NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI.
Los deseos de Douglas Praut
-¡SERA FAMOSA…YO LA HARE FAMOSA! —
-señor, ¿me está usted queriendo decir que…? —
-si señorita Tenoh, haremos el contrato de una vez. Usted no se me escapa—
Sentí como alguien me depositaba lentamente con cariño en la silla. Esas manos se me hacían conocidas, pero por alguna razón mi mente en esos momentos no tenía la capacidad para decirme de quien se trataba, ¡santo cristo! Ni siquiera tenía la capacidad para moverme a mi libre voluntad, alguien me había ayudado a caminar todo este tiempo.
A lo lejos escuchaba el murmullo de gente yendo y viniendo. Escuchaba el sonido del agua caer y de las pisadas de dos o tres personas en la habitación.
-aquí están las toallas y la bañera esta lista, adentro están las esencias, los jabones y toda la utilería necesaria para su baño—
-aquí esta él té relajante…—
Las voces a mi alrededor estaban hablando nimiedades por lo que yo deje de prestar atención. Y mientras mi cuerpo derrotado descansa en la silla, mis ojos se posaron en la hora. Las 16:30. Douglas había dejado de existir hace más de una hora. ¿Cómo era posible? Hace tan solo unos minutos había hablado con él, lo había abrazado. Y ahora…en el mundo habían pasado más de sesenta minutos ya sin él. Más de sesenta minutos con la certeza de que nunca más en la vida me lo volvería a encontrar. De que había perdido a mi mejor amigo para siempre.
-¿necesita algo más señorita Michiru? –
-no, estamos bien gracias —
Escucho como los empleados se marchan, pero una persona se queda en el cuarto, sus pasos se acercan a mí, y la siento agacharse enfrente de mí. Mi cabeza y mi vista siguen viendo hacia el suelo.
-¿Haruka? —
Es michiru. Reconocería esa voz tersa por encima de la de todas en el mundo. no es solo el hecho de que ella y yo hemos trabajado juntas por más de cuatro años. También su voz es algo muy preciado para mí. Pero ni el enorme placer de que su voz me esté llamando es suficiente para que yo quite mi mirada del suelo. ¿Cómo podría? Si me siento desamparada. Derrotada…
Las manos de Michiru levantan mi barbilla con determinación, la veo agachada enfrente de mí. En su mano lleva el té calmante. Y su cara de sorpresa me da a entender que obviamente ya se dio cuenta de mis ojos hinchados y llenos de lágrimas.
Todas mis defensas caen al instante, y ahora puedo liberar el sollozo que se había anidado en mi garganta.
Ella me abraza de inmediato al escucharlo. Una vez más soy una inútil. Douglas también era su amigo, ella seguramente está sufriendo. y a pesar de eso se mostraba fuerte para consolarme. Sus hermosos cabellos aguamarina caían sobre mis hombros y yo no puedo ni corresponder el abrazo.
-mañana decidirán qué hacer con el cuerpo…—
-shhh no hables, te estas lastimando—
-Douglas me dijo que quería descansar junto a sus padres—
Las lágrimas volvieron a caer sobre mis mejillas y los sollozos se hicieron más fuertes e incontrolables. Quería pedirle a michiru que se retirara y me dejara en ese momento tan privado, pero por alguna razón no me sentía incomoda o avergonzada de llorar enfrente de ella.
Las manos de michiru se acercaron a mi rostro y comenzaron a acariciarme. Sus labios se posaron en los míos con devoción. Yo al instante me puse rígida. Y detuve con mis manos las suyas que ya estaban desabrochando mi saco negro con cierta prisa.
-no—dije decidida. Tomando sus muñecas con determinación. Ella se deshizo de mi agarre.
-déjame ayudarte…—rogaba en susurros. –…esta es la única manera que conozco—
Su mirada de tristeza y preocupación me cautivo. Conocía su mirada sensual, divertida, picara e incluso la había visto un par de veces llorar, pero esta mirada era nueva para mí. Se veía hermosa esta nueva faceta. Necesitaba esto, y lo sabía. Necesitaba algo que me hiciera olvidar a Douglas por unos instantes, antes de que terminara por volverme loca por la tristeza y la culpa. Baje mis manos para soltarla.
