*Aplausos*
Gracias :,) creí que nunca llegaría este día pero ha llegado, he aquí el ultimo capitulo de esta historia, luego esto solo habrá un epílogo más y un capi especial del futuro y luego terminara oficialmente esta historia... aun así, el haber llegado a este capitulo final me llena de alegría :)
Capítulo 25
Una grata sorpresa
Es realmente curioso cómo pasa el tiempo, a veces es lento y pesado, en cambio otras veces pasa demasiado rápido y ligero… Ya han pasado cinco largos años desde que Aoi se marchó, la mayoría aquí no lo recuerda, a excepción de Shina, Lyon, aquella muchacha de nombre Miharu y mi persona. El resto se olvidó del pequeño niño revoltoso que antes correteaba por el apartamento o la oficina del director Cross, debido a que se les borró todos esos recuerdos…
—Zero, puedes por favor cargarlo un momento, necesito ayudar a Yuuki —escuché decir a mi mujer, sí exacto, mi mujer, me he casado con Shina hace ya cuatro años atrás.
—Ven aquí pequeño —dije mientras cargaba al pequeño niño de diez meses de cabellera oscura y unos ojos de un color rubí intenso.
—Gracias —logre escuchar de Shina mientras se iba rápidamente donde Yuuki, quien estaba que no sabía cómo tranquilizar a su pequeña hija de no menos de tres semanas de nacida.
—Es realmente chistoso ver esto, es como ver a una niña siendo madre de otra niña —escuché a Aido reír mientras miraba a Yuuki estar atenta a las palabras e Shina mientras ella le enseñaba que hacer con la pequeña.
Silencioso como siempre me puse a mirar a todos mientras acomodaba al pequeño en mis brazos… cierto, me olvidé presentárselos…— Ey, no muerdas —digo separando al pequeño de mi hombro, pues al estar dentando se le había agarrado por querer morder todo y por sobre todo mi hombro.
El pequeño me miró riendo y babeando, le resultaba muy divertido el morderme, no pude no sonreír también— Eres todo un caso Akai… —sí, exacto, hace como dos años nos enteramos de la llegada de este hermoso niño que tengo en brazos, al principio he de admitir que Shina y yo pensábamos que se trataba de Aoi, pero luego de 12 meses de embarazo (sí, fue un gran tiempo en verdad), luego de todo eso, quien nos miró con esos hermosos ojos fue ni más ni menos que este pequeño, que ni bien lo vimos a los ojos supimos que era Akai, recuerdo que Shina y yo lloramos de felicidad ese día, fue una sorpresa realmente grande, pero en estos momentos, así como lo fue el Aoi del futuro, nuestro pequeño Akai es nuestra razón de ser, estamos más que felices de tenerlo… ya luego me encargaría yo de la llegada de su hermanito.
Recuerdo que el día de su nacimiento, trece de febrero, recordamos a su contraparte futura de él, supongo que ahora no es tan raro que él estuviera tan a gusto con Aoi, o que nos mirara de vez en cuando con una mirada cariñosa…
—A-a-a-apuuu —la voz de mi niño de ojos rojos como los de su madre me sacó un momento de mis recuerdos, me tenía agarrado de la nariz y me miraba con ganas de atacarme… y no pasó mucho como para que me mordiera y ensalivara mi mejilla.
—Oww, ¿no es lo más tierno que han visto en sus vidas? —escuché decir al director Cross seguido del sonido de una cámara.
—Kaien ¿algún día dejarás esa cámara de lado? —escuché decir a mi maestro.
— ¡Pero Yagari, estos momentos adorables con los niños hay que grabarlos para siempre! —contradijo el hombre con actitud aniñada, yo solamente me limité a sonreír, de cierta forma compartía ese pensamiento, pero al menos el director me aligeraba ese detalle, ya que siempre andaba tomando fotografías de los niños.
— ¿Por qué mejor no vienen a ayudar con el árbol? —se escuchó decir a una mujer, al verla me percaté de que se trataba de Reichi, aquella mujer pequeña, delgada, de ojos y cabellos castaños, aquella chica que ahora era pareja de mi maestro Yagari…. Después de todo Kaito habia tenido razón.
—Cierto maestro, no ve que su damisela necesita ayuda en llegar arriba, ayúdela —escuché decir con picardía a Kaito mientras Yagari lo miraba fulminante.
—Esta será una navidad muy alocaba con todos nosotros aquí —dijo alguien y me voltee para ver quién era, se trataba de Lyon, quien me saludó con la mano y empezó a jugar con Akai un rato.
No pude no mirar a mi alrededor luego de escucharlo… para empezar estábamos en casa de Kaien Cross, estábamos a horas de celebrar la navidad, por petición del director estábamos todos ahí, aquel grupito de vampiros que siempre estaba con Kaname, como no también estaba él con Yuuki, quienes habían regresado después de haber desaparecido estos cinco años, regresando con la noticia de la pequeña Ai, al parecer un embarazo vampiro podía durar hasta cinco años y era sumamente peligroso, por lo que al enterarse se habían ido a un lugar seguro para que Yuuki no terminara atacando a todo mundo por sed.
También en la habitación se encontraban como ya notaron, mi maestro, su pareja, y mi compañero y amigo Kaito, así como también Shina, Akai y yo, y también el director habia invitado a Lyon y su hermana a pasar la navidad con todos nosotros.
—Yuuki debes de estar más atenta y memorizarte lo que te dije, un bebé es muy complicado de cuidar y criar, pero si le pillas el ritmo y te haces horarios te aseguro que al menos podrás estar algo más tranquila, ya que ser padres es algo lleno de sorpresas que no te esperas —sonreí al escuchar aquella hermosa y melodiosa voz— ¿Cómo se ha comportado el pequeño príncipe de mami? —dijo una vez estando frente mío y empezando a hacerle cosquillas a Akai.
