Nada me pertenece, la dueña de estos maravillosos personajes es Stephanie Meyer, y la hermosa historia es de la autora Robsmyyummy Cabanaboy, yo solo traduzco.
Una vez más me acompaña mi amiga y beta, Erica Castelo. Gracias por seguir ayudándome a mejorar mis traducciones ;)
~Capítulo Veinticuatro~
EPOV
"¿Has perdido el maldito juicio?" Demando en voz baja, apretando mis dientes al dirigirme a Jack, con su mano todavía en mi hombro.
Su respuesta es amable, con una mirada melosa en sus ojos. "En lo más mínimo, hijo. Ahora, ¿por qué no vas a aceptar las felicitaciones de nuestros invitados?"
Zafo mi brazo de su mano, sin importarme como se vea para cualquiera que esté cerca de nosotros. A la mierda con esto, me voy. El daño ya está hecho. Todo lo que me importa es explicar esta mierda a mi familia y alcanzar a Bella.
"¿Edward?" Escucho a Tori llamarme dócilmente.
"Ahora no, Tori. Lidiaré contigo después," le digo con disgusto y me abro paso a empujones entre la multitud, siguiendo a mis padres y a mi hermano que están rodeando por un costado de la casa.
Los alcanzo en el camino de entrada junto a la van del catering. James está visiblemente furioso, mis padres se ven como si trataran de calmarlo mientras Charlotte está frotando su espalda.
"¡J!" Le grito.
Él levanta la vista para verme a los ojos e inclina su cabeza, con las palmas de sus manos hacia arriba en el aire.
"¿Qué demonios, E? ¿Fue una maldita broma eso de allá?"
Sacudo mi cabeza y empiezo a escupir veneno.
"Fue una puta mentira, cada palabra de ello. No tenía idea que Jack iba a decir o hacer eso. No sabía que compró esos lugares, ni siquiera me importa. No me voy a ir. Todo eso, allá atrás, fue un acto de circo. No es verdad, ni una sola palabra. Todo el día es una farsa; tienes que creerme."
"Si tú me dices que es una mentira, te creo, ¿pero qué demonios estaba pensando Tori? ¿Qué poseyó a los Braswells a comprar todas esas propiedades? ¿Solo están esperando que dejes todo y te vayas a L.A?"
Me encojo de hombros, todavía furioso. "Ve tú a saber. Pero no significa nada. ¡Estoy aquí, voy a quedarme en Jersey… y rompí con Tori el martes! ¡Al parecer, toda la maldita familia está en negación!"
"¡Bueno, voy a volver ahí a decirles lo que pienso! ¡NADIE tiene derecho a intimidar a mi hijo, a mis HIJOS; tratando de derrumbar todos los sueños por los que mis muchachos han trabajado!" Mi mamá empieza a caminar a pisotones de regreso a la fiesta pero mi papá tira de su brazo.
"Esme, no lo hagas. Hacer una gran escena pública en este momento no va a mejorar nada. Los muchachos tienen una reputación que mantener en la comunidad. Se les conoce por ser chicos divertidos, prácticos, con cabezas frías y un espíritu cordial. Ponernos como locos solo causará problemas para ellos y para sus negocios en el futuro. No queremos ningún efecto secundario de esta catástrofe. Deja que Edward lidie con esto por su cuenta. Si quieres hablar con Jack e Irina después que Edward les deje las cosas claras, está bien. Pero por ahora, solo vámonos. Tenemos suficiente comida y bebidas en nuestra casa. Ve a buscar a nuestras hermanas y a sus esposos, diles que nos vamos y solo desapareceremos. Los pocos amigos que invitamos hoy ya vinieron y se fueron. No tenemos que preocuparnos por mantener las apariencias. ¡Estoy tan cabreado como tú, solo vayamos a casa y agradezcamos que no tendremos que lidiar en el futuro con esa maldita familia loca!"
Tenía que ser papá el que trajera la dosis graciosa de alivio cuando los temperamentos están tan alterados.
Me vuelvo hacia James y Charlotte. "Mira, voy a hablar con Eric, Dave y Meredith. Ellos pueden encargarse del resto de la fiesta. La comida ya ha sido servida. Los postres ya están disponibles. Es solo cuestión de servir bebidas y desmontar el servicio de comida por el resto de la noche. ¿Por qué no se van ustedes dos? Vayan a alguna parte donde ya no tengan que estar cerca de esta gente falsa. Disfruten del resto de su sábado, ¿de acuerdo?"
James asiente y me atrae en un abrazo. "Lamentohaber estado tan enojado cuando te acercaste. En el fondo sabía la verdad; solo me tomaron desprevenido."
"No te disculpes. Siento que te hayas visto involucrado. No voy a ir a ninguna parte. Socios, ¿verdad?"
"Socios," repite y choca mi puño y me da una sonrisa.
Logro devolverle la sonrisa y trato de minimizar la situación. "Oye Char, haz lo que normalmente haces para hacerlo sentir mejor, ¿quieres?"
"Voy diez pasos por delante de ti, E," me guiña un ojo en respuesta. Y los veo subir al coche de Charlotte y alejarse.
"¿Estás seguro que vas a estar bien, tesoro?" Mi mamá me hace olvidar el momento divertido.
"Eso espero, mamá. En este momento, necesito ir a encontrar a Bella."
Veo que mis dos padres tardan en reaccionar, pero mi mamá habla primero. "¿Bella? ¿La exnovia de tu hermano, tu nueva camarera, Bella?"
Veo que papá pone los ojos en blanco y toma la mano de mi mamá, "Vamos Ezz, estoy seguro que pronto sabremos los detalles," se aclara la garganta, deliberadamente.
Asiento. "Sí, les contaré. Solo esperen por mi bien que no sea demasiado tarde, ¿está bien?"
Él me da una palmada en el hombro y mi mamá se acerca para darme un abrazo.
"Llámame mañana, ¿de acuerdo? Lo siento mucho, Edward. Qué día ha sido este para ti."
"Lo sé, mamá. Solo traten de disfrutar la noche con la familia."
Después de ver a mis padres partir, encuentro a Jasper, Emmett, y a las chicas. Están confundidos por el anuncio de Jack, pero entienden una vez que les explico la verdadera historia.