Ella pareció entender mi mirada y continuo con su trabajo de desabrocharme la ropa. Sentía sus besos en mis labios, en mi rostro y en mi cuello. Yo cerré los ojos tratando de concentrarme en las sensaciones y me quedé inmóvil. No tenía la fuerza para corresponder sus caricias o sus besos.
-¿te casaras? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿con quién? —
- no parezcas tan sorprendido, me comprometí hace meses. Ella está esperando mi regreso, y lo haremos de inmediato—
-¿ella? ¿es una mujer? ¿Cómo piensas casarte con una mujer si tú lo eres también?—
-es por eso que acudo a ti, Douglas. Necesitamos tu ayuda—
-yo…-
-por favor, eres el único que conozco con la influencia suficiente—
-…está bien Haruka. Lo que sea para que mi escritora estrella sea feliz—
Apenas y pude corresponder el hambriento beso que me prodigaba, y mi camisa blanca, que era lo ultima de mis prendas superiores, cayó al suelo. Junto al resto de mi ropa.
Michiru no se fue por las ramas, y sus labios y lengua atacaron directamente mis pezones. Cerré los ojos intentando concentrarme solo en el placer. Cosa que no me fue difícil. Llevaba muchos meses sin tener relaciones carnales con Margaret. Y en esas ocasiones, mi esposa no prestaba mucha atención a mis pechos, diría que casi nunca. Baje mi mirada hacia michiru que parecía mamar de ellos con deleite. Y su boca trataba de abarcar lo más posible. sentí excitación al mirarla, no lo puedo negar. Pero en mi mente seguían los recuerdos y los momentos vividos con Douglas.
-Douglas ¿quisieras ser el padrino de mi boda? –
-¿el padrino dices? ¡Nada me daría más gusto! Es la primera vez que me piden ser padrino de algo—
-¿en serio? —
-si, en serio. ¿y bien? ¿Qué es lo que deseas que te regale? ¿una casa? ¿una finca? ¿pagar la boda? ¿Qué has pensado? —
-…no, nada de eso, yo estaba pensando…-
-¡ya se! Les pagare el viaje de bodas, y no me digas que no. Es mi gusto regárselos—
-pero. —
-¿Dónde te gustaría? —
-no me puedo ausentar mucho, por tu culpa—
-ah que contrariedad…bueno ¿Qué te parece escocia? No está muy lejos y es muy bello—
Michiru Hábilmente desabrocho el cinturón y el botón de mi pantalón, el cierre, y con velocidad introdujo su mano en mi entrepierna. Fue sencillo, fue directo. Sin ningún tipo de miramiento o espera. Tal vez por que michiru había esperado muchos años para este momento, o tal vez porque mi nula participación, no hacían que las cosas fueran románticas y lentas.
Sea cual sea, la sensación de sus dedos rozando mi clítoris, hicieron que me arqueara por el placer, michiru aprovecho para atacar mi cuello, mientras sus dedos formaban círculos en mi centro ejerciendo cierta presión y velocidad. Mi cuerpo respondió por mí. Y alcance a escuchar mis fluidos haciendo sonidos extraños ante el movimiento de la mano de michiru. Me mordí los labios para no soltar un suspiro. Esta mujer tenía bastante experiencia. Sabia donde besar, donde tocar, donde morder ya que pesar de estar masturbándome con cierta prisa y desenfreno cosa que nunca había experimentado en el sexo…el placer era muchísimo más intenso de lo que nunca había vivido.
Pero Mi placer fue detenido cuando michiru se hinco ante mí. Y con sus dos manos agarro mi pantalón y procedió a bajarlo. Me levante de la silla en la que estaba sentada para ayudarle en su propósito. Una vez hecho esto, y ya completamente desnuda. Comenzó a besar mis piernas lentamente.
