Soy yo, aunque no lo crean, y aquí les traigo el nuevo capitulo.

Los personajes son de la gran Stephanie Meyer, no me enojo si me deja a Edward. La historia es producto de mi loca cabeza. Espero disfruten leyendo la historia como yo lo hago imaginando locas situaciones con nuestra pareja consentida Edward y Bella.

Muchas gracias Lisvette (Guacha) por tu ayuda :)

Hola chicas estoy de vuelta con nuestro León sexy...

Este capitulo va dedicado a todas las chicas que leyeron y me regalaron sus reviews en en capitulo anterior. Así como a las alertas y favoritos ,mil gracias por todas sus palabras.

Espero les guste... nos leemos.

MUAKS

"Sumando ¿Problemas?"

POV Bella

Charlie se levantó y comenzó a caminar de aquí para allá, notaba su extremo estado de nerviosismo, esto podría salirse de nuestras manos era como una granada a punto de estallar y nosotros éramos los más cercanos; por lógica seríamos los más perjudicados.

—Primero muerto que ver a mi niña rodeada de tanta porquería —gruño al tiempo que golpeaba con su puño la mesa.

—No seamos negativos Charlie, debemos confiar en que desenmascararemos a Ángela y todo lo que hay detrás de ella a tiempo.

—No es que quiera ser negativo pero no creo que esté tranquilo mientras exista la posibilidad de que mi niña vaya a parar a una casa de acogida —la cara de terror de Alice y el grito ahogado de Rosalie fueron tan agudos que, aunque el cuarto era insonorizado, se escuchó lejos de allí.

—Necesitamos una solución, como una puerta de salida para ella, porque no quiero, por nada del mundo que mi bebé vaya a parar a un sitio como esos, primero mato a esa zorra de mierda —la rabia fluía en cada palabra que salía de la boca de Rosalie.

—No encuentro ninguna, si llegara a pasar algo, pensando negativamente, todos iríamos a parar a la cárcel y ella quedaría a merced de ellos.

—Creo que estamos siendo muy pesimistas Charlie y eso te hace daño, por lo pronto vamos poniendo en marcha la primera parte del plan y sobre la marcha veremos que sucede.

—Ma tiene razón, además recuerda lo que dijo Carlisle, si tienes una recaída no se pondrá tan benévolo, lo mejor es que sus vacaciones inicien cuanto antes.

— ¿De qué mierdas estás hablando Bella?, ¿Quién piensa en vacaciones cuando estamos en medio de todo esto?

—Es una trampa Rosalie —dije en tono cansado—, verás, el médico le recomendó reposo a Pa por lo que es mejor que estén fuera por un tiempo para que los nervios de él se calmen, no queremos que la próxima vez sea peor que un simple susto.

—En eso tienes razón Bella. Pero ¿Qué haremos mientras tanto? —indagó Rosalie.

—Quiero que hables con Ángela y le digas de forma casual que estabas revisando los contratos y te has dado cuenta que se le deben varios periodos de vacaciones y que está libre para tomarlas de inmediato, ya verás que pretexto utilizas para obligarla a irse.

— ¿Puedo partirle la cara? —dijo con una sonrisa.

—Rosalie Swan, contrólate —regañó Renee con una sonrisa que decía cuanto deseaba hacer eso también.

—Lo sé y no se preocupen que yo me encargo.

— ¿Ok, pero como le hacemos con lo Bella y Cristal? —pregunto Alice confundida.

—Creo que no hemos pensado en eso… —murmuré nerviosa.

—Podemos inventarnos un inventario y yo te pido ayuda para que vayas —dijo pensativa Rosalie.

—Pero como entraría Vanesa en esa ecuación —seguí confundida.

—Bueno, puede hablar Alice y decir que no puede quedarse más con Vanesa y tú decirle que la lleve al Fantasy y allí ya veremos cómo le hacemos.

—Suena bien… —dije poco convencida pues quería a mi hija lo más lejos posible de ese lugar.

—Estaré con ustedes pequeña, en todo momento —susurró Edward en mi oído.

—Creo que será mejor que me vaya al Fantasy y ponga al tanto a Jacob —murmuró Rosalie.

—Rose, sobre este tema solo los que sabemos y ya por favor —pedí temerosa.

—Entiendo Bella, lo que voy hacer es poner a Jacob al tanto de que daremos vacaciones a quienes se les deben como parte de la nueva política de el Fantasy, tu sabes con todos esos rollos de superación y una ambiente y horarios de trabajo —explicó emocionada de ser la primera pieza en mover para desenmascarar a Ángela.

