CAPÍTULO 25

-Yo veeeooo… Es algo largo y duro…

-¿He?- Shizuru la miró confundida

-Y es… blanco y alto…

-¿Qué dices?- Shizuru intentó ver en la dirección que veía Natsuki

-No, eso es trampa- Natsuki apartó la cara de Shizuru –Y es… ¿Frío?

-Jajaja una columna- Rió Shizuru volviendo a su silla –Mi turno, entonces yo veo… Un objeto bajo, metálico

-¿La parrilla?

-Jajaja adivinaste

-Entonces yo veo… Un hombre vestido de negro… ¡¿HE?!

Unos 20 hombres se abrieron paso a través de la terraza de la propiedad Himemiya. Shizuru se puso de pie inmediatamente protegiendo con su cuerpo a Natsuki, quien aunque estaba un poco ebria también atinó a protegerse poniéndose de pie.

-¿Qué hacen aquí?- Preguntó Chikane saliendo de la casa

-Exigimos nos sea entregada Himeko Kurusugawa inmediatamente

-Ara, son ustedes quienes invaden una propiedad privada ahora mismo

-¡Escuchamos un estruendo!

Shizuma y Nagisa asomaron, se terminaban de abrochar sus ropas y lucían despeinadas. Al ver la escena se vieron sorprendidas y agarradas fuera de base.

Shizuru le hizo una seña baja a Natsuki, ésta la comprendió. Comenzó a escabullirse lentamente detrás de ellas llamando con la mirada a Nagisa; no podían ser interceptadas debido a Chikane, Shizuru y Shizuma estaban en medio; Himeko estaba en la cocina, inmediatamente fueron a por ella y optaron por un plan de escape, pero fueron interceptadas antes que pudieran siquiera alcanzar la puerta. Shizuma divisó a Nagisa siendo capturada desde donde estaba, inmediatamente se movió en esa dirección.

-¡Shizuma, no!- Le previno Shizuru

BAMM!

Un golpe seco de la empuñadura de un revólver fue a dar a su cabeza. La chica cayó inconsciente al suelo; desde ese momento fueron escoltadas en camionetas individuales; Natsuki, Himeko y Nagisa en una, Shizuru, Shizuma y Chikane en otra.

Y volvemos a ese momento del tiempo en que han perdido su libertad.

-Me parece que ustedes no están comprendiendo esta situación- Les dijo la mujer sonriendo –Esto ya no se trata de un negocio familiar, de dinero o fortuna; se trata de poder

-¿Poder? El poder no se obtiene arrebatando las vidas de personas inocentes- Le dijo Chikane –Y además ¿Dónde tienen a Himeko, Natsuki y Nagisa?

-Jajaja están vivas, si eso preguntabas…

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Las tres estaban amarradas de las manos contra una columna metálica circular en el centro de una habitación oscura.

-Ahh… esto será un problema… -Suspiró Natsuki

-¿Por qué?- Preguntó Nagisa

-Aparte que estamos metidas en un lío enorme, me pica la nariz

-¿Cómo saldremos de aquí?- Preguntó Himeko forcejeando con sus ataduras

-Primero que nada, no forcejeando, gastaremos energía valiosa que podemos usar huyendo- Le dijo Natsuki apoyando su hombre contra ella –Y… confiando en Shizuru, Shizuma y Chikane

-Hace rato siento una cosa vibrando ahí atrás- Señaló Nagisa sobre su hombro

-Ah, es mi teléfono ¿Ves desde ahí quien llama?

Nagisa inclinó la cabeza sobre su hombro, estrujando el bolsillo de Natsuki echó el celular al suelo.

-Emm… Natsuki nee-chan… es Saeko-sama…

-… Cuantas llamadas- Preguntó con la voz quebrada

-Alcanzo a ver 18 llamadas perdidas

-Muy bien, hora de irse- Natsuki apoyó el peso contra la columna y se levantó

-¿Qué decías sobre no forcejear?- Preguntó Himeko

-Que mi madre me mata si no llego a casa antes de la 30ava llamada

-¿He?

-Es verdad- Asintió Nagisa –Y nuestro castigo sería…

-… Ese CASTIGO- Dijo Natsuki deteniéndose un segundo –De solo pensarlo me da miedo

-No sé porque me da miedo y no sé de qué hablan- Mencionó la rubia incorporándose apoyada en la columna

-Nagisa, mi teléfono tiene una memoria extraíble detrás, sácala y corta las sogas con ella ¿Puedes?

