Joven y atrapado

Capítulo 24: La oveja negra. Parte 4

El tiempo se adelantó hasta casi el caer de la noche, donde Shidou se había quedado dormido en una de las habitaciones de la nave, la hora de comida había pasado, de hecho, el hombre había pasado tiempo con Kotori, con su bebé y platicado con sus compañeros de trabajo, había ido al baño, hecho varias cosas.

Actividades que no recordaba en estos momentos, él estaba dormido, tal y como se quedó justo después de unos minutos de estar acostado.

Seguiría dormido, sino fuera porque una alarma lo despertó de repente y la voz de Kotori claramente fue escuchada.

—Anata, ven de inmediato a la zona de mando, ¡es un terremoto espacial, ya es suficiente de descanso!

—¿¡Terremoto espacial?! —Shidou se levantó de repente, sentía que no había dormido nada y sin tomar más importancia a otras cosas, salió corriendo hacia la zona de mando—. ¿Es en serio? Ni siquiera sé que está pasando, ¿algo malo pasó con las chicas? ¿O es un nuevo espíritu?

Para cuando Shidou llegó a la zona de mando, Reine estaba tratando de calmar a Haruki sin mucho éxito, mientras en la pantalla se veía que Edward estaba saltando por los edificios y corriendo rápidamente por estos, mientras Kotori estaba discutiendo con él.

—¡Edward, busca al espíritu que acaba de generar ese terremoto espacial!

Eso puede esperar, necesito estar alerta para cuando los villanos aparezcan —dijo muy seguro el muchacho mientras seguía moviéndose por la ciudad de forma acrobática—. Sabes que hacen de todo mientras la ciudad está vulnerable, ¡no dejaré que esos malhechores hagan de las suyas!

—¡Edward, no eres un héroe, tienes un trabajo con los espíritus! ¡Es a ellas a quienes debes de ayudar y sellar! —gritó Kotori bastante molesta y mordió a su paleta con fuerza.

Edward estaba usando su traje especial que usaba para convertirse en Rayden, un héroe de su localidad y el único en su especie, teniendo los poderes de los espíritus de su lado, pelear contra terroristas y delincuentes que tenían acceso a realizadores, no era tan difícil. Pero además de eso, también usaba esta personalidad para convivir con los espíritus.

No se tenía muy en claro si era porque en su vida diaria era tímido y algo callado, puesto que cuando tenía puesto el traje y el casco con máscara en su cabeza, se convertía en Rayden; alguien que no tenía miedo alguno y que ayudaba a otros, sin importar nada.

¡Soy un héroe! Y la verdad, preferiría que no me llamaras Edward ahora, comandante.

—Kotori, tranquila, estás asustando a Haruki… —comentó Shidou con una gota en la cabeza, pero ella le miró con más molestia—. ¡Es decir!

—¡Shidou, apóyame aquí!

—Ah, ¡sí, comandante! —dijo asustado al ver su rostro y fue con ella.

—¡Dile algo! —Luego encendió la comunicación de nuevo y Shidou tragó saliva—. Edward, ya que no me escuchas a mí y no quiero enojarme en frente de Haruki-kun… Hay alguien aquí que tiene algo que decirte.

—Eh… Hola, Edward.

¡Shidou-sensei! Hoy no pude verlo, he estado muy ocupado, pero estoy seguro que hoy también lo estaré, no se preocupe, rescataré al espíritu si necesita mi ayuda o si se encuentra en peligro, pero por ahora…

—Pero ella podría estar en peligro ahora, Edward… ¡Tienes que pensar en los demás! —dijo un poco molesto, pero agitó la cabeza con cierta culpa, no podía evitar en pensar que este chico era el producto de Isaac y Ellen.

—Eso, sigue así, Anata, necesita que lo regañes un poco —dijo Kotori con una pequeña sonrisa y en voz baja.

Ante la aprobación de Kotori, aunque él mismo sabía que estaba equivocado, siguió hablando, aunque Edward había dejado de moverse para escuchar a su sensei.

