido rasposo de una silla moviéndose por el suelo, todos se voltearon a para ver un plato vacío y a la tal Keiko levantándose con una sonrisa.

-Lo siento a todos, pero tengo que irme-

Keiko le echó una última ojeada a Keima y después de ir a dejar su plato en el fregadero, se dirigió a la salida de la tienda mientras se arreglaba un poco. Aparentemente el que había tocado sí la estaba buscando, pues nada más cerrar la puerta había empezado a hablar con ella… aunque no sonaba muy feliz.

-¡Maldición, mira que hacerme venir hasta acá!-

-Ejeje, lo siento lo siento, pero no se podía evitar, estaba desayunando…-

-Sí, sí, lo que tú digas…-

-¡Bien! ¡Ahora vamos!-

-¿…sabes? Hay veces en las que enserio me cabreas…-

-Hah, siempre dices eso…-

Luego las voces se hicieron progresivamente más y más bajas hasta que no podían oírse.

Keima y compañía decidieron no prestarle mucha atención a lo que pasaba y continuaron saboreando su desayuno, aunque con el ritmo algo estropeado.

Una vez terminado, y una vez que Mari se recogió los platos para fregarlos, Keichii se inclinó sobre la mesa y susurró para que solo Keima y Elsie pudieran oír.

-Entonces… ¿Cómo hacemos esto? ¿Keima? ¿Le dirás tú?-

Keima le miró como si fuera un bicho raro.

-¿Yo? ¿De qué hablas?-

-Claramente hablo de tu relación con Elsie-chan-

Los ojos de tanto Keima como Elsie se abrieron de par en par y el primero no pudo evitar escupir lo que sea que tuviera en la boca.

-¡P-Papá!-

Ante el reclamo de Keima, Keichii entrecerró los ojos y se le acercó para hablarle en el oído.

-Hablo en serio Keima, ustedes son medio-hermanos, piénsalo bien, ya que no tienen exactamente la misma sangre en sus venas, casarse es válido, ¿Me vas a decir que no te gustaría, aunque fuera solo un poco, casarte con tu hermana? Venga, que esto es incesto legal, es una oportunidad única en la vida, además, Elsie es bastante linda, es muy dedicada, cocina muy bien y sobre todo, no es una mala persona-

Keima, con varias capas de rojo en su cara, se preparó para contraatacar a su padre con palabras, pero al voltearse, se dio cuenta de que Keichii ya se encontraba haciendo lo mismo con Elsie.

-Escucha Elsie, te estoy dando el visto bueno ¿Entiendes? El, visto, bueno. La luz verde. Mira, sé que Keima no es exactamente la persona más amable del mundo, pero incluso alguien como él tiene sus puntos buenos. Si dejas de lado su fetiche por los juegos, es de hecho muy listo, no se ve precisamente mal, además, aunque no lo parezca tiene un sentido del deber… aunque algo bizarro- luego su tono cambió a uno de súplica -Llévatelo, por favor-

Elsie se encontraba luchando para no ponerse más roja de los niveles soportados por su cuerpo, pero al escuchar lo de "Llévatelo, por favor" empezó a cortocircuitar.

Suerte que Mari y Keima le quitaron a Keiichi de encima.

-¡Siempre, siempre haces esto!-

Curiosamente madre e hijo habían sincronizado y se encontraban arrastrando a Keichii hacia alguna habitación secreta con intenciones no sanas para su cuerpo (Entiéndase lo anterior dicho como ponerlo a ver todas las temporadas de la Rosa de Guadalupe… el horror).

Elsie, luego de contemplar como a Keiichi se lo llevaban, se había quedado pensando, concentrándose en algún punto de su vaso de agua mientras jugaba con él.

Y poco a poco cayó más en cuenta de que, realmente, se había enamorado de un humano.

No era sencillo de admitir, claramente lo había realizado antes en el cuarto de Keima, pero cuanto más lo pensaba, más peso adquiría el pensamiento... y más y más tonos de rojo adquiría su rostro.

Lo quería.

En serio lo quería…

¿Y ahora qué? ¿Qué hacía con esos sentimientos?

Para empezar, ¿Era justo que ella quisiera estar con él?

Después de todas las veces que había sido él el que la había ayudado a ella, que había tenido que resolver sus meteduras de pata, que había tenido que enseñarle cosas valiosas…

Después de todo eso, ¿Tenía el derecho?

…Hey, quizás en ocasiones pasadas Elsie continuaría echándose tierra a ella misma, pero esta vez, dos recuerdos bastante recientes se metieron en ese filtro sin ella quererlo:

-No eres una inútil, y tampoco estuvo mal dejarme ir, estás bien así, solo sigue esforzándote y dando lo mejor, eso es lo que te hace "Elsie", eso es lo que te hace tan especial-

Elsie empezó a alzar la mirada…

-Escucha Elsie, te estoy dando el visto bueno ¿Entiendes? El, visto, bueno. La luz verde...

Luego enfocó su mirada justo al frente suyo mientras sus manos apretaban el vaso con más fuerza.

Y solo para rematar:

-Llévatelo, por favor-

Elsie abrió la boca como si fuera a decir algo, más sin embargo la cerró.

Pero curiosamente, sonrió… por tres segundos.

Pues luego se dio cuenta de algo.

Más en específico, de una de esas leyes humanas de las que tanto había escuchado y con las que había tenido que familiarizarse antes de llegar al mundo humano.

¿…Cómo le decían los humanos a una persona que se enamoraba de alguien mucho menor que ella…?

Elsie entró entonces en pánico.

"¡Espera un segundo! ¡¿Podría ser que me he vuelto una PEDOFI..?!"

...CON KEIMA...

-¿Cómo puede papá decir cosas como esa sin titubear? ¿Casarme con Elsie?... Y si eso me dijo a mí, no quiero imaginar lo que le habrá dicho a ella… Sigo sin comprender cómo terminó mamá enamorándose de alguien como él-

Después de dejar a su padre con su madre en "la habitación" (nombre dado al cuarto de sus padres cuando Mari necesitaba "hacer entrar en razón" a su marido), Keima se encontraba alcanzando las escaleras para bajar.

Justo al alcanzar la planta baja, se encontró con una vista algo inusual.

Y ciertamente, el que Elsie se encontrara agarrándose la cabeza mientras hacía caras de sufrimiento con los ojos cerrados en la esquina de la habitación no era algo precisamente común.

-¿Elsie? ¿Ocurre algo?-

-¡UUU~, NO ES MI CULPA!-

-¿Eh?-

-¡ES PORQUE NII-SAMA ESTABA DICIENDO ESAS COSAS Y ESTABA ACTUANDO DE ESA MANERA! ¡Y-YO NO SOY UNA PERVERTIDA!-

-Elsie ¿¡Qué demonios te pasa?!-

Ella se volteó y señaló con el dedo a Keima con esa cara de pucheros que hace siempre.

-¡ASÍ ES! ¡NO PUEDES DEMANDARME!-

-¡¿Huh?!-

-¡NO PUEDES DEMANDARME!-

Dicho esto Elsie salió corriendo de la casa con rumbo a ningún lado (jo, ¿Por qué cada vez que alguien huye nunca planea a dónde ir?)

Y Keima…

-¿…Pero qué…?-

CON ELSIE…

"¡Esto es malo, muy malo!"

Mientras corría por la calle estaba intentando ocultarse de lo que sea que pudiera verla.

Bien, había que aceptarlo, ya era un hecho que le gustaba Keima, pero había un pequeñísimo problema con eso.

Y es que él era unos 280 años menor que ella.

Es decir, traduciéndolo a edad humana, ella ya había vivido unas dieciséis vidas suyas… más o menos.

No es que le molestara… mucho, pero hay que comprender su posición: Elsie se había imaginado siendo la esposa de algún amable demonio (a saber cómo, pues se supone que en el Nuevo Infierno no quedan demonios varones… seguramente nunca pensó demasiado en ello), pero enamorarse de un humano era básicamente enamorarse de un niño, imagínate por un segundo que te enamoras de un chico (o chica) de 6 años, ¿Cómo te sentirías?

Aunque, por el otro lado…

Quizás, solo quizás, el que Keima fuera anormalmente maduro para su edad quizás ayudara un poco, eso no lo hacía más aceptable, pero por lo menos la ayudaba a sentirse mejor. Además, de que era un chico bastante listo, capaz, y sabía ser amable… a su manera.

…Ciertamente era alguien a quien ella levantaría en hombros el resto de su vida… era alguien que podía estar al mismo nivel que Haqua después de todo.

Elsie dejó de correr y miró a un punto fijo del suelo.

Luego se cruzó los brazos mientras se concentraba hasta límites exorbitantes.

-…No pareces la clase de persona que piensa mucho las cosas, así que esa manera de proceder es la más adecuada para ti…

Ella cerró los ojos.

Keiichi tenía razón. Aunque pensara mucho las cosas, ella no creía que eso la llevaría a algún lado. Ese no era su estilo.

Elsie no pudo evitar quedarse quieta por unos segundos.

…Y luego soltó un suspiro bastante hondo.

Fue la manera en la que su cuerpo consiguió liberar tensión, y de paso llevarla a una respuesta muy (en su opinión) satisfactoria; una respuesta que ya era obvia para ella, pero que, debido a sus dudas, no había querido alcanzar. De esa forma logró calmarse.

"En serio, ¿De qué estoy tan preocupada?"

A ella le gustaba Keima, ¿Había algún problema con eso?

"No, no lo hay"

Le gustaba por quién era él, ¿Había algún problema con eso?

"Para nada"

Le gustaba un humano, ¿Había algún problema con eso?

"Por supuesto que no"

Ella negó con la cabeza.

Ciertamente había una diferencia de edad medible en siglos, pero eso no era excusa, su Kami-Nii-sama era lo suficientemente fuera de serie como para valer ese, digamos… "esfuerzo" o "sacrificio". Si fuera cualquier otro chico, Elsie hubiera intentado deshacerse de esos sentimientos en cuanto los notó, porque, aunque sonara cruel, y aunque alguien como ella nunca lo pensaría conscientemente, sencillamente no le hubiera visto el atractivo a ser la pareja de un humano cuya vida no es ni la cuarta parte de larga que la suya. Hacer algo como eso implicaba un sacrificio bastante gordo por parte de Elsie, o por parte de cualquier otro demonio ya que estamos. Solo pensar que uno de los dos envejecería mucho más rápido que el otro ya era un punto en contra.

No le hubiera visto el sentido.

Un humano normal no era una existencia con el peso suficiente como para que un demonio pudiera siquiera considerarle su igual.

Y tiene sentido, los demonios eran seres con una longevidad bastante extensa, por no mencionar que eran básicamente superiores a los humanos en casi cualquier aspecto. Por razones muy obvias, en su cultura, ellos se habían acostumbrado a que siempre fuera así (motivo por el cual demonios de alto rango como Haqua o Nora o Fiore siempre los subestimaban)

Con Elsie esto no fue la excepción; desde que era pequeña, y de forma subliminal, siempre le habían estado metiendo la idea de que los humanos eran seres bastante inferiores a cualquier demonio.

Y francamente, tenían razón; Los humanos lamentablemente eran muchas veces cretinos, inmaduros, o idiotas a los que no les gusta razonar, agarra eso y compáralo con un demonio de mínimo cien años de vida y te darás cuenta de que, aunque puede que el demonio también sufriera de alguno de estos defectos, por lo menos sabría usar magia (que ya de por sí era mucho) y tendría una larga vida por delante para seguir creciendo. En el caso de los humanos, estos perecían tan rápido que en la gran mayoría de los casos no les daba tiempo ni para darse cuenta en qué cosas fallaron o hicieron mal a lo largo de su vida, ni hablar de que cuando criaban a sus hijos, solían transmitirles este conocimiento incompleto, pero peor (puesto que solían dar a luz a unos 30 o 40 años antes de morirse).

Debido al chip metafórico que le habían puesto a Elsie desde niña, no importaba lo muy amable que ella llegara a ser, nunca realmente podría tomar en cuenta a un humano normal lo suficiente como para ser su pareja, podía ser amiga de uno, pero realmente era muy difícil que pasara a más.

Pero por supuesto, con él todo cambiaba.

Keima le había demostrado a ella que a pesar de ser lo que muchos de sus compañeros consideran inútil, o penoso podía llegar a ser mucho más increíble que todos ellos pudieran imaginar. Y aunque nunca se lo admitiría en voz alta, Elsie reconocía que, tras pasar varios meses con él, le estaba empezando a encontrar el sentido a sus "discursos incomprensibles y tontos" (ya sabes, esos discursos en los que Keima se convierte en modo chibi y explica alguna que otra cosa incomprensible para los seres mortales).

En resumen: Se había enamorado total y sinceramente de él, y lo había hecho no por lástima, ni tampoco por deber. Se había enamorado de él porque le había reconocido como una persona excepcional, lo suficiente como para violar (no malpienses) la programación de Elsie y hacerla considerar la idea de querer ser su pareja.

"Aunque eso es cierto, ojalá hubiera una forma de hablar con alguien que está en la misma situación que yo, eso ayudaría mucho…"

Era entendible, ella básicamente se había saltado un tabú impuesto por los demonios en general, era como descubrir que tu inclinación sexual no es la que tú pensabas: Aceptarlo lleva algo de tiempo, querer la ayuda de alguien más en esos casos no era del todo equivocado.

"…Pero eso sería muy difícil, yo no conozco a nadie que convenientemente esté enamorada de un humano siendo un demonio"

Entonces suspiró resignada, y alzó la vista entonces para seguir su camino, pero…

-¿Haqua?-

-¿Elsie?-

…Les juro por Solid Snake que acá en el guion dice que mientras escribía esto, el autor de esta historia se estaba descojonando más no poder por la ironía (hablo en serio).

-¡Haqua!-

Elsie no pudo contener su emoción y corrió hasta quedar al frente de su sorprendida compañera.

-¿Qué estás haciendo aquí?-

Haqua entonces sacó cierto tablero muy recordado por los fans del manga, y algo nerviosa, continuó con la conversación…

-¡Yo venía a vengarm… quiero decir, q-que venía a jugar contigo!-

Elsie miró el tableo, y luego miró a Haqua, varias veces.

Luego su mirada se volvió algo incómoda mientras se rascaba el cuello.

-Pero, yo no soy tan buena como tú jugando al Neo Hellian…-

-Descuida, siempre puedes volver a intentar, ¡Si consigues ganarme aunque sea una vez haré lo que sea que tú quieras!-

El entusiasta… e injusto desafío de Haqua logró alzarle los ánimos a Elsie. De antaño esta habría pensado, como siempre lo hizo, en pedirle como premio que le dejara usar su Guadaña (Y como era un caso tan improbable, Haqua siempre aceptaba), pero esta vez, y porque necesitaba la ayuda de alguien que tuviera más conocimiento que ella…

-Entonces, ¡Acepto! ¡Y si pierdo, haré cualquier cosa que Haqua diga!-

ALGUNOS MINUTOS MÁS TARDE…

Ambas regresaron a la casa de los Katsuragis para tener su contienda, muy para la incomodidad de Elsie ya que ella había escapado justamente de ahí hace unos minutos. En ese momento se encontraban sentadas en una de las mesas del café, disfrutando de los rayos de Sol que entraban por las ventanas y de cómo se sentía el aire tardío de un Domingo.

Era una sensación bastante agradable, sobre todo porque no había nadie más en la sala salvo ellas dos.

Aunque si tuvieras que elegir, tendrías que decir que Elsie arruinaba un poco esta "armonía".

¿Motivo? se había amarrado una bandana blanca con los kanjis de lucha mientras sus ojos se movían de una ficha a otra en el campo de juego, cabe decir que ambas ya llevaban un par de minutos jugando y Haqua ya había acabado con el mago de Elsie (porque aparentemente Elsie siempre lo ponía en el mismo sitio).

-¿Sabes Elsie? No vas a adivinar mágicamente dónde están mis piezas de esa forma, de hecho, si te pones a mirar puntos específicos de tu parte del tablero, me estás diciendo dónde puedo atacar…-

-¡¿Eh?! ¡Mientes!-

Haqua dejó salir un suspiro, si su memoria no le fallaba, esa ya era la 1300ava (o por ahí iba) vez que le repetía lo mismo a Elsie en cincuenta años.

La verdad es que una partida como esa era prácticamente trampa por parte de Haqua. Es decir, era muy obvio que ella superior en pensamiento estratégico si se la compara con Elsie, y querer jugar contra ella aun sabiendo eso no era muy honesto que digamos. Era como querer dispararle a un pez en un barril, no había espíritu competitivo allí.

"Además, originalmente yo quería jugar contra…"

La peli morada sacudió la cabeza antes de terminar ese pensamiento. ¡P-Primero muerta que admitir que quería jugar contra un pervertido sin remedio como él!

"Pero en serio Elsie-san… ya llevas siete minutos pensando tu siguiente jugada ¿Sabes?"

Venga, que era descortés, pero Haqua se estaba aburriendo, a ella le gustaban los desafíos, no quedarse sentada por media hora mientras su rival pensaba una jugada. Por lo tanto, para evitar su aburrimiento, y para salvar la integridad mental del lector de esta historia, decidió ayudar a su amiga.

-Bien, hagamos algo, Elsie ¿Te parece si te ayudo un poco?-

La peli negra se esperanzó.

-¿Me dejarás ver dónde están tus piezas?-

-¡NO!-

Después del soberano grito que pegó, Haqua decidió calmarse antes de seguir hablando.

-…Pues, puedes llamar a una persona a que te ayude…-

-¡Ah! ¡Muchas gracias Haq…!-

-¡PERO!-

Elsie se hizo para atrás.

-¡NO Puedes llamar a Katsuragi! ¡¿Entendido?! ¡Katsuragi está prohibido!-

La peli negra solo pudo asentir lentamente con los ojos abiertos mientras se preguntaba si algo habría pasado entre su amiga y su hermano que involucrara a ese juego (no tiene ni idea).

-E-Entiendo…-

Aunque en su interior, después de lo que dijo Haqua, sus opciones se habían reducido a casi cero.

"Uuu~, pero entonces, ¿A quién puedo..? ¡OH!"

Haqua se extrañó al ver a Elsie chocar sus palmas mientras parecía que se le ocurría una idea.

-¿mm? ¿Ya tienes a alguien?-

-Haqua, ¿Podemos empezar el juego otra vez? Voy a buscar a alguien-

Su amiga arqueó una morada ceja.

-Supongo, pero, ¿A quién vas a buscar? No es a Katsuragi, ¿O sí?-

Ante la acusación de Haqua, Elsie respondió toda confianzuda mientras inflaba el pecho y cruzaba los brazos:

-Si te refieres a Nii-Sama, pues no, pero definitivamente sí es un Katsuragi-

Y con una sonrisa en su cara, Elsie salió disparada por segunda vez en el día, solo que esta vez sí sabía a dónde ir… y Haqua…

"¿Definitivamente un Katsuragi? ¿Irá a buscar a su mamá?"

MOMENTOS MÁS TARDE…

Haqua se encontraba jugando con un salero que había encontrado en una mesa adyacente (Lo había cogido por puro aburrimiento). Y ahora, en la mesa en la que estaba ella se estaba "librando" una batalla igual de grande que el Armagemachina, pero con ella como protagonista/salero, y los demonios enemigos, que se acercaban de todas direcciones, la estaban acorralando (entiéndase lo anterior dicho como una clara pista sobre quien realmente necesita un psicólogo en esta historia):

-En la mente de Haqua-

-¡No puede ser!- Dijo una Nora pecho-plano mientras era salvada por Haqua otra vez -¡Haqua, eres increíble!-

-¡Lo sé!-

Haqua estuvo tentada a posar para las alabanzas de Nora, pero en ese momento otros cuarenta demonios clase 4 se lanzaron sobre ellas.

-¡! ¡no hay fin para estas cosas! ¡Katsuragi! ¡¿Cuánto falta para que el dispositivo esté listo?!-

-¡Faltan diez minutos mi amor!-

Las palabras de un valeroso Keima llegaron hasta Haqua, quien luego de matar a trece demonios de un tajo, se volvió hasta su futuro esposo.

-¡Que sean siete!-

-¡Como digas cariño!-

Es neceser destacar aquí, que a pesar de la complicadísima escena que Haqua se estaba inventando en su cabeza, en el mundo real solamente movía el salero con los ojos entrecerrados mientras hacía ruiditos como "Whoosh" o "Phyyu phyu" con la boca.

Un demonio gigante de clase treinta (vaya exageración) se les lanzó encima a "la resistencia".

Pero el hechizer… digo, Haqua ni se inmuta. Y en menos de lo que canta un gallo lo parte en dos mitades exactamente iguales con un tajo de fuego azul proveniente de su guadaña.

-¡Mi amor, eso fue increíble!-

-¡Lo sé, pero termina el dispositivo!-

-¡tres minutos!-

De repente un montón de demonios se les lanzan encima a todos por todas las direcciones, y de repente un clase 0.5 (¿Eso existe?) se le lanza a Nora.

Y la pecho plano se inmuta.

-¡Alguien ayúdeme!-

Nora gritó como una niñita, pero en el último segundo el demonio fue vaporizado por fuego azul proveniente de, bueno, de Haqua (¿A quién esperabas?).

-¡Nora, no seas tan inútil!-

-Haqua, ya volví-

-¡Lo siento! ¡Pero es que solo soy una demonio sin cerebro, soy una inútil, una tonta, no soy nada sin mis esclavas!-

-¿Haqua?-

-¡Hmph! ¡Hasta que al fin lo admites!-

-¡Mi vida, quedan diez segundos para activar la máquina!-

-¡HAQUA!-

-¡¿Eh?! ¡¿Qué pasa?!-

-Fuera de la mente de Haqua-

La peli morada se "despertó" de golpe en medio de otro "Phyyu" para encontrarse a su amiga y a…

-¿Eh? ¡Oye, te dije que no trajeras a Katsuraaaaa…! ¿Ah?-

Luego entonces observó con más detenimiento al hombre al lado de Elsie, y se dio cuenta de que, aunque se parecían, lo cierto es que él no era Keima.

-Disculpe, ¿Quién es usted?-

El mismo, quien se notaba incómodo y somnoliento ya que Elsie le había despertado de su siesta (producto de su reloj biológico aún en proceso de ajuste), respondió mientras intentaba sonar entusiasta.

-Me llamo Katsuragi Keiichi, gusto en conocerte, esto… ¡soy el padre de Keima!-

Puede que la sorpresa fuera demasiado para ella, porque en ese instante Haqua se quedó de piedra contemplando con ojos como platos al pobre de Keiichi (y digo pobre porque a causa de ella fue que Mari casi consigue un divorcio… otra vez)

Hasta que finalmente rompió el hielo.

-¿…Eh?-

Después de esta oración inenarrablemente compleja e increíblemente profunda, Keiichi entonces pareció extrañarse.

-¿mm? ¿Ocurre algo?-

-¿…usted… usted es el papá de Katsuragi?-

-Si-

-¿El esposo de su madre?-

-Bueno… sí-

-…-

Haqua pestañeó un par de veces leeentamente.

Y luego se levantó de la silla con rapidez, todo mientras intentaba articular lo que parecía ser un saludo.

-Yo, ah, esto, m-mucho gusto, me llamo Haqua Du Lot Herminium, soy una amiga de Elsie-

Keiichi observó su reacción por unos segundos antes de arquear una ceja y llevarle la corriente.

-Mucho gusto entonces, Haqua-chan-

Con una sonrisa, el padre de Keima le extendió la mano a Haqua.

Haqua sufrió entonces casi del mismo fenómeno que Tenri sufrió cuando vio a una copia bastante decente de Keima sonreírle de forma tan amable.

Y enfatizo el casi porque esta vez en lugar de sonrojo, lo que ocurrió fue un cortocircuito.

-Ah… Es… Esto… si… igual-

…Bien, una vez pasada la "escenita", la peli morado tuvo tiempo de mirar más detenidamente a Keiichi.

Y seguía básicamente igual a la primera vez que le describí: Sus ojos redondeados, el cabello desordenado… la única diferencia con veces pasadas se encontraba en el hecho de que estaba usando una camisa blanca y un mono gris para estar en casa aparte de unas medias, lo más seguro es que su atuendo se debiera al claro hecho de que estaba durmiendo antes de llegar ahí abajo.

Y sin darse cuenta, Haqua se encontró teniendo el mismo pensamiento que cierta diosa tuvo cuando le vio por primera vez.

"Me pregunto si Katsuragi se verá así cuando crezca…"

No es que le molestara cómo se veía el Keima actual, era solo que no pudo evitar hacer la pregunta.

Él tenía su estilo, pero la forma de ser de su padre no estaba mal tampoco.

Tan ensimismada estaba que no se dio cuenta cuando Elsie empezó a dialogar de nuevo con su "padre".

-¡Ganar esto es muy importante para mí! ¡Por favor!-

Keiichi miró a Elsie con una gotita anime en la sien mientras veía como esta hacía una super-exageradísima pose de dogeza (ya sabes, esa posecita que hace uno cuando se arrodilla y pega la cara contra el suelo)

"¿Tanto quiere ganar?"

Luego Keiichi le habló a Haqua.

-¿Qué apostaron?-

Las palabras de Keiichi sacaron a Haqua de su estupor.

-¿Eh? ¡Ah! Apostamos que la que pierda hará lo que diga la ganadora-

Keiichi se le quedó viendo a Haqua mientras este lentamente entrecerraba los ojos.

-¿…Lo que sea?-

-¿mm? Si, lo que sea-

Keiichi se empezó a rascar la barbilla sin quitarle en ningún momento los ojos de encima a Haqua, cosa que la estaba empezando a poner incómoda.

Y de repente y sin previo aviso se le lanzó a Haqua agarrándola por los hombros… y obviamente haciendo que esta diera un respingo.

-¡¿Y si le pido que se case con alguien, cómo por ejemplo el hijo de un padre preocupado por su vida amorosa?! ¡¿Se puede pedir eso?!-

Haqua entonces se sonrojó bastante.

-¡¿Eh?! ¡No no! ¡Tampoco llegaríamos tan lejos!-

Keiichi entonces pestañeó un par de veces, antes de soltar a Haqua y dejar caer sus hombros y su rostro en señal de decepción.

Ya calmándose, preguntó algo más relajado.

-Jope, y… ¿Qué iban a pedir entonces?-

Haqua respondió mientras se enfocaba en Elsie con una mirada algo burlona:

-No sé acerca de Elsie, pero si gano, planeo pedirle que se pinte el rostro como un payaso, con la nariz toda roja y tal-

La demonio peli negra se encontró más temprano que tarde jalando con fuerza la camisa de Keiichi.

-¡Por favor! ¡Te lo pido papá! ¡Necesito ganar esto!-

Ante el puchero que Elsie le estaba dando, y el hecho de que le había llamado "papá", el padre de Keima solo pudo resignarse mientras se le quedaba viendo al tablero.

-Entonces…- Keiichi señaló al juego -¿Cómo se juega?-

...15 MINUTOS DESPUÉS...

-/¡Haqua ha perdido!/-

-Ya veo, así que esto es como el Batalla Naval-

Haqua se encontraba con una de las mayores caras de WTF!? que había puesto en su vida al ver como una cierta situación se repetía por segunda vez en su cara.

Había perdido.

Ella había pensado que, ya que se trataba del padre de Keima y no el chico, las cosas no irían de la misma forma que la vez pasada, de forma que con aires de confianza le explicó las reglas a Keiichi, y aunque la partida no había totalmente a su favor (o eso quería pensar ella), por cuanto Elsie era la que estaba jugando y Keiichi solamente le estuvo dando consejos, lo cierto era que había logrado hacer que ella jugara de forma que le fue muy difícil predecir lo que podía hacer a continuación.

Entonces pasó su vista de sus piezas caídas al rostro de Elsie, y esta, al haberle ganado a su "invencible amiga" (término dado por Elsie a Haqua tanto por su admiración como por el hecho de que no le había ganado nunca en noventa y siete años) estaba castañeando de la emoción, de hecho, todo su cuerpo estaba temblando de la emoción.

-¡T-T-t-T-T-t-Te g-g-g-gané Haqua!-

-…-

-¡Soy increíble!-

Una gota se deslizó por la nuca de Haqua; Elsie se encontraba tan emocionada que incluso llegó a agitar sus manos en señal de emoción (A pesar de que no había ganado por su cuenta).

Y Keiichi, quien ya había cumplido con su deber, decidió ir a retomar su ciclo de sueño en mal estado.

Solo que cuando iba a cruzar el umbral que separaba al café de la sala, Haqua le llamó desde atrás.

-Disculpe, antes de que se vaya, ¿…Podría hacerle una pregunta?-

Keiichi se volteó curioso mientras miraba a Haqua a los ojos, percatándose de su seriedad.

-¿Necesitas algo?-

Ante la pregunta, la demonio bajó la cabeza antes de proseguir.

-Me preguntaba… cómo hizo para ganarme tan fácilmente-

Keiichi se giró completamente hasta quedar cara a cara con la amiga de su "hija", y luego de comprender de dónde venía la pregunta, respondió con amabilidad.

-No hay una manera fácil de ganar en un juego de estrategia Haqua-chan-

Haqua iba a protestar cuando Keiichi continuó.

-La razón por la que puede parecer así es porque para ganar a alguien en un juego, en cualquier juego, lo más importante es meterse en su cabeza-

Ella pareció empezar a comprender por donde iban los tiros, pero aún le quedaba dudas.