-ah no hay nada más bello que estar tumbado en el jardín recibiendo el fresco—
-¿y dices que en este preciso momento están firmándolo Douglas? —
-así es mi querida Margaret. En estos momentos los lideres están firmando este tratado de paz en el palacio de Versalles. Lo sé por qué Jacob mi tío segundo…un consumado metiche fue invitado a la reunión. —
-ay, qué bueno. Al fin se acabó tanta injusticia y vendrán tiempos de paz para todos—
-¿a qué se debe esa risita Douglas? No crees las palabras de Margaret—
-las intenciones de Margaret son buenas, pero siento que este tratado no es más que una treta de los aliados, para sacarle dinero a manos llenas a quien se deje—
-te recuerdo que tú eres ciudadano inglés—
-bueno, si…pero eso no me impide ver la realidad cuanto la tengo enfrente. van sacarle toda la leña al árbol caído, Es por eso que decline la invitación de los duques de Devonshire —
-¿no iras a la fiesta de celebración de victoria? —
-no comulgo con las ideas de una fiesta que celebra que ganamos una guerra, y mandamos matar gente nuestra y gente de otro pueblo, eso es una burla. Y No me parece muy cristiano—
-Douglas…tu sociedad es muy estricta y no permitirá que tu faltes …-
-ay por dios, ya me imagino como esta la creme de la creme de nuestra sociedad. Seguro en estos momentos están sacando las sedas, las plumas, las joyas de la abuela. Bueno se van a querer colgar hasta la tetera—
Las manos de michiru separaron mis piernas apartándome de mis recuerdos. Y a pesar de su evidente ansiedad. Se quedó unos minutos para observar mi intimidad con atención. Las pupilas dilatadas me dijeron que no estaba decepcionada por lo que veía.
Mi incorporo un poco porque quiero ver todas sus reacciones. Se acerca lentamente y alcanzo a sentir su respiración agitada contra mi clítoris. Sus dedos separan mis labios con tranquilidad. Y su rostro se acerca por fin.
Su lengua me recorre completamente. Y mi cuerpo se tensa por el placer. Mis manos se sostienen a la silla y aprietan los posa brazos con fuerza. La lengua hace presión sobre mis pliegues. Michiru introduce un dedo dentro de mí. Y mi mente ahora sí, está concentrada completamente al placer y no puede pensar en nada más.
Escucho mi voz gemir y suspirar. Eso entusiasma aún más a Michiru. Quien me separa las piernas aún más. Y su cara se aprieta contra mi vagina. La sensación es inigualable. Y estoy segura de que mis gritos y gemidos se escuchan perfectamente afuera de este cuartucho de hotel. Pero en estos momentos lo que me importa es Michiru que me está devorando con hambre. Mientras sus dedos me embisten tratando de aumentar mis sensaciones.
No tardó en llegar al orgasmo por fin. Mi centro explota Y me dejo llevar por el placer. Cierro los ojos. No pienso en nada más y me relajo con las sensaciones que experimenta mi cuerpo.
Siento la lengua de michiru que no se aparta de mí. Seguramente terminando de limpiar los fluidos de mi orgasmo. Aparta su cabeza de entre mis piernas. Sus labios están empapados. Y su mirada se encuentra con la mía.
Me siento bien. Todo problema y dolor se han ido de mi mente. O eso pensaba hasta que michiru hablo por fin.
-vamos a la bañera, necesitas un baño, y dormir—
-no lo necesito—reclamo con simpleza, lo que quiero es continuar con el placer. Hacerla mía en la cama. Tener su cuerpo abajo del mío, distorsionado del placer que yo le proporcione, tomo su mano dispuesta a llevarla a la cama y cumplir mi propósito. Pero ella me detiene.
-Haruka, un baño caliente es lo que necesitas más que nada—
-no, no es cierto. Podemos seguir. Me olvide de todo por un momento, quizá si continuamos yo…-
-Haruka, es inútil. El sexo no te servirá ahora—
-¿Por qué? —
-por qué en todo este tiempo, no has dejado de llorar—
llevo mis manos a mi rostro y los encuentro empapados. Miro mi vientre y mi cuello y lo que pensaba que era sudor por el acaloramiento del deleite no es más que lagrimas que mis ojos no han dejado de producir. Miro a michiru con la culpa carcomiéndome. Y veo también que ella está un poco consternada.