—Sé que quieres ser un héroe, aunque si realmente quieres hacerlo… —Shidou recordó lo mucho que entrenó para lograr salvar a Mukuro, apretó un poco los puños—. Sé el héroe de los espíritus, antes que de alguien más, ellas están solas y muchas veces nadie va a entenderlas, excepto tú… Tú tienes que cambiar eso, Edward, tú no puedes ser… como todos los demás…

La imagen de Ellen y Wescott asaltó la mente de Shidou, así que al ver a ese chico en un traje negro de combate, tomó algo de valor para continuar.

—Tú no puedes ser como ellos, Edward. Más bien, no quiero que seas así, por lo que los espíritus, sin importar cuantos sean ni cómo te traten al principio, debes ir a ayudarlos, ¡incluso si no te lo están pidiendo! Así que busca al espíritu, antes que otra cosa, ¡ellas son tu prioridad!

Shidou-sensei… Tiene razón, ¡tiene mucha razón! ¡La buscaré ahora! Pero si pasa algo y tengo que ayudar, tendré que hacerlo, soy un héroe, Shidou-sensei, y no solo para los espíritus, ¡sino para todos!

Shidou cortó comunicación y vio como el chico se dedicó a buscar al espíritu por el suelo ahora, sin embargo, rápidamente el hombre fue abrazado con fuerza por su esposa, quien también le besó en la mejilla, dejándolo sin aliento y sonrojado.

—¡Bien hecho!

—Ah, ¿en serio?

—Buen trabajo, Shin —dijo Reine con una pequeña sonrisa, entonces él se acercó.

—Déjame cargarlo, Reine-san.


De vuelta con Edward, corrió velozmente por las calles, evitando ciertos obstáculos con movimientos acrobáticos, para luego saltar hacia un semáforo para colgarse y columpiarse por este con velocidad, hasta que después de muchas vueltas, se soltó para lanzarse 20 pisos arriba, la luz de la luna lo iluminaba y su cuerpo era bastante bien marcado y fuerte.

—¡Oh, sí! ¡Yei! —Gritaba cada vez que se desplazaba de esta forma por los semáforos, usándolos como resortera—. ¡Yeiiii!

Entonces, al girar en el cielo mientras se desplazaba por la ciudad, vio a lo lejos como había unas líneas de humo, causado por propulsores, si eran de la AST o no, ya representaban un problema.

—Haniel. —Luego de eso, montó a Haniel, un ángel que tenía forma de una escoba—. Sea lo que sea eso, no puedo quedarme tranquilo, ¡vamos!

Se desplazó a gran velocidad gracias a la escoba voladora. Entonces, cuando estuvo suficientemente cerca, pudo ver que se trataban de un grupo de cinco hechiceras, pero algo no era normal, tenían otro tipo de armadura más ligera, pero no por eso menos poderosa, y lo otro es que escuchaba una bella voz cantando.

Sin embargo, voló más rápido que ellas y se les puso en frente, ellas se detuvieron de repente y Rayden se paró en su escoba con los brazos cruzados.

—Señoritas, no deberían estar afuera en una noche de terremoto espacial como esta, así que será mejor que regresen a sus casas, la ciudad es peligrosa en estos momentos.

—Tú… ¿¡Cómo es posible que estás usando un ángel?! —preguntó la líder de las hechiceras.

—Jessica-san, se trata del ángel Haniel, el que usaba esa molesta mujer espíritu con disfraz de día de brujas —comentó otra.

—Esperen, yo te conozco…

—¿Hmm? —preguntaron todas las demás, incluido Rayden quien no se había movido ni un centímetro.

—Eres ese chico que sale en la televisión, ¡Sí! Ya recordé bien, Rayden-san, ¿no es así? —El héroe sonrió, pero nadie pudo verlo por su máscara—. Eres un buen chico, haces muchas cosas buenas por la ciudad y…

—Estás en nuestro camino, Rayden —dijo Jessica con una mirada filosa, pero no causó nada en el chico, quien seguía escuchando esa bonita voz cantar—. Así que solo por qué has hecho muchas cosas buenas por todos… Incluso usando un ángel, te permitiré que nos dejes en paz, tómalo como un favor que te estoy haciendo.

