Importante pregunta al final !!!! necesito que la respondan :D
Antes de que pudieran si quiera parpadear, estaban de vuelta en la cámara de los Potter en el banco Gringotts. Todo estaba igual que como lo habían dejado unas horas antes.
-Harry, ya estamos bien? – le preguntó Ron.
-Ya estamos de vuelta, eso es algo. Dime Ron, como te sientes?
-Bien, creo. Un poco mareado, pero nada más. Qué sucedió? Había llegado a una biblioteca y te quería ir a buscar pero algo me detuvo y me durmió y me desperté contigo gritándome que corriera. Cómo pasó eso?
-Es una larga historia Ron, y creo que debería contarles todo a ti junto a Hermione y Ginny cuando volvamos a Hogwarts.
-De acuerdo, pero volvamos rápido, estar aquí me recuerda a esa mansión.
-Vamos.
Cuando salieron de la cámara, vieron al mismo gnomo que los había guiado en un principio allí. Estaba durmiendo dentro de su carro.
-Ey, despierta – lo movió Ron.
-Oh, por fin han aparecido. Vamos, métanse al carro, no tengo todo el día – les dijo el gnomo, visiblemente enojado.
-Nos estuviste esperando todo este tiempo? – le preguntó Harry, antes de que el gnomo hiciera partir el carro.
-Por supuesto. Cada vez que alguien viene a estas cámaras, se debe esperar a que la visita termine fuera de la cámara todo el tiempo. Son las normas.
-Eso sucede en todas las cámaras? – le preguntó Ron.
-No, sólo en las de este sector. Es porque a los dueños de estas cámaras no se les debe hacer esperar cuando visitan la suya. Pero a los demás no es necesario, si se demoran dentro después pueden llamarnos cuando terminen y esperar a que nosotros lleguemos.
Pero ya no pudieron seguir preguntando porque el carro empezó a andar lo suficientemente rápido para impedir que pudieran hablar, y sin que se dieran cuenta, ya habían llegado a la entrada del banco.
-Bueno, hemos llegado, ojala su visita a Gringotts hubiese sido provechosa – les dijo el gnomo. – Ahora, si no les importara, podrían abandonar el carro.
Harry y Ron salieron del carro con un poco de dificultad, ya que aún estaban un poco mareados por el viaje desde la cámara hasta la entrada. En cuanto salieron, el carro partió rápidamente a buscar a nuevas personas que se iban a adentrar a las cámaras.
-No les costaba nada decir 'por favor' – dijo Ron.
-Ya vámonos Ron. Deben estar preocupados por nosotros en Hogwarts.
-Oye Harry, qué vamos a decir por nuestra ausencia?
-Diremos que… estuvimos todo el día aquí, en Gringotts, investigando en algunos libros que habían en la cámara de mi familia. Si alguien llega a sospechar algo, tenemos al gnomo de testigo. Para él, nunca abandonamos la cámara.
-Es cierto. De acuerdo, eso diremos.
Salieron al callejón Diagon, y se dieron cuenta que ya era de noche, y que la gente seguía comprando sus cosas como si nada hubiera pasado. El ver esto les hizo preguntarse si de verdad se habían ausentado todo el día en un lugar que aún no sabían dónde esta geográficamente, y que era tan extraño. La gente parecía no darse cuenta de nada fuera de lo común.
-Qué hora será? – preguntó Harry.
-Según ese reloj colgado en esa tienda, son las 9:45. Vaya, no creí que hubiese pasado tanto tiempo, para mí fueron sólo unas pocas horas, no todo el día. Y mira, hay mucha gente aún aquí para ser tan tarde.
-Bueno, en una semana más es navidad, la gente debe estar comprando sus regalos.
-Es cierto, casi lo había olvidado. Aún no le compro algo a nadie.
-Yo tampoco he comprado nada. Oh, el miércoles es mi aniversario con Ginny, debo comprarle algo ahora, o sino otro día ella va a notar mi ausencia.
-Ve ahora. Yo voy a aprovechar si puedo encontrar el regalo para Hermione de navidad.
-Entonces, nos vemos aquí en una hora. Debemos llegar juntos a Hogwarts si no queremos levantar alguna sospecha.
Cada uno se fue por un lado opuesto del callejón Diagon, en busca de sus regalos. Ron busco y buscó por casi todas las tiendas, sin poder encontrar algo que de verdad pudiera sorprender a Hermione.
-Mmmm… ropas… no,… un libro… no, creo que ya los tiene todos,… dulces!!... no, eso es más para mí,… ah por qué es tan difícil regalarle algo a una mujer!!!
Ron se iba preguntando eso cuando dio con una tienda en la que nunca antes se había fijado. Estaba seguro que llevaba años allí, pero nunca antes había encontrado una razón para entrar, pero ahora sí la tenía, y allí podría estar el regalo perfecto.
-Sí, estoy seguro que jamás adivinaría qué es – se dijo Ron, mientras entraba por primera vez a esa tienda.
Harry, por su parte, tenía los mismos problemas que Ron por los regalos.
-Haber, si le regalo ropa… mejor no, si se la compro de su talla normal me va a decir que le queda chica por su embarazo, y si le compro ropa para ahora va a decir que encuentro que esta gorda. Mm… flores…. Pero ya le regale flores en nuestro primer aniversario. Rayos!!!, no se qué regalarle.
Siguió caminando, pero en la mayoría de las tiendas veía ropa, túnicas, y artículos de Quidditch.
-Podría regalarle algo de aquí. Le encanta el quidditch tal vez aún más que yo – Harry estaba entrando el la tienda cuando recordó algo – pero ella no puede jugar quidditch mientras está embarazada. Ni siquiera puede subirse a una escoba. Va a creer que la quiero torturar o algo al regalarle eso.
Siguió caminando, hasta que se encontró con una pequeña tienda de accesorios y cosas varias para adornar la casa.
-Bueno, no pierdo nada con entrar.
Dentro había muchos cuadros, algunos de paisajes que se movían. También había velas y vasos y cosas para la casa. Pero, en una esquina, vio el regalo perfecto para Ginny.
-Le va a encantar.
Una hora después, los dos amigos estaban de vuelta en la entrada de Gringotts.
-Encontraste algo – le preguntó Harry a Ron.
-Sí, nunca va a adivinar qué es lo que le voy a regalar. Ni yo lo podría adivinar. Y tú?