— ¿Y para mí no hay nada? —le digo mientras acerco mi rostro a ella y la hago sonrojar, de manera rápida me da un beso fugaz— Con eso basta por ahora —le digo mientras la miro con ternura y ella me devuelve la mirada.
— ¡Wah! —la protesta de nuestro hijo hace que salgamos de nuestra ensoñación, era algo divertido ver como el pequeño se oponía a que nos mostrásemos cariño, era muy celoso con ambos.
—También recibirás besos mi pequeño —dijo Shina y empezó a llenar las mejillas de nuestro hijo con besos y yo me sume también mimando a mi hijo, me sentía tan dichoso, tan feliz, desde que estoy con ella y ahora con nuestro bebé más, solo he logrado sentir más y más felicidad.
— ¡Ey no coman frente a los pobres y mejor ayuden! —escuche que decía Kaito y Shina y yo solo nos limitamos a reír para volver a darnos un beso siendo separados nuevamente por el quejido de nuestro hijo.
—Quédate con el niño, yo iré a ayudar —le dije mientras le daba al pequeño y me iba a ayudar con los últimos arreglos que se tenía que hacer.
Pude ver como se acercaba Yuuki con un carrito de bebé donde Shina y se ponían a platicar, se habían terminado llevando bien ambas… quizás por el tema de la maternidad de por medio.
—No te duermas cazador —me tomo un poco de sorpresa aquel calificativo ocupado por Lyon para llamarme y pasarme unas guirnaldas para que las colgara en las paredes.
— ¿Y eso? —interrogué.
El simplemente se encogió de hombros—Se me dio por llamarte así, supongo por escuchar siempre a Miharu que se refiere a ti de esa manera —fue su respuesta, en eso me di cuenta que en medio de todos los presentes ella faltaba…
— ¿Dónde está ella?
—No lo sé, salió esta mañana y no ha regresado, pero le dije que viniera para este lugar cuando vuelva
Luego de aquello continuamos nuestros arreglos, mientras el resto reía y charlaba, así como también un grupo se encontraba haciendo la comida y otro ponía música.
— ¿Qué tanto puede estar haciendo? —escuché susurrar a Lyon mientras me seguía pasando más adornos.
—Ya llegará, tranquilo —le dije.
Él solo me miró y me dio una media sonrisa mientras asentía, supongo que no puede evitar seguir sobreprotegiendo a su hermana a pesar que ella ya había dejado de ser una niña…
—x—
Una joven de largos cabellos castaños se encontraba mirando un punto fijo desde aquel árbol donde se encontraba, su vista se fijaba en aquella mansión que hace años fue su hogar, en el último año se había atrevido a ir de vez en cuando a observar desde lejos, de alguna manera no lograba despegarse de ellos del todo, y luego de haber aprendido a ocupar su magia como es debida y haber aprendido aquel hechizo de transportarse a donde sea, se le había dado por venir a espiar su antiguo hogar a ocultas de su hermano Lyon, quien quizás no lograría entender sus acciones.
—Noam… —a veces agradecía tener una buena vista, pues incluso a la distancia podía distinguir la silueta de aquel joven, que alguna vez fue su hermano y que hasta ahora le tenía un gran aprecio, uno tan grande que nunca pudo borrar de ella misma.
—Te has vuelto más guapo hermano, nunca pensé que una persona con ese inusual cabello podía verse tan bien, es raro jeje, pero supongo que es tu encanto… ahora que lo pienso, papá no tenía ese color de cabello… quizás eso lo heredaste de tu madre, hay que decir que en ti te queda bien, y tus ojos se parecen mucho a los de mi otro hermano, aunque los tuyos son más oscuros, los recuerdo bien, te daba ese aura de chico malo jeje —Miharu se encontraba hablando sola mientras miraba al chico estar paseándose por aquel jardín, se le habia hecho costumbre conversar al aire como si él en serio le escuchase, de modo que hasta ya no le daba ni pena estar hablando sola.
— ¿Sabes? En donde estoy, me tratan muy bien, se podría decir que hasta me suelen adular, mi hermano Lyon me quiere mucho, me ha enseñado mucho sobre lo que somos y también a controlar mi magia, ahora puedo controlar mejor mis predicciones, y hasta puedo hacer algunos hechizos sencillos fuera de la magia que predomina en mi —decía sonriente mientras cerraba los ojos para imaginar que estaba hablando con Noam— ¿Sabes? Mi hermano tenía una amada, no la ha podido superar aun… la ama muchísimo, fue un gran golpe para él verla casarse y ahora tener un hijo… me siento un poco mal por él, como no se mucho sobre el tema amoroso no sé cómo ayudarle, pero él siempre dice que está bien aunque no es así… supongo que en eso se parecen, nunca dicen cómo se encuentran en realidad —seguía diciendo mientras se cruzaba los brazos y se apoyaba en el tronco columpiando uno de sus pies.
— ¿Sabes? He logrado por fin romper mi timidez, después de mucho por fin ya no me siento tan cuidadosa de estar con ellos, han sido unos buenos cinco años con todos ellos, me quieren y yo a ellos… —una sonrisa se volvió a asomar en sus labios— Pero, aun así no pienses que te he olvidado hermano, aunque quizás no te guste, siempre serás una persona valiosa para mí, incluso Ringo y Akari son especiales para mí, por eso me decidí a pasar por aquí este día, aunque sea a la lejanía vine a desearles una feliz navidad —y como si Noam estuviera frente a ella, extendió los brazos como dándole énfasis a su "feliz navidad"— Quizás no conozcas que es eso… bueno, es una celebración de la gente normal, es para compartir entre familiares y amigos, pasar un buen rato y transmitirse cariño, me gusta mucho esta fecha, todo mundo deja de lado los rencores para dar paso a la reconciliación de cualquier pelea…. Como me gustaría que podamos hacer eso también —dijo mientras ladeaba la cabeza, pero al hacerlo desequilibró su cuerpo y empezó a caer, lo cual hizo que abriera y volviera a cerrar sus ojos esperando el golpe.