-Piénsalo bien, si tienes un martillo y tu oponente un cuchillito, lo más seguro es que vayas a por un duelo de fuerza bruta, y si no lo haces, entonces quiere decir que, o eres alguien muy paranoico o alguien muy miedoso-

Keiichi alzó un dedo mientras proseguía con su explicación.

-Como vez, en un juego puedes adivinar cómo es tu rival para aprovecharte de sus debilidades, y es lo más importante, porque si comprendo dónde puedes o podrías golpear antes de que lo hagas, entonces sabré qué hacer con antelación. El mismo principio se aplica a los juegos de estrategia pura; En un juego como el Ajedrez, o Go, las acciones que puede hacer tu rival están limitadas a las mismas acciones que tú, dado esto, lo único que tienes que hacer es acumular experiencia hasta que puedas ver cuales comportamientos llevan a qué tipo de jugador-

Haqua pestañeó varias veces mientras las palabras de Keiichi se hundían en su mente.

-Entiendo, creo, pero, ¿Qué pasa si mi rival también sabe hacer eso?-

Keiichi sonrió.

-¡Bien! en ese caso, es cuando hacemos trampa-

-¿? ¿Trampa?-

-Exacto, tomemos por ejemplo el ajedrez, si suponemos que los dos jugadores hacen movimientos perfectos, tendremos como resultado que, en la gran mayoría de las veces, ganará blancas, porque es un juego; sus límites y reglas ya están preestablecidos, entonces ¿Cómo evitar este resultado? Hacemos trampa, o lo que es lo mismo, cometemos errores y hacemos triquiñuelas adrede para engañar al rival y que de esa manera se confunda-

Luego señaló a Haqua.

-Así es como te gané-

-¿Eh? ¿Me engañó?-

-Es porque eres una jugadora muy honesta, no sabes hacer trampa y como resultado siempre terminas jugando con los mejores movimientos que encuentras en base a la situación. El problema con eso es que entonces tu paleta de movimientos se vuelve algo predecible, y eso hace que sea muy fácil saber qué vas a hacer a continuación-

-…-

Haqua estaba aludida. Ahora comprendía porqué era que Keima la había vencido.

-Haqua es tan honesta que me dan ganas de reírme-

Esas palabras de Nora tenían mucho de razón. Ahora comprendía el porqué.

Luego hizo una reverencia en señal de gratitud.

-Muchas gracias por tomarse el tiempo de explicarme… señor-

-Tranquila tranquila, alza la cabeza, venga-

Haqua lo hizo.

-Ahora, empieza a jugar con esto en mente, la verdad es sencillo, empieza a intentar aplicar tus estrategias y teorías, no tiene que ser algo muy ostentoso, solo intenta engañar a tus rivales con cosas pequeñas. Esto es como las matemáticas, no vas a poder lograr cosas grandes si no tienes las bases-

-Oh-

-La cosa es, ten en cuenta que hay muchas clases de jugadores, están los que son como yo que nos valemos mucho de la experiencia, otros se adhieren a jugar justo y de frente, otros desarrollan "técnicas" a más no poder, también hay algunos que desarrollan una especie de aversión a comenzar primero porque piensan que van a perder, y también están los que son como Keima, quienes son tan instintivos que no necesitan la explicación, e improvisan estrategias viables en pleno juego y usarlas sin mucho miedo. Digo esto porque no todos van a reaccionar de la misma manera, así que no cometas el error de pensar que como uno de ellos reaccione de una forma los otros lo vayan a hacer también-

A Haqua casi le sale un tic al escuchar que Keima era una clase de jugador temible.

"Aunque tiene sentido, si lo más seguro es que desde niño se la ha pasado jugando juegos"

-Y dicho esto… -

-¡Ah! ¡Disculpe! ¡Le tengo una última pregunta!-

Extrañado de escuchar un tono de voz diferente en Haqua, Keiichi se volteó con más curiosidad que sueño.

-¿mm?-

Y lo que se encontró fue a Haqua jugando con sus dedos mientras intentaba mirar a todos lados salvo él.

-Yo quería preguntar… K-Katsu… digo, s-su hijo… ¿T-Tiene algo que le guste en específico?-

-A Keima le gustan los juegos-

-¡No hablaba de eso!-

Haqua alzó la mirada para aclararle las cosas a Keiichi, pero al hacerlo este la miró con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿P-Pasa algo?-

-Escucha bien Haqua-chan: A Keima le gustan los juegos-

-Si… eso ya lo sé-

-Le gusta todo sobre los juegos, Haqua-chan

-Pero ya le dije, que eso ya lo sé-

-Los juegos le gustan tanto a Keima que no le importaría andar desnudo toda su vida si eso le dejara jugar todos los juegos que quisiera-

-Ya le dije que eso ya lo sé, ¿A dónde quiere llegar?-

En ese momento la sonrisa de Keiichi se hizo más grande todavía.

-Supongamos que, y digo supongamos, viene una chica del mundo real, y empezara a "asimilar" ciertos elementos de sus juegos, en ese caso, y trabajando solo bajo la asunción de que la chica en cuestión lo hizo bien…. ¿Cómo crees que él reaccionaría?-

-…-

En ese momento los planetas se alinearon, el viento sopló, el planeta tembló un poco, y el Sol emitió un rayo de luz tan potente que atravesó los confines de la galaxia, llegó a Japón, a Maijima, a la casa de los Katsuragis, e iluminó la figura de Haqua (No preguntes cómo).

La revelación del siglo, no, del milenio.

Después de chequear la reacción epifánica de Haqua, Keiichi sonrió satisfecho mientras le daba un par de palmaditas en la cabeza, ojeaba a Elsie quien no había parado de festejar su "victoria" y se iba.

-Ahí te lo dejo-

Después de que Keiichi la dejó ahí, y pasados varios minutos en los cuales solo se escuchó de fondo a Elsie bailando la macarena, Haqua finalmente reaccionó.

Se tomó las mejillas con ambas manos y hablo en voz muy, muy bajita:

-Todo está claro ahora…-

...MIENTRAS TANTO CON KEIICHI...

Después de volver al cuarto, el cuasi-pelinegro se encontró a Mari arreglando la cama mientras le veía algo confundida.

-¿Dónde estabas?-

Keiichi sonrió mientras se acercaba a su esposa, la tomaba de la cintura… la cargaba y se lanzaba a la cama con ella en brazos ignorando olímpicamente el gritillo que ella pegó.

Y la siguió abrazando por un rato mientras estrechaba su cara contra el cuello de ella.

-Jeje, he hecho algo malo Mari, algo muy muy malo… jejeje-

Después de escuchar la risa de idiota de su esposo Mari se separó un poco y le habló algo dudosa.

-No metiste a Keima en problemas ¿Verdad? -

Keiichi respondió como un rayo.

-Creo que podría haberle conseguido una esposa-

-¡¿Y entonces por qué no estamos celebrando?!-

Después de estas para nada inquietantes palabras ambos procedieron a chillar como lo haría un fan de Kanon-chan en pleno concierto.

Mientras tanto en la mente de Keiichi:

"Lo siento mucho Elsie-chan, pero la cosa es que me gustan las historias dramáticas…"

...DE VUELTA CON ELSIE Y HAQUA...

-Achóo~…-

-Salud-

Después de guardar el tablero, ambas demonios habían salido a caminar para que Elsie cobrara su favor con Haqua.

-Entonces… ¿Solo querías que te respondiera una pregunta?-

-Ejeje, sip-

-…Si te das cuenta de que eso lo podría haber hecho aunque no me ganaras en el Hellian ¿Verdad?-

Elsie asintió.

-Lo sé, pero, aunque piense por mucho tiempo, igual no hay nada que quiera más en este momento-

...MIENTRAS TANTO, CON KEIMA...

El sonido de algo impactando contra el suelo nos abre el telón de este lado.

El PFP de Keima se había despedido de sus dedos de una manera algo tosca debido al temblor casi miedoso con el que estos le sostenían.

Pero por supuesto, el artífice de todo esto era el propio chico de lentes.

Más que preocupado, en este instante Keima se encontraba mirando con algo de interés al confiable dispositivo en el suelo, porque, aunque este se hubiera malogrado, lo cierto es que nuestro prota había logrado reafirmar que se había curado en buena parte.

"Es bueno saber que ya soy capaz de sostener mi consola… aunque me duela la cabeza"

Esto le trajo alivio.

Aunque no por eso levantaba menos curiosidad en el peli marrón.

Pero antes de seguir celebrando, la cabeza de Keima le envió una señal a todo su cuerpo recordándole algo que ya él sabía, pero que había olvidado momentáneamente:

Estaba cansado.

"Lo más seguro es que se deba a que ya me he quitado un peso de encima con Sasae. Francamente esta semana he sido llevado al límite de muchas formas diferentes, no me extrañaría que mi cuerpo quiera descansar por un tiempo para aliviar el estrés"

El chico enfocó su mirada en los televisores en frente suyo, y luego de dejar salir un pequeño suspiro, se levantó a pesar de que su trasero le pidió algo más de tiempo sobre su cama, y luego de asegurarse de cerrar las cortinas de forma que no pasara ninguna clase de luz solar, usó su memoria para regresar a su nido.

Keima se arropó con la sabana gruesa que usaba cuando su cuarto se enfriaba mucho.

Luego empezó a contar.

1… 2… y…

Cayó dormido.

...DE VUELTA CON ELSIE Y HAQUA...

-Entonces… ¿La pregunta?-

Haqua se encontraba algo impaciente, no porque no quisiera ayudar a Elsie, sino porque esta se estaba tomando un inusualmente largo tiempo para formular su pregunta.

Y era bastante obvio para la peli morada puesto que el rostro de Elsie pasaba de una cara de preocupación a otra.

Aunque claro, si nos fuéramos a meter en la cabeza de nuestra amiga demonio, encontraríamos muy fácilmente el por qué…

"Estoo… ¿Cómo le pregunto? No puedo solamente decirle a Haqua 'es que me enamoré de Kami-nii-sama, así que me gustaría saber si tú te habías enamorado alguna vez para que me dieras algún consejo'"

Y finalmente, tras varios minutos que parecieron eternos (Que bien que tú solo lees ¿No?) Elsie finalmente encontró tanto las palabras como el valor para hablar.

-H-Haqua… ¿Alguna vez te has enamorado?-

Como mi preciado lector ya estará sospechando, la reacción de Haqua fue… bueno… lo más obvio.

-¿E-Eh? ¡¿E-E-E-E-ENAMORARME?! ¡¿YO?! Esto… ¿P-Por… por qué la p-pregunta?-

Bueno, dicho esto, Haqua no era estúpida, ella sabía muy bien que, si Elsie le estaba preguntando esto, solo podía significar una cosa.

Pero claro, el shock aun así fue demasiado como para que en ese momento ella pudiera articular alguna frase con coherencia.

-¿Por qué? Bueno…-

Las mejillas coloradas de su amiga fueron una revelación.

Repito, Haqua no era tonta.

Ella sabía que, si Elsie había empezado a desarrollar sentimientos por alguien, entonces había una muy buena probabilidad de que esa persona en cuestión fuese…

"Katsuragi… ¿Verdad? Es el único que se me puede venir a la mente"

Haqua entonces bajó la mirada. Que conste, no era por estar triste, es más, ni ella misma sabía qué sentir exactamente, la afirmación de Elsie había sido tan repentina como un balde de agua fría.

Pero antes de que ella continuara intentando averiguar cómo actuar…

-…entonces, ¿…Alguna vez te has enamorado Haqua?-

Haqua apretó los labios.

"¿…Cómo debería responder?"

Luego cerró los ojos.

"…Bueno, supongo que debería actuar como normalmente hago, eso será lo mejor"

Entonces la valedictoriana abrió la boca y…

-Por supuesto que no- …mintió descaradamente.

Haqua, repito, no era estúpida; ella sabía que, si respondía con la verdad, inevitablemente acabarían cayendo en el tópico de "quien" había sido su príncipe azul, y si llegaban a eso, Elsie acabaría dándose cuenta de quién se trataba.

Y la peli morada no quería empezar a imaginarse la de problemas que acarrearía eso.

No quería estarle provocando más problemas a las diosas (por ejemplo), quienes ya debían estar sobresaturadas con el hecho de que fue él quien conquistó a todas sus amas.

Además… e-era cierto que admitirlo le daba mucha vergüenza.

(…seguro esa es su razón principal)

-Ya veo…-

Elsie bajó la mirada.

Al ver eso, Haqua no pudo evitar ponerse un tanto intranquila.

-Elsie, ¿Qué ocurre?-

-Bueno, verás, l-la cosa es…-

Y de un momento para otro Elsie se giró hacia Haqua y preguntó algo un tanto fuera de lugar.

-Haqua… ¿Qué piensas de Kami-nii-sama?-

-…-

-…-

(…Esto va a terminar mal)

Y como si mis palabras fueran una descripción ajustada de la escena, el ojo de Haqua empezó a mostrar un tic nervioso mientras su rostro se teñía en un color rojo que intentó disimular mirando hacia el frente en lugar de mirar a Elsie.

"A ver, tranquilízate Haqua, mantén el temple. Eres una jefa de distrito, ¡Tienes una reputación que mantener…!"

¡Haqua se dispuso entonces a demostrar lo que su título de "Jefa de Distrito" valía con sus palabras!

-¿P-P-P-P-P-Por qué lo preguntas?-

(Esto va a terminar muuuy mal…)

-Bueno… ¿Sabías Haqua? En la escuela… la gente realmente detesta a Nii-sama-

Haqua pestañeó varias veces.

-Sí, bueno, algo de eso sé, viví acá una semana. Pero ¿Eso no se debe a que se la pasa jugando juegos todo el tiempo y se burla de la gente?-

Ante sus palabras, Elsie negó con la cabeza.

-Nii-sama ciertamente se burla de la gente a veces, pero nunca lo ha hecho tan seguido; casi siempre se la pasa jugando juegos en su asiento-

Haqua iba a preguntar a qué venía todo esto, pero antes de lograr articular media palabra, sus ojos cayeron en las manos de Elsie, que se habían cerrado en un puño mientras ambas todavía caminaban sintiendo la brisa del vecindario.

-Elsie…-

-Y, pues, por eso me preguntaba, ¿Qué piensa Haqua de Nii-sama?-

De un momento para otro la peli negra miró a Haqua a los ojos.

-¿Nii-sama te parece una mala persona?-

Obviamente su amiga optó por desviar la mirada.

Y lo hizo porque la vergüenza no la dejaba mirar a Elsie a los ojos.

-B-Bueno, yo…-

Las pupilas de la valedictoriana miraron a su amiga.

Pero cuando lo hizo…

Cuando lo hizo toda la vergüenza que sentía desapareció al instante.

Todo el bochorno y demás emociones innecesarias habían sido reemplazadas por la firme imagen que tenía en frente.

Porque, para ponerla corta, Haqua se había dado cuenta de que Elsie iba muy en serio con esta pregunta.

Pues al ver a Elsie a los ojos, Haqua pudo notar que sus pupilas estaban temblando, y de la misma forma sus labios estaban apretados en una línea recta.

Así que, en vista de que su mejor amiga estaba claramente mostrando su determinación y confianza preguntándole acerca de algo aparentemente muy personal, Haqua solo pudo responder por reflejo como es debido, con una sonrisa suave cabe destacar.

-Por supuesto que no Elsie-

La expresión de su compañera pareció suavizarse un poco mientras una pequeña sonrisa nacía de sus antes apretados labios.

-¿E-En serio piensas eso?-

Haqua asintió con la cabeza.

-Por supuesto. Katsuragi es un tipo bastante extraño, pero definitivamente no es una mala persona, después de todo, tú no piensas mal de él, ¿Verdad?-

-N-No, por supuesto que no-

Ante la algo nerviosa respuesta de Elsie, Haqua solo mostró una sonrisa más alegre.

-Entonces, eso es todo, ¡tienes que confiar más en tu propio juicio Elsie! Ninguna chica hubiera querido enamorarse de él por mucho que él quisiera si fuera un mal sujeto, esa clase de cosas se pueden sentir instintivamente ¿Sabes?-

-¿E-En serio?-

Mientras más hablaba, más confianza adquiría Haqua en su discurso.

…Quizás fue por eso que no notó cómo se le estaba yendo un poquito la olla de la mano…

-Claro, después de todo, las mujeres tenemos un sexto sentido para estas cosas. En serio, solo piénsalo, puede que sea un friki bastante intenso, pero al mismo tiempo es bastante inteligente, confiable, hábil, y algunas veces, incluso puede llegar a ser un poco adorable…-

-haaa….-

-…Sin mencionar que no es presumido sobre su propio potencial, y eso es algo que no se ve todos los días. Francamente estaría bastante celosa si otra chica se lo llegara a qued…-

-…-

-…-

-…-

(…Ni siquiera me dan ganas de decir "Te lo dije…" esto es deprimente)

-…-

Elsie miró a Haqua por varios segundos, y luego de notar como varias gotas de sudor se deslizaban por su congelado rostro, llegó a una conclusión que debería ser obvia hasta para una ameba.

-…H-Haqua, ¿Podría ser que tú…?-

Pero su amiga se apresuró a responder.

-¡¿Quién?! ¡¿YO?! ¡¿DE QUÉ ESTÁS HABLANDO ELSIE?! ¡POR FAVOR, ESO ES IMPOSIBLE!-

Después de darse cuenta de que se había delatado a sí misma de la forma más estúpid… esto, descarada posible, y de llevarse la realmente inesperada sorpresa de que Elsie no fuera tan idiota como para pensar que se trataba de una broma (¿Soy yo? ¿O eso fue un poco cruel?), Haqua solo pudo reaccionar de la forma en que cualquier persona reaccionaría: Huir como colegiala asustada.

-¡Mira Elsie! ¡Un camión de bomberos!-

-¡¿DÓNDE?!-

Aprovechando que Elsie volteó en 0.0000000000000000000000001 segundos a ver al obviamente inexistente camión rojo, Haqua se hizo invisible con su hagoromo y salió volando más rápido que el autor de esta historia cuando ve a una cucaracha voladora.

Cuando Elsie se percató de lo llanamente obvio, giró a ver a Haqua, y al no encontrarla, solo pudo suponer que esta se había hecho invisible (¿Soy yo? ¿O Elsie está inusualmente perspicaz este día?).

Y luego de comprender esto…

-Uuu~, ¡No voy a perder!, ¿¡Me escuchaste Haqua?! ¡No voy a perder!-

Mientras tanto, en el aire….

-¡Y-Y-Y-Y-Y-Y-Y-YO NO QUIERO GANAR NADA!-

Desgraciadamente la peli morada había estado acelerando tan rápido que para cuando gritó, el sonido no alcanzó a Elsie.

"Por favor, ¿Competir? ¿Yo? ¿Por él? ¡Eso es absurdo! Además, él es…"

Y de esta manera, Haqua continuó volando de un lado a otro por un buen rato, mareada por tantas emociones fluctuando en su interior.

MOMENTOS MÁS TARDE…

Subía, bajaba, iba a la derecha o a la izquierda, acelerando y desacelerando…

Y para cuando el choque contra algo sólido la obligó a detenerse, se fijó en dónde estaba.

"Espera un momento, ¡Esta es la casa de Katsuragi!"

Y Haqua iba a irse…

Iba.

Pero luego de haber pasado la vergüenza inicial, recordó sin querer las palabras de Elsie:

-Uuu~, ¡No voy a perder!, ¿¡Me escuchaste Haqua?! ¡No voy a perder!-

"Yo… no quiero… ganar nada"

Mientras luchaba por mantenerse calmada, Haqua miró con detenimiento el lado de la casa con el que había chocado y…

"¿…Este no es su cuarto?"

Ella se fijó en que efectivamente, la ventana** más cercana daba al cuarto de Keima.

-…-

Haqua entonces sin notarlo empezó a acercarse a la ventana, y se sorprendió al ver que esta estaba tapada en todas las formas posibles, de forma que seguramente la luz solar no sería capaz de pasar.

Y como dicen por ahí: La curiosidad es una perra hambrienta (bueno, lo admito, eso lo digo yo, ¡P-Pero tú también deberías!)

"¿Por qué está tan sellado?"

Haqua recorrió el cristal con la yema de sus dedos, como dudando entre hacer y no hacer algo.

Pero al final, simplemente se decidió por entrar.

"¿Podría ser que está enfermo?"

Levantó la ventana e hizo a un lado la cortina, logrando así que las partes dobladas cerca de las orillas se vinieran abajo como royos de papel, deshaciendo el trabajo que nuestro prota había hecho hace un rato y logrando que la luz se metiera en el cuarto de nuestro amigo gamer.

Haqua guardó sus tacones en su hagoromo y pisó el suelo de la habitación, sintiendo como el frío del aire acondicionado la envolvía con suavidad y firmeza.

Luego de eso, escuchó la respiración tranquila y rítmica de Keima.

"¿No está jugando juegos? solo está… durmiendo"

Lentamente se acercó a la cama del chico, y con mucho cuidado se sentó en el borde, acción que provocó que el cuerpo del peli marrón se volteara buscando una nueva posición, y casualmente, al hacer esto, Keima quedó con su rostro durmiente mirando justamente a Haqua.

Y al verle de esa forma, la peli morada no pudo sino soltar una pequeña risita.

-jeje…-

"¿En serio? Para todo lo serio, sarcástico, centrado y rarito que puedes llegar a ser, sí que te ves calmadito mientras duermes…" luego agregó con algo de sarcasmo "…si tan solo fueras así todo el tiempo"

Era muy entendible. Rara vez le había visto con una expresión tan pacífica como la que tenía ese día; pero más que nada, era el hecho de que nunca le había visto en un sueño tan profundo, ni siquiera aquella vez que le vio dormido en el sofá.

Pero en los siguientes segundos, toda esa paz se fue al garete.

Y digo garete porque lo que antes era una expresión pacífica en el rostro de Keima, pasó a volverse una distorsionada cara de dolor.

-uuugh…-

El chico empezó a moverse en sus sueños como si estuviera buscando algo, desesperado y con ansia.

Y Haqua, que estaba viendo todo esto desde el borde de la cama…

"Espera, ¿Está teniendo una pesadilla?"

Ella intentó acercarse a él.

"Parece que es un sueño muy feo, ¿…Debería hacer algo?"

Lo pensó por algo de tiempo mientras nerviosamente movía sus manos como entre intentando tocar al chico y no hacerlo.

Pero no sería hasta que Keima accidentalmente tomó la mano de la demonio que esta se dio cuenta de cómo.

-¡¿Eh?! ¡¿K-Katsuragi?! ¡Esp-Espera un moment…!-

Y entre todo el color rojizo que adornó el rostro de la peli morada, esta también logró darse cuenta del efecto que tomarle de la mano había tenido en el chico.

"¿Eh?"

Básicamente, se había calmado un poco.

Y cuando Keima agregó su otra mano para completar "el apretón" Haqua fue incapaz de resistirse por más tiempo.

"Bien, entiendo entiendo, solo necesito darte la mano ¿Verdad?"

Ella decía eso, pero antes de que ella misma se diera cuenta su otra mano ya se encontraba acariciando las dos manos del chico de forma relajada y tranquila.

Y fue una grata sorpresa el darse cuenta de que el chico terminó por tener un sueño mucho más placentero… o eso era lo que se notaba en su cara.

Ante esta escena, Haqua solo fue capaz de poner una cara de consternación.

"No es justo… se supone que eres un humano, se supone que yo soy una exitosa demonio (esto es discutible) haciendo su trabajo… entonces ¿Por qué siempre termino pensando en estar a tu lado? Siempre termino pensando que quiero ayudarte, o que quiero…"

Para Haqua solo había un nombre para sentimientos así.

"Lo sé, lo sé bien, no soy una tonta, sé lo que son estos sentimientos… pero es casi como, como si fuera natural para mí estar atraída a ti… ¿Sabes algo Katsuragi? No eres el primer hombre con el que he hablado desde que llegué a este mundo, es decir, Yukie es algo mayor y por lo general yo soy la que hace las compras para la comida y…"

Haqua miró el punto donde las manos de ambos se unían mientras ella misma apretaba su agarre.

Y al hacerlo sentía como si una montaña rusa de emociones empezaba a encenderse en su interior.

"…Y, cada vez que voy a la tienda termino hablando con algún que otro tipo, y por lo general a veces me encuentro saludando a algún que otro vecino, a veces incluso algunos estudiantes intentan ligar conmigo. Maldición, recuerdo que una vez me propusieron matrimonio de la nada… no soy una virgen cuando se trata de interactuar con hombres…"

Y sin darse cuenta, ella se empezó a acercar a Keima, acusándolo con su mirada.

"…No me siento así porque seas el primer tipo con el que interactúo... Pero cada vez que estoy contigo, todo ocurre de forma natural. Antes de que me dé cuenta, siempre termino peleando contigo, o hablando, o riendo… y me gusta… no es justo, ¿Por qué me pasa esto a mí?"

Haqua, que se encontraba casi sobre Keima, y por lo tanto con su centro de gravedad inestable debido a que sus manos estaban apretando las de él y no sosteniendo su propio peso, fue jalada de repente hacia abajo gracias a que Keima se giró bruscamente hasta terminar boca arriba y con las manos de ambos sobre su pecho.

Haqua terminó con su rostro a pocos centímetros de las mejillas del humano, logrando que su temperatura corporal se elevara bastante, y que la montaña rusa en su interior empezara a ir mucho, mucho más rápido.

"¿Lo ves? Incluso ahora… incluso ahora terminamos así…"

Tuvo que acomodarse porque su posición anterior era algo incómoda, y para cuando logró encontrar una posición en la que ni ella ni Keima se encontraran incómodos, se dio cuenta de que parecían más una pareja que otra cosa.

-…-

Acto seguido Haqua, tímidamente llevo una de sus manos a la nariz del chico, y con la yema de su dedo la acarició lentamente, sin un objetivo concreto.

"…Me pregunto, ¿Esto es a lo que llaman destino?"

Por supuesto, ella no tenía manera de saberlo aún, pero el hecho es que, aunque Haqua intentara evitarlas, el que esta clase de situaciones con Keima se dieran, se debía a un pequeñísimo detalle.

Pero para explicarlo primero es necesario que hagamos un ejercicio:

Imaginemos, por un minuto, que todas las chicas con las que se ha involucrado Keima estudian en su escuela, junto a él, y a aquellas que se enamoraron de él, imagínatelas en sus versiones pre-conquista (osea, que por ejemplo Yui no sea la marimacho que se volvió, sino que siga siendo la tímida chica con yukata) ¿Vale?

Ahora imagina que todas ellas, incluyendo a seres como las diosas, son humanas. Sin poderes, ni nada del infierno, solo chicas de secundaria.

Si has hecho caso, entonces no sería muy difícil que te imagines a alguien como Nora siendo la Sempai mala leche de costumbre, o a Tenri y Diana como dos gemelas con personalidades opuestas que se la pasan todo el tiempo juntas, o como una chica con personalidad múltiple (por el bien de este ejemplo, creo que sería algo bueno que nos olvidáramos de las otras diosas salvo Diana, porque francamente, a ella solo la incluyo por tener sentimientos hacia ya-sabes-quien).

Pero ahora te pregunto: ¿Quién sería Haqua?

¿Cómo? ¿Que te dé una pista?

Buenas notas…

Responsable con sus deberes…

Personalidad perfeccionista…

Solo hay un lugar en el que alguien así encajaría en un salón de clases, es muy obvio la verdad. Alguien como Haqua solo podría encajar siendo la presidenta de la clase. Es el puesto más natural para ella a fin de cuentas.

Una presidenta debe preocuparse por el bien de sus compañeros, así como que todos estos acaten las diferentes normas; su deber, en esencia, es mantener el orden y la disciplina en el salón. Mientras mejores sean sus notas y mejor sea su desempeño como presidenta, esto puede llevarla a labrarse una reputación, que luego puede usar para volverse la presidenta del consejo estudiantil… y conociendo a Haqua, lo más seguro es que algo como eso sería su meta.

Entonces si suponemos todo esto, la situación se hace mucho más clara.

Porque en una situación como esta, en donde todos tienen las mismas posibilidades, y en donde Keima no estaría forzado a acercarse a nadie, y he acá lo importante, Haqua sería, y lee bien por favor, Haqua sería la única que se acercaría a Keima por genuino interés y voluntad propia (incluso suponiendo que no fuera la amiga de Elsie).

Con las demás (salvo Elsie, pero ella no cuenta por ser su "hermana") esto no era posible, incluso alguien como Nagase solo se acercó a Keima porque era su trabajo y había entrenado para ello, quizás si fuera una estudiante más a lo mejor se acercaría a él por buena voluntad, pero en cuanto se diera cuenta de la personalidad del chico, seguramente no se le acercaría otra vez.

Kanon ni siquiera sabía que él existía hasta que le vio por casualidad ese día en el tejado, y como es una idol, sin espíritus prófugos para darle la excusa a Keima de acercarse a ella, ella no tendría tiempo para darse cuenta de que había alguien que no la conocía (y por lo tanto llevando al desarrollo de ella persiguiéndolo a él).

Probablemente Diana se acercaría a Keima, pero lo haría por y para Tenri, no porque genuinamente quisiera saber más del chico, y aunque es argumentable si podría terminar enamorándose de él, lo cierto es que su acercamiento no se debería a ella, sino que tendría que haber una fuerza superior (Tenri) que la llevara a eso.

Ni siquiera la propia Kosaka Chihiro escapaba a este escenario, ella puede haberse enamorado de Keima, y ciertamente su compatibilidad con él era bastante elevada.