-También. No es tan enigmático como el tuyo, pero encontré los regalos para nuestro aniversario y el suyo para navidad. Creo que los demás los voy a venir a comprar con ella dentro de poco.
-Si, si compráramos más regalos sería muy obvio que estábamos comprando algo más.
-Si, ahora ya vámonos. Es tarde.
Al mismo tiempo, se aparecieron en la estación Hogsmade, que estaba totalmente desierta. Sin esperar más, empezaron a caminar por el bosque hasta que empezaron poco a poco a ver el castillo, que aún tenía muchas luces encendidas, lo que le daba una apariencia y fuerza increíbles al contrastarlo con la oscuridad de esa noche.
-Y qué hacemos, les mandamos un Patronus para que vayan a la entrada y les contamos todo ahora? – le preguntó Ron a Harry.
-Emm… sabes, ha sido un día muy largo y creo que los dos estamos muy cansados. Han sido bastantes cosas por un día. Creo que si les cuento todo ahora no serviría de nada ya que no lograríamos llegar a nada. Además, estuvimos bajo la influencia de la magia negra por mucho tiempo. Creo que es mejor que descansemos bien esta noche y mañana hablamos con más tranquilidad. Qué te parece?
-Eee… creo que tienes razón. Aún me siento algo mareado…
-Lo ves. Lo mejor es que descansemos y mañana hablamos después del desayuno. Mira, ya llegamos al castillo.
-Si, la caminata se me hizo muy corta. Bueno, aquí volvemos a separar nuestros caminos. Hasta mañana Harry.
-Hasta mañana Ron.
Harry se fue lentamente caminando a su cuarto, no quería levantar ningún tipo de sospecha en Ron. Pero la verdad es que primero quería hablar con Ginny antes de hacerlo con Ron y Hermione. Maximus le había dicho que la única persona que podía saber sobre las clases de magia oscura debía ser Ginny, y nadie más, y ya había visto los poderes de Maximus en acción, y no quería volver a repetir la experiencia por lo menos hasta que él no hubiera aprendido algo también. Aparte que, no quería volver a poner en peligro a Ron, y menos a Hermione, que estaba esperando a su primer hijo, así que los debía mantener alejados de la mansión. No, ellos no se debían enterar de todo lo que se habló allí, pero no sabía cuales de todas las cosas ellos podían saber, y es por eso que necesitaba hablar con Ginny primero.
Finalmente, llega a su habitación en Hogwarts. Dentro, está todo bastante silencioso.
-Ginny – la llamó, pero no escuchó nada en respuesta.
Extrañado, fue a la habitación que estában usando sus hijos. Encendió levemente la luz y no encontró a ninguno de los niños en su cuna. "Pero, son casi las 12, deberían estar dormidos" pensó Harry. Y al no seguir oyendo nada, empezó a pensar lo peor.
-Estuve todo el día fuera, tal vez pasó algo, un ataque imprevisto – pensaba Harry mientras salía de la habitación y empezaba a recorrer la instancia. - Tal vez los obligaron a irse del castillo. No vi a nadie cuando llegue, estaba todo muy tranquilo, tal vez… - pero todos estos pensamientos desaparecieron cuando entró a la habitación principal que compartía con Ginny.
Allí, en la cama, estaba ella durmiendo, y a sus lados, estaban los dos niños, igual que ella, durmiendo profundamente. Estaban totalmente tranquilos, y Harry podía ver como los pechos de sus hijos se inflaban cuando respiraban. Tocó la mejilla de Jake, que estaba más cerca de él y el niño se movió un poco y su rostro quedó frente al suyo, y mostraba una paz total.
-No ha pasado nada, no ha pasado nada – se decía a si mismo Harry mientras se calmaba.
Se sentó al borde de la cama y los vio dormir. No podía despertarlos, no quería interrumpir su sueño. Tal vez ese era el único momento en que se podían olvidar de todo lo que pasaba en ese momento. No quería despertar a Ginny tampoco y tener que contarle todo lo que había pasado ese día. Ojala él también pudiera acostarse junto a sus pequeños hijos y olvidar todo por un momento que sea. Movió su cuerpo levemente para sentarse mejor, pero ese movimiento despertó a Ginny.
-Que… - decía medio dormida, restregándose los ojos – Harry? – miró mejor – Harry, llegaste – dijo, feliz.
-Si, perdón, no te quería despertar.
-Oh, no importa, no quería dormirme pero bueno, ellos querían dormir aquí y me quede dormida parece. Estaban muy preocupados porque no habían visto a su papá todo el día, y ellos no se querían dormir tampoco sin verte.
-No quiero despertarlos. Ya es tarde, vamos a acostarlos.
Con mucho cuidado, Ginny salió de la cama y tomaron a los niños para llevarlos a su cuarto.
-Papi – dijo Isabella, más dormida que despierta.
-Si mi niña, duerme – le dijo Harry muy bajito y la niña se durmió automáticamente. Ginny hizo lo mismo con Jake, que también se despertó un poco, pero luego de unas pocas palabras de ella siguió durmiendo. Los acostaron y salieron de la habitación con mucho cuidado de no hacer ningún sonido.
-Ahora, creo que tienes mucho que contarme – le dijo Ginny, cuando ya hubieron vuelto a su cuarto.
-Si, pasaron muchas cosas.
-Pero, estás bien? Cómo está Ron? Encontraron algo que nos sirviera?
-Primero, estoy bien, al igual que Ron. Y si, tengo un libro que nos debería ayudar. Ahora, me enteré de algunas cosas que nos ayudarán a ganar esta guerra, pero ni Ron ni Hermione ni nadie se debe enterar de muchas de ellas.
-Y… por que?
-Sería demasiado peligroso para ellos y, me pude ir con la condición de que solo tú podrías saber esto.
-Cómo? Había algo que te impedía irte?
-Más que algo, era alguien.
-Había alguien allí?
-Sí, déjame contarte todo.
Y así le contó todo lo que había pasado ese día, desde su llegada a Gringotts hasta la aparición de Charlotte. Cuando terminó, Ginny no pudo evitar esperar un rato para digerir todas las cosas que le había dicho.
-Entonces – dijo Ginny – tenemos que ir a la mansión Potter en cuanto tengamos la oportunidad y debemos dejar que Maximus nos enseñe a manejar la magia oscura porque sólo sabiendo eso podríamos tener esperanzas de derrotar a Voldemort.
-Exacto.
