Me arrastré hasta llegar a su altura y sacudí el polvo de mi túnica. Trague en seco, al ver al pelirojo en cuclillas analizándome.

¡¿Qué hace él aquí?! Esto retrasará mis planes...

—Veo que no quieres hablar —lo miré sintiendo como mi corazón se aceleraba—, ¡morirás aquí y ahora!

Atrajo su arena, y yo retrocedí esquivándola con dificultad.

Necesito salir de aquí.

Salté a un tejado próximo, corriendo lo más rápido que podía, sin descuidar la posición de Hayate, pero un fuerte agarre hizo que me tropezara, encontrándome con la arena de Gaara en mis pies.

—¡Futton: Ryuketsu No Kumo! (Elemento vapor: Nube sanguinaria) —exclamé antes del que pelirojo se me acercará y el rápidamente de envolvió en su arena, liberándome.

Escuché algunos gritos desgarradores por parte de Gaara, parece ser que no se alcanzó a cubrir totalmente, pero seguí corriendo y me acerqué a los dos jounin, sin revelar mi posición. Noté una presencia detrás de mí, y detuve los kunais con mi nueva posesión, una katana.

No puedo perder más tiempo, perdóname Gaara.

Corrí hasta él, estampando mi puño y el solo soltó una risa, porque había logrado detenerlo gracias a su arena.

—¡Muere! —una parte de su brazo estaba transformada e iba a golpearme, entonces, explotó.

Una risa proveniente del humo, hizo que los vellos de mi nuca se erizarán, las gotas de sudor caían por mi mejilla. Gaara salió totalmente poseído por la sed de sangre, y lanzó múltiples cuchillas cubiertas de arena. Saqué mi katana nuevamente esquivando las cuchillas y percibí como una parte de la capucha que portaba, se rompía. Esa pequeña distracción, provocó que Gaara me tomará por el cuello y me levantará algunos centímetros del suelo, luchaba fuertemente por salirme de su agarre, aunque no podía. Activé mi doujustu, mi último recurso, provocando que Gaara cayera en un genjutsu temporal, porque sabía que a los jinchurikis no les afectaba por mucho tiempo.

Vi a lo lejos como Hayate sacaba su espada, era ahora o nunca, y pasé chakra a mis pies. Antes de que Baki clavará su espada de viento en el sensor, hice una posición de manos.

—Futton: Meisu (Elemento vapor: Gas paralizante) —susurré expulsando una nube de gas, y empujado a Hayate lejos, rozando así el filo de su arma en mi brazo.

—¡Agh! —murmuré de dolor.

El jounin me vio a los ojos sorprendido.

Gran error, pensé al ver cómo caía inconsciente.

Tomé al jounin y nos alejamos rápidamente.

—¿Estás bien? —le dije apretando mi brazo que no dejaba de sangrar, una vez que llegamos a las afueras de la aldea.

Él asintió, pero me vio interrogante.

—Muchas gracias, pero debo irme e informarle al Hokage sobre lo ocurrido —Hayate se dio media vuelta.

—Eso no será posible —le respondí dejándolo noqueado en el suelo.

Aunque quisiera evitar la muerte del Hokage, será imposible. Perdóname. Pero cuando despiertes, no recordarás nada...

Me dirigí hacia el apartamento, y curé las heridas que tenía. Cuando terminé, escondí las cosas y me acosté a dormir. Vi de reojo el calendario, mañana sería el gran día.

Solo espero ganar éste combate...


El ruido de la gran ovación se escuchaba a lo largo del trayecto. Caminábamos rumbo al campo de las batallas, con la frente en alto y con los nervios de punta. Por fin, divisé una luz, lo que provocó que cerrará unos segundos mis ojos, y que el bullicio estallará más.

Me percaté de una fría mirada proveniente del pelirojo, tomé instintivamente mi brazo, recordando lo que sucedió y le sostuve la mirada, sin titubear, aunque por dentro me diera escalofríos. Miré a Yumiko, que se veía más relajada y me acerqué a ella.

—Hayate está vivo —susurré lo suficiente bajo para que solo ella lo escuchará y me volteó a ver incrédula— Yo lo salvé Yumiko, y ahora Gaara, posiblemente me

odia —reí amargamente.

