Los personajes de Harry Potter no me pertenecen, tampoco la imagen.

Emely Frank-Snape, Anne Frank y Sean Zervos son de autoria de Maritza chan.

Disculpen cualquier error que se me haya podido escapar.


Hola! Disculpen la tardanza con el update pero escribir HP requiere mucha concentración, tiempo e inspiración para poder entrelazar todos los detalles...sin mas excusas aquí los dejo, espero les guste y dejen reviews :)


Calabozos y Dragones

Después de su encuentro con Dumbledore, Harry se percató del poco tiempo que dedicaba a su meditación con el Gaia y procuró volver a tomar tiempo para esta, pues de esta manera él podía enlazarse con la magia de la tierra. El único problema era que el castillo de Hogwarts encerraba mucha magia dentro de él y era como un enorme golpe de información cada vez que Harry entablaba la conexión. Esto le hizo buscar una nueva perspectiva para la meditación, esta sería poder identificar cada fuente mágica que percibía.

Otra cosa que mantenía Harry muy ocupado era el próximo partido de Quidditch que sería contra la casa de Slytherin. Harry sabía que este sería el partido más difícil que tendrían principalmente por el hecho de que Snape sería el árbitro. Cuando Moira Foster les dio la noticia todos los demás miembros del equipo se quejaron de lo injusto de la situación, Harry no comprendía porque les parecía la peor noticia del mundo hasta que Moira le dijo que Snape no sería un árbitro imparcial sumando que jugarían contra la casa del profesor. Las estrategias para el juego cambiaron, el plan sería entrar volar y atrapar la Snitch lo más rápido posible, lo que hacía que todo la presión de la victoria o derrota recayera en Harry.

Harry no entendía el porqué de aquella extraña situación, pues Severus odiaba el Quidditch y las escobas voladoras, nunca se podía haber imaginado volando en una, era como algo tan anti natural en el, que hasta el parecía gracioso. Según Ron y Neville de seguro formaba parte de algún plan oscuro para poder eliminar a Harry ya que no lo pudo hacer en el partido anterior, a Harry esto le parecía aun más absurdo. Para satisfacer su curiosidad Harry le preguntó a Severus durante una de las clases privadas por qué se había ofrecido como árbitro para el partido.

- Después de lo que pasó en el partido anterior, creo que lo mejor sería que yo me mantenga cerca - fue la respuesta de Severus

- ¿Tú también crees que algún mago utilizo magia oscura sobre mi escoba?

- ¿Quién te ha dicho eso?

- Errr Hagrid - dijo Harry tratando de no abundar en detalles, Severus le vio de manera inquisitoria

- Harry mejor concéntrate en tus estudios y aléjate de los problemas

- Eso hago...

Después de aquella conversación Harry se dedicó más a las meditaciones, pues a través de la conexión que hacía con el Gaia trataba de localizar al mago oscuro que se había infiltrado en la escuela.

Finalmente el día del partido había llegado, Moira estaba más nerviosa que nunca y no dejaba de presionar a Harry recordándole que debía atrapar la Snitch lo más rápido posible. Esto ponía a Harry un poco nervioso, pues este solo era su segundo partido oficial. El estadio estaba más lleno que la vez anterior, incluso Dumbledore estaba allí. Ron y Neville se sentaron con Hermione porque Malfoy se había quedado con sus compañeros de casa para apoyar a su equipo. Hermione al igual que muchos otros se habían enterado de antemano que Snape sería el árbitro del partido y tanto ella como Ron pensaban que era parte de un plan macabro, por lo que le insistió a este que practicara unos cuantos hechizos y estar listos por si Harry se veía en algún aprieto y necesitara ayuda, aunque ambos respiraron un poco más relajados al ver al director sentado junto con los demás profesores.

Snape silbó y todos se elevaron en sus escobas, Moira y las demás cazadoras rápidamente de adueñaron de la Quaffle, pero Snape no perdía el tiempo para cantarle penaltis al equipo de Ravenclaw, mientras tanto Harry sobrevolaba el terreno de juego en búsqueda de la Snitch. Sin duda alguna Snape mantenía su papel de ser el profesor más temido en toda la escuela, ya Slytherin le llevaba una ventaja de 30 puntos debido al último tiro libre debido a un penalti que le dieron a Ion Weissman por lanzar una Bludger cerca de Snape, no le pegó en la cabeza por muy poco. Foster y Flint parecían que de un momento a otro empezarían a darse golpes con las escobas, casi todos los espectadores estaban al borde de sus asientos. Y Harry logró ver un destello dorado al extremo del campo y se apresuró a atraparla antes de que le dieran otro penalti a Moira. Se lanzó con tanta rapidez que solo se alcanzaba ver una mancha azul y en medio de la confusión Harry levantó la mano con la Snitch en ella. Era increíble que siendo tan solo su segundo partido hubiera roto el record del partido más corto, cinco minutos, y Ravenclaw pasaba a la final y tomaba el primer puesto en la copa de las casas. Todos los de Ravenclaw se lanzaron al estadio para celebrar la victoria. Harry pudo ver desde lejos a Snape maldecir y escupir mientras se marchaba con cara de amargado.

Entre toda la multitud que le felicitaba Harry pudo sentir un presencia, incluso antes de que este le llegara a felicitar ya sabía que se trataba del director.

- Me alegra que hayas dejado de buscar el espejo - le dijo en susurro con para luego sonreírle y marcharse

Había algo en la forma de ser de Dumbledore que a Harry no le gustaba del todo. Parecía ser una persona amable, pero algo en el le decía que Dumbledore no era como Lorenza Mocho y por tanto debía tener cuidado. Para quitarse esa extraña sensación de encima Harry se reunió con los chicos, y Hermione, para tomar ´´el te´´ en la cabaña de Hagrid. Malfoy estaba con el peor de los humores después de la derrota de su equipo y para animarlo Harry le ofreció montar la Nimbus 2000, esto le animo un poco, pero Ron también quiso dar una vuelta en la escoba de modo que acordaron que se turnarían, mientras Hermione y Neville preferían tener los pies en la tierra y ayudar a Hagrid con el té.

Era el turno de Ron para usar la Nimbus 2000, él nunca había tenido la oportunidad de volar en una escoba de tan buena calidad como aquella y era muy veloz. Sobrevoló por el campo de Quidditch haciendo piruetas y atravesando los anillos de gol, luego decidió dar una vuelta al castillo antes de volver a la cabaña de Hagrid para cederle la escoba a Malfoy. A Ron le encantaba la sensación de estar volando y la vista desde lo alto, deseaba mucho poder formar parte del equipo de su casa pero tendría que esperar al próximo año. Ya estaba cerca de la cabaña pero aun estaba a una altura considerable y cuando empezaba a hacer círculos para aterrizar de manera suave vio una figura encapuchada salir por los escalones delanteros del castillo. Ron tenía un buen tiempo espiando a Snape de modo que no le quedo duda alguna de que se trataba del profesor de pociones, se elevó rápidamente para seguirlo mientras este se escabullía en las profundidades del bosque, por un momento Ron lo perdió pues los arboles eran muy tupidos y le dificultaban la visión, pero luego dio con él en un claro y no estaba solo, estaba con Quirrell. Ron se las ingenió para bajar un poco y acercarse lo suficiente para poder escucharlos, se quedó entre las ramas de uno de los arboles.