—Sobre el inventario mandaré un memorándum donde pediré a cada encargado de área revisar que absolutamente todo esté en orden —murmuró Pa pensativo—, quiero que sea totalmente real por lo que hasta a Rachel le pediré que haga inventario de las escobas y limpiadores que tiene además un listado de las que hacen falta.

—Creo que estaría bien —Rosalie me miró y suspiró—. Sé que no debo decirlo pero desde que Cristal salió del Fantasy han bajado las ventas de fin de semana. Muchos -como tu novio- que ya no van al local pues iban solo por verte a ti.

Me incomodé ante las palabras de Rosalie, más por la presencia de Edward y los problemas que trajo para ambos el que yo trabajara allí.

—Bien —murmuró Ma poniéndose de pie y enlazando su brazo con el de Pa—. Creo que por lo pronto es todo, Charlie debe descansar —él quiso protestar pero ella le cubrió la boca para que no lo hiciera—, no te preocupes que yo redacto el memorándum para cada encargado de área.

—En ese caso me iré al local, hablaré con Jacob y juntos veremos la lista de las personas a quienes les daremos vacaciones.

—Me parece bien —murmuré recostándome en el pecho de mi novio.

—Iré a verificar que los vestuarios estén completos, creo que eso serviría de pretexto para el inventario —susurró Alice que aun parecía algo desorientada.

—En ese caso, buenas noches mis hijas, doctorcito gracias —murmuró Pa con gesto cansado.

Las tres nos acercamos a ellos y besamos sus mejillas, Edward estrechó sus manos y salimos a buscar a nuestra hija a ver qué travesura estaba haciendo.

—Gatito toma bien eso que no muerde —escuche la voz de Vanesa proveniente de la cocina.

—Es asqueroso gatita, yo te dije que no sabía hacer esto —se quejó Jasper.

—Pues que perezoso, mi papito sabe hacer todo y nunca se queja —Edward sonrió orgulloso al escuchar el tono de voz de Vanesa.

—Pero Edward es un miedoso y no quiso lavar los platos sucios por eso se fue —bromeó Emmett provocándola.

—Eso no es cierto peluchoso si mi papito hubiera seguido jugando hubiera ganado él.

—Emmett deja de mirarme y ponte a ayudar —se quejo Jasper.

—Tú perdiste así que no te quejes.

—Mira que par de "adultos", se quejan más que un bebé —se burló Edward riendo ante la cara de asco de Jasper mientras que con las yemas de los dedos de la mano izquierda sostenía un plato y con las de la mano derecha apenas si tenía agarrada la fibra para tallarlo.

— ¡Papito! —chilló Vanesa arrojándose a sus brazos.

—Hola monstruito ¿Ganaste el juego? —de antemano lo sabíamos pero era una dicha ver su rostro transformado en una enorme sonrisa mientras narraba como dejaron primero fuera a Jasper y poco después Emmett.

—Pero papito, peluchoso dice que te fuiste porque tenías miedo de perder. Además gatito no quiere lavar los platos míralo.

—Pero…

—Jazzito bonito —llegó cantarina Alice provocando que nos riéramos por el ridículo apodo.

—Que pasa princesa —murmuró el rubio en forma melosa.

—Debo ir al Fantasy a verificar los vestuarios. ¿Me acompañas? —Jasper con un suspiro de alivio dejó todo y se separó de allí como si estuviera quemándose.

—Siento irme pero mi hermosa novia me reclama —antes de que pudiéramos protestar salieron prácticamente corriendo.

— ¿Si Rosalie? —Dijo teatralmente Emmett poniéndose la mano en el oído—. Voy para allá. Mi novia me llama, con su permiso —sin más salió volado de la cocina ante la mirada fija de nosotros que, por sus tontos pretextos para no lavar, no nos quedó más que reír a mandíbula batiente.

—Son unos "flojuchos" —se quejó mi hija molesta.

—Yo puedo ayudar —MI novio sentó a Vanesa en la encimera y le dio una toalla para secar, yo me acerque y le ayude con el jabón mientras él enjuagaba y Vanesa secaba feliz como si estuviera en una gran fiesta.

De pronto el flash de una cámara nos hizo voltear hacia la puerta donde estaba Ma con la cámara de Vanesa en las manos y sonriendo emocionada y con los ojos llorosos, siempre ha sido muy sentimental.

—No me pude resistir —murmuró encogiendo se de hombros.