-Y nadie debe saber de esa conversación con Maximus ni de su existencia y tampoco que vamos a tener que volver sólo nosotros dos dentro de poco.
-Si.
-Y cómo vamos a hacer para decirle a Hermione de dónde sacamos el libro?
-Esperaba que a ti se te ocurriera algo. Le dije a Ron que mañana le explicaría todo a él y a Hermione porque quería hablar de esto contigo antes. No sé qué es lo que ellos deben saber de todo esto. Y ellos tampoco deber saber que yo ya te conté todo.
-Mm, bueno, siempre puedes decir que el libro se apareció de repente en tus manos o algo así. Se puede justificar cosas así diciendo que esa mansión es un lugar muy extraño y que las cosas que ahí sucedían no son fácilmente explicables.
-Si, creo que les voy a decir algo así. Pero, aún no se si de verdad deberíamos ir a esa mansión, y menos tú que estás embarazada.
-Harry, yo creo que Maximus está en lo cierto. Jamás ganaremos esta guerra si no sabemos controlar el mismo tipo de magia que Voldemort, y esta claro que él ya empezó a probar con la magia oscura. Ninguno de los hechizos que conocemos le hará daño, y mientras más pasa el tiempo más podrá aprender y será peor para nosotros.
-Pero, tú embarazo…
-Como Maximus te dijo, la presencia de Charlotte me va a proteger. Incluso tú me dijiste que ella se te apareció cuando intentabas escapar de la mansión. Estoy segura que no me pasará nada con ella allí.
-De acuerdo, tendré que confiar en Charlotte entonces para que podamos ir allá. Bueno, cómo estuvo tu día?
-Si lo comparamos con el tuyo, mucho menos emocionante. Los niños preguntaban mucho por ti, pero hice todo lo posible para que se distrajeran. Mientras estábamos afuera se acercó Lauren y los demás y ella empezó de nuevo a hablar de mis defectos y de cómo ella sería mejor esposa para ti, y bueno, creo que puede ser que perdiera un poco el control y le dije unas cuantas cosas. Que más… a si, muchos preguntaron por ti, pero creo que les dije que ibas a estar en el callejón Diagon o algo así, ya no lo recuerdo bien, y… eso. Tuve algunas conversaciones con mis compañeros muggles, que me siguen mirando raro y la todos me seguían preguntando el por qué tu no estabas. Eso, ese fue mi día.
-Ojala el mío hubiese sido así. Estoy cansado de tantas revelaciones, de tantas profecías. Por qué no puedo tener una vida normal, que no haya nada escrito que diga que voy a terminar haciendo tal cosa.
-A mi tampoco me gusta eso, pero no podemos hacer nada remediarlo. Ya estamos envueltos en este problema y estas profecías, así que mejor las asumimos y nos preparamos para ir a la mansión. Además, tenemos que pensar sobre qué vamos a hacer para el próximo ataque de Voldemort.
-Si, pero no quiero pensar en eso ahora. Ya ha sido mucho por un día.
-Si, pero creo que estás muy tenso. Fue un largo día para ti, y creo que te tienes que relajar un poco. Ahora, acuéstate bien y ponte de espalda.
-Por qué?
-Sólo hazlo. Y quítate tu polera.
Harry así lo hizo, y cuando estuvo acostado sintió como Ginny se sentaba encima de él y le empezaba a hacer un masaje en la espalda. No pudo evitar cerrar los ojos y relajarse, como sucedía cada vez que ella le daba un masaje. Ya empezaba a quedarse dormido cuando sintió que las manos de Ginny bajaban cada vez más por su espalda.
-Gin, Ginny, no – le decía Harry, pero ella no lo escuchaba – Ginny, mañana en la noche si, recuerda lo que dijo Madame Pomfrey, por el bebé…
-Harry, qué aburrido eres – le dijo Ginny, mientras salía de su espalda y e acostaba a su lado.
-Yo también quiero Ginny, no te imaginas cuanto, pero también quiero que el bebé esté bien. Ya tengo bastante con pensar que debes ir a la mansión, no le agreguemos el no seguir con las instrucciones de Madame Pomfrey.
-Bueno – dijo, resignada – ya es tarde, durmamos.
-Durmamos – le dijo Harry, y la abrazó y la acercó más a su cuerpo, y se quedaron dormidos.
Al otro día, trataron de actuar lo más normal que pudieron. Bajaron con los niños a desayunar al gran comedor, esperando que no muchos se hubieran percatado de la desaparición de Harry y Ron del día anterior, para que no les hicieran muchas preguntas sobre lo que descubrieron.
-Harry querido, cómo estás? cómo te fue ayer? – le preguntó la señora Weasley en cuanto se sentó en la mesa.
-Descubrieron algo que nos sea de ayuda con Ron? – le preguntó Bill, que estaba sentado muy cerca de ellos.
-Emm… si… pude encontrar un libro que creo que nos será de mucha ayuda. Hoy día le pediremos a Hermione que nos ayude un poco a entenderlo y luego veremos los maleficios que nos podrían ayudar. Y después se los enseñaremos a todos.
-Si, tenemos que darnos prisa con eso – dijo Charlie – no queda mucho para el domingo, cuando sea el ataque.
-Cómo? Va a haber un ataque el domingo? – preguntó una voz.
Todos miraron de donde venía, y cuando lo hicieron se dieron cuenta de que al parecer habían estado hablando muy fuerte o estaban tan concentrados que no habían notado que, aparte de sus voces, no había ningún otro ruido en el gran salón, ya que había muchas personas mirándolos, asustados.
-Eh, o sea, creemos que si… - empezó a decir Ginny.
-Dónde?
-En un centro comercial de Londres.
-En un centro comercial el domingo!!!! – casi gritó Muriel, una de las amigas de Lauren – Oh, no…
-Qué sucede? – le preguntó Ron, que venía casi recién entrando al gran salón junto con Hermione.
-No se han dado cuenta? – les dijo Andrés – el lunes es navidad, por lo que el domingo en la noche será noche buena, y justamente el domingo es la última oportunidad que tiene la mayoría de la gente para comprar sus regalos. Todos los centros comerciales van a estar mucho más repletos de lo normal.
-Oh, cómo es que no nos habíamos dado cuenta de eso antes. Eso hace todo peor – dijo Harry.
-Debemos averiguar cuales son los centros comerciales con más probabilidades para que suceda el ataque – dijo Hermione. – Deberíamos empezar por ver los que son más concurridos.