- N-n-no sé po-po-por qué me has pe-pe-pedido venir aquí - dijo Quirrell todo tembloroso

- Oh, pensé que debíamos mantener esto en privado - dijo Snape con su típica voz fría - después de todo, los alumnos no deben saber sobre la piedra filosofal

Ron trató de acercarse más pero casi se resbala de la rama e hizo un poco de ruido que atrajo la mirada de Snape, él se escabulló lo mejor que pudo en entre el follaje del árbol.

- ¿Ya sabes cómo burlar la bestia de Hagrid? - le preguntó Snape después de cerciorarse de que nadie más estaba cerca

- Pe-pe pero Severus y-yo...

- Tú no querrás que yo sea tu enemigo Quirrell

- Y-yo, yo no sé que...

- Tú sabes perfectamente lo que quiero decir

Una lechuza gritó haciendo que Ron volviera a perder el equilibrio, pero se enderezó lo más rápido para poder escuchar la conversación.

- Tu parte del abracadabra, estoy esperando... - dijo Snape acercándose al asustado de Quirrell

- Pe-pero yo no...

- Muy bien - le cortó Snape - vamos a tener otra pequeña charla pronto, cuando hayas tenido tiempo de pensar y decidir donde tienes tus lealtades.

Entonces Snape se marcho dejando a Quirrell como si lo hubieran petrificado. Ron estaba ansioso y respiraba con pesadez, era increíble que por fin tenía la prueba que tanto había buscado, pero el mismo tiempo no tenía nada, solamente era su palabra en contra de los ´´hechos´´. Ron se las ingenió para salir de entre el árbol y volver a la cabaña donde un muy molesto Malfoy le esperaba.

- Se supone que sólo irías a dar una vuelta a los terrenos - le dijo Malfoy con mal humor - ¿Por qué te demoraste tanto?

- No me lo van a creer... - dijo Ron con emoción, y los otros tres se acercaron a él

- Vi a Snape ir hacia el bosque y le seguí, fue a "conversar" con Quirrell

- ...mejor esperemos a que estemos el cuartel general - sugirió Harry pues Hermione estaba cerca

- ¿Por qué? - preguntó Neville

- Quería saber si Quirrell ya sabía cómo pasar delante de Fluffy

- ¿Y? - preguntó Malfoy

- No le llegó a decir nada, estaba todo nervioso y Snape le presionaba sobre otras partes del abracadabra que protege a la piedra...

- Shhhhh - dijo Harry - mejor continuemos esta conversación en un lugar seguro

- De acuerdo - dijo Ron un poco molesto.

Los chicos no estaban del todo seguros si Hermione había logrado escuchar algo de la conversación por lo que se apresuraron en volver al castillo para poder ir a la torrecilla que usaban como cuartel general de la Sorcerers' Secret Society.

- ¿Estás toralmente seguro de lo que oíste? - le preguntó Harry a Ron

- Tan seguro como que Ravenclaw ganó el partido de hoy, es en serio. Snape está tratando de sacarle información a Quirrell para poder obtener la piedra, él es el ladrón del banco, él dejó entrar el trol y quien trató de matarte - dijo con toda seguridad Ron, Harry respiró hondo.

- ¿Ahora qué hacemos? - preguntó Neville

- Bueno lo siguiente sería avisar a las autoridades, pero sin una prueba tangible solo es nuestro testimonio en contra de la palabra del profesor Snape

- Quirrell nos apoyará - dijo Neville

- Lo dudo - dijo Malfoy - si él le teme al profesor Snape no hablará para defendernos

- Entonces estamos en el mismo punto - dijo Ron con desánimo - yo solo no puedo obtener la prueba que tanto necesitamos, ustedes deben ayudarme o se olvidan de la regla numero 4

- No- dijo Harry, Neville y Malfoy tan poco parecía muy entusiasmado con la idea- ayudaremos a conseguir la prueba

- ¿Y qué exactamente buscamos? - preguntó Neville

- Mm planos de Gringotts - dijo Harry - algo que lo relacione con troles

- ¿Y qué tal si lo grabamos? - dijo Malfoy

- ¿Grabar? - dijo Ron sin comprender

- Si un video, ¿Es así como se llaman verdad Harry?

- ¿De qué habla? - preguntó Ron

- Es como una foto pero con sonido, pero no creo que los artefactos muggles puedan funcionar dentro del colegio

- Eso sería perfecto, solo tendríamos que "grabarlo" cuando este extorsionando a Quirrell

- Bien, le escribiré a mis contactos, tal vez ellos me puedan conseguir una videocámara que funciones aquí

En los siguientes días Harry y los demás esperaron a que uno de los "contactos" de Harry le mandara una videograbadora. Y aquella mañana cuando un zorro volador (murciélago gigante) sobrevoló por la mesa de Ravenclaw para dejar un paquete a Harry muchos de los estudiantes se quedaron viéndole un poco temerosos, pero Neville, Malfoy y Ron sabían que se trataba del objeto muggle que les ayudaría a atrapar a Snape. Los cuatros rápidamente se reunieron en un aula vacía antes de la primera clase de la mañana para examinar el aparato y leer el manual de uso. Según la carta de Sean se trataba del modelo de videocámara más moderna que tenían los muggles con unas cuantas modificaciones hechas por la compañía Vamp que le permitía funcionar en áreas mágicas, grabar fantasmas y durante la noche con buena imagen a pesar de la escases de luz.

A partir de ese día los chicos se turnaban la cámara junto con la capa de invisibilidad para ir tras Snape y grabarlo en el momento en que estuviera tratando de extorsionar a Quirrell. Pero los días pasaron y aparentemente Snape no se había vuelto a reunir con Quirrell, o este tenía más fuerza de voluntad y fortaleza de lo que aparentaba, aunque había perdido mucho peso. Y antes de que los chicos se dieran cuenta llegaron las vacaciones de pascuas. Harry insistió a Severus que le permitiera volver a casa, pues quería ver a Lorenza.

Los chicos no parecían muy contentos cuando Harry les dijo que se marcharía porque deseaba ver a su tutor, de forma que Ron, Neville y Malfoy tuvieron que soportar a Hermione persiguiéndolos con los horarios de repaso para los exámenes de fin de año. Como Snape debía permanecer en el castillo, Harry pasaría una semana totalmente con Lorenza. Snape se las ingenió para escoltar a Harry hasta "la casa de sus tíos". Harry nunca se había quedado a pasar la noche en la casa de Mocho por lo que sería una experiencia nueva.