—Me alegra que me conozcan, pero si lo hacen, deben de saber que no toleraré a los malhechores, eso incluye a las mujeres, así que… ¿Qué planean para esta noche? Espero que no sea lastimar o secuestrar a la chica que estoy escuchando ahora mismo.

—Hmp. —Jessica sonrió y sus ojos azules como los de un lobo brillaron un poco—. Bien, ahora entiendo, eres nuestro enemigo, aunque un amigo para la ciudad, es una verdadera lástima, no quisiera quitarle la vida a un chico y menos su héroe a la ciudad, así que, déjanos en paz, Rayden.

—¿Van a lastimar a esa chica? —preguntó de nuevo con el ceño fruncido.

—¿Y si la respuesta es sí?

Rayden dejó de cruzarse de brazos y se puso en guardia, las demás también prepararon sus espadas para pelear, Kotori desde la zona de mando, tragó algo de saliva y Shidou se impresionó que ese pequeño chico no tuviera miedo alguno de enfrentarse a Jessica y su convoy.

—Si quieres llegar hasta a ella, tendrás que pasar por encima de mí.

—De acuerdo, ¡ataquen!

La batalla empezó bastante rápida, pero quien saltó hacia ellas fue Rayden quien invocó el ángel de Yuzuru, con forma de péndulo, con agitarlo hacia ellas, las dispersó con la fuerza del viento, pero luego usó los poderes de Haniel para convertir este ángel en un látigo que usó para atrapar a la hechicera más cercana para atrapar su pie.

—¡Y aquí voy! —Jaló con fuerza para llegar hasta ella para darle dos patadas, una en el pecho y una última en la cara, de esta última le sirvió para saltar con suficiente fuerza como para moverse hacia la otra hechicera cercana y tirar al suelo la otra—. ¡Aún pueden ir a casa y dejar de hacer maldades! ¡Ah!

Pero Rayden fue atrapado de su pierna y se le dio una patada en la cabeza que lo mandó lejos, era Jessica quien sonreía en estos momentos mientras él caía.

—¡Estás lleno de sorpresas, chico!

—¡Y me quedan más! —dijo al atrapar su pierna con su látigo, pero ella solo soltó una carcajada—. Ay, no…. ¡Waaah!

No tuvo de otra más que gritar mientras su enemigo le daba de vueltas a gran velocidad para que le soltara, hasta que después de marearlo de sobremanera, logró que le soltara, donde estaba a una gran altura del suelo.

—¡Muere, chico héroe! —Jessica tomó una bomba pequeña de su cinturón para lanzárselo al chico, la cual explotó con gran intensidad.

Su traje estaba formando por nanobots, con tecnología de realizadores para volverlos tan fuertes como la fibra de carbono, además de un reforzamiento especial para las balas, al menos, las normales. Ratatoskr se encargó de hacerla muchas mejoras de la versión original.

Pero aun así, tenía que admitir que eso dolió.

Mucho.

—Ugh… ¿Qué fue…? Aaaah… —dijo el chico al mover de nuevo su cuerpo, aunque este tronaba claramente, fue envuelto en luz y estaba siendo iluminada por una, de hecho, estaba encima de un escenario en un gran salón—. Ugh… M-Mi espalda…

Su cuerpo volvió a ser el de una persona normal de su edad, no el fuerte que tenía hace unos momentos, su traje había absorbido mucho del impacto, por eso no se había destrozado los huesos después de caer 30 pisos abajo y hecho un cráter con su cuerpo pequeño.

«El espíritu… Ya no la escuchó cantar y esas mujeres». Rayden se levantó con mucho trabajo, pero solo escuchaba estática cuando activó la comunicación. «La comandante… No puedo pedir ayuda».

El chico finalmente se levantó, pero no pudo evitar arrodillarse al tratar de dar un paso, su espalda le dolía mucho y no podía erguirse, así que se la acomodó él mismo con su manos, causando que se cayera y gritar de dolor.

—Tú… ¿Cómo es que sigues vivo después de caer del cielo? ¿Por qué no estás muerto? Deberías de desaparecer —dijo una voz molesta e indignada a sus espaldas.