—Yo quiero una copia de esa foto tita, para ponerla en mi álbum familiar —dijo Vanesa con tal naturalidad que me dejó sorprendida.

—No sabía que tenías un álbum familiar.

—Hace poco que lo empecé —se sonrojó—, bueno, lo empecé desde que mi papito y tu se hicieron novios la primera vez… tal vez antes.

—Me encantaría ver ese álbum y una copia, tal vez yo también tenga fotos que podamos poner allí —Edward emocionado abrazó a Vanesa y besó su cabecita.

—Me gustaría echar un vistazo a esas fotos, algún día. Por lo pronto debo redactar unos memorándum antes de que a Carlos le de otro sofoco —bromeó Ma.

— ¡Te escuché Renato! —gritó Pa y no pudimos evitar reír.

Ma se fue y nosotros volvimos a lavar hasta que dejamos la cocina limpia, aunque nosotros no terminamos muy secos que digamos.

—Monstruito ve a ducharte no queremos que te enfermes —Edward le habló tan paternalmente que no pude evitar que las lagrimas escocieran mis ojos.

—Si papito —dio unos paso y se giró con carita de quiero—. ¿Te quedarás para contarme mi cuento?

—Por supuesto, no me perdería ese momento contigo por nada del mundo, después de todo es el trabajo de un papito —le guiño el ojo y ella saltó feliz a sus brazos y después de besarlo se bajó y corrió hacia su cuarto cantando su propia versión de la canción pimpón*.

Algo sobre su papito y no sé que mas, definitivamente estaba loca.

—Creo que sería bueno que también te ducharas pequeña, no quiero que te pase algo —los brazos de Edward me rodearon e inmediatamente correspondí hundiendo el rostro en su pecho.

—Tú también necesitas quitarte esa ropa mojada —aun tenía mi rostro en su pecho por lo que mi voz salió amortiguada.

—Tienes razón, aunque no creo que a Charlie le agrade mucho la idea de que ande en pijama por su casa —reí, pues la "ropa extra" que tenía mi novio aquí eran bermudas y musculosas… aunque mis padres no sabían nada al respecto.

—Te protegeremos —prometí.

—En ese caso vamos antes de que Vanesa tenga que dormirse.

Caminamos abrazados hasta la recamara, se sentía tan natural que parecía que el tiempo que estuvimos lejos hubiera desaparecido o hubiera sido un mal sueño.

—Puedes ducharte aquí y yo utilizo el baño de Alice o Rosalie —dije mientras ambos sacábamos los pijamas del closet.

—Si no estoy aquí cuando vuelvas estaré en la recamara de Vanesa contándole el cuento —dijo acunando mi rostro con las manos y besándome suavemente.

—Mmm —no pude decir más, este hombre iba a acabar conmigo.

Tomé la primera pijama que encontré sin fijarme siquiera en cual era, y entré a la recamara de Alice que era la más cercana a la mía. Me duche lo más rápido posible y cuando salí, me seque el cuerpo, puse cremas y demás; cogí la pijama y casi me caigo de espaldas al ver el diminuto short de seda color jade y una blusa con tiritas diminutas que, si bien era de la misma tela que el short por la parte de enfrente, la espalda solo era una transparencia que no dejaba nada a la imaginación.

—Perdón Alice —murmuré mientras abría su closet y buscaba algo decente para ponerme. Fracaso total, esa mujer tiene puras picardías peores que la pijama que tenía puesta en este momento, lo único decente que encontré fue una bata satinada color beige que me llegaba a medio muslo—, de eso y nada.

Salí del baño y fui al cuarto de Vanesa quien estaba frente al espejo peinando su cabello, su pijama era color verde manzana y tenia pequeñas caritas de gatitos.

—Hola mi amor —salude sonriente.

—Hola mamita. ¿Puedes ayudarme? —asentí y me paré detrás de ella, con su cepillo, lógicamente de piolín, comencé a cepillarle el cabello.

—Edward se está dando una ducha, ahorita viene —reí al ver como volteaba constantemente para la puerta.

— ¿Se ducharon juntos? —pregunto con tal naturalidad que se me cayó el cepillo de las manos y me sonrojé furiosamente.

—No… él en el baño de mi recamara y yo en el de tu tía Alice ¿Por qué lo preguntas? —hablé cuando al fin encontré la voz.

—Es que Peter y Charlotte, los gemelos que van en mi clase dicen que su mamá y su papá se duchan juntos —aclaró y no pude evitar respirar.