Lorenza le improvisó un rincón como habitación en la estancia principal de su peculiar casa, que en parte estaba bajo las enormes raíces de un árbol seco y un peñasco que coronaba la poción más alta de la ladera del rio. Como era primavera todo el campo estaba verde y florecido, Harry aprovechó para ir a recoger bayas como había hecho en muchas otras ocasiones, estar de vuelta en el campo era muy relajante a pesar de que tenía muchos quehaceres de la escuela, pero para él eso no era trabajo pues se sabía casi todo el material. Lorenza se empeñó que durante esa semana que él estuviera allí solo se hablaría en las lenguas antiguas, pues según ella Harry estaba muy descuidado en la pronunciación.

Fue una semana muy productiva para Harry, pues aunque en las vacaciones de invierno Lorenza le había empezado a enseñar las técnicas para el control del agua, no era lo mismo que practicar junto a ella además de la libertad que tenía en el campo de que ningún otro alumno lo vería. Como el agua podía cambiar de estado la cantidad de encantamientos y técnicas a estudiar era aun más de los que había tenido que aprender cuando estaba trabajando con el aire. Harry ya podía crear neblina de la nada y hacerla tan densa que quien quedara atrapada en ella no podría ver ni su propia mano. También podía hacer que lloviera o crear olas enormes, lo que aun no podía hacer era solidificar el agua, ya sea para hacerla hielo o nieve. Lorenza también le hizo practicar todas las técnicas de aire y trató de enseñarle a volverse uno con el aire pero Harry no lograba perder su "materialidad". Se podía volver invisible y podía conectarse con el Gaia, pero seguía siendo tan sólido como un trozo de carne.

La última noche en casa de Lorenza, mientras Harry repasaba "La Manzana" en voz alta y leía un pasaje en que mencionaban a un mago llamado Brann que se caracterizó por sus maquinaciones para obtener el poder y que lo logró debido a que siempre aparentaba actuar con buenas intenciones mientras manipulaba a los demás, Harry se detuvo, pues algo en la descripción de Brann le hacía pensar el profesor Dumbledore.

- ¿Por qué te detienes? - le preguntó Lorenza desde el área de la cocina donde preparaba un gumbo para la cena

- ¿Usted por casualidad conoce a Albus Dumbledore?

- Albus Dumbledore. Sé quien es, pero nunca lo he visto en persona o tratado directamente con él, ¿Por qué?

- Bueno, es que me he topado con él la escuela... y he percibido una energía extraña que proviene de el

- ¿Extraña cómo?

- Bueno el parece ser una buena persona...

- Ah parece. Una cosa es lo que nuestro ojos pueden ver y otra es la que podemos ver mas allá del mundo físico

- Bueno se supone que él es bueno en la historia de la batalla contra Lord Voldemort, entonces por qué percibo como...

- Una mancha

- Si

- Harry hay cosas en el ser humano que corrompen sus almas y en muchos casos ellos se arrepentirán de lo que hicieron y trataran de emendar el daño, pero es una mancha que no se borrará nunca. El poder, Harry, el deseo de tener el poder de controlar todo es lo que más corrompe al ser humano. Ten cuidado Harry, mucho cuidado con aquellos que se encuentran en el poder, porque a ellos les gusta jugar con los demás y no les gusta perder y sacrificaran cualquier ficha para poder seguir en el - Lorenza le dijo aquello ultimo casi como si fuera una profecía - ya el gumbo está, disfrutemos de nuestra cena - dijo ella con una voz más jovial.

El guiso estaba delicioso y después de una ronda de palillos chinos mágicos, Harry se fue a la cama aun pensando en las palabras de Lorenza y en Dumbledore. A la mañana siguiente Harry debió marcharse bien temprano, pues debía tomar el autobús para luego tomar el tren que le llevaría a Londres donde pasaría la noche en casa de sus tíos para el domingo en la mañana tomar el expreso a Hogwarts. En aquel viaje había menos estudiantes que en las vacaciones de navidad. Harry estaba un poco preocupado de que durante los días libres los chicos hubieran logrado grabar a Severus extorsionando a Quirrell. Harry no le había preguntado nada a Severus porque tendría que dar muchas explicaciones de como obtenía la información, además de que este le había dicho que se mantuviera fuera de los problemas.

Para su suerte, a su regreso los chicos no habían logrado nada nuevo respecto al tema. Harry trató de hacer los problemas a un lado y aprovechar el resto de la noche del domingo jugando calabozos y dragones en el cuartel general de S.S.S. con los otros tres. Al día siguiente aun les quedaban los repasos para los exámenes que cada vez estaban más cerca y Hermione no paraba de recordárselos, por lo que pasaban buena parte del tiempo repasando en la biblioteca. Un día, mientras se encontraban repasando, los cinco, Ron se quejaba sobre no poder memorizar todas las hierbas que habían estado usando en el año para las clases de pociones, Hermione ayudaba a Neville, mientras Draco hacía unas fichas y Harry estaba repasando uno de los libros de pociones avanzadas, pues Severus le iba a dar exámenes de las clases extras. Ron hizo a un lado sus fichas y se quedó un rato contemplando el paisaje por la ventana. Era una excelente tarde, el cielo estaba despejado y una suave briza movía los arboles. De repente un movimiento en los libreros llamó su atención.

- ¡Hagrid! ¿Qué haces en la biblioteca? - dijo Ron en voz alta, el resto de la mesa levantaron sus cabezas para ver al gigantesco guardabosques salir de entre los libreros con cara sospechosa

- Estaba mirando - dijo con voz evasiva, que lo hacía lucir aun mas sospechoso - ¿Y ustedes que hacen? - de repente recordó algo y frunció el ceño - ¿No estarán investigando sobre Flamel? - les preguntó, Harry abrió los ojos en señal de alerta

- Oh hace tiempo que desciframos a Flamel - dijo Draco con satisfacción, Harry le pateó por debajo de la mesa - ¡Ouch!

- Estamos repasando para los finales - intervino Harry antes de que alguno de los otros siguiera dando información confidencial delante de Hermione, quien estaba muy atenta a lo que sucedía – sabes, ya casi estamos terminando, ¿Crees que sería posible ir a tomar te contigo? - los demás se quedaron un poco confundidos por el giro de la conversación

- Errr bueeeeeno, claro porque no- dijo Hagrid

- ¿Te vemos más tarde entonces?

- Si - dijo Hagrid y se marchó

- ¿Qué fue eso?- pregunto Malfoy

- Te explico luego - dijo Harry mirando de reojo a Hermione

- ¿Qué escondería tras la espalda?- dijo Hermione con aire pensativo

- Tal vez libros - dijo Draco en tono sarcástico

- ¿Voy a ver en que sección estaba? - dijo Ron que no tenia ánimos de seguir repasando, unos minutos más tarde regreso con un montón de libros que desparramo en la mesa - ¡Dragones! - dijo en un susurro - ¡Hagrid estaba buscando cosas sobre dragones! - dijo Ron mostrando los libros.

