Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.

Pensaba esperar más capítulos para contar esta historia pero no pude, ya no pude esperar una disculpa pero es que me gusta mucho el personaje y él oc que me salió de la nada.

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Estaba acostado en su cama mirando el trozo de papel en sus manos, no estaba seguro si llamarle o no, Akira Ryohei significaba demasiado para él, lo que pasaron juntos fue lo que definió su personalidad, lo que le hizo decidirse por la psicología como carrera, además de querer especializarse en recursos humanos todo eso gira en torno a él y la experiencia por la que pasaron.

Aparte de ello está su relación de la cual nadie supo nada ya que no era conveniente que su familia, compañeros o quien fuera se enterara de que el pequeño Kouki de catorce años estaba en una relación con alguien de veintidós y el hecho de que ese alguien aparte de todo fuera un chico lo único que hacía era agravar la situación.

: : : : : Flashback : : : : :

Entró a primero de secundaria y sentía que iba por buen camino, adolescente, inseguro sin la más mínima idea de qué demonios hacer con su futuro, doce años y todo como debería de ser.

Entró a segundo de secundaria, trece años, sus hormonas despertando y la conoció a ella, alta, esbelta, provocativa, la mujer que hace suspirar a cualquier adolescente tras su porte elegante ropa ajustada pero profesional y mirada dura, él incluido pero no por ello estaba dispuesto a consentir lo que pasó y aun así durante los meses que las cosas se dieron la verdad es que ni una sola se llegó a sentir bien consigo mismo.

La primera vez que la profesora lo llamó a quedarse después de clases fue por un examen con mala nota, le ofreció presentarlo de nuevo como un favor y ese favor le salió caro. Cada una de las veces que esa mujer le tocaba, Furihata no podía más que sentir asco de sí mismo y odio por su cuerpo que reaccionaba a la sensación pese a no desear hacerlo.

Cada vez que la mujer le acariciaba, lamía o incluso las ocasiones que llegó a aprovecharse de él penetrándose con su miembro o con sus dedos, él solo se repudiaba cada vez más, hasta que no pudo con ello y la reportó, nadie le creyó obviamente, poner la palabra de un alumno regular contra la de una profesora que aunque era joven tenía reputación impecable siempre terminaba jugando en contra del alumno que terminó por ser tachado de mentiroso y prácticamente odiado por toda la escuela por haber atentado contra la integridad de la profesora Kitami.

Marginado y abusado por ella no tenía mucho que hacer, ni sus padres le creyeron, ellos estaban demasiado ocupados resolviendo la reciente situación en la cual su padre se enteró que no era el padre biológico de Shiro.

Fue cuando esa persona se acercó a él, Akira era el consejero de la escuela, también muy joven de edad, porte sencillo, cabello color negro y ojos verdes, 175 cm de hermosa piel blanca, recién graduado con honores de la facultad de psicología había decidido que una escuela era el mejor lugar para desempeñas su trabajo ya que orientaba a los jóvenes a hacer algo de provecho, enderezar su camino y conocer mejor que era lo que querían de su vida y su futuro.

Furihata terminó asistiendo dos veces por semana para tratar con su problema de "mitomanía" ya que su "mentira" había causado un gran revuelo y afectaba la reputación de una profesora.

Akira trabajó con él durante varias semanas dándose cuenta que el no tenía problema alguno, de hecho la sinceridad de Furihata y su moralidad llegaron a sorprenderlo y fue él mismo quien se decidió a investigar. Akira le tendió la mano cuando nadie más lo hizo le ayudó a levantarse y tras reunir las pruebas suficientes ella fue despedida, y al poco encarcelada ya que aunque Furihata no presentó cargos, la escuela si lo hizo por abuso de confianza.

Después de aquello Furi continuo a sus estudios terminando su segundo año, pasando a tercero cuando tenía catorce seguía sin hablar con nadie, no dejaba que nadie se le acercara y si le tocaban le daban ataques de ansiedad, Akira no lo dejó solo ni un solo momento. Le apoyó como nadie lo hizo e incluso ayudó a su hermano Shiro que también pasaba por una etapa difícil. Furihata comenzó a trabajar como ayudante en un consultorio que Akira manejaba saliendo de la escuela, se dedicaba a dar terapia jóvenes.