En mi desesperada angustia y miedo por el daño que las mentiras de Tori y Jack han hecho, dejo escapar que Bella y yo nos habíamos acercado más y queríamos empezar a salir. Les cuento lo que sentía por ella hace años y que mi único objetivo en este momento es encontrarla y hacerla entender la verdad.
Mi corazón pertenece a Bella. Creo que siempre ha sido así.
Aún como un flacucho chico de diecisiete años, sabía que me estaba enamorando sin remedio de esa belleza de cabello castaño que un minuto me hacía reír y el siguiente me volvía loco de la frustración y la ira.
No les doy los detalles principales de nuestra historia. En última instancia, Jasper puede responder sus dudas si elige hacerlo… y a estas alturas, no me importa. Solo les pido su ayuda por si escuchan de Bella, que me contacten.
"Ves a encontrar a nuestra chica," dice Rose, con sinceridad.
No espero nada más, Bella se marchó hace más de veinte minutos, tengo que ir a encontrarla.
No puedo perderla otra vez.
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
BPOV
Me encuentro caminando sin rumbo por el atestado paseo marítimo de Ocean City.
Entrando y saliendo de tiendas.
Viendo parejas besarse y reír y divertirse, celebrando el fin de semana festivo… deseando que fuéramos nosotros.
Edward y yo.
Pensé que estaba a mi alcance. Qué ingenua he sido.
Agarro mi estómago después que suelta un gruñido. No he comido nada desde la hamburguesa que agarré en la fiesta esta tarde. Aunque, hace mucho que la vomité.
He estado caminando por horas, recordando todas las cosas buenas y maravillosas que ocurrieron en los últimos dos días entre Edward y yo, que culminaron con el desastre en la fiesta hace unas horas.
El jueves por la mañana, mis ojos se abrieron cuando vi el brillante sol matutino que entraba a través de las ventanas de mi recámara y la puerta de mi balcón.
Despertar en los brazos de Edward fue como un sueño hecho realidad. Acurrucada cómodamente en su costado, con mi cabeza descansando en la caída justo debajo de su hombro, con su brazo derecho rodeando mi espalda y mi pierna izquierda sobre la suya. Para apenas haber descubierto en las primeras horas del jueves por la mañana que estábamos oficialmente interesados en salir, estábamos actuando de forma muy familiar… pero no me estaba quejando.
Cuando me dijo que había roto con Tori, mi corazón comenzó a acelerarse y sentía mi cabeza aturdida por la emoción. Entonces, cuando él confesó que había estado pensando en mí constantemente desde que llegué a LBI y que quería salir conmigo y pasar tiempo conmigo, mi sonrisa se hizo incontenible.
Me había estado filtrando en cada uno de sus pensamientos, tanto como él había estado monopolizando los míos. Eso me convenció que estábamos en el camino correcto.
Recuerdo pensar en decirle a James lo que estaba pasando, y que esperaba que no se sintiera lastimado. También pensé que Rose podría ser un obstáculo porque es muy protectora conmigo y hasta ahora no ha sido la más grande fan de Edward… pero, si tanto James como Rose pudieran conocer nuestra historia y ver la gran atracción que Edward y yo sentimos hacia el otro, tal vez también reconocerían que tenemos que hacer algo que quizás otros no harían, y en última instancia, ser compresivos con ello.
Y aunque momentáneamente me encontré preocupada por esas necesarias conversaciones inminentes, recuerdo dejarlas en segundo plano casi al instante.
Solo quería deleitarme de las locas y emocionantes sensaciones llenas de mariposas que corrían por mi cuerpo porque estaba ahí, en los fuertes y seguros brazos de Edward después de nuestros apasionados encuentros en la piscina y junto al fuego.
Me permito una media sonrisa, recordando que me despegué sigilosamente del cálido abrazo de Edward cuando la realidad de la mañana/el aliento de una parcial resaca me golpeó.
Después de cepillar mis dientes, bajé las escaleras rápidamente para poner café. Eran cerca de las diez, y afortunadamente Edward y yo no teníamos que estar en el trabajo hasta las cuatro de ese día. No quería asumir que él tenía el tiempo disponible, pero esperaba que pudiera querer pasar el día conmigo hasta el último momento posible.
Volví a subir las escaleras a mi habitación con dos tazas de café. Sabía que a Edward le gustaba el suyo negro, con dos de azúcar. Pero yo siempre necesitaba que el mío supiera como una paleta con sabor a café cremoso. Más leche que café y cinco de azúcar.
Caminé hacia el balcón, abrí las puertas francesas y pasé a través de las cortinas transparentes que al instante empezaron a danzar con la brisa matutina del mar.
Salí y coloqué nuestras tazas humeantes en la mesita bistro, me apoyé en el barandal para encontrar la tranquilidad de respirar el aire salado.
Un nuevo día. Era un nuevo día de muchas formas.
No sé cómo estaba tan absurdamente convencida que de pronto las cosas iban por buen camino, pero con los inicios de una nueva relación con Edward al alcance de mis dedos, sentí como si estuviera armada para una batalla.
Ahora sé que no estaba ni remotamente preparada.
Fue durante las reflexiones de esa mañana que de repente sentí sus flexibles dedos sujetar mis caderas, masajeando suavemente hacia arriba y hacia abajo.
"Buenos días." Habló, todavía un poco adormilado.
Sonreí por encima de mi hombro y lo vi a los ojos, "Hola." Bajé la vista y miré hacia otro lado, un poco tímida por un momento, "Lo siento si te desperté. Solo me gusta salir aquí a primeras horas de la mañana. Es muy tranquilo." Le dije, volviendo a mirar hacia las olas.
"Está bien. En realidad, fue que eché de menos el sentirte en mis brazos lo que me despertó. Eso, y el olor a café recién hecho," añadió con su característica sonrisa torcida.
"¡Oh! Toma." Agarré la taza y se la di, "Negro, con dos de azúcar, ¿verdad?"
Sus ojos se arrugaron y danzaron con la luz del sol, "Sí. Gracias."
"De nada. ¿Dormiste bien?"