Pero pasa y resulta que ella nunca se acercó a él por voluntad propia, sino que solamente le miró desde lejos por mucho tiempo, y aun si se le llegara a acercar, al no haber un detonante (como un alma suelta) que fuerce a Keima a interesarse en ella y darse cuenta de cómo es por dentro, los eventos que estos dos podrían tener serían demasiado ariscos y carentes de genuino afecto.

Pero Haqua no era así…

Al ser la presidenta del salón, lo más seguro es que su posición y sus ganas de ser la presidenta del consejo estudiantil (o lo que es lo mismo, sus ansias de perfección) la llevarían a acercarse a Keima tarde o temprano para intentar corregir sus hábitos, después de todo y desde su punto de vista, ¿Quién no la nombraría presidenta del consejo después de corregir a uno de los estudiantes más problemáticos de la escuela, sino el que más?

E incluso si ella no fuera la presidenta, y debido a su naturaleza perfeccionista, solo el que Keima tuviera mejores notas que ella, o que tuviera notas iguales a ella, inevitablemente la llevarían a interesarse en el chico con fines competitivos, o simplemente por mera curiosidad; es decir, desde el punto de vista de Haqua, ¿Cómo %$#/ es Keima capaz de sacar buenas notas a pesar de jugar todo el rato?

Pero Haqua tenía otro punto a su favor…

Y es que ella y Keima eran un poco demasiado compatibles… quizás más que con cierta peli marrón guitarrista.

Así como él puede hacerla molestar, ella también es capaz de sacar su lado más tsundere, tú mismo puedes ser testigo de esto, ya que en el manga hubo capítulos en los que ella le hizo bromas y se burló en buen plan de él (principalmente durante la segunda conquista de Yui) consiguiendo que se molestara y se sonrojara.

Aunado a esto estaba el hecho de que ella no era sobre-excesiva con sus sentimientos, es decir, venga, que era capaz de mantenerse calmada al estar cerca de él, en lugar de sonrojarse todo el tiempo como una idiota (aunque esto no es algo único de ella, pero vale la pena mencionarlo).

Pero si todo lo anterior no te parece suficiente, se encontraba el último peldaño, y es el más importante de todos, y el que le confiere a Haqua la razón de este pequeño informe:

Por sobre todo lo demás, está el hecho de que ella es capaz de razonar como su igual.

A diferencia de las demás en general, Haqua no se dejaba llevar por los planes de Keima, e incluso hubo varias ocasiones en las que se interesaba en la lógica de los mismos y le asistía.

…Algo muy curioso es que, a pesar de que Chihiro fuera la única chica que de acuerdo a Keima era lo bastante impredecible como para no seguir sus planes como él los concibió, Haqua por otro lado, había sido la única que se mantuvo codo a codo con él y le siguió el ritmo mientras ejecutaba dichos planes.

Incluso en el arco de las diosas Keima se dio cuenta de que sin la ayuda de Haqua le era mucho más difícil proceder con sus conquistas, además de elogiarla cuando esta volvió del infierno diciendo que "se había vuelto buena en eso".

Pero volviendo al escenario anterior, una vez que te armas la situación, todo se daba casi solo. Una vez que estos dos se encuentren, no faltaría mucho para que Haqua y Keima empezaran a pasar cada vez más tiempo juntos, mientras ella le regañaba por pasársela jugando juegos todo el rato, y él intentando quitársela de encima, eventualmente llevando incluso a que estudiaran juntos bajo el motivo de que ella quería aprender cómo se las arreglaba para estudiar él… o algo así.

Y por todos los cielos, eso tiene escrito historia de amor de Hollywood por todos lados se lo mire como se lo mire.

Llegados a este punto, creo que comprendes a la perfección a lo que quiero llegar, ¿Verdad?

El detalle por el cual Haqua no podía olvidarse de Keima hiciera lo que hiciera, era tan sencillo que daba risa.

Es porque ambos, bajo condiciones normales y sin intervención de nadie, estaban genuinamente hechos el uno para el otro.

Es decir, pon a Keima en un salón con Haqua y seguramente pase esto, ponlo (Mio ni le prestaría atención) en un salón (Ayumi se burlaría de él) con cualquier otra chica (Shiori estaría muy ocupada leyendo algún libro) y te aseguro (Sumire estaría pensando todo el tiempo en Ramen) que sería extremadamente difícil (Asami ni se le acercaría) que de alguna forma (Minami estaría muy ocupada hablando con sus amigas) se genere algo (Nagase lo haría molestar más que otra cosa) remotamente parecido (Kusunoki solo lo vería asqueada por pensar en él como alguien débil) a un evento (Kanon para empezar ni hablaría con él) que sea tranquilo (Chihiro solo lo fastidiaría de vez en cuando) o que siente las bases para una relación favorable en el futuro.

De todas las chicas, Haqua podría ser la única que de alguna forma quiso interactuar con él e intentó entenderle por genuino interés.

De hecho…

Si te pones a pensarlo bien, Haqua podría ser la única que se sintió atraída hacia él gracias a todas sus virtudes y defectos por igual (Chihiro no cuenta, y tranqui, ya explicaré eso más adelante en la historia, pero para que te quedes satisfecho por ahora: Chihiro no conocía su debilidad a ser tocado, Haqua por otro lado, sí).

De todos los chicos, Keima era quizás el único que era lo bastante interesante como para hacerla palpitar su demoníaco corazón con tanta fuerza.

Y por eso, aunque lo intentara con todas sus fuerzas, Haqua du Lot Herminium era incapaz de sacarse a Keima Katsuragi de la cabeza.

MIENTRAS TANTO, EN OTRO LADO…

Diana y Tenri…

¿Qué quieres que te diga?

¿Sabes qué? Ven acá, te voy a contar una rima (Una rima original dentro de un fanfic… soy un genio).

La ira Divina (Escrita y publicada por: Dricon)

Érase una vez, una niña con una diosa en su interior.

Que salió de su casa, en busca de su primer amor.

Al ver su ventana abierta, pensó que algo estaba mal.

Y con ayuda de su diosa, adentro se precipitó.

¿Cuál sería su sorpresa, al encontrarse a una chica de pelo morado?

Yacía junto a él en su cama, ambos se habían acostado.

La chica entró en shock, ¡Qué inesperado suceso!

Más sin embargo su diosa, la razón había abandonado.

Desgraciadamente, al verlos, Diana perdió los estribos.

Y a Tenri le fue imposible detener el destino.

Como una fiera su diosa rugió.

Y todos en la casa se aterraron por el grito…

-¡¿PERO SE PUEDE SABER QUÉ LECHES ESTÁ PASANDO AQUIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIÍ?!-

-¡Geh!-

Haqua entonces se giró con terror en su mirada mientras Keima se giraba un poco… solo para encontrarse a un gancho ascendente de Diana que hizo que su cara girara unos 180 grados y se estrellara contra la pared.

-¡ES INCREÍBLE QUE AUN HAGAS ESTAS COSAS CON OTRAS MUJERES! ¡SI YA ME TIENES A M… YA TIENES A TENRI!-

"Diana… ¿Ibas a decir tu nombre?"

"¡Tenri! ¡P-P-P-Por supuesto que no! ¡solo fue un desliz de lengua, eso es todo!"

Tenri dudaba seriamente que uno fuese capaz de cometer un error como ese mientras hablaba, pero como la situación demandaba su atención, lo dejó pasar…

"D-Diana, cálmate, estoy segura de que hay una explicación para est…"

-¡EXPLICACIÓN MI TRASERO! ¡NO HAY EXPLICACIÓN QUE VALGA PARA JUSTIFICAR UNA INFIDEDELIDAD COMO ESTA!-

Diana entonces paso al lado de una petrificada Haqua solo para agarrar al infiel…

-¿…eh? ¿E-Está dormido?-

Diana, extrañada de que el chico no se hubiera parado para gritarle como de costumbre, lo examinó, y al no encontrar nada mal con él, se dirigió a la petrificada demonio sentada sobre la cama.

-¡Haqua-san! ¡¿Se puede saber qué estaban haciendo?!-

Haqua, que se había casi vuelto de piedra por haber sido descubierta por una de las personas que menos… por cualquier persona la verdad, se giró con la misma facilidad que un robot de los años 60.

-Y-Yo… esto… ¡Esto no es lo que parece!-

Haqua entonces alzó las manos en señal de paz, pero al ver que Diana intensificaba su mirada en una de sus manos, la demonio se volteó para darse cuenta, que Keima no le había soltado la mano en todo el rato.

Por razones más que obvias, y luego de pasar de una expresión de desconcierto a otra, el ceño de Diana se frunció de formas no posibles, hasta el punto que sus ojos parecían dos cuernos blancos (justo como cierto chico explosivo de cierto manga de superhéroes).

Y Haqua, por claras razones, palideció en el acto.

-Haquaaa-saaaaaannn….-

Diana la sujetó de los hombros mientras los celos se apoderaban de ella.

Luego la miró, y Haqua supo que no había escapatoria.

Pues Diana se dispuso a echarle la bronca sobre como Keima era de Tenri y de absolutamente nadie más.

Pero como yo sé que a mi experimentado y digno lector no le interesan estas conversaciones que ya debió de haberse leído hasta la saciedad en el manga, creo justo que nos concentremos en otra cosa.

A ver, seamos breves: ¿Recuerdas cuando dije que todos en la casa se aterraron por el grito…?

Claro que lo recuerdas pedazo de alcornoque, lo dije hace 23 párrafos. Vayamos al grano.

En vista de que toda la casa se enteró del grito, ¿No te pica la curiosidad saber en dónde están Mari y Keiichi en este instante? Porque a mí sí.

De hecho, la curiosidad me pica tanto, tantísimo, que voy a hacer caso omiso de cualquier opinión que tengas en este instante y voy a ir al lugar en donde se encuentran Mari y Keiichi en este mismo momento.

AFUERA DE LA HABITACIÓN DE KEIMA…

-Oye, cariño… eso que escucho adentro… es la voz de una chica… ¿Verdad?-

-Sí, la que acaba de hablar fue sin duda Haqua-chan, pero la otra… parece ser la voz de Tenri-chan, pero no estoy seguro-

En este mismo instante, tanto el padre como la madre de nuestro prota se encontraban afuera de la puerta de su cuarto, y ambos tenían la oreja bien pegada a la puerta de la habitación del chico mientras se concentraban con extremo cuidado en escuchar lo que estaba ocurriendo adentro.

-¿…Qué es lo que está pasando exactamente?-

-Ni idea, pero mira Mari, por como yo lo veo, no sé cómo, pero en este instante nuestro hijo tiene a dos mujeres metidas en su cuarto. No hay motivo para intervenir, esto es oro puro, es más, si pudiera tomar una foto, lo haría-

Mari asintió con un rostro serio, indicando que concordaba seriamente con la opinión de su marido.

Luego, ambos escucharon como la supuesta voz de Tenri encargaba de darle un sermón a la voz de Haqua sobre como Keima le pertenecía a Tenri (aunque para ellos, eso solo confirmó que se trataba de la chica de coletas… y también hizo que se miraran extrañados pensando por qué Tenri hablaría de ella misma en tercera persona)

Y de un momento a otro se escuchó una temporal subida en el tono de voz de "Tenri".

-¡¿POR QUÉ DEMONIOS ESTABAS ACOSTADA AL LADO SUYO COGIENDOLE DE LAS MANOS?!-

Al escuchar estas palabras, Mari y Keiichi se separaron del trozo rectangular de madera para mirarse a los ojos como solo dos agentes secretos harían.

Y de un momento a otro, Mari habló:

-¿Escuchaste eso, cariño?-

Keiichi miró a la puerta antes de asentir y enfocarse de nuevo en Mari.

-Sí, parece ser que Haqua-chan estaba acostada con nuestro hijo… yo hago las palomitas, tú ve a por los refrescos-

MIENTRAS TANTO, DENTRO DEL CUARTO DE KEIMA…

Diana se alejó al terminar de darle el sermón a la demonio para respirar y recuperar el aliento como era debido.

Haqua, por otro lado, se encontraba completamente agotada luego de soportar toooooooooda la charla de Diana a quemarropa (cosa que podría considerarse una hazaña en sí misma).

Y luego de recuperar la compostura, la diosa habló:

-Pero en serio, ¡Katsuragi-san debería dejar de estar con otras mujeres de no ser necesario! ¿¡Qué aun no entiende lo importante que es el amor para una diosa!?-

Y ante esto, Haqua, quien se encontraba intentando recuperar el color, no pudo evitar decir de forma inconsciente:

-¿…No crees que eso es un tanto injusto?-

-¿Perdón?-

Diana se volvió algo arisca mientras Haqua se levantaba de la cama mirándola a los ojos algo seria. Y Haqua, al darse cuenta de lo que había hecho, solo pudo rascarse la nuca mientras proseguía con su discurso en plan "ya que lo hice, hay que terminarlo…"

-Solo digo… no me malentiendas, sé que Katsuragi puede llegar a ser alguien bastante chafado de los tornillos… pero incluso para alguien como él, debe apestar que lo único que las diosas quieran de él sea que él les de amor a ustedes y no al revés-

Diana solo enserió su mirada hacia Haqua cada vez más y más mientras esta proseguía.

-No creo que él termine por enamorarse de alguien que solo quiere recibir y recib…-

-Si te das cuenta de que estamos hablando de él ¿Verdad?-

La demonio se calló por unos segundos al sentir la rabia momentánea en la voz de la diosa; cerró los ojos, y luego de suspirar, volvió a encarar a Diana.

-…Sí, le conozco lo suficiente. Es un tipo demasiado extraño, es raro, y solo quiere jugar juegos todo el rato; rara vez le presta atención a otra cosa que no sea su mundo a menos que sea necesario-

-Entonces deberías apoyar el que no se junte con otras mujeres ahora que ya no tiene que…-

-¡Pero!-

Diana solo pudo callarse después de ser interrumpida.

Y lo hizo porque aparte de pedir silencio, Haqua había alzado las manos para dar a entender que necesitaba decir lo siguiente:

-¿…Pero sabes algo? Incluso yo me he empezado a sentir mal por él. Cada vez que pienso que hace que las mujeres se enamoren de él para luego ser olvidado, cada vez que pienso que estuvo a punto de morir por una guerra que no le concernía, cada vez que pienso que necesita hacer que las portadoras de tus hermanas se enamoren de él para que en algún momento le fuercen a elegir entre todas ustedes, y cada vez que pienso que seguramente le van a culpar en caso de que no elija a ninguna de ellas… o a ti…-

Las pupilas de Diana y Haqua estaban temblando; Una por simple estupefacción y la otra por la adrenalina de creer estarse metiendo en donde no le llaman.

-…Entiendo por qué no pueden pensar de él como el mejor tipo del mundo, y sé que el que haya sido él el enamorara a todas sus portadoras puede caer mal a veces. Pero a la hora de la verdad, fuimos nosotras las que le prácticamente obligamos a hacerlo ¿No?-

-…E-Eso es…-

Diana bajó la mirada un poco, al igual que Haqua fue bajando su tono de voz.

-…Si pienso en que le forzamos toda esa responsabilidad a un humano que encima ni siquiera es un adulto para encima culparle de las elecciones que tome y del resultado…-

Haqua entonces recordó las palabras de su Jefa…

-El futuro del Nuevo Infierno, está en tus manos-

-…como nueva demonio, me parecería algo demasiado bajo-

La voz suave pero firme de Haqua había rasgado con fuerza los oídos de Diana.

La diosa abrió la boca para decir algo, pero luego la cerró. Su expresión se deformó en un rostro mortificado.

-…-

-…-

Ambas permanecieron de esa forma por unos… ¿Segundos? ¿Minutos?

Quién sabe.

Y justo cuando Haqua pensaba en irse por el remordimiento de lo que ella creía que había sido meterse en asuntos ajenos a ella…

-¿Q…Qué…. Qué crees que…. Debería de hacer?-

Haqua dejó de mirar a la ventana para mirar a Diana a los ojos. Luego se rascó la nuca.

-La verdad, no tengo idea… pero a lo mejor… quizás intentar hacer que se enamore de ti en lugar de exigírselo sería una buena dirección en la que partir para empezar-

Hecho esto, Haqua miró una vez al bello durmiente de forma disimulada antes de acordarse de que tenía ganas de ir al baño.

-Haqua-san…-

-¿mmm?-

-A ti… de verdad te gusta Katsuragi-san ¿Cierto?-

(…)

(…Esto va a terminar mal)

-¡¿Qué?! ¡N-No, p-por supuesto que NO!-

(Esto va terminar muuuy mal…)

Haqua, quien se encontraba dirigiéndose a la puerta y por lo tanto dándole la espalda a Diana, se volteó rápidamente para negar lo que Diana había dicho.

-Hooo, ¿En serio?-

Diana alzó las cejas en señal de desconfianza.

-¡P-Por supuesto que no me gusta! ¡E-es bastante obvio ¿No?! ¡No me gusta para nada!-

-¿De verdad de la buena?-

Diana no mostraba signos de ceder ante las palabas de la peli morada.

-¡Si, si! ¡de verdad de la buena! ¡No me gusta nada de él! ¡¿Cómo se te ocurre algo asi?!-

-…-

-…-

Y después de un corto combate de miradas…

-…Entiendo-

Diana asintió mientras, aunque con sus dudas, le empezaba a creer a las palabras de Haqua…

…Quien por cierto, y si sabes reconocer patrones, estaba a punto de meter la pata (Pero qué sorpresa)

-¡Es decir, ¿Qué tiene de bueno?! Las únicas cosas que posee a su favor son sus ojos afilados, su inteligencia, su capacidad de improvisación, su excelente determinación… su lindo rostro, su cabello desordenado que termina pareciéndote algo tierno y…¡ugh!-

-…-

-…-

(A partir de ahora voy a trabajar como vidente… tengo futuro ¿A que sí?)

"Lo he hecho de nuevo… lo he hecho de nuevo ¿Verdad?"

Haqua empezó a sudar frío por todo su cuerpo, e intentó calmarse, pero los ojos de pez muerto que Diana le dedicó solo la pusieron más nerviosa. La chica (mentira) entonces sintió un gran alivio al ver que su vejiga le recordaba que tenía que ir a regar las flores.

-Y-Yo… T-Tengo que… ¡Ir al baño!-

Haqua entonces se apresuró a la puerta del cuarto bajo la mirada despectiva de Diana, y en su apuro, abrió la puerta con mucha prisa.

¿Cuál sería su sorpresa al mirar a Keiichi y Mari sentados en el suelo con un plato de palomitas de maíz y una lata de Coca-Cola en las manos cada uno mientras ambos le devolvían la mirada con la misma sorpresa que ella?

-…-

-…-

-….-

-…-

-…-

-….-

Y luego de unos segundos, en los que solo se escuchó a Keiichi llevándose lentamente otra palomita a la boca mientras miraba a Haqua a los ojos aun sorprendido, Haqua… pues…

-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-

Después de haber soltado un grito del tamaño de casi dos páginas del Word, Haqua salió disparada más rápido que Ayumi en plena competencia con rumbo al baño.

Al llegar, se encerró azotando la puerta tras de ella y le puso seguro.

Por otro lado, Mari y Keiichi habían visto la carrerita de Haqua, y ahora que se había encerrado, habían girado su atención a… Tenri.

Porque en algún momento de la confusión provocada por Haqua, a Diana le había dado el suficiente tiempo para hacer el cambiazo con Tenri, de forma que cualquier elemento sospechoso como las alas o la aureola habían desaparecido, evitando así el surgimiento de cualquier tipo de situación incómoda.

-…-

…Pero claro, Tenri tampoco era muy buena lidiando con este tipo de situaciones ¿Verdad?

Así que el que ella saliera corriendo cabizbaja a toda leche con rumbo a la salida no era algo precisamente extraño.

Y Mari y Keiichi, quienes habían visto todo esto, aún seguían sentados en el suelo. Mari estaba dándole un sorbo a su Coca-Cola y Keiichi estaba comiéndose un puñado de palomitas (Estos dos son tal para cual)

Curiosamente, fue Mari quien rompió el hielo.

-Pues, al final va a ser que no vamos a tener que preocuparnos sobre Keima consiguiendo pareja…-

-Sep, pero ¿Tienes idea de por qué se estaban peleando esas dos?-

-Fuimos a buscar la comida y volvimos justo para escuchar a Tenri-chan preguntarle a Haqua-chan si a ella de verdad le gustaba nuestro hijo… debió haber sido antes de eso-

-Ciertamente-

Y justo así, cerraron la puerta y pasaron olímpicamente del Keima dormido y se fueron bastante determinados a reeditar sus respectivos testamentos, más en específico la sección en la que le dejaban algo a la esposa de Keima (es que esa antes estaba vacía así que…).

MIENTRAS TANTO, CON TENRI Y DIANA…

Desde que Tenri había salido a la calle, había decidido ir a dar una vuelta por ahí solo para tranquilizarse un poco…

Aunque no estaba teniendo mucho efecto teniendo en cuenta que era Diana la que le ayudaba en estas cosas casi todo el tiempo y, visto lo visto, tal parece que no quería salir ni siquiera a hablar.

"Diana"

"…"

"P-Por lo menos habla conmigo, ¿Vale?"

"…"

"…"

Tenri dejó salir un suspiro, y justo cuando se disponía a cruzar una calle…

"Tenri… ¿Tú crees… que lo que dijo Haqua-san sea cierto?"

Tenri se detuvo antes de empezar a cruzar, para luego ponerse a pensar…

"¿Hablas de aquello que dijo sobre hacer que Keima-kun se enamore en lugar de ordenarle que nos preste atención?"

"…"

El silencio de Diana fue una confirmación para Tenri, no por algo llevaban diez años conociéndose.

Ella se lo pensó por algunos segundos, pero al final contestó con sinceridad.

"…creo que Haqua-san tiene razón… y tú también lo crees, ¿Verdad, Diana?"

Aunque Tenri dijera esto, lo cierto es que desgraciadamente no era culpa de Diana el estar equivocada en sobre cómo acercarse a un hombre.

No solo era el hecho de que ella no tenía ninguna experiencia con los susodichos, sino que por años y años, e incluso hasta hace unas décadas atrás, todavía solía estar esa costumbre de que "era el hombre el que se tenía que acercar a la mujer y enamorarla" y no al revés.

Así que esa versión de romance en donde "una mujer se acercaba al hombre también" no era algo fácil de asimilar…

Bueno, eso tampoco tiene por qué hacerlo imposible ¿Verdad?.

Tenri de repente escuchó como si alguien dentro de ella dejaba salir un suspiro…

"…Tienes razón… pero en ese caso… ¿Por qué no te le puedes acercar tú Tenri?"

Vale, eso atrapó a Tenri con la guardia baja.

"…"

"Tenri"

"…"

"Tenri, no vas a resolver el problema sonrojándote y quedándote callada"

"¿…De verdad?"

"¡Por supuesto que no!"

"…"

"En primer lugar, si no me hubiera visto forzada a interactuar con él no me hubiera ena-enamorado de él"

"…"

"Y ahora ambas tenemos sentimientos por él, ¿Tienes idea alguna de lo que eso significa?"

"Yo…"

"Significa que, bajo los eufemismos de esta época, yo debería ser tu "rival en el amor", ¿Eso no te preocupa?"

Tenri quedó algo desentonada debido a las palabras de Diana.

Pero curiosamente, su respuesta mando al olvido la argumentación de su diosa.

"No"

"¿¡Eh!? ¿T-Tenri...?"

"Recuerdas lo que te dije antes de que sacaras tus alas ¿Verdad? A mí no me molesta que te guste Keima-kun"

"E-Eso es… ¿Hablabas en serio aquella vez?"

"Si, de hecho… realmente te convendría mucho estar enamorada de él, porque debido a que ambas hemos estado unidas por tantos años mis sensaciones son las tuyas y viceversa"

Desgraciadamente Diana comprendía a la perfección el punto de Tenri.

Hace un tiempo, durante la amenaza de Vintage, ella había estado cuestionándose el por qué sus alas no salían. Al final resultó ser que ella misma estaba negándose a aceptar el amor de Tenri debido a sus sentimientos de culpabilidad por enamorarse ella también del chico de las gafas, y en el último día Tenri le había dicho algo un tanto especial…

{NOTA DEL AUTOR: Se supone que lo que Tenri le dijo a Diana era lo que llevaba al arco final del manga, pero como ya sabrás, yo estoy haciendo caso omiso de ese trozo de la historia. La cosa es que en esa parte del manga… o de la traducción que yo leí en ese momento, Tenri le decía "A mí no…" y luego la escena se cortaba para que no nos enteráramos. Pasé mucho tiempo pensando que lo que Tenri le había dicho a Diana era que a ella no le importaba que ella también estuviera enamorada de Keima, así que como buen autor de fanfiction que soy, voy a hacer esa pequeña fantasía una realidad (además de que tampoco era que no tuviera mucho sentido, no era muy difícil imaginarse la frase de "A mí no…" terminar así: "A mí no me molesta que estés enamorada de Keima-kun"}

Gracias a las palabras de su portadora, Diana finalmente fue capaz de dejar de sentirse culpable sobre sus emociones…

Pero la cosa era que no podía dejar de sentirse incómoda…

Aunque viéndolo desde otro punto de vista, realmente puede que Tenri tuviera razón.

Ella y la chica de las coletas habían compartido cuerpo por mucho tiempo, hasta el punto en que sus sensaciones físicas habían empezado a sincronizarse la una con la otra.

Sería bastante incómodo para Diana sentir todo lo que Tenri podía sentir sin tener sentimientos de ninguna índole por el hombre con el que ella estuviera en ese momento.

"Y ni hablar si en algún momento llegaran a hacer e-e-eso…"

"¿? ¿Hacer qué?"

"N-Nada, nada de nada"

"haaa…"

Ambas continuaron caminando sin un rumbo fijo, y eventualmente eso las llevó a cierto barco bastante famoso…

EN EL AKANEMARU (Primera vez que aparece el dichoso barco en mi fic)…

Al acercarse al armatoste de madera, Tenri fue asediada por la brisa costeña y el olor a agua salada.

Una vez llegó al barco no pudo evitar preguntarle a su diosa:

"Diana… ¿Por qué te gusta Keima-kun?"

"…"

"Diana…"

(Esto de quedarse callado ya me empieza a fastidiar… es que alarga mucho la historia maldición )

"…"

Diana se quedó callada, curiosamente se había debido a que esa semana se había puesto a pensar en ello con fuerza que había dado con la razón del porqué de su interés en el humano… pero no es que le hiciera gracia admitirlo.

Era algo un poco complicado la verdad, y explicarlo llevaba algo de tiempo…

Menos mal que a ti no te importa perder tiempo leyendo ¿Eh?

¿Cómo? ¿Que si te importa? ¿Que tienes cosas más importantes que hacer? Pues jódete.

Verás…

Había una buena razón por la que a Diana no le agradaban los hombres en general, y es que… pues eso, que ella había nacido en una época en la que los hombres eran tan cabezas duras que se lanzaban al peligro por la gloria o el honor… o por mujeres. Cada razón solía ser más ridícula que la anterior… y para una diosa, recalco: Diosa, tener un esposo que no posee ni la milésima parte de sabiduría que ella y que, en general posee una versión extremadamente simple de la vida, el mundo, las relaciones y otros etcéteras, no sonaba como una gran idea.

Luego selló a los antiguos demonios, y para cuando despertó y empezó a vivir junto a Tenri, se dio cuenta de que el mundo tal parece que había cambiado la palabra "temerario" con "hipócrita".

"Fue un golpe bastante duro para mí, antes los hombres eran en su mayoría bastante idiotas, pero por lo menos solían ser bastante honestos con sus deseos y emociones…"

…Muy distinto del mundo actual, en el que por alguna extraña razón la gente era propensa a soltar muchas mentiras solo para quedar bien ante los demás.

Diana suspiró pesadamente dentro de Tenri antes de continuar con su tren de pensamientos.

"…Sobre todo los chicos de secundaria"

Se mentían e ignoraban sus propias faltas solo para que los demás los vieran con buenos ojos.

Y para una diosa amante de hacer lo correcto, era muy obvio por qué esta clase de cosas la ponían de los nervios.

Ya, sé que mentir para quedar bien, no necesariamente significa que seas el peor tipo del mundo… pero el asunto es que Diana estaba en Japón.

¿Que por qué es algo malo?

Pues, en Japón, la gente tiene esta, digamos… interesante tendencia a considerar la opinión de los demás por sobre ellos mismos.

"Es una tendencia muy estúpida"

Es algo natural, teniendo en cuenta que desde niños los Japos son obligados a comportarse a contra corriente de la naturaleza humana en general, cuando llegan a la edad adulta, entre muchas cosas, no desarrollan ninguna clase de talento hacia nada en la gran mayoría de los casos.

Y si se combina eso con el hecho de que muchos de ellos son bastante parecidos tanto física como mentalmente, se traduce en que cuando aparece algún sujeto que sobresalga en alguna área o se destaque por algo en específico y coge confianza o decide expresarse abiertamente, la gente lo mira con malos ojos (sobre todo en ambientes de trabajo como una compañía, en las cuales de hecho, se espera a que seas "normal" y busques de encajar con los demás más que seas original y busques innovar).

Tomemos por ejemplo los mangas; uno pensaría que, con una forma tan sencilla y contundente de contar historias, los mangakas nos traerían grandes obras todo el tiempo, y de vez en cuando, las hay… pero el problema es que esos diez, veinte, o como mucho cien mangas buenos que hayan son un puñado entre cientos de miles de mangas malísimos que salen todos los años.