-Haaa… Espera… -Moduló Nagisa maniobrando con el celular contra el suelo

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-Al menos nos dirán de que trata todo esto, si no es mucho pedir- Le dijo Shizuru a la mujer -¿No es así? Hayata Oogami-san

-Veo que hiciste tu tarea como investigadora privada- Sonrió ella –Pero me temo que como dije, es algo más importante que una herencia grande

-¿Y entonces qué es?- Preguntó Chikane

-Es todo lo que refiere al nacimiento de Kurusugawa Himeko; para empezar, Anny Kurusugawa su madre no debió comprometerse con nadie en primer lugar; tuvimos la suerte de que como muchas personas, Haito su padre tuviera un precio exequible para nuestro interés

-¿Entonces es algo con la madre de Himeko y por eso la mataron?- Preguntó Chikane

-Casi, Himemiya-san

-No entiendo nada de esto ¡Es una vida de la que hablan!

-Calma- Shizuru le puso una mano en el hombro –Hayata-san, continua por favor

-Qué bueno saber que los valores de cortesía no se pierden con la posición; pues bueno chicas, me parece justo que lo sepan antes de terminar con esto. Tenemos a nombre de un sucesor Kurusugawa una cuenta extranjera que nos asegura total liberta de uso en una corriente de mercaderes Americanos y Europeos, tendremos acceso a todo el mercado negro disponible en esta ruta que venga de Japón hacia el resto del mundo y de ellos a esta parte de Oriente; Oogami Souma, mi hermano menor, fue notificado de un arreglo marital con ella para cedernos el poder de este trato

-Entonces ustedes buscan… -Los ojos rubíes de Shizuru se abrieron

-Correcto, Tiburón, TODA la economía de Japón, Norte América y Europa deberá pasar por nuestras manos antes que tocar puerto en el resto del mundo

-¡Es una locura!- Exasperó Chikane -¡La vida de una persona no puede ser canjeada de esa manera!

-Y entonces… que Himeko Kurusugawa siga con vida representa el riesgo de tomar esa ruta y entregarla a autoridades legales; por eso su Padre les encargó asesinar a su madre, y todo esto gira a un acuerdo que les cede el total control sobre la mitad de la economía japonesa con un tratado de libre comercio ilegal- Dijo Shizuma levantándose mientras se sobaba la cabeza

-Muy bien, Hanazono-san, veo que has estudiado

-No hacía falta… Pero no les quedará tan fácil esto- Shizuma se incorporó

-Me agrada que mis oponente se tengan fe- La mujer sonrió –Porque cuando el contrato llegue a nuestras manos, ustedes solo serán el recuerdo de las tres jóvenes más talentosas que estúpidamente me desafiaron… Muy buena suerte pasando por los ojos de Kami

La mujer se retiró saliendo del cuarto. Este estaba sellado, con las ventanas soldadas.

-Ahh… Por si fuera menos oportuno, tengo migraña- Shizuma se sobó el moretón en su frente

-Descansa, Shizuma- Shizuru tocó el escritorio con ambas manos

-Luces muy tranquila- Le dijo Chikane

Shizuru sonrió.

-Cuando todo esto acabe encontraremos un intercambio justo para Himeko-san

Chikane sonrió también.

-Vivir lejos de los malos recuerdos y ser feliz

-Alejarse de una realidad que la intentó explotar- Shizuma se puso de pie –Pero antes de eso, debemos salir de aquí

-Hace mucho que no hacemos el trabajo de campo- Dijo Chikane remangándose la camisa

-Ahh… Justo esta mañana me hice la manicura para Natsuki, y mira a lo que me tengo que ver forzada- Shizuru miró sus uñas son tristeza

-Nagisa… espérame… -Shizuma solivió el peso del escritorio

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-Con cuidado, cuidado… ¡AUCH! ¡Baka, ese era mi dedo!

-Gomen, gomen- Nagisa terminó de sacar la cuerda de Natsuki

-¿Y ahora qué?- Preguntó Himeko

La rubia estaba agachada al lado de la puerta esperando movimiento o a alguien aproximarse.

-Pues… tumbarla a golpes, supongo- Natsuki hizo el ademán de una patada

-O pensar, es mejor- La detuvo Nagisa –Himeko ¿Cuánto mide la puerta?

-Unos 2 metros con 10 o 15- Contestó la rubia mirando hacia arriba

Nagisa se acercó a ver las bisagras de la puerta.

-Son bisagras antiguas, tal vez soldadas a mano…

-Bisagras de medio perno- Contestó Natsuki tocándolas

-¿He?

-Oye, sé algo de arquitectura antigua, no me veas así

-Jajaja pensé que no ponías cuidado en clase

-Sé algunas cosas, no me sermonees- Alegó Natsuki apoyando su peso sobre la puerta verificando su dureza

-Si son bisagras de medio perno podemos salir de aquí- Les dijo Himeko –Aplicando la fuerza adecuada y justa en los lugares correctos, la puerta se desprenderá

Nagisa volteó a ver a Natsuki.

-¿Por qué me miras a mí?

