CAPITULO 25: UNA SANGRIENTA BATALLA. MILO VS LUNYE

Durante todo el camino no había pasado nada fuera de lo común y Milo ya estaba pensando que Lunye había exagerado con respecto a lo peligroso del camino. De pronto escuchó como algo se acercaba a gran velocidad detrás de él y al momento de voltearse vio una gran cantidad de cuchillas dirigirse hacia él.

- ¡RESTRICCION!

Varias ondas salieron de sus ojos y detuvieron las cuchillas y después estas cayeron al suelo. Milo solo las miró y siguió con su camino. Durante el resto del trayecto volvió a suceder lo mismo tres ocasiones más. Después de varios minutos llegó al final del recorrido topándose con una puerta igual que por la que había entrado. Abrió la puerta lentamente y en medio del salón y dándole la espalda vio justo con quien quería pelear

- Contigo era con quien quería pelear - dijo Milo, Lunye se volteo a verlo

- ¿Conmigo? - preguntó Lunye desconcertada - si fueras el minino lo entendería pero no lo eres... ¿se puede saber porque dices eso?

- tu tienes las respuestas que busco

- ¿respuestas?... no te entiendo - Milo solo observaba el mango de Elliniká, Lunye se percato de ello - ¿las respuestas están en mi espada?

- Esa espada no te pertenece - Milo alzo la voz

- Cero y van dos - dijo Lunye enfadada y desenvainó la espada - dime caballero ¿en que te basas para decir esa estupidez?

- Conozco esa espada y no fue forjada para que alguien como tu la portase ni para hacer lo que has hecho con ella - dijo Milo realmente enojado

- ¿y solo por eso tengo las respuestas que buscas? - preguntó Lunye intrigada

- ¿Dónde la encontraste? o ¿Cómo la obtuviste?

- Eso es algo que no te importe - Lunye hizo una pausa - como es que conseguí esta espada es asunto mío y de nadie mas y por lo que me has dicho intuyo que aparte de querer derrotarme también quieres quitarme esta espada... pero eso no te lo voy a permitir... ni me derrotaras ni te daré la espada

- Si no quieres por las buenas entonces será por las malas

- Solo inténtalo

Lunye desapareció de la vista de Milo pero este último logró interceptarla justo detrás de él y esquivar la patada que intentaba propinarle en la espalda. Lunye no perdió tiempo y tomando impulso del suelo volvió a dirigirse al caballero; esta vez, el golpe de la berseker fue certero al darle un puñetazo en la mejilla derecha lo que provocó que Milo sangrara un poco de la comisura de los labios pero nada más- Milo, con una agilidad impresionante, tomó a Lunye de la muñeca del brazo que tenia extendido y la lanzó contra una de las columnas del salón. Cuando Milo estaba por acercarse a la chica esta hace un movimiento con sus manos como si empujara algo con demasiada fuerza lo que provocó que una fuerte ráfaga de viento empujara a Milo hacia atrás con tal fuerza que llegó a dar contra una columna. Justo cuando los pies del santo dorado tocaron el suelo Lunye volvió a dirigirse hacia él, dio un salto a escasos metros de él y descendió hacia Milo dispuesta a darle una patada pero Milo logró detenerla, comenzando de esta forma una pelea cuerpo a cuerpo en la que Lunye lanzaba los golpes y Milo solo los esquivaba o los detenía.

De pronto y sin saber porque, se le vino a la mente uno de los tantos entrenamientos que tenia con Nira en Milos y le resultó extrañamente parecido a la batalla que estaba librando en ese momento. El estilo de pelea de Lunye era muy similar al de Nira, su compañera de entrenamiento y mejor amiga, pero eso solo podría tratarse de eso, una simple similitud. No pudo evitar imaginar, por un segundo, el rostro de su amiga bajo la metálica y fría mascara que cubría el rostro de Lunye pero rápidamente se deshizo de esa imagen ya que esa mujer no podría ser Nira; de ser así el lo sabría de inmediato ¿no?, él se daría cuenta por el cosmo y la presencia si eso era así pero no, el cosmo que despedía Lunye era muy, pero muy diferente al de Nira, la presencia de la berseker era totalmente contraria a la de la chica de mirada triste y ojos negros; esa presencia se sentía agresiva, amenazante y hasta cierto punto peligrosa pero nada que ver con la tranquila, relajada y melancólica presencia de Nira, que de una forma u otra siempre le brindo de serenidad, tranquilidad y confianza cuando estaba con ella. Pronto se dio cuenta de que estaba divagando y hasta un poco distraído de la pelea contra Olympus Mons que cada vez le costaba más detener o esquivar los golpes de Lunye y no fue hasta que recibió una patada en el rostro que salio finalmente de sus pensamientos y se vio de nuevo en el salón de Olympus Mons, en el Monasterio Kaisarianís, tirado en el suelo. La mejilla le dolía un poco pero nada grave. Se puso de pie con su expresión serena y tranquila de siempre