"Recuerdo que una vez hice que Tenri comprara algunos solo para satisfacer mi curiosidad… ¿En dónde quedaron los días en los que se esculpía delicadamente la prosa y el verbo? Ahora la gran mayoría son sobre algún chico que muere y termina en otro mundo solo para tener un harem…"

Aunque muchas veces se debe a cuestiones de marketing, el mero hecho de que las mismas obras sean vendidas una y otra vez pero con diferente carátula indica que a los japoneses no solo no les gustan las cosas diferentes (o de otra forma, algo como la típica novela isekai no sería algo que aun hoy día vendiera tanto), sino que no poseen mucha originalidad o capacidad creativa (Hollywood podrá soltar mucha basura en los cinemas de este lado, pero por lo menos intentan ser originales en una cierta medida, allá por otro lado, los isekais casi que son vendidos como "isekai con fantasmas", "isekai con perritos", "isekai con aviones", y lo peor de todo es que estos tres títulos, que dicho sea de paso me acabo de sacar del fondo más recóndito del culo, suenan más originales que el 90% de los trabajos allá), precisamente por la crianza que se les da; se les acostumbra a memorizar más que teorizar, a mejorar las cosas que se les dan más que crear obras propias.

Por supuesto que esto no tendría que ser algo tan malo… si no fuera porque casi todos piensan de esa manera. Y hey, hay grandes excepciones (Hideo Kojima, duh…), pero de nuevo, los números se quedan cortos si se les compara con la gran cantidad de gente que simplemente prefiere copiarse de los demás y ya (y lo peor de esta es que no lo consideran algo malo).

Un ejemplo que aun acechaba a Diana es el del croissant de chocolate: Hubo un tiempo en que Starbucks (la franquicia) empezó a volverse exitosa en Tokio gracias a su original idea de sacar promociones variadas y diferentes de vez en cuando… ¿Y qué pasó? Inmediatamente empezaron a salir clones de Starbucks por doquier… ¿Por qué sería (nótese el sarcasmo)?

"Debo decir, fue bastante interesante"

Uno de estos clones se llamó Saint Marc's, y la tiendita pues, ni siquiera había sido fundada pensando en un café, pero finalmente se decidieron por tener uno (y es muy obvio qué los incitó a hacerlo, la razón rima con Starbucks). Ni siquiera era tan buena, pero un día (copiándose, de nuevo, de la capacidad para sacar promociones de tiempo limitado de cierta franquicia estadounidense) sacó un croissant de chocolate, y sabía a eso, a croissant de chocolate, y aparentemente le gustó a la gente.

¿Y qué hicieron después? ¿Empezar a sacar productos de chocolate? ¿Crear recetas originales? ¿Explorar qué tantos alimentos podían rellenar de chocolate y aun así gustar? ¿Promociones? ¿Eventos únicos? Pues… no.

"…En nada de tiempo, les cambiaron el nombre a todas sus sucursales a Chokokuro Café"

Diana tuvo que hacer un esfuerzo divino para no agarrarse el puente de la nariz dentro de Tenri al pensar el porqué del nombre.

Chokokuro es la abreviación de Chokoreeto Kurowasan, o lo que es lo mismo, Croissant de Chocolate…

"No me quejo de que lo hayan hecho, porque negocios son negocios, pero el hecho de que se hayan conformado con lo primero que les dio algo de éxito es bastante penoso… es decir por el amor de Vulcan Nee-san, el dichoso sitio ni siquiera es diferente a un café normal, lo único que tiene es el cochino croissant que ni siquiera es para tanto"

Y luego estaba el hecho de que los japoneses son demasiado reservados. Si te pones a intentarlo, es difícil saber cuándo alguien sonríe por genuino gozo, y a Diana, repito, esto la pone de los nervios. Según ellos esto es algo bueno, porque mantiene el Wa, o lo que es lo mismo, la sensación de comunidad que rodea a un grupo (cuando dije que consideraban al grupo por sobre el individuo lo decía muy en serio)

Pero honestamente, esto solo lleva a que la gente se acostumbre a ser falsa, a fingir, a guardarse sus problemas para ellos mismos en lugar de buscar ayuda porque eso alteraría el estatus quo… y para cuando vienen a ver, muchas veces lo que tienen no es un grupo, ni amistades, sino una parda de falsos e hipócritas que solamente sonríen para mantener esa triste ilusión de comunidad… o lo que es lo mismo, lleva a no ser un humano saludable.

"Muchísimos grupos de trabajo exigen que salgas a beber con tus compañeros, y si no lo haces no perteneces al grupo, y si no perteneces al grupo te aíslan"

Y esta clase de situación se repite, según lo que Diana había escuchado y observado, en muuuuucha gente, lo que inevitablemente lleva a que… bueno, a que no quiera que alguien como Tenri termine casándose con un hombre que sea así.

"Tenri es una chica bastante pura y noble, no hay forma de saber lo que le pasaría si termina casándose con un hombre de ese tipo"

Además de todo lo anterior, muchos de los hombres japoneses también son deshonestos. Por ejemplo: Son trabajadores, y de hecho en Japón poseen esta política del "¡Ganbarimasu!" que significa "¡Daré mi mejor esfuerzo!", es algo que se les inculca a los chamucos desde pequeños, y eso está muy pero que muy requetebién… pero a la hora de la verdad es una hipocresía.

No todos cumplen con esta política porque realmente quieran, sino porque la presión de grupo los hace quedarse hasta tarde trabajando, algo que inevitablemente lleva a que se suiciden (trabajar más de 12 horas al día es simplemente pedir razones para suicidarse), o colapsen del cansancio. No hace falta decir que, en el caso de tener una esposa, no serían capaces de dedicarle todo el tiempo que se merecen porque prefieren que sus compañeros no piensen mal de ellos a que su mujer esté sola.

"¿Cuál es el punto de casarte si no vas a tener tiempo para estar con tu esposa y mantener viva tu relación con ella? No tengo la menor idea…"

Luego estaba el hecho de que particularmente Japón es un país un poco-mucho-demasiado machista. Tú sabes, típica cantaleta de: "El hombre es el que trabajaba, mientras la mujer cuida de la casa…" aunque en años recientes no esté tan presente como en un pasado.

"Sé bien que ser ama de casa no significa que sea un matrimonio machista, pero ¿Y si la esposa también tiene aspiraciones? ¿Entonces en la mayoría de los casos una vez que queda embarazada tiene que dejarlo todo atrás por su hombre? Patético"

…Pero, ¿Qué ocurre cuando los rumores arruinan la vida de una persona, o cuando el estrés puede con ellos, o cuando se hartan de cómo funciona su país?

Diana también se había interesado en eso, ella pensaba que, con un sistema como ese que generaba excusas de seres humanos en la gran mayoría de los casos, aquellos que se opondrían a lo mejor serían mejores.

"Pero hasta los dioses nos equivocamos…"

Lo que ella había encontrado, al enterarse por noticias que Tenri veía mientras comía, o por rumores de sus compañeros o personas que escuchaba en la calle mientras caminaban, fue a los Hikikomoris.

Uno de los términos más usados en el mundo del anime; básicamente, personas que se niegan a salir de sus hogares por temor a lo que pueda decir la gente, por bullying o por quien sabe qué razón, algunas más válidas que otras.

Pero eso no hacía a la gran mayoría de ellos más agradables…

Cual sea que fuese la causa, el que un humano terminara desperdiciando su vida porque simplemente tiene miedo de algo era ridículo.

"Pero claro, si vas y le enseñas a un niño a que le importen más las opiniones de los demás por sobre la suya propia, entonces cuando tenga un problema privado, no va a saber afrontarlo por falta de madurez y fortaleza personal"

De este lado del mundo, por ejemplo, gracias a que no se nos enseña a considerar la opinión de los demás por sobre nosotros mismos (que alce la mano a quien su padre le dijo que le arreara un golpe en la nariz al bravucón de turno si este le volvía a fastidiar) generamos una cierta inmunidad ante los rumores o a los insultos de las demás personas (acá en Venezuela se saluda diciendo "marico", así que ustedes verán…).

…Como resultado, la gente del país del Sol naciente es incapaz de enfrentar sus problemas de frente en muchos casos, incluso llegando hasta los extremos en los que piensan que los demás deben darse cuenta de lo que sienten en lugar de simplemente decirlo de frente, razón por la cual existen muchos animes y mangas en los que los personajes se guardan sus sentimientos y sufren por ello… los sujetos se esmeran en endulzarlo, pero en la vida real es más como que existen personas que de verdad se quedan esperando a que aparezca alguien que se dé cuenta de su sufrimiento para que les ayude y les saque de ahí (incluso de este lado del globo… eugh).

Y cuando nace un Hikikomori, simplemente se le tiene que describir como lamentable.

Personas que en muchos casos irrazonablemente mantienen a flote sus propios traumas para usarlos como excusa para no avanzar con su vida.

Hombres que siempre están esperando que una chica de 90-60-90 les caiga del cielo para que les entienda, se enamore de ellos por lo que son, y les tenga la paciencia que humanamente no se puede tener, para que cumpla todas sus fantasías y les quiera a ellos y solamente a ellos, y todo esto ocurre… porque se sienten solos y creen que se lo merecen por haber dizque "sufrido".

Esa clase de personas.

"Y en lugar de resolver sus problemas, buscan la salida más fácil: Echarle la culpa a la sociedad… es decir, no es que estén equivocados, pero si en lugar de resolver tus problemas solo te quejas todo el tiempo no estás haciendo nada la verdad"

Luego, tras años y años de conocer gente de esa clase, y de contemplar con tristeza cómo los pequeños crecían para volverse alguna de esas clases de personas… se encontraron con Keima.

Si tuviste la paciencia para leer todo esto, toda la palabrería anterior converge en este punto… Porque la primera impresión que Diana tuvo acerca de él fue sencillamente la de un perdedor.

"P-Pero luego…"

Con cada día que pasaba tras su primer encuentro, con cada minuto y segundo, el joven se iba sembrando cada vez con más fuerza en su cabeza.

Y lo hacía porque aparte de su relación con Tenri, Keima iba a contracorriente contra todas las ideas que ella se había forjado, esto es de hecho una de las razones por la que en el manga siempre soltara líneas como "No entiendo que le ve Tenri a un hombre como tú".

Pero, sin embargo, lo que más le interesó de él fue que, pese a ser alguien que rechazaba la realidad, no lo hacía para escapar de algo.

En su caso, era más como si Keima juzgara a la realidad en base a los ideales hallados en un videojuego.

Y eso la sorprendió enormemente, porque, por extraño que parezca, esa fue la forma en como los textos antiguos que ella solía leer decían que se había creado el mundo: No a base de solamente tomar dos cosas y unirlas, o de crear cosas de la nada, sino de tomar tus ideales, tus emociones y tus sentimientos, y darles forma para que tuvieran cabida en el mundo terrenal.

Por supuesto eran solo textos antiguos, y quien sea que fuese el dios (o los dioses) que ayudaron a crear la tierra ya se habrían perdido hace mucho tiempo, Diana hablaba de cosas que ocurrieron hace cientos de millones de años después de todo.

Pero la cosa era que esto, de alguna forma u otra, le decía a Diana que Keima pensaba en mayor o menor medida como un dios real.

…Claro que, esto no quería decir que Keima perteneciera al reino de los cielos, lo único que el chico tenía de divino si al caso era su capacidad para no terminar con los ojos fritos (aun) luego de pasar tanto tiempo jugando a juegos.

Y una vez que ella fue atraída por esta clase de emoción, a Diana le fue imposible parar, ya que era como si Keima simplemente estuviera hecho para contradecir todas sus ideas.

Era un chico honesto, con absolutamente todas sus preferencias.

No le importaba la opinión pública.

Tampoco le importaban los rumores.

Reunía todas las cualidades para un Hikikomori, pero simplemente no lo era.

Pese a ser un chiflado de los juegos, no era alguien a quién menospreciar

Al principio pensó que era un insensible, luego se dio cuenta de que tenía su corazoncito.

Parecía un incompetente, luego se dio cuenta de que era un excelente estratega.

Desde su punto de vista parecía, y cito, "solo un lujurioso que no hace más que perseguir faldas", y luego se dio cuenta de que "perseguir faldas" no le hacía la más mínima puñetera gracia.

Entre muchas otras cosas…

Como vez, eran tantas las contradicciones que Keima trajo a la mesa sobre las ideas de Diana que no pudo sacarlo de su cabeza.

Pues, eso, todo esto se puede resumir en:

"Llevo varios siglos viviendo, pero realmente nunca he conocido a alguien como él…"

"Ya veo… así que es por eso"

"¡¿E-Eh?! ¡¿D-Dije eso en voz alta?! ¡Tenri! ¡Olvida lo que dije en este instante por favor!"

"Tranquila Diana, te entiendo"

"¡Tenri! ¡Escúchame por favor!"

Tenri sonrió incómodamente, mientras se subía al Akanemaru y caminaba por ahí, haciendo su mejor esfuerzo para no prestarle atención a la insistente voz de Diana en su interior.

MIENTRAS TANTO, EN OTRO LADO…

Elsie estaba algo… nerviosa.

"Lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije lo dije…"

…Vale, estaba MUY nerviosa.

Ella misma se agarró la cabeza mientras pasaba al lado de un cierto restaurante con un interior en forma de S que pertenecía a cierta cocinera loca por la azúcar.

-Uuu~, ¡No voy a perder!, ¿¡Me escuchaste Haqua?! ¡No voy a perder!-

"¡PRÁCTICAMENTE LE DIJE QUE ME GUSTA!"

Ajena al hecho de que Haqua ya se había percatado incluso antes de eso, Elsie estaba a punto de entrar en un ataque de pánico.

"¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago?..."

La cabeza de Elsie en ese momento parecía una grabadora rota.

"¡Si Haqua se da cuenta (¡que ya lo hizo mujer!) voy a causarle más problemas a Nii-sama!"

Elsie entonces pasó junto a una tienda de juguetes en donde había camiones de bomberos versión miniatura, eso la ayudó a calmarse…

"P-Pero, es cierto que me gusta Nii-sama… y-y a lo mejor Haqua podría ayudarme a guardar el secreto"

Elsie caminó hasta quedar frente a la vitrina de la tienda en donde había algunos camiones rojos, luego se agachó para verlos mejor.

"Hablando de secretos… Haqua… ella también quiere a Nii-sama de esa manera…"

De alguna forma no la sorprendió. Ciertamente ella ya se había hecho una idea, desde el día en que había ido a visitarles para hacer la maqueta-informe…

"Kami-Nii-sama sí que es popular ¿No?"

Eso lo pensó con voz tranquila, pero su rostro algo molesto decía algo un tanto opuesto.

"Además de Haqua, ya están las diosas, y las conquistas que recuerdan a Nii-sama…"

Elsie cerró los ojos y cruzó los brazos, mientras que una ceja subía y bajaba a con un tic.

Y sus pensamientos estuvieron a punto de irse más y más al lugar sin retorno hasta que…

-¿Elsie-san?-

-¿Eh?-

Elsie fue sacada de sus pensamientos y se giró aludida solo para encontrarse a…

-¿¡K-K-KANON-CHAN!?-

Ante la sorpresa de Elsie, y del grito que pegó, la gente se giró, y como resultado, Kanon tomó rápidamente a Elsie del brazo y salió corriendo hasta que ambas se perdieron en un callejón…

Cuando estuvieron fuera del alcance de la visión de la gente, se detuvieron.

-E-Elsie-san, por favor ten más cuidado-

La chica, quien estaba usando su típico chaleco de cuerpo completo y sus gafas junto a su boina (a día de hoy sigo sin entender cómo es que no se cocina dentro de esa cosa), habló en tono cauteloso.

-C-Cierto, perdón-

Elsie hizo una rápida reverencia y luego se enderezó.

Luego de recuperar la compostura, prosiguió con su duda.

-Pero, Kanon-chan, ¿Qué haces por aquí?-

-Bueno, tenía unas horas libres y decidí pasear un rato…-

Kanon sonrió dulcemente, logrando que Elsie se encantara… antes de percatarse de lo obvio.

-Kanon-chan siempre está muy ocupada ¿Verdad? ¿Nunca has querido tiempo para divertirte con tus amigas?-

-No es tan malo como parece, la verdad me gusta mucho ser una idol. Mi trabajo me permite experimentar toda clase de cosas y conocer mucha gente diferente, así que, aunque algunas veces he querido pasar tiempo con mis amigas, ¡Lo cierto es que no es una carga difícil de llevar…!-

El discurso de Kanon fue tan bueno que parecía que se lo hubiera memorizado.

Elsie por obvias razones ya tenía estrellitas en los ojos.

-¡Increíble!-

Luego la sonrisa de Kanon se hizo un poco más débil.

-…o eso es lo que me gustaría decir, pero hay veces en las que me siento un poco sola-

Las estrellas desaparecieron de los ojos de Elsie mientras veía cómo Kanon caminaba un poco hasta sentare sobre unas cajas que estaban en el callejón.

-¿Kanon-chan? ¿Ocurre algo?-

-No mucho, es solo que de vez en cuando me gusta salir y tomar algo de aire fresco, eso es todo-

Elsie miró a Kanon con consternación. La idol decía una cosa, pero su mirada decía otra.

-Esto… entonces, ¿Quisieras pasar el tiempo conmigo?-

La usual sonrisa alegre de Elsie le dio a Kanon un momento de iluminación, justo antes de responder con una sonrisa igual de encantadora.

-¿En serio? ¡Muchas gracias!-

Dicho todo, Elsie y Kanon se dirigieron a… ningún sitio en específico.

Pero no importaba, porque lo que ambas querían era simplemente charlar mientras paseaban… cosas de chicas (y yo ahí no me meto).

UN PAR DE HORAS MÁS TARDE, CON KEIMA…

El chico volvió a abrir los ojos por cuarta vez en el mismo día.

Al hacerlo se dio cuenta de que la noche había caído sobre ese lado del planeta.

"Ya… es de noche…"

Sus pensamientos iban mucho más lentos que de costumbre, como si su cerebro se hubiera relajado… mucho.

Francamente, le gustaba el sentimiento.

Todo su cuerpo, en especial su cabeza, se sentía entumecido y con pereza.

Y cada vez que se movía sentía la necesidad de bostezar y de estirarse.

Estaba muy relajado.

Lo que quería decir que necesitaba estirarse antes de que le diera por dormirse otra vez, él no era de los que duermen por mucho tiempo después de todo.

Pero vaya que a su cuerpo le costaba salir de la cama…

10 MINUTOS DESPUÉS…

Luego de haberse vestido, y de haber salido a la calle por quién sabe qué razón Keima miró al cielo para toparse con las estrellas nocturnas…

Por alguna razón, encontró en ellas una paz bastante agradable.

Luego sin quererlo, se acordó de aquella vez que Diana y el fueron a comer a un restaurante, y ella se quedó mirando al cielo luego de salir.

"¿…Así se sentiría en ese momento?"

Luego de un par de pestañeos más, Keima dejó salir un pequeño suspiro. Se metió las manos en sus bolsillos y continuó con su andar lento mientras intentaba disfrutar de la paz que le rodeaba.

Mucho había pasado esa semana.

Ahora finalmente, podría concentrarse en sus otros problemas.

Pero por ahora solo quería una cosa: Descansar un rato, despejarse la mente, intentar recobrar el aliento, como sea que lo quieras llamar.

Y con esa ligereza en su cabeza, Keima se fue caminando con rumbo a… la ciudad (¡AL FIN! ¡ALGUIEN QUE VA A UN SITIO EN CONCRETO!)

EN LA CIUDAD, CON ELSIE…

La peli rosa y la peli negra caminaban animadamente con una crepe (Kanon de fresa y Elsie de mango) en la mano. Gracias al cielo que Kanon usaba su chaleco, su bufanda y su boina, o si no cualquiera de sus fans se hubiera lanzado a sacarle fotos como loco al ver la sonrisa de ángel que esta tenía en su rostro.

Ambas charlaban sobre cosas misceláneas, algo que le sirvió a Elsie tanto para relajarse tras los eventos de esta semana como para olvidarse de sus preocupaciones un poco. Y si tuviera que adivinar, diría que a Kanon le sentaba bien esa caminata también.

Aunque, por el otro lado, Elsie no podía dejar de pensar en por qué alguien como la idol se sentía sola.

Pero por lo menos esa noche, dejaría de pensar en cosas complicadas y se dedicaría a pasarla bien (porque admitámoslo, esta se lo merece)

…Por supuesto que, esto es un fanfic, y creo recordar que una de las pestañitas allá arriba dice que es de comedia.

Así que sip, voy a joderles a existencia en (atento al reloj)…

(5)

-¡Esto sabe muy bien!- dijo Elsie mientras disfrutaba su crepe.

-¿Verdad que sí? No es un puesto popular, pero la señora que las hace le pone mucho cariño a la crema-

(4)

Elsie escuchó cada palabra mientras le metía otro mordisco a su alimento… solo para terminar con los ojos convertidos en estrellitas.

-Es verdad, la crema no es demasiado dulce ni tampoco demasiado espesa, y las frutas son frescas, y, y, y…-

(3)

-¡Eso! ¡No mucha gente nota esos detalles!-

Kanon se volteó emocionada de encontrarse a alguien que fuera capaz de entender sus gustos a la perfección.

Elsie le sonrió en respuesta.

-Comer algo rico siempre te ayuda a sentirte mejor con tus problemas, y de verdad lo necesitaba, esta semana ha sido muy difícil-

El quejido de Elsie llamó la atención de Kanon.

(2)

-¿mm? ¿Difícil? ¿Por qué?-

Elsie, quien se encontraba bastante inmersa en los sabores de su crepe, solo respondió distraídamente.

-Bueno, Nii-sama tuvo muchos problemas por Sasae-sensei-

-¿Sasae…sensei?-

(1)

-Ah, ¿Ella?, se transfirió de la Universidad de Maijima como una profesora en entrenamiento por un tiempo, pero también resultó ser el primer amor de Nii-sama-

-¿¡P-Primer Amor!?-

Era muy obvio por la forma en que Elsie mordisqueaba su crepe que no le estaba prestando la más cochina atención a lo que decía…

(…0, ¡ABRACADABRA! ¡JÓDANSE!)

-Si, aparte de eso pasaron muchas otras cosas y ahora hay más de quince chicas enamoradas de Nii-sama y…-

Elsie no pudo seguir hablando, pues alguien la había agarrado de los hombros, deteniendo su caminata abruptamente.

Y solo fue hasta que Elsie miró a la peli rosa a los ojos que se dio cuenta qué tanto la había cagado… otra vez (Eso, venga, hazte un facepalm… así me gusta).

Su inútil acto de llevarse las manos a la boca para (intentar) dejar de cagarla solo fue endulzado por la cara de Yandere-asesina-en-potencia que Kanon puso mientras la miraba con una sonrisa retorcida.

-Elsie-san… ¿Podrías decirme más sobre eso de que hay quince chicas tras de Keima-kun?-

Elsie estaba tan asustada, cohibida y aterrada, que desgraciadamente sus nervios hicieron que agregara otro perro a la injuria.

-De hecho… son diecioch… digo, s-son veinte- "sin contarme a mi…"

Al instante un tic nervioso se extendió por el ojo de la supuestamente alegre Kanon-chan hasta apoderarse de su rostro entero.

(Esto va a terminar mal)

Luego de eso Kanon soltó a Elsie y…

Salió corriendo (y esta vez, para un lugar desconocido incluso para mí).

-¡K-KANON-CHAN!-

La demonio intentó detenerla, pero pasa y resulta que Kanon era una fémina bastante atlética, así que para cuando Elsie terminó de pronunciar su nombre, la peli rosa ya se había perdido entre la multitud y lo único que quedaban eran las personas que la miraron raro.

Y francamente, podría seguir narrando lo que le ocurrió a Elsie después de que unos policías se le acercaron pensando que estaba loca…

Pero en este instante, creo que tanto a ti como a mí nos interesa a dónde coño se fue Kanon.

CON KANON (qué sorpresa)…

Nuestra idol favorita parecía un rayo entre las masas de gente que iban de un lado a otro, y continuó corriendo…

Y continuó…

Y continuó…

Y continuó…

Y…

(…)

(Al demonio, los saltos de tiempo existen por una razón)

MOMENTOS MÁS TARDE, CON KEIMA…

El chico iba silbando por ahí como quien no quiere la cosa, la ciudad se estaba vaciando y poco a poco la gente volvían al hormiguero del que parecían haber salido.

Keima respiró hondo y disfruto de esa paz… por cinco segundos.

Beep beep.

Porque de repente y sin previo aviso, su poco usado teléfono empezó a sonar de forma extraña.

El chico sacó su aparato y lo miró extrañado.

"¿Acaso se habrá dañado?"

Miró la pantalla de su táctil amigo, y se dio cuenta de que justo ahí, al lado del símbolo del wifi, había otro con lo que parecía ser un circulo azul con verde (Keima lo identificó como una versión minimalista de la Tierra) con un punto rojo vibrante en una esquina.

"…tengo un mal presentimiento de esto"

Con una gotita bajándole por la nuca, el chico presionó el "planeta". Al instante emergió una ventana negra con las letras "Rastreadores AU" en verde, ante esto Keima empezó a sudar.

-¿…Rastreador?-

Y luego de que terminara de cargar apareció una versión del planeta en 3D que empezó a acercarse a Japón, a Maijima, y desgraciadamente para el chico, justo a donde estaba parado (aunque lo que podía ver en la pantalla no era más que la calle en la que estaba y un punto rojo en su lugar)

Y antes de que pudiera reaccionar, desde el punto rojo se extendió una especie de cuadro de dialogo negro en el que se leía "Usted está siendo rastreado por electric_nakagawa979#"

Keima entrecerró los ojos mientras el sudor frío se multiplicaba.

-E-Este nickname, tiene que ser…-

Pero el mundo parecía querer joderlo con ganas, pues casi al instante y sin dejarlo terminar su oración, Keima sintió que algo se le aproximaba por la espalda.

Fue solo en ese momento, en que Keima se dio cuenta de que se encontraba solo en la calle, y al darse la vuelta, lo que pudo ver fue una estela de humo aproximándose hacia él.

Era Kanon.

(…No sé cómo decirte esto bien, pero si pudieras ir a Youtube justo ahora y poner la canción de Batman Arkham City – I think you should do as he says y ponerla en loop [click derecho en la ventana del vídeo y seleccionar ciclo o loop] disfrutarías mucho más de esta escena)

Keima dejó salir un suspiro conocedor, miró a la estela, luego al teléfono y… salió cagando leches.

-¡MIERDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!-

Keima corrió como un perro con sarna para poner distancia entre los dos, o eso intentaba, pues Kanon se le estaba acercando con mucha rapidez.

En la carrera el chico se metió a un callejón de un vecindario, y mientras corría tumbó cajas, trozos de madera, y a un niño que estaba por ahí.

Pero Kanon saltó todas las cajas, sorteó los trozos de madera, y electrocutó al niño.

Niño de relleno de 8 años: ¡AAAAAAGH! ¡HIJA DE LA REMIL PUTA QUE TE PARIÓÓÓÓÓÓÓÓÓÓ!

Mientras el niño convulsionaba en el suelo, Keima podía sentir a la bestia pisándole los talones.

El sudor caía por su rostro mientras algo cansado, giraba en la esquina de otro callejón y volteaba para encontrarse con que Kanon tenía atrapado en su cabello desordenado dos trozos de madera que parecían dos cuernos.

Cosa que, aunque pareciera imposible dado su atuendo todo trastocado, hizo que pareciera mucho más siniestra.

Ante esta vista la espina dorsal de Keima disparó un subidón de adrenalina por todo su cuerpo que hizo que corriera a toda leche.

"¡¿PERO SE PUEDE SABER POR QUÉ COJONES ME ESTÁ PERSIGUIENDO?!"

Pero para su mala suerte, el chico se vio atrapado de repente en un callejón sin salida… y en vista de su mal augurio, decidió intentar razonar con… ella.

-¡KANON! ¡REACCIONA MUJER! ¡¿QUÉ ES LO QUE TE PASA?!-

La loca… digo, Kanon, se detuvo frente al chico, y este no pudo evitar retroceder hasta que su temblorosa espalda se dio contra la pared.

Y de repente, "eso", que se encontraba cabizbajo todo el tiempo, alzó el rostro…

…Cosa que hizo que Keima, de ser posible, se asustara mucho más; porque, pese a que Kanon optó por mostrar una de sus típicas sonrisas gentiles y joviales, a los ojos del joven, los cuales veían un claro tic nervioso en su ojo, un chaleco andrajoso y en mal estado, y dos "cuernos" salir de su ultrajado cabello, la sonrisa de Kanon la hacía parecer una psicópata.

Pero antes de que pudiera seguir creándose pesadillas Lovecrafnianas en su cabeza, la idol habló:

-Nee, Keima-kun, ¿No hay nada de lo que quieras hablar?-

Keima estaba intentando pegarse a la pared con tanta fuerza, que parecía que quería fusionarse con ella.

-¡HAY MUCHAS COSAS QUE QUISIERA PREGUNTARTE! ¿¡POR QUÉ QUIERES MATARME EN PRIMER LUGAR!?-

-¿Matarte? ¿Yo? Por favor Keima-kun, no seas tontito~-

-¡LAS DOS PISTOLAS ELECTRICAS EN TUS MANOS CUENTAN OTRA HISTORIA!-

El pobre, en un momento de extremo terror, intentó ver si podía trepar los ladrillos que conformaban el muro detrás suyo… pero desgraciadamente, estos estaban muy bien construidos y no tenían huecos de los qué agarrarse.