- Hagrid mencionó una vez que le gustaría tener un dragón - dijo Neville - recuerdan, fue cuando le fuimos a preguntar sobre... - pero no llegó a terminar porque Harry le pateó por debajo de la mesa

- ¡Pero tener dragones es ilegal! - dijo Hermione

- Bueno tal vez solo estaba buscando satisfacer una curiosidad - dijo Harry

- En ese caso tendremos que averiguarlo - dijo Draco entusiasmado por la nueva aventura

Harry quería conversar en privado con Hagrid por lo que debió disuadir a Hermione de que los acompañara a la cabaña de Hagrid, cosa que alegró mucho a Draco. Cuando los cuatro chicos llegaron a la puerta de la cabaña se toparon con que Hagrid tenía puertas y ventanas cerradas, además de las cortinas. Harry tocó la puerta a pesar de que parecía que no había nadie allí, pero Fang ladró y Hagrid con voz sospechosa preguntó quien llamaba.

- Somos nosotros, Harry y los chicos. Venimos a tomar el té.

Entonces Hagrid abrió la puerta un poco y les apresuró a entrar. En el interior de la cabaña hacía un calor como si fuera una especie de baño turco (sauna), la chimenea estaba encendida con un enorme fuego a pesar de que la temperatura afuera era cálida. Hagrid se apresuró en preparar el té y les ofreció unos bocadillos muy extraños los cuales ellos rechazaron con amabilidad.

- Entonces, ¿De qué querían hablar? - le preguntó Hagrid cuando todos tenían una taza de té enfrente de ellos

- Como ya sabes, nosotros sabemos sobre Flamel y la piedra - empezó Harry y Hagrid frunció el ceño

- Y sospechamos de que alguien dentro de la escuela intenta robarla y queríamos saber si hay más cosas que protegen a la piedra

- Creo que ya saben demasiado, la verdad es que no lo sé, y aunque lo supiera no se los diría.

- ¿Pero acaso no sabes todo lo que ocurre por aquí? Dumbledore debe confiar mucho en ti si te pidió que fueras a buscar la piedra al banco - dijo Draco en tono zalamero, Hagrid se tiraba de la barba pensado. Era todo lo que Harry necesitaba, pues ya había entrado en la mente del guardabosque y obtenido la información que necesitaba.

- Hagrid, podríamos abrir una ventana, me estoy derritiendo - se quejó Neville que sudaba profusamente

- Errr no puedo - dijo Hagrid viendo de reojo hacia la chimenea, Harry también vio y noto algo bajo la cazuela en el fuego

- ¿Qué es eso Hagrid? - preguntó Harry, pero la verdad es que no necesitaba que se lo dijera ya que había estudiado el manual de dragones de los drakonoi.

Ron y Neville se acercaron a la chimenea para observarlo de más de cerca

- Eso es… - dijo con voz nerviosa Hagrid mientras se tiraba de la barba

- ¿Cómo lo has conseguido? - preguntó Ron

- Debió haberte costado una fortuna - dijo Draco desde su haciendo sin quitarle los ojos al huevo negro en la chimenea

- Lo gane - dijo finalmente Hagrid - la otra noche estaba en la aldea tomando unas copas y me puse a jugar cartas con un desconocido. Creo que se alegró mucho de deshacerse de el

- ¿Pero qué piensas hacer con él cuando salga? - dijo Neville con voz inocente

- Bueno estuve leyendo, en este libro dice como identificar los huevos, ves este es un ridgeback noruego, son muy raros... - y siguió comentando sobre el modo de como incubar los huevos y la alimentación, parecía muy feliz consigo mismo.

- No se tú, pero creo que tener un dragón en una casa de madera no es buena idea - dijo Draco con su típico tono sarcástico, pero Hagrid no le prestó la mas mínima atención pues estaba muy concentrado en cuidar el fuego para mantener el huevo caliente.

- Hagrid se ha vuelto loco - comentó Draco cuando ya estaban en el interior de la torrecilla

- Yo nunca había visto un huevo de dragón – dijo Neville

- Olvidemos el huevo de dragón por un momento - intervino Harry - estamos reunidos para seguir con la primera misión, descubrir al "ladrón" del banco

- Creo que ya habíamos acordado de es Snape - dijo Ron un poco molesto

- Si… en fin, tengo información que obtuve de Hagrid

- ¿Cuándo? Porque en ningún momento el llego a decir nada importante- dijo Draco

- Bueno yo tengo mis métodos. Además de Fluffy, varios de los profesores cooperaron con la protección de la piedra

- ¿Y cuáles fueron?

- McGonagall, Flitwick, Sprout, Quirrell, Dumbledore y Snape

- Bueno mientras él aun no pueda quebrar a Quirrell y no sepa como pasar a Fluffy la piedra está a salvo - dijo Neville despreocupado

- Sumando lo de Dumbledore- dijo Ron

- So por ahora no tenemos de que preocuparnos - dijo Draco en tono relajado - y como la gansa no está aquí para perseguirnos con repasos deberíamos aprovechar y disfrutar de nuestro tiempo libre - y los chicos se olvidaron de los problemas de los adultos y jugaron Calabozos y Dragones.

Unos días después, durante el desayuno, Hedwig le llevó a Harry un mensaje de Hagrid avisando que el dragón estaba a punto de nacer, Harry compartió el mensaje con sus amigos, Ron y Neville estaban muy entusiasmados con la idea de poder ver el nacimiento de un dragón, Draco se mantenía frio y distante, pero Harry sabía que el también se moría de curiosidad. Mientras discutían sobre si faltar o no a clases para ver el nacimiento del dragón Harry se percato de que alguien los seguía, entonces, al mirar hacia atrás pudo ver a Sanders unos escalones más arriba y tenía una sonrisa maliciosa, entonces Harry supo que las cosas con el dragón de Hagrid serian más complicadas de las que ya eran. Después de la clase de herbología, los cuatro se reunieron para ir a la cabaña. Harry caminó con paso rápido y volteaba a ver hacia atrás de vez en cuando, pero para llegar a la cabaña de Hagrid no se necesitaba ningún mapa o clave secreta.

- Ya casi está afuera - les dijo Hagrid cuando los cuatro entraron, el huevo estaba sobre la mesa y tenía varias grietas y del interior surgían unos ruidos extraños.

Todos se sentaron en la mesa alrededor del huevo observando con expectación. Y de repente con un crujido el huevo se rompió y el dragón se extendió sobre la mesa. El dragón era de color negro con ojos naranja saltones, cuerpo flaco y de hocico largo. A Harry no le parecía bonito, es más, parecía un paraguas estrujado. El dragón estornudó y volaron chispas.

- ¿Acaso no es hermoso? - dijo Hagrid casi con lagrimas en los ojos, trato de acariciarle al cabeza y el dragón le dio un mordisco en la mano - ¡Oh! Miren reconoce a su mama

- Ok - dijo Draco en tono sarcástico, Neville trataba de mantenerse alejado de la criatura

- Hagrid, ¿Tienes idea de que tan rápido crecen los ridgeback noruegos? - le preguntó Harry, Hagrid estaba a punto de contestar pero su rostro palideció y se puso de pie muy rápido haciendo que la mesa tambaleara

- ¿Qué paso? - preguntó Ron

- Alguien estaba mirando por una rendija entre las cortinas... era un chico... va corriendo hacia el colegio...