- ¿Qué pasa caballero?, te noto distraído - preguntó Lunye

- No pasa nada - respondió Milo sereno

- A mi me pareció todo lo contrario

- Piensa lo que quieras

- Hay algo que todavía no me has dicho... ¿Quién eres?

- Soy Milo de Escorpión

- Bien Milo... prepárate para morir - dijo Lunye al mismo tiempo que elevaba su cosmo y un aura roja comenzó a rodearla

- Aun no estoy listo para morir, primero debo derrotarte y salvar a Athena ya después que suceda lo que tenga que suceder - Milo también elevó su cosmo y la uña del dedo índice de la mano derecha comenzó a crecer rápidamente con una tonalidad escarlata y simulando el aguijón de un escorpión

- Pues lamento decirte que tu hora a llegado - Lunye extendió ambos brazos a los costados a la altura de los hombros y dos esferas color escarlata se formaron en cada mano - ¡DESCANSO ETERNO! - gritó al mismo tiempo que llevaba ambas manos al frente y las dos enormes bolas de energía salían disparadas, fusionándose en medio camino

- ¡AGUJA ESCARLATA! - gritó Milo al mismo tiempo que apuntaba su uña hacia Lunye y tres finos rayos escarlata se dirigían a ella

Los tres haces de luz escarlata que había lanzado Milo traspasaron el ataque de Lunye, lo que la sorprendió bastante. Ninguno de los dos tuvo tiempo para esquivar el ataque del otro así que mientras Milo recibía de lleno el descanso eterno de Lunye, esta ultima recibía los tres finos rayos escarlata lanzados por el caballero, haciendo tres perforaciones en la negra armadura - hombro derecho, pecho y hombro izquierdo - y ambos fueron lanzados hacia atrás y después de caer se deslizaron varios metros rasgando el piso

Los dos combatientes se pusieron de pie al mismo tiempo pero Lunye fue inmovilizada por un dolor desgarrador que recorrió todo su cuerpo aunque lo supo disimular muy bien. Era demasiado doloroso pero ella lo soportaría porque era una berseker y no decepcionaría a su señor Ares. A pesar de todos sus esfuerzos por no demostrar su dolor Milo sabía por lo que debía estar pasando

- Esto no es nada - se dijo a si misma, Milo no la escuchó - este dolor no me detendrá en lo absoluto

- Si no deseas morir será mejor que te rindas - dijo Milo con tono serio

- No digas tonterias, nunca me rendiré

Lunye desapareció de su vista y esta vez fue demasiado tarde cuando se dio cuenta de su ubicación. La berseker ahora estaba a su derecha; ella formo una equis con sus brazos y al momento de extenderlos Milo fue a dar al fondo del salón

- ¡DESCANSO ETERNO!

Lunye lo ataco casi inmediatamente después pero un ataque no funciona dos veces contra un caballero por lo que Milo fue capaz de detenerlo con las manos y lo desvió hacia arriba, produciendo un agujero en el techo del salón. Lunye, al ver tal acción, se dirigió rápidamente hacia él desenfundando Elliniká en el trayecto pero Milo se dio cuenta y logró esquivar el ataque aunque pudo hacerle una cortada profunda en el rostro. Lunye desencajó la espada de la pared y comenzó a atacarlo repetidas veces con esa peligrosa arma. En uno de los ataques que Milo esquivo, la tomó de la muñeca y la estrelló de espaldas contra el suelo. Lunye le quiso propinar una patada pero falló aunque logró que Milo la soltara y este se alejara un poco. Volvió a dirigirse hacia él pero de pronto sintió como le atravesaba la parte alta del abdomen, la parte izquierda de la cadera y el muslo de la pierna izquierda. Al igual que en la primera ocasión fue lanzada hacia atrás pero esta vez fue a dar contra una columna cayendo sentada al suelo. Cuando intento levantarse un fuerte dolor recorrió todo su cuerpo, paralizándola

- Haz recibido seis golpes - dijo Milo de pronto y para su sorpresa de Lunye estaba parado justo frente a ella - ¿te rindes o te mueres?