"Sí, aún mejor de lo que dormí hace unas noches cuando me quedé en la otra habitación. Prefiero ser tu compañero de cuarto a ser solo un huésped que pasa la noche en la habitación de invitados." Habló en voz baja al atraerme en un abrazo.
Me reí por su ocurrencia, y al sentir su aliento caliente haciendo cosquillas en mi cuello. "Bueno, si continúas jugando bien tus cartas, creo que casi te puedo asegurar que cuando estés aquí, las habitaciones de invitados permanecerán vacías."
"¿Eso crees?"
Me aparté y le sonreí. "Lo sé."
"Mmm, entonces, voy a jugar con mucho cuidado esas cartas." Y fue entonces que se acercó para un beso ardiente.
Me quitó la taza de café de la mano y la dejó ruidosamente sobre la mesa.
Respiraciones pesadas, suaves gemidos, labios tirando y lenguas danzando. Sus manos tomaron y acariciaron mi rostro con ternura y se enredaron en mi cabello, mientras las mías deambulaban por todo su sólido pecho y hombros. Nos perdimos en el otro por unos momentos y luego él se apartó, para mi pesar.
"No quiero presionarte a nada, Bella." Me tranquilizó con voz baja, con su frente pegada a la mía.
Retrocedí y miré a su precioso rostro, admirando la mezcla de crayolas en su cabello resplandeciendo bajo la luz del sol y sus ojos del color del vidrio marino mirando profundamente en los míos.
"No me siento presionada, pero tomarme mi tiempo contigo y disfrutarte… disfrutarnos… suena justo como lo que ordenó el doctor."
Me respondió su sonrisa torcida, "En ese caso, ¿puedo verte el sábado por la noche después de la parrillada, señorita King? Me gustaría pasar más tiempo a solas contigo. ¿Ver una película mientras estamos acurrucados en el tu sofá, tal vez?"
"Me encantaría. Se ha conseguido una cita, señor Cullen."
Había sido una mañana perfecta, nuestra primera mañana juntos. La primera de muchas, esperaba.
Un grupo de adolescentes viene corriendo por la calle haciendo ruido, sacándome de mi ensoñación, al mismo tiempo que doblo en 9th Street hacia el restaurante del que me habló James hace un tiempo, The Chatterbox.
Decido entrar y tomar un vaso de refresco de jengibre para tratar de calmar mi estómago.
Sentada en la cabina, mi mente piensa en lo que encontré dentro de la caja de seguridad anoche.
Había varios boletos de películas, una media docena de fotos de Edward y yo, una rosa marchita y seca (desafortunadamente demasiado vieja para detectar su color original), una bolsa de plástico con cierre hermético de tamaño grande con pétalos de rosa disecados, dos CD, y un diario con cubierta de piel.
Le eché un vistazo a los boletos de cine: "Buscando a Nemo", "Hulk", "La estafa maestra" y "Legalmente rubia 2".
Me reí para mis adentros después de ver las fechas descoloridas en los boletos. Cada sello era entre el Día de los Caídos y el Cuatro de Julio. Me pregunté si esas fueron películas que vi con Edward. ¡Definitivamente era una colección ecléctica! Si fuera una apostadora, diría que él eligió dos, y yo elegí dos.
Me hizo sonreír, e inexplicablemente me puso triste al mismo tiempo.
Apuesto a que nos divertíamos mucho juntos. Tan pronto como nos encontramos, nos separaron.
La rosa seca y los pétalos que guardé mi hicieron preguntarme y esperar que fueran regalos de Edward de nuestro corto tiempo juntos.
No pude evitar notar que los pétalos secos se habían visto mucho más deteriorados que la rosa intacta de tallo largo.
Tal vez la rosa no era tan vieja como los pétalos sueltos. ¿Pudiera ser que la rosa me la hayan dado en una fecha posterior?
Después, seguí examinando los CD. El primero tenía una etiqueta impresa con un rótulo que simplemente decía, "Para ti." El segundo CD estaba sin ninguna marca.
Definitivamente había despertado mi curiosidad anoche su descubrimiento, y recuerdo que escuché con atención el CD "Para ti" en busca de pistas.
La primera melodía era "If You're Not the One". Una canción dulce, el hombre cantando claramente expresaba que se había enamorado del objeto de su atención.
La siguiente canción era "Miss Independent" de Kelly Clarkson. Era muy adecuada para esos días, supongo. ¿La pequeña Isabella malcriada alias la señorita independiente?
Había sido difícil decir por esas primeras canciones si era un CD que Edward me hizo, o uno que yo había hecho para Edward y posiblemente guardado una copia para mí.
Al saber que no iba a recibir ninguna respuesta clara sobre el creador del CD tan tarde, no pude contenerme más y cogí el diario rojo con reverencia, esperando… rogando que tuviera algunas respuestas como el Arca de la Alianza.
Volviendo abruptamente al presente, busco en mi bolsa el diario que no he dejado fuera de mi vista desde su descubrimiento.
Retiro la cubierta y vuelvo a leer el título de la página.
Diario de Isabella Swan
Iniciado: Mayo 20, 2003
¡Si no eres yo, deja de leer!
(¡Sí, te estoy hablando a ti, MAMÁ!)
Me rio entre dientes al leer mi joven ira. Claramente mi madre tenía problemas de límites en ese entonces.
Le di vuelta a la página y encuentro mi primera anotación.
Mayo 20, 2003
Hoy he comenzado mi diario, justo como nos dijo la señora Cope. Todos los chicos recibieron diarios en el baile de graduación como un regalo del personal. Las chicas rojos, los chicos azules. Los colores de la escuela, supongo.
En realidad, no sé qué escribir. No tengo ningún sentimiento que tenga que ordenar. La señora Cope, nuestra orientadora académica, dijo que la secundaria va a ser un loco, emocionante y atemorizante viaje para nosotros. Y es importante que siempre nos tomemos algo de tiempo para reflexionar.
Aquí estoy, reflexionando.
Oh, bueno. Tal vez quiera hacerlo en el futuro.