Furi se la pasaba entre archivos y ayudándole a organizar sus documentos, su relación con Akira creció cada vez mas, cuando las sesiones con él terminaron en la escuela, Furihata no dejó de trabajar, convivieron aún más hasta que un día terminando su trabajo, Kouki hizo esa pregunta mientras estaban sentados en el consultorio sin mucho que hacer pero Kouki no quería llegar aun a su casa para este momento valoraba demasiado cada minuto que pasaba con el mayor.

- Akira-san ¿es malo que llegara a gustarme un hombre?

- No tiene nada de malo

- ¿Y si ese hombre es algo mayor que yo?

- No tiene por qué haber algún problema

- ¿De verdad lo piensas?

- ¿Sucede algo Kouki? - Algo en la conversación le parecía extraña

- N-no, no pasa nada

- Negaste dos veces

- Eh!, ¿eso qué tiene que ver?

- Doble negación es afirmación - habló con una sonrisa - tal vez lo entiendas en algún momento - continuó - no tiene que haber problema por que te guste un chico o la edad que tenga, a mi también me gusta un chico pero en mi caso esa persona es mas joven

- Akira-san deberías decirle... - el mayor se sorprendió de aquel comentario - si esa persona no te hiciera caso, ¿te fijarías en mi?

- Amm no sé, ¿te me harías caso? por que tu eres la persona que me gusta

- Yo-yo... - No supo que decir su mente se quedó en blanco, pero sin pensarlo mucho se acercó a él lo abrazó tan fuerte como podía, siendo ese su primer contacto físico en meses. Esa noche, con toda la vergüenza del mundo y todo el valor que pudo juntar, le pidió al azabache ser su novio y para su sorpresa éste había accedido. Su primer beso con él se dio dos semanas después y a los cuatro meses se entregaron por primera vez siendo ésta completamente diferente a la experiencia que había tenido antes. Es muy distinto tocar y que te toque tu pareja, tener ese sentimiento y querer demostrarlo con cada acción que realizas, sentir no solo con la piel sino con el corazón, había investigado un poco referente al tema, no quería quedar en ridículo frente a su chico, la enorme sorpresa fue que cuando estuvieron juntos Furihata fue el "activo", ya que el había pensado que sería a la inversa.

Había terminado la secundaria y decidió entrar a Seirin por la cercanía con el consultorio, seguía trabajando con él tres veces por semana, a veces salían aunque siendo discretos ya que su diferencia de edad era notoria, otras la pasaban en la casa del mayor, aveces entre películas y cariños otras entre sábanas y pasión desbordada.

Le contaba de su primer amigo en Seirin, Kagami, después de los problemas que pasaron cuando entraron Aomine y Sakurai y de la ayuda que le estaba dando a éste último, le habló de Midorima y Takao y su relación "oculta" y de cómo había tenido que defenderlos de los que aferrados buscaban saber algo que ellos no querían contar. Ademas de que ninguno de sus amigos sabía de la relación que mantenían

Akira lo escuchaba y veía el potencial en él para lograr algo grande, para ser alguien importante y se lo hacía saber cada vez que podía, todo era perfecto. Habló de sus planes para el futuro, de lo que quería lograr, le interesaba el área de recursos humanos por que no entendía cómo esa profesora había pasado por aquel proceso, hacerse una reputación tan respetable y ser el tipo de persona que era.

Mucho de lo que Kouki había pasado también fue un misterio para su pareja pero fueron cosas que Furi prefería jamás recordar.

De la nada las cosas empezaron a cambiar una semana después de su cumpleaños, Akira estaba distante, sus conversaciones habían disminuido mucho y se veían realmente poco, de hecho de no ser por el trabajo que hacía en el pequeño consultorio realmente no se verían para nada, las semanas pasaron hasta que justo unos días antes de que comenzara Diciembre, Akira sin motivo aparente terminó su relación, cuando le dijo que aceptaba si le daba una buena explicación el mayor solo dijo

- Ya me aburrí de jugar contigo, ya no te necesito - Palabras frías y mirada dura, un dolor enorme pero Akira le había enseñado a leer a las personas y Kouki aprendió bien, algo en la mirada del de ojos verdes le dijo que había más, él entendió que tal vez aun no era momento, su edad y madurez era distinta dudó por un momento, tal vez era verdad ya que en realidad no tenía nada que ofrecerle, tal vez en algún punto si fuera un juego y sólo le hubiera utilizado de nuevo pero eso no quería decir que no le doliera. Esa noche Kouki accedió a lo que Akira decía entregándole una pequeña caja satinada de color verde muy similar al de sus ojos, le había comprado ese regalo para su aniversario en dos días.