—Ugh… Bueno, eso es por qué… —dijo al girarse a ella, su traje estaba dañado y abierto en su pecho debido a la explosión, él no lo había notado, sus labios estaban llenos de sangre seca y esa parte no estaba cubierta—. No puedo quedarme tirado, soy Rayden, un héroe de tu localidad… Ugh… Señorita.

El chico sonó bastante amable, pero la chica le vio con desprecio, aunque con una pizca de curiosidad, tenía los pechos grandes, el cabello largo de color purpura azulado, los ojos del mismo color, una bella figura y un bonito vestido.

—Tú acabas de arruinar este lugar, lo destruiste, no… Tú sola presencia es un disgusto, ¿cómo es que estás hablándome? Estás contaminando este aire con tu maldita saliva y tu olor, todo de ti.

Rayden se quedó sin habla, esas palabras eran tan horribles, él no había hecho nada, no entendía por qué le estaba hablando así, pero la verdad había escuchado cosas peores de sus enemigos, sobre todo de los delincuentes, no paraban de decirle que se muriera y que destrozarían su cuerpo.

—Lo siento mucho, señorita, pero estaba buscando a una chica que estaba cantando de forma muy linda, quieren atacarla, no puedo dejar las cosas así.

—¿Por qué sigues hablándome? —preguntó con el ceño fruncido y con una voz molesta—. ¡Solo desaparece!

Cuando gritó eso, el chico salió volando por la fuerza sónica de su ataque hasta chocar contra los amplificadores y aparatos de sonido del lugar, se destrozaron con su cuerpo y él quedó en el suelo, con mucho dolor.

—Ugh… Tú eres… La señorita que estoy buscando… —dijo con dificultad al ponerse de pie—. Perdón por molestarte, pero puedes… ¿Dejar de atacarme? Vengo a protegerte, yo, R-Rayden… héroe de esta ciudad…

—¿Protegerme? ¿Héroe de esta ciudad?

—¡Sí! Te protegeré sin importar lo que pase, sin importar quién quiera lastimarte, porque soy un héroe, uno de verdad, señorita —dijo con entusiasmo y se acercó un poco más a ella, pero como estaba acercándose cada vez más, ella le atacó con más fuerza—. ¡Ahhhhh!

—Eres muy molesto, aléjate de mí, eres repugnante, ¡aléjate! —gritó de nuevo para atacarlo con más fuerza, pero Rayden tuvo que correr rápido para alejarse de su zona de impacto—. ¡No necesito ayuda de nadie como tú!

—¡Detente o ellas vendrán por ti!

Rayden esquivó muchos de los ataques sonoros de la chica, usó acrobacias y varios saltos consecutivos para salvarse en más de una ocasión, pero todo fue mal cuando el techo volvió a partirse en pedazos en otra zona, ya que este lugar era muy amplio.

—¡Cuidado! —gritó el chico cuando se movió mucho más rápido para empujar lejos a la chica, recibiendo parte de la explosión de otra de estas bombas, una que lo sacó volando y destruyó gran parte del lugar—. ¡Aaaaaa!

Su brazo izquierdo quedó con multiples heridas así como al desnudo, al igual que parte de su torso, la sangre quedó seca y algo carbonizado en su corto brazo.

—Tú… ¿¡Cómo te atreviste a tocarme?! —gritó enfadada y con su voz lo mandó a volar de nuevo, a pesar de que estaba herido, eso no le importó.

—Ugh… Te lo advertí… Ah… Ugh… —dijo en el suelo con las manos temblorosas, esto dolía mucho, más que las balas en el cuerpo, cosa que había sufrido antes, ser héroe no era fácil, de hecho, era muy doloroso.

—¡Creí que habías muerto! —gritó Jessica al bajar lentamente hacia el lugar, al verla, la chica de cabello azulado sonrió con un sonrojo en las mejillas—. Lo lamento, pero no me equivocaré dos veces, voy a matarte, Rayden.