Toma mi mano y me hace levantarme. Me guía como si fuera un niño pequeño a la bañera. Entro. Y con una ternura infinita, comienza a lavar mi espalda. Mi cuerpo. Mis cabellos. Y yo cierro los ojos sintiéndome mil veces peor.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-buenas días—
Un grupo de cinco personas rubias entro en la sala, pude reconocer al hombre mayor como uno de los primos lejanos de mi madre, estaba canoso y el tiempo había sido injusto con su rostro, pero era él. Una mujer joven y bella cargaba a un bebe de aproximadamente un año de vida, yo suponía que era la viuda de mi primo. A su lado un joven de aproximadamente veinte años le acerco la silla con educación. Suponía que era un primo, o podría ser un sobrino mío. A los demás no podía identificarlos, pero eran Lombardo y algún lazo sanguíneo compartíamos. Tenía ganas de vomitar al verlos. La rabia y el coraje que sentía por ellos aun los tenía muy presente.
Tome la mano de michiru entre las mías, tratando de que me infundiera fuerza. Rezaba porque ninguno de los cinco, se percatará de mi presencia, ya que el parecido entre nosotros era impresionante. Yo hubiera querido no estar aquí, pero el abogado Wilde me dijo que nuestra presencia era necesaria y vital. Seguramente nos darían los objetos personales de Douglas. Ya que las familias lombardo y Praut se quedarían con todo lo de valor.
William Praut carraspeo con molestia, volteo a verlo y vi que les lanzaba a mi "familia" la peor mirada que había en su repertorio. Seguramente estaba furioso. La vida no les había dado tregua, No le caía en gracia el hecho que Douglas hubiera muerto en circunstancias poco honorables, el apellido de su familia jamás se quitaría semejante mancha. Y para colmo tenían que dividir la fortuna del que fuera la cabeza de la familia Praut, con esta familia italiana, y si se rehusaban la deshonra los perseguiría por generaciones.
Amber por su parte no quería saber nada, al llegar michiru y yo escuchamos como su marido la había obligado a acudir a la junta, alegando que ambos tenían que cuidar que la fortuna no se mermara mucho por aquellos ladrones italianos. Pero yo estaba segura que, si por ella fuera, estaría en la morgue estatal, llorando sobre el cuerpo de Douglas que se encontraba listo para ser trasladado a Inglaterra, ni todas las lágrimas que pudiera producir su cuerpo le comprarían el perdón que necesitaba su alma. Lo sabía por qué yo estaba en la misma situación.
Nuestras miradas se cruzaron por un segundo. y lo entendí de inmediato. Hasta ella sabía la importancia que yo había tenido en la vida de Douglas.
La culpa de saber, que, si ella hubiera confiado en su amor, ella y Douglas podrían haber sido muy felices, y quizá ese tonto todavía seguiría con vida. Diciendo sus incoherencias solo para sacarle una sonrisa, como hizo cuando jóvenes. Douglas la amaba, y si se hubieran casado. Él se hubiese consagrado a ella. No me hubiera conocido, no se hubiera enamorado de mí, y no hubiera dado su vida por la mía.
Nuestras circunstancias fueron muy diferentes, pero de entre todos los presentes ambas sufríamos de forma parecida.
Él se murió amándome
Pero partió siendo amado por Amber.
Ella lo había abandonado a él cuándo más lo necesitaba.
Por su parte él me había dejado, en un mar de confusión que solo el podría despejar.
Seguramente cuando ella lo conoció, poco a poco le cambio la vida.
En cambio, en mí, conocerlo fue un cambio instantáneo, rápido y brusco.
Ella podría haber muerto por él, no me cabía duda.
Él había muerto por mí, sin vacilación ni arrepentimientos.
El sufrió la traición de su familia, y fue separado de la mujer que más amaba. A pesar de sus deseos él no la busco, para no manchar así su honra. Por qué sintió que era su deber protegerla.
