Quiero fiesta de navidad…
Miércoles 22 de diciembre, 5: 44 p.m.
No es justo, me encantan estas épocas del año. El ambiente de festividad, la alegría de las personas, ver las calles atestadas de personas y al final del día… prepararse para el show.
Sí algo muy distinto a este año, mi hermano, Romero y yo hemos estado en la BBA desde principios de mes. Al ser un equipo oficial de la asociación era justo que les ayudáramos en el momento en que buscaba restablecerse como organización. Sin embargo, no me gusta el hecho de ver que aparentemente nadie recuerda la fecha que se va a celebrar dentro de poco, Navidad.
- Otra vez escribiendo en tu diario, hermana- ése es Raúl que ya viene a perturbar mi momento de paz.
- No te importa si lo hago o no- respondo algo enojada.
- Sabes que no tiene nada de malo el que lo hagas, y además sé que estás enfadada porque no hemos preparado nada para navidad- sí, se puede decir que sí es mi hermano gemelo.
- Sí… en el circo estas fechas solían ser muy especiales- suspiro con nostalgia.
- Pero agotadoras- replica él con una sonrisa en su rostro.
- Así que quieres una fiesta de navidad- esa voz es Romero entrando a la habitación.
- Algo sencillo, no quiero pedirle tanto a la vida- respondo con pena.
- Hmm… ¿qué tal decirle al resto de bladers?- propone nuestro entrenador.
- Ninguno de ellos parece entender lo que esta fecha significa, ¿no los has visto?- cuestiono molesta- todos piensan en la semana Beyblade, pero ninguno se preocupa por demostrar el valor de esta época.
- Eres muy tradicionalista- se mofa Raúl de mí.
- Mañana le diré al señor Dickenson, pero si aceptara, tengan en cuenta que debemos de organizar el mejor show de todos- aunque lo hiciera de manera tan melodramática, no pude evitar emocionarme e incluso soltar un abrazo para él.
- ¡Cielos niña! Realmente deseas esto, rara vez sueltas un abrazo así como así- expresa Romero confundido.
- Jajajaja, Julia sigue siendo una niña en ese sentido.
Miro a mi hermano de manera molesta, ¿y qué si sigo siendo una niña? En el circo aprendí que esta fecha era para disfrutarla en familia, para recordar los buenos valores de la vida y para dar todo lo mejor de nosotros a los demás. Además de que también en mi caso es el recordar el nacimiento de niño Jesús. Sé que por las diferencias de credos y culturas no todos recuerdan esa parte, pero si tan sólo lográramos una pequeña fiesta para celebrar la fecha, quedaría más que satisfecha. Al menos hoy puedo dormir contenta, esperando lo mejor para mañana.
Jueves 23 de diciembre, 1: 27p.m.
He esperado todo el día a que Romeo llegue y nos avise que el señor Dickenson ha aceptado la propuesta, pero nada. Estoy comenzando a creer lo peor. Durante el día no les he querido comentar nada a las chicas porque no quiero que me vean como una chica que sigue siendo una niñita en ese sentido. Lo malo es que ya no tenemos mucho trabajo que hacer por acá y de igual manera por el día de hoy hemos agotado todo tema de conversación, así que el ambiente está bastante aburrido…
- Chicas, reunión de última hora- el rubio del Euro Team nos avisa, me pregunto por qué siempre viene él.
- Bueno al menos podremos hacer algo más por hoy- menciona Mariam y todas asienten.
Salimos del salón y caminamos juntas al auditorio para saber de qué era la reunión, muy en mis adentros tengo la seguridad de que es para anunciar la fiesta de navidad. Sólo espero tener la razón. Al parecer ya todos estaban listos para la reunión y nosotras éramos las únicas que faltábamos. El señor Dickenson tomó el micrófono y pidió silencio.
- Gracias por reunirse tan rápido muchachos- agradece y sonríe a todos- como sabrán mañana es 24 de diciembre y se acaba de proponer algo muy interesante.-
La emoción creció en el salón en general, al parecer estaba equivocada, todos recordaban la fecha, pero a la vez estaban muy concentrados en organizar de la mejor manera los eventos de la semana Beyblade.
- La propuesta es la siguiente, una fiesta de navidad- anuncia el señor Dickenson y mi sonrisa aumenta y mi corazón late más rápidamente.
Es genial ver que todos parecen estar igual de emocionado, bueno a excepción del sector de los NeoBorg, los Euro Team y a mi parecer Emily también va incluida. No importa el ver a la mayoría ilusionados me hace sentir mejor.
- Bueno el ver la respuesta positiva me hace dar luz verde al proyecto, y como el departamento de publicidad ya está libre, les pediré que vayan a mi oficina para poderles dar las instrucciones- indica mirando a todas las chicas que estábamos juntas en ese momento- de acuerdo muchachos es todo, se pueden retirar.
Jueves 23 de diciembre, 1:47 p.m.
Las chicas y yo nos dirigimos en este momento a la oficina del señor Dickenson. Entramos y lo primero que vemos es a todos los adultos allí.
- No sean tímidas chicas, pasen- menciona el señor Dickenson al vernos a todas esperando al lado de la puerta.
- Claro- contesto de forma entusiasta.
- Hemos realizado la lista de las cosas que necesitaremos de acuerdo con el presupuesto que les podemos dar- informa Judy y emociono cada vez más.
- El señor Susumu se ofreció a prestar una de las casas de verano que tiene cerca de la costa de Akenobo- Hitoshi continuó la explicación.
- Así que por eso las acompañaré a realizar las compras, para luego poder llevarlas a la casa- el señor Hiwatari decía mientras se levantaba.