Harry fue rápido hasta la puerta, el otro chico ya iba a una distancia considerable.

- ¿Quién era? - preguntó Draco

- Sanders - dijo Harry muy serio

- No conozco a ningún Sanders en nuestro año - dijo Neville

- No lo es, está en segundo, el iba a ser el buscador del equipo hasta que Flitwick me reclutó

- Estamos en problemas - dijo Ron preocupado.

Entonces Harry les contó a los demás la obsesión que tenía Sanders de querer encontrar a Harry haciendo algo fuera de los limites para poder sacarlo del equipo y poder ser el la estrella del Quidditch.

Las cosas realmente podían haber estado mejor, pero por el momento los chicos lidiaban con una situación que se escapa de sus manos. Tratar de convencer a Hagrid de dejar en libertar al dragón, al que le puso por nombre Norberto, era un caso perdido. Aunque en parte Harry comprendía el porque Hagrid se negaba a hacerlo, sin una madre proveedora Norberto fallecería de hambre. Pero si Hagrid se quedaba con él las cosas tampoco terminarían bien, por empezar estaba el hecho de que Norberto crecía de manera muy veloz y pronto ya no podría seguir ocultándolo en la cabaña, y si le dejaba allí estaba la posibilidad de que este la terminara incendiando. Y otro inconveniente era que en algún momento Sanders pudiera delatar a Hagrid y que este fuera expulsado de Hogwarts o peor aun encarcelado. Los chicos trataban de buscar una solución en la que todos fueran favorecidos y después de mucho analizar, por fin la idea de mandar a Norberto a la reserva de dragones en Rumania donde trabajaba Charlie Weasley fue la mejor de todas y Hagrid aceptó.

Mientras esperaban la respuesta de Charlie los chicos se turnaban para ayudar a Hagrid a cuidar de Norberto. En más de una ocasión, cuando Harry se cruzaba con Sanders en la sala común este hacia comentarios indirectos sobre dar un gran golpe, por lo que Harry no veía la hora en que la carta llegara.

- ¡Me mordió! - dijo Ron al entrar por el hueco en el piso de la torrecilla donde los demás le esperaban, Ron procedió a quejarse sobre la manera en como Hagrid actuaba con respecto a Norberto, en eso Hedwig llego a través de una de los ventanales para traerles la tan esperada respuesta.

Unos amigos de Charlie irían a visitarle pronto y antes de partir pasarían por el castillo a recoger el dragón, el cual llevarían volando en escobas debido a la ilegalidad de su origen. El día sería el sábado a la media noche en la torre de astronomía.

- ¡Fantástico! - dijo Draco pues él tampoco disfrutaba del trabajo extra de ser niñero de Norberto

- Tenemos la capa de invisibilidad con la cual podemos cubrir la jaula, como yo me puedo hacer invisible no habrá ningún inconveniente, pero creo que de todas formas uno de ustedes deberá ir conmigo.

- No creo que pueda, al menos que se me sane la mano - dijo Ron

- Yo lo haré, dudo que Neville te pueda ayudar mucho - dijo Draco

- ¡Oye! - se quejó Neville

- Vale, solo falta decírselo a Hagrid

Para su mala suerte las cosas no marcharon tan bien, pues la herida de la mano de Ron estaba infectada con veneno y este tuvo que ir a la enfermería. Los chicos fueron a visitarle en la tarde y lo encontraron en muy mal estado.

- No solo es mi mano - dijo Ron - que parece que se va a caer en pedazos. Sanders pasó por aquí.

- ¿Qué? - dijo Harry asombrado

- Le dijo a Madam Pomfrey que venía a buscar un libro que tú necesitabas, se burló de mí y amenazó con decirle quien me había mordido. Yo le había dicho que fue un perro, pero no creo que ella me haya creído. La cosa es que se llevó mi libro de encantamientos y adentro esta la carta de Charlie.

- ¡Fantástico! - dijo Draco con sarcasmo

- Estamos fritos - dijo Neville al borde del llanto

- No podemos detenernos ni cambiar el plan, mañana es nuestra única oportunidad de liberarnos de Norberto

- ¿Y qué haremos con Sanders? - preguntó Draco, Harry respiró hondo

- Neville me ayudara a transportar la jaula, mientras tú te encargaras de mantener a Sanders fuera de nuestro camino - dijo Harry y una sonrisa malévola se dibujo en el rostro de Malfoy - creo que puedo elaborarte un antídoto - dijo Harry a Ron

- Por favor

El resto del viernes Harry se la pasó preparando el antídoto para el veneno de los ridgeback noruegos, tuvo que pedirle unas cuantas cosas prestadas a Snape e inventarse una excusa para uso, pero algo en la mente de Snape le tenía muy ocupado que pasó por alto aquello. El antídoto estuvo listo para el sábado en la tarde, y aunque Ron lo usara según lo indicado, su mano tardaría unos tres días en sanarse. Pero el momento más esperado aquel día sería la noche. Harry debió ser muy precavido al momento de salir de la sala común, pues Sanders estaba muy atento a los movimientos en la entrada de la sala común. Neville y Harry se reunieron directamente en la cabaña de Hagrid para evitar encuentros no deseados en el castillo. Cuando llegaron a la cabaña, ya Norberto estaba en su jaula.

- Tiene suficientes ratas para el viaje, y algo de brandy, también le puse su osito de peluche por si siente solo

- Bien - dijo Harry, Neville ponía cara de terror por los ruidos que salían de la jaula, pues era muy probable que Norberto le estuviera arrancando la cabeza al oso de peluche

- Adiós Norberto - lloraba Hagrid - mamá nunca te va a olvidar

- Hora de irnos - dijo Harry pues no quería prolongar la despedida, y con un movimiento de su varita hizo que la pesada jaula se elevara del suelo, hecho la capa de invisibilidad por encima de ella y un tembloroso Neville se coloco debajo de la capa.

Harry se volvió invisible y los dos salieron de la cabaña rumbo al castillo. Como Harry llevaba la jaula flotando, el camino hacia la torre no fue tan difícil. Aunque al pie de la torre casi tropiezan con la señora Norris, pero esta solo se quedo viendo al vacio de manera fija, tan pronto cuando esta se fue, Harry y Neville aceleraron el paso pues no querían toparse con Sanders o Filch. Pero el susto grande fue cuando en uno de los pisos superiores vieron a McGonagall que había atrapado a Draco.