-Pero nosotros no sabemos nada de eso – dijo Fred.
-Nosotros no, pero ellos sí – dijo la chica, mientras apuntaba hacia los muggles – cuando termine el almuerzo hay que reunirse con ellos.
-Cierto – dijo George – por fin podrían ser de ayuda. Oigan – dijo, y se levantó sobre la mesa y dirigiéndose a los muggles – vamos a necesitar su ayuda ahora. Por favor, cuando terminen de desayunar queremos que se queden aquí. Gracias. – Y se bajó de la mesa y se sentó donde estaba antes.
-Muy bien. Ahora, nosotros tenemos que ver el libro así que se podrían encargar ustedes de los muggles – les preguntó Ginny a Fred y George.
-Por supuesto que podremos hermanita – le dijo Fred – cuenta con nosotros.
-Tenemos que hablar de su viaje de ayer también – dijo Hermione, en un tono suficientemente bajo como para que sólo Ron, Harry y Ginny la pudieran escuchar.
-Claro – dijo Harry, tratando de sonar lo más tranquilo posible.
Terminaron de desayunar y todos empezar a salir del gran salón menos Fred y George, que iban a hablar con los muggles. La señora Weasley se ofreció para cuidar a los mellizos mientras ellos estudiaban el libro, y se dirigieron a la sala multipropósito.
-Bueno, creo que nos tienen que contar cómo les fue ayer – les dijo Hermione.
-Eh, si, ayer estuvimos muy preocupadas – dijo Ginny, tratando de fingir curiosidad.
-Bueno, yo no les puedo contar mucho, ya que sucedió algo extraño y quede inconciente. Harry les tendrá que contar casi todo.
-Si, pero, por qué no empiezas tú, y cuentas hasta la parte en que quedaste inconciente – le dijo Harry a Ron.
-Em, de acuerdo – Ron empezó a contar desde que se aparecieron en Gringotts, mencionando la extraña forma en que habían llegado a los terrenos de la mansión, y la "prueba" que tuvo que pasar para que pudieran entrar, aunque esa parte la contó con cierta vergüenza. Habló de lo distinta que se veía el exterior de la mansión con lo que encontraron dentro, y como era todo hasta que encontró la escalera que lo llevó a la biblioteca. Y detuvo su relato cuando cayó inconciente. – Y eso es todo lo que les puedo contar. Ahora Harry nos va a tener que explicar a todos qué ocurrió después.
-Eh… si… bueno – empezó Harry – luego de que me separé de Ron en la escalera, me encontré con un pasillo muy parecido al que Ron describió, solo que al principio habían muchos cuadros en las paredes, pinturas de paisajes, y de vez en cuando un retrato de alguno de los habitantes de la mansión, pero no tenían nada que me pudiera dar algún tipo de pista. Luego empecé a ver varias puertas, pero al abrirlas vi que todas las habitaciones eran iguales, menos una de ellas, que parecía ser como la cuarto principal, pero tampoco pude sacar muchas cosas de allí. Dos puertas después me encontré con el final del pasillo por lo que me devolví por donde había venido hasta la escalera y fui por donde había ido Ron, hasta que me encontré con la misma escalera que dijo Ron, y al subirla y llegar a la biblioteca lo encontré en el suelo, desmayado. Me acerqué a él y vi que estaba respirando bien, aunque se veía bastante pálido. Cuando lo intenté tomar para poder sacarlo de allí, sentí una extraña energía que venía de uno de los estantes de la biblioteca. Tome a Ron y lo dejé en uno de los sillones para poder ir a ver qué era. Me acerqué a esa estantería y vi un libro que resaltaba de los demás. Lo saqué y cuando lo empecé a hojear vi nombres y descripciones de muchos maleficios desconocidos. Pero, se me ocurrió ver otro de los libros que estaban cerca y al hacerlo sentí como la mansión se estremeció y todo empezó a temblar, al principio no tan fuerte, pero luego las paredes se empezaron a mover y muchos libros empezaron a caer al suelo. Tomé rápidamente a Ron y empecé a correr hacia la salida. Cuando ya estuve fuera, vi como la mansión se derrumbaba, y cuando ya estábamos un poco alejados Ron recuperó el conocimiento, así que seguimos corriendo y llegamos a donde nos habíamos aparecido y pudimos volver a Gringotts.
-Y… eso fue todo? – preguntó Hermione.
-Bueno… si… - dijo Harry.
-Pero, por qué Ron quedo inconciente, quiénes eran las personas en los retratos, qué había en ese libro que era tan poderoso que provocó el derrumbe de la mansión…
-No creo que podamos saber eso, o por lo menos no por el momento, ya que la mansión se derrumbó – dijo Ginny.
-Si, es una lástima – dijo Harry – pero creo que nos tenemos que concentrar ahora en estudiar el libro que pude recuperar. Debe ser de ayuda para nosotros, por algo era más llamativo que los demás.
-Si, tienes razón – dijo Hermione – déjame ver el libro – Harry le pasó el libro que le había entregado Maximus, aunque ellos no lo sabían, menos Ginny. – Vaya, hay una cantidad de maleficios con magia oscura increíbles, más que cualquier otro libro que pudiera ver aquí, en Hogwarts.
-Hay alguno que describa lo que producía el maleficio que utilizó Voldemort? – le preguntó Ron.
-Espera, hay demasiados maleficios aquí para encontrarlo tan fácilmente. – Hermione siguió hojeando el libro por un rato, hasta que finalmente encontró uno. – Aquí, creo que podría ser este.
-Y bueno, qué dice? – le preguntó Ginny.
-Se llama "Cratius Magtinium" y lo que hace es producir un dolor profundamente fuerte en todo el cuerpo, imposible de controlar y capaz de producir el mismo efecto en cualquier tipo de mago. Pero, lo que lo hace verdaderamente poderoso es que logra debilitar a la víctima, quitarle sus energías a medida que tortura, por lo que hace más difícil que la persona se recupere y vuelva a atacar. Era un maleficio utilizado hace cientos de años en las múltiples batallas entre magos, pero desde que se empezó a regular las acciones de los magos y sucedían cada vez menos batallas, su uso empezó a disminuir hasta el punto en que su uso fue bastante escaso, además que se necesitaba tener un manejo importante de la magia oscura para poder utilizarlo bien, y mientras pasaban los años a los magos se les convencía de lo peligroso que era utilizar magia oscura, por lo que habían cada vez menos magos capaces de invocar el maleficio, hasta que ya no habían magos capaces de utilizarlo y quedó en el olvido. Para cuando se creó el control sobre los magos y los hechizos y maleficios que utilizaban, este maleficio estaba tan olvidado que no se tomo en cuenta para eso.
