Descargo de responsabilidad: Ni Shingeki no Kyojin ni ninguno de sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hajime Isayama.

La portada es propiedad de meronpan.


25. Despedida

Una vez más, el tiempo de separarse había llegado.

¿Por qué las cosas tenían que ser así?

Las últimas semanas, especialmente los últimos días, habían sido sencillamente maravillosos. Sin misiones de por medio había disfrutado de una corta época de paz, donde lo que más les preocupaba sólo era lo referente a la limpieza.

Habían entrenado diariamente, cabalgado por la vasta llanura que rodeaba el cuartel, limpiado los equipos de maniobras, revisado que todo estuviera en orden. Incluso habían celebrado un par de cumpleaños y hasta adoptado una mascota —a espaldas del capitán—. Simplemente, aquellas semanas se habían convertido en las más dichosas para todo el equipo.

Pero el momento de ir a casa llegó. Una misión se vislumbraba, y a todos se les había dado permiso de estar con sus familias por un tiempo. Petra Ral, al igual que muchos, estaba feliz de poder estar con su familia por unas semanas, tanto que por días habló de ello. De cómo era su casa en aquel distrito, de cómo era su padre y la vida allí, sobre la tienda donde trabajaba de niña y donde su padre hacía el mejor pan del distrito para vender. Sin embargo, esa felicidad se vio opacada por la sensación de abandono que le siguió a lo que aquello significaba.

No vería más a Leví.

No entrenaría con él ni saldrían a montar a caballo. No iría a su oficina a llevarle café o té según la ocasión. No se sentaría con él por horas en una desapacible tarde lluviosa de abril a hablar de tópicos varios. Y una vez más, perdería la oportunidad de confesarle que su cariño hacia él era mayor de lo que debía ser.

El día llegó. La temperatura había descendido producto de las constantes lluvias, por lo que muchos se cobijaron bajo las capas del uniforme. Y allí, de pie en su dormitorio estaba ella. Sus pocas pertenencias yacían en una bolsa de lona, cuidadosamente dobladas. Su siguiente parada debería ser la salida del cuartel, donde un carruaje la llevaría hasta el pueblo más cercano. Sin embargo, en lugar de ello, sus pasos se dirigieron a la oficina del Capitán.

Él no estaba allí. Petra suspiró decepcionada, y en el fondo de su corazón sintió la tristeza apoderarse de ella por unos momentos. Sin embargo, cuando una idea se formó en su mente, aquella tristeza cedió paso a la emoción. Tomando un papel, escribió firmemente en él para luego doblarlo y meterlo tras la cubierta de un libro.

Petra no pudo despedirse en aquella ocasión de su Capitán como quería. Pero trazado en aquella hoja, estaba lo que le hubiera gustado decir. Y más tarde, esa misma noche, Leví estaría leyendo aquellas palabras, que le resultaron sorpresivas… y agradables.

Estimado Capitán, si bien no me he podido despedir de usted en persona, permítame hacerlo mediante estas palabras. He partido a casa, sin embargo mi espíritu siempre le acompañará. Puede que no lo diga muy seguido, pero puede contar conmigo, en todo. Le prometo que este tiempo en casa no afectará mi rendimiento ni aminorará mis habilidades. Espero verlo de nuevo pronto, Capitán. Con admiración y lealtad, Petra Ral.

Leví se aseguró de conservar aquella carta. La cual, mucho tiempo después, se convertiría en la despedida final, aquella que nunca pudieron ni podrían darse.


25 drabbles! Justo a mitad de camino a los 50 ¡yupi!

Últimamente creo que he escrito mucho drama… Condenados sentimientos, ustedes deberían estar atados en el fondo de un baúl! (?)

Bueno… el próximo capítulo lo dedicaré a la chica patata~! Tarararan taraaan!

—Fanfiction, 06 de Mayo de 2014.

Corregido el 13 de octubre de 2015.