CAPÍTULO 25
SEÑORA SIMMONS
G entró en la Casa de Huéspedes y se dirigió directamente a su habitación, cerró la puerta, sacó y contó el dinero que le quitó a Frankie G '¡Qué! ¡30 dólares, en billetes de uno!' No muy feliz la chica se encogió de hombros 'eh, al menos es casi la paga por 5 horas de trabajo' La chica de cabello oscuro escudriñó la habitación para asegurarse de que nadie se escondía allí y cerró la ventana, se acercó a su armario y sacó una bolsa–maletín, en ella había un poco de ropa y una caja, sacó la caja y la abrió, admirando el montón de billetes que tenía.
El abuelo levantó la vista del periódico que estaba leyendo "he he he, Hola G, ven y siéntate a mi lado"
"Hola abue" ella sacó la silla y se sentó
El abuelo se aclaró la garganta y le palmeó la espalda con suavidad "vi que recibiste los resultados, ¿cómo te fue?"
Le tomó un rato, pero luego respondió "bien"
El anciano soltó el aliento que tenía y asintió "bien, bien"
G se puso de pie y sacó un sobre de su chaqueta "Todo está allí y hasta puse un poco de más" lo colocó en la mesa, se volvió para irse "Gr... gracias... Aprecio el préstamo"
"Espera," dijo el abuelo "siéntate,"
G obedeció y se sentó de nuevo
"Tú sabes que si hay algo que quieras sacar de tu ronco pecho aquí estoy yo para prestarte un oído" tomando un sorbo de la bebida no identificada agregó "aunque ya sabes, será de mi oído derecho porque el izquierdo perdió su aparato auditivo ayer hehehe"
Tratando de forzar una sonrisa la chica simplemente respondió "no, estoy bien"
El abuelo también le dio una débil sonrisa y cogió el sobre de la mesa, lo colocó suavemente en frente de ella "no fue un préstamo, fue un regalo"
Echándose hacia atrás y cruzando sus brazos ella inflexiblemente respondió "no, no me gusta deberle nada a nadie"
"Pero es un regalo, no me debes nada, tengo la impresión de que lo necesitas"
La joven gimió y revolvió su pelo en frustración "No lo necesito, y no voy a tomarlo tampoco, déjalo ahí y que Kashcaca venga a poner sus manos sobre él"
El abuelo se rió de la manera en que ella llamaba a Oskar "Bien, pero si lo necesitas, ya sabes..."
"No, no voy a necesitarlo. Gracias... yo... tú... yo… ya sabes"
De repente, un ruido extraño se oyó, el abuelo se levantó y se frotó el vientre "Juro por Dios... estoy seguro de que hoy no comí ninguna… de veras…Ohhhhh ¿cómo diablos se las arregla ella para…?" se agachó y tomó otro sorbo de la bebida no identificada "me teeengo que iiiirrrrr" y salió, dejando a G sola
SLAM...
G levantó una ceja y decidió ir a ver de qué se trataba toda esa conmoción
La puerta principal se abrió anunciando la llegada de Arnold, que estaba a punto de llamar a la habitación de G, pero la encontró de pie apoyada en el pasillo
"G, eso que hiciste estuvo muy mal" respiró hondo y dijo: "Heriste a Frankie y él está realmente mal"
"¿Y?" ella se encogió de hombros
Arnold se acercó a ella y le dijo "¿Cómo pudiste hacerle eso? Y le robaste dinero en mis narices"
"¿Ah, sí? ¿Y dónde crees que él lo sacó?"
"No lo sé, pero eso estuvo muy mal, el tipo no puede ni caminar, tuve que ayudarlo a llegar a casa, y aun entonces..."
"Mira Cabeza de…" se aclaró la garganta y dijo: "Cara de Balón, no me importa" se alejó hacia la cocina y Arnold la siguió
"G, tienes que hablar con él"
G se dio la vuelta y se rió con frialdad "sí, seguro... mira esto," empujó el periódico contra su pecho "lee la última página" y se fue
Arnold buscó a la última página y vio la imagen de un anillo igual al que él tuvo en sus manos hoy
Recompensa
$ 20,000 de recompensa ofrecida
Para cualquier persona que provea pistas que nos lleven a encontrar este valioso y antiguo anillo. El anillo fue robado de la Luu's Joyas Antiguas hace dos semanas
Arnold no podía creer lo que leía ¿cómo pudo Frankie hacer esto?