—Eres demasiado ruidosa como siempre, ¿qué nunca pensabas callarte? —al escuchar aquello y no haber sentido ningún golpe si no unos brazos alzarla, abrió los ojos, en par en par se encontró con unos profundos ojos azules y un cabello verdoso oscuro revuelto.
— ¡Her-Her-Hermano! —no pudo decir más ante su sorpresa.
El mencionado hizo una mueca en su rostro y soltó súbitamente a Miharu, haciendo que esta vez sí se estrellara contra el piso.
— ¡Eso dolió!
— ¿Qué no recuerdas nada de lo que te dice la gente? —contradijo el chico mientras la miraba reprochante.
— ¿A qué te refieres? —preguntó confundida mientras se levantaba algo adolorida.
—No soy tu hermano, no vuelvas a llamarme así nunca más —gruño el vampiro mientras se pasaba una de sus manos por su cabello
—Lo sien-
— Y creí haber sido específico de decirte que nunca más quería volverte a ver, pero no, en este último año te la has dado de estar acosando este lugar desde aquí.
— ¿Eh? ¿Tú… sabias que yo… estaba aquí? —ella ya se encontraba en shock.
—Pareciera que te has olvidado de mi fino oído y que conozco tu olor y aura como para no detectarla a diez km a la redonda. —Le dijo mientras desviaba su mirada— pensé que te cansarías de venir, pero por lo que veo no… Si es que me puedes hacer un favor, no vuelvas más aqu-
— ¡Por qué eres tan cruel! —Le cortó Miharu de repente, haciendo que este la tuviera que mirar, ella tenía un rostro molesto pero sus ojos reflejaban tristeza— Si es verdad lo que dices…. Y siempre supiste que estaba aquí y si tu "fino oído" ha logrado escuchar todas mis palabras, entonces por qué… por qué… —su voz empezaba a cortarse, y con todo su enojo empezó a golpear el pecho de Noam, con tanta fuerza que hasta había logrado hacerle retroceder, habia que admitir que débil no era— por qué nunca viniste aquí, si has escuchado mis innumerables peticiones por que nunca viniste a hablarme… ¿Tanto me odias? ¿Tanto así que incluso después de cinco años no quieres hablarme? Hemos crecido juntos, hemos sido hermanos, pasamos lindos momentos juntos en nuestra infancia, siempre decías que me protegerías y todas esas cosas… ¿tan poco valen esos recuerdos que no podemos si quiera hablarnos ahora que aquella mentira de ser familia fuera desvelado? —Sus ojos ahora mostraban decepción y aquello punzaba en el muchacho como nunca pudo imaginar— No me puedo creer que todo aquello no valga nada… ¡No puedo aceptarlo Noam!
— ¡Cállate de una vez, la que no entiende nada aquí eres tú! —las palabras de Noam se dejaron notar por encima de la voz de Miharu, quien lo miraba expectante, pidiendo saber del por qué sus palabras.
Noam la miró… se sentía sumamente molesto consigo mismo en esos momentos… no debió venir en primer lugar, hubiera sido mejor simplemente haberla dejado caer… debió haberla ignorado… ¿Por qué siquiera habia salido para verla y escucharla con disimulo? ¡Por que seguía siendo tan idiota con esas estúpidas acciones por esa niña!
— ¿Qué es lo que yo no comprendo he Noam? Dímelo, dímelo por qué no lo entiendo… A decir verdad que seamos o no familia para mí no cambiaba nada, para mí siempre serias una persona muy especial, un hermano… y creí pensar que para ti era lo mismo… pues siempre estuviste para mí, nunca me trataste como el resto… así que pensé que no cambiaría nada, que siempre seriamos hermanos… a pesar de que no fuéramos de la misma sangre o raza…
—Para empezar eras tan ingenua para pensar en algo tan estúpido como eso —le dijo interrumpiéndola, Miharu lo miro con tristeza, unas lágrimas estaban por salir de sus ojos, pues se estaba aferrando a un lazo que ya no existía, pero aun así no quería dejarlo ir…
Noam suspiró y se empezó a revolver sus cabellos con sus manos un tanto desesperado, había tenido cinco puñeteros años para deshacerse de esa sensación, pero a pesar de todo lo que hizo no habia desaparecido… Miró a la chica frente suyo un momento, estaba mintiendo si decía que no significaba nada todo lo que pasaron juntos… pero el punto de vista de ambos eran diferentes, los sentimientos eran diferentes y los deseos de aferrarse a ese lazo de unión también eran diferentes…
—El problema para empezar es que nunca te consideré si quiera una hermana para mí, y nunca lo serás, no puedo verte así, aun si fueras o no lo que eres —le dijo mientras arrugaba su entrecejo, no quería realmente decirle sus razones, ella era demasiado estúpida e ingenua como para si quiera entender sus palabras, a pesar de no ser una niña ya, aún tenía esa maldita inocencia que no la dejaba realmente entender que pasaba por su cabeza… y era mejor de esa manera.
Miharu se sentía dolida, aquello le dolía… no fueron las mismas palabras pero si el mismo mensaje de aquella vez de su última conversación, pero en ese entonces ella pensó que lo hizo a calor de momento, por enojo, que en realidad no pensaba aquello… pero en estos momentos Noam se lo estaba diciendo en un estado completamente dentro de sus cabales… y eso dolía.
Bajo la cabeza, no quería que él la viera llorar, no merecía saber que le dolía… o al menos eso pasaba por la mente de Miharu, "Eres una idiota… después de todo, nada fue real en este lugar, todo fue una farsa que nunca quisiste ver" se reprochaba para sus adentros.