-En serio, Kanon, ¿¡Se puede saber qué te pasa!?-

-Eso quisiera preguntarte yo a ti…-

El chispazo proveniente de las pistolas de Kanon le dijo dos cosas a Keima, uno: que lo que sea que le había pasado a la idol tenía que ser así de grave para hacer que el interior de los aparatos crujiera del apretón, y dos: que cual sea que sea la carga eléctrica dentro de esas cosas, seguramente violaba por mucho las regulaciones de un taser convencional.

Todo esto hizo que el chico probara suerte a intentar rasgar la pared desesperadamente como un roedor (sin mucho éxito he de agregar).

Era difícil para Keima siquiera pensar en hablar con Kanon dada la sensación de alarma que gritaban todos los nervios dentro de su cuerpo y que estaban cerca de provocarle a su corazón algo cercano a un paro cardíaco. El conocía lo exagerado que podía llegar a ser el comportamiento de Kanon en ciertas ocasiones, y conocía bien que ella tendía a extralimitarse sin darse cuenta, no era como Ayumi, quien cada vez que lo pateaba se aseguraba de que no fuera letal (o eso quería creer…).

Con Kanon siempre había una posibilidad de que todo fuera a peor sin querer, y esa posibilidad de peligro real era lo que asustaba a nuestro protagonista.

-…nee, Keima-kun, se suponía que éramos seis, ¿Verdad?-

El chico, que se hallaba hiperventilando, concentró parte de su atención en las palabras del monstru… de la joven.

-¿S-Seis? ¿Seis qué?-

El hecho de que no pilló la indirecta por culpa de los nervios hizo que Kanon apretara sus pistolas eléctricas hasta crear grietas en ellas, cosa que hizo que estas crearan un mini arco eléctrico alrededor de Kanon.

De repente, ella alzó la cabeza y miró al cielo, y empezó a caminar hacia él.

-Las diosas nos dijeron… que solo habías tenido que involucrarte con nosotras seis, entonces… ¿por qué?-

Caminó.

-¿por qué…?-

Caminó.

-¿por qué…?-

Caminó.

-¿¡Por qué…!?-

Y luego bajó la cabeza toda furiosa solo para ver a la cara a la pared…

¿…Qué?

-¿A-Are? ¿…Keima-kun?-

La chica se confundió y miró a todos lados, para cuando miró a su espalda lo primero que vio fue a las nalgas del chico salir del callejón a toda velocidad.

Esto hizo que la cara de Kanon… bueno…

¿Cómo explicarlo bonito…?

¿…Has visto la peli del exorcista?

Kanon salió corriendo como un depredador, pero no como los animales, sino como el de las películas…

Y Keima, por otro lado…

El chico había aprovechado el pequeño desliz de atención de la idol para salir del callejón, y ahora que había puesto algo de distancia (De nuevo) entre los dos, se había calmado un poco.

Pero al verla salir corriendo tras él se puso en modo alerta una vez más.

-¡Keima-kun! ¡Vuelve aquí! ¡No estoy molesta! ¡Lo juro! ¡SOLO QUIERO HABLAR CONTIGO UN RATO!-

-¡MENTIROSA!-

Keima intentó alejarse de Kanon lo más que pudo, pero su físico tenía un límite, y a su cuerpo tal parece que no le agradaba la idea de alcanzarlo.

-hah, hah, maldita seah…-

Keima empezaba a parecerse a un flan.

Desgraciadamente, esto también quería decir que cierta peli rosa lo estaba alcanzando a una velocidad exponencial…

Keima entonces se detuvo a recobrar su ya casi inexistente aliento y se apoyó al lado de lo que parecía ser una puerta de madera.

"Cuando hablaba de 'seis', se refería a ellas, ¿Verdad? Mi densidad me sorprende a veces…"

-Escuchah, Kahnohn, ah… carajoh-

Al ver que sus pulmones protestaban a tal nivel que no le cedían aire ni para hablar, el joven empujó la puerta y entró en el recinto antes de que el lugar en donde estaba parado fuera alcanzado por un taser volador.

Al llegar a la puerta de madera, Kanon arrancó su taser de la puerta, consiguiendo así que un trozo de madera se despegara con el mismo y un olor pesado y a plantas la rodeara.

Al mirar más allá del umbral solo encontró oscuridad, frío y una ventisca que le movió algunos mechones, mas no su determinación.

Con tasers en mano, Kanon se adentró en la casa.

ADENTRO…

Pisó la cerámica envejecida, percibiendo el olor a tierra y el polvo que había por todos lados. Sus sentidos se dispararon, estaba alerta.

Escuchó el sonido de vidrió romperse bajo sus pies.

"Solo es un plato"

Relajó su corazón, y siguió con su búsqueda.

Pero no encontró nada, no había nadie ahí, salvo…

"Una escalera, debió haber subido"

Con paso acelerado y cauteloso, se adentró en la oscura neblina que daba lugar al piso superior.

Al llegar sus ojos le recordaron que los humanos no eran seres nocturnos, y que para hacer la transición completa debía de esperar un poco, pero realmente no le importó mucho.

Al igual que no le importó pisar el suelo de madera antigua de lo que parecía ser un comedor con algunas puertas que daban a varias desconocidas habitaciones.

Con todo ese ambiente opresor, quizás lo único que ella no se esperaba, fue una bolita caer rompiéndose cerca de ella.

Y otra…

Y otra…

Y otra…

Las esferas cayeron rodeando su figura y haciendo que se alarmara. Más no perdió el temple.

Buscó a su presa con la mirada… pero lo único que encontraron sus ojos después de brincar de un lado a otro fue…

A una figura con una máscara en la mandíbula.

"Keima-kun"

El chico peli marrón la miró con ojos de determinación.

-Tú…-

La chica cerró los ojos y dejó salir un suspiro.

-Parece que ya no tienes a dónde huir, Keima-ku… ¡!-

De pronto un olor desagradable llegó a su nariz, obligándola a usar el manto que le había caído hace un rato para cubrirse la nariz.

-Kuh… tramposo-

-En la guerra y en el amor… creo que entiendes-

La voz de su oponente sonaba algo electrónica y fragmentada, seguramente debido a esa mascarilla.

-Aun con todo esto, no tienes a dónde huir, tus planes acaban aquí-

(…)

(¿…soy yo? ¿o esto se está saliendo de control?)

-Si tú lo dices… veamos si puedes con esto-

Y con un jalón de su mano, el chico de la mascarilla accionó un mecanismo que hizo que las pocas luces que entraban a la sala en la que estaban se quedaran afuera, incapaces de alcanzar las entrañas del recinto.

-¡!-

Todas las alarmas del cuerpo de Kanon se dispararon al instante. Natural, pues ya no podía ver mucho, por no decir nada.

Y de repente, algo empezó a rodear su figura a una velocidad considerable.

Volteó a su derecha, pero escuchó un plato romperse a su izquierda.

Giró hacia atrás…

Pero escuchó una pisotada justo enfrente.

-¿Cómo puedes correr así? Te vas a caer-

La frialdad mezclada con preocupación en las palabras de la chica de los cuernos hizo que el chico se ablandara lo suficiente como para responder.

-Ja, es sencillo, tú no puedes ver en la oscuridad porque no eres igual a mí-

(…)

(Hablo en serio, esto se está saliendo de control…)

-¿A qué te refieres?-

Lo escalofriante del asunto era que, pese a que ella estaba hablando con él, cada vez que el chico hablaba, su voz parecía provenir de un lugar y luego de otro muy distinto.

-Tú no sabes lo que es estar a oscuras, cada vez que juego por las noches me mezclo con la oscuridad, dejando que me moldee, yo no conozco la luz hasta que se hace de mañana y entonces ¡para mí no es más que ceguera!-

(…)

(¿…Pero qué coño?)

La chica de la capa y los cuernos sintió que su sentido-idol se activaba y…

(no)

(lo siento, no, a mí no me pagan lo suficiente para aguantarme esta mierda, ya lo digo yo, me voy con el tipo de los ponys a…)

Tú no te vas ningún lado.

(Pero ¿Acaso tienes tú una remota idea de la mierda que me estás haciendo narrar? Primero me haces narrar un desarrollo de Nikaido estando coladita por el prota…)

Aja…

(Bueno, venga, te lo acepto, porque esto es un fanfic y algo tienes que aportarle a la trama original, pero de ahí a hacerme narrar una parodia del Batman vs Bane de la peli del Caballero de la Noche Asciende hay un trecho muy gordo)

¿…Cuál es tu punto?

(Coño, que, ¡Coño! Osea, que el prota diga cosas sucias, que tenga voces en su cabeza, nano máquinas… ¿No crees que deberías de chequearte la cabeza un poco antes de escribir los guiones de estos capítulos?)

No.

(…Tu eres un envenenao')

¿Puedes por favor volver a narrar?

(No, no señor, no va a pasar, no me puedes oblig… ¿Y esa pistola?)

La llamo la junta-amiguis.

(Ya, ya lo entiendo, ¡Si! ¡TA BUENO PUES! ¡YA VUELVO A NARRAR! ¡GUARDA ESA MIERDA!)

No entiendo ni para qué diablos te revelas, si igual el contrato que firmaste dice que eres mío.

Su sentido idol (vaya manera de parodiar al Hombre Araña…) se activó y le permitió esquivar algo parecido a una cuerda que salió de la nada.

Girándose sobre su propio eje, ella lanzó uno de sus tasers hacia donde ella pensó que salió la cuerda.

Pero claramente le dio a la pared.

Una gota de sudor bajó por su nuca mientras escuchaba los pasos de su adversario rodearla.

La chica apretó su único taser restante con fuerza para intentar clamarse, y se concentró en escuchar…

Tac.

Tac.

"¡Nada!"

Luego, se agachó solo para evitar una cuerda pasar justo por encima de sus dos cuernos.

En ese momento, se le ocurrió lo más sensato, la chica agarró la cuerda y jaló a quien sea que estuviera sosteniéndola.

Como era obvio debido a su pobre físico, nuestro prota cayó al suelo de una forma algo cómica.

-¡Ay! ¡Coño!-

Intentó levantarse rápido, pero aunque no podía verlo, el ruido de su quejido le otorgó a nuestra idol sus coordenadas y, antes de siquiera un pestañeo, esta ya le había saltado encima, taser en mano.

Y los pocos tres segundos restantes, que por cierto pasaron en cámara lenta, nuestro chico los empleó en…

"¡MALDITA LOCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!"

(Ya puedes parar la canción…)

Un resplandor inestable azul fue la prueba de la victoria de la chica.

Y justo en ese instante, lo que sea que impedía el poco paso de la luz terminó por caerse porque la sala recuperó algo de iluminación revelando a un tostado humeante Katsuragi Keima, ya sin su máscara porque el correntazo de Kanon se la había volado del rostro.

La idol notó entonces un interruptor de luz a un extremo de la sala, justo detrás de una especie de mostrador donde se hallaba un espacio parecido a una cocina. Luego miró al techo, en dónde se dio cuenta de que había un bombillo incandescente, quien sabe por qué razón.

La chica caminó hacia el interruptor, y lo pulsó, pero como era obvio, al ser una casa tan vieja este ya no cumplía con su función tan bien como antes. Pues el tungsteno dentro del bombillo apenas y se encendió.

Ella entonces miró del interruptor a su taser, y de este al interruptor por algunos segundos.

(¿Es en serio?)

Y en menos de lo que canta un gallo, nuestra amiga le clavó los dos electrodos de su versión miniatura del Pikachu logrando que…

MIENTRAS TANTO, EN OTRO LADO…

Niño de 8 años que fue electrocutado hace un rato: ¡…Y entonces la muy caranalga me electrocutó a traición por la espalda y me dejó ahí a morir! ¡Por eso es que estoy llegando tarde mamá! ¡lo juro por las bolas del agüelo!-

Mama del niño: Mira, Ryu, aparte de que a día de hoy sigo sin saber de dónde coño has sacado semejante forma de expresarte, sigo repitiéndote: ¡No me creo una mierda de lo que dices!

Niño de 8 años: ¡Pero ¿Por qué?!

Mama del niño: Maldita sea Ryu, porque nadie se cree que un chacho te vaya a lanzar a una muchacha vestida de Batman, que ella te vaya a electrocutar y que luego los dos se vayan a ir corriendo por ahí… venga, di la verdad hijo, ¿Les hiciste algo?.

Niño de 8 años cabreado: ¡Por si no te has dado cuenta eso es lo que yo quisiera saber papafrita!

Mama cabreada: ¡¿Cómo me dijiste mierda con patas?!

Niño de 8 hiper-cabreado: ¡pa-pa-fri-ta! ¡Porque tienes tanta grasa y estás tan gorda que en el árbol genealógico QUEBRASTE TODA TU RAMA!

Mama mega-cabreada: ¡ERES UN HIJO DE PUTA!

Niño de 8 sorprendido: ¡Oh! ¿¡Así que finalmente lo admites!?

Mama cabreo-nivel-diablo: ¡UY! ¡Juro por todo que debí abortart…!

Y justo antes de que se acabara esta animada y para nada anormal conversación, las luces en la casa se apagaron.

El agüelo: ¿¡PERO QUIEN COÑO OSA APAGARME LA TELENOVELA!?

Mama fastidiada: Aquí viene… ¡NO LO SÉ PAPÁ! ¡CREO QUE ES UN PROBLEMA DEL VECINDARIO! ¡LOS DEMÁS VECINOS TAMPOCO TIENEN LUZ!

El agüelo: ¡ME IMPORTA UNA VIL MIERDA! ¡ARRÉGLENME EL CABLE YA!

Niño de 8 años fastidiado: Esto va para rato, este tipo es más pesado que el culo de la Kim Kardashian…

MINUTOS MÁS TARDE, CON KANON…

Después de un par de minutos con el taser pegado al interruptor, la luz finalmente volvió con más fuerza no solo a la sala, sino al vecindario en general.

Y luego de un suspiro de alivio, la chica se volvió hacia el chico en el suelo y caminó hacia él.

Y una vez que estuvo a su lado, se agachó a observarlo.

…de verdad me encantaría decirte que se encontraba en buen estado, pero sería una mentira.

Aunque ya no humeaba, lo cierto es que la lengua que amenazaba por salirse de su boca ya de por si era un mal indicio, y las equis que habían reemplazado misteriosamente a sus ojos decían algo muy malo.

Pero claro, la chica no parecía ser afectada para nada por esta vista.

Lentamente ella llevó una de sus manos a la mejilla del joven (o cadáver, no descartemos la posibilidad)

Y luego de girar su rostro para que la mirara fijamente, Kanon se fijó en dónde estaba acostado Keima.

"¿Un espejo…?"

El error de la idol fue mirarlo directamente.

Porque si mi querido lector es tan listo como espero, el aspecto de la chica seguía siendo, en pocas palabras, casi-dantesco.

Así que el que sus pelos se pusieran de punta…

"¡!"

Que ella pegara un grito ahogado…

-¡GIH!

Y que luego se desmayara sobre el chico no debió ser algo tan difícil de concebir… ¿Verdad?

(Es increíble que yo cobre una miseria por narrarte estas porquerías)

Al instante, y al lado de los dos tortolos, en el espejo apareció Apolo que se encontraba… descojonándose de la risa.

-¡AJAJAJAJAJAJAJA! ¡NO PUEDE SER! ¡ESTO ES PARA FILMAR UNA PELI! ¡JAJAJAJAJAJA!-

Y como era obvio, no le importaba en lo más mínimo los dos pendejos semi-muertos a su lado.

-Hah, Kanon y este podrían hacer una buena comedia algún día la verdad-

Y dicho esto, se quedó mirándolos a ambos mientras una sonrisa de oreja a oreja cubría su cara al ver lo extrañamente tiernos que se veían los dos de esa forma pese a que estaban a un paso de entrar al limbo.

"Ya lo digo yo, estos dos son la leche"

MIENTRAS TANTO, CON ELSIE…

Con nuestra demonio favorita, las cosas estaban… un poco mal.

Es decir, no sé tú, pero si yo viera a alguien con una nube lloviéndole encima y con andar cabizbajo no me pondría a pensar cosas buenas de su día, a decir verdad.

"Lo arruiné otra vez…"

Básicamente, que estaba arrepentida de haber liberado al Kranon (¿Viste lo que hice ahí? El Kra de Kraken y el non de Kanon… ¿Cómo? ¿Que fue una mierda de chiste? Pues que te den) con su hermano de objetivo.

"¿Qué puedo hacer para arreglarlo?"

Pero… increíblemente, a pesar de la cagada monumental y de tamaño titánico que había soltado (las cosas como son), no estaba pensando solamente en lo mal que lo pasaría su hermano; por primera vez, Elsie estaba priorizando la solución por sobre el arrepentimiento.

Por supuesto que, ella no se daba cuenta... pero el haber admitido sus sentimientos por cierta persona había generado un shock emocional que había puesto en marcha una especie de tuerca interna que nadie, incluso ella, conocía.

"¿Debería ir con Nii-sama? ¿O debería de dejarlo solo? Ahora que lo pienso… ¿Puede Kanon-chan siquiera saber en dónde está Nii-sama?"

Después de pensarlo un rato, llegó a la conclusión de que no era necesario que hiciera nada, además de que, aunque quisiera, ella no sabía en dónde podría estar Kanon. Lo único que podía hacer era reportárselo a su hermano cuando lo viera.

Y en este instante se encontraba volviendo a casa, pero…

"¿Ayumi…san?"

Tan extraño como parecía (como todo en esta mierda de fic), la corredora se encontraba aparentemente escondida en la esquina que daba justo a la casa de los Katsuragis mientras lanzaba miradas furtivas de vez en cuando hacia la dichosa casa, estaba como decidiendo entre hacer algo o no hacerlo.

A lo mejor, de seguir así por un buen rato, habría llegado a una conclusión… una lástima que a Elsie le dio por saludarla.

-Ayumi-san, ¿Ocurre algo?-

-¡Woah!-

Ante el claro acto sorpresa de Elsie, la inclinada figura de Ayumi se resbaló y esta se dio de cara contra el frío suelo.

-¿E-Elsie?-

La mencionada demonio solamente parpadeó por unos segundos mientras miraba al bochorno en el rostro de su amiga.

-¿Ocurrió algo? ¿Por qué estabas escondida?-

El rostro de Ayumi no tardó en teñirse de rojo al ver a la peli negra mirar a donde sea que estaba mirando, solo para toparse a su casa… quizás fue por eso que la interrumpió de forma algo brusca.

-¡N-No es nada! Yo, ahmmm, esto, ¡Tenía algo que quería darte! ¡Solo eso, lo juro!-

La frenética aclaratoria de la chica vino acompañada de unos brazos moviéndose hacia todas las direcciones, cosa que hizo que Elsie retrocediera un poco, algo perpleja la verdad.

Mas, sin embargo, luego de un par de segundos, Elsie se calmó y decidió preguntar.

-Entiendo… ¿Y qué querías darme?-

La genuina cara de curiosidad en el rostro de su amiga puso a Ayumi a sudar más que un pavo en noviembre.

-Eeeh… ¡Ah, sí! Que quería darte… eh, darte… ¡Esto!-

Y luego de buscar por su bolso con algo de esfuerzo, finalmente encontró algo útil… una revista sobre camiones rojos que se había encontrado en la terraza ese día.

Elsie miró la revista y…

-¡Woah! ¡Un camión de bomberos! ¡Y es un Quint-13!-

Ayumi miró como de inmersa estaba Elsie en la revista y dejó salir un suspiro de alivio.

Luego giró su rostro y se enfocó en la casa donde vivía su amiga algo más compuesta.

Era de noche, ella sabía que no debía estar allí.

Debió llegar a su casa hace media hora, cuando se acabaron las prácticas del club de atletismo.

"En serio… ¿Qué estoy haciendo?"

Se rascó la nuca con algo de vergüenza mientras contemplaba la idea de largarse de ahí e irse a casa, como debería de haber hecho en un principio.

Pero…

Si hacía eso, ella sabía que ese picor en su corazón no se iría.

Toda la semana había estado intentando ocultárselo a sí misma, y en un inicio sus propios valores no dejaron que sus sentimientos fueran más allá.

Pero desgraciadamente para ella, al final había cedido.

¿Ceder en qué? Fácil: Estaba preocupada.

Y al final, no se quedó tranquila hasta que terminó viniendo a la casa del chico.

"Pero sigo sin saber qué hacer exactamente…"

Su mirada, siempre enérgica y vivaz, se hallaba contrariada.

Pero luego un pensamiento algo extraño se deslizó en su cráneo.

Un pensamiento sobre Yui, Kanon, Shiori, o Tsukijo… o la mencionada Tenri.

Sobre alguna de ellas ayudando al chico a superar su problema… y sobre cómo éste terminaba desarrollando sentimientos por alguna de ellas por haberle ayudado.

…Alguna que no era ella.

Las pupilas de Ayumi empezaron a temblar en sus cuencas.

Y de repente y sin previo aviso se giró hacia la demonio quien, por si te lo preguntabas, todavía estaba metida en su fantasía de "Camiones voladores rojos salvadores de la galaxia".

-Elsie…-

Los toques en el hombro hicieron que la chica despegara su atención de la revista y mirara a Ayumi algo confundida.

Ni la propia Ayumi supo cuánto coraje le tomó decir lo siguiente.

-Elsie… ¿Crees… que me podría quedar en tu casa hoy?-

MIENTRAS TANTO, CON KEIMA Y EL KRANON (planeo usar ese chiste hasta el final te guste o no)…

La chica lentamente fue abriendo sus ojitos lindos, que incluso tuvo que tallarlos con las manos para quitarles las lagañas.

De esa forma fue aclarando la imagen que estos captaban poco a poco.

Y de esa misma forma, poco a poco, se fue dando cuenta… de que estaba sobre alguien.

Y una vez que la calidad del video alcanzó los 1080p's…

-¡¿KEIMA-KUN?!-

La chica intentó levantarse, pero al presionar sus manos contra el pecho del chico, estas se deslizaron por su ropa logrando que ella se cayera, y esta vez, haciendo que su rostro quedara a escasos centímetros del de Keima.

"¡Muy cerca!"

Quizás hubiera podido levantarse y hacer como si nada hubiera pasado, pero desgraciadamente para ella, el impacto de su caída había logrado que el chico de las gafas se diera cuenta que debía abandonar el mundo de Morfeo si quería averiguar qué había provocado semejante ajetreo fuera de su cuerpo.

Y tal cual, Keima empezó a abrir los ojos.

Kanon nunca hubiera pensado que su vergüenza se multiplicaría por diez al verlo a él mirarla directamente antes de que sus mejillas reunieran un rubor.

Obviamente ambos desviaron la mirada intentando concentrarse en cualquier cosa menos lo que tenían enfrente.

-¿K-Kanon? ¿S-Se puede saber qué haces… encima de mí?-

-Y-Yo… esto… lo siento-

La chica le miró de reojo algo arrepentida, y más temprano que tarde se retiró de encima suyo.

Keima se reincorporó con algo de dificultad, pues desgraciadamente sus músculos aun sufrían espasmos producto de la descarga eléctrica para-nada-anormal que había recorrido su cuerpo hace un tiempesito atrás.

Y al ambos darse cuenta de la corriente que aun corría por el cuerpo del chico, los recuerdos entraron de golpe y sin piedad.

Tanto Keima como Kanon, quienes se hallaban sentados, se miraron a los ojos por unos segundos.

Y quien rompió el contacto visual fue, sorprendentemente, Kanon.

Keima entonces vio cómo la mirada de la joven se ensombrecía, y esto le alertó.

-Kanon, ¿Ocurre algo?-

Kanon le devolvió la mirada, dubitativa.

Luego miró lejos y dejó salir una risita.

-¿Sabes algo, Keima-kun? A mí realmente me gusta ser una idol-

Keima parpadeó algunas veces antes de asentir.

-Realmente me gusta cantar en público y traer alegría a la gente con mis canciones-

Nuestro prota decidió quedarse quieto mientras observaba cómo el rostro de la peli rosa alcanzaba un nivel de mortificación para nada usual en ella.

-… y aun así… me siento tan sola…-

Los ojos de Keima se abrieron un poco al darse cuenta de lo que ella quería decir.

Y antes que pudiera hacer nada, ella se volteó a mirarlo a los ojos.

La diferencia con antes era que, desgraciadamente, esta vez ella estaba a punto de llorar.

-Kanon, yo…-

-Lo sé, sé que no es culpa de Keima-kun, sé que fuiste obligado a hacer eso…-

Las manos de la chica se cerraron en un puño mientras bajaba la mirada.

-Pero aunque lo intente con todas mis fuerzas… estar lejos de ti duele…-

La boca del chico se abrió para decir algo, pero antes de que pudiera…

-Después de haber probado lo dulce que puede llegar a ser el amor y de tenerlo a mi alcance, ¿Cómo puedo vivir sin él?-

Parecía estárselo preguntando directamente, y desgraciadamente el chico entendía de donde venía.

Como idol, y sobretodo, como una idol bastante famosa, Kanon debía de estar sometida a una vida llena de un estrés para nada común.

Presión social, laboral y lidiar con problemas personales.

Todo eso, eventualmente y porque sí, supera a las personas.

Y en su caso específico, la tanda de trabajo nunca se aligeraba lo suficiente como para que se relajara como era debido.

La cosa es, que ella estaba bien llevando ese estilo de vida. Kanon pertenecía al 0.01% de las idols que de hecho sí tienen talento para el canto después de todo.

Una vez que se acabó la conquista, las cosas fueron bien, porque después de todo, ella ya no le recordaba y no lo necesitaba. Lo que es más, la elección de dejar a Keima para seguir siendo una idol dedicada a su trabajo la hizo ella y nadie más.

Pero cuando sus recuerdos volvieron meses más tarde…

Había sido una especie de shock que la había hecho, desgraciadamente, lamentar un poco su elección de ese entonces.

No era algo reprochable, a pesar que ella había estado trabajando con sus ideales renovados, todavía era humana y su mente debía tener un límite natural para soportar el estrés…

Un límite que ella alcanzó cuando Fiore la estuvo persiguiendo esa fatídica semana.

Y al recordar al chico…

No era una sorpresa que Keima se hubiese convertido de forma inconsciente en parte de un colchón mental para Kanon después de recordar todo lo que significaba su existencia para ella.

Era casi como si, después de haber comido arroz por mucho tiempo, esa persona de repente comiera una hamburguesa. Obviamente el recuerdo del pan, la carne, las lechugas y los tomates deshaciéndose en sus dientes con cada mordida, y el recuerdo de la salsa recorriendo su lengua imprimiendo sabor a cada una de sus papilas gustativas tendría mucho más peso en su consciencia.

En esencia, todo el asunto de Vintage había hecho que Kanon apreciara mucho más la existencia de Keima.

Con él se sentía a gusto, era así de sencillo.

Incluso en la pelea de hace rato.

No había un solo momento en que no se sintiera relajada y no se divirtiera al lado de él.

Y desgraciadamente…

Eso la tenía en conflicto.

Era tanto así…

Que sentía que su cuerpo se destrozaría en dos.

Algo que indudablemente la llevó a que se abrazara a sí misma para intentar mantenerse "entera".

Pero eso solo fue así hasta que un olor a humo llenó sus fosas nasales y dos extremidades se envolvieron a su alrededor.

Y al abrir sus ojos se encontró con el rostro de Keima, más en específico, se dio cuenta de que el mentón del chico estaba sobre su cabeza y de que el chico la tenía apretada en un abrazo contra su pecho.

-K-Keima…-

Al decir su nombre sin honoríficos ella logró hacer que este fuera más consciente de lo que estaba haciendo, de que abriera los ojos y la mirara fijamente, y de que se separara lentamente algo avergonzado.

Keima rompió el contacto visual por unos segundos, y luego de recomponerse, la encaró otra vez.

-Kanon… sé que ahora mismo quieres escuchar cualquier cosa menos una disculpa… y te entiendo… pero debes comprender algo-

Y lentamente los ojos de Keima adquirieron una especie de brillo que hizo que Kanon le prestara toda su atención.

-Kanon… No dejes de ser una idol-

Vale, esto la tomó por sorpresa.

-¿D-De qué hablas?-

El chico dejó salir un suspiro antes de continuar.

-Hablo de que te conozco, te conozco muy bien, y sé que tu verdadero sueño se encuentra allá en el escenario, no con alguien como yo-

Las facciones de Kanon se serenaron para continuar escuchando.

-Todo este tiempo, te ha encantado hacer lo que haces, el cantar, el dar alegría y animos a la gente, y el ser una idol son lo que te ha movido. Bajo ninguna circunstancia me pongas a mí al mismo nivel que eso-

El ceño de Kanon cayó sobre sus ojos hasta quedar perfectamente horizontal.

-Además… estoy plenamente seguro de que hay alguien mucho mejor que yo esperando por ti allá afuera en algún lugar, y lo sabes bien-

Ante esto, Kanon pudo haber gritado y escapado como siempre hacen las protagonistas de los animes.

Pero por suerte, ella ya había visto suficientes de esos animes, y había actuado en suficientes de esos dramas como para darse cuenta de que gritarle a Keima que "él no la entendía" y que "era un insensible" solo alargaba las cosas de forma innecesaria.

Así que, en lugar de hacer la escenita, optó por hacer una pregunta más directa.

-¿…y tú no eres suficiente para mí?-

Esto hizo que el chico se confundiera por unos segundos, y ante esto, la peli rosa continuó hablando.