-Es por eso que nadie en el ministerio lo pudo identificar – dijo Ron.
-Así es – continuó Hermione – Hablan un poco más sobre su uso en la historia. Al parecer los magos más despiadados y poderosos podían utilizarlo y… aquí, aquí mencionan algo de su contra hechizo. Esperen – empezó a buscar de nuevo por las páginas del libro – aquí está. Se llama "Helius Magtinium" y también se necesita tener control sobre la magia oscura para poder utilizarlo, aunque al parecer no debería ser tanta como para el otro. Creo que podríamos llegar a controlarlo.
-Pero, cómo vamos a practicarlo? – preguntó Ginny.
-Cierto, no tenemos cómo poner en práctica el contra hechizo – dijo Harry. – Pero podríamos tratar de aumentar nuestro control sobre la magia. Tal vez así no nos costaría utilizarlo después.
-Buena idea – dijo Ron – pero de qué manera podríamos aumentar nuestro control sobre la magia?
-Podríamos tratar de hacer magia sin varita – dijo Hermione – será muy difícil, pero creo que nos ayudará, aunque tal vez no lo logremos.
-Bueno, es un comienzo – dijo Harry.
-Y cómo lo hacemos? – preguntó Ron.
-Tal vez si pensamos mucho en lo que queremos hacer y nos concentramos, podría pasar algo. Como cuando nos enseñaron a aparecernos, usando el mismo método – dijo Hermione.
-Y no hay nadie a quien le podamos preguntar? – dijo Ginny.
-No creo. Hace cientos de años que hubo el último caso de una persona que pudiera usar magia sin varita. Desde que se inventaron las varitas que ya nadie la sabe usar ya que sirven para canalizar la magia y se esa forma hacer que podamos realizar los hechizos y todo mucho más fácil, así que la práctica de la magia sin varita desapareció.
-Bueno, entonces tendremos que intentar el método que dijo Hermione – dijo Ron – qué podríamos hacer primero?
-Empecemos con los encantamientos que nos enseñaron en primer año – dijo Ginny – intentemos hacer esas velas que están allá.
Todos se pusieron a mirar una vela y a pensar en que se levantara. Estuvieron muchos minutos así, mirándola fijamente, pero por mucho que se concentraran en hacerla levitar, no lo lograron.
-Oh, vamos, vamos. Cómo puede ser tan difícil que te levantes un mísero momento del suelo - dijo Ron, casi gritando de la frustración.
-Ron, no es tan fácil. No creíamos que lo lograríamos en el primer intento – le dijo Hermione.
-Si tuviéramos un poco más de tiempo no me pondría así, pero sólo tenemos una semana, ¡una!
-Tal vez estamos un poco tensos y por eso no nos estamos concentrando bien, eso es todo. Mira la hora, el almuerzo debe estar casi listo. Harry, Ginny, por qué no vamos abajo y…
No pudo seguir, ya que Harry y Ginny seguían concentrados. Cuando Ron y Hermione miraron hacia donde estaba la vela, se asombraron de ver habían dos velas a casi un metro del suelo.
-Lo lograron! – gritó Hermione. Y las velas volvieron a su lugar lentamente.
-Cómo lo hicieron? – les preguntó Ron.
-Sólo nos concentramos en que la vela levitara – dijo Harry.
-Pero nosotros estábamos haciendo eso, y no pudimos – dijo Ron.
-Tal vez no se concentraron lo suficiente – dijo Ginny. – Por qué no bajamos a almorzar?
-Buena idea – dijo Harry, y se puso se pie rápidamente y salieron de la sala, dejando a unos confusos Ron y Hermione atrás.
-Van a empezar a sospechar pronto – le dijo Ginny mientras caminaban por los pasillos.
-Sospechar qué?
-Que les estamos ocultando algo. Mira, creo que es cierto eso de que tu familia podía manejar la magia oscura muy bien, y esa habilidad la debes llevar en la sangre. Eso te debe hacer más poderoso que los demás, y por lo tanto vas a poder utilizar la magia sin varita sin tener que hacer tanto esfuerzo. Y ellos dos se van a dar cuenta de eso y van a preguntar si es que sabes algo, y cada vez se nos va a ser más difícil mentirles, hasta el punto en que tal vez no podamos.
-Y les vamos a terminar diciendo todo lo que sucedió, incluyendo lo del entrenamiento – terminó Harry. – Pero tú también lograste hacer levitar tu vela.
-Tal vez la parte sobre los poderes que tiene la pareja de un Potter también es cierta. Tal vez por el hecho de estar "destinada" a estar contigo también me dio otras capacidades. Como la de poder realizar magia sin varita sin tanto esfuerzo.
-O de poder manejar la magia oscura. Entonces, tú dices que se van a dar cuenta pronto de que no les dijimos algo.
-Si.
-Entonces qué podemos hacer?
-Vamos a tener que entrenar solos, aprender a manejar la magia sin varita pronto, así la podremos controlar cuando estemos con ellos y limitar nuestros logros con los suyos. Así no sospecharan tanto.
-Tanto?
-Harry, estamos hablando de Ron y Hermione. Nos conocen bastante bien, y saben cuando mentimos. Incluso hoy día, cuando les estabas contando lo que supuestamente pasó en la mansión, dudaron un poco de tus palabras por muy verídico que hayas sonado. Tenemos que evitar practicar con ellos de nuevo hoy, para así tener un poco de tiempo para poder nosotros aprender a manejarla un poco y seguir con ellos mañana.
-Buena idea. Ahora sólo necesitamos una excusa.
Justo en ese momento se encontraron con la señora Weasley, que iba al gran salón con los mellizos a almorzar.
-Mamá! – gritaron los niños cuando vieron a Ginny.
-Mis niños, cómo lo han pasado?
-Bien mami – dijo Jake.
-Etuvimo ugando en la nieve – dijo Isabella.
-En la nieve? Y no les dio frío? – les preguntó Ginny.
-No poque ya omos gandes – dijo Jake.
-Así es, ya son niños grandes – dijo Ginny. – No hicieron muchos problemas? – le preguntó a su mamá.