Noam no quiso acercarse a ella, ni siquiera quería mirarla, pues aquello le quemaba, esos oscuros sentimientos que se dedicó a sepultar le quemaban… y eso aumentó cuando el olor a agua salada le llegó a sus fosas nasales "No debes ceder, no debes mostrar debilidad Noam, mantente firme, haz que te odie…" fueron sus pensamientos en esos momentos.
—Lo siento mucho… —la escuchó decir, y verla levantar su rostro, con una sonrisa forzada y el rostro lleno de lágrimas lo rompió— Ahora puedo ver que todo es cierto, todo fue una mentira, una en la que solo yo creía firmemente como verdad… creía que aunque sea las vivencias y sentimientos eran reales… pero veo que todo siempre fue una farsa… —dijo mientras forzaba más su sonrisa y se paraba firme frente a Noam, quien tenía una mirada oscura mientras mordía su labio y sus puño se apretaban— Me disculpo porque está molesta arma que antes era te venga a molestar… ha sido un completo placer haber vivido aquella mentira familiar contigo Noam… yo ya no volveré aquí… nunca debí volver…
La muchacha se dio la vuelta, se sentía muy mareada, demasiado, no se esperaba que todo esto ocurriera este día… y para rematar tenía que ir donde Lyon después y no sabía cómo cambiar su expresión para que no preguntara nada— Hasta nunca supongo… ¿sabes? Siempre te quise mucho, eras como un héroe para mi… y trataré de simplemente recordarte de esa manera —una última vez se dio vuelta para verlo, para grabar una última imagen de aquel joven, quien tenía sus ojos fijos en ella, le regaló una sonrisa y una lágrima se escapó de uno de sus ojos— Te quiero mucho Noam, adiós. —salió de sus labios y dio media vuelta, lista para irse de ese lugar, a algún sitio a terminar de llorar y descargar su corazón…
—Mierda…
No debería de estar haciendo esto, no debería, tenía que dejarla ir, no tenía porque si quiera tratar de retenerla, ella estaba haciendo lo que quería, se estaba apartando de él para siempre… ¿No debería alegrarse? ¿Por qué mierda entonces su estúpido cuerpo se rehusaba a aceptarlo? Joder, solo tenía que dar media vuelta e irse a casa, olvidarse de todo esto.
— ¿No….am?
—Solo cállate un momento… solo… quédate callada…
Su cuerpo habia terminado desobedeciéndolo, la tenía abrazada, en una fracción de segundos la habia pegado a su cuerpo y su agarre se hacía fuerte alrededor de ella, quizás… quizás su ser quería sentirla por última vez antes de dejarla ir para siempre… quizás solo era eso.
Miharu se sentía confundida, no podía si quiera ver el rostro de Noam, pues su propia cara estaba estampada en el pecho de él, inconscientemente volvió a aspirar su aroma… menta, como habia extrañado esos raros abrazos con olor a menta de Noam… A pesar de querer apartarlo se dejó abrazar un poco, quizás era la última vez que esto pasaba… se daría un pequeño gusto por última vez, eso se dijo…
—Yo… dije que nunca te consideré una hermana, pero nunca dije que no hubiera sido real todo… simplemente que nunca te veré como una hermana… y por ese motivo —tomando el rostro de Miharu con sus manos se detuvo a examinarlo, confusión y esperanza, eso reflejaba la chica en ese momento— por ese motivo debes alejarte de mí, no debes volver a acercarte a mí, corres el peligro de que… no te deje ir… — ¿Por qué lo había dicho? No lo sabía, su cuerpo en ese momento no le estaba obedeciendo como debía de ser y estaba revelando a calor de momento cosas que no debía decir y no sabía realmente como detenerlo.
Ella no entendía realmente a que se refería, no lograba entender el caso de alejarla, no le veía lo lógico… se quedó muda analizando sus palabras mientras se centraba en sus azules ojos, parecían ansiosos por algo mientras que fruncía los labios tensamente… parecía que quería hacer algo, pero no iba a ceder…
—No lo entiendo…
—No debes hacerlo, solo debes alejarte… no quiero… que termines mal después de esto…
— Pero… ¿a qué te refieres?
Aquellos ojos oscuros brillaban como un cielo estrellado, haciendo que Noam perdiera un poco su convicción, así que decidió volver a ocultar aquel rostro en su pecho para evitar doblegarse por esa mirada.
—Solamente no vuelvas a este lugar, juro que no me hago responsable de lo que te pase si no —fueron sus últimas palabras y desapareció.
Miharu se quedó confundida… ¿Qué había pasado? Ahora estaba más confundida que nunca… ¿Eso qué significaba? ¡Ella necesitaba una explicación!
—No puedes hacer llorar a una dama y luego simplemente confundirla e irte —susurró para ella misma mirando el vacío lugar…
Quería ir a buscarlo para aclarar sus dudas, pero en esos momentos se sentía tan cansada emocionalmente que no se creía capaz…—Supongo que tendré que volver otro día para terminar todo este asunto… —murmuró haciendo muecas, estaba confundida, ¿Aquello era luz verde o roja? ¡No lo entendía para nada!— Hasta mis lágrimas ya se sienten confusas —dijo mientras se tocaba el rostro.
Dando un último suspiro, empezó a abrir un portal, era muy tarde ya y seguramente su hermano se encontraba muy preocupado… dando un último vistazo al lugar recordó el abrazo extraño que habia recibido y el sonar del corazón de Noam… y con aquello en mente desapareció tras esa grieta en el aire.
Cerca de ahí Noam se encontraba con una mano al pecho, arrugando su ropa mientras con la otra cubría sus ojos y sus labios se fruncían en una línea recta mientras apoyaba su cabeza en un árbol.