- ¡Castigo! - gritaba muy molesta - y veinte punto menos por estar vagando en la noche. ¿Cómo te atres...? - seguía regañándole la profesora, Draco tenía una cara muy seria - te llevare con el profesor Snape

- ¡Rayos! - dijo Harry cuando ya estaban fuera de su alcance - debemos apurarnos - le apremió a Neville

Los dos recorrieron el resto del camino lo más veloz que le permitía su carga y debieron esperar unos minutos en el techo hasta que por fin llegaron los amigos de Charlie. Eran muy amables y le mostraron el arnés que habían hecho para poder suspender la jaula entre las cuatro escobas. Después de montarla en el arnés, se despidieron y emprendieron su viaje. Finalmente se habían librado de Norberto, Harry y Neville chocaron las manos y bajaron las escaleras sintiéndose felices. Pero la felicidad no les duro mucho, pues Filch estaba al pie de la escalera y a ellos se les había olvidado la capa en el techo y Harry no se había vuelto invisible.

Y la noche no terminaba allí. Filch los arrastró hasta la oficina de McGonagall donde se toparon con Hermione. McGonagall estaba más que furiosa, pero a Harry le preocupaba más como iba a reaccionar Snape cuando se enterara de todo lo que había pasado.

- ¡Es increíble! Cuatro estudiantes fuera de la cama a altas horas de la noche vagabundeando en la torre de astronomía - les regañaba McGonagall – Jamás me hubiera esperado semejante conducta de parte de ustedes, Granger me has decepcionado - y Hermione bajo aun más la cabeza, Harry mantenía la calma mientras Neville estaba todo sudoroso por los nervios - se le descontaran cincuenta puntos a cada casa - los tres abrieron los ojos como platos, Hermione se quedó con la boca abierta con amague de decir algo pero McGonagall le cortó - aunque sea a mi propia casa y eso no es todo, también deberán cumplir con un castigo. Ahora quiero que cada uno retorne a sus respectivas habitaciones.

Y con esto los tres salieron y emprendieron el camino de regreso. Neville se separó de Harry y Hermione tras llegar a la escalera principal mientras los otros dos siguieron su camino hasta los pisos superiores.

- ¿Qué hacías fuera de la cama? - finalmente le preguntó Harry a Hermione tras caminar un rato en silencio

- Es que el otro día escuche a Alexander Sanders en la biblioteca decirle a unos de sus amigos de que tenía planeado atraparte con un dragón dentro del colegio.

- Creo que se va a sentir muy feliz cuando todos se enteren de los cambios en el marcador han sido por mi culpa - dijo Harry y el rostro de Hermione se ensombreció. Gryffindor había logrado superar a Slytherin por muy poco margen y ahora caerían al tercer lugar y Slytherin volvería a la cabeza

- Trabajé muy duro para conseguir esos puntos y lo arruino todo en una sola noche - empezó a decir Hermione con voz entrecortada

- No es tan grave, no es que vayas a reprobar el año o que te expulsen de la escuela - trató de consolarle Harry

- No, no lo entiendes... yo salí para ayudarte, y en cambio terminé embarrada con lodo - dijo Hermione en tono molesto

- Yo no pedí tu ayuda y si vas a culpar a alguien debes culparte a ti misma porque nadie te manda a estar de metiche - dijo Harry en su defensa. Hermione puso cara de asombro tras escuchar las duras palabras de Harry, se dio la vuelta y se fue corriendo.

Harry respiró profundo, él solo le dijo la verdad, tal vez no de la mejor forma, pero él no cargaría con más responsabilidades que las suyas. Sabía que lo peor aun no llegaba, lo que McGonagall le dijo o el castigo que le impusiera, quedaría pequeño con lo que diría y haría Severus. Harry no quería que amaneciera.

Y la mañana del domingo todos los estudiantes se quedaban mirando los enormes relojes donde se llevaba la puntuación de la copa de las casas sin comprender exactamente lo que había pasado, hasta que el rumor empezó a esparcirse, Harry Potter y sus amigos fueron atrapados fuera de la cama en la noche. La popularidad de Harry cayó en la casa de Ravenclaw, pues ahora estaban en segundo lugar y Slytherin le llevaba una ventaja de treinta puntos. Pero quien sufría mas el ser el estudiante mas despreciado en su casa era Hermione, Gryffindor nunca había caído tan bajo, ella nunca había tenido muchas amigas pero ahora sí que estaba sola.

Tal como Harry se lo temía la expresión de la cara de Severus aquella mañana daba miedo a cualquiera, estaba súper molesto. Harry no necesitaba que se lo dijera, tan pronto terminó el desayuno fue directo hasta la oficina de Snape en las mazmorras y esperó en la puerta a Severus, quien llegó caminando con paso rápido y expresión gélida. Abrió la puerta sin decir palabra alguna, Harry entro rápidamente.

- Siéntate -dijo Severus en tono seco, Harry se sentó en la silla contraria a Severus

- Empieza a hablar o te lo sacare a la fuerza- dijo Severus con voz fría, en toda su vida Severus nunca había amenazado a Harry

- Hagrid consiguió un huevo de dragón ilegal y planeaba criarlo, yo y los demás le ayudamos a cuidarlo mientras buscamos como deshacernos de él. Resulta que uno de los hermanos de Ron trabaja en una reserva de dragones en Rumania, le escribimos y el aceptó tomar el dragón. Neville y yo lo llevamos anoche a la torre de astronomía para que un grupo de amigos de Charlie, el hermano de Ron, lo transportaran hasta Rumania... y eso es todo - dijo Harry nervioso, Severus se le quedó viendo un rato

- ¿Hagrid les dijo como consiguió el huevo? - preguntó Severus un momento después

- Dijo que lo ganó en una apuesta - Severus arqueó una ceja sin dejar de mirar a Harry

- Ya que tienes tanto tiempo libre para andar cuidando dragones y merodeando a altas horas de la noche, durante el tiempo que no estés tomando clases o en las prácticas de Quidditch vendrás aquí a repasar todas tus lecciones y si es necesario también a hacer tus prácticas de magia antigua hasta que terminen los exámenes. Ahora ve por tus libros y regresa, tienes cinco minutos.

Harry se puso de pie y salió rápidamente. En el camino se cruzo con Draco, quien trato de hablar con él sobre el incidente de la noche, pero Harry le hizo ademan de que no podía y siguió su camino. Su castigo con Severus le obligaba a estar lejos de sus amigos, solo compartía con ellos durante las clases que tenían juntos, después todo el tiempo lo pasaba encerrado en la oficina estudiando, y cuando no estaba allí estaba en las practicas de Quidditch donde una molesta Moira Fischer le presionaba constantemente, pues si querían ganar la copa de las casas sería más que necesario ganar la copa de Quidditch. La final seria Ravenclaw contra Gryffindor. Gryffindor necesitaba ganarles con una ventaja de 200 puntos de lo contrario Ravenclaw de todas formas ganaría la copa, pero aun así la victoria no estaba segura para la casa de Ravenclaw.

Draco, Ron y Neville se quejaron en varias ocasiones con Harry por su repentina separación del resto y que ya no se estaban reuniendo para la S.S.S. Principalmente cuando Ron le comentó que saliendo de la biblioteca en aula vacía oyó a Quirrell gimotear, según al parecer alguien le estuvo torturando y daba por seguro que ese alguien era Snape, lo cual para el significaba que Snape había logrado quebrar a Quirrell. Pero Harry estaba más que seguro que no se trataba de Snape, pues ambos habían estado juntos en la oficina en las mazmorras.