Yo sufrí la traición de mi familia y estuve a punto de ser separada de mi mujer, pero él lo impidió, manchando su honor y reputación. Por qué sintió que era su deber protegerme.
Éramos dos extrañas, pero sabía que ambas daríamos todo nuestro dinero porque Douglas volviera a vivir.
-disculpen el retraso, estaba terminando de reunir toda la papelería que se necesita para explicar con detalle cómo será la repartición de bienes de Lord Douglas Praut Ravenscroft. Antes que nada, les quiero decir a todos los presentes, que el testamento, y el análisis patrimonial de bienes han sido revisados cuidadosamente, y no se ha encontrado ninguna irregularidad, o laguna legal… tanto el gobierno de estados unidos, Italia como el británico han comprobado la legalidad de esta situación para que ninguna de las partes….–
-¡ya! Déjese de tonterías y empecemos de una vez, ¿Qué es lo que dejo ese infeliz, para compensarnos por la muerte de mi querido sobrino? —
-¡de ninguna manera le permito que hable así de mi primo!, yo no me creo el cuento de que Douglas asesino porque si al vizconde, ¡alguna canallada tuvo que haberle hecho! —
Los Lombardo se armaron de palabras contra William, mientras los abogados trataban de detenerlos, yo no les puse nada de atención, encontraba desconcertante el hecho de que el hombre que se encargaría de repartir los bienes nos miraba a todos con pavor, y el sudor de su frente confirmaba que estaba atravesando por un momento difícil. Los abogados de los lombardo estaban con la misma cara aterrada. Solo Wilde, el abogado de confianza de Douglas calmado e inexpresivo Me miro durante un momento y sonrió brevemente.
Cuando por fin pusieron orden en el lugar, el hombre prosiguió con su discurso.
-bien, una vez dejado en claro, que no hay ningún quebranto en la ley, y que esta repartición ya ha sido previamente aprobada, debo decir que la decisión es inapelable. Procedo a leer entonces la declaración patrimonial del señor Praut…—
El silencio se instauro en la sala, las dos familias dispuestas a pelear por las mejores propiedades, terrenos, joyas, incluso el estudio cinematográfico en Inglaterra no estaba nada mal. Los lombardo incluso estaban preparados para pelear el dinero.
-…conforme a la declaración de bienes, el jurado y los abogados han llegado a un común acuerdo en que a la familia lombardo se le compensara con la única propiedad a nombre de Lord Praut, y es una zahúrda a las afueras del distrito de cremona, que el señor adquirió hace apenas unos meses…– el hombre miro titubeante a los italianos con un gesto de disculpa—me temo que fue la última voluntad del señor Praut decirles que desea que encuentren este nuevo hogar cómodo y adecuado para una familia de su clase—
Todos nos quedamos de piedra al escuchar eso. Los Lombardo no podían ni cerrar la boca de la sorpresa y estaban rojos de indignación. Yo a pesar de estar divertida con la cara de mis parientes, me preocupe ¿Dónde habían quedado las demás propiedades?
-…para los Praut, el señor Douglas ya no tiene ningún bien material que legarles, por lo tanto dejo claro en su testamento, que desea entregar el cofre que se encuentra en la habitación principal de su mansión en Londres, a su primo William Praut, este contiene los regalos, las joyas, la correspondencia y los objetos de valor sentimental que compartieron el señor Douglas y su prometida Amber york de Praut desde que eran unos niños, y espera que en esta colección le de fuerzas y una pronta resignación para usted…y su señora esposa. –
William se paró como un resorte a reclamar la burla de la que estaba siendo objeto. Los lombardo seguían hechos piedra en sus sillas.
-¿Cómo es posible que solo eso se reparta?, Douglas al ser la cabeza de la familia tenía a su nombre casi todas las propiedades y el dinero de los Praut. ¿Qué paso con las cuatro fábricas? ¿con las mansiones alrededor del mundo? ¿Me está diciendo que su estudio de cine desapareció, así como así? ¿Dónde está todo el dinero? ¡exijo una explicación! —
El abogado Wilde dio un paso al frente.
