Autor: Mrs Criss 2012
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, PameCrissColferette, Moontsee VR, Darrinia, Cimari, AmiDela, Lunatica Drake Dark, AlexaColfer, darckel, Elbereth3, Darren's Loveeer y a todos los que se toman el tiempo para leer.
888
Capítulo XXV.
"Lola Anderson, serás la niñita mejor vestida en todo Nueva York", se ríe Rachel mientras abre otro conjunto. Lola, que está bastante más encantada por rasgar el bonito papel, se gira emocionada sobre el regazo de Rachel y comienza a aplaudir.
"Estoy seguro de que debería ofenderse por la cantidad de ropa que tiene", murmura Blaine. Él está acostado sobre su estómago en el suelo, enfrascado en la construcción del tren de juguete que trajo para Zach. "Es como que estás diciendo que no puedo vestirla".
"Oh, cariño... no puedes", le dice Kurt dulcemente, y entonces esquiva el papel de regalo hecho una bolita que es arrojado hacia él. "Está bien, así que es mi turno", dice mientras reparte sus paquetes. "Y Lola y Blaine, estos son pequeños regalos porque su regalo real está esperándolos en Nueva York".
"¿Es un perrito?", le pregunta Blaine entusiasmado.
"No, no lo es. ¿Por qué iba a dejar a un perrito esperándolos en Nueva York? ¿Y por qué compraría un perrito en todo caso? Ya te tengo a ti y a Lola para cuidar".
"¡Ouch!", se ríe Cooper.
"Bueno, no tenías que darme nada de todos modos", le dice Blaine mientras desenvuelve su regalo, "Pero gracias", y tiene que parpadear para contener las lágrimas mientras mira hacia abajo a la foto enmarcada de ellos tres con Santa, tomada solamente la semana anterior. "Es hermoso".
"¿Santa? Bueno, si eso es lo tuyo...", susurra Kurt en su oído, haciendo a Blaine reír a carcajadas. "Y, Lola, éste es para ti".
"¡Bebé!", grita Lola mientras rasga el papel para revelar una linda y pequeña muñeca de trapo.
"Kurt, ¿eso es...?".
"Sí", le responde Kurt mientras jala a Lola sobre su regazo. "Lola, ahora ésta es tu bebé, pero tienes que cuidarla, ¿de acuerdo? Su nombre es Lily, y ella fue mía. Yo solía llevarla a la cama cada noche y abrazarla fuertemente, pero antes de eso ella le perteneció a mi mamá".
"Kurt... no puedes darle eso", le dice Blaine en voz baja, con la voz cargada de emoción mientras los demás observan.
"Puedo y quiero hacerlo. La he arreglado un poquito, ya sabes, para que no se vea tan desgastada. Y sé que probablemente no es tan emocionante, y sé que Lola ya tiene un conejito. Pero, sólo... creo que si mi mamá estuviera aquí, caería enamorada de Lola justo igual que el resto de nosotros lo hemos hecho".
"Lo haría, hijo", le dice Burt, y luego aclara su garganta rápidamente.
"Es un hermoso regalo, Kurt", le dice Carole secando sus ojos delicadamente. "Tu mamá estaría tan... ¿Lola? ¿Estás bien, cariño?".
Saliendo por sí misma del regazo de Kurt, ella camina hacia Carole con su brazo extendido. "Mí no quiere conejito", le dice, dándole el pequeño conejo rosado y regresando hacia Kurt ella acuna a Lily y chupa contenta su pulgar.
"Kurt, ese es el regalo más dulce que podrías haber dado", le dice Rachel. "Este asunto de la Navidad me supera totalmente", dice mientras seca sus ojos, "es mucho más emocional que Hanukkah".
"Así que, tenemos regalos para ti, Kurt", Blaine se arrastra debajo del árbol y emerge, entregándole orgullosamente una pequeña caja.
"Te dije que no exageraras", le dice Kurt con una ceja levantada mientras abre la infame caja azul de Tiffany.
"No lo hice".
"Wow. Es hermoso", le dice Kurt mientras acuna cuidadosamente el broche de diamantes de mariposa. "Estoy seriamente impresionado. No sabes nada de joyas. ¿Cómo te las arreglaste para lograr esto?".