-Porque tú eres quien carga una motocicleta de 210 kg hasta el parqueadero privado de Fuuka

-¡Oi, tú también tienes fuerza!

-No le vas a pedir a tu hermana menor que haga todo el trabajo ¿O sí?

-… Chantaje…

-Jajaja sabes que te quiero, Natsuki nee-chan

-Sí, si…

-Bueno, entonces es aquí… -Himeko comenzó a enseñarle los puntos clave a Natsuki

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-¿Cuánto tiempo tenemos?- Preguntó Shizuru

-Aproximadamente 12 minutos- Contestó Chikane mientras seguía revisando bajo la alfombra

-Entonces es suficiente- Agregó Shizuma mientras tiraba el escritorio al suelo

-Nos queda poco tiempo, apúrense- Les dijo Shizuru

-¿Estás segura, Shizuru?- Preguntó Chikane

Shizuru sonrió.

-Te ayudaré ahí

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-Algo saben que nosotros no- Dijo Souma desde fuera de la casa

-Jejeje seguramente están intentando escapar ahora mismo- Hayata sonrió –Pero en 1 hora nada importará ya; Souma, prepárate

-Mmm… -El joven miró dudoso al interior de la casa seriamente

La siguió con resignación.

Antes que pudieran atravesar el resto de la propiedad, un estallido generalizado azotó las paredes de toda la enorme mansión. Chikane, Shizuma y Shizuru estaban ocultas tras el escritorio cuando todos los vidrios explotaron al interior de la habitación.

-Me parece que tardaron menos de lo que pensaba… -Comentó Shizuru incorporándose

-¿Y qué haremos con Nagisa, Natsuki y Himeko?- Preguntó Shizuma

En ese momento la puerta cayó abajo también. Una Natsuki agotada y con la respiración agitada miró el interior del cuarto. Shizuru sonrió y corrió con ella.

-Llegas tarde- Shizuru le quitó un mechón de cabello de la cara

-¡Oye, todo lo hice yo!

-Eso es porque Natsuki es fuerte, muy fuerte- Le dijo Nagisa corriendo con Shizuma -¿Estás bien?

-Es solo un rasguño- Le sonrió Shizuma abrazándola

-Hay que irnos- Les dijo Chikane yendo al lado de Himeko –No te preocupes, yo te protegeré

-Chikane-chan…

-Podemos dejar eso para después, todavía tenemos que salir de aquí y puedo apostarles que no será como ir de paseo ¡Andando!- Les llamó Shizuma encabezando la marcha

Las 6 chicas iniciaron una carrera contra el tiempo para salir de una gigantesca mansión en la que claramente no estaban a salvo. Había un vehículo grande fuera de esta que parecía poder brindarles algo de apoyo, pero hasta no salir, no podían confirmarlo.

-No sé cómo lo haremos, pero tenemos que detener a esa mujer- Les dijo Shizuru en la marcha

-¿Y cuál es el plan entonces?

-Mmm…

-¡¿No tienes un plan?!- Preguntó Natsuki

-Lo invento conforme a la situación Jejeje

-¡Muévanse!- Les apuró Chikane

Natsuki divisó a través de la ventana al joven que habló con Himeko y ella hacía semanas, y a su lado una mujer alta que subían a un auto blindado detrás del enfrentamiento que se daba con el auto grande y oficiales privados delante de la entrada.

-Ah no, no escaparás…

-¿He?- Shizuru volteó a verla

Natsuki se arrojó a través de una ventana. Era un 3er piso, por lo que la caída sobre uno de los guardias de la mansión ablandó su caída. Enseguida se ocultó tras un arbusto divisando la situación desde ahí. El auto en que habían subido ya se disponía a salir de la propiedad. Natsuki rodó en el suelo alcanzando una de las motocicletas del servicio de escolta. Subió rápidamente sobre ella y arrancó siguiéndole el paso al auto.

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Shizuru vio toda la escena antes que doblaran en un pasillo para bajar al segundo piso.

-No te preocupes, ella estará bien- Le dijo Chikane –Ahora preocupémonos por salir de aquí

-Claro… -Shizuru continuó corriendo

Una explosión más. Chikane cubrió con su cuerpo a Himeko y Shizuma protegió a Nagisa contra una columna. Shizuru se levantó quitando las esquirlas de cristal y polvo de su ropa. Miró a su alrededor. Cada determinado tiempo los cimientos de la casa estaban cediendo. Se buscaba sepultar toda evidencia de lo ocurrido aquí derrumbándola por completo.

-Con una explosión más seremos parte del desastre, hay que movernos ¡Ahora!- Les llamó Shizuru

Una ola de bala de los escoltas del interior de la casa las detuvo. Shizuru asomó la cara en una columna mirando a la y lado. Se ocultó y suspiró.

