COMENTARIO: hey youuu:], ya quería que fuera hoy.

Ya este capítulo está más interesante. Pinky promise xD


Capítulo 25. Otra vez. Lucy.

Pasaron los días y las semanas. Me estaba impacientando cada vez más. Mi depresión no desaparecía e incluso yo me estaba preocupando. ¿Y si nunca era capaz de superar a Natsu?

Ese nombre que se volvió tan cotidiano. Para colmo, Happy hablaba de él todos los días, no entendía como es que todavía no lo estaba buscando. Ese Natsu si que además de ser un idiota, era un imbécil. Dejar a Happy era lo más bajo que había caído.

Sí, estaba en depresión pero también estaba enojada, y frustrada.

Mi boda con Gray se acercaba, y conforme se acercaba, pasaba más tiempo con él. Él me distraía y podía decir que era un buen amigo; cuando Erza se nos unía era incluso mágico cada momento.

Además de mis problemas, parecía que uno se había agregado a la lista, y ese era el consejero de mi padre, el tal Jose. Últimamente me seguía a todas partes y estaba comenzando a aterrarme, incluso pensé en contarle que sucedía a todos, pero tal vez sólo estaba siendo paranoica, así que me quede callada.

Yo sentía que mejoraba, pero por alguna razón todos creían que me ponía más triste a cada segundo. Mi padre incluso me llamó un día a su pequeña sala de reuniones (que en realidad era donde se la pasaba tomando té con mi madre).

— Lucy, se que no estás bien...—yo intente no parecer indecisa—. Estoy preocupado hija, desde que el día que Natsu huyó-

— El no es alguien a quien puedas tener apresado— me apure a decir, luego levanté mi mano para que no hablar—. No te ofendas papá pero preferiría no tocar este tema contigo.

— ¿Pero...estas...bien?

— Define "bien" —me reí y el intento sonreír —. Estoy bien.

No estaba bien. Después de cierto tiempo, cosas extrañas comenzaron a pasar, mis cosas se movían de sitio o escuchaba susurros, donde sea. Cierto día, me quede dormida en el sofá y cuando me desperté vi una sombra volviéndose transparente.

¿Fantasmas? Oh dios, oh dios. Después de un tiempo me volvió a pasar lo mismo y sólo así descifre que alguien me seguía. Hice mis especulaciones, hasta que un día me harté y me encerré con el "ente".

— Ya basta, se que es usted Lord Jose —se materializó frente a mi.

— Muy perspicaz princesa— pregunte que quería y después de algún rato de escuchar sus risas, me reveló sus planes—. La princesa está deprimida, todos en el palacio lo saben. He difundido algunos comentarios para que crean que nuestra princesa está mal.

— ¿Para qué querría eso? — el se encogió de hombros y desapareció—. Eres un mago..

— Lo soy, mi magia me permite ser invisible y respecto a tu pregunta...creo que no es tiempo de saber aún — abrí la puerta y el se fue amenazando con que nadie me creería y era verdad. ¿Quien creería que el consejero de mi padre me estaba acosando?

Se lo conté a Gray un día y el rió.

— ¿El tal Jose? No lo se Lucy, se ve algo maduro —el volvió a reírse de mi patética explicación. Luego me declaró que estaba preocupado por Happy.

— Happy está bien— le asegure, el me miró entrecerrando los ojos—. Sí, Gray, Happy esta conmigo y esta enojado contigo por que lo secuestraste.

— No lo secuestré, estaba esperando que Natsu viniera por el. Ya se tardó bastante, Happy es tan importante para el como un hijo.

— Pues que bien olvidó a su hijo — espeté.

Mis padres se deleitaban de que nuestra relación iba mucho mejor. Aggg, le quería arrancar la cabeza a veces, pero era mi prometido y mi padre se enojaría muchísimo conmigo.


— Happy — entré a la habitación y descubrí a Juvia, llorando. Me asusté y corrí en su auxilio. A Happy no se le veía por ninguna parte—. Oh Juvia, que tienes, ¿estas bien? Oh no llores.