-Keima-kun… Si yo fuera tu novia, ¿…Crees que podríamos ser felices los dos juntos?-

Ante estas palabras, Keima quedó absolutamente desarmado.

De hecho, quedó tan desarmado, que desgraciadamente no pudo pensar en una mentira apropiada que le sacara de esa situación.

-Eso es… yo ya no tengo derecho a algo como eso…-

Y lo mandó todo a la mierda.

-Kanon… tú, tú no serás feliz conmigo-

Kanon entonces abrió la boca para hablar.

-¿Y cómo lo sabes?-

-Porque lo sé-

-¡Pero no lo sabremos hasta que lo intentemos!-

Luego de esto, Keima entonces alzó la mirada y habló con total honestidad.

-Bien, hagamos algo…-

El chico se acercó a la cabeza de Kanon, y retiro los dos "cuernos" que ella ni se había percatado de que aún tenía, luego la ayudó a levantarse y la ayudó a sacudirse el polvo.

Keima entonces divisó con su vista periférica dos trozos de madera cerca del mostrador que parecían ser sillas.

Y con una señal de manos del joven, ambos fueron y se sentaron en estas luego de acomodarlas.

Kanon no entendía bien qué era lo que Keima quería lograr, pero la mirada seria en el rostro del chico, que solo aparecía de ocasión en ocasión, la hizo obedecer sin mucho ajetreo.

Luego de estar sentados, el chico miró a la chica por unos segundos antes de asentir.

-¿Keima-kun? ¿Qué ocurre?-

-Te lo diré todo-

-¿…Eh?-

-Te lo voy a contar todo, y luego tú juzgarás-

-¿T-Todo? ¿A qué te refieres?-

-Verás, lo que las diosas les contaron no era toda la historia…-

Kanon dejó que su rostro lleno de confusión hablara por ella.

-…y francamente, siendo la que fue apuñalada y quedó en estado casi-vegetativo por una semana, eres la que más se lo merece-

-Pero, ¿Por qué lo harías?-

Keima miró a Kanon con ojos serios.

-Dijiste, que creías que podrías ser feliz conmigo, e insinuaste que valgo lo suficiente como para poner en duda tu carrera por mí-

-…-

-Quiero ver, si eres capaz de decir eso después de que te cuente toda la historia-

Kanon tensó sus facciones.

"Y con suerte te darás cuenta de que lo mejor para ti es disfrutar de tu vida sin que alguien como yo interfiera en ella"

MIENTRAS TANTO EN CASA DE LOS KATSURAGIS…

-Por supuesto que sí-

La afirmación de Mari dejó tanto a Elsie como a Ayumi boquiabiertas.

-Pero, madre, si aún no te he dicho nada…-

-No me importa, acepto-

Elsie y Mari dirigieron su mirada a Ayumi, cosa que la puso bastante nerviosa.

-Esto… verá… yo-

La pobre estaba pasándola canutas para siquiera formular las palabras.

Pero al parecer, ni siquiera la pena pudo con ella, porque de un momento para otro se armó de valor y…

-Me preguntaba si podría quedarme a dormir aqu…-

-Por supuesto que sí-

Ayumi pegó un respingo al ver que Mari ni siquiera la dejó terminar su frase.

-¿E-Está bien?-

-¡Claro que sí querida! ¡Eres una amiga de El-chan después de todo!-

Dicho esto Mari revolvió el cabello de una confundida Ayumi y se fue a buscarle una toalla para bañarse.

Por supuesto que, todo esto era extraño.

No era el hecho de que Mari la había dejado quedarse, eso sí tiene sentido.

Lo que no tenía tanto sentido era que… la dejó quedarse muy fácilmente ¿Verdad?

-Que bueno ¿Verdad Ayumi-san?-

La alegría de Elsie tomó por sorpresa a Ayumi.

-S-Si…-

MIENTRAS TANTO, CON MARI…

"Por supuesto que quieres quedarte para hablar con Elsie, claaaaro que sí…"

Y desvelando en 0,2 segundos el misterio de su aparente amabilidad excesiva, Mari caminaba directo a su cuarto con una cara de sabelotodo.

Y mientras abría el armario y sacaba las cosas necesarias, desde ropa hasta la dichosa toalla, no pudo evitar suspirar con algo de superioridad.

"A veces pienso que me subestiman… soy una mujer mayor cariño, puedo ver a través de ti como si fueras una taza transparente"

Mari terminó de conseguir las cosas para la "amiga que quería visitar a Elsie" y, al hacerlo, se le quedó viendo a la toalla con bordados de olas.

-Cuando llegue la semana que sigue, tengo que preguntarle a Keima qué demonios ha estado haciendo últimamente que lo ha hecho tan popular… y decirle que lo siga haciendo-

DE VUELTA, CON EL KRANON (Te dije que lo iba a usar)…

Y allí estaba la idol, estupefacta luego de haber escuchado toda la historia.

Y es que Keima se lo había dicho todo, desde la función original de su collar, hasta el que había hecho que cerca de veinte chicas distintas se enamoraran de él.

En el transcurso y por respeto a su privacidad, él no reveló nada de información sobre Elsie, además de que, por ser un asunto bastante privado, no había revelado nada sobre las voces ni sobre su pasado.

No le agradaba tener que dejarla a oscuras, pero lo que le había dicho esa noche ya era bastante para digerir.

Además de que se aseguró de decirle que aún faltaban varios detalles, así por lo menos ella sabría que aún le faltaban cosas por enterarse.

Pero sí había tenido que contarle sobre lo de esa semana con cierta peliplata.

Keima entonces se le quedó mirando fijamente a Kanon.

Por varios segundos, que pronto se convirtieron en un par de minutos, la expresión de ella parecía una cara de póker perfecta.

Quizás, si Keima tuviera que adivinar… lo peor de todo no tenía que ser pensar en que él había estado con otras chicas, lo peor tenía que ser pensar en que pese a ser seguramente la primera persona que ella había besado, ahora todos sus recuerdos, y los sentimientos grabados en ellos se habían distorsionado.

…Y el hecho de que Apolo no hubiera aparecido para interrumpirlo en todo el rato quería decir una de dos cosas: 1) que aprobaba su decisión de contarle todo a la chica, o 2) que le odiaba por ello.

No se atrevería a preguntarle qué estaba pensando.

No le exigiría una respuesta.

Tampoco le pediría perdón.

Seguramente ella le odiara… y no la culparía jamás.

"Pero con esto, ahora ella es libre de elegir qué hacer con su vida"

Porque debido a haber sido apuñalada y haber pasado toda esa semana en coma, ella se merecía por lo menos eso.

"Y ahora, lo más seguro es que te des cuenta Kanon… no vas a ser feliz eligiendo a alguien como yo, es mejor que sigas con tu vida y encuentres a alguien más, no vale la pena que hagas ese…"

-No me importa-

-¿…qué?-

(Woah…)

-Dije…-

De repente Kanon se levantó de su asiento y caminó hasta quedar frente a Keima, logrando así que el chico la mirara desde abajo sorprendido.

-…que no me importa-

La mente de nuestro prota tuvo que luchar contra ella misma para intentar comprender qué demonios estaba pasando.

-…espera, Kanon, ¿Sí te das cuenta de lo que estás diciendo?-

-¿Qué no me importa que hayas estado con otras chicas? Sep, eso dije-

Llegados a este punto Keima se levantó también de su asiento y ambos quedaron frente a frente, pero a pesar de la mirada inquisidora de Keima, Kanon no titubeó ni un segundo, algo que genuinamente hizo que el chico se sorprendiera.

-¡Pero ¿Por qué?!-

-Porque confío en ti-

Esta noche Keima no se iba a dejar de llevar sorpresas, eso era seguro; quedar confundido se estaba volviendo una rutina para él.

-Confío en el Keima-kun que se sonrojaba cuando me acercaba a él, confío en el Keima-kun que jugaba a juegos todo el rato como un niñito pequeño, confío en el Keima-kun que cumplió con su palabra de ayudarme a mí y a las hermanas de Apolo, pero más que nada…-

Ella se acercó más y más, forzándolo a él a retroceder, hasta que se dio contra la pared en la que, curiosamente, se hallaba el ahora chamuscado interruptor del bombillo. Y entonces no le quedó de otra que encararla a ella.

-Más que nada, confío en el Keima-kun quien, pese a decirme sobre cómo besó a muchas otras mujeres, parecía querer llorar mientras me lo contaba a mí-

Luego ella llevó su mano hacía el rostro del chico, y con el dorso del dedo recogió una pequeña lágrima que él ni siquiera sabía que se había formado.

Luego Kanon retiró su mano, y contemplo el líquido cristalino sobre su dedo.

-…Un chico que no presume de haber besado a tantas mujeres es bastante raro-

Keima ni siquiera supo de dónde salieron las siguientes palabras…

-P-Pero, podría estarte mintiend…-

-Tus cejas-

-¿Eh?-

Kanon alzó la mirada y señalo a los dos montículos de pelo sobre sus ojos con una sonrisa conocedora.

-Cuando lo pienso bien, había veces cuando hablábamos en que tu rostro parecía algo rígido…- La tristeza de lo que eso implicaba la hizo detenerse por unos segundos, pero rápidamente se recuperó -…pero ahora tiene sentido, estabas actuando… y ahora que sé eso, no podrás engañarme tan fácilmente-

El chico se llevó los dedos hacia sus líneas de pelo y las examinó meticulosamente con las yemas de sus dos índices, todo mientras la veía intentando comprender.

Pero por alguna razón, Kanon ni siquiera esperó a que formulara la pregunta para responderla.

-Puede que mi forte sea cantar, pero también he actuado en varios dramas, estoy familiarizada con todo lo que tenga que ver con actuación, así que tranquilo, no vas a poder mentirme, por lo menos no tan fácilmente-

El tono de orgullo en su voz fue decayendo poco a poco igual que su mirada, hasta que esta última miró directamente al pecho del joven.

Luego tomo su puño, y le dio un suave golpecito, justo donde debería de estar su corazón.

-Y además, hay otra cosa que debo decirte…-

El chico, ya habiendo recibido tantas sorpresas en un mismo día, no se molestó en reaccionar y solamente le siguió la corriente.

-Lo que dijiste sobre alguien especial allá afuera esperando por mí… lo siento, pero está mal-

Los ojos del joven parpadearon mientras ella proseguía.

-Cuando eres una idol tan ocupada como yo, tienes la fortuna de ir y viajar a muchos lugares y conocer gente (principalmente trabajadores) diferente, y es por eso que lo sé-

-¿…qué cosa?-

Kanon ni siquiera había alzado la mirada desde que había empezado a hablar.

-Que en este mundo, ¡hay muchos hombres buenos!-

Luego ella deshizo su puño en una palma y la presionó con algo más de fuerza sobre el "corazón" de Keima.

Esto hizo que por acto reflejo el chico pusiera su mano sobre la de ella.

Pero una vez que lo hizo, ella colocó su otra mano sobre la de él, aprisionándolo en un sándwich de carne y calor.

-Hay muchos hombres buenos, de verdad que sí, los hay altos, bajitos, medianos y bonitos, los hay con dinero y sin él, y los hay con toda clase de circunstancias posibles-

Luego su voz se hizo algo más débil.

-…Pero es por eso mismo, que no quiero a alguien así-

Keima intentó comprender lo que ella había dicho, pero nuevamente, ella no le dejó.

-No quiero solo un "buen" hombre… te quiero a ti-

Vale, el sonrojo que surcó el rostro de Keima fue tan inevitable como era de intenso, en parte por las palabras, y en parte porque Kanon había levantado su mirada en el momento justo para dar la mayor impresión.

-Hombres que sean amables y justos los he conocido por todos lados… pero un chico que sea capaz de comprender a la gente hasta la médula, que saque buenas notas en todas las materias pese a estar todo el rato con una consola…-

Kanon tuvo que parar para reírse por unos segundos antes de continuar.

-…Un chico no se acobardó y fue capaz de poner fin a un conflicto de seres de fantasía arriesgando su vida… y finalmente, un chico al que no le importó hacerse odiar por una chica solo para garantizar que ella fuese feliz… solo he conocido uno de esos, y puedes apostar, a que no lo voy a abandonar sin dar pelea-

El aliento del chico, si es que tenía aun, se le escapó por la boca en una última oración.

-…E-Eso es…-

-¿Egoísta? ¡Por supuesto que sí! ¡El amor nos hace así! tú lo sabes bien ¿Verdad?-

La suave sonrisa de Kanon solo logró mandar a Keima más a la estratósfera.

Luego ella se separó, y se dirigió a la salida del edificio.

Pero antes de desaparecer por el umbral de las escaleras, se detuvo para decir una última cosa.

-Aunque, sí tuviste razón en algo, y es que no quiero dejar de ser una idol todavía… ¡…Así que la respuesta es simple!-

El chico entonces se giró para verla voltearse y dirigirle una señal de paz con la mano.

-¡Solo tengo que tener las dos! ¡Seguiré siendo una idol! ¡Y también estaré contigo!-

Y con estas palabras, finalmente se largó del recinto, y con ella, la fuerza que aún mantenía las piernas de Keima en su lugar se derrumbó y le hizo caerse de rodillas al suelo.

El chico solo miró sus manos temblorosas mientras confirmaba, gracias al espejo en el suelo, lo sonrojado que estaba.

-Hay que ver… solo necesitó unos minutos para desarmarme… cuando se pone seria, Kanon da miedo-

UNA HORA MÁS TARDE, EN LA UNICA CASA QUE HAS VISTO EN ESTE CAPITULO…

Después de haberse bañado, y de haberse vestido con una pijama vieja de la Madre de Keima, Ayumi se encontraba en el cuarto de Elsie charlando con ella.

-Entonces, dices que ¿Este era tu cuarto?-

-¡Sip! Según me dijo Haqua, Nii-sama lo usó mientras buscaba a las diosas porque en su habitación estaba Kanon-chan-

"Entonces me mintió…"

No es que fuera una ocurrencia inusual, y ahora sabía que había tenido una razón para hacerlo en primer lugar, así que no era como si le molestara… tanto.

Pero lo que sí había surgido era curiosidad.

…Entonces Ayumi hizo algo un tanto atrevido.

-Elsie, ¿Puedo ir al baño un segundo?-

Elsie quien se encontraba acomodando el futón donde ella dormiría esa noche para prestarle a Ayumi su cama, ni siquiera lo pensó mucho.

-¿Eh? Ah, claro, el baño queda justo al lado de mi cuarto-

Ayumi asintió y salió de la habitación con su ahora pijama amarillo.

Pero tú, yo y todo el mundo (salvo Elsie) sabemos que esa no va ir al trono.

EN EL PASILLO…

Al salir, Ayumi se giró hacia las dos puertas a la izquierda que ella no había tocado antes cuando entró en la casa aquella vez.

Había asumido que una de ellas daba a la habitación de Elsie, pero…

"Me pregunto, ¿Cuál de ellas es la de Katsuragi?"

Entonces ni corta ni perezosa, Ayumi se dirigió a la habitación que quedaba al fondo del pasillo a la derecha.

"¿Será esta?"

La chica tomó el pomo de la puerta, la abrió, y entró.

DENTRO DEL "CUARTO"…

"Woah, está escuro aquí"

Sus dedos se volvieron sus ojos y empezaron a revelarle la textura de la pared a su izquierda y derecha… hasta que dio con el interruptor.

Y justo entonces, cuando la luz se encendió, se dio cuenta de que estaba en… ¿Una librería?

"Espera, no… ¿Esos son juegos?"

Ayumi caminó, lentamente y algo sorprendida, hasta una de las estanterías y, mientras sus ojos paseaban por la gran cantidad de títulos que seguramente no se aprendería, sacó un juego de las entrañas del armatoste.

"Eh… si, es un juego"

Lo ojeo, lo giró y lo siguió ojeando.

Luego, sin comprender la belleza que en él solo Keima veía, ella se giró después de dejarlo (con mucho cuidado) en dónde iba.

Era extraño, desde siempre ella había tenido la idea de que los otakus eran tipos asquerosos que mantenían un desorden bastante grande y que solo se concentraban en jugar y ya.

Pero de acuerdo a esta habitación…

"Supongo… woah, venga, es que ni sé qué suponer"

Es decir, instintivamente algo en su cabeza le decía que esto que estaba presenciando era algo bueno, pero es que aún no sabía por qué se supone que lo era.

Caminó unos momentos, admirando incluso el banquito que el chico usaba para llegar a las partes más altas.

"Son… muchos"

Ayumi no podía dejar de mirar títulos de un lado a otro.

De consolas viejas, nuevas, y de computadora.

De repente por la cabeza de la chica pasaron toda clase de momentos en los que Keima decía "locuras" y se ponía a hablar tan en serio sobre su "mundo".

"¿Tan en serio se los toma?"

Osea, ¿Qué no era solo un otaku hablando de cosas de otakus? ¿De verdad le encontraba algo digno a jugar todo el tiempo? ¿No lo hacía solo para saciar una especie de fantasía perversa en la que las chicas de los juegos se enamoraban de él sólo porque era incapaz de lograrlo en el mundo real?

"En un sentido… supongo que nos parecemos"

Luego se alejó del estante que estaba mirando, y se dirigió a la puerta.

AFUERA DE LA LIBRERÍA…

Ayumi cerró la puerta lo más silenciosamente posible, ya todos deberían haberse dormido después de todo.

Luego centró su mirada en la puerta marrón de enfrente.

"…"

Sin saberlo, su mente había entrado en una especie de transe.

¿Cómo sería su cuarto?

El cuarto del chico que le gustaba.

Quería verlo.

Poco a poco, paso a paso.

Su corazón palpitaba más rápido con los segundos.

Posó su mano en el pomo.

Lo giró… y entró.

ADENTRO…

"…D-Debe ser un chiste"

Aparte de la extraña ventana abierta que decoraba el fondo de la habitación, la luz de la luna que entraba a la habitación le reveló a los seis imponentes televisores pantalla plana que ocupaban la pared de la izquierda.

Y los cables que salían de estos la condujeron hasta las consolas debajo.

"Son demasiadas…"

Luego de inspeccionarlas todas, decidió apartar la mirada un poco.

E inevitablemente sus ojos cayeron sobre la silla en el centro.

Atornillada.

Acolchada, y…

"¿Controles?"

Luego miró de la silla a las consolas, de las consolas a los televisores, y de los televisores a la silla.

Luego se rascó la nuca y, antes de pensarlo, caminó hacia la silla.

"Así que acá es donde se sienta a jugar todos los días…"

Recorrió el cuero con la yema de sus dedos… y luego dejó salir un gran suspiro.

"Ah por favor, ¿Por qué me enamoré de alguien así? Yo no le prestaba mucha atención a enamorarme, pero incluso yo esperaba a alguien más… ¿Are?"

¿Más qué?

"Más… ¿Normal?"

¿Y estás bien con eso?

"Yo… supongo que, puede que no esperaba a alguien tan…"

¿Tan qué?

"Es solo que… a veces es algo extraño…"

¿Y eso es malo?

"No es que sea malo… es solo que a veces es…"

¿…Patético?

"E-Eso es…"

¿Es malo que se entusiasme con lo que le gusta?

"No es malo, es que de ahí a insultar a la gente…"

¿Y a él no lo insultan todo el tiempo?

"…"

"…Vale, venga, es que han pasado muchas cosas, no esperaba que mi primer amor fuera a ser alguien tan… único, hay muchas cosas que no sé de él… y eso me inquieta. Cuando pienso en que ha estado jugando juegos casi toda su vida, y luego miro esto y el otro cuarto siento que no lo entiendo, no entiendo por qué jugar, y más aún juegos de enamorar chicas… si quería tomarse algo en serio, ¿Por qué no correr, o jugar tenis?"

¿Por qué no se lo preguntas?

"Preguntar…"

Si, preguntar, si le preguntas a lo mejor se da cuenta de que te interesa lo suficiente como para pedirle una explicación.

"…"

Ayumi pensó en eso por algunos segundos… hasta que se dio cuenta de algo.

¿Quién demonios estaba diciéndole todo eso?

"…Mel, ¿Eres tú?"

"Oh, me descubriste"

"Hah, me asusté por unos segundos, ¿Por qué lo hiciste?"

"Es un viejo hechizo que usaba con mis hermanas… es como si me dejara hablar con ellas sin que lo supieran, supuse que te ayudaría"

"Hoy hablas más que de costumbre"

"Si, eso creo… bueno, me voy a dormir"

"¡¿YA?!"

"…"

"¿M-Mel?"

"…"

-Hah, es increíble lo rápida que es para dormirse…-

Ayumi entonces se percató de que, en medio de la conversación, había terminado por sentarse en la silla (no preguntes cómo).

Antes de pensarlo se levantó rápidamente.

Luego miró hacia la cama.

"Jo, parece como si no la usara mucho"

Se acercó a la cama.

Y solo en ese momento, se le pasó por la cabeza un detalle particular.

"Según dijo Elsie hace rato, él todavía no ha llegado, es una suerte que no se encuentre aquí, de otra forma esto hubiera sido muy incómodo… pero si no está aquí, ¿Dónde está?"

Mientras pensaba esto, el amarillo dorado de su pijama se mezcló poco a poco con el gris de las sábanas de Keima, simplemente se había sentado en el borde de la cama.

Luego miró de nuevo a los televisores, y luego ojeó lo que la Luna le permitía del cuarto.

-En un sentido… creo que ya puedo ver porqué pensé que nos parecemos-

Por supuesto, no era tan complicado, pues lo que ella había visto en el cuarto del chico se parecía mucho al cuarto de otra persona que ella conocía.

…El de ella.

Aunque no era ni tan exagerado ni tan obvio como el de Keima, su propio cuarto tenía un montón de cosas referentes a atletismo y deportes.

Mierda, incluso varias de sus camisas tenían tema de corredoras o deportistas. E incluso uno de sus hobbies era ir a la tienda de deportes y quedarse mirando a los tenis deportivos de la vitrina y compararlos unos con otros (Pero eso era un secreto algo privado, qué bien que tú eres el lector ¿Verdad?)

Y los sábados por la noche, se quedaba mirando el canal de deportes a las 9 pm, esperando a que pasaran el especial de atletismo… y a las 10 veía el de los animales más rápidos de la historia…

En resumen: Ella era casi tan fanática de los deportes (y del atletismo en específico) como había visto que él lo era con los juegos.

Así que, visto lo visto en las dos habitaciones…

-Nos parecemos mucho… ¿Será esa la razón por la que me siento así por él, incluso después de haberme enterado de lo que había tenido que hacer?-

¿O era algo más inocente?

Quién sabe.

Luego se miró a si misma sentada sobre su cama sin mucho pudor, cosa que hizo que algunas gotas se formaran en su rostro.

-Si él me viera ahora, pensaría que estoy aquí porque quiero dormir con él, ¿Verdad?-

-¿Eh? ¿Tú también?-

Al instante, Ayumi se giró para darse cuenta de que había una chica de pelo marrón rojizo parada en el umbral de la puerta con una caja extraña en sus manos.

Bien, lo de la caja era lo de menos… el asunto era que la chica estaba desnuda.

-…-

-…-

-¿…Quién eres tú?-

Con un tono de voz tembleque, la corredora intentó mantener una cara sutil, pero hasta yo jugando al Dark Souls estaba teniendo un mejor momento…

-Ah, mi nombre es Yoshiaki Keiko, ¿Has visto al Dios caí… a Katsuragi-san por aquí?-

"¡ASÍ QUE SÍ LO BUSCABA A ÉL!"

-Esto… t-tú… ¿Le conoces de algo?-

-Bueno… no exactamente-

El hecho de que la tal Keiko se pusiera un dedo en el mentón y se pusiera a pensar era bastante bizarro para Ayumi teniendo en cuenta que… ¡Que estaba desnuda coño!

"¿E-Esto es un sueño? Es un sueño ¿Verdad?"

Más temprano que tarde Keiko empezó acercarse a Ayumi algo extrañada de que no continuara con la conversación.

-Emm… ¿Pasa algo?-

Los tics en los ojos de Ayumi se hicieron más graves al tener a la chica más cerca aún. Keiko era más alta que Keima, y por transición, que ella (aunque no tanto). Eso y que tenerla tan inocentemente hablando con ella mientras estaba desnuda no mejoraba nada.

"Que bien que las luces siguen apagadas"

-N-No, nada de nada…-

Ayumi tenía mucho miedo de preguntar lo que quería preguntar. Pero en vista de que esta situación parecía que sería para el arrastre, y de que realmente, realmente necesitaba saberlo por el bien de su paz mental…

-Y, esto, Keiko-san… ¿Q-Qué haces tú aquí?-

-Pues yo vine a acostarme con él la verdad...-

La piel de Ayumi palideció al instante.

-…Pero si no está aquí pues ya ni modo, supongo que me iré a trabajar-

Y dicho esto a una blanca como el papel Takahara Ayumi, Yoshiaki Keiko fue y puso la caja que tenía en las manos debajo de la cama, de donde, por cierto, también sacó sus ropas…

"¡¿INCLUSO SUS BRAGAS?!"

El tic en los ojos de la chica se extendió rápidamente al resto de su cuerpo.

-Bien, gusto en conocerte, Takahara-san-

Y con esto hecho, Keiko se fue.

Ayumi esperó unos momentos antes de reaccionar apropiadamente…

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!"

Jo, pues se le zafó un tornillo… veamos otra vez.

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…¡"

Yo… creo que esto va para rato…

A ver.

"¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…!"

…Sep, un laaargo rato.

MIENTRAS TANTO, CON KEIMA…

El chico había salido con la intención de relajarse…

"Y en cambio lo que consigo es una pelea contra Kanon"

Luego Keima se miró su enrojecida mejilla.

"Y por si fuera poco…"

Flashback

Después de haber salido de la casa, Keima se arregló las ropas e intentó quedar lo más limpio posible, desgraciadamente para él, lo estaba haciendo mientras caminaba

Entre eso y que era de noche y no se esperaba a otras personas, sobre todo en un callejón tan pequeño, no notó la mujer que estaba agachada amarrándose las trenzas.

Y lo que tenía que pasar, pasó.

-¡Woah!-

-¡Kya!-

Keima y la mujer, que parecía de unos veintitantos cayeron con un ruido seco, él se tropezó con ella, y ella, al ser empujada por las piernas de él, terminó rodando.

Por supuesto que, cuando Keima se levantó, se alarmó de verla tumbada a su lado en el suelo agarrándose la cabeza.

-Ah, disculpa, ¿Estás bien?-

El chico se extendió para ayudarla, pero ella se levantó antes de que lo hiciera.

-Si, lo estoy, ten más cuidado…-

Pero desgraciadamente el golpe en la cabeza hizo que ella tropezara al levantarse, y desgraciadamente, se le vino encima al pobre de Keima.

primera vez que veo que algo así ocurre con una que se cae encima de un chico.

Obviamente, la chica terminó con sus dos "parachoques" sobre la cara de Keima.

Y este, que se había quedado en el suelo inmovilizado por su peso, solo pudo articular…

-Cariño mío...-

"¡NOOOOOOO! ¡OTRA VEZ NOOOOO!"

-Sentirás olor a esencia…-

"que alguien me mate"

-Pues me acercaré con gran disimulo…-

"Keima Katsuragi, definitivamente naciste bajo la estrella equivocada…"

-Y un poco más notarás mi presencia…-

"¡TE ODIO MUNDO REAL!"

-¡CUANDO TE LA META POR EL CU…!-

Fin flashback

Keima dejó salir un profundo suspiro mientras su mano tocaba la piel al rojo vivo que ahora conformaba su cachete izquierdo. Bueno, si lo que quería era despertarse, ya lo había hecho, definitivamente estaba despierto ahora.

El pobre ya ni quería quejarse, solo quería irse a la seguridad de su hogar.

Además, caminar de noche cuando no había muchas personas en la calle le permitía a la brisa nocturna saludarlo con el cariño suficiente como para que su cuerpo se templara en respuesta. Sus pies dejaban de sentirse pesados y la frescura se le metía por las mangas, el cuello de su camisa y por los agujeros de su pantalón.

"De vez en cuando, esto no está tan mal…"

Pero todo lo bueno tiene que acabar.

Así que Keima tomó rumbo a su casa porque, francamente, ya se había cansado mucho tanto física como mentalmente contra Kanon.

AL LLEGAR A SU CASA…

"Últimamente me siento como si estuviera en un RPG, yendo de un lado a otro, no ha habido ni un solo día en que no me haya pasado algo"

Luego, se detuvo por unos segundos y miró al suelo.

"Además… a partir de mañana voy a tener que investigar lo otro…"

Y eso eran, por supuesto: Sus conquistas. Pero…

"Ya tendré tiempo para actuar mañana, por ahora tengo que formular un plan"

Y dicho esto, se dirigió al interior de su casa.

EN LAS ENTRAÑAS DE SU HOGAR…

Obviamente no quería molestar ni despertar a nadie, pues ya era tarde y seguramente todos estarían durmiendo. Así que se quitó los zapatos lo más rápido que pudo e intentó no hacer ruido mientras se desplazaba a la Nevera a por un vaso de agua, y luego se movía hacia la puerta que daba a la "casa" como tal, para finalmente alcanzar su cuarto.

Y luego de subir las escaleras, y de estar frente a la puerta de su habitación, dejó salir un suspiro de alivio.

Y digo alivio porque con su suerte, que apareciera un perro de la nada con ganas de violarlo no hubiera sido precisamente algo extraño.

Luego abrió la puerta, entró, la cerró… y prendió la luz.