—¡Pudo haberte matado, idiota! —exclamó llamando la atención de todos, gracias a Dios, el sensor nos salvó, con su aburrida explicación.

El primer encuentro se desataría entre Naruto y Neji.

Observé con pesar al Hokage que me devolvió una sonrisa y solo pude fulminar al supuesto Kazekage. Subimos a las gradas, por petición del sensor, y la batalla comenzó. Naruto realizó una multitud de clones que Neji deshizo sin problema y la diferencia de poder se hacía evidente, el Hyuga era muy fuerte.

Neji atacaba sus puntos de chakra, no obstante, Naruto no se rendía y seguía atacando. Observé como Neji se había quitado la banda, sorprendentemente, su marca ya no era tan visible; Hizashi intentó activar la marca y no pudo.

La marca de Neji... Ya casi no está, me levanté sorprendida de mi asiento; sin embargo, no tarde en sentarme de nuevo al percibir las miradas de mis compañeros.

Naruto sacó una gran cantidad de chakra, sorprendiendo al Hyuga, desarrollando una gran explosión cuando ambos chocaron. Neji miró el cuerpo de Naruto y pronunció algunas palabras de victoria, por dicha razón, el rubio le golpeó la mandíbula, ganando así la batalla.

En el siguiente combate, fue el turno de Kankuro vs Shino, dándole la victoria este último, ya que, marionetista se retiró. La pelea de Temari vs Shikamaru, duró menos de lo que esperaba, proclamando a Temari ganadora, puesto que, Shikamaru se dio cuenta que ella también se retiraría, lo que significa una sola cosa.

—Siguiente combate: Akane vs Natsuki Izumi —vociferó el sensor y muchos murmullos se desataron sobre el campo.

Todas las miradas, incluso las de mis compañeros, estaban en mí. Bajé y pude observar a la chica que se enfrentaría a mí, tenía la piel blanca con el pelo rubio claro y los ojos violáceos, quién llevaba una cantimplora gigante en la espalda y su hacha.

El jounin dio la señal de inicio y de inmediato la chica, empezó a hacer unos movimientos extraños de las manos, sacando agua de su cantimplora que venía hacia mi rápidamente. Salté rápidamente esquivándola, no era muy veloz.

Tal vez si me deshago de su cantimplora...

—¡Kage Bushin No Justu! —creé varias clones que se dirigieron en su ataque, y por este motivo, ella aumentó la velocidad de agua, destruyendo los clones sin problema.

Con el líquido a presión, logró darle forma de un potente látigo y cada vez me costaba más esquivarlo.

—¡Te tengo! —tomó el látigo y yo retrocedí mientras hacía algunos sellos en el aire.

—¡Chidori! —exclamé tomando el látigo que sirvió como conductor, electrificándonos a las dos. Akane salió disparada contra el muro y yo solté un leve quejido, noté algunas quemaduras superficiales en mis brazos.

El humo en el campo se dispersó un poco, dejando ver algunos torbellinos de agua que se formaban en el campo.

—Suiton: Mizu Taisan Sakuru (Círculo Acuático Explosivo) —expresó Akane con las manos alzadas.

La corriente era muy fuerte y se me hacía difícil mantener el equilibrio.

—¡Futon: Kyodaina Senpū! (Elemento viento: Torbellino colosal) —susurré al sentir como me arrastraba el agua.

El poderoso torbellino se alzó, absorbiendo el justu de mi contrincante que rápidamente trató de contenerlo. Intenté aumentar mi chakra, desgraciadamente, la fuerza de la chica me hacía retroceder.

El viento se intensificaba, entonces, ella se esfumó.

—¿Qué? —murmuré incrédula.

¿Un clon?

—¡Cuidado! —escuché la voz de Yumiko.

Volteé rápidamente deteniendo su hacha con mi espada, caímos a suelo por el impacto, el filo rozaba mi mejilla y me moví a un lado, dejando que la hacha se incrustará en el suelo.

Lanzó un puñetazo al suelo, destrozándolo, salté a un árbol cercano y ella me siguió, partiendo el árbol.

Caí de cuclillas y le lancé un par de shurikens que no pudo evitar, tomé una distancia prudente y ejecuté unos sellos.

—¡Katon: Goukakyu no Justu! —solté una gran llamarada que acabó con la vegetación, dejando a la vista un tronco.