-yo tengo la respuesta señor William, el señor Douglas hace seis meses acudió a mí para buscar asesoría legal con sus bienes. Siento decirle a usted y a toda la familia Praut, que el señor Douglas puso todos los inmuebles y terrenos a nombre de la señorita Setsuna Meioh y le cedió los derechos de propiedad desde mucho antes de que todo este asunto legal ocurriera, lo mismo ocurrió con el señor Haruka Tenoh, que se convirtió en el dueño de las cuatro fábricas, del estudio cinematográfico de Londres, los cines en estados unidos, los diez talleres mecánicos, las joyas, piezas de arte, los autos, e hizo una transferencia donde toda la fortuna le depositaba a nombre del señor Tenoh—
-¡como! ¡no acepto esto! ¡IMPUGNARE ESE TESTAMENTO! Esas propiedades le pertenecen a los Praut—exclamo William ofendido.
El abogado negó con la cabeza y suspiro enfadado como si les estuviera explicando la tabla del uno.
-usted no puede impugnar el testamento, por la simple razón que no hay propiedades que impugnar en él, más que la zahúrda que se les dejo a los Lombardo. Douglas Praut cedió todos los derechos y puso todo a nombre de Setsuna Meioh y Haruka Tenoh. –
-¿es posible eso? – pregunto William dirigiéndose a sus abogados.
-todos los documentos de cesión de derechos están firmados, sellados y completamente en orden, intentamos encontrar alguna cláusula que pudiera permitirles recuperar todas las propiedades, pero es legalmente, Digamos que el señor Douglas regalo todas sus propiedades y su fortuna mucho antes de verse envuelto en este pleito legal, es más, todo esto lo hizo exactamente un mes antes de disparar y que fuera detenido.—
-el bastardo de mi primo sabía que sus bienes serian confiscados…—
William se paró en su asiento furibundo, me quede fría al darme cuenta de la minuciosidad de mi amigo. Douglas era un hombre inteligente y era plenamente consciente que a su muerte, William seria la nueva cabeza de familia y toda la fortuna pasaría a sus manos, Douglas lo aborrecía por lo que le había hecho y prefirió regalarlo todo, antes de ver al hombre que le robo a su Amber tomarlo todo.
Esa era la única explicación, pero también estaba el evidente insulto hacia los Lombardo y esa zahúrda que Douglas había conservado para que fuera confiscada por los italianos, entonces él sabía que entregaría su vida, pero el habría de realizar la peor ofensa a la que la familia Lombardo se había enfrentado en toda su historia. La ultima audacia de mi amigo había llegado demasiado lejos.
Sonreí por primera vez desde su muerte.
Seguramente si Douglas estuviera vivo, estaría desternillándose de la risa, y me pediría que le contara todo con lujo de detalles. Me invitaría una copa y un cigarro y ambos nos reiríamos de la estúpida cara de nuestros parientes. El me miraría con atención y brindaría complacido por haberse salido con la suya…como siempre.
Pero ya no más.
La sonrisa se borró de mi rostro al comprender que no tendríamos esa platica divertida. Y que la copa y el cigarrillo de celebración los tomaría sola. Aunque eso no me apetecía.
-…si, no hay duda. Él sabía que iba a dispararle al vizconde. Que sería detenido y sus bienes confiscados, no me cabe duda—
La viuda del vizconde señalo a William con un dedo acusador.
-¡esto es conspiración! Si el señor Douglas sabía que iba a asesinar a mi esposo, seguramente este señor—dijo mirándome, yo hice una mueca de molestia — este señor está involucrado. ¡ES OBVIO! ¿Por qué no lo detienen? –
-¿yo? Yo estoy de igual de sorprendido que usted, yo no sabía las intenciones de Douglas hasta hoy…-
Mire a mis parientes ofendida, ellos tenían muchísima más cola que les pisaran. Me miraron fijamente y se callaron. Durante un momento se miraron entre ellos. Yo pensé por un instante que me habían descubierto, pero no dijeron nada. En sus ojos se podía apreciar la duda.