Akira se negó varias veces a recibirlo pero terminó por aceptarlo alejándose de ahí al borde de las lágrimas. Kouki pensó que tal vez era culpa o tal vez algo más, algo que no supo definir.

Dejó de trabajar en el consultorio obviamente, no soportaría verle después de aquello, a pesar de todo le amaba.

Justo antes de entrar a segundo año en Seirin pasó por ahí, por la tarde que era cuando estaba abierto, pero en el lugar tenía un letrero anunciando su venta, pasó por su casa y estaba vacía, su amor había desaparecido.

: : : : : Flashback : : : : :

Suspira nuevamente y guarda el papel en un cajón, no tiene fuerzas para ello de momento, quiere hablarle, quiere saber qué pasó y por qué se fue, pero a la vez teme que aún no le diga la verdad, siente que puede con ella pero no se siente capaz de tolerar una mentira, no de su parte.

Se aferró a la almohada hasta que escuchó un chillido que venía desde afuera de su habitación, se levanta a abrir la puerta dejando pasar a los dos cachorros de husky que de algún modo habían logrado subir las escaleras.

- Parece que pronto vamos a tener que llevarte con tu nuevo dueño – toma a uno de los cachorros y lo sube a su cama – o tal vez se quede contigo – le dice al otro cachorro para subirlo a su cama también y acomodarse con ambos

Kuroko había dicho que se quedaría con uno así que solo quedaría uno para buscarle casa.

¿Con cuál de los dos se quedará?

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Estaban viendo una película en la habitación del pelirrojo, cuando sonó el celular del peliceleste.

- Hola Akashi-kun- saludó tan normal como siempre, aunque Kagami odiaba que fuera de ese modo, comenzaba a acostumbrarse

- Tetsuya - dijo la voz del otro lado del teléfono pero no era para nada la que se esperaba

- Hola cumpleañero ¿cómo has estado? - dijo con una sonrisa que el pelirrojo solo observaba, no le agradaba en nada quien quiera que fuera la persona al otro lado del teléfono porque si de algo estaba seguro es del hecho de que Akashi no cumplía años el 10 de agosto.

- Bien ¿y tú Tetsuya?

- Excelente, intenté llamarte en la mañana pero no me contestaste – molestia, era lo que sentía Kagami tras escuchar aquello

- Si, mi celular estaba fallando y hace unos cinco minutos falleció, aunque Akashi me acaba de dar uno que le pienso regresar, por ahora me prestó el suyo para llamarte - no se aceptan devoluciones - exclamó una voz al fondo

- No te dejará regresárselo - rio ligero - me habría gustado estar ahí pero las cosas no están bien en casa últimamente, diviértanse por mí - le dijo

- Claro que sí, cuídate mucho y... te extraño

- Yo también Shige - dijo con cariño y a Kagami le dolió el pecho por ello, recordó el pie del dibujo en la habitación de su chico.

La amistad no es imposible - Shige

- Nos veremos pronto

- Si, lo prometo, salúdame a Akashi y a Murasakibara

- Lo haré - dijo tronando un beso en el teléfono tan fuerte que Kagami lo alcanzó a escuchar y después terminó la llamada.

La sonrisa que Kuroko tenía en su cara después de aquella llamada no hacía más que alimentar al monstruo de celos que habitaba en su interior, lo besó, fuerte, apasionado e incluso tosco, esa tarde se entregaron de nuevo, como algunas otras antes, pero a su vez fue muy diferente, el enojo de Kagami en algún punto se había convertido en una pasión incontenible, excitación y deseo reinaron su cuerpo e hizo a su pareja tocar el cielo. Lo supo en cuanto escucho sus generalmente quedos gemidos, completamente audibles y cuando se aferró a su cadera para llegar aún más profundo fue el punto donde murió todo rastro de conciencia y se dejaron llevar, Kuroko casi gritaba retorciéndose bajo su cuerpo y el simplemente quería hacerlo suyo, saberlo suyo y de nadie más.