Se habia descontrolado por un momento, pero habia logrado separarse a tiempo, quien sabe que más hubiera dicho o hecho… Ella no podía saberlo, además, ella nunca pensaría aquello, no iba a cargarla con algo tan estúpido como lo eran aquellos sentimientos que habia descubierto dentro de su pecho…
Aquel sentimiento tan ciego y loco que se negó a aceptar durante muchísimos años…
—Como mierda es que me terminé enamorando de esa chica idiota…
Fue lo que dijo al viento mientras fijaba ahora su vista al cielo y de fondo escuchaba a su primo llamar su nombre…
—x—
¿Había algo más patético que seguir amando a una mujer que ya tenía familia y simplemente te ve como un amigo casi hermano?
En esos momentos Lyon se sentía el ser más tonto que existía… pero tampoco podía culparse… amo a Shina desde que eran niños, era un amor que no se iba ir de la noche a la mañana… y al parecer ni después de cinco años de resignarse a tenerla.. Al veces pensaba que era un grandísimo idiota por no luchar por ella… pero lo hecho, hecho esta, y aunque le dolía, la había perdido.
—Tú al menos pudiste tenerla a tu lado… aunque al final nos la quitó el mismo tipo… aunque no sé en qué circunstancias —murmuraba para sí mismo mientras veía un par de fotografías, era una que tenía desde que aquel niño había regresado a su tiempo.
En la primera foto, eran Shina y él con un par de gemelos en brazos, ambos estaban muy juntos y sonrientes, con el fondo de un hospital, en la segunda foto eran ellos dos nuevamente, completamente felices, Shina apoyaba su cabeza en su hombro y posando delante de ellos se encontraban unos gemelos de unos cinco años completamente felices, con el fondo de su casa y al parecer una fiesta, quizás el cumpleaños de los niños…
—Fueron muy crueles y buenos al mismo tiempo conmigo, hijos míos —Dijo mientras en sus labios se formaba una débil sonrisa, aquellos gemelos de las fotos eran ni más ni menos que esos gemelos que habían venido del futuro por el niño, lo sabía, incluso antes de tener esas fotos los sabía, pues en sus ropas aquellos chicos tenían el sello familiar, con un pequeño ajuste en el, una complementación de la insignia de la familia Shingetsu, así que al verlo pudo deducir que se trataban de sus hijos…
Tenía grabado en su memoria la figura de ambos chicos, como le hubiese gustado poderlos tener consigo… pero aquello iba a ser imposible…
—Espero se encuentren bien, en el futuro en el que estén —les dijo acariciando la foto donde estaban los pequeños niños de ojos azules sonrientes…
— ¿Hum? ¿Qué tienes ahí?
Tan pronto escuchó hablar a alguien Lyon ocultó aquellas fotos para que nadie las viera.
— ¿Se puede saber dónde has estado Miharu Zura? —contraataco el pelinegro al ver de quien se trataba, la chica solamente inflo los cachetes un poco al ver que su antigua pregunta al parecer no iba a ser respondida.
—Solo me he ido a pasear… y me terminé durmiendo en un árbol, nada más, te lo aseguro, el golpe de caer me despertó y me vine rápidamente aquí —fue la respuesta de la muchacha mientras se sentaba junto a su hermano en el sofá donde estaba, casualmente desde ese lugar tenían una vista directa donde se encontraba Shina y su familia.
—Deberías tener más cuidado, ¿Qué tal si te hubiera pasado algo malo mientras estuvieras dormida? Se mas precavida para la próxima, debes de estar siempre alerta —le regañó Lyon para luego abrazarla— No estoy como para volverte a perder hermanita.
Miharu sonrió y le devolvió el abrazo— No me pasara nada, lo prometo —le aseguró para luego regalarle una sonrisa y separarse de su hermano.
Seguido a esto ambos hermanos se habían puesto a charlar de muchas cosas triviales, pasando un buen rato juntos.
Por su parte Shina se encontraba jugando con Akai sobre una de esas alfombras de juegos para bebés, junto a ella se encontraba Zero y frente a ellos estaban Kaname y Yuuki con su hija dormida sobre una cama improvisada sobre la alfombra.
—Debo admitir que nunca se me había pasado por la cabeza que ibas a tener una hija en estos momentos, bueno, ya no somos tan jóvenes pero teniendo en cuenta el tiempo que llevó tu embarazo —le decía Shina a Yuuki mientras ella se sonrojaba y miraba a su bebé y luego a Kaname.
—Ni yo me la esperaba el estar embarazada jejeje —dijo con su usual sentido cómico mientras sin poder evitarlo, recordaba cuando habían "hecho" a Ai con Kaname, haciendo que se sonrojara— Fue una sorpresa cuando de un día al otro tuviera una sed insaciable… recuerdo que ataque a Kaname… y luego ambos escuchamos su latido, fue algo increíble —contaba Yuuki con una sonrisa mirando a Kaname quien asentía en silencio y miraba a su hija… a decir verdad él nunca se esperaba poder tener una hija con Yuuki…
—Debió ser un momento tan mágico, poder escuchar su latido de esa manera —comentó Shina sonriendo— algo parecido paso cuando tenía a Akai, aunque quien lo escuchó fue Zero, yo tuve que esperar a que un médico mágico me viera para escucharlo —comentó mientras abrazaba a su hijo y recordaba muy bien el día que Zero escuchó el latido de Akai por primera vez.
Zero también lo recordaba muy bien, de solo pensarlo se le venía una sonrisa al rostro.
—x—
Se encontraban ambos viendo una película de terror con las luces apagadas, era un viernes trece por la noche, estaban acurrucados en el sofá comiendo lentamente unas pipocas para no perderse ningún segundo de la película.
—Shina —susurró Zero en su oído haciéndola saltar, pues ella se encontraba más que concentrada en la película y se había olvidado de que estaba recostaba sobre Zero.
—Zero por dios y justo en este preciso momento, hiciste que mi corazón brincara —le regañó en voz baja y sintió como este se reía detrás suyo y la abrazaba por la cintura para acercarla más, seguido a eso le había empezado a besar el hueco de su cuello y hombro.