— Lucy...— acaricié su cabeza. Fue entonces cuando noté que sobre mi cama había una caja blanca, grande, al lado otra caja transparente que contenía el ramo de bodas, me tensé y regresé a ver a Juvia.

— ¿Te encuentras bien? — ella asintió y murmuro algo de rival del amor y luego dijo "no se preocupe princesa, es sólo que yo probablemente nunca me case". Me hizo dejar el tema y señaló las cosas, luego entró virgo.

— Princesa, me manda la reina a preguntar sobre su vestido de bodas.

Genial (sarcasmo). Abrí la caja y saqué el largo y elaborado vestido de novia. Juvia y virgo me ayudaron a vestirme, y cuando por fin terminamos..vaya, si me veía bien.

Levy llegó emocionada, me aporreó de besos y las tres me ayudaron a sacarlo. Era bonito, pero era pesado e incómodo. Cuando Juvia y Virgo se fueron, Levy se acostó en la cama feliz, Happy salió del baño volando y se sentó a su lado.

— Happy, me habías asustado — el pequeño gato se encogió de hombros.

— Salí a dar una vuelta, ¡no me puedes tener aquí toda la vida! Natsu dice que tengo que ser libre — Levy rió, como que hoy no estaba en sus cabales.

— ¿Levy? ¿Estas bien? — se levantó con los ojos muy abiertos.

— ¡Si! — brinco y tomó mis manos—. ¡Estoy feliz Lu-chan! ¿Recuerdas el chico del que te hablé?

— Oh si, señor misterioso...ya dime quién es— ella negó y yo hice un mohín.

— Te diré que su nombre empieza con G y eso es todo — ¿Gastón? Entré en mis especulaciones de nombres del chico que le había volteado el mundo a Levy—. ¡Pues "G" me besó!

— ¡No! — ella se sonrojó violentamente y asintió, Happy tenía cara de exasperación.

— Al menos me doy cuenta que Gajeel no vino a hacer su trabajo de llevarme de vuelta— ambas lo miramos. ¡Gajeel!¡el hermano de Natsu!

— ¿Gajeel está aquí? — le pregunte a Levy asustada, y por lo que había escuchado, se quería llevar a Happy.

— ¡Oh, Happy! Demonios! — Levy se molesto con él pero igual me contestó—. Si Lu-chan, Gajeel está aquí por que quiere llevarse a Happy...PERO...todavía no se va a ir, de hecho, me parece que se quedará una larga temporada.

Levy ¿Levy con Gajeel? Oh, eso si era nuevo.

Al día siguiente, cuando iba caminando hacia el comedor, me encontré con Gray. Me sonrió y yo fruncí el ceño.

— ¿Gray?

—Buenos días, mi princesa — tomó mi mano y besó el dorso, siempre lo hacía, siempr—. Me parece que tengo que hablar con usted.

— ¿Que te pasa? — el nunca me hablaba de usted, el se encogió de hombros y me habló de Happy. Dijo que no podía estar conmigo por que corría el riesgo de que Natsu viniera y no quería que me viera.

No podía quemar a Gajeel, Gajeel era ahora la felicidad de Levy. Pero no quería que se llevarán a Happy de mi lado, no podía permitirlo. Era mi único recuerdo.


Me senté al comedor preocupada, fue entonces cuando Jose se sentó a mi lado.

— Mis más sinceras felicitaciones por su próxima boda — me atragante con un poco de ensalada al escuchar su gangosa voz —. Es una lástima que se vaya a acabar tan pronto su matrimonio.

— Lord Jose, ¿acaso me esta amenazando de muerte? — hablé despacio y lo más tranquila del mundo.

— Oh, mi Lady, yo jamás haría algo como eso— cortó un poco de su carne y se lo metió a la boca, lo masticó demasiado lento para mi gusto y después siguió hablando—. Me preocupa su bienestar emocional. Ya sabe, dicen que hay personas que llegar a cometer...suicidio.

— No se preocupe Lord, yo jamás haría algo como eso— el sonrió una última vez y se fue. Ese hombre me estaba volviendo loca.

Cuando salí, me di cuenta que Gray se estaba llevando a Happy, en una jaula.