Un error bastante entendible, teniendo en cuenta que no se esperaba a ver a Ayumi con un pijama y una caja de condones mirándolo a la cara fijamente.

Resulta que, en su curiosidad por saber qué demonios cargaba Keiko en sus manos, Ayumi se había dado a la tarea de inspeccionar el recipiente cúbico luego de que la primera se fue.

Y no había prendido la luz, porque no quería encandilarse ahora que sus pupilas se habían adaptado a la oscuridad que había.

-…-

-…-

-…-

-…-

-…Si, esto debe de ser un sueño-

Keima entonces se frotó los ojos con el reverso de los dedos, y al volver la vista hacia Ayumi, comprobó que… seguía ahí.

Keima entonces empezó a sudar frío (si le dieran una moneda por cada vez que empieza a hacerlo…)

-A-Ayumi, esto, esto es un sueño, ¿Verdad?-

-…-

El silencio de Ayumi lo confirmó todo.

Keima arrugó la cara, y miró de Ayumi a la caja, y de la caja a la ventana.

Obviamente lo malinterpretó todo.

-¡No me vas a violar mujer!-

El chico intentó escapar, pero al intentar girar el pomo…

"¿¡BLOQUEADO!?"

MIENTRAS TANTO AFUERA DEL CUARTO…

-Eres un buen padre Keiichi-

Y dicho esto, el papá del año dejó la llave pegada de la cerradura, de forma que la puerta sí pudiese ser abierta desde afuera, y se retiró a intentar conciliar el sueño… otra vez.

DE VUELTA EN EL CUARTO…

Keima entonces se giró otra vez solo para encontrarse a Ayumi brincándole encima justo como una solterona de cuarenta le brincaría encima a un veinteañero… quizás no fue la mejor alegoría.

-¡Espera! ¡Déjame que te lo explique!-

La chica estaba tan desesperada, que se olvidó de que la caja que tenía en las manos estaba semi abierta, y para cuando los cuerpos de Keima y ella hicieron contacto, no solo cayeron al suelo de forma sonora y estrepitosa…

…Sino que los contenidos de la caja se desperdigaron por todos lados.

-Auch, eso dolió-

Ayumi fue la primera en quejarse, pues había chocado su cabeza con la de Keima.

-Pues no haberme brincado encima para empezar… auch-

El pobre de Keima, por su parte, había recibido el peso de Ayumi, y también se había dado contra el suelo.

-Pues eso es tu culpa, ¡Si no te hubieras puesto a decir cosas raras yo…!-

Y ella no pudo seguir hablando.

-A ver, ¿Quién fue la que se apareció en mi cuarto con una caja de cond…?-

Y sus palabras murieron en su boca.

Porque como era obvio, al haberse lanzado sobre él de esa forma, lo más lógico era que sus rostros terminaran muy cerca el uno del otro.

Ambos podían escuchar y sentir la respiración del otro, podían escuchar qué tan rápido iba y qué tan rápido empezaba a acelerarse.

Ambos podían sentir el calor que emanaba del cuerpo del otro.

Ambos podían ver el nerviosismo en los ojos casi desorbitados del otro.

Ambos podían casi escuchar el latir del corazón del otro.

Y ambos podían ver, la gran cantidad de condones que había en el suelo.

Y poco a poco, como una piedrita cayendo en foso sin fondo, ambos se percataron realmente de la situación en la que se encontraban.

Ellos dos solos.

Tarde en la noche.

Habitación sellada.

Condones sin usar.

Y en esa clase de escenario, a ambos les fue casi imposible apartarse el uno del otro.

-M…Muévete…- fueron las débiles palabras de Ayumi.

-M-muévete… tú- fue la casi inaudible respuesta de Keima.

Pero contrario a sus palabras, ambos fueron acercando sus rostros poco a poco hasta que… ocurrió.

Sus labios se tocaron, y pese a ser un beso muy directo y sin ninguna intención lasciva detrás, se sintió como si esa pequeña piedra, de pronto se volviera una bomba nuclear.

Y la onda expansiva no se detuvo solo en sus rostros, la sangre enrojeció la piel de ambos por todo el cuerpo hasta llegar a los pies sin mucho esfuerzo.

"Ah… ahora lo entiendo… simplemente me gusta estar con él"

Las pupilas de ambos temblaron al separarse y mirarse a los ojos.

Pero ambos entendieron la respuesta:

Sí.

Y entrecerraron los ojos mientras ella dejaba caer su cuerpo poco a poco y con algo de miedo, sobre el suyo, y mientras él usaba sus codos para subirse más.

Ella entonces se aferró a sus hombros.

Ambos sintieron el aliento del otro sobre sus bocas.

Ambos veían el visto bueno en la reacción del otro a sus avances.

Ambos escucharon a Elsie hablar desde la puerta.

-¿Nii-sama? Se escuchó un ruido muy fuerte ¿Ocurre alg…?-

-…-

-…-

-…-

Elsie no sabía bien qué debía pensar de lo que estaba viendo. Si los tics en sus ojos fuesen una representación de sus pensamientos, entonces estos serían muy descontrolados. Y si no sabía qué pensar, imagínate tú como le iría hablando.

-A…ah…¡Ah!-

Keima y Ayumi se separaron lo más rápido posible e intentaron explicar la situación.

-E-Elsie, escucha, esto no es lo que parece…-

-¡Sí! ¡Yo solo estaba ayudándolo a quitarse una lagaña! Y, bueno, nos caímos y…-

Elsie, aun en estado de shock, miró alrededor de ellos, fijándose en la cantidad de sobrecitos morados (Ah sí, se me olvidó decir que eran morados), y luego se fijó en la gran caja blanca con detalles morados que decía "¡Condones extra delgados para mejor sensación!".

Luego Keima y Ayumi volvieron a mirar los dichosos condones, se miraron entre ellos y luego, con cara de arrepentimiento, se pusieron en dogeza frente a la demonio, y hablaron al unísono.

-¡Lo sentimos!-

Y Elsie, quien aún se encontraba parada en el umbral de la puerta, dijo algo muy, muy, muy raro… o no, dependerá de cómo lo veas.

-¡Discúlpenme!-

Acto seguido cerró la puerta, dejando tanto a Keima como a Ayumi como dos pendejitos y, curiosamente, con el mismo pensamiento:

"¿…ha?"

Luego se miraron entre ellos, y al recordar lo que había pasado hace unos minutos atrás, no pudieron evitar desviar la mirada bastante sonrojados.

-B-Bien, supongo que lo mejor será que me vaya…- dijo sensatamente la corredora.

-S-S-Sí, buenas noches- dijo Keima de forma bastante tímida.

-Sí, igual-

Y antes de que todo se pusiera más incómodo, Ayumi se decidió a irse de la habitación.

Pero al llegar a la puerta se encontró con un problema fundamental.

-¡¿Está cerrada?!-

-¡¿Sigue cerrada?!-

Keima se acercó y, al verificarlo, se dio cuenta de que el pomo de la puerta estaba igual a una chica en un día en que tenía la regla y su novio le pedía que fueran a la piscina: No cedería.

Keima habló con algo de frustración.

-Tiene que estar bloqueada desde afuera…-

Ayumi dejó salir un suspiro bastante hondo, antes de preguntar.

-Y ¿Ahora qué?-

-Pues, supongo que la única salida es mi ventana… a no ser que quieras que llamemos a mis padres-

Ayumi negó con la cabeza ante la última proposición.

-Pues… la ventana-

Ambos se giraron a ver la ventana.

-Ah, ¿Y quién baja?-

-Sugiero que seas tú-

Ante esto Ayumi se molestó un poco.

-¿Eh? ¿Y por qué yo?-

-Estamos en un segundo piso, a menos que usemos mis sábanas para crear una especie de cuerda, cosa que luego hará que mi mamá me mate por haberlas estirado, no seré capaz de bajar sin romperme como mínimo una pierna. Tú en cambio eres una atleta, y por si fuera poco tienes una diosa dentro-

-Mel está dormida la mayor parte del día, y que sea una atleta no quiere decir que tengo mágicamente un escudo anti-heridas, además yo corro, no salto-

La mirada de una se enfrentó al otro.

E iban a continuar así… de no ser por el desquiciado trueno que se escuchó seguido de la alocada lluvia que empezó a caer.

Y una vez que le ventarrón hizo que las gotas de lluvia empezaran a meterse en la habitación, Keima solo pudo reaccionar de una manera.

-las consolas, ¡Las consolas!-

Ni corto ni perezoso el chico se lanzó y cerró la ventana lo más rápido que pudo.

-Bueno, eso lo zanja, nadie va a salir por la ventana, ¿Alguna otra idea?-

Ayumi entonces miró de la ventana a la puerta y de la puerta a la ventana.

-Lo mires como lo mires estamos atrapados-

Luego ella simplemente se sentó en el borde de la cama del chico, y se rascó la nuca.

-…¿Tienes algún juego de cartas en esta habitación?-

-No-

-¿Algún juego de mesa?-

-No-

-¿Algo? ¿Lo que sea?-

-Tengo galges, pero…-

-¿Pero?-

-…no estoy seguro de que te vayan a gustar-

Ayumi parpadeó varias veces ante eso.

-¿Por qué lo piensas?-

Keima la miró extrañado.

-¿? ¿Si te interesan?-

"Ahí está"

Él lo disimuló muy bien, pero oculto en sus ojos, estaba esa misma emoción, ese mismo brillo que ella tenía cada vez que hablaba sobre atletismo.

"Supongo que, cuando todo el mundo se burla de lo que te gusta, es difícil mostrarles que te entusiasma, pero no hay duda, es lo mismo"

-N-No es que me interese volverme una jugadora, es solo que… bueno… te gustan a ti así que…-

Al comprender lo que ella quería decir, Keima solo pudo apartar la mirada, y pensó por un par de segundos antes de responder.

-Bueno, uno de ellos es sobre magos que pelean usando sirvientes invocados del pasado, uno es sobre un tipo que tiene que hacer que se enamoren de él para salvar su pellejo, otro es sobre una academia de magos donde hay siete chicas que representan los pecados capitales, el otro es sobre de coches que…-

-¡Eso! ¡Juguemos eso!-

A Keima le tomó varios segundos procesar lo que ella acababa de decir.

-…¿Qué…dijiste?-

-¡El de coches! ¡Juguemos ese!-

Al ver la emoción en el rostro de Ayumi, Keima fue incapaz de no tomársela en serio.

-B-Bien… entonces…-

Ni corto ni perezoso, Keima hizo su mejor esfuerzo para ignorar el dolor de cabeza y prendió el televisor, la consola y colocó el juego para Ayumi en el modo P1 vs CPU.

Le entregó el control a la chica, y esta, emocionada, eligió a uno de los personajes que parecía que aceleraban bastante rápido y tenían mucha velocidad a cambio de control y peso (Me pregunto ¿Por qué será?)

Ayumi entonces jugó y jugó.

Lo que sorprendió a Keima fue la mirada embobada en su cara mientras jugaba.

Intentó mirar a la televisión, pero igual su cabeza dolía, así que no era mucha sorpresa que, luego de enseñarle a la chica a jugar, se hubiera quedado mirándola todo el rato.

Pero, bueno, que la miraran tanto no era algo con lo que Ayumi se sintiera cómoda.

-Esto, Katsuragi… ¿Tengo algo en la cara? ¿Por qué me miras tanto?-

El chico no se inmutó demasiado, eso o lo disimuló bastante bien. En su lugar, simplemente bajó la mirada mientras la lluvia continuaba allá afuera.

-¿No te parece extraño?-

-¿Eh? ¿Qué cosa?-

-Pues eso, que estás en mi cuarto jugando a mis juegos, y todo eso…-

Ayumi entonces miró al control por unos segundos. Luego miró al claramente confundido Keima.

-nee, Katsuragi, ¿Puedo hacerte una pregunta?-

El chico dirigió su atención a ella.

-¿Cuál?-

-¿Me gusta la comida picante?-

Keima parpadeó por unos instantes antes de responder.

-No, no te gusta, prefieres las cosas dulces, pero no puedes comerlas porque eso arruinaría tu…-

-Mi dieta-

Ayumi quiso verificar si Keima se había dado cuenta de lo que ella le había querido mostrar, pero al ver que todavía no lo hacía…

-Del uno al diez, ¿Qué tanto me gusta correr?-

-Te gusta tanto que podrías hacerlo toda tu vida y no te cansarías de ello-

-En los exámenes de mates, ¿Cuál suele ser mi nota?-

-Oscila entre los 20 y los 40 puntos-

-Y los zapatos deportivos que más me gustan son…-

-Los tacos deportivos, porque como corres a una velocidad muy alta y no quieres hacerte daño prefieres tener algo que te dé agarre contra el suelo en caso de que tengas que frenar-

-…-

-…-

Ayumi cortó el contacto visual avergonzada.

"E-Eso último no se lo he dicho a nadie…"

-Pero, ¿A qué quieres llegar con esto?- dijo Keima con tono inquisitivo. Y Ayumi, resignada a que no lo entendería él solo, decidió responder.

-Eso, ¿Tienes ideas de la cantidad de cosas que sabes de mí?-

-…-

-¡Sabes un montón! ¡Sabes más que mis amigas más cercanas!-

-…-

-¿¡Eso no te parece extraño!?-

-Bueno, pero es que yo tenía que hacerlo, tenía que conquistarte por…-

-Lo sé lo sé, ya me lo explicó Vulcan-san, pero a lo que quiero llegar… es que no sé casi nada de ti en comparación-

Keima la miró fijamente a los ojos.

-¿Y eso es malo?-

-¿Qué si es malo? ¡Tiene todo de malo! ¡No sé nada del chico que me gusta y a él lo único que le falta es saber a qué hora nací!-

-Naciste a las…-

-¡No me importa a qué hora nací!-

Ella tuvo que hacer un esfuerzo para calmarse, y proseguir…

-Solo digo que… no eres una mala persona como pensé aquella vez…-

La escena de aquella noche en el tejado cuando ella lo pateó después de haber rechazado a Chihiro resonó en la cabeza de Keima.

-…y cuando me enteré, pues, de alguna manera… creo que me enamoré más de ti-

La temperatura en el rostro de Keima subió por unos largos segundos antes de volver a bajar.

-Pero entonces, me di cuenta de que ya no era la única que te perseguía, y luego entré en conflicto… sé que era algo oscuro pensarlo, pero igual la idea entraba y salía de mi cabeza: ¿Realmente vale la pena perseguirte a ti, siendo que hay otras cinco chicas haciéndolo también? ¿No podía solamente dejarte ir y enamorarme de alguien más?-

La mirada de Ayumi se enserió y encaró a Keima desde su asiento.

-Pero lo más importante fue… ¿Por qué, a pesar de todo eso, mi corazón sigue latiendo cuando estoy contigo?-

Ayumi entonces sonrió débilmente.

-…al final, me he dado cuenta de que es porque, de alguna forma bastante bizarra… somos iguales-

-¿Iguales? ¿Tú y… yo?-

Ayumi asintió con la cabeza.

-Te entusiasma tanto la idea de jugar que no puedes evitarlo ¿Verdad?, quieres jugar porque es lo que te hace feliz ¿Verdad?, y lo más importante… le encontraste valor a hacerlo, ¿Verdad?-

El rostro de la chica parecía quererle decir algo como "eso es justo como yo".

-Desde que Vulcan-san habló con nosotras el Lunes, no he dejado de darle vueltas en mi cabeza: Todo el tiempo, usabas trucos de tus juegos, y ahora entiendo que lo hacías, no porque quisieras protegerte a ti mismo o por algún deseo enfermo de conquistar mujeres y jugar con sus corazones, sino porque realmente era algo así como tu mejor as en la manga, y pese a que yo me burlaba de ti por jugar, con solo eso, fuiste capaz de hacer que me enamorara de ti-

Luego ella miró a los controles a su alrededor, y sonrió un poco.

-Me niego a aceptar que el chico del que me enamoré sea un perdedor, y el caso es… que no lo eres-

-…-

Keima se dejó caer en su cama mientras ambos se miraban a la cara, ella animada y él bastante confundido. Y solo la lluvia servía como música de fondo en este punto.

-Así que quería saber si… si jugar juegos, visto desde tus ojos, era algo que genuinamente pudiera ser tan bueno-

-…-

-Yo, solo quería conocer más al chico que me gusta… ¿Eso está mal?-

El intento de puchero que ella le arrojó lo hizo sonrojar otra vez.

-Y… ¿Qué conseguiste?- dijo Keima mirando algo avergonzado a la pared de al lado, pues ahora que ella le había dicho todo eso, se sentía algo desnudo en su presencia.

Ayumi se le quedó mirando, entonces soltó una carcajada que tomó por sorpresa al chico, y luego de unos segundos, finalmente se las arregló para semi componerse.

-Pues, siempre que tengas un juego de coches o algo así, no me molestaría venir a jugar un rato-

Keima intentó evitarlo, de verdad que sí, el tipo puso incluso cara de póker. Pero su corazón fue incapaz de quedarse quieto ante esas palabras.

-E-Entiendo…-

Ayumi terminó de calmarse pasados unos segundos.

-Y dicho eso… ¿No quieres jugar conmigo?- Luego ella se giró un poco para poder ver a la pantalla y a él de forma más cómoda.

Era muy obvio que ante esto Keima sí que no podía ceder.

-Eh, no, lo siento, esos juegos no suelen ser de dos jugadores y…-

-Pero aquí dice P1 vs P2, eso son dos jugadores ¿No?-

-B-Bueno… sí-

"Desgraciadamente, no creo que pueda escaparme de esto sin decirle la verdad, y ya me estoy agotando… solo me pondré el control en el regazo, pensaré en la lluvia mientras juego y con suerte ella no lo notará"

Así que A Keima no le quedó más remedio que sacar uno de los controles de repuesto que tenía guardado en una caja debajo de su cama y lo conectó.

Después de eso, el chico iba a acomodarse sobre su cama mientras hacía su mejor esfuerzo para controlar el palpitante dolor de cabeza. Pero…

-¿Qué haces?-

-Pues, me siento-

-Si pero, ¿En la cama?-

-¿Y dónde más?-

-Hay un asiento… aquí, junto a mí-

Ayumi juró nunca jamás decir que lo estaba haciendo a consciencia de su debilidad al contacto físico… secretos de negocios después de todo.

-N-No hablas en serio…-

-¿Are? Me pregunto cuánta presión puede aguantar este cacharro antes de romperse…-

-¡Vale vale, lo pillo! Me sentaré a tu lado-

Y eso hizo. Pero como claramente la silla, pese a ser grande, era un asiento de una sola persona… ¿De verdad necesitas que te describa la escena?

"¡CERCA! ¡MUY CERCA!"

-Ayumi-san, te estas sonrojando mucho, ¿N-No crees que sería mejor si nos separamos?-

-Y ¿Q-Qué hay de ti, Katsuragi-kun? ¿Tu cara no está muy roja? ¿No crees que podrías usar esta oportunidad para aprender a acercarte a una dama?-

"¡Astuta hija de…!"

"¡Sin importar qué no te voy a soltar!"

Y… empezó la partida.

Es extraño, algunas veces, en la emoción del momento, nos olvidamos de cosas importantes. Porque el ser humano está diseñado para responder a las emociones más rápido que a sus propios pensamientos. Nada muy complicado, solo que, en el pasado, era un mecanismo de supervivencia para que reaccionáramos ante los estímulos con mayor rapidez.

Hoy sin embargo, teniendo en cuenta que nos estamos volviendo seres que respondan a sus pensamientos con mayor fuerza que a sus emociones, desgraciadamente este sistema suele funcionar en nuestra contra.

-¡Hey! ¿Cómo sales con turbo? ¡No es justo!-

-Tch, novata, que sepas que puedo hacer mejor tiempo en esta pista aunque tenga los ojos vendados-

En Keima, la emoción del momento le había hecho olvidarse de algo fundamental, pero aunque él mismo no se diera cuenta… estaba jugando.

-¡Toma ya!-

-¿eh? ¡Ayumi, girar en sentido contrario para chocarme es jugar sucio!-

Tan simple como pareciera, y sin darse cuenta, su dolor de cabeza con respecto a juegos y jugar se había ido.

-Siento que se me está olvidando algo-

-Quizás este cohete rojo que te estoy lanzando…-

-Ah, por el amor de… ¡Ayumi!-

-¡jajaja!-

Y tal cual, todo el dolor quedó reemplazado por risas y gozo.

A LA MAÑANA SIGUIENTE…

Elsie despertó de su sueño pegando un suspiro. Se sentía celosa, muy celosa. Y desgraciadamente, también se sentía mal por sentirse así.

"Ayumi-san solo está acercándose a Nii-sama porque quiere estar con él, y además nadie (salvo Haqua) sabe cómo me siento… sé que no es su culpa, pero aun así…"

Su mirada se arrugó un poco, más sin embargo lo dejó pasar, siempre lo había hecho antes, ahora no debía ser diferente o eso le causaría problemas a su hermano.

Y con esto en mente y un hambre algo fuerte, Elsie Katsuragi se levantó de la cama.

EN EL PASILLO, MINUTOS MÁS TARDE…

Luego de que ella se pusiera su usual vestimenta, salió de su cuarto portando unas pantuflas blancas.

Pero nada más salir se encontró a su madre desmayada.

-¿¡MADRE!?-

Se apresuró a su lado lo más rápido que pudo.

-¡MADRE, DESPIERTA! ¡POR FAVOR DESPIERTA!-

Y justo cuando en sus ojos empezaban a formarse lágrimas…

-¿E-Elsie…?-

Mari abrió los ojos lentamente.

-¡Si madre! ¡Soy yo! ¡¿Estás bien?!-

Mari habló entonces como si estuviera desfalleciendo.

-Elsie… este es el mejor día de mi vida…-

-¡Tranquila, seguro que padre sabe que…! ¿eh? ¿El mejor día de tu vida?-

Mari asintió mientras cerraba los ojos extasiada, como si estuviera reviviendo un muy buen recuerdo.

-Esto… ¿Por qué?-

Mari ni siquiera se molestó en abrir los ojos o hablar, simplemente señaló frente a ella con su dedo, y Elsie, que siguió la línea imaginaria…

Pues, ¿Quién diría que, cuando Mari se levantó esa mañana y fue a despertar a Keima, se encontraría con que, justo en la silla que de antaño él había instalado con tanto fanatismo, se encontraría su hijo, junto a otra chica, durmiendo, los dos?

Los ojos de Elsie no pudieron despegarse entonces de la imagen que tenía frente a sus ojos, pues no solo era que Ayumi y Keima se habían quedado dormidos en algún momento de la noche anterior mientras jugaban (con lo cual el control que Keima sostenía había caído al piso… pobre), sino que Ayumi parecía estar sonriendo.

Ayumi se hallaba con su cabeza recostada en el hombro de Keima, y este a su vez tenía su cabeza recostada sobre la cabeza de Ayumi, y como la silla era algo apretada, ambos se encontraban bastante acurrucados, y por sus rostros, no parecía incomodarles mucho. Y claro que, las luces del sol que se filtraban detrás de ellos hacía toda la vista más enternecedora, sobre todo teniendo en cuenta que una de las manos de Ayumi había terminado agarrando una de las manos de Keima.

…Elsie no gritó, no se fue corriendo, ni tampoco sufrió de ese episodio de tristeza que luego se deforma en drama puro de muchas heroínas de anime y manga.

Esta vez, sin embargo, no se molestó en intentar convencerse a sí misma de que su cara de "ira pucheresca" no se debía a los celos; ella estaba celosa, sabía que estaba celosa, no le importaba admitir que estaba celosa, y desgraciadamente para ellos dos, ella tenía una escoba con suficiente energía para…

-E-Elsie…-

-¿M-Mamá? ¿Qué pasa?-

-A-Antes de que se despierten… tómales una foto-

-¿…Eh?-

-Una foto… rápido-

Y dicho esto Mari terminó por desmayarse… otra vez, así que para descontento de Elsie, esta se tuvo que resignar a tomar una foto con la cámara que se encontraba en el armario…

MEDIA HORA MÁS TARDE…

Cuando Keima y Ayumi se despertaron (cosa que curiosamente ocurrió al mismo tiempo), intentaron separarse, pero era de esperarse, solo consiguieron caerse y darse en la cara contra el suelo.

Luego de eso, simplemente optaron por ir y vestirse para ir a la escuela (tal parece que Mari le dijo a Elsie que le prestara uno de sus uniformes), aunque en lo que respecta a Ayumi, se le notaba algo más relajada alrededor de Keima (y ya que estamos, algo más alegre)

OTRO SALTO DE TIEMPO QUE TE TIENES QUE AGUANTAR PORQUE LO DIGO YO…

Para Keima, desayunar junto a su familia este Lunes fue igual de cómodo que estar en un fiesta y que veas una silla con un pene encima, que al lado halla una torta que sepa a mierda, y que le digan que se siente en uno y se coma el otro.

El ambiente era tan denso que podía cortarlo con una tijera…

El chico miró a su omelet como si fuera un bicho feo, y luego miró a su lado a Ayumi quien, pese a estar menos incómoda, no podía terminar de sentirse a gusto.

Pero claro, es difícil concentrarse cuando la madre de tu amiga y del chico que te gusta te está abriendo un agujero en el cuerpo con los ojos.

-psst, Katsuragi, ¿Sabes por qué tu madre me mira de esa forma?-

-No tengo idea, pero si se hace peor, finge demencia-

Y claro, para Keima era algo difícil concentrarse en comer también por el aura de ira asesina que cierta hermana emanaba a su lado.

-Esto, Elsie-san, ¿Se puede saber qué te pasa?-

-Nada, Nii-sama, estoy completamente bien-

Pero claro, el mordisco con el que pico a la mitad el omelet decía otra cosa…

Keima entonces miró a Ayumi, luego a Elsie, luego a su madre, y luego a…

"¿Papá? ¿…Por qué se está riendo?"

Y es que, dentro de lo que cabe, Keiichi estaba dándolo todo de sí para no estallar en una risotada que seguramente y de ser liberada, alcanzaría el tamaño y volumen de los conciertos de Kanon.

Luego, en vista de que su hijo no entendía porque lo hacía aún… se metió la mano en el bolsillo y sacó… la llave del cuarto de Keima.

Y en la cabeza de su hijo, todo se conectó como un efecto dominó masivo.

"túúúúúúúúúúúúúú…."

Keiichi asintió con una pequeña sonrisa malévola…

…Que luego se hizo más grande.

"Espera, ¿Qué vas a…?"

-Keima, hijo mío…-

El chico le suplicó con la mirada.

"No lo hagas, lo que sea que estés planeando no lo hagas…"

Pero fue inútil…

-¿Keima?-

…Al ver que su madre se extrañó de que no le contestara a su padre, no le quedó más opción que responder.

-¿Qué pasa papá?-

-¿Dónde estabas ayer que llegaste tan tarde?-

"¡DESGRACIADO!"

A Keima no le faltaron motivos para querer ahorcar a su padre justo ahí mismo.

-Cierto querido, ¿Dónde estabas? No trajiste ningún juego tampoco, y eso es raro-

Keima entonces sintió las miradas de Elsie y Ayumi encima.

-…-

-…-

-…-

(Esto va a terminar mal…)

-De hecho…- dijo Ayumi mientras entrecerraba los ojos-…yo también quisiera saber-

-Cierto Nii-sama- dijo Elsie mientras apretaba los cubiertos con tanta fuerza que el metal se doblaba con mucha facilidad, quizás demasiada -¿Dónde estabas?-

-…-

(…Esto va a terminar muuuy mal)


**
En el manga se supone que hay un balcón en el cuarto de Keima que conecta su cuarto con el estudio de su padre... pero por como van las cosas y porque no es algo que influyera en la historia original (además de que necesito que sea así), creo que mejor nos olvidamos del balcón y lo sustituimos por una ventana como Dios manda.


¡Y! ¡HASTA! ¡FUCKING! ¡AQUÍ!

¡La cochina universidad de mierda! No me malentiendan, ¡Amo mi carrera! ¡Pero la universidad me chupó cosas que ni sabía que tenía! ¡Y ninguna de ellas fue placentera!

Lo bueno es que a partir de ahora las actualizaciones van a ser mucho más constantes en vista de que ya le he agarrado el hilo a esto de estudiar y escribir, pero mierda, el camino no ha sido fácil, ¿Y has visto el tamaño de este capítulo? Incluso yo pienso que me excedí.

La longevidad de este capítulo tiene un padre bastante gracioso, y es que, mientras escribía, nunca realmente encontraba una buena manera de terminar el capítulo, se suponía que tenían que ser tres partes distintas, pero siempre había un "pero" con los finales: No me parecían satisfactorios, dejaba cosas a medias, y para cuando vine a ver, terminé haciendo un capítulo el triple de grande que mis capítulos normales (que ya de por sí son grandes), incluso me asusté cuando hacía el scroll en Word: "¿Entrará en la página?".

Por supuesto que, esto no quiere decir que mi vida haya ido de rosas últimamente, he tenido varios problemas familiares recientemente y, aunque no me hace gracia admitirlo, incluso llegué a pensar en suicidarme en las últimas semanas.

Si estás leyendo esto, seguramente todavía seas muy joven (O no, ¿Quién soy yo para juzgarte?) para tener una familia, así que voy a hacerte un favor que seguramente me vas a agradecer en un futuro: No les grites a tus hijos.

No importa la edad, no importa la razón, NUNCA. JAMÁS. LES GRITES. A TUS HIJOS.