—¡Está bien, villanas! —dijo al ponerse de pie, pero en un parpadeo se puso en frente de Miku, sorprendiéndola al instante—. ¿Quieres que vaya ahí y entonces puedas matarme?

—¡Solo si eres tan estúpido!

—Okey… ¡Sandalphon!

—¿¡Qué?!

Miku y Jessica se impresionaron al ver esa espada aparecer de la nada frente al chico, esta espada brillaba con intensidad, pues su fuerza dependía de la fuerza de voluntad de su portador, algo que Rayden tenía de sobra, incluso si esta chica lo repudiaba, la protegería, no hacía esto por ella, no hacía esto por él, no hacía esto para cambiar el mundo.

Hacía esto porque era un héroe, ¿y no es eso lo que los héroes hacen con sus vidas? ¿Proteger a todos?

—¡Sandalphon, corta el cielo! —gritó al dar un corte desde su posición con tanta fuerza y poder que cortó todo a su paso y las hechiceras fueron mandados a volar con múltiples cortes en cuelo cuerpo, sus propulsores estallaron y cayeron al suelo.

—Tú… ¿Qué eres? —preguntó la chica de pechos grandes al verlo con impresión, se le hacía conocida esa espada y su nombre, el chico se giró a ella respirando con dificultad, estaba bastante herido, pero eso no le importaba.

—¿Estás bien?

—Responde.

—Soy un héroe amigable de tu localidad, si alguna vez estás en aprietos y yo estoy ahí para evitarlo, te protegeré y te salvaré, no necesito nada a cambio, está bien si me odias, aunque quisiera que no lo hicieras, señorita, los malhechores son los que siempre me odian, me desean la muerte muchos enemigos, pero yo soy tu amigo, ¡Rayden! —dijo con una sonrisa y buen humor con su presentación—. Esta es mi espada Sandalphon, bueno, es de una amiga muy fuerte, pero no quiero que ella se meta en problemas, así que la uso por ella…

—Espera, tú eres… ¿¡Eres de verdad?! —preguntó impresionada al recordar lo que había visto en las noticias una vez, incluso en su escuela este héroe era famoso.

—¿Qué no me ves? —preguntó confundido—. ¡Soy real, muy real! Soy un héroe verdadero.

—No puede ser… Pero si eres tan pequeño, y no eres nada fuerte, pensé que tu voz era de tono burlón, ¿en serio es así? —preguntó extrañada y se puso frente a él, ella era un poco más alta que el chico—. ¿Es en serio?

—Sí, ¿acaso has visto a alguien como yo? ¿¡Me están robando la identidad?!

—No, no… Creo que no… —dijo con cierta decepción y se alejó de él—. ¿Así qué eres de verdad?

—Sí, soy de verdad. Bueno, ya conoces mi nombre, ¿y tú eres?

—Izayoi… Miku…

—Izayoi Miku. Bien, será mejor que te vayas, esas mujeres son muy fuertes y peligrosas, además, no es bueno que estés sola en la noche, esta ciudad es muy peligrosa, créeme. —El chico alzó la mano en forma de despedida, ella le quedó viendo con más curiosidad que antes—. Bueno, estoy segura que no eres la única en aprietos, así que, por favor, ve a casa, no quisiera rescatarte dos veces de personas malas. Por cierto, cantas muy lindo, ¡voy a recordarte! Nos vemos, Izayoi Miku.

Y sin más, el chico invocó su escoba de nuevo y se fue volando dejando a Miku con una mezcla de sentimientos raros hacia un chico, no era odio, tampoco era amor, había bastante decepción, pero también admiración, después de todo, Rayden era un héroe reconocido por sus actos heroicos y por no pedir nada a cambio.

Ni siquiera las gracias.

Sabía perfectamente que se trataba de un hombre, pero no esperó que fuera tan pequeño y que hasta su voz sonara como un niño, además no creía que alguien así existiera, pensó que eran mentiras de la prensa, aunque tal como todos los demás, no quería pensarlo así.

Quería creer que existía un hombre bueno en este mundo, tal vez alguien que arriesgaba su vida para hacer lo correcto, era alguien bueno, incluso si se trataba de un hombre.

«Así que eres de verdad». Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.