"Um... bueno... Sé que te gustan los diamantes y Tiffany, y a Lola le gustan las mariposas, así que...".
"Me encanta, y te amo". Le dice Kurt con un firme beso en sus labios.
"Correcto". Blaine se endereza, frotando sus manos sobre sus jeans y tragando nerviosamente. Recogiendo otra pequeña caja, la extiende en su mano hacia Lola. "Está bien, Lola. Un regalo más. ¿Puedes recordar para quién es?".
"Ku...", comienza, y entonces lo recuerda. "¡Mi Papá!", empujando la caja hacia Kurt, bailando a su alrededor, orgullosa de sí misma por recordar lo que papi le enseñó. "No Kurr, ¡mi Papá!".
"¿Ella qué... qué ha... estás...?", tropieza Kurt con sus palabras mientras una temblorosa mano cubre sus labios.
"Sólo abre la caja", le dice Blaine con una suave sonrisa. Enclavados en el interior están un par de gemelos de platino, 'Para Papá', está grabado sobre uno, y el otro tiene una impresión de un pulgar 'De Lola x' grabado debajo. Blaine espera pacientemente por una respuesta, pero Kurt no puede hablar mientras inclina su cabeza y se rompe en sollozos, abrumado por las emociones que cursan a través de él.
"Oh, hey...", le dice Blaine mientras se apresura a abrazarlo. "No era mi intención hacerte llorar. Si es demasiado podemos...".
"¡No es demasiado!", solloza Kurt sobre su hombro. "¡Es todo! Es todo lo que siempre he querido. ¿Estás...".
"¿Seguro? Sí. Y ella también lo está. No que ella sepa lo que significa, por supuesto, pero nosotros queremos que tengas ese rol en nuestras vidas, Kurt. Quiero que seas su Papá. Sé que lo eres de todos modos, pero quiero que tengas el título para hacerlo".
"Gracias", le susurra, incapaz de decir nada más antes de que los labios de Blaine estén sobre los suyos, en un beso que es cualquier otra cosa, menos adecuado para niños menores de diez años.
"¡Vamos, Blainers!", le grita Cooper. "¡Hey, Lola, papá y papi están totalmente haciéndolo de nuevo!".
"Está bien, chicos, está bien. Cálmense o llévenlo al piso de arriba, por favor", refunfuña Burt.
"Bueno... nos has dado una opción", le dice Kurt mientras tira de Blaine poniéndolo de pie y corriendo hacia las escaleras.
888
"Quiero decir que fue perfecto... pero me alegro de que ahora sólo seamos nosotros de nuevo". Dice Blaine mientras levanta a Lola sobre su cadera y jala una maleta de la cajuela.
"Yo también, y tener sexo sólo dos veces en cinco días no hace feliz a Blaine", le dice Kurt con una sonrisa.
"No estuve tan mal".
"Estuviste muy malhumorado durante todo el viaje a casa".
"¡No lo estuve! Bueno... tal vez un poquito. Pero por lo menos no tuvimos a Cooper esta vez".
"No, creo que todos los viajes por carretera, a partir de ahora, tendrán que tener a Rachel y a Cooper en un auto diferente de cualquiera de nosotros". Kurt lidera el camino desde el estacionamiento subterráneo hasta su edificio, jalando dos maletas mientras Blaine lleva a Lola y las bolsas llenas de regalos. Ambos saludan felizmente a George quien acaricia a Lola por debajo de su barbilla. Cuando el elevador se abre y se detienen frente a la puerta de Kurt, él se gira hacia Blaine nerviosamente.
"Está bien. Su regalo, para ustedes dos, está detrás de esta puerta. Quiero que sólo... te tomes algún tiempo antes de hacerme saber lo que piensas, ¿de acuerdo? Y… algunas personas pueden ver esto como un acto de egoísmo, yo prefiero verlo más como yo poniendo mi corazón en la cuerda". Sin decir otra palabra abre la puerta, dando un paso hacia un lado y permitiendo que Blaine lleve a Lola al interior.