—Deberíamos de hacer otro tipo de cosas un viernes por la noche Shina, además, esa película ya te la sabes de memoria —le susurró mientras le daba una mordida a su lóbulo, haciéndola sonrojar.
Y antes de que Shina pudiera protestar Zero cambio las posiciones, ahora estando el encima de ella y ella recostada sobre el sofá, se miraron un largo momento mientras el sonido de gritos de la película hacía de fondo.
—Eres hermosa —le dijo para luego empezar a besarla, empezó por su cuello, por aquella zona sensible que tenía toda mujer, Shina empezó a retorcerse debajo de él, pedia en débiles susurros que no siguiera, pues sentía como su respiración se cortaba cuando el pasaba su lengua por esa zona.
Zero bajo poco a poco, degustando su piel, masajeo sus senos mientras la besaba la boca para luego lamer y succionar sus pezones rosados, haciendo que ella gritara.
Pero en el momento que se detuvo a besar su vientre se percató de algo… era sutil, pero podía sentirlo, un latido, era leve pero estaba ahí… el rostro de Zero cambio al instante, acaricio el vientre de Shina donde oía el latido y este cambiaba de lugar, como huyendo de su tacto… Una gran sonrisa empezó a aparecer en el rostro de Zero y sin poder evitarlo besó a Shina.
Luego le acomodó su ropa y ante la mirada confusa de Shina le dio un abrazo— ¿Qué pasa? —dijo Shina recuperándose del calor que sentía por lo sucedido antes.
—Gracias
— ¿Eh?
—Por nuestro hijo, gracias —y toco su vientre haciendo que Shina tuviera que mirarse a sí misma…
— ¡¿Q-Que?!
Luego de ello, ambos empezaron a reír felizmente mientras se abrazaban y lágrimas de emoción corrían por ambos rostros.
—x—
—Zero, oye Zero
— ¿Hum?
—Parecías ido… —comentó Yuuki— te decía a que ese sonido es lo más bello que uno puede escuchar ¿verdad? Es tan especial… también lo sentiste no es verdad —decía la castaña sonriente.
—Claro que sí, fue una de las cosas más bonitas que haya podido escuchar y saber que ese latido le pertenece a tu hijo es aún más hermoso —respondió Zero mientras acariciaba la cabeza de su hijo, quien estaba sentado mientras jugaba.
—Kaname, ¿cómo te sientes tú respecto a tu hija? Ya que estamos hablando sobre nuestros sentimientos por nuestros niños, te toca a ti también comentar algo —sugirió Shina con una sonrisa tierna a lo que Kaname le devolvió el gesto con otra sonrisa.
—Fue toda una sorpresa, esa niña fue un manojo completo de emociones… se podría decir que hasta me dio miedo el ser padre de esta pequeña criatura, todo es nuevo para mí con ella —comento Kaname acariciando la mejilla de su hija, quien se removió al toque.
Akai por su parte había empezado a gatear por la alfombra hasta dar con Ai y la miro curioso— Pa-pa —decía Akai mirando a su padre y luego hacia gestos con la cabeza mirando a Ai — ¿Am? —dijo inflando los cachetes y sentándose junto a la niña durmiente.
—No pequeño, no te la comas —a tiempo de que el pequeño Akai intentara morder a la niña Zero lo separó, el niño se removió en sus brazos intentando zafarse e ir a hacer lo que quería hacer— Mira, aquí esta Toby, muerde a Toby mejor —le dijo Zero entregándole un muñeco y Akai rápidamente se olvidó de su antiguo objetivo y empezó a morder al muñeco.
—Hace pensar que tiene unos instintos vampiros —dijo Yuuki riendo un poco por lo antes visto— Ahora que lo pienso… ¿Akai nacido siendo vampiro? —pregunto curiosa.
Shina y Zero se miraron un momento y luego miraron a su hijo— No, lo cierto es que Akai no es para nada un vampiro, sus genes dominantes son los míos, se podría decir que heredó los poderes de un guardián por encima del de los vampiros —comento Shina recordando cuando fueron averiguar con el sabio de los guardianes si su pequeño hijo había heredado el lado vampiro de su padre, a lo que él les había dicho que no.
—Hubiera sido interesante que heredase ambos poderes, hubiera sido un híbrido muy interesante —comentó Kaname mirando al niño de ojos rojos— por lo que veo, no solo tus genes mágicos ganaron si no también todo en general, lo único que este niño te saco es el género, Zero —le dijo de manera divertida al ver que el niño era completamente su madre y en menor medida su padre.
—No hables de esa manera de mi hijo Kaname —dijo Zero refiriéndose a lo primero comentado por Kaname— y no me desagrada en lo absoluto que se parezca a su madre… es mejor así —dijo con una sombra parecída a un sonrojo sobre sus mejillas mientras miraba a su tierno hijo, lo cierto es que le había gustado que él no heredase mucho de su persona, más que todo los ojos, hubiera sido una pena si no hubiera nacido con ese bonito color.
—Tranquilo Zero, quizás cuando tengas otro, ese si se parezca a ti, solo ponle empeño en el momento —decía Yuuki mientras reía un poco de su comentario, Zero solo dio media sonrisa, si supiera cuánta razón tenía ella en esos momentos…
Shina por su parte estaba algo roja por lo comentado por Yuuki y antes de que pudiera decir algo el llanto de Ai se hizo presente y tanto Yuuki como Kaname empezaron a atenderla.
— ¿Cuándo crees que sería bueno darle un hermanito a Akai? —le susurro Zero a Shina en el oído, a lo que ella lo miró sonrojada.
—Pues te puede decir que por el momento no, quiero poder disfrutar con mi hijo un buen tiempo antes de tener otro más —le respondió mientras abrazaba a su hijo… y ahora que se lo ponía a pensar, tenía que ser más cuidadosa cuando tuviera sus encuentros románticos con Zero, para evitar alguna sorpresa antes de tiempo…
Zero solo asintió a su respuesta y le dio un beso en la mejilla, no debía apurarse, con el tiempo ya se daría aquel suceso después de todo.