Ding Dong
El chico fue a abrir la puerta, allí estaba Gerald con una sonrisa "mmmm mmmm mmmm, ¿qué pasó?"
El chico con cabeza de balón de fútbol suspiró y abrió la puerta de par en par para dejarlo entrar
"Arnold amigo, mira que te lo estoy diciendo yo, esa chica es problemas"
"No lo sé Gerald , hay algo acerca de ella"
"Hay algo acerca de ella, Arnold tienes suerte de que tu abuelo te ayudara. Sólo de imaginar lo que tu mamá diría"
"Lo sé, lo sé"
"Quiero decir, yo juraba que mi padre era estricto, pero ella, eeeeehhhhh"
"¡Gerald!"
"Está bien, está bien" Gerald levantó las manos en defensa "pero Arnold ¿y cómo te fue ayer, tú sabes, con la moto"
Arnold apartó el pelo con los dedos "um...bien"
"¿Bien? ¿Seguro? quiero decir, yo pensé que... ¿te acuerdas de lo que le pasó a Harold?"
"No, no, no estuvo tan mal"
"¿En serio?" preguntó Gerald
"En serio"
"Porque me estaré consiguiendo un trabajo pronto y si quieres..."
"No, Gerald no te preocupes, ella ni siquiera lo… notó"
Gerald levantó una ceja "¿y el Sr. Honesto no dijo nada?"
"Um... Gerald ¿trajiste mi tarea?"
"Oh, sí. También traje la de G" él abrió su mochila y empezó a hurgar ahí adentro "Los maestros andan de un humor de 'No Tareas' excepto por…"
Arnold terminó la frase "La Sra. Simmons y el Sr. Koller"
"Que listo mi amigo, Matemáticas e Inglés, yeeeiiiiiiiii" animó para el muchacho un poco exageradamente
Empezaba a oscurecer y la señora Simmons estaba en su casa, sentada en su escritorio, revisando unas tareas, tenía años de ser maestra de Inglés y nunca había visto trabajo tan excepcional, sí, era excepcional todo el trabajo que venía de G...
Pero su trabajo era siempre oscuro y frío, la muchacha odiaba escribir y sólo escribía para cumplir con las tareas, la semana pasada el Sr. Simmons , su marido le sugirió que debería dar diarios a sus alumnos, algo nuevo que él también estaba haciendo, pero no eran tareas, sino para obtener puntos extras, todos sus estudiantes lo estaban haciendo, excepto G
Mrs. Simmons sólo suspiró y bajó la cabeza, unos minutos después oyó pasos, pero ella aun así no levantó la cabeza
"¿Qué sucede cariño?" le preguntó el señor Simmons un poco preocupado por su esposa
Ella alzó la cabeza y frotándose los ojos respondió "Oh nada, sólo estoy aquí, revisando tareas"
El Sr. Simmons le dio una sonrisa débil "Sé que algo te pasa, sólo dímelo"
"Bueno" le entregó unos de los papeles de G y dijo: "Tengo esta nueva alumna, comenzó la escuela no hace mucho tiempo, sólo echa un vistazo a sus trabajos"
Tomando los papeles, el Sr. Simmons leyó, abrazó a su esposa y le dijo "Wow, que bella literatura, pero llena de emociones muy fuertes, puedo ver por qué estás inquieta, ¿has tratado de hablar con ella?"
Tomando una respiración profunda ella respondió: "Lo he intentado, pero ella no lo permite"
"Sabes que yo nunca he leído algo como esto, pero por alguna razón lo siento algo familiar, ¿cuál me dijiste que era su nombre?" -preguntó el señor Simmons
"Su nombre es G"
Mirando hacia arriba tratando de recordar algo, él respondió "¿sólo G? Vaya que es un nombre raro"
"Oh, ¿eso? Ese no es su verdadero nombre, es sólo que ella odia ser llamada, um, lo olvidé, déjame revisar" sacó sus carpetas para leer el nombre "Helga"
"¿Helga? ¿Helga G. Pataki?" respondió él con voz sorprendida
"Sí ¿cómo lo sabes?"