Entonces, un jaloneo en mis pies para después sentir como me estrellaba contra el muro, hizo que levantara la vista con dificultad. Toqué mi cabeza, y sangraba.

Me levanté con dificultad, oyendo los gritos de apoyo de mis amigos. Llegué hasta ella en un segundo, y la tomé por el cuello, estrellándola en el suelo.

—¡Katon: Fenix legendary! (Elemento fuego: Fénix legendario) —solté una gran bola de fuego hacia el cielo que se convirtieron en unas poderosas alas de fuego que volaron en picada hacia Akane.

—¡Doton: Suna no dai kōto! (Elemento tierra: Gran escudo de arena) —articuló en forma de contraataque.

Una fuerte explosión, seguida de una nube de polvo, se desencadenó en el campo, impidiéndome ver.

—¿Akane? —preguntó el sensor a lo lejos.

Una risa algo aterradora, se percibió a lo largo del campo, busqué con la mirada el causante, hasta que vi una extraña esfera de arena, que se deshacía poco a poco y parecía haber alguien adentro.

—Querida e inocente, Natsuki —Akane empezó a tararear una melodía y a salir de su escudo, con la mirada en el suelo y quemaduras en el cuerpo.

Otra loca...

El cielo se tornó gris y se acumularon las nubes, alrededor del estadio. La gente que se encontraba en las gradas, se puso nerviosa y los murmullos se desataron de nuevo.

—¿Qué rayos está pasado? —dije viendo el cielo por unos segundos, no parecían nubes de lluvia.

—Te agradezco por ayudarme a completar mi jutsu —Akane alzó las manos hacia el cielo y la observé interrogante— ¡Suiton: Deadly Tears! (Elemento agua: Lágrimas dolorosas)

Las gotas de lluvia empezaron a caer, empapándome.

—¿Eso es todo? ¿Lluvia? —le pregunté sintiendo el agua caer por mi rostro.

Ella sonrió y sin poder evitarlo, caí al suelo de rodillas.

—Mi chakra —murmuré notando como las fuerzas se me iban sin poder evitarlo.

—Así es, no es una lluvia cualquiera como te habrás dado cuenta —Akane me miraba fríamente— Tú chakra llegará a cero en cualquier momento y morirás.

Necesito moverme, no se la dejaré tan fácil.

Apoyé mi peso en el muro y lancé varios sellos explosivos, que Akane esquivó riéndose. Corrí en su dirección y dirigí mi puño en su rostro, que fue detenido por un muro de agua, y dejé fluir algo de chakra, logrando que lo traspasará y golpeará su mandíbula.

—¡Maldita! —gritó la rubia, limpiándose el mentón y le lancé varios kunais, que repelió.

Sonreí y jalé los hilos, provocando que ella se inmovilizará, mi chakra descendía rápidamente y mis movimientos se hacían cada vez más pesados, tenía que darme prisa.

—¡Katon: Goukakyu no justu! —solté una pequeña llama de fuego que fue desviada de dirección, debido a una jaqueca.

Me puse en cuclillas, tratando de aminorar el dolor y para colmo, no cedía. La falta de chakra me estaba cobrando factura. Levanté la mirada y vi cómo Akane se deshacía de mi agarre y soltaba unas cuantas carcajadas.

—¿Eso es todo lo que tienes? Creí que durarías más —Akane me tomó del cabello y me obligó a mirarla.

—¡Natsuki! ¡Déjenme pasar! —escuché los gritos de Naruto y Yumiko, haciéndome sonreír por unos segundos.

—¡¿De qué te ríes estúpida?! —me gritó jalándome más.

—De tu cara —le escupí haciendo que me soltara y cayera al suelo.

Mis extremidades estaban entumidas, mi chakra estaba al limité. Noté un molesto dolor en mi espalda, y como la sangre salía de mi boca, mezclando el líquido rojizo con el agua del suelo.

—Ni siquiera vale la pena que me ensucie las manos —escuchaba su voz lejana y un golpe más en mis costillas, provocó que me retorciera.

Vi el cielo, y como la lluvia había parado.

—¡Levántate, Natsuki! ¿Te vas a rendir así? —exclamó Naruto furioso y lo vi de reojo.

No puedo rendirme ahora...

—Éste encuentro se ha terminado, sensor —declaró la rubia con superioridad.