— ¡Ey muchachos vengan aquí! Ya pronto sonaran las doce —dijo Kaien completamente extasiado de felicidad mientras llamaba a todos los que aún no se encontraban en la mesa.
Zero no se podía creer aun como es que el tiempo había volado tan rápido, se levantó con tranquilidad para luego ayudar a Shina y seguido a ello cargo a su hijo en brazos., esperaron a Kaname y Yuuki también y después todos fueron a la gran mesa que estaba preparada para la gran cena.
—Bien, ahora que todos están aquí, y a minutos de la navidad, les quiero agradecer su presencia, todos ustedes son muy especiales para mí y les agradezco tanto el que estén aquí, que yo… —y como lo sentimental que era, Kaien Cross empezó a llorar— No puedo seguir, simplemente gracias y ¡Salud! —dijo mientras se secaba las lágrimas y hacía sonar su copa con la del resto mientras se escuchaba el reloj dar las doce y fuera de donde estaban el cielo se empezaba a iluminar con fuegos artificiales.
La cena seguida a ella fue muy tranquila y acogedora, una que otro chiste de por medio, anécdotas del tiempo que algunos no se veían, varias noticias nuevas y así un momento lleno de armonía, la risa de Akai llenando de vez en cuando el ambiente y el despertar de la pequeña Ai, revelando por primera vez para todos los presentes sus hermosos ojos chocolates…
Kaien por su parte miraba todo aquello con una sonrisa, este momento era muy hermoso y lo iba a atesorar para siempre, y deseo que momentos así volvieran a darse, esperaba desde lo más profundo el que desde ahora solo hubiera momentos felices para todos…
—x—
—Realmente ha sido una muy buena cena, le hemos pasado muy bien, se lo agradecemos mucho por invitarnos señor Cross —dijo Lyon mientras le extendía la mano, ya eran como las cuatro de la mañana, y su hermana y él estaban listos para irse a casa, ya habían compartido e incluso bebido con todos y era hora de volver a casa.
—Muchas gracias por haber aceptado, esperemos poder volver a vernos joven Lyon, ya sabe, los amigos de mi hijo y mi nuera son bienvenidos aquí en cualquier momento —le dijo Kaien a lo que Lyon asintió.
—Estaremos gustosos de volver a venir en cualquier otra oportunidad —le hizo saber Miharu al más mayor y dicho esto ambos hermanos se fueron de ahí, despidiéndose de todos con una sonrisa.
—Bueno, creo que también nosotros nos tendremos que ir…
— ¿Qué? ¡Nooo, hija mía por favor quédate un poco más!
—Pe-pero es que…
—Yuuki, no pasa nada quedemosno un poco más
— ¡Sí, escucha a Kaname, quédense!
La mirada de Kaien se posó en los ojos de Yuuki y esta solo se decidió a sonreír luego de suspirar— Esta bien, nos quedaremos más tiempo —le aseguro a lo que Kaien la abrazo con fuerza para luego girar con ella.
— ¡Vamos! ¡Que esto apenas acaba de comenzar! —decía Kaien completamente feliz mientras sacaba otra botella más de vino de la nevera.
—Disculpe, creo que la mitad aquí presente ya ha caído —hizo saber Shina con una risa mientras miraba a algunos estar durmiendo, los únicos despiertos en esos momentos eran Yagari, Kaien, Kaname, Zero, Akatsuki, Yuuki y ella.
—Eso que importa, hay que seguir disfrutando de la estadía de todos ustedes aquí, así que continuemos —decía Kaien completamente feliz y ya algo rojo por la bebida.
Yuuki se acomodó junto a Shina en el sofá de dos personas donde se encontraba mientras que Kaname se sentaba en otro sofá y Zero se encontraba ayudando a abrir la botella de vino al director.
—Es un alivio que nuestros hijos no molesten tanto por la noche… aunque lo que me pesará más será mantenerme despierta mas tarde para atender a Ai —decía Yuuki mientras se apoyaba en el hombro de Shina— Suele ser muy energética a las seis de la mañana —comentaba suspirando.
—En ese caso descansa un momento, vamos échate en mi falda, te despertare en unas horas ¿vale? —le sugirió Shina cariñosamente a lo que Yuuki la miró esperanzada y tomando sus palabras se recostó en el regazo de Shina cerrando los ojos.
Zero y Kaname se miraron mutuamente unos segundos para luego volver a ver lo que miraban, era tan raro verlas juntas, a decir verdad se veía como una hermana mayor estar arrullando a su hermanita en aquella posición.
Para sorpresa de ambos mientras estaban por llevarse una copa de vino a la boca, Yuuki se levantó de repente, con una mirada sorprendida, dicha mirada se posó a la nada primero, luego en Zero y después súbitamente en Shina.
— ¿Qué paso Yuuki? —cuestionó Kaname mirándola, no era usual ese comportamiento en ella, pero al ver como una sonrisa se asomaba en los labios de Yuuki entendió que no era malo… y seguido a ello un sonido llego a sus oídos… De reojo miro a Zero, quien al parecer también lo estaba escuchando…. Su rostro era todo un poema en esos momentos.
— ¿Qué les está pasando a todos ustedes? —preguntó Shina sin comprender cuando ahora eran tres miradas las que se posaban en ella.
—Shina —empezó a decir Yuuki con una enorme alegría— ¡Enhorabuena, te felicito! —dijo para luego abrazarla dejando en completo shock a la azabache.
Zero por su parte estaba que no podía moverse… era un sonido débil, casi inaudible pero estaba ahí, ¿cómo no se había percatado antes? Sin poder evitarlo una enorme sonrisa apareció en sus labios y rápidamente dejó la copa que tenía en sus manos en alguna mesa cercana y se acercó a Shina, se arrodilló frente a ella en el sofá y posó su oído en su vientre, escuchando cada vez más el sonido de aquellos pequeños latidos.