-12 en la derecha, 8 en la izquierda- La castaña tomó varios trozos de escombro del suelo

-¿Qué vas a hacer?- Preguntó Nagisa

-A reducir número

Con una habilidad sorprendente, Shizuru asomó el brazo por la pared y arrojó 4 de los escombros en dirección incierta para ellas. Volvió a asomarse y suspiró nuevamente.

-9 en la derecha, 7 en la izquierda

-¡Si no se rinden, destrozaremos esta casa por completo ahora mismo!

-Veo que quieren negociar- Shizuma sonrió -¿Puedo, Shizuru?

-Todo tuyo- Shizuru le cedió el lugar

Shizuma se sacó la camisa permaneciendo solo con un top negro que tenía debajo de esta; introdujo una roca dentro de esta y la arrojó hacia el otro lado. Todas las balas fueron a dar a este trozo de ropa inerte mientras en ese instante de distracción, Shizuru y Chikane salieron de detrás de ella infiltrándose en las filas exitosamente. Uno a uno fueron cayendo, la defensa personal y el proteger a sus chicas nunca fue más precario que en ese momento.

Shizuru se levantó sacudiéndose el cabello hacia atrás.

-Y yo que pensaba que nunca más debería recurrir a la violencia- Musitó quitándose el cabello de la cara

-Era necesario- Chikane volteó a ver a Himeko asomada al otro lado de la pared

La felicidad duró muy poco. Fueron rodeadas por entes de seguridad de la familia Oogami muy pronto. Más de 30 armas sobre ellas. Nagisa y Himeko corrieron al lado de Chikane y Shizuma mientras Shizuru permanecía en el centro.

-Qué bueno que nos gustan los retos… -Sonrió Shizuru por lo bajo

-Esto no tiene nada de divertido, Shizuru- Le dijo Chikane

-¿Oh, de verdad?

Shizuru les hizo una señal para que retrocedieran. Las 5 chicas se hicieron a un lado de la casa en la que todos quienes les apuntaban quedaron justo en el umbral de la entrada.

-5… 4… 3… 2…

-¿Qué haces?- Murmuró Shizuma

-Llamar a la caballería

-¿He?

Un enorme vehículo de asalto se estrelló contra quienes les apuntaban a una velocidad impresionante. Al mismo tiempo ellas aprovecharon para salir y escabullirse de la casa que apenas y soportaba el vehículo en el interior. Este retrocedió quedando a solo segundos y centímetros de un ruidoso derrumbe.

-¿Hay algo que nosotras no sepamos, Shizuru?- le preguntó Shizuma

Dos figuras femeninas bajaron del auto. Una de ellas sostenía en brazos a una de estatura menor. Nada menos que Amane y Hikari bajaban del vehículo.

-Pero como…

-Te la debía, Shizuru-san- Le dijo Amane acercándose a ella –Aunque no hemos podido alcanzar a Hayata Oogami

-No te preocupes, tenemos a alguien en eso ahora mismo

-Todas entren al auto entonces- Amane se puso a un lado permitiéndoles la entrada

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Hacia varios kilómetros de velocidad mínima infringida y calles que Natsuki no conocía, que solo se dedicaba a esquivar balas y no perder el vehículo. Llegaron a este punto muerto de una carretera descubierta en la que el auto no pudo seguir más. De inmediato se detuvo. Natsuki agarró un par de armas guardadas en la parte trasera del auto y se arrojó de la motocicleta ocultándose detrás de esta.

-Bonita costumbre de no pensar en lo que hago antes que me conviertan en queso suizo- Natsuki miró ambas armas y luego asomó por encima del vehículo

-No es tu día de suerte

Natsuki apuntó sus dos armas. Hayata la miró apuntando mientras al mismo tiempo otra arma apuntaba a su cuello. El conductor del auto había alcanzado su posición logrando interceptarla. Natsuki estaba rodeada por todos los flancos.

Se puso de pie con las manos arriba y mirando en todas direcciones. Si ellos quisieran podrían matarla ahí y nadie se enteraría.

-Natsuki Kuga ¿verdad?- Hayata la rodeó sin dejarle de apuntar –Tu madre ya se está haciendo a una reputación en las farmacéuticas importantes… ¿No te gustaría ayudarnos?

-Vete a la mierda- Musculló

-Respuesta incorrecta- Hayata la arrojó al suelo –Piénsalo de nuevo

-¡Vete a la mierda!- Le gritó claramente y mirándola fijo

Hayata le dio un golpe con el arma en la cabeza. Natsuki cayó inconsciente al suelo de espaldas mientras la mujer ponía su pie sobre su espalda y halaba el cargador del revólver.

-Regresa al auto, terminaré esto y nos largaremos

El hombre guardó su arma y corrió de regreso al auto, donde Souma vio toda la escena con clara sorpresa. Hayata esbozó una sonrisa y se dispuso a terminar.