Nada emocionante que reportar, salvo que papi me dijo hoy que vamos a ir a Ocean City este verano. Normalmente vamos a Loveladies a visitar a mi tía Didi, pero ella está viajando por Europa por los próximos meses, de modo que en vez de adueñarnos de su casa mientras no está, solo vamos a ir a OC.
Estoy deseando ir. Debe ser divertido. Recuerdo la vez que fui con Court y su familia el último verano. El paseo marítimo es bastante genial. Tienen skee ball en la sala de juegos y fenomenales atracciones en Wonderland. ¡Oh! Y unos salvavidas sexies, ¿cómo olvidé la parte más importante? Jaja.
Muy bien. Terminé aquí. Te veré pronto. xo
Leí un par de anotaciones más y llegué al final de mayo, al fin de semana del Día de los Caídos, específicamente.
Mayo 25, 2003
De acuerdo, aquí va. Creo que me estoy enamorando.
Puede que sea un poco ridículo considerando que acabo de conocer al chico, pero santo cielo, es tan malditamente ardiente. Estoy aquí en Ocean City, mi madre ignorándome como siempre, y este chico guapo entra a la cabaña que papi nos rentó.
Saluda, y me dice que es nuestro chico de la cabaña.
Así que bato mis pestañas, coqueteo sin parar, ¡y para el final del día le pregunto si quiere ir conmigo a caminar por el paseo esa noche!
¡Una cita! ¡Ahhh!
Pasamos un rato fantástico, él es muy divertido.
Nos compró palomitas de caramelo Johnson's. Incluso ganó para mí un enorme oso de felpa usando sus boletos del skee ball.
¿Y los besos? Oh, Dios mío… los besos fueron increíbles.
Mi primer beso real, salvo por esa única vez que jugué "Un minuto en el armario" en la fiesta de cumpleaños número trece de Sarah Jackson. Randy Gordon no le llega a Edward ni a los talones.
Ese es su nombre, Edward Cullen.
Como dije, creo que ya me estoy enamorando. Esta noche me pidió que fuera su novia oficial. Luego nos besamos como locos debajo del paseo marítimo… ¡justo como en la canción que le gusta a papá!
Este está resultando ser el mejor verano de mi VIDA. ¡Y solo he estado aquí tres días! xo
Sonrío al leer mis palabras y rápidamente lo hojeo hasta donde termina el diario. Prácticamente está lleno hasta la última página, pero no quiero leer lo que está escrito. Solo reviso la fecha. 23 de diciembre del 2007.
La noche antes de casarme.
De pronto comprendo lo que debe haber pasado. Escribí, lo encerré con llave… y luego quedó enterrado en el desastre en que se convirtió mi vida veinticuatro horas después y durante los siguientes tres años y medio.
Recuerdo que "Here Without You" de 3 Doors Down fue una de las canciones que se reprodujo más tarde en el CD. Continúe cambiando de opinión sobre quién creó la mezcla. Había en su mayor parte canciones de amor, algunas alegres, algunas de angustia.
Sin embargo, estoy desconcertada. El creador puede haber sido yo o Edward.
Huh. Se me ocurre que incluso pudo haber sido Alec.
Quiero decir, me casé con el tipo. Tal vez sí me amaba, aunque era un bastardo infiel en nuestra relación. Tal vez yo lo amaba porque era una chica tonta que se negaba a aceptar la verdad. O tal vez no me importaba él en lo absoluto y solo ignoré sus indiscreciones, porque sabía la lotería financiera que estaba a punto de ganar una vez que la tinta se secara en mi licencia de matrimonio.
Dios, eso hace que se me revuelva el estómago. Incluso, aún más.
Regreso al principio del diario donde lo dejé y leo cada una de las páginas, donde sueno como una jovencita realmente enamorada.
Noches de películas acurrucados en el sofá de la cabaña. Compartiendo conos de helado de Kohr Brothers en el paseo marítimo. Eligiendo los adornos de Navidad más horribles imaginables en el calor de junio en la Galería Navideña de Mia.
¿Y la intimidad física que compartimos? Por lo que entendí en mis escritos, no pasó más allá de ardientes sesiones de besos y unos cuantos toqueteos sobre y (incluso una vez) bajo la ropa.
Edward sabía que, a los casi quince años, era totalmente inexperta, y al parecer él también lo era. Éramos una buena pareja.
Mi corazón se detiene por un segundo cuando llego a las anotaciones del cumpleaños número 17 de Edward. Sé que es su día especial porque hay dibujados corazones por todos lados, con "El Cumpleaños de mi Amor" escrito con un grueso marcador rojo en el margen superior.
Pongo los ojos en blanco y me río de mi joven yo y su pobre corazón que pronto se rompería.
Junio 20, 2003
Hoy fue el cumpleaños de E.
Tuvimos el mejor de los mejores días posibles. Durante todo su turno, inventé situaciones que requerían de la atención de Edward en nuestra cabaña.
"Edward, necesito más toallas."
"¿Puedes traerme algo de hielo, Edward?"
"Uhh, Edward, el ventilador del techo no funciona."
Cada vez que lo llamaba, me daba su media sonrisa torcida y caminaba hacia mí. Fuimos muy escurridizos en nuestra farsa. Una vez que lo metía a la cabaña, nos besábamos y abrazábamos a escondidas. Como dije, ¡el MEJOR día!
Bueno, hoy le preparé unos brownies especiales de cumpleaños en nuestro penthouse. Mi mamá me ha estado insistiendo en que lo deje en paz, pero no le hago caso. A ella no le importa que sea feliz. Apenas si está aquí, siempre escapándose al club a pasar tiempo con sus amigas, o fines de semana en Nueva York. Mi pobre papi trabaja como loco para mantenerla feliz.
Si no fuera por Anna, estaría prácticamente sola todos los días. Anna cree que Edward es dulce. Eso es todo lo que necesito saber. ¿A quién le importa que ella sea nuestra ama de llaves? Básicamente ella me ha criado durante los últimos años. Afortunadamente no irá a ninguna parte hasta que cumpla los 18 y pueda estar sola. Siempre volveré a casa por mi papá, pero mi mamá se puede ir a volar. Estaré feliz de ya no estar bajo su control.