-Ninguno. Sólo jugaron en la nieve. Se tiraban bolas de nieve, hacían figuras, competencias de quién era el más rápido, cosas así.
-Uf, que bueno.
Al poco rato, todas las personas del castillo estaban almorzando. Harry y Ginny hicieron todo lo posible para sentarse alejados de Ron y Hermione, ya que de lo contrario era muy probable que les sacaran algo de información conociendo a la chica. Es por eso que terminaron con el grupo compuesto por Lucy, Stephen y Camille, a quienes se les había añadido Dudley.
-Y, cómo han sido estos días en el castillo? – les preguntó Ginny.
-La verdad es que todo sigue pareciendo un sueño para mí – dijo Lucy.
-Si, aún no puedo creer que la magia exista y que esté en este lugar donde todo es… mágico – dijo Camille.
-Este lugar, este mundo, es realmente fantástico – dijo Stephen.
-Bueno, creo que es normal que estén así – dijo Harry – además que creo que ustedes son los primeros muggles que vienen aquí. Hay algunos que saben la existencia de este castillo, pero dudo que alguno de ellos lo haya visto o menos estado en él.
-Harry – le dijo Dudley – es cierto lo que escuchamos en la mañana, que iba a haber un segundo ataque en un centro comercial?
-Desgraciadamente, sí. No queríamos que se enteraran, y menos así, pero bueno, ahora no podemos hacer nada para revertirlo.
-Y, cómo se enteraron de eso? – preguntó Stephen.
-Em, lo van a encontrar un poco extraño y poco confiable, pero fue mediante un sueño que tuve – les respondió Harry.
-Un sueño?
-Si. Verán, hace unos años descubrí que Voldemort, cuando me hizo esta cicatriz – señalo a su frente – sin darse cuenta abrió una especie de portal entre nuestras mentes, o para ser más preciso, de su mente a la mía. Es por eso que a veces tenía sueño o visiones de lo que él estaba haciendo. Pero al tiempo él se dio cuenta de esta unión y, por culpa de eso, una persona muy cercana a mí murió porque él empezó a entrar en mi mente y a crear falsas visiones. Pero descubrimos que, cuando Voldi está especialmente enojado o eufórico, su mente se me hace más accesible, por lo que mis visiones son mucho más confiables. Y hace como dos noches tuve un sueño en que estaba planeando el ataque, y así nos enteramos.
-Oh – dijeron todos.
-Debe llegar a ser muy molestoso tener ese tipo de sueños – le dijo Lucy.
-Lo es, lo es – les dijo Harry.
-Y, tienen algo que hacer ahora – les preguntó Camille a Harry y Ginny.
-Em, bueno, tenemos que entrenar un poco – dijo Ginny.
-Uh, podemos ver? – preguntó Lucy – o sea, sólo si no les molesta. Tal vez los podríamos distraer.
-Emm… no creo que haya algún problema con eso – dijo Harry. – Tu qué crees, Ginny?
-Tampoco creo que haya problema con eso. Cuando terminen de comer, vayan al pasillo y doblen a la derecha. Cuando lleguen a las escaleras subas hasta el cuarto piso y sigan derecho por el pasillo hasta la segunda bifurcación que encuentren. Espérennos allí – les dijo Ginny.
-Creo que nos acordaremos, así que allí estaremos – dijo Camille.
Cuando terminaron de comer, los cuatro salieron del gran salón siguiendo las instrucciones de Ginny, mientras que la pareja con los mellizos se dirigieron hasta donde estaban Fred y George.
-Y, descubrieron algo? – les preguntó Ginny.
-Con lo que nos dijeron, logramos hacer una lista de los tres principales centros comerciales de la ciudad, y por lo tanto, los más concurridos y con mayores posibilidades de recibir una no muy agradable visita de tío Voldi – dijo Fred.
-Muy bien, eso nos reduce bastante los lugares a los que tendremos que vigilar ese día – dijo Harry. – Emm, escuchen, creen que ustedes se podrían juntar con otros miembros de la orden y realizar una especie de plan de ataque?
-Plan de ataque dices… - dijo George – mmm...… creo que podríamos con eso.
-Si Harry, cuenta con nosotros para eso.
-Oye – le dijo George – ya han descubierto algo en ese libro que mencionaste en la mañana?
-Encontramos algo. Ahora estamos intentando poder ver la forma de utilizarlo – les dijo Ginny.
-De acuerdo. Bueno, los dejamos para que vayan a seguir estudiando su maleficio, mientras que nosotros nos vamos a reclutar gente para diseñar nuestro plan de ataque – dijo Fred – puede que incluso necesitemos a algún muggle, más que mal, ellos son los que conocen el área.
-Buena idea – les dijo Harry – entonces los dejamos.
Cuando estaban casi saliendo del gran salón, se encontraron con Ron y Hermione, que se acercaban a ellos rápidamente.
-No tenemos mucho tiempo, así que yo creo que deberíamos seguir entrenando ahora – les dijo Hermione en cuanto estuvo cerca.
-Si, creo que ahora nos podremos concentrar mejor – dijo Ron.
-Emm… lo que pasa es que… - empezó Harry, mientras miraba nervioso a Ginny.
-Estuvimos hablando con Dudley en el almuerzo y quiere nuestro consejo sobre un asunto… amoroso. Vamos a estar unas horas con él y con los niños también, ya que no nos gusta dejarlo siempre con mi mamá o con alguien.
-Preferimos estar con ellos el mayor tiempo posible – terminó Harry.
-Mañana podemos seguir entrenando. Pero ustedes deberían entrenar hoy día igual, sin nosotros. Cuando terminemos de hablar con Dudley entrenaremos también – dijo Ginny.
-Oh, bueno, de acuerdo – les dijo Ron.
-Si, mañana podremos seguir todos juntos – dijo Hermione. – Además, me agrada que quieras pasar tiempo con Dudley, ahora es el momento para mejorar su relación.
-Si, entonces nos veremos más tarde – dijo Ginny, y se fue con Harry y los mellizos en dirección a su habitación. Cuando llegaron al cuarto piso, se encontraron con Dudley y los demás.
-Sigamos, todavía no llegamos – les dijo Harry.
