Susurros en mi corazón
Por Mouri-san
Relato XXV
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La cena –como de costumbre- se iba estropeando.
Cerca, nuestros padres reanudaron sus intentos por planificar la boda que se haría en el 'magnífico Salón de los Tendou' –según mi entusiasmado padre..
-OH señor Tendou- había dicho mi tío- lo ha expresado mal. Será, de ahora en adelante: 'el magnífico Salón de los Saotome-Tendou
Lanzaron carcajadas aguardentosas y me pregunté cansada ¿cómo hacen para aguantarse?. Estrellaban entre sus manos lo que podría denominarse: la fuente de su alegría, es decir, el nada más ni nada menos que el glorioso sake........ y elevamos un Amén por eso.
Los ojos se me ponen en blanco...... ¡Cuán detestables son los hombres!.
Miro hacia mi 'afectuoso' y 'considerado' baka. Es un ejemplo soberbio de lo anterior.... tiene una manera única de atragantarse con el arroz. Sí, la estampa perfecta del príncipe ideal.
Resoplo y retuerzo la vista. ¡¡¿Nabiki tiene una pinta de querer sacarme dinero o es idea mía?!!. Kasumi sonríe como si nada ocurriera en aquel espacio dedicado exclusivamente a la reunión familiar.
-Olvida algo señor Saotome –oí de repente la vocecilla gruesa de mi padre, calmando de paso las risotadas de su camarada- Tiene al dueño de esta casa ante usted y debería reconsiderar el orden de los apellidos.
-Por supuesto que está RE-considerado Tendou, ¡faltaba más!, aquí el que llevará las riendas será mi hijo. –Ranma escupió generosamente lo que llevaba masticando- Creo que es lo merecido, después de todo ha sido él quien salva siempre a su hija.
-HEYYYY ....-intenté protestar....¡no es que yo levante la mano para que me secuestren o me tengan dentro de la lista de 'las más fáciles de capturar'.
En una posición de samurai ofendido, mi padre profería: -¡¡Así quiere pagarme por la hospitalidad recibida, Saotome!!....¡que bajo ha caído!.
El otro, por supuesto que indignado en la misma magnitud, optó por contrarrestar la pose aguerrida ante él –Olvida, señor Tendou, que Ranma es el hombre....
-Mitad.... –aportó Nabiki con su típico desinterés -..Mitad hombre –y guiñó traviesa.
No comprendo lo que sucede. Ahora es Ranma quien desea cobrar por el insulto.
Estoy ya algo inquieta. Sonrío a medias aportando de vez en cuando palabras que sinceramente no sé a cuál bando son dirigidas.
Disimuladamente me aparto de la mesa.
Mi padre comienza a llorar. Tío Genma intenta hacerlo entrar en razón, pero aquí entre nos, no sé cuál de los dos sujetos pueda estar más cuerdo.
-Le cederé el honor de ponerle el nombre a nuestros nietos- fueron las explícitas palabras del hombrecillo de gafas, a modo de canje, pensando quizás en sus adentros que la oferta era generosa y que no existía forma de repudiarla.
Ranma detuvo su discusión con Nabiki, tensándose por entero.
Un intenso escalofrío partió detrás de mi nuca para bajar como rayo hasta la base de la espina dorsal. Nos impactó el comentario que mi padre parecía 'RE-considerar' muy bien porque ya había dejado de ahogarse en sus lágrimas.
¡Esto es horroroso!......
-¡¿Y podré escoger el nombre que quiera Saotome?!
-Totalmente Tendou, es su derecho...
-Deberé pensar en el hermoso nombre que llevará mi primer nieto.... y luego el segundo...
-Un tercero también....¡¡y un cuarto!! si quiere.
-OHHHH ¡¡¡Que dichosos somos Saotome!!!
-Sí, tenemos la bendición de Kami-sama y él nos dará una pandilla de fortachones y bonitos muchachos.
Entre las lágrimas, los abrazos de nuestros padres y las mensajes de bienaventuranza y felicitación, una voz estalló de improviso, rompiendo el júbilo de los hombres mayores:
-SUFICIENTE - fue la orden seca y estridente de Ranma, quien se encontraba rígido como estatua.
Los irises los tenía fijos en ellos, amenazando con convertir la noche en un cataclismo nacional. Bueno, es lo que leo en las caras deformadas de los antes entusiasmados hombres. ¡HE, lo que hace el miedo!.
Abrazados, prestaron completa atención a lo que mi airado prometido les advertiría:
-Me caso con Akane cuando 'ella quiera'. Aún no se gradúa y si se le antojara ser mi esposa después de la Universidad entonces así será; no antes, no después, tampoco cuando a ustedes se les ocurra.
Juro por mi vida que no sé cómo estoy tragándome esto. Es tan espeso que va resbalando por la garganta despacio, y tan dulce que recubre lo que acaricia en su recorrido. Empiezan mis manos a temblar cuando él se levanta y camina hacia el corredor. No pasará frente a mí, pero puedo tiritar y ahogarme en nervios como si el baka , de pronto, decidiera toparme.
Antes de que desaparezca de mi campo visual, lo observo voltear y de nuevo tomar impulso para hablar:
-Además –siseó- los niños o niñas que Akane y yo engendremos, llevarán los nombres que NOSOTROS les escojamos.¡¿Queda claro?!...
La pregunta acabó por saldarse con un asentimiento rápido que no logré descifrar, por parte de los implicados.
El corazón me quiere explotar. Una parte de la oración me rebota desde el vientre: los niños o niñas que Akane y yo engendremos.......
¡¡Cielos!!.......¡¡Que condenadamente bien suena!!.
A Nabiki también le deleitó la frase de Ranma, para sus oscuros propósitos, claro está..... puesto que -entre su facultad y la mía- halló una generosa clientela. Kasumi, deseó hacer una celebración tradicional: para ella, té y pastelillos dulces calzaban magníficamente con la ocasión.
A ésta Akane que está aquí, tiesa y con el pecho comprimido, no le queda más que mostrar un estúpido aspecto orgulloso, mientras trata de pasar por alto los saltos, brindis y vítores de aquellos dos viejos y desquiciados individuos.
Vuelvo irremediablemente a evocar lo pasado. "¡¿Queda claro?!", había preguntado un Ranma frenético .... –Sí, queda claro –murmuré.
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MOURI-NOTAS: Como siempre, éstos dos viejitos tienen que meter cuchara donde no deben. ¡Que majaderos!. Creo que los padres suelen hacerlo por el bien de sus hijos, ¡pero que detestable es!. Yo que Akane, me voy de espaldas al escuchar semejante confesión.... En fin, que Akane lo disfrute