- ¿De verdad crees que con esto vas a vencerme? - aunque sonaba demasiada confiada se le dificultaba un poco el hablar y a pesar del dolor, Lunye se puso de pie - no me subestimes tanto - Lunye le lanzó un golpe a la cara pero Milo lo detuvo con mucha facilidad

- La aguja escarlata ataca el sistema nervioso, paralizándolo con un agudísimo dolor... - su voz sonaba fría y distante - como ya te habrás dado cuenta la aguja escarlata no acaba contigo con un solo ataque sino que necesitare quince para eliminarte

De pronto, sintió como algo se acercaba a él por detrás. Soltó a Lunye y cuando volteo vio que se trataba de un enorme pedazo de una de las columnas destruidas y sin esforzarse mucho la deshizo con un solo golpe. El voltearse nuevamente hacia Lunye se vio amenazado por Elliniká pero la sorpresa que se había dibujado en su rostro desapareció casi al instante

- Ya me cansé de pelear contigo... es hora de que...

Lunye se vio interrumpida nuevamente por el dolor, esta vez los impactos fueron a unos centímetros arriba de la rodilla, en la rodilla y un poco debajo de esta, los tres en la pierna izquierda. El dolor que sintió la obligó a caer de rodillas sobre el suelo y soltara la espada pero no gritó, no le daría esa satisfacción a ese caballero de verla sufrir

- Ya no tienes ninguna oportunidad de vencerme... ríndete y déjame pasar - Milo la miraba con cierto desprecio

- Eso jamás

Lunye se levantó y se dispuso a darle un golpe a Milo pero este la esquivo y le dio un codazo en la espalda haciendo que Lunye cayera nuevamente al suelo. Esta se levantó lentamente tomando a Elliniká del suelo; Milo retrocedió unos pasos para dejar cierto espacio entre ellos

- Toma esto... ¡RAFAGA DE LA MUERTE! - a pesar del dolor que sentía, Lunye fue capaz de blandir con mucha fuerza su espada provocando una enorme ráfaga escarlata que se dirigió rápidamente a Milo y aunque le hizo una herida profunda en su brazo izquierdo, logro esquivarla

- ¡AGUJA ESCARLATA! - gritó y esta vez lanzó cinco golpes los cuales se impactaron en la espinilla, bajo la rodilla, en esta, sobre la rodilla y otro un poco más arriba. Lunye y al mismo tiempo las cavidades producidas por la aguja escarlata se dilataron dejando salir gran cantidad de sangre. La berseker choco contra una columna cayendo sentada en el suelo y rápidamente formo un charco de sangre a su alrededor. Milo se acerco a ella con cautela y lentamente fue acercando su mano para quitarle la máscara. Lunye le dio un manotazo, para su sorpresa

- Creíste que moriría así tan fácil - dijo Lunye muy débil y con mucha dificultad se puso de pie

- No cabe duda de que eres una guerrera excepcional, Lunye de Olympus Mons, y es por eso que te eliminare usando Antares, que es la estrella roja situada en el corazón de la constelación del escorpión

- No te será tan sencillo - dijo Lunye pero la realidad era que ella ya no tenía fuerzas ni siquiera para permanecer en pie. La sangre no dejaba de brotarle de las heridas que tenía en todo el cuerpo, ya no veía bien, se le dificultaba hablar, no escuchaba bien y respiraba con dificultad. En esos momentos estaba totalmente agradecida por la máscara que portaba la cual ocultaba su rostro lleno de dolor y sufrimiento - acaba de una vez con esto, caballero - pensó

- ¡intenta resistir o esquivar este último ataque entonces!... ¡ANTARES! - Lunye mi siquiera lo intentó esquivar y simplemente espero a que Milo le clavara dos dedos a la altura del hígado. El dolor fue descomunal y cuando Milo sacó sus dedos del cuerpo de Lunye un chorro de sangre salió de la herida recién hecha. La berseker de Olympus Mons cayó al suelo. Milo vio como su máscara resbalaba por el salón y después volvió su mirada a la chica que yacía inconsciente en el suelo rodeada de su propia sangre, su cabello rojo cubría su rostro. El joven caballero se acercó a ella, se arrodillo en el suelo y quito el cabello de su rostro...