En fin, volviendo a mi amor. Le encantaron mis brownies. Utilicé el dinero que me dan mis padres para comprarle la cena en su restaurante favorito, La Spiaggia. Le encanta la comida italiana y me contó que quiere manejar su propio restaurante algún día. Sé que será perfecto en ello, le gusta mucho complacer a la gente.
Algunos de los chicos que trabajan en las otras cabañas pasaron tiempo con nosotros esta noche después de la cena. También Courtney y Kim. Fuimos a nadar de noche, tomamos fotos ridículas y jugamos con cartas. Pensé que mi costado se abriría por reírme tanto. Fue mucha diversión.
Sentí que E estaba un poco distante al final de la noche, pero dijo que no era nada; que solo estaba cansado por un día divertido por cosas de cumpleaños.
Como sea, es hora de que me vaya a dormir. Hoy fue el mejor día del año hasta ahora. El siguiente mejor día será en unos cuantos días cuando pueda decir "Feliz primer mes de Aniversario" a Edward.
Este ha sido en verdad el mejor mes de mi vida. Espero que él se sienta de la misma forma. xo
Una vez que llego al final de las anotaciones del cumpleaños, cierro el diario y pago por mi refresco. Pasan de las nueve y va a llevarme al menos una hora, si no más, volver a LBI con todo este tráfico.
Solo necesito derrumbarme en mi cama y terminar este miserable día.
Mientras conduzco por la carretera, veo los hermosos juegos pirotécnicos explotando en la distancia.
Llámame boba, pero tenía la esperanza de besar a Edward bajo el brillante despliegue de esta noche.
Y aunque pensé que ya había acabado con las lágrimas por lo de hoy más temprano, otra se desliza por mi mejilla.
~~~~~L~A~S~T~C~A~L~L~~~~~
EPOV
Han pasado horas, y todavía no he sabido nada.
Nada de nuestros amigos.
Nada de Bella.
Son las diez en punto. La he buscado en toda esta maldita isla. Desde el Faro de Barnegat hasta el Teatro Surflite en Beach Haven. He entrado y salido de restaurantes y bares. Revisé los cines. He entrado y salido de varias tiendas y heladerías. He caminado por diferentes playas, literalmente, he estado en todas partes.
No sé dónde más buscar.
El amortiguado ruido atronador de los juegos pirotécnicos continúa escuchándose en la distancia.
A las 10:03 suena mi teléfono… es Jasper.
"Hola."
"Hola. Escucha, por el tono de tu voz supongo que no has tenido noticias de ella, y nosotros tampoco. Pero estábamos conversando y pensamos en: Ocean City. ¿Y si fue a Ocean City? Sé que la has buscado por todo LBI. ¿Tal vez fue ahí para caminar por el paseo marítimo? ¿Visitar el Flanders? No sé. Solo estamos tratando de darte posibilidades, hombre. Tienes al equipo de tu lado, aquí."
"Gracias, Jazz. Ocean City cruzó por mi mente, pero todavía no había terminado de agotar las posibilidades en esta isla. Tiene que llegar a casa en algún momento, ¿cierto? Estoy sentado en porche delantero esperando ver sus faros dando vuelta en la entrada. Penoso, ¿eh?"
"Na, hombre. Penoso no. Persistente, tal vez, pero no penoso. Todo se resolverá. Ella es una chica lista, es solo que muchas cosas la han lastimado últimamente. Esto pudo haberla llevado al límite. En su corazón, sabe que no le mentiste."
"Eso espero."
"Aguanta, ¿de acuerdo? Y llámame si sabes algo."
"Sí, lo haré. Gracias."
Dejo que mi cabeza caiga contra su puerta.
No puedo creer cómo este día se fue a la mierda.
Desperté esta mañana sintiéndome como un tonto enamorado, ansioso por volver a tener a Bella entre mis brazos. Y aquí estoy ahora, solo rogando que me escuche lo suficiente para que no llame a la policía y se lleve mi supuesto trasero mentiroso e infiel.
Hablando de trasero, el mío me está matando por estar sentado en estos escalones de piedra en la última hora. Tal vez me vaya por atrás a encontrar una tumbona o una de las sillas de su terraza y continuar mi vigilia ahí.
No estoy seguro cuánto tiempo más pasó después de que me fui a la terraza en la parte trasera de la casa de Bella para continuar esperando, pero con mi cabeza en mis manos, apoyando mis codos en mis rodillas, me sobresalto cuando de pronto se enciende la luz de la cocina.
Levanto mi cabeza para ver a Bella de pie en la entrada de sus puertas de cristal corredizas.
Se ve tan acongojada como yo me siento.
Incluso con la pena en sus ojos y su conducta, hay una fiereza que proyecta.
Rápidamente me levanto, mientras ella quita el seguro de la puerta y la abre. La mosquitera permanece entre nosotros.
Ella habla primero, su voz sonando baja y herida.
"¿Qué estás haciendo aquí?"
¿Qué estoy haciendo aquí?
"Yo—te estoy esperando. Te he estado esperando, buscándote por," le echo un vistazo a mi reloj, "Por más de cinco horas. Necesitaba verte."
"¿No deberías estar con tu prometida? Por lo que escuché, tienes muchos detalles que resolver antes de irte a California."
Doy un paso hacia la puerta y ella da un respingo. Sus palabras, combinadas con su movimiento, son como unas tenazas apretando mi corazón.
"Bella, no. No hay planes que resolver. Lo que Jack dijo e hizo hoy… fueron mentiras, puras mentiras. Lo juro."
"Edward, por favor. Vi, todos vimos los papeles que el señor Braswell estaba agitando en el aire esta tarde. ¿Me estás diciendo que él lo está inventando? ¿Qué no se han comprado todos esos edificios y esperan a que tú y Tori se muden y se pongan a trabajar?"
Suspiro, exhausto, pero no demasiado cansado para pelear por Bella… por nosotros. Para pelear hasta que crea la verdad. Me quedaré todo el tiempo que se necesite… hablando hasta que me quede sin aire… pero esta chica va escuchar lo que tengo que decir.