— ¿Zero…acaso…yo...? —el rostro de Shina empezó a cambiar a uno completamente embelesado con la sola idea de que ella…
Zero la miró y le respondió con un beso para luego alzarla y hacerla girar.
—Estas embarazada —le confirmó haciendo que Shina se quedara sin habla y simplemente pudiera abrazarlo mientras unas lagrimillas se escapaban de sus ojos.
No se esperaba para nada aquello, no se le había pasado por la cabeza el haber estado nuevamente embarazada…
Unos aplausos y felicitaciones se escucharon de fondo mientras la pareja aún se encontraba abrazada.
—Voy a ser madre… por segunda vez seré madre —decía feliz— Gracias —musito en medio del beso que le habia dado a Zero en medio de su alegría.
—Otro nieto más, ¡oh por Dios, otro nieto más!… ¡doble celebración! —dijo Kaien completamente eufórico y levantando su copa en alto para tomarla en honor a la noticia.
El resto solo reía por la reacción de Kaien y se acercaban a Shina y a Zero a felicitarla.
—Muchas gracias, supongo que gracias a vuestro fino oído de vampiro debo agradecer de saber de esto, quien sabe si no hasta que momento me hubiese enterado yo sola —decía Shina abrazando su vientre mientras se volvía a sentar en el sofá.
Zero le dio nuevamente un beso en la mejilla al escucharla, era cierto, si no fuera por su sentido auditivo súper desarrollado quizás se iban a enterar mucho más tarde, de cierta forma, agradecía en estos momentos ser lo que era, ya que de otra forma, no estaría siendo capaz de escuchar el latido del corazón de su pequeño hijo.
—Ahora seremos una familia de cuatro —exclamó Zero mientras miraba a lo lejos a su hijo dormido en su carriola.
—Oh cierto, espero Akai lo tome bien el tener un hermanito tan rápidamente… —murmuró Shina algo preocupada de la reacción de su hijo mayor.
—Tranquila, él va a querer mucho a su hermanito —le dijo Zero acariciando el vientre de su mujer.
— ¿Por qué estás tan seguro que será hombre?, puede que nazca una hermosa niña —comentó Yuuki con una sonrisa.
—Puede ser, quien sabe ¿no? —le respondió Zero mientras cerraba sus ojos y apoyaba su cabeza en el hombro de Shina.
Luego de esto, la charla de todo mundo se sintió distante, Shina y Zero habían entrado por un momento a una burbuja donde solo estaban ellos dos, ahí juntos acurrucados luego de enterarse del nuevo ser que se gestaba en ella…
—Zero…
— ¿Sí?
—Te amo, te amo con todo mi corazón —dicho esto Shina le regaló una de sus miradas y sonrisas más bellas que le pudo dar en esos momentos.
—Yo también te amo con todo mi corazón —le respondió él mientras frotaba su rostro con el de ella.
—Seremos unos buenos padres para nuestros hijos ¿verdad? —se cuestionó Shina.
—Los mejores, de eso no lo dudes —respondió Zero mirándola a los ojos.
Ella asintió y se volvió a relajar junto a Zero mientras acariciaba su vientre— Pequeño, mamá y papá estarán esperándote el tiempo que haga falta para poder verte, crece sano y fuerte mientras tanto —le decía mientras sonreía al sentir como Zero se había agachado y besado su vientre aun plano.
—Tu hermano también te estará esperando para poder jugar hasta el cansancio contigo, así que guárdate toda esa energía —agregó Zero.
Y como si fuera la primera vez, ambos se miraron detenidamente, recordando todo lo que pasaron juntos, cada momento, cada detalle, cada nueva emoción que sentían al ser padres de Akai y ahora estas nuevas emociones de la llegada de su próximo bebé…
Zero no podía creer como todo esta felicidad podía ser posible para él, antes, el tener una familia estaba lejos de su alcance y más cuando estaba enamorado de Yuuki, pero ahora… Él tenía una familia, con una hermosa mujer que amaba más de lo que alguna vez amó a Yuuki. Era algo demasiado fantasioso, nunca se hubiera imaginado que pasaría, y ahora estaba a las esperas de su segundo hijo, ¡Era toda una locura!
"Y todo por la llegada de un niño del futuro"
Fue su pensamiento y era cierto, si Aoi no hubiese llegado quien sabe que hubiera sido de su vida en estos momentos, puede que no estuviera sintiendo esa felicidad, o quien sabe, pero a decir verdad le gustaba esto, le gustaba como habían terminado las cosas.
Y no lo cambiaría por nada.
Esta felicidad era demasiado grande como para dejarla ir.
Y una vez más junto los labios de Shina con los suyos, y se quedó embelesado mirando aquellos hermosos ojos, aquellos ojos que había heredado su hijo mayor… aquellos ojos que él amaba tanto…Y al verla sonreír lo supo.
Definitivamente… esta era la vida que él quería y no la cambiaría por nada…
"Gracias, Aoi"
Debo de mejorar en como escribir finales... pero bueno, esta es solo la previa :)
¿Se la esperaban que actualizara? XD ¡Sorpresa! supuestamente esto tenia que subirse el 25 de este mes, pero bueno, no se puso jeje
Bueno, hasta el momento este es el final de los capítulos de esta historia, me siento extraña dándole fin a esta historia, que ha sido entre las primeras con la que inicie a escribir... es como ver a un hijo mio estar yendose de casa :,)
No se que mas decir... entre en un cuadro de shock :,)...
Pero bueno, espero les haya gustado y si no, lamento hacerles perder su tiempo... hee nos vemos de aquí a unos dias para el epílogo y un especial del futuro :)
hasta la proxima
los ama
Sora Taka