— ¿¡Que demonios te pasa!?

— Lushi — dentro de la jaula Happy lloraba, se la intenté quitar pero el se la dio a un sirviente que pasaba por ahí.

— Por favor, lleva a mi amigo a mi habitación— el hombre asintió y yo intenté seguirlo pero Gray me tomó del brazo—. No vas a ir a ningún lado Lucy...

— ¿Como puedes hacerle eso a Happy? ¡Es tu amigo!

— ¡Se resistió!

— ¡Agghdjwhsk! — salí a tomar aire fresco al balcón que daba hacía en patio de atrás. Gray iba siguiéndome.

¿Cuándo iba a dejar de seguirme? Suspiré y me recargué sobre el balcón. Gray llego hasta mi de dos saltos.

— ¿Entiendes por que me estoy llevando a Happy, no? — intentó acariciar mi mejilla pero me moví para que no lo hiciera—. Lucy, no te enojes.

— ¡Claro que estoy enojada! ¡Me estas quitando a Happy!

— Y también el único boleto para ver a Natsu— fruncí los labios y mis ojos se entrecerraron. Ciertamente lo había pensado, pero jamás tendría a Happy tan sólo por ese deseo, yo adoraba a Happy, con todo mi ser.

— Yo nunca utilizaría a Happy así, lo sabes— le espeté, el tomó mis manos y besó el dorso.

— Lo sé princesa, pero es mejor prevenir que lamentar — pestañeé y el sonrió—. Hablo por mi después de todo.

— No hables como si estuvieras enamorado de mi — Gray se tensó y yo abrí mucho los ojos. Oh dios, dime que son imaginaciones mías—. ¿Gray?

— Soy tu prometido— dictó y yo volví a tratar de alejarme, pero al estar sobre el balcón, sólo pude mover la mitad de mi cuerpo hacia atrás—. Eso significa que me debes de amar y yo a ti ...

— Gray, que estás ...— se inclinó y me beso, lenta y pacíficamente. Me quede en shock y no reaccioné, ni lo moví, ni yo lo hice. Me quedé estática, cuando se separó de mi, yo seguía con los ojos abiertos y sin decir ni pío. El comenzó a reír.

— Lucy, eres mi prometida ¿podrías besarme por favor? — una de mis cejas bailó en mi frente al escuchar su proposición tan formal. ¿¡Por qué quería besarme de todas formas!?

Cerré los ojos tan fuerte como pude y volví a sentir sus labios. Esta vez intenté corresponder pero no pude y volví a quedarme en blanco, estaba tan asustada que no sentí si quiera como sus manos se entrelazaban con las mías...tal vez si sentí un poquito.

Se retiró y abrí los ojos estupefacta.

— Creo que todavía no estas lista— se escucho un gritito en la entrada del balcón. Juvia estaba ahí con los ojos muy abiertos, se inclinó hacia ambos en forma de disculpa y salió corriendo. Los ojos de Gray destellaron con algún sentimiento que no logre comprender ya que rápidamente regresó a su faceta de encantador—. Me tengo que ir Lucy.

Elevó una de mis manos hasta su boca y besó el dorso, de nuevo. Se despidió inclinándose y desapareció por la puerta. Mis piernas temblaron y toque mis labios, luego deje que mi peso cayera sobre el barandal.

Entonces ocurrió, recorrí con la mirada el jardín y vi sus botas. Me quede pasmada y entonces mis ojos se encontraron con los de él.

Natsu Dragneel estaba parado en mi césped recién cortado. Sus ojos se mostraron heridos al principio, después sus semblante se relajó y simplemente me miró.
Su rostro no reflejaba nada, me miraba igual que miraba a un objeto inanimado. Simplemente permaneció ahí mirando.

Intenté hablar pero en ese momento se inclinó hacia mi en señal de respeto y yo brinque ante el suceso. Observe como después de lanzarme una última mirada inexpresiva, se iba caminando hacia el frente del palacio.

Me tomó unos momentos analizar la acción y entonces corrí.


COM: por favor, por favooooor déjenme saber que piensan de la historia! Los dejo con la intriga y me despido ._.