- ¿Le viste salir del aula? - le preguntó Harry

- No, solo vi salir a Quirrell, parecía que iba a llorar, entre al aula pero ya estaba vacía aunque la otra puerta también estaba abierta así que de seguro salió por allí

La mente de Harry trabaja a mil. Si no fue Snape, alguien más trataba de sacarle información al debilucho profesor de defensa contra las artes oscuras y al parecer lo había logrado.

- ¿Qué vamos a hacer ahora? - preguntó Ron

- Nada, por ahora no podemos hacer nada más que esperar a ver qué sucede- le dijo Harry, Ron parecía decepcionado con esto último.

Después de lo que Ron le contara, Harry trató de rastrear alguna fuerza oscura durante sus meditaciones pero no lograba dar con ella.

Para completar los días de castigo, los chicos debían cumplir con trabajo forzoso. Los cuatro fueron citados a las once de la noche en el recibidor donde Filch los recogió para llevarlos hasta donde Hagrid, pues su castigo seria ayudarle a rastrear a un unicornio herido en las profundidades del Bosque Prohibido. Draco no estaba nada contento con la forma de castigo que tendría que cumplir, Neville estaba temblado de miedo, Hermione estaba callada pero Harry podía notar que estaba asustada. Hagrid los dividió dos equipos, Neville y Draco irían con Fang, mientras Hermione y Harry irían con Hagrid.

Se adentraron en el bosque siguiendo el rastro de sangre azul plateada del unicornio mal herido, Hagrid les comentó que ese era el segundo de la semana, Draco con voz temblorosa pregunto si había sido algún hombre lobo el causante de aquello, Hagrid le explicó que los hombres lobos no eran tan rápidos, para poder dar caza a un unicornio se necesita de mucha magia.

- Magia oscura - pensó Harry

El camino llegó a una bifurcación y el grupo se separó de la forma acordada, Neville no estaba muy feliz con ir solo con Fang y Draco, mucho más después de que Hagrid dijera que Fang era un cobarde.

- Deja de gimotear y quédate cerca - le dijo un molesto a Draco

Mientras el otro grupo seguía por el otro camino cerca de un riachuelo, Hagrid escucho un ruido extraño y les hizo salir del camino y se colocaron tras unos arbustos. Hagrid cargó su ballesta, Harry se concentraba en el agua que corría cerca en caso de que necesitara convocarla. Era un ruido extraño, como una capa que se arrastraba por el suelo, pero pronto el ruido se alejó de ellos, pero a Harry no se le quitaba una extraña sensación, era la fuerza maligna que había estado tratando de rastrear en los últimos días.

- ¿Qué fue eso? - dijo Hermione en voz baja

- Algo que no debería estar aquí- fue la respuesta de Hagrid y Harry sintió de que debía mantener la guardia en alto por si las moscas.

Siguieron a Hagrid hasta un claro donde de nuevo un ruido los hizo detener

- ¿Quien anda ahí? ¡Salga! Estoy armado - dijo Hagrid con voz de mando

De entre los arboles salió un centauro. Harry había leído sobre ellos pero nunca había visto a uno y era dificil disimular su asombro

- ¡Oh Ronan eres tú! - dijo Hagrid bajando su ballesta - ¿Cómo estás? - dijo estrechando la mano del centauro

- Buenas noches Hagrid, ¿Acaso pensabas dispararme?

- Nunca se es demasiado precavido. Hay alguien malvado perdido en el bosque. ¡Ah! Estos son Harry Potter y Hermione Granger son alumnos en el colegio, él es Ronan, es un centauro

- Nos hemos dado cuenta - dijo bajito Harry

- Buenas noches - les saludó Ronan - ¿Estudiantes cierto? ¿Y aprenden mucho en el colegio?

- Errrr- dijo Harry

- Un poquito - dijo Hermione tímida

- Un poquito, bueno es algo - Ronan suspiró y miró al cielo - esta noche Marte esta brillante

Hagrid trató de obtener un poco de información sobre los extraños incidentes en el bosque, pero Ronan no les dijo nada y tampoco Bane, un centauro de pelaje negro que se les unió un poco después.

- Nunca traten de sacarle información a un centauro - dijo Hagrid con voz irritada cuando dejaron el claro - son unos malditos astrólogos, no se interesan por nada más cercano que la luna

- Son criaturas muy inteligentes - dijo Harry

- Si, tienen una mente muy profunda, pero nunca dicen nada - seguía quejándose Hagrid

- ¿Crees que haya sido un centauro lo que oímos hace un rato? - preguntó Hermione

- No se oía como si fueran cascos - dijo Hagrid

- ¡Hagrid! ¡Mira! - señaló Hermione, habían chispas rojas en el cielo, era la señal de que estaban en problemas

- Quédense aquí, no se muevan iré por los otros - y Hagrid se fue cortando camino entre la malaza

- ¿Crees que les haya pasado algo? - dijo Hermione con voz temblorosa

- Espero que no- dijo Harry con voz distante pues trataba de concentrarse en las presencias mágicas que estaban cerca de ellos

Unos minutos después, que a los dos le parecieron horas, llegó Hagrid seguido de Draco, Neville y Fang. Neville se había asustado cuando escucho un ruido extraño y salió corriendo, Draco trato de detenerlo y ambos se tropezaron con unas raíces y entonces fue cuando Neville envió la señal de ayuda. Hagrid reorganizó los equipos, esta vez Harry sería quien iría con Draco y Fang, mientras que Neville se quedaría con Hagrid y Hermione.

- ¿Exactamente cómo era el ruido que escucharon? - preguntó Harry a Draco cuando se pusieron en marcha

- No lo sé, fue Neville quien lo escuchó o lo imagino, para mí solo era el viento batiendo las hojas - dijo Draco indiferente - ¿Por qué? - preguntó un momento después

- Hace un rato nosotros escuchamos un ruido extraño y según Hagrid no era un ruido producido por las criaturas que suelen habitar en el bosque

- ¿A qué te refieres?- dijo Draco deteniéndose

- Era como si se tratara de una capa arrastrándose por el suelo...

- ¿Crees, crees que sea El? - dijo Draco aún mas pálido que de costumbre

- No estoy seguro, pero creo que quien sea o lo que sea que nos paso cerca es lo mismo que está matando a los unicornios- dijo Harry con seguridad, Draco trago en seco - ¡Vamos! Sigamos, lo mejor que podemos hacer es encontrar el unicornio para salir de aquí lo más pronto posible - y Draco asintió.

Los dos caminaron un buen rato en silencio, siguiendo el rastro de sangre en el sendero. Empezaron a adentrarse en una parte del bosque donde el sendero se hacía más estrecho porque los arboles estaban más cerca unos de otros, pero al mismo tiempo en que el sendero se estrechaba las manchas de sangre se iban haciendo más gruesas.