"Bella, ¿cómo puedes pensar que te mentiría de esa forma? Sí, no voy a negar que Jack tiene más dinero que el Papa bendiciones, por lo que estoy seguro que realmente compró todas esas propiedades de las que estaba alardeando. Lo que quiero decirte es que no importa, no se me tomó en cuenta; él e Irina y Tori hicieron toda esa mierda a mis espaldas… y siguieron con la farsa de parrillada cuando, para ellos, todavía era una fiesta de compromiso.
"Creí que al ser una persona decente y aceptar que fuera una fiesta por el día festivo, que sería un poco más fácil para todos seguir siendo cordiales, para que los Braswells mantuvieran las apariencias por unos días, solo para que no se sintieran avergonzados. En vez de eso, me explotó en la cara y tú saliste lastimada. Mis padres salieron lastimados. Mi hermano… ugh. Qué puto desastre." Levanto mi cabeza al cielo en frustración y masajeo furiosamente la parte de atrás de mi cuello.
"Lo siento mucho, Bella. Siento lo que viste y escuchaste de Jack. Mi corazón no está con Tori… está contigo. Por favor. Tienes que creerme."
Bella ha estado mirando al suelo todo el tiempo, espero que escuchando y creyendo mis palabras, pero ciertamente no dispuesta a verme a los ojos para ver realmente mi arrepentimiento y sinceridad.
Todavía mirando al suelo, dice con voz ronca, "No fue solo el anuncio del señor Braswell, Edward. Escuché cosas… justo antes de eso. Estaba en la casa y escuché a Tori y algunas amigas suyas hablar sin parar sobre lo mucho que querías salir de aquí, y cómo odiabas que James sea un holgazán…"
"¡QUÉ!" Grito, interrumpiéndola y haciéndola saltar. "¡Nunca he dicho eso sobre mi hermano! ¡Él trabaja tan duro como yo, si no es que más! ¿Quién estaba diciendo eso? ¿Tori?"
Asiente y continúa. "Dijo que te compadecías de la gente y solo los mantenías entre tu personal porque sentías lástima por ellos. Y luego ella…" La veo pasar saliva con fuerza y limpiar su nariz con la manga de su sudadera, "ella dijo que tuvieron sexo anoche. Mucho sexo. Presumía que estás tan caliente por ella que no puedes tener suficiente."
Siento que la bilis sube por mi garganta. No he comido o bebido nada por horas, pero estoy a punto de vomitar lo que sea que esté en mi cuerpo. Doy un paso al frente y abro la puerta mosquitera. Bella no me detiene. En vez de eso, solo retrocede y entra a la gran sala esperando que la siga.
Tori. Qué puta perra mentirosa. No puedo creer que dijera eso… que hiciera esto. Yo—no puedo creer que sea la misma chica con la que me iba a casar.
"¿Sabes cómo fue para mí escuchar eso, Edward? ¿Escuchar que la tenías inclinada sobre el sofá y más tarde la estabas follando en la ducha? ¿Las imágenes que introdujo en mi mente? Sentí como si alguien metiera su mano, agarrara mi corazón y lo arrojara debajo de una cortadora de césped. Porque, ¿sabes? Me di cuenta que anoche no supe nada de ti. Ni una sola respuesta a ninguno de los mensajes que te envié después que encontré la caja de seguridad."
¿Está hablando en serio?
"¿Por qué no respondiste ninguno de mis mensajes? O sea, ¿hay algo de cierto en lo que Tori estaba presumiendo? Me tenías medio desnuda en el piso de mi sala hace dos noches; ¿también follaste a tu prometida anoche?"
Mis ojos se abren por el shock y la furia. ¡No puedo creer esas acusaciones! ¿Qué DEMONIOS? Hoy he tratado de mantenerme bajo control, pero finalmente he llegado a mi límite.
"¿Eso… eso es realmente lo que crees, Bella? ¡Estuve en el trabajo hasta casi las tres de la mañana anoche! ¡Tú SABES que apago mi teléfono cuando hay mucha gente en bar! ¡Todos los mensajes que me enviaste me estaban esperando cuando me levanté esta mañana! ¡Una vez que cerré anoche, conduje el par de cuadras a Four Seas y ahí colapsé, sabiendo que tenía que preparar las cosas para la fiesta! Así que, para responder a tu pregunta, ¡no! ¡No estuve follando a mi prometida anoche!"
Me escucho como un completo lunático. "No tengo una prometida. ¡Rompí con ella el martes! ¡Lo que tengo, lo que creí que tenía o esperaba poder tener eran el principio de una relación CONTIGO! ¡Y es tan absurdo, porque contigo, no es como si fuera una primera o segunda cita! Te conozco. Te conozco de años. ¡He estado pensando en ti durante años! Es más como la cita número treinta o algo así. Tenemos una historia. Puede que no toda sea buena y puede que tú no lo recuerdes todo, pero tenemos historia y eso es lo que recuerdo. A lo que me aferro. Lo que me mantiene despierto por la noche y lo que me tiene soñando contigo cuando consigo dormir."
"¡Estás en todos mis pensamientos, todo el maldito día! ¡El que volvieras a entrar en mi vida hace seis semanas fue lo mejor que me ha pasado en la vida! Me tienes locamente enamorado de ti. ¡Joder, me estoy enamorando de nuevo de ti, Bella! ¡No hay nadie con quien quiera estar en este planeta más que contigo!"
Levanto la vista de mi diatriba y veo más lágrimas cayendo por el rostro de Bella. A estas alturas, solo Dios sabe si son lágrimas de tristeza o alegría.
Estoy tan cansado de toda esta locura. Solo quiero ser feliz. Quiero que las cosas salgan bien… sin baches en el camino.
"¿Entiendes lo que estoy diciendo, Bella? Estoy enamorado de ti. ¿Demasiado pronto para decirlo? Probablemente, pero maldita sea, ya no me importa. ¡Tú estás aquí, estás de vuelta en mi vida y no voy a dejarte de nuevo sin una maldita pelea! ¡Tienes que saber que nunca te olvidé! No quiero tener que hacerlo… yo solo…"
Cruzo la distancia en tres pasos rápidos y estrello mis labios en los de Bella. Ella gime en respuesta y rodea mi cuello con sus brazos. Me echo para atrás solo un minuto para asegurarme que estamos en la misma sintonía.