-yo…- dijo el licenciado- …el señor Douglas Praut tiene otra heredera de último minuto. "A la señorita michiru kaioh le dejo la vajilla y el juego de té que compro mi madre antes de casarse, esperando que sea el inicio de una vida en pareja feliz y armoniosa, como lo fue el matrimonio de mis padres…a la señorita Margaret de Tenoh, Le dejo algo mucho más valioso que las fortunas de todos los reinos…tiempo"—
Michiru y yo nos miramos brevemente. y el licenciado se acercó a mi.
-el señor Praut expresó su deseo de que le fuera entregada esta carta a su esposa. la dejo antes de morir—
Asentí con pesar. Seguramente se estaba despidiendo de Margaret. No quería entregársela, no quería que mi esposa sufriera de tal manera. Pero tampoco podía dejar que se fuera sin tener noticias de Douglas.
Vi como mis parientes se levantaban indignadísimos, William ya había salido arrastrando a Amber con ella. Y dando de portazos por donde pasaba.
yo por mi parte me quede fría en mi asiento. era rica..no...era millonaria. Los abogados se acercaron a mi, para hablarme de los procedimientos que seguían, y como el señor Praut había dejado todo en estricto orden, por lo tanto mis recién adquiridos bienes. y me preguntaron cuando podrían reunirse con Setsuna y el paradero de esta.
x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
-¡¿Cómo te atreviste?!—
Mi cuerpo temblaba por la indignación, respiraba profundamente para intentar calmarme. Ya que sabía que, si no lo hacía a tiempo, agarraría a golpes a William Praut, sin importarme nada ni nadie. Tome al hombre por la camisa bruscamente y lo obligue a mirarme a la cara.
-ah señor Tenoh, veo que se ha enterado-
El pelinegro me miro con aburrimiento. Y tiro el cigarrillo irrespetuosamente en el camposanto, a un lado de la ahora tumba de Douglas. Esbozo una sonrisa al ver que estaba llorando. Pero mi coraje y tristeza eran demasiadas para ocultársela a este bastardo.
-Haruka… ¡no! —Michiru acababa de llegar y me miraba preocupada.
No era para menos, ambas nos encontrábamos en las oficinas de los licenciados para arreglar los últimos detalles de lo que nos habían legado. Cuando recibí la noticia. Salí hecha una tromba del lugar, dejando a los licenciados y a michiru con la palabra en la boca.
-¿Cómo pudiste hacerle esto? ¡era tu primo! ¡tu sangre! ...su último deseo era descansar con sus padres. —lo solté bruscamente para señalar el pedazo de tierra del cementerio municipal de sacramento recién removida, en donde se erigía una humilde cruz de madera, sin más que una corona de flores como ornamento. –y ahora se lo has negado, ¡te exijo que lo lleves a Inglaterra! —
William se acomodó la ropa y me miro con rabia.
-No lo llevare un cuerpo putrefacto a Inglaterra, ni lo sepultare en la catacumba familiar donde puedan erigirle un monumento como si fuera un Praut—
-¡él fue un Praut!— grite encolerizada. William se acercó amenazadoramente a mí.
-no, Tenoh ¡él no es un Praut! El rechazo a su familia al regalarlo todo. ¡no se merece estar con nosotros! —
-fue lo último que les pidió—
-eso debió pensarlo…antes de negarnos. Y dejarnos sin nada. —
William se acercó a mí y me miro con desafío. Yo no baje la mirada y lo mire con determinación.
-¡conseguiré llevarlo a Inglaterra! No sé cómo ni cuándo, pero el descansara entre los suyos…te lo juro William—
Soltó una risa burlona.
-¿en serio? Eso quiero verlo, yo soy la cabeza de la familia, y el único que puede hacerlo. –
si giro hacia Amber quien estaba hincada en la tumba llorando desconsolada. La levanto con brusquedad, y la arrastro para irse. Se giró una vez hacia mí.