- Creo que debe estar cerca - dijo Harry señalando un pequeño charco de sangre en el suelo.

Unos pasos más adelante las manchas se hicieron aun más grandes, como si la criatura se hubiera estado arrastrando en su dolor. Harry lo podía sentir, se puso de pie y en un claro no muy lejos encontró al unicornio. Era la escena más triste y bella que había visto, el unicornio con su blanco pelaje sobresaltaba entre el marrón de los árboles y la tierra, su patas estaban dobladas en ángulos extraños por la caída y la melena blanco perla se desparramaba sobre las hojas secas. Ya estaba muerto, pero aun así Harry fue hasta su lado y extendió su mano para acariciarlo.

- Deberíamos avisar a Hagrid - dijo Draco

Entonces un ruido extraño hizo que ambos retrocedieran, era el ruido de una capa arrastrándose entre las hojas. Y de entre las sombras surgió una figura encapuchada, arrastrándose como una bestia al acecho. Harry, Draco y Fang permanecieron inmóviles. La criatura extraña se acercó a la herida del unicornio y empezó a beber la sangre. Draco entró en pánico y lanzó las chispas rojas antes de irse corriendo con Fang. Harry lanzó las chispas verdes. Entonces la criatura se percató de las luces y se viró hacia donde estaba Harry, la sangre le chorreaba por el pecho, iba directamente a donde estaba Harry. Y fue cuando este experimento un inmenso dolor justo donde estaba la cicatriz. Era como si la cabeza se le fuera a partir, un dolor tan fuerte que hasta le impedía ver. Harry empezó a retroceder entre la maleza guiándose solo por el Gaia, pero estaba más que consiente que la criatura tenebrosa iba tras él. Un ruido de cascos acercándose y corrió hacia esa dirección. El centauro hizo un salto limpio por encima de Harry. Harry no pudo ver nada de lo que pasó, pero estaba seguro de que el centauro había dejado mal trecho a la oscura cosa que lo había querido atacar.

- ¿Estás bien? - le preguntó el centauro. El dolor ya había pasado y Harry pudo ver ante él un centauro de pelaje dorado y cola plateada, no era ni Ronan ni Bane, los dos centauros que había conocido hace un momento con Hagrid

- Sí, eso creo, gracias - dijo Harry poniéndose de pie - ¿Sabes qué era eso? - le preguntó Harry.

Pero el centauro no contestó, se quedo viendo la cicatriz en la frente de Harry que estaba algo amoratada.

- Tu eres el chico Potter - dijo- es mejor que regreses con Hagrid. El bosque no es seguro en esta época, en especial para ti. ¿Puedes cabalgar? Así será más rápido. Mi nombre es Firenze - añadió mientras bajaba sus patas delanteras para que Harry subiera. Un ruido de más casco llamó su atención, Ronan y Bane llegaron con los flancos sudados y resoplando

- ¡Firenze!c- dijo Bane enojado - ¿Qué estas haciendo? ¡Tienes un humano en el lomo! ¿No te da vergüenza? ¿Es qué eres una mula ordinaria?

- ¿Te das cuentas de quién es? Es el chico Potter, mientras mas rápido se vaya del bosque, mejor- dijo Firenze

- ¿Qué le has estado diciendo Firenze? - gruño Bane - recuerda Firenze que juramos no oponernos a los cielos. ¿No has leído en los movimientos de los planetas lo que sucederá?

Entonces Ronan dio una patada en el suelo

- Estoy seguro de que Firenze pensó que actuaba lo mejor posible - dijo con voz profunda

- ¡Lo mejor posible! - seguía Bane enojado - ¿Qué tiene eso que ver con nosotros? ¡Los centauros debemos ocuparnos de la que esta vaticinado! No es nuestro asunto andar como burros buscando a humanos extraviados en nuestro bosque

Entonces Firenze enojado levanto las patas delanteras, Harry se tuvo que sostener bien para no caerse.

- ¿No has visto ese unicornio? - se defendió Firenze - ¿No comprendes porque lo mataron? ¿O los planetas no te han dejado saber ese secreto? Yo me lanzaré contra lo que este al acecho en este bosque, con humanos en mi lomo si tengo que hacerlo.

Entonces Firenze partió rápidamente, la mente de Harry tomaba apunte de cada cosa.

- ¿Por qué están tan enfadados? - le preguntó Harry un momento después, pero Firenze solo le advirtió de que bajara la cabeza para que no se fuera dar con ninguna rama

Harry recordó lo que le había dicho Hagrid sobre los centauros, sacarles información era casi imposible. Firenze redujo el paso.

- Harry Potter, ¿Sabes para que se utiliza la sangre de unicornio? - finalmente hablo el centauro cuando Harry pensó que este no diría ni una palabra mas

- Nunca me han interesado las artes oscuras - dijo Harry

- Eso es bueno, pero debes saber que matar a un unicornio es un acto monstruoso. Solo alguien que no tiene nada que perder y todo por ganar cometería semejante crimen. La sangre de unicornio te mantiene con vida, aunque estés al borde de la muerte, pero a un precio terrible. Si uno mata a algo puro e indefenso conseguirá media vida, una vida maldita, desde el momento en que la sangre toque sus labios.

- ¿Quien estaría tan desesperado para hacer eso? Porque para tener una vida maldita mejor estar muerto - dijo Harry en un intento de obtener mas información

- Así es - dijo Firenze - a menos que lo único que necesites sea mantenerte vivo el tiempo suficiente para beber algo mas, algo que te devuelva toda tu fuerza y poder, algo que haga que nunca mueras- dijo Firenze y Harry sintió un vuelco en el estomago - Harry Potter, ¿Sabes lo que está escondido en el colegio en este preciso momento?

- La piedra filosofal, es capaz de producir el Elixir de la vida - dijo Harry con voz distante - pero ¿Quién podría estar tan desesperado? - preguntó Harry de nuevo con esperanza de que el centauro diera la respuesta que confirmara sus presentimientos

- ¿No te llega a la mente alguien que haya esperado muchos años para poder retornar al poder, que este aferrado a la vida esperando su oportunidad?

- Entonces esa cosa era Volde... - pero Harry no terminó decirlo, ni llego a saber la respuesta de Firenze porque en ese momento llegaron Hagrid y los demás.

- ¡Harry! ¡Harry! ¿Estás bien? - dijo Hermione mientras se acercaba

- Si estoy bien - dijo Harry - el unicornio esta muerto Hagrid, está en un claro más atrás

- Si, Malfoy me lo dijo - dijo Hagrid con voz entrecortada pues le falta el aire

- Bueno aquí es donde te dejo - murmuro Firenze, mientras Hagrid iba a donde estaba el unicornio - ya estás a salvo - entonces Harry se deslizó por su lomo

- Muchas gracias- dijo Harry

- Buena suerte Harry Potter. Los planetas ya se han leído erróneamente en otras ocasiones, hasta por centauros. Espero que esta sea una de esas veces - entonces se dio la vuelta y desapareció entre los arboles