Porque esto es algo que probablemente nunca voy a ser capaz de dejarle salir a mi mamá (quien, a fin de cuentas, es la razón por la que estoy escribiendo este pequeño trozo informativo), tengo que hacerlo por algún lado: Gritarles a tus hijos está mal, por varias razones.

Pero la primera y quizás la más importante, es porque genera un montón de daño emocional, no tienen idea alguna de lo muy jodido que se puede poner el interior de un ser humano si su padre o madre utiliza insultos o gritos como base de corrección y disciplina.

A día de hoy existen cantidad y cantidad de estudios psicológicos que demuestran que gritarle a tu hijo puede equivaler a pegarle, y esto es algo muy cierto. Cuando yo era niño y me pegaba con una pared pese a correr muy duro, no me ponía a llorar (bueno, no tanto), pero solo bastaba con que mi madre (Que dicho sea de paso no tiene mucha fuerza física) me diera una nalgada para ponerme a llorar como loca, y esto ocurre, porque dentro de lo que cabe, lo que nos agita no es el golpe en sí, sino que sea nuestro progenitor el que lo haga.

Algo que está muy mal también es golpear, pero como la generación de padres que pasaron por esa etapa optaron por gritar porque ellos creen (sin base alguna he de agregar) que gritar en comparación es mejor, me concentro solo en eso… eso y que quiero descargar por algún lado.

Una cualidad muy común de las madres (o padres) gritonas es que también obligan a sus hijos a estudiar, algo tipo "si no sacas buenas notas te quito la consola" o algo así, esto les parece bien porque en su errado razonamiento, suelen pensar algo como "ahora te quejas, pero cuando seas grande me lo vas a agradecer"

Bien, he aquí el asunto, esa tampoco es una buena forma de criar a una persona, porque más allá de todo, lo que le enseñas al pobre de tu hijo no es a que le interese estudiar ni a que se apasione por ningún tema, lo que le enseñas es a tenerte miedo.

Tu hijo te obedecerá, porque de alguna forma lo vas a convencer, pero el problema es que él lo hará porque tiene miedo de lo que le harás si no lo hace, va a ser muy jodido que tu hijo desarrolle alguna especie de atracción hacia cualquier tema porque solo los ve como "un medio para un fin". Y más allá de todo esto, es darse cuenta de que un padre que piense que "su hijo le tiene que agradecer por esto" posee una manera de pensar muy peligrosa, no solo es la arrogancia de pensar en esto sin ninguna especie de investigación (todos sabemos que no lo harán, porque para muchos de ellos, seguramente religiosos, es muy probable que piensen que la ciencia son solo paquetes de datos empíricos y no quieran enterarse de lo que pasa en el mundo de la psicología actual, es decir, si todavía piensan que la Teoría del Big Bang es una hipótesis que no ha sido comprobada no se puede esperar mucho…) sino también el egocentrismo de creer que se les tiene que agradecer por hacer, en esencia, una maldad.

Cuando obligas a tu hijo a hacer tareas, no le estás generando ninguna especie de recuerdo placentero con respecto a estudiar, de hecho, varios análisis han revelado que tiene el efecto opuesto.

Y es aquí cuando viene lo de verdad peligroso…

Porque un niño que crece bajo estas condiciones no solo es demasiado propenso a no tener autoestima, ni a no querer estudiar, no es tan sencillo. Un niño que crece de esta forma, te guste o no, también va a ser muy propenso a odiarte.

Y a odiarte de verdad, a sentir desagrado cuando le hables, a que se le ponga la piel de gallina y le den nauseas cuando le grites, a que le moleste escucharte hablar porque muy seguramente intentó razonar contigo y le diste alguna respuesta muy estúpida como "yo soy tu padre/madre y tengo derecho a…" o "esta es mi casa y en ella mando yo" o "(todo el razonamiento que me diste sobre que sea malo gritar) no me parece (¿por qué?) porque no me parece"

Ninguna de las respuestas anteriores tiene sentido alguno teniendo en cuenta que se trata de un padre/madre, no solo porque son extremadamente sosas (¿Quieres ver?):

La primera es valerse de tu posición para amedrentar a otra persona, o lo que es lo mismo: Despotismo.

La segunda se basa en algo cercano al despotismo pero que realmente cae en algún lugar entre el egoísmo y el egocentrismo.

Y la tercera es simple inmadurez complementada con un toque de la "falacia del tipo". La falacia del tipo es una que leí en un blog en inglés de internet (bautizada ahí mismo, sé que no es lo más oficial pero lee hasta el final por favor) que básicamente reza que es la falacia que se da cuando, ante un argumento lógico que busca una contraparte lógica, se le responde en su lugar con "esa es solo tu opinión", es muy peligroso pensar así porque entonces invalidamos el significado de la lógica en general y lo sustituimos con sentimientos personales completamente locales a nosotros, y la cantidad de problemas que se ramifican de esto son inmensos, te sorprenderías, créeme.

Con esto dicho y explicado, creo que se entenderá cuando diga entonces que "tu hijo no te va a respetar si le haces cosas así", el punto de ser adulto está en que eres alguien maduro y con experiencia en la vida, alguien que no necesita rebajarse al nivel de un niño para vencerle, o lo que es lo mismo: Alguien que no necesita gritar para para educar a sus hijos.

Gritar es la opción más fácil, de hecho, recurrir a la violencia siempre es lo más fácil, los animales lo hacen, la iglesia se lo hizo a la gente que no estaba de acuerdo con sus creencias, y los políticos de hoy día lo hacen porque en lugar de estudiar y labrarse su puesto con genuina habilidad, es mucho más barato acabar con la competencia.

Cuando eres pequeño, que tu padre/madre te grite te causa miedo, quizás demasiado para lo que un niño debería de soportar, se genera rechazo en tu interior, tu autoestima se quiebra, y te vuelves sumiso y débil, y mientras creces lo que es tristeza se vuelve odio, y es muy difícil salir de ahí, porque muy seguramente tu padre/madre se niegue a cooperar contigo, por algo estás así.

Y una vez que creces lo suficiente, es difícil describir lo que se siente, y creo que eso es lo peor: No saber lo que sientes. Está en algún lugar entre la impotencia y la burla, entre la ira y la pena, entre el llanto y las ganas de morirte. Y oscilar entre todas estas es igual de bueno que caminar sobre una plancha de púas.

Luego está su muy seguramente baja capacidad de cooperación, porque estoy 90% seguro de que todos ellos justifican su incapacidad a aceptar tus quejas o tus argumentos alegando que "no les faltes el respeto" o "que no eres quién para decirles algo así" o la ya tan usada "eres mi hijo, me debes la vida, y por lo tanto me debes respeto".

Porque esa es otra: Nunca le digas a tu hijo que te debe la vida.

Porque no te la debe, él nunca te pidió nacer, y si al caso, era tu responsabilidad mantenerlo vivo y hacer que creciera bien, tú no crías a tu hijo solo por buena voluntad (aunque se admite, que así debería de ser) sino porque hay un montón de leyes que dictan que no puedes dejarle morir. Desde el instante en que tu hijo nace, estás literalmente obligado a cumplir con él hasta que se haga adulto; ya después si podrías decirle que se vaya de tu casa, es decir sí, es algo infinitamente rastrero, sucio y patán… pero lo puedes hacer.

Por lo tanto, no, tu hijo no te debe su vida, y hacerle saber esto es querer endeudarlo contigo, condicionas tu relación con él, porque ahora el respeto y el cariño con el que él te pudo haber tratado en un futuro se vuelve algo obligatorio, con lo cual, pierde todo su peso.

Lo que puede pasar cuando el niño crezca, es que simplemente no quiera verte, porque para bien o para mal, tus insultos y maltratos lo habrán hecho más fuerte y sabio… en caso de que sobreviva a ti sin matarse de verdad, como tristemente hacen muchos niños allá afuera. Tu niño crecido entonces sabrá comprender lo tóxico que es siquiera tu existencia en su vida, y sabrá comprender que en lugar de sacártelo todo en cara, prefiere simplemente no volverte a ver.

Y lo peor de todo… es que no le vas a poder culpar, nunca lo vas a poder hacer, ¿Con qué moral? En caso de que seas alguien racional y que piense bien las cosas tienes que admitirlo: Le obligaste a hacer cosas en lugar de enseñarle a querer hacerlas, le quebraste una y otra vez porque, perdido(a) en tu ira, fuiste incapaz de cumplir con tu trabajo más primordial: comprenderle; Y le hiciste un montón de cosas más porque… era lo fácil.

Así que, si tienes algún padre/madre igual o parecido a lo que describí, no te preocupes, hay muchos que son como tú, y todos hemos sufrido un montón al igual que seguramente has hecho tú.

Pero lo importante al final, es comprender de dónde viene todo esto, comprender que gritarles a tus hijos está mal, y hacer todo lo posible para romper con este malnacido ciclo que muchos padres han convertido en su gran personalidad.

Y hey, si al final quieres deshacerte y cortar lazos con ellos, no tengas miedo, porque vas a tener el derecho; ellos no te lo van a dar, pero tú vas a tenerlo, y es importante que tengas esto en cuenta porque muchos se echan atrás porque tienen miedo de cercenar su relación con sus viejos, y yo te digo: si son tan tóxicos como te describí, no tengas miedo alguno, no te preocupes, tu vida irá a mejor entre y tanto te deshagas de las malas relaciones.

Solo espero, de corazón, ser capaz de seguir vivo para cumplir estas palabras yo mismo, porque si hay algo que entiendo bien, es lo mal que se siente cuando aparte de deprimido, la gente cercana a ti te patea diciendo que no es para tanto porque piensan que el que seas adulto te confiere un escudo que te hace invulnerable al maltrato emocional.


¡Y PASANDO AL TEMA SIGUIENTE!

Miren, necesito ayuda, de verdad, en mi cuenta hay otro fanfic que inicié hace un tiempo… pero no consigo escribir.

Y no porque no tenga inspiración, lo que no consigo hacer es volverme a ver la cochina Evangelion otra vez para poder escribir los capítulos como se debe.

Me la vendieron como "una obra de arte", "aquella que revolucionó al mundo del anime", "la obra más influyente de todos los tiempos" y una vez que terminé de verla a ella y a sus dos películas solo entendí por qué es que la mayoría de la gente no sabe hacer buen arte, por mierdas como esta.

Contrario a lo que la mayoría de los detractores de la serie dicen, yo sí entiendo por qué es que le gustó a la gente, pero al mismo tiempo puedo ver lo ignorante que tiene que ser alguien para que le guste una historia por esas razones.

La serie tiene una cantidad de problemas de la A a la Z, no podría realmente venir y decirte que "el problema de Evangelion es…" porque no tiene solo uno, tiene casi TODOS los problemas que una historia puede tener y van desde errores de novato, hasta deliberadamente abandonar todo lo que la serie quería hacer.

Y me sabe a mierda que la serie no tuviera mucho presupuesto, eso no es excusa, si no lo tenían, entonces igual no se explica el guion desparramado por todos lados, los personajes unidimensionales, la trama que te muestra algo, pero entonces pretende que tienes que creer que otra cosa es más importante, etc, etc.

Podría extenderme, y llenaría un libro, créanme, en su momento quise publicarle una crítica a la serie al final de mi otro fic como "sorpresa" para los que lo leyeran, pero la vaina me quedó mucho más larga que este capítulo y me cohibí.

Pero si tuviera que mencionar uno de los errores, sería cómo toda la trama de la serie está enteramente manipulada para que todo el mundo trate mal al protagonista y no haya absolutamente nadie que le ayude. Llegan tan lejos como para hacer que los personajes actúen de forma estúpida deliberadamente para cumplir con este fin, y francamente… es estúpido.

Porque, si fuera que el prota evolucionara hacia algún lado a partir de como empieza en la serie, me lo tragaría, con mucha sal, pero me lo tragaría. Pero no, lo que hace el prota es, que avanza hacia algún lado, y luego la serie conspira para que se devuelva a su estado inicial.

¿Tienen alguna cochina idea de lo difícil que es ver una serie que hace que su protagonista evolucione de la misma manera una y otra vez? Imagínate ver un episodio de las chicas super poderosas (las nuevas, porque a las viejas me las respetan) 26 veces y que luego te digan que esa era toda la temporada… el horror.

La historia de Shinji (el prota) no puede ser más estúpida, el muchacho pierde a su madre (a causa de un experimento) a los cuatro años, y su padre, quien uno pensaría que por deberse a ser el único recuerdo de su esposa le trataría bien, de hecho, le abandona.

Luego, esto hace que el prota pase por un estado de depresión hiper arrechísimo por diez años hasta el inicio de la serie… y ahí está el primer problema.

Las escuelas en Japón están diseñadas para que los profesores estén demasiado pendientes de sus estudiantes, ha llegado hasta el punto de que, si un estudiante es atrapado cometiendo un delito, los oficiales llaman primero al profesor, y luego a los padres de la criatura; así de cercanos tienen que ser, es su trabajo observar a sus alumnos. Ahora bien, es completamente imposible que un niño pase por toda la escuela primaria y secundaria sin que ningún profesor se haya dado cuenta de su muy obvia depresión (algo que es muy obvio para el espectador al inicio del capítulo uno) y no le ayudara.

Pero, en fin, luego el prota es llamado por su padre porque aparentemente es el único que puede pilotear un robot que sirve para repeler a los "ángeles" que vienen a atacar la tierra (porque los bichos tienen unos campos de fuerza que solo pueden ser atravesados por algo parecido a ellos)… y nos encontramos dos errores más.

Verán, según la información de la wiki (información que vino del manga, no del anime, porque el anime no explica nada) el dichoso robot (que no es un robot sino un "ángel" con una especie de armadura alrededor que lo "contiene") solo puede ser piloteado por el prota porque el alma de su madre está atrapada ahí y no dejará que nadie que no sea él la monte (eso sonó mal).

Ahora bien, uno pensaría que, si su padre es tan listo como su cargo indica (el tipo es el comandante del lugar que creó al robot) en lugar de dejar que un niño de catorce se monte en una máquina que, dicho por la propia serie cuesta "lo mismo que un país pequeño", se montaría él porque si el alma de la madre del niño puede reconocer a su hijo, entonces debería de ser capaz de reconocer a su esposo y dejarle pilotear. Pero claro, es un anime…

El segundo error es que, antes de apostar por algo tan inseguro como un robot gigante, cualquier organización en la Tierra elegiría otra cosa… principalmente porque son más efectivas. Un robot gigante tiene que gastar tanta energía que debe rayar en lo ridículo, y la armadura que recubre al ser vivo dentro en este caso cuesta mucho, además de que, repito, es demasiado peligroso. Al lado de eso, unos porta misiles que sean capaces de atravesar el dichoso escudo (Hay una lanza gigante que puede hacerlo, lo único que los científicos tendrían que hacer sería si al caso estudiar sus propiedades e intentar replicarlas en un misil… de hecho, al final de la serie han hecho un montón de réplicas de la lanza, lo que quiere decir que nunca fue imposible) suena mucho más rápido y eficiente… y lo es, pregúntale a cualquier base militar, nadie quiere depender de algo tan costoso y complicado como un robot gigante, pero de nuevo, es anime…

Durante todos estos episodios en los que el prota y otros más se enfrentan a algún que otro ángel al pasar las semanas, se nos dice que, de hecho, mientras mejor estado mental tenga un piloto, mejor maneja a su "robot". Y ¿Saben dónde empieza la pendejada? Cuando uno se pone a pensar en que a pesar de que se sabe eso, nadie tiene un cochino psicólogo o psiquiatra en la base, el prota tiene una depresión notable a kilómetros, y aparentemente, su padre lo trata mal porque no soporta ver al "recuerdo de su difunta esposa" y como piensa que en un pasado ya le hizo mucho daño al niño, ya no quiere relacionarse con él para no lastimarlo más (cosa que haría que cualquier militar o policía o soldado pestañee, porque cuando un agente de la justicia está tan comprometido emocionalmente con su misión como en este caso, lo más común es que se le reemplace con otro que sí sepa hacer elecciones con la cabeza fría). Todo esto, es muy estúpido, no tiene razón de ser, solo es maltratar al prota porque sí y ya, no hay genuina sustancia.

La serie no es filosófica, es pseudo filosófica.

La serie no tiene personajes redondos y complejos, solo tiene personajes que lo único que hacen es mostrarnos que tienen problemas y ya (salvo uno, pero es uno entre más de diez, osea, no hay excusa, sigue siendo mala)

La serie no es profunda y reflexiva, solo lo va a ser si no sabes analizarla de verdad, y si careces del conocimiento necesario para hacerlo.

La serie no es buena, solo que la mayoría de la gente no tiene ni pajolera idea de lo que realmente significa "buen arte".

Y por si fuera poco… el fandom es toxico a morir, de verdad, de lejos el más toxico que me encontrado (Y esto, créelo o no, por lo general quiere decir que la serie es mala, porque si necesitas ser tóxico para que te guste…).

Necesito ayuda de verdad, es decir, quiero terminar el fic para olvidarme para siempre de la serie esa… pero es que no puedo verla, y no me digan que busque "como tragar mierda" en google, ya lo hice… no funcionó.


Y FINALMENTE (si es que igual quieren leer mis repuestas a estas alturas…)

ederith27…
¡Muchas gracias por el apoyo!

master master god…

Ajajaja, ¿Verdad? Q-Quejarse, quejarse por lo tardado ¡Es malo! Ajaja...

Melda, ¿No era Stephen King? Entonces me jodiste. Y eso que llevo casi un año pensando…

Ohoho, si supieras que me está encantando escribir al personaje de Keiichi, es muy divertido y me deja mucha libertad para poder agregarle cosas, así que le he cogido cariño muy rápidamente.

Espero que te siga gustando mi historia, y muchas gracias de corazón por desearme suerte… hay veces en que palabras así lo reconfortan a uno, por muy tonto que parezca.

¡Hasta la próxima!

KRT215…

¿Con un ojo abierto? ¡Pero si hasta tengo el sistema laser y de cámaras marca Acme!

Gracias, de verdad que me esforcé para entrar a la uni, fue jodido… pero lo conseguí… claro que lo que vino después estuvo completamente fuera de mis cálculos.

The Only 95(1)…

Jajaja… S-Seis meses es mucho tiempo… ¡Ajajaj!

hijo de puta, sabes muy bien que yo… que yo sufro por... por los reviews y tú… desgraciado.

Y tu profecía se cumplió, vaya que se cumplió, la uni me ha arrasado con todo lo que tenía, ¿Quieres una descripción gráfica de mi ano? Bueno… ¿Conoces, de casualidad, el Gran Cañon…?

Y encima de que me restriegas tu popularidad en la cara, ¿Me llamas homosexual? Esto es otro level XD.

¿Sabes algo? Curiosamente escribir a los padres de Keima en su juventud se me hace muy entretenido, no sé cómo explicarlo, pero creo que se debe a que no tengo que estar pendiente de tantas cosas como en la parte "principal" del fic, y como tal, puedo escribir con mucha más libertad que de costumbre.

Sep, eso último no se lo debía esperar nadie, y al igual que ese hay un montón de sorpresas más adelante en el camino…

¡No me gustan los pen…! Ah, reviews… emm, sí, claro que me gustan largos.

PD1: Para el momento de publicación de este fic voy a tener 18.

PD2: Aparecerá en un traje de maid… eso seguro.

PD3: Eso es…

(Espera, autor)

¿Qué pasa?

(¿Inspiración no era el nombre de la mujer que secuestramos hace un par de…?)

¡CÁLLATE CÁLLATE!

PD4: Francamente amigo… creo que llevo perdiendo ese reto desde hace muuuucho tiempo.

The Only 95(2)…

Y lo más interesante de todo fue que ni siquiera llegué a verme los harem de forma consciente, me explico, el primer harem que me vi como tal fue Zero no Tsukaima, pero yo no sabía que era un harem, yo solo sabía que era una serie de romance muy molona (de los tiempos en que los Isekais los hacían buenos…). Cuando vine a ver… había harem.

El segundo fue Rosario + Vampire y… bueno, de ahí en más no hay mucho que decir.

Si pues, creo que, dentro de lo que cabe, los animes harem no son malos, lo que pasa es que la gran mayoría de los autores (Como siempre…) no saben cómo aprovechar sus fortalezas como género. El harem en su mejor momento tiene a un hombre (o mujer, pero por mucho que las joda, los animes harem reversos suelen ser peores aun que los normales, así que no las cuento) que está rodeado de un montón de chicas (o chicos), y para lo que debería de servir esto es para que cada una de las chicas (o chicos) resuene de una forma diferente con el prota, no para que se enamoren de él por "ser tan amable…".

Por ejemplo, en este capítulo si te diste cuenta, Diana, Haqua, Kanon y Ayumi tienen sus propios motivos y razones para querer a Keima, y eso es lo que hace a un buen Harem, porque esto, en mayor o menor medida, nos permite a nosotros explotar varias facetas de un mismo personaje principal sin necesidad de que parezca tan forzado. La interacción con las chicas (o chicos) nos permite explorar todos los altibajos de un mismo protagonista (y ya que estamos, de los demás personajes en general).

Una de las razones por las que, personalmente suelo defender que cuando un harem es muy bueno (por ejemplo, Grisaia no Kajitsu, excelente novela visual que no tiene nada que envidiarle a los mejores libros) haya un final harem, es porque, si el prota realmente tiene tan buena conexión con todas las chicas, eso quiere decir que, realmente, es muy posible que todas ellas (o ellos) no lo pasen tan mal en una relación poligamica (aunque esto es algo más complicado, y ya lo explicaré en capítulos siguientes).

Sasae ha sido mi primera creación, y su concepción pasó por varias etapas, aun creo que pude haberle mejorado alguna que otra cosilla, pero a día de hoy le tengo un cariñito indescriptible.

Ahora bien… ¿Crees que… si alguien se deshiciera del tal Steven… pudieras hacer fanservice de ponys?

Realmente, ninguno de ustedes se lo espera, y hablo muy en serio…

PD: Ahora tengo 18, pero sí…

Anonimo 0…

A ti te quería hablar.

Muchas, muchísimas gracias por recomendarme ese anime, es decir, claro que lo dejaron abierto para que uno se leyera las novelas, pero desde hace tiempo que no veía algo tan bien trabajado, es uno de esos casi inexistentes isekais que se toma en serio a su propio mundo y de verdad se agradece. Quizás lo que más me sorprendió es como trataron el rollo de la humanidad, pocos animes tienen esos cojones como dos bolas de baloncesto para hacer algo como insinuar que somos un error que nunca debió de ocurrir, y que al final la dichosa Chtoly (creo que así era su nombre) no fuese más que un sueño de la diosa (que ni siquiera sé quién es porque, aunque tengo las novelas descargadas no las he podido leer aun…). Ya lo digo yo, animes así son los que hace falta, originalidad en casi todo su mundo y su creación… muy recomendable, de verdad muchísimas gracias.

xellos540…

I don't think you're going to read this after all this time, but hey, better late than never. Well, the thing is, I tried doing that, once, but it didn't work, my story has a lot of Spanish phrases that have next to no valid translation to English (mostly when a character insults another), so it would be really, really hard no only translating it, but finding another phrase that matches up the tone of what I'm trying to say, and still being funny, an example would be this (funny) rhyme:

Quisiera ser pirata.

No por el oro ni la plata.

Sino por ese tesoro.

Que tienes entre las patas…

That thing doesn't have a translation to English that allows for rhythmic sound, closest I can come up with would be the typical "roses are red, violets are blue…" but that's about it.

Add to all that the fact that college is literally sucking up my soul and you got… well, I think you get it by now ಥ‿ಥ.

PS: About Minami, yeah I kinda forgot at the time, I think I did it because to me it sounded more appealing, "Ikoma Minami" doesn't have the two I's together like "Minami Ikoma", I think that could have been it.

tomfe59(1)…

¡Muchas, muchas gracias! de verdad que se agradece el apoyo… (sniff)

¿Qué siento al terminar cada capítulo? Bueno, es complicado… es como cuando terminas un trabajo para la escuela, una vez que lo entregas parece que se te empiezan a ocurrir muchas maneras en las que pudiste hacerlo mejor… al final del día realmente nunca alcanzas una "versión final" sino que simplemente alcanzas un "prototipo" con el que te sientes cómodo y ya. Pero claro, cuando vuelves a leerlo todo, y ves que, en mayor medida logra su cometido, no puedes evitar sentir una gotita de orgullo.

¿Qué siento cuando lo edito? Es algo similar a la anterior, mi forma de escribir (no sé cómo le hacen los demás) consta de cuatro pasos:

1: Formar el esqueleto: El primer paso es en el que defino la estructura del capítulo, es como una versión rudimentaria de lo que va a pasar, y lo hago para tener definido a donde quiero ir y cómo quiero narrar.

2: Formar los órganos: Acá es en donde empiezo a darle sentido a las cosas que narro, acá es donde empiezo a rellenar el Esqueleto con descripciones apropiadas y agrego o quito algún que otro momento a como lo veo conveniente en el fic.

3: Formar los músculos: Aquí le doy fuerza al capítulo; cambio palabras, ajusto ideas, corrijo mis errores ortográficos, lo leo desde inicio a fin varias veces para asegurarme de que no la estoy cagando por algún lado, y le doy toques extras por aquí y por allá.

4: Formar la piel: El último paso es en el que sencillamente voy y cierro todo, "corto las malas hierbas" como quien diría y le doy varias últimas pasadas a todo el conjunto.

Lo curioso es, que no es una ciencia exacta, hay veces en las que me devuelvo a un paso anterior y otras en las que subo algunos pasos porque hay una parte del fic que ya considero más o menos preparada que las demás.

Pero al final, la satisfacción que siento cuando hago las cosas bien hechas me dice que por lo menos valió la pena.

¿Qué siento al leerlo? Que por ahí debería ir un acento… bueh, como dije, uno siempre le encuentra fallas a lo que hace, pero claro que me siento feliz, no haría todo esto si no fuera el caso.

Jo, mira por donde, tu historia es más interesante, en mi caso, el primer anime que me vi estando consciente de lo que era un anime fue Zero no Tsukaima, pero la primera animación japonesa que me vi (yo creía que era china -_-) fue Bokusaku Tenshi Dokuro-chan… con ocho años de vida creo que no fue el mejor comienzo, pero todo viaje empieza por un paso, ¿No?

tomfe59(2)…

¡Demonios! ¡Algún día te atrapará el espíritu del copyright!

Si, cuando hablo de suerte no lo hago creyendo en ella, en este punto para mí es solo una expresión, me refería a que me han pasado un montón de cosas desafortunadas que desgraciadamente se escapaban a mi control… Espera, ¿Una pequeña qué? ¿¡UNA PEQUEÑA QUÉ!?

Sep, comprendo el sentimiento, cuando vez una serie tan buena, es natural que quieras más como esa, de verdad que te entiendo.

Muchas gracias por el apoyo, de verdad que lo aprecio, ¿Sabes algo? A veces pienso que este pequeño espacio en internet es como mi otra familia.

Si, lo sé, lo de los reviews en este punto se ha vuelto más una broma recurrente a una genuina preocupación, al final del día hago esto porque quiero y porque me gusta, ¡No me molesta la clara falta de reviews para nada!

(¿Por qué lloras?)

Shh. Tú, ¡Shh!

Vendrán tiempos mejores, dice la Biblia… y por tiempos me refiero a trajes maid.

No vale, tranquilo, no te sientas tan presionado, tampoco es como si fuera a linchar gente porque se les olvide escribir una coma.

LyCox032…

¡Muchas gracias! Nunca me rendiré con esta historia, quizás la pase mal con la otra, pero esta, definitivamente no la voy a abandonar jamás.

Si, como dije, no es un mal arco, pero el problema es que se apresura con muchas cosas, y desgraciadamente, por mucho que me guste la serie, incluso yo tengo que admitir que mientras más pasaban los capítulos, más se sentía que se dejaban cosas por el camino. La parte más desastrosa en mi opinión fue que no les hicieron justicia a los demás personajes, uno pensaría que tanto Ayumi, como Tsukijo, Kanon, Yui y Shiori hubieran intentado hacer algo para quedarse con Keima en lugar de simplemente quedarse ahí y aceptar su destino. Entre eso y muchas otras cosas pues, digamos que no le tengo mucha simpatía a ese final (sobre todo teniendo en cuenta que el manga más reciente del autor no es ni la mitad de bueno que este, deja un mal sabor de boca cuando uno se pone a pensar que abandonó este manga solo para hacer… esa otra cosa)

Y por eso mismo es que hice este fic, porque siento que Keima se merece una historia, tan sencillo como eso…

Gersus…

¡Muchas Gracias! ¡Esa era la idea! Bueno, esto, solo, solo esperaste un año y parte de otro, ¿No? Ajajaja..ja.

DanteSparda1959…

Buenas noches, de verdad que se agradece la cortesía y… ¿Espera qué? ¿Galletas con nieve?

(¿Semen de ballena? ¿Es en serio?)

¿Pero de dónde ha salido este tipo?

(¡Yo bebo esa agua!)

¡Ya cálmate!

(Semen de ballena…)

Bueno, emm, eso fue interesante… adiós… creo.

¡Y CON ESTO HECHO!

(¿El agua es salada por eso?)

¡YA CALLATE!

Y… ¡Y CON ESTO HECHO!

(Ahora todo tiene sentido…)

¡MALDITA SEA! ¡CALLATE YA!

¡Y. CON. ESTO. HECHO!

¡YA NOS LEEREMOS EN EL SIGUIENTE…!

(Semen de ballena…)

¡MIERDA!