-te deseo buena suerte con eso Tenoh—
La pareja se fue. Me gire a ver la humilde tumba donde descansaba ahora mi amigo. No había ninguna lapida. Solo la tierra descubierta, y la cruz donde estaba pintada con una horrible letra, el nombre y la fecha de nacimiento y muerte.
Douglas Praut Ravenscroft
29 de febrero de 1888—28 de diciembre de 1923
Michiru y yo nos quedamos viendo durante unos minutos, la tumba en silencio. Las lágrimas amenazaban con salir de mis ojos. Pero con mucho esfuerzo pude lograr controlarme. El me lo había pedido, el gobierno de estados unidos se lo había prometido y yo también. Tenía que llevarlo a Inglaterra. No importaba nada el costo.
Vi como michiru tomaba una rama y se acercó a la tumba a escribir algo. Yo no la detuve.
Al terminar me miro, y yo asentí complacida. La tome de la mano y ambas miramos la fina letra de michiru.
"La triste flor del olvido nunca nacerá en su fosa.
Porque aquí reposa un hombre que paso por la vida
Iluminándola con pasión, amor y lealtad"
-él estaba enamorado de mi— fue lo único que se me ocurrió para romper el silencio.
-lo sé—
-tú también lo estas—
-lo sé—
Mire a Michiru fijamente. Douglas había muerto amándome y sufriendo por ello. Sin querer había lastimado los sentimientos de mi amigo. Me pregunté cuántas veces hice lo mismo con Michiru. Varias desde que me había confesado que me amaba. Y durante años la rechace una y otra vez cruelmente. Sin embargo, ella no se había apartado de su lado.
¡cuán valiosa era Michiru! Y cuan único era el amor que me profesaba. No pensaba cometer el mismo error dos veces.
No lastimaría a otra persona más. No quería hacerlo. La importancia del momento, el apoyo que me ofrecía, y la debilidad de mi alma, me traicionaron. y la emoción me supero cuando abrí mi boca.
-Michiru kaioh…-
-dime—
-…te amo..—
-yo también te amo…-
Continuara….
NT:
Hola, pasemos a las aclaraciones.
Este capitulo lo quise narrar en la voz de Haruka, por que quería que su tristeza por perder a su amigo se intensificara, y creo que se logra mejor, si ella nos narrase las cosas. Espero que no les haya molestado y por el contrario lo encontraran conveniente.
El siguiente será narrado como los anteriores.
Michiru y haruka ya rebasaron la barrera de los besos! Yeeeeey!
Aunque si les supo desabrido y falto de pasión. Es por que bueno, Haruka seguía en shock y no podía ni moverse, además la mujer se la paso llorando durante todo el rato. y eso mata la pasión de cualquiera. Aunque al final a Haruka no le desagrado del todo. Y disfruto aunque fuera poquito jajajajajajajajaja pero prometo que las siguientes veces tendrán el "sabor" correcto. (aunque no soy experta en lemon he de decir, pero hare mi esfuerzo)
Para los que tengan dudas una zahúrda es un lugar donde los cerdos viven. Creo que douglas y yo pensamos que es una vivienda adecuada para los Lombardo. Y ahora mi haruka y mi Setsuna ricas y poderosas.
Pensaba que douglas también le heredara la fortuna para margaret y michiru y al final decididi que no.
Por que margaret esta a un paso ya de la tumba y no tendría caso.
Y por su parte michiru con su estilo de vida que llevo durante mucho tiempo, pues douglas no le iba a soltar una fortuna para que se corrompiera y se hiciera daño a si misma.
Y lo mejor de todo….
Despues de 25 capitulos llego el "TE AMO" al fin se corresponden. Ya hubo besos, abrazos, palabras acarameladas, y al fin haruka acepto sus sentimientos.
¿Qué se imaginan que sucederá a partir de ahora? ¿Qué quisieran que pasara con margaret, con Setsuna, haruka, michiru y Hotaru?
Me interesa mucho leer sus pronósticos de esta historia. Ya que siempre las ideas son bienvenidas.
Me despido deseándoles un buen fin de semana y espero que pronto nos volvamos a leer por aquí.