Enredados en las sábanas después de aquel encuentro apenas podían con su respiración cuando escucharon el sonido de la puerta de la calle ser abierta, Kagami había olvidado por completo la hora en que su padre llegaba del trabajo, ambos se levantaron y vistieron saliendo de la habitación casi corriendo para no ser descubiertos, topando con el padre del pelirrojo en el pasillo que llegaba a esa habitación.

Lograron distraer al señor Kagami llevándolo al comedor, hacía dos días Kuroko había sido presentado ante él como el amigo de su hijo, algo que había creído hasta este momento. Analizaba a los chicos mientras comían juntos y cuando Kuroko se fue esperó a Kagami en la sala.

- Pensé que ibas a acompañarlo a su casa

- ¡Eh! ¿Por qué haría eso?

- Bueno era lo que se hacía en mis tiempos con la novia o pareja

- ...!

- Sabes, si me lo hubieras dicho no me habría molestado - Kagami volteo a otro lado - Taiga puedes contar conmigo, no digo que no me sorprendí de saber que salías con un chico pero esperaba que por lo menos me tuvieras la confianza de decirme, además me mentiste – Dijo refiriéndose a que se o presentó como un amigo auqnie de verdad no sabía el tipo de relación que tenían su hijo y Kuroko

- Lo-lo siento

- Este bien

- Papá... yo no... No quiero volver a América

- Entiendo - La reacción tan tranquila de su papá lo había desconcertado - supongo que quieres quedarte y ver como resulta con ese muchacho

- La verdad así es, no sé qué venga más adelante pero quiero quedarme y averiguarlo - su padre se puso de pie y colocó un mano en su hombro - está bien pero sin mentiras esta vez.

Kagami se sintió aliviado en ese momento su padre había aceptado su secreto, sin preguntas ni reproches ahora solo tenía que trabajar en su propia inseguridad.

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Presentar a Kuroko como su novio a pesar de no serlo, realmente le resultó difícil, pero suponía que su padre no le permitiría quedarse si no le mostraba que la relación era seria, aunque ni el mismo sabía qué clase de relación era.

El resto de las vacaciones se les fue como agua, el penúltimo fin de semana libre desaparecieron por completo, ni la madre de Kuroko ni el padre de Kagami supieron de ellos hasta el domingo por la tarde, la razón, celebrar cuatro meses de lo que fuera que tuvieran juntos, además de que Kagami quería darle la noticia de que se quedaría en el país, y quería hacerlo estando a solas.

Una ida al cine, una cena tranquila en el Maji y una apasionada noche en un hotel donde se fueron algunas (bastantes) cajas de condones.

Kuroko aunque no todo fue bueno, Kuroko y su madre tenían algunos problemas ya que esta pasaba mucho más tiempo en casa y al no estar acostumbrados a convivir las discusiones siempre estaban presentes, además de que por mucho que Kuroko fingiera no haberse dado cuenta algo había pasado, tenía ya varias semanas sin ver a su padre.

Solo una vez llegó a preguntar y fue más que suficiente para que no le quedaran ganas de volver a hacerlo, ya que su madre se había puesto como loca a gritar y vociferar pero sin darle una sola respuesta. Sabía que algo pasaba.

La mayor parte de esos días se los pasó con Kagami y su padre o sólo con el pelirrojo entre sábanas cuando su "suegro" se iba a trabajar.

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Timbró su celular cuando estaba en el tren al aeropuerto, no le agradaba la idea de volver a quedarse solo, pero a la vez no se sentía de ese modo ya que lo tenía a él. Sacó el teléfono y lo desbloqueó al notar el sobre en la pantalla que indicaba que había recibido un mensaje nuevo.

De: Momoi

Asunto: Importante

Mensaje: Necesitamos habar, es importante y ya no puedo hacerlo esperar ¿puedo ir a tu casa?

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De: Kagamin

Asunto: Re: Importante

Mensaje: No estoy en casa pero en una hora regreso de dejar a mi padre en el aeropuerto si quieres ahí te veo después de eso

De: Momoi

Asunto: Re: Importante

Mensaje: Entonces ahí te veo en hora y media… Gracias


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Chan, chan, chan, no he muerto solo que he estado ocupada con turnos de 10 hrs en el trabajo y bueno ya les traje otro capítulo, ademas de que modifiqué un poquito el resumen espero les guste y bueno ya entré a la uni así que con todo el dolor de mi alma voy a estar tardando mas o menos ésto en actualizar pero no se preocupen que de que la historia continua es un hecho