Siguieron caminando y recorriendo pasillos, que hicieron que casi se perdieran, pero finalmente llegaron hasta una puerta angosta al final de uno de los pasillos. Harry dijo la contraseña y todos pudieron entrar a la estancia. Dentro, se podía ver una sala que se utilizaba de living, con unos pocos sillones, una mesa en el centro y dos sillas a los extremos. Todos los muebles daban a una chimenea en una de las paredes. Detrás de todo eso había un pasillo que llevaba a las habitaciones y al baño.
-Todo este lugar es sólo para ustedes? – preguntó Lucy.
-Si. Dumbledor quiso que tuviéramos todas las comodidades posibles mientras estuviéramos aquí – dijo Ginny.
-Y, ustedes iban a entrenar cierto? – preguntó Stephen.
-Así es – respondió Harry. – Debemos aprender a manejar la magia sin utilizar nuestras varitas.
-Y cómo van a hacer eso?
-Trataremos de hacer los encantamientos más básicos que nos enseñaron primero, y después intentaremos con otra cosa. Ya logramos hacer levitar algo, así que es un buen comienzo.
-Oh, entonces los dejamos entrenar.
Dejaron a los niños sentados en el suelo, y les pasaron unos libros con dibujos que a ellos les encantaban para que se entretuvieran por el momento. Luego, cada uno se concentro en una de las sillas del cuarto y trataron de hacerlas levitar. Al igual que había pasado antes, no les costó mucho lograrlo, haciendo que las sillas empezaran a levitar hasta casi poder tocar el techo. Luego, al ver que lo habían logrado, las empezaron a bajar calmadamente.
-Creo que tal vez ya dominamos el poder hacer levitar los objetos – dijo Ginny – qué podemos hacer ahora?
-Sigamos con los demás encantamientos de primer año. Tratemos de dominar los más que podamos para mañana, y ahí podríamos empezar con los hechizos más básicos de defensa.
Siguieron entrenando por casi dos horas más, en las cuales lograron manejar una decena más de encantamientos, y todos de manera mucho más fácil de lo que ellos creían. Cada vez se hacían más evidentes las capacidades especiales para la magia que tenían los Potter y sus parejas. Y, en esas dos horas, Dudley y los demás no quitaron sus ojos de ellos, impresionados por la forma en que podían manejar la magia, y sabiendo que ellos eran testigos de eso.
Harry miró hacia donde estaban los mellizos y vio que ellos también habían logrado hacer levitar sus libros, tal vez tratando de hacer lo mismo que hacían sus padres.
-Al parecer ellos también van a ser bastante poderosos cuando sean grandes – dijo Ginny. En ese momento Jake bostezó. – Qué hora es?
-Como las cuatro.
-No han dormido la siesta, deben estar muertos de sueño. Más tarde podríamos seguir – y cada uno tomó a un niño y se sentaron con ellos para que se durmieran, cosa que lograron casi de inmediato.
-Vaya, todo lo que han hecho hasta el momento a sido… increíble – les dijo Lucy.
-Si, al parecer hacer magia sin usar una varita no es difícil entonces, por qué todos ustedes tienen que usar una varita? – preguntó Camille.
-No es tan fácil como parece – dijo Ginny. – Lo que sucede es que al parecer nosotros tenemos, como decirlo, facilidad para utilizar este tipo de magia. Pero en general es mucho más fácil usar una varita.
-Oh. Bueno, nosotros nos vamos por el momento. Queremos dar una vuelta por los jardines y conocer un poco más – dijo Lucy.
-De acuerdo. Pero antes, les queremos pedir algo. Necesitamos que mantengan lo que vieron aquí en silencio, incluyendo la ubicación de nuestro cuarto. Nadie se debe enterar del entrenamiento que estamos realizando, absolutamente nadie – les dijo Harry.
-No se preocupen, nadie sabrá. Además, queremos llegar a ser de confianza para ustedes, así que empezaremos por esto – dijo Stephen.
-Mmm… ustedes vayan, yo quiero hablar unas cosas con Harry – dijo Dudley.
-Claro – le dijo Camille. – Estaremos afuera, para que nos busques después – y con eso salieron los tres del cuarto.
-Qué es lo que quieres hablar, Dudley? – le preguntó Harry.
-Emm… bueno… más que hablar algo, lo que quiero es pedirle un consejo, a los dos. Lo que pasa es que… me gusta Camille, pero no sé como decírselo.
-Imaginaba que sería algo como eso – dijo Ginny.
-Deberías decírselo así nada más – le dijo Harry.
-Así nada más?
-Sí. Yo concuerdo con Harry. He visto que Camille puede que también sienta algo por ti. Además, fueron juntos al baile del colegio, eso debe significar algo. Sólo necesitas encontrar un lugar en que estén los dos solos y decírselo – le dijo Ginny.
-Oh, de acuerdo, lo voy a intentar. Emm… creo que ya me voy, esos jardines son muy grandes y si me demoro más se me va a hacer más difícil encontrarlos.
-Okey. Nos vemos después – dijo Harry.
-Si. Gracias por el consejo – les dijo Dudley y se fue del cuarto.
-Creo que las cosas van mejorando mucho con él – dijo Ginny.
-Si, ojala todo siga así.
Estuvieron sentados con los niños un rato más, hasta que estuvieron bien dormidos y los fueron a acostar. Ellos también se acostaron y durmieron una siesta de casi una hora. Cuando se despertaron, decidieron seguir entrenando, y para la hora de la cena, ya habían aprendido a realizar la mayoría de los encantamientos de primer año, y unos pocos de segundo, por lo que se sintieron satisfechos por el día y se buscar a los mellizos, que estaban viendo una película de monitos, para poder ir a cenar.
Cuando llegaron al gran salón, se sentaron con Ron y Hermione para evitar generar más dudas en ellos. En cuanto estuvieron sentados, vieron a Dudley entrar junto a Camille y sentarse en una mesa que estaba algo alejada de donde ellos estaban.
-Y, hablaron con Dudley? – les preguntó Ron.
-Si, estuvimos hablando. Qué hicieron ustedes? – les preguntó Harry.
-Entrenamos – respondió Hermione. – Después de unas cuantas horas de entrenamiento logramos hacer levitar unos libros que teníamos, así que mañana seguiremos con encantamientos un poco más difíciles. Y ustedes, entrenaron?
-Si. También logramos levitar cosas bastante bien. Logramos levitar los sillones que están en nuestro cuarto, y si alcanzamos trataremos de empezar ahora con algún otro encantamiento – contestó Ginny.
