Ni la historia ni los personajes son míos, solo soy una simple mortal que ha querido adaptar esta historia con los personajes de Stephenie Meyer.
Las campanas repicaban en las torres desde la ciudad de Velatte hasta el pueblo más minúsculo. Las mujeres habían adornado las casas y a sí mismas con guirnaldas de flores, y todo el mundo estaba de fiesta.
Los habitantes de Montvelatte tenían motivos para celebrar.
El príncipe Rodrigo y la princesa Emma habían hecho su aparición justo a tiempo, y los gemelos reales ya se habían ganado el corazón de todos. Dentro del castillo, las cosas no resultaban menos emocionantes. Los bebés habían vuelto del revés la vida de palacio, pero habían traído consigo tanta alegría que nadie protestaba.
Bella y Edward habían acudido a celebrar la llegada de los nuevos miembros de la familia. Y para dar su buena noticia cuando llegara el momento.
Fue una reunión muy alegre, especialmente por la presencia de los bebés.
— ¿Cuál de los dos te gusta más? —le preguntó Rosalie antes de la cena.
Bella no podía elegir entre Emma con su cabello y sus pestañas oscuras y Rodrigo, con sus regordetas mejillas y su boquita en forma de corazón.
—Los dos son preciosos —aseguró, incapaz de decidirse—. Los adoro a ambos.
Rosalie se rió y dijo que a ella le pasaba lo mismo mientras tomaba en brazos a Rodrigo.
— ¿Qué tal van las cosas por Honolulú? —le preguntó a Bella, que también sacó a Emma de la cuna.
—De maravilla —aseguró ella sin tener que pensárselo dos veces—. La galería está yendo muy bien, y...
— ¿Y?
Y Edward estaba allí cada dos semanas.
—Y eso está bien —dijo Marietta con una sonrisa misteriosa.
Los dos hombres se unieron a ellas en aquel momento. Emmett se puso al instante al lado de su esposa besándola antes de sonreírle al bebé que tenía en brazos.
Edward le puso a Bella la mano en el hombro y le acarició el cuello mientras miraba a la niña.
—Mírala. Es preciosa, Edward.
—Lo es —aseguró él acariciándole la cabeza, con la mano libre—. Felicidades a los dos.
Alzó la cabeza y vio a Rosalie y a Emmett observándole. O más bien observando lo que estaba haciendo su mano en el cuello de Bella. Se miraron un instante antes de que Rosalie dijera:
—Nos estábamos preguntando si éramos los únicos que teníamos buenas noticias.
Ahora le tocó a Edward el turno de intercambiar una mirada con Bella.
— ¿Se lo has contado?
Marietta sonrió.
—Creo que lo ha adivinado.
Rosalie se rió.
— ¡Vamos, soltadlo!
Edward besó a la mujer que amaba y la atrajo hacia sí.
—En ese caso, seréis los primeros en saber que Bella ha accedido amablemente a convertirse en mi esposa.
— ¡Lo sabía! —exclamó Rosalie pasándole el bebé a su marido para poder correr a abrazarlos—. Felicidades. Estoy muy contenta por vosotros.
Emma acabó en brazos de Edward para que Rosalie pudiera abrazar a su cuñada apropiadamente. Las dos mujeres dieron vueltas en un remolino de emoción.
Transcurrieron unos minutos hasta que alzaron la vista y lo vieron. Emmett y Edward estaban el uno al lado del otro hablando. En sus brazos había unos bultos de cabello oscuro que parecían estar encantados allí.
—Oh, Dios mío —dijo Bella extasiada ante la visión de Edward, su poderoso Edward, sujetando a un bebé tan pequeño con semejante delicadeza—. No tenía ni idea.
Rosalie siguió la dirección de su mirada y sonrió. —Ésa es la mejor parte de estar enamorado. Cada vez es mejor.
Y tenía razón.
Mis lindas, disculpen de verdad la demora, no saben todo lo que me ha pasado últimamente... Pero para no aburrirlas y contarles todos mis problemas, vamos a lo importante ¡Se acabo la historia! :(
Muchas gracias a todas las que siempre estuvieron pendiente, a esas que me sacaban una sonrisa con sus comentarios y me animaban a seguir, sin ustedes esta historia no estaría terminada. Siempre vamos a encontrar a gente mala que solo quiere dar su parte negativa y nunca aportan nada, pero a la final esa gente ni importa.
Espero poder volver a publicar otra historia, ustedes díganme que quieren leer esta vez. ¿Quieren leer historias como estas? ¿Cambio el genero? Cuéntenme. USTEDES SON LAS MEJORES y si hay hombres leyendo pues... USTEDES TAMBIÉN SON LOS MEJORES! Gracias, gracias y gracias.
Nos vemos en la siguiente historia, un GRAN beso!