La primera cosa que Blaine nota es la enorme pancarta de 'Bienvenidos a casa' colgada entre las dos ventanas. La segunda es la decoración. Las paredes grises color paloma ahora están de color avena, con la pared de la chimenea pintada de un rico color chocolate. Los suelos de parqué se mantienen, pero las cortinas y la gran alfombra han cambiado a un color medio marrón. Asentado inequívocamente contra una de las paredes está el enorme sofá de cuero de Blaine. Comienza a acercarse hacia él, pero entonces se distrae mientras se detiene en las fotos. Fotos en todas partes, en grandes y pequeños marcos. Fotos de Kurt y Blaine en Francia, en Inglaterra, incluso en sus togas de graduación. Fotos de Burt y Carole, Finn, Rachel y Cooper. Fotos de Zach con varios miembros de la familia y, por supuesto, fotos de Lola, algunas de las cuales Kurt debe de haber tomado mientras estaba cuidando de ella y que Blaine nunca ha visto. Las paredes y los estantes están cubiertos. No obscenamente, así que no alejan la serena atmósfera que el apartamento parece tener, pero están ahí, dejándole saber a cualquier persona que entre que una familia vive aquí, una familia que se ama los unos a los otros y que son amados.
"¡Lola, papi!", grita la pequeña niña felizmente y Blaine se vuelve hacia donde ella está apuntando por encima de la chimenea, hacia una enorme impresión de lona que Blaine definitivamente no ha visto nunca, porque es un retrato de estudio profesional de ella, con sus rizos cayendo alrededor de su cara mientras ella sonríe directamente hacia la cámara, y con sus dorados ojos chispeando. Volviéndose hacia Kurt, abre su boca para hablar, pero Kurt simplemente sacude su cabeza y, en su lugar, le hace gestos hacia la cocina.
Blaine baja a Lola y camina hacia la vasta habitación. No puede evitar jadear, la cocina ha sido completamente remodelada, las previas encimeras negras han sido reemplazadas por blanco mármol con gabinetes de roble macizo por debajo. Sonríe para sí mismo mientras observa que la isla sigue en su lugar, y hace planes mentales para bautizarla más tarde. Sin decir palabra, Kurt abre un par de alacenas, dándole a Blaine una clara visión de una vajilla de Minnie Mouse, así como del cereal favorito de Lola y su propia favorita, la Nutella.
Es tironeado hacia el pasillo, ahora pintado de un ligero y primaveral verde con muebles de colores crema, y bajan a la habitación de invitados que Lola siempre utiliza. Excepto que ya no es una habitación de invitados. Unas letras de madera pintadas que deletrean Lola forman un arco en la puerta, y Blaine deja que su hija empuje la puerta abriéndola por sí misma, mientras sostiene su diminuta mano, no puede evitar que un sollozo se le escape mientras mira a su alrededor. La habitación es preciosa. Verdaderamente es una adecuada habitación para una princesa, desde el dosel sobre la cama, hasta el maravilloso mural pintado sobre la pared del fondo, en donde unicornios, hadas, mariposas y conejitos se reúnen juntos en una mágica y boscosa escena, con un arco iris gigante por encima de todo. Lola inmediatamente siente que todo eso es para ella, se mueve hacia la primorosa y blanca cama y coloca a Lily sobre ella y luego corre hacia el estante para libros dejando escapar un chillido cuando espía sobre sus libros favoritos.
Unos cálidos brazos se envuelven alrededor de la cintura de Blaine, y un suave beso es colocado justo debajo de su oreja, haciéndolo estremecerse e inclinarse hacia atrás dentro del toque, pero no llega a deleitarse en él por mucho tiempo antes de que sea arrastrado otra vez hacia el pasillo, con Kurt mostrándole brevemente una sala de juegos con brillantes colores y llena de juguetes antes de detenerse fuera de las puertas dobles de una habitación. Tomando una respiración profunda, Kurt los empuja abriendo con una floritura, riéndose de la cómica mirada sobre el rostro de Blaine mientras sus ojos se agrandan. Una gruesa y lujosa alfombra color crema está bajo sus pies, las paredes pintadas de un pálido azul pato, con cortinas azul oscuro. Enmarcando un nuevo mobiliario de caoba que está perfectamente organizado, dos cómodas situadas lado a lado, la de él y... bueno, la suya. Pero la cosa que realmente llama la atención de Blaine es la enorme cama, que parece estar simplemente esperando a probar su resistencia y a arrugar las cubiertas de la cama. Tirando de su labio inferior entre sus dientes, en una amplia sonrisa que hace sacudirse al corazón de Kurt, Blaine se ríe tranquilamente mientras camina hacia el armario y tiene ante su visión sus trajes perfectamente alineados junto a los de Kurt. Es una visión a la que definitivamente podría acostumbrarse.