"Bella. Este es el momento, tú eres la mujer para mí. Estoy aquí y voy a quedarme hasta que tú me digas que te deje en paz. ¿Entiendes?"
Asiente rápidamente, "Sí, sí te creo," chilla y arremete con sus labios estrellándolos con los míos.
La cargo y ella envuelve mi cintura con sus piernas al mismo tiempo que me tambaleo hacia atrás sobre su sofá diván.
Chupo y muerdo y respiro pesadamente cuando ella me devuelve cada uno de mis movimientos.
Bajo la mano a su cintura y tiro de la sudadera que trae sobre su vestido y la arrojo al suelo.
Empujo su cabeza hacia un lado y ataco su cuello con besos hambrientos. Chupando, lamiendo su piel sensible y erizada por nuestra intimidad.
Bella empieza a desabrochar mis botones pero no puede controlar sus dedos lo suficiente para manipular los pequeños obstáculos de plástico. Tomo la iniciativa y abro mi camisa arrancando los botones y ella termina la tarea al bajarla el resto del camino por mis brazos, hasta que mis manos están libres para arrojarla a un lado.
Continuamos besándonos con urgencia. No podemos tener suficiente. Es claro para mí que los dos sabemos lo que queremos y ninguno va a detenerse. Me levanto, todavía sujetándola, y la acuesto sobre su espalda. Vuelvo a sofocarla como mi deseo.
Ella tiene diminutos botones que van desde la parte superior de su vestido, hasta la parte de abajo. Dios sabe que no tengo la paciencia para desabrochar tediosamente cada uno de ellos. Estaríamos aquí una eternidad y simplemente no puedo esperar tanto.
"¿Podemos sacarlo por encima de tu cabeza?" Jadeo, lamiendo su clavícula al mismo tiempo que ella gime en respuesta.
Asiente vehementemente y me echo hacia atrás para pararme, levantándola conmigo.
Se pone de pie frente a mí, jadeando, sonrojada… viéndose abrumada por el deseo.
Créeme, nena, sé cómo te sientes.
Me agacho y subo bruscamente su vestido por su cuerpo. Ella levanta sus largos y delicados brazos y sus dedos danzan en el aire mientras termino mi tarea.
Trae puesto un sujetador negro sin tirantes, que rápidamente añado al creciente montón de ropa en el suelo.
Bella agarra el botón y el cierre de mis caquis y tira de ellos hasta mis muslos. La gravedad hace el resto.
Mi polla está estirando mi bóxer. Su mano baja por los pocos vellos de mi pecho, que llevan a la cintura elástica que restringe mi erección.
La vuelvo a girar hacia el diván y la recuesto.
El deseo en sus ojos coincide exactamente con lo que estoy sintiendo. Alcanzo sus bragas y las deslizo suavemente por sus caderas.
Si está algo avergonzada, no me lo demuestra. En vez de eso, la veo inhalar profundamente cuando me pongo de rodillas a los pies del diván y empiezo a besarla al subir por su exquisito cuerpo.
Empiezo en la parte interior de su tobillo, subiendo a su rodilla, a sus muslos, mis manos siguiendo el camino que mis besos húmedos han dejado a su paso. Subo hacia sus caderas, lamiendo y chupando la peca que está encima del hueso de su cadera derecha. Me muevo por su cuerpo, mi lengua hundiéndose en su ombligo. Muevo mi rostro hacia el sur para poder dar homenaje a su increíble coño. Dejo un suave beso en la pequeña mancha de pelo al mismo tiempo que Bella se estremece en respuesta.
Continúo besándola al subir por su cuerpo y me detengo para dar especial atención a sus perfectos pechos. Lamo y arremolino y giro mi lengua en un pezón mientras mi otra mano masajea y tira del otro.
"Edward," la escucho llamarme en voz baja, casi sin aliento.
Pauso en mis besos y miro a mi belleza tendida frente a mí. "¿Sí, chica hermosa?"
"Umm, puede que no sea el momento adecuado para compartir esto, pero antes de que vayamos más allá, supongo que tienes que saber que umm… estoy casi segura que sigo siendo a-uhhh… virgen. Quiero decir, no puedo estar segura… solo… solo creí que te gustaría saber. Porque ya sabes… tal vez tengas que ir algo lento…"
Deja de hablar, avergonzada, pero le sostengo la mirada. Me vuelvo a levantar y me quito el bóxer para quedar desnudo frente a ella. Vuelvo a subir por su cuerpo, abriendo sus rodillas para poder acomodarme entre ellas.
Empiezo con un beso casto en sus labios y hablo en voz baja. "Sea o no esta tu primera vez, no cambiaría el hecho que quiero hacerte el amor en este momento. No quiero esperar otro minuto más. Creí que esperar sería lo correcto, y casi te perdí otra vez esta noche. No quiero esperar. Pero, después de escuchar lo que dijiste, quiero decirte que… no, no lo eres."
Sus ojos se arrugaron en confusión y por la sorpresa.
"¿No lo soy? ¿Pero cómo sabes...?"
"Porque estaba ahí la noche que… dejaste de serlo."
"¿Quieres decir que, tú… tú fuiste mi… primera vez?"
Asiento despacio y me agacho para otro beso, mi mirada fija en sus relucientes ojos castaños. "Sí, lo fui. No tengo idea si acaso algo pasó después de eso, pero puedo decirte que tú y yo estuvimos juntos antes de que dejara Ocean City, y para mí estabas igual de hermosa esa noche como lo estás ahora."
Una lágrima escapa bajando por la sien de Bella. "Fuiste tú," susurra, su voz gruesa por la emoción.
"Fui yo." Le respondo y la beso tiernamente, tratando de expresarle lo mucho que significó para mí nuestro tiempo juntos… y aún es así."
"No ha habido nadie desde el accidente," confirma.
Una oleada de emoción se extiende por mi cuerpo, con la esperanza de que tal vez ella solo ha estado conmigo. Que incluso a pesar de nuestro dolor hace tantos años, ella solo me ha querido a mí de esa forma.