El señor Simmons no sabía qué sentir, si alegría o tristeza, "um... ella fue una de mis estudiantes, hace muchos años"
Mrs. Simmons inclinó la cabeza "¿en serio? Pero acaba de llegar de Los Ángeles"
"No puedo creer que esté aquí" miró a su alrededor, pensativo y dijo: "Ahora entiendo su escritura" se sentó y le explicó toda la historia a la señora Simmons
"Oh" fue todo lo que ella pudo decir, ni siquiera podía creer todo lo que oía en este momento y le nació la necesidad de ayudar, pero por lo que escuchó de su esposo y por su propia experiencia sabía que la chica negaría todo, y así que ese era el misterio de su nombre, parecía como si ella no quisiera que nadie supiera de ella
"Yo nunca voy a olvidar esa clase, la verdad fue mi favorita, y como también fue mi primer año aquí en la PS 118 eso lo hizo extremadamente especial. Todavía hablo con la mayoría de los estudiantes de ese año" tarareó al recordarlo, el hombre se puso de pie y le preguntó "¿puedo ver quiénes son tus estudiantes en esa clase?"
"Oh, por supuesto amor" se acercó a su maletín y le entregó la hoja
"Jejejeje, no lo puedo creer" dijo riendo
"Qué" preguntó la señora Simmons
"Esto es casi una réplica de mi clase de cuarto grado, cuando Helga estuvo ahi" sonrió y dijo: "y esto me da una idea"
"¿En serio?"
Él le dio la hoja y dijo "Sí, así es"
Arnold se sintió aliviado de que la abuela arrastrara a su madre fuera de la habitación, desde que llegó a la casa ella no se había separado de su lado, tocando su frente y rellenándolo con sopa, oh sí, ya hasta le dolía el estómago
Levantó la vista hacia su escritorio y recordó que se olvidó de darle a G su tarea, tomó los papeles y decidió deslizarlos bajo su puerta, porque ya era tarde y ella estaba probablemente dormida
Bajó corriendo las escaleras y cuando llegó a su puerta, oyó ruidos "hummm supongo que está despierta"
Llamó a la puerta con suavidad, pero no hubo respuesta
Llamó a la puerta más fuerte y aún no hubo respuesta, por lo que decidió abrirla, asomando la cabeza adentro, él dijo "G... ¿estás bien?" miró a su alrededor al detectar movimientos en el suelo en el rincón trasero, mientras se acercaba él pudo oír suaves grititos apresurados
"Nunca te perdonaré... Nunca... Nunca... NUNCA... Déjame en paz... déjame ennnn paaaazzzzz. Tu me dejaste... me abandonaste..."
Ella comenzó a patear y moverse incontrolablemente
Arnold corrió a su lado y trató de despertarla "G... G... Despierta. ¡Despierta! " él seguía sacudiéndola mientras ella chillaba en sus sueños, ver su dolor hacía que su propio corazón le doliera
Pero ella no despertaba
Reaccionado, Arnold se arrodilló en el suelo y tiró de ella hasta apoyarla en su hombro "todo está bien" le frotó la espalda tratando de calmarla "despierta, es sólo un sueño" él pudo sentirla abrazándolo con fuerza mientras negaba con la cabeza no muy rápidamente
"Shhh shhh shhh, todo está bien" susurró, y luego ella se detuvo, abrió mucho los ojos y retrocedió
Arnold intentó agarrar su mano, pero ella seguía retrocediendo y terminó contra la pared
"¿G?"
Ella se abrazó las rodillas y se quedó mirando la pared con frialdad
"¿G? ¿Estás bien?"
Sintiéndose impotente, Arnold sólo se sentó en silencio durante un largo rato, tomando en cuenta su lenguaje corporal podía verla frotar su puño contra el suelo como si estuviera apuñalándolo, la mirada tan fría que dirigía a la pared, y la forma en que ella friccionaba sus dientes
De repente, el estómago de Arnold comenzó a quejarse, toda la sopa que su madre le hizo comer durante el día de hoy comenzaba a darle dolor de estómago, levantándose susurró "Volveré" y se fue al cuarto de baño
Cuando regresó, la ventana estaba abierta y no había ninguna señal de G
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