-Ya es algo tarde, y debemos tener fuerzas para seguir mañana. Que tal si seguimos todos mañana, después del desayuno – sugirió Ron.
-Emm… buena idea – dijo Ginny. – Es algo tarde, no creo que logremos mucho más hoy día.
-De acuerdo – dijo Hermione.
Siguieron hablando de otras cosas en la cena, y luego cada uno se fue a su cuarto. Como los mellizos estaban muy activos como para que durmieran pronto, decidieron ir a dar un paseo por afuera del castillo. Como no había ninguna nube, el cielo se veía repleto de estrellas, y se quedaron un rato tratando de adivinar las figuras que estas mostraban. Luego, siguieron corriendo por la nieve, tirándose bolas de nieve y divirtiéndose. Para cuando los niños se cansaron, decidieron volver.
Cuando llegaron a su cuarto, se sentaron con los niños un rato esperando a que les diera sueño, pero no fue fácil ya que los niños empezaron a jugar con sus padres y a molestarlos, así que los fueron a bañar, para que jugaran un poco con el agua. Después de que hubieran terminado los dos empapados de agua, los niños parecieron por fin calmarse y eso hizo que se pudieran dormir.
-Uf, que día. Hacer magia sin varita cansa – dijo Harry, cuando ya estuvo en su cuarto preparándose para dormir.
-Si. Me di cuenta de algo. Yo creo que tu ya has notado que los niños son mucho más poderosos que los demás niños a su edad. Nunca antes había visto a niños de un año y medio de edad controlar de ese modo su magia. Estaba pensando que tal vez podríamos tratar de enseñarles lo que estamos aprendiendo nosotros.
-Mm… si… mañana podríamos tratar de enseñarles algo, puede que les ayude en un futuro poder controlar un poco mejor su magia.
-De acuerdo, entonces mañana empezamos. – le dijo Ginny. – Ahora, te tengo una noticia que te va a gustar.
-Qué cosa?
-Hoy día ya se cumple el plazo que me dio Madame Pomfrey por lo del bebé, así que ya no está en riesgo – le dijo, mientras se acercaba cada vez más hacia él.
-En serio?– le dijo Harry, y la atrajo hacia él y la besó en los labios.
Por fin he actualizado :D Queria subirlo el domingo pero la pagina no me dejaba abrir mi cuenta asi que no pude y despues llegue muy tarde a mi casa asi que no alcanzaba y estaba muy cansada. Pero ahora estoy en mi casita y pude subir el capitulo. Perdon si me demore un poco en subir el capi pero igual no habria podido antes porque estuve mas o menos todo enero y febrero sin internet asi que no podia, pero me dio tiempo para poder terminar este capitulo y empezar un poco el proximo.
En el proximo capitulo quiero mostrar los ultimos preparativos y entrenamientos antes del ataque, y tal vez podria poner el inicio del ataque, eso lo tendria que ver despues. Ya saben que cualquier idea sobre el ataque me encantaria. Tambien necesito su ayuda en una de las casi ideas o cosas que podrian pasar en el ataque.
Hago que algún personaje que pelea del lado de Harry muera durante el próximo ataque? Y si responden que si, qué personaje podría ser?
Ahora a los reviews...
angie90: Gracias por desearme feliz año, ojala que sea muy bueno para ti tambien. Que bueno que te haya gustado el otro capitulo y la historia y que la hayas leido varias veces, eso me halaga a mi tambien, y gracias por tu idea, puede que la use para cuando sea como la batalla final o algo asi. Si tienes cualquier otra idea no dudes en decirmela. Chaooo.
Bella Swan Cullen Masen: Si... son hartas profecias, pero me parecio buena idea para el capitulo y creo que funciono. Cualquier idea que tengas para el ataque me la puedes decir y gracias por tu review. Chaooo.
Mili Robles: Que bueno que te guste la historia y poder recibir un review tuyo. Los Potter de ahora no estuvieron manejando la magia oscura, pero sus antepasados si, pero igual hay mas historias sobre ellos y Harry las va a conocer mas adelante, cuando este de nuevo en la mansion. Si tienes alguna idea me la puedes decir :D. Cuidate, chaooo.
Shia17Potter: Jajajajaja, no es que los quiera dejar como ninfomanos, pero siempre me los imagine a los dos con hartos hijos, siendo una familia muy grande. Hasta ahora sigue siendo Valeria el nombre :P Estaba de vacaciones sin internet asi que me era imposible subir este capitulo antes y ahora ya estoy empezando con el proximo, pero igual necesito ideas y que contestes la pregunta de mas arriba. Uuuuhhh yo fui a ver crepusculo cuando la estrenaron, el 1ro, no pude esperar ni un dia más. Bueno cuidate, chaooo.
Tabata Weasley: Perdon si me demore en actualizar pero estaba de vacaciones sin internet. Que bueno que te haya gustado el personaje de Charlotte, cuando esten en la mansion se va a saber más de ella y de otros Potter. Ten confianza en tus ideas y no temas en decirmelas, me ayudarian mucho mucho. Gracias por tu review, chaooo.
Gin: Me fuiste de mucha ayuda con la mansion, gracias. Bueno, si en algun momento tienes inspiracion me puedes decir cualquier idea que se te venga a la mente, y tambien que piensas de la pregunta que puse más arriba. Muchas gracias por tu review, chaooo.
xime malfoy granger: Me gusta mucho tu idea, puede ser como que despues de que Harry deje salir su magia para evitar ser muerto por Voldemort, le cueste mucho volver a controlarla, y este a punto de dañar a algunos de sus amigos, y que por eso decida ir con Maximus para poder controlar su magia. Podria ser algo asi, muchas gracias por la idea. Gracias por tu review y si se te ocurre otra cosa o algo sobre la pregunta que puse más arriba dimela :D. Cuidate, chaooo.
Ya saben que cualquier idea que tengan sobre el ataque o el futuro de la historia o sobre el personaje que podria morir si es que responden que muera alguien en la pregunta de arriba me la pueden decir, que ayudan muchisimo sus ayudas para saber qué podria seguir en la historia. Tampoco les voy a decir que voy a actualizar pronto porque no tengo idea, tal vez un dia tenga mucha inspiracion y al otro ya no se me ocurra nada asi que no se cuando vaya a subir otro capi. Eso si, si tienen muchas ideas ellas me pueden inspirar para escribir el capitulo de forma más facil y subirlo antes. Y... eso. Nos vemos en el proximo capitulo, chaooo.