Llevo mi mano entre sus piernas y siento la capa de excitación que la cubre. Mi mano se mueve hacia el suelo y agarra el paquete de aluminio que tengo guardado en mi cartera. Me enfundo ágilmente, y vuelvo donde estaba momentos antes… cayendo aún más en la dicha con esta chica que ha capturado mi corazón.
Me posiciono en su entrada, el latido de mi corazón tan veloz, que me siento como si corriera una maratón.
La beso otra vez, lamiendo, tentando y saboreando al mismo tiempo que lentamente me introduzco en su calor.
"Ahhh," grita suavemente, sin aliento y hermosa.
Mis ojos están cerrados con fuerza. Estoy tratando de tomarme mi tiempo, pero mi cuerpo está ansioso, no sé si puedo controlarme.
Cuando nuestras caderas están completamente unidas, me levanto sobre mis antebrazos, junto a su precioso rostro. Necesito ver a Bella y capturar esta imagen en mi mente.
Este momento… donde nos unimos de nuevo.
Es el paraíso.
"Edward…" Dice entre su aliento.
"¿Estás bien? ¿Estoy… estoy lastimándote?"
"No… yo solo…" Su voz se apaga y se levanta para besarme otra vez; con gusto acepto su beso.
Empiezo a moverme, penetrándola lentamente al principio, pero luego tomo velocidad a medida que nuestros besos se intensifican y nuestra lengua entra y sale de la boca del otro.
Sus piernas rodean mi cintura y gime, mientras mi polla alcanza un ángulo nuevo y más sensible.
La fricción que creamos me está volviendo loco.
Bella lame y muerde mi mandíbula y cuello. Su lengua caliente se siente fantástica y provoca que mis caderas giren, se restrieguen y la lleven a la cima hacia donde me dirijo y ruego que ella pueda seguirme.
Ella entierra sus talones en mi trasero, provocando que lloriquee y deje caer mi cabeza en su hombro.
"Bella… nnnngh."
Vuelvo a capturar sus labios, chupando y mordisqueando, tratando de prolongar el placer de cada movimiento que hacemos.
"Haaaa, ahhh," grita suavemente en mi oído cuando siento que sus paredes se contraen en torno a mi polla… apretando, provocando espasmos a medida que cae libremente en un poderoso orgasmo.
La penetro una, dos, tres veces más y siento que me tenso… y entonces caigo con ella.
Sigo moviéndome lentamente, combinándolo con eróticos besos con la boca abierta y usando la lengua en sincronía con el movimiento de mi pelvis.
Mi frente, cuello y hombros se sienten húmedos por el sudor. Alejo mi rostro del de Bella lo suficiente para ver una capa de humedad similar cubriendo su piel.
Bella levanta su cabeza, introduciendo sus dedos en mi cuero cabelludo y acuna mi rostro entre sus manos.
La uña de su pulgar raspa delicadamente mi labio inferior, sobre mi mejilla y mi mandíbula al mismo tiempo que exhala profundamente.
"Eso fue asombroso… se sintió asombroso. Quiero decir… para ser mi primera vez y eso… aunque no fue mi verdadera primera vez… quiero decir, entiendes lo que estoy diciendo, ¿verdad?" Está tan adorablemente avergonzada en este momento, que mi única respuesta es una sincera sonrisa y un beso en la punta de su nariz.
Continúa, con sus ojos llenándose de más lágrimas. "Siento mucho haber dudado de ti hoy. Mi mente me ha estado jugando trucos todo el día. Y al saber la horrible persona que solía ser, como un primer instinto, fue fácil creer que te estabas vengando de mí a pensar lógicamente en la situación y saber que no me harías algo así… a James."
Respondo a sus súplicas con un beso ardiente que no rompo por al menos unos diez segundos.
"No tienes que disculparte. Has vivido una tragedia, y sigues descubriendo cosas que solo siguen lastimándote. Yo no voy a lastimarte, Bella. Lo prometo. Estoy aquí ahora… y no voy a ir a ninguna parte. ¿Confías en mí?"
Ella asiente, con una pequeña sonrisa jugando en sus labios. "Sí. Confío en ti. Estamos en esto juntos."
Respondo con mi más sincera sonrisa, mirándola profundamente a los ojos. "Juntos."
Awwwww, estos también me matan jajajaja. Al fin juntos en todo el sentido de la palabra. Lo que haya querido lograr Tori con ese circo que armó, no le funcionó. Sé que querían que Edward armara un escándalo, pero es cierto lo que Carlisle le dijo a Esme, tanto Edward como James tienen una reputación que mantener por el bien de sus negocios, pero no crean que se va a quedar así, en el siguiente capi veremos como Edward los enfrenta y les dice sus verdades, dejándoles claro de una vez por todas que todo terminó entre ellos. Mientras tanto, ¿qué les pareció esa revelación de que Edward fue la primera vez de Bella? ¡Ese momento me encantó! Espero que a ustedes también les haya gustado y estaré esperando ansiosa sus reviews para saber su opinión, ¿qué fue lo que más les gustó? Recuerden que sus reviews son los que nos impulsan a seguir dedicando este tiempo para su diversión y son los que marcan el ritmo de actualización de las historias. Así que, usen el cuadrito de abajo… ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: jupy, nydiac10, Maryluna, miop, Lore, Niny96, torrespera172, Ferchi, MariePrewettMellark, calvialexa, carolaap, Marie Sellory, BereB, aliceforever85, angryc, Tata XOXO, Lizdayanna, dushakis, carol, desiblack, Cinti, glow0718, Arlette Cullen Swan, patymdn, YessyVL13, tulgarita, MaBel95, Liz Vidal, Melany, freedom2604, Say's, Ali-Lu Kuran Hale, Lady Grigori, saraipineda44, Adriu, injoa, Mel. ACS, JessMel, Vrigny, lagie, alejandra1987, Rosy Canul, Meli, kaja0507, Vanina Iliana, Sully YM, Manligrez, Tecupi, Amy Lee, piligm, Gabriela Cullen, melina, katherinehernandez3316, Esal, Mafer, Yoliki, cary, Techu, Pam Malfoy Black, rjnavajas, cavendano13, EriCastelo, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, ¿cuándo? DEPENDE de ustedes.