"Una cosa más", le susurra Kurt, tirando de él hacia su cuarto de baño y encendiendo la luz.
"¡¿Has trasladado mi ducha?!", grita Blaine con sorpresa, su rostro rompiéndose en una radiante sonrisa mientras la admira, parándose orgulloso al lado de la gran bañera romana.
"No", se ríe Kurt, "Conseguí una nueva".
"Kurt...", comienza Blaine con su rostro tornándose serio mientras lo lleva de regreso para sentarse sobre la cama.
"No, Blaine, déjame. Sé que debería de haber preguntado, que deberíamos de haber discutido esto, pero yo… Simplemente pensé que a lo mejor, si lo cambiaba todo, entonces posiblemente lo considerarías...".
"¿Qué? ¿Qué estás pidiendo?".
"Te estoy pidiendo que te mudes conmigo. Y te estoy preguntando si quieres vender tu casa y comprar la mitad de esto conmigo. Los amo tanto a los dos, y recuerdo que me dijiste que habías vivido en muchos lugares, pero que nunca habías tenido un hogar. Mi corazón se rompió ante eso, y sólo pensé... que tal vez podríamos hacer de esto nuestro hogar, ¿juntos?".
"¿Hiciste todo esto mientras estuvimos lejos?".
"Sí. No he mudado todas tus cosas, ya sabes, por si no querías...".
"Kurt…".
"Porque sé que es una cosa importante, y...".
"Kurt…".
"Tenemos que considerar a Lola y lo que es mejor para ella y...".
"¡Kurt!".
"Lo siento", se sonroja Kurt, cruzando sus manos en su regazo y mirándolo fijamente.
"Sí".
"¿Qué?".
"Sí, vamos a mudarnos. Ahora. Hoy. No puedo pensar en nada que me gustaría más. Y no puedo creer que hayas hecho todo esto por nosotros. Es verdaderamente hermoso. Quiero decir, me gustaba antes, pero ahora es simplemente... perfecto. Nuestro perfecto hogar".
"Creo que podría llorar", le dice Kurt, sintiéndose abrumado mientras esconde su cabeza en el cuello de Blaine.
"Adelante, estoy listo", se ahoga Blaine, y Kurt se aleja para sonreír hacia sus brillantes ojos.
"Sin embargo, ¿quieres vivir aquí? Quiero decir, podemos comprar algún lugar diferente si...".
"Kurt, quiero vivir aquí, contigo, en el apartamento que has elegido y decorado sólo para nosotros. Sé que viviste aquí con Ian, pero realmente no me molesta".
"Está bien", Kurt suelta un gran suspiro de alivio y cae contra el hombro de Blaine una vez más.
"Sin embargo, hay una cosa".
"¿Oh?".
"Quiero comprar el lugar entero por completo".
"No". Le dice Kurt instantáneamente, sentándose derecho, y con sus ojos inmediatamente volviéndose duros.
"¿Qué? Kurt, tengo el dinero. No hay necesidad de que tú...".
"Dije que no, y no voy a dar marcha atrás en esto. Compra tu mitad completa si quieres, pero yo voy a pagar la mía. No quiero herir tus sentimientos, Blaine, de verdad. Pero quiero hacer mi parte, para proveer algo para ti y para Lola, algo de todo lo que haces por nosotros. Sé que tienes dinero, no sé cuánto, y no lo necesito".
"Eso no es un secreto".
"No, y si sientes la necesidad de decírmelo, entonces está bien, pero sólo estoy diciendo que no me importa. Me reuní con Ian antes de las vacaciones, fue entonces cuando me dijo que quería vender. En realidad, fue él quien sugirió que te pidiera que compraras su parte, y me dijo que probablemente podrías comprar el edificio entero si querías...".
"No sé nada sobre eso", se ríe Blaine en voz baja.
"Bueno, como sea, él me puso a pensar. Le dije que no estábamos listos, pero cuanto más pensaba en ello, más me daba cuenta de que en realidad lo estábamos. Pero no te lo pedí sólo porque necesitara a alguien para pagar la otra mitad...".