- ¿Y quién estará a cargo de preparar todo?- pregunta Salima de manera repentina,
- Bueno ya avisé a la servidumbre del lugar para que estén preparados, pero la ayuda siempre es bienvenida.
Ming Ming, Hilary, Mathilda, Mao y yo nos emocionamos al escuchar esto. Presiento que Emily y Mariam pueden estar emocionadas a su propia manera, pues se me haría imposible que alguien no se emocione por la navidad.
- Esfuérzate chica, recuerda que es tu idea- Romero me dice al acercarse a mí, supongo que es su forma de darme ánimos y de hacerme sentir con más energía.
- Ya verás, será la mejor fiesta de navidad-
- ¡Lo sé!- replica sonriente.
Salimos de la oficina del señor Dickenson en compañía del señor Susumu, para así dirigirnos al estacionamiento de la BBA. Se me es extraño que tenga un auto tan espacioso si siempre viaja solo… pero bueno eso no es de mi incumbencia. Cada una toma asiento en la parte trasera del vehículo. Al ver que todas estamos listas, el señor Hiwatari arranca el automóvil e inmediatamente nos sorprende el que su radio se encienda reproduciendo música navideña. Ahora comprendo con más razón el criterio general de que era imposible que fuera el padre de Kai.
- Disculpen, ¿acaso la música está muy alta?- nos pregunta al notar que las miradas estaban dirigidas hacia él.
- No señor, no se preocupe- Ming Ming contesta apresurada.
- De acuerdo, y por favor llámenme Susumu, olvidémonos de las formalidades- eso nos deja aún más atónitas.
Fuimos al centro de Akenobo y pasamos por todos los lugares habidos y por haber. Lo cierto es que no queríamos comprar lo primero que viéramos y luego ver que lo hubiéramos podido conseguir a un mejor precio. Tras caminar por tres horas ya habíamos conseguido todo lo que necesitábamos para la cena de navidad.
- ¿Listas?- pregunta el señor Hiwatari al vernos llegar.
- Sí- la mayoría de nosotras contestamos entusiastas.
Durante el recorrido, Mariam se dejó contagiar un poco más de nuestro espíritu navideño al contagiarle también la curiosidad por saber más de la festividad y ya entre lo poco aprendido cantaba con nosotras uno que otro villancico. La única que seguía aparte de todo era Emily, bueno igual nos ayudó en todo, pero simplemente no parecía estar allí del todo.
El recorrido desde el centro de la ciudad hasta la casa del señor Susumu fue alrededor de 15 minutos, era perfecto, pues la mayoría de nosotras hacia el cálculo para poder llegar caminando el día siguiente con nuestros compañeros de equipo. El señor Hiwatari abrió los portones de la propiedad, ingresó con el vehículo hasta la entrada principal de la casa en donde ya dos mucamas esperaban afuera.
- Saludos, por favor ayuden a las chicas a llevar todo adentro- indicó Susumu.
- Sí señor.-
Todas nos dirigimos hacia la cocina con ambas mucamas y pese a que ya eran las 5:30 p.m. comenzamos a trabajar un poco en la cena y otro tanto en la decoración. Al principio todas quisimos aportar algo que fuera representativo de la navidad en nuestro país y lo logramos, pero luego dejamos a Salima, Ming Ming y Mathilda como las encargadas de la decoración. Algo positivo de trabajar juntas en la publicidad de la semana Beyblade era eso, ya sabíamos cómo dividirnos a la hora de trabajar. Así que el resto nos dividimos, entre Mao y Hilary prepararon galletas y otros dulces que podían quedar preparados desde ese día, mientras que Mariam, Emily y yo en compañía de las mucamas preparábamos las cosas que precisaban adelantar trabajo para la cena.
Entre tanto que hacer perdimos la noción del tiempo; si no fuera por el hecho de que el señor Susumu llegó por nosotras hubiésemos seguido allí.
- Chicas, creo que ya es hora de que regresen a los apartamentos o a sus hogares, yo me encargaré de llevarlas- el señor Hiwatari nos dijo cuando entró a la cocina.
Subimos nuevamente al vehículo, a la primera que dejamos en casa fue a Hiromi, ella era la única que vivía un poco más a las afueras de la ciudad. Claro está las demás íbamos hacia el mismo destino, el centro de Akenobo. El señor Susumu esperó afuera hasta que todas entráramos y todas nos despedimos desde la puerta agitando nuestras manos. Después de eso nos despedimos entre nosotras, ya no podía aguantar más el hecho de irles a contar todo a Raúl y a Romero.
- ¿Cómo te fue chica?- me pregunta Romero en cuanto entro.
- Fantástico, hicimos muchas compras, fuimos a la casa, decoramos, cocinamos, en fin todo está listo y luce perfecto- contesto entusiasmada.
- Suena genial hermana- replica Raúl desde la cocina.
- Y no creas que será todo, ahora más tarde practicaremos un pequeño espectáculo de lo que solíamos hacer en el circo, para así agradecerle a todos por esta oportunidad-
- Ya temía que dijeras eso- mi hermanito se queja haciendo pucheros.
Entre risas y comentarios cenamos juntos. Nosotros tres ya éramos toda una familia, pero de igual manera en ocasiones nos hacía falta el escuchar el bullicio, gritos y risas de una cena al mejor estilo circense. De igual forma espero que aunque sea para la fecha de año nuevo el circo decida venir a dar su show por estos rumbos. Sería genial tener a toda la familia reunida nuevamente. Aún así, por ahora lo que único en lo que deseo pensar es en la fiesta de navidad de mañana.
Bueno un cap más que todo de relleno, pero igual espero que les agrade n_n, algo atrasado con la época XD