—¡N-no se ha acabado! —grité con las piernas algo temblorosas.

Ella soltó un bufido y sacó su hacha.

—¡Kage bushin no justu! —murmuré con dificultad, creando solo 1 copia visible.

—¡Suna Bunshin no Jutsu! —Akane hizo unos sellos creando a un ejército de clones.

Respiré hondo, activé mi doujustu y miré a mi clon que asintió.

No podré mantener mucho tiempo, mi Tsukoyomi, tengo que crear una apertura.

El clon empezó a correr al mismo tiempo que yo; abatí a los primeros diez rápidamente con mi katana. Logré golpear a uno fuertemente en el rostro, para luego tomarlo por los brazos y herir a los que me rodeaban.

Llegó uno por mi espalda, y cubrí con los brazos el impacto de la patada. Retrocedí un poco y percibí un kunai con un explosivo, que tome rápidamente y se lo pegue, saltando con mortales hacia atrás para alejarme, y abatir a unos cuantos por la espalda con kunais.

Respiré varias veces, estaba fatigada. Salté al mismo tiempo que mi clon, al centro de los pocos clones que aún restaban, y golpeé a uno en el rostro, tomando su hacha de por medio. Con ambas armas en las manos, deshice las últimas copias con mucha dificultad, quedando solo la original.

Solté las armas, sosteniéndome la costilla, el dolor volvía a mi cuerpo bruscamente.

Mi Tsukoyomi desapareció...

—Vaya, vaya, aún tienes energía —Akane aplaudió con sarcasmo y esta vez fui yo la que reí, al ver como el cielo relampagueaba.

—Creo que ahora soy yo, quien te agradece —murmuré levantando la mirada.

La chica de la arena me miró confundida y se acercó hasta mí, para golpearme, sin embargo, solté otra risa al ver las nubes en posición.

El clon desapareció, y en pocos segundos, Akane se volteó asustada. Elevé mi espada al cielo, tomando el relámpago y fusionándolo con mi katana, me teletransporté detrás de ella y le apuñalé el estómago.

Su cuerpo cayó al suelo, al mismo tiempo, que me agachaba sobre mis rodillas. El sensor me observó y solo me asintió. Di media vuelta, sin embargo, comencé a sentirme algo mareada y de pronto mis extremidades dejaron de funcionarme.

—Aún no has terminado conmigo —artículo Akane con dificultad mientras veía como se levantaba— No debiste ser tan confiada, esas armas estaban bañadas tenían un leve veneno.

Usó su látigo de nuevo, haciéndome estrellar contra el muro de nuevo. Gemí de dolor, mi espalda me quemaba.

—No eres tan débil, después de todo —susurró en mi dirección la chica moviéndose con dificultad.

Intenté alejarme, en consecuencia, unos fuertes lazos de arena, me lo impidieron, dejándome inmóvil. Forcejeé, notando como mis extremidades se contraían.

—¡Suéltame! —le grité.

—Muy mal, querida, parece que no tienes modales —golpeó mi mejilla y la fulminé con la mirada.

—Ya verás cuando me suelte —gruñí.

—Esta vez, me encargaré de succionar cada gota de tu chakra, ¿me oíste? —susurró en mi oído.

—¡Eres una maldita cobarde, sabes que sólo así podrás ganarme! —zafe uno de mis brazos, pero de inmediato los volvió a inmovilizar con su arena.

—Contemplen damas y caballeros —me señaló— ¡La danza de la muerte!

¿Qué va a traer a los muertos y si van a poner a bailar Thriller? Siempre termino siendo un maldito sacrificio.

—¡Saigo no merodī! (La última melodía) —Akane hizo múltiples sellos en el suelo— Al término de esta canción, morirás...

El sonido de unos violines, resonaron en mi cabeza, provocando que cada célula de mi ser, quemara. Reprimí un grito de dolor, veía cómo mi chakra se traspasaba al cuerpo de Akane lentamente.

¿Éste es mi fin?


Perdón por subirlo tan tarde, pero ya tienen su capítulo. Vaya, parece ser que la relación entre Natsuki y Gaara empeora, ¿creen que estuvo bien que Natsuki salvara a Hayate? ¿Qué pasara con el? ¿Qué paso con la marca de Neji? Pero lo más importante, ¿Natsuki morirá a manos de Akane?

Los amo.