"Ya lo sé, Kurt".
"¿Lo sabes?".
"Lo sé, y no te pedí el comprar todo esto sólo para ser quien tenga el control o...".
"Lo sé", le dice Kurt con un suave toque en su brazo. "Pero, sólo... necesito sentir que hago mi parte".
"Pero lo haces, y además mucho más. Está bien", le dice Blaine con decisión. "Tiempo de la verdad. No sé cuánto dinero tengo, y no me importa tampoco. Sé que ni Cooper ni yo necesitamos trabajar. Elegimos hacerlo porque nos encanta lo que hacemos y para mí, ahora, quiero darle un buen ejemplo a Lola. Quiero ser capaz de heredarle el negocio un día, ya sea para ella, para Zach, o para otros niños, no lo sé. Pero quiero dejar algún tipo de legado, para sentir como que he puesto mi granito, así que entiendo tu sentimiento, realmente lo hago".
"Entonces, ¿qué harás con todo eso?".
"Gastar algo, ahorrar algo, donar algo, en realidad no lo sé. Para ser honesto, realmente nunca he tenido tiempo de hacer mucho con ello porque no he tenido ninguna razón para hacerlo. Supongo que pagaré por la educación de Lola, si decidimos qué ruta es la que queremos tomar, pero para ser honesto, ella probablemente sería más feliz en una escuela pública, sé que yo lo fui. Estoy formulando un plan mientras hablamos aquí...".
"Continúa".
"Qué tal esto. Puedo comprar la mitad del apartamento directamente. Abrimos una cuenta conjunta, donde ambos pagamos una cantidad fija de dinero cada mes, y a partir de eso pagamos la otra mitad de la hipoteca, cualquier otra factura, la comida y así sucesivamente. Todo igual".
"Pero aún así estás pagando más", le señala Kurt, no es que realmente quiera discutir, pero necesita hacer notar su punto para poder hacerlo.
"Y tú también. Has estado viviendo solo, todos tus gastos serán casi el triple. Y has visto lo mucho que como. Kurt, lo que es mío es tuyo. Desde los pantalones deportivos de Lola hasta todo lo que hay en el medio. Eres la misma persona. El querer tener una cómoda vida familiar y no tener que preocuparte por el dinero no te hace una mala persona. No te estás volviendo dependiente de mí más de lo que me estoy volviendo dependiente de ti. Sólo, piénsalo".
Kurt le sonríe, y luego se sienta a solas con sus pensamientos mientras Blaine va a revisar a Lola, encontrándola ocupada construyendo un zoológico de mascotas en miniatura con Lily sentada en el medio de todo eso. Regresando al dormitorio, no está esperando ninguna respuesta y se sorprende cuando Kurt se levanta.
"Está bien".
"¿Seguro?".
"Sí. A la mierda, odio mi abrumadora necesidad de ser el dominante. Supongo que sólo tengo que aprender a ceder de vez en cuando".
"Oh, bebé", gime Blaine, la mera mención de dominación va directamente hacia su polla. "Puedes ser tan dominante como quieras", le susurra, deslizando sus manos alrededor de la cintura de Kurt y mordisqueando su cuello. "Soy todo tuyo".
"Joder", gime Kurt, con los dedos enredándose en el cabello de Blaine y tirando de su cabeza hacia atrás para exponer su agraciado cuello. "¿Cómo es que haces esto?", le pregunta en medio del mordisco sobre su suave carne y mientras pasa su lengua a lo largo de su clavícula. "Estábamos teniendo una discusión seria hace un minuto…".
"Sobre tu necesidad de dominación, y yo estoy muy consideradamente permitiéndote disfrutar de esa necesidad". Dice Blaine hacia el techo, gimoteando mientras las manos de Kurt encuentran su trasero y lo aprietan rudamente.
"Más tarde", bromea, retrocediendo y dejando caer un beso ligero como una pluma en sus labios.
"Te tomaré la palabra". Le dice Blaine mientras ajusta el frente de sus pantalones.
"Oh, por favor, hazlo".
888
N/T: ¡Que tengan una excelente mitad de semana!
Gracias por tomarte unos minutos para leer.