—Me temo que aunque tu mamita y yo somos tus papás, aun no llegamos a tener tanta confianza para hacer eso —Edward estaba en el umbral de la puerta recargado y con los brazos cruzados.

—Oh, eso hacen los papás que están casados —afirmó ella y Edward me miró con un brillo especial en los ojos que no quise interpretar.

—A veces antes, pero para eso deben tenerse mucha confianza —se encaminó hacia nosotras y después de pasar su brazo sobre mi hombro y besarme castamente le sonrió a Vanesa—, si mal no recuerdo debo contarle un cuento a mi hija.

Ella saltó emocionada y fue a recostarse en el centro de la cama, a un lado estaba Edward y al otro el que supuestamente era mi león de peluche y del cual se adueñó mi hija. Para hacerme espacio lo hice a un lado y me recosté dejándola en el medio.

— ¿Cuál quieres que te cuente bebita? —las mejillas se le tiñeron de rojo ante el apodo cariñoso.

—Quiero Hansel y Gretel ¿Puedes papito? —a esos ojitos nadie era inmune.

—Por supuesto cielo —sonrió Edward y nos pusimos cómodos para la historia, que, no tengo ni idea como le hace pero siempre se las sabe.

Apenas iban tirando migas por el camino cuando Vanesa estaba profundamente dormida, ambos besamos su cabecita y después de acomodar su fiel león de peluche salimos de allí dejando encendida la pequeña lamparita de piolín.

—Ok señorita, creo que es hora de que su novio se vaya a casa —su voz se escuchaba triste.

—Puedes quedarte si quieres, puedo encargarme de tu traje para la mañana que no te vayas con él sucio —ofrecí.

—Me encanta la idea de dormir contigo entre mis brazos —y como era de esperarse mis latidos se pusieron a mil y mi cuerpo se derritió por completo.

—Quédate —susurré girando el cuerpo para quedar de frente, sus brazos me atrajeron hacia su pecho ¿Y quién soy yo para negarle algo?

Pegó su frente a la mía y suspiró fuertemente, mismo que fue secundado por mí.

— ¿Por qué no puedo negarte nada? —reí ante el fingido enojo.

—Eso me suena a un sí —mi corazón saltó de alegría.

—No sé, aun estoy algo indeciso —bromeó y comenzó a caminar y yo daba pasos hacia atrás, una sonrisa estaba en sus labios, esa que tanto acelera mi cuerpo y que extrañaba horrores.

Estiró la mano y escuché el ruido de la puerta al abrirse, aun así mis ojos no abandonaron los suyos, topé con la cama y caí hacia atrás con él sobre mi y no hice más que estallar en carcajadas, ¡Me sentía tan plena!, tan feliz de poder estar con él.

—Me encantas —susurró repartiendo besos por mi rostro y haciéndome cosquillas mientras yo reía y suspiraba sin parar—. Extrañé tu risa —inhaló profundamente y paso lentamente su rostro por mi cuello apenas rosándolo con la nariz—. Tu olor.

—También te extrañe mucho —susurré sin poder evitar que las lagrimas traicioneras salieran de mis ojos.

Él acarició mi rostro con ternura antes de que con tiernos besos borrara las lágrimas.

—Detesto verte llorar y más saber que soy el causante de ello —su voz sonaba dolida.

—Shh, estas son de felicidad —susurré antes de silenciarlo con un beso.

—Me encanta besarte, soy adicto a ti pequeña —dijo interrumpiendo el beso antes de que se torne más pasional—. Pero si seguimos…

Con su mirada oscurecida de deseo me dice todo, si seguimos tal vez no pueda parar… y tal vez yo tampoco.

—Entonces a dormir —digo acostándome en mi lado de la cama, al que estoy acostumbrada a dormir siempre.

— ¿Con todo y bata? —pregunta al ver que ni siquiera hago el intento de quitármela.

—No creo que sea bueno que me la quite —murmuro sonrojada completamente.

—Pequeña, si te da pena conmigo puedo dejarte sola para que te pongas algo cómodo, o puedo dormir en otro lado —me doy golpes mentales por confundirlo así. Por lo que tomando valor de no sé donde decido levantarme y quitarme la bata, un siseo sale de la boca de mi novio que me deja estática. Miro sus ojos que están recorriendo mi cuerpo con deseo y siento como si mi piel en lugar de ser tocada solo con su mirada fueran sus manos cálidas y suaves las que están recorriéndome.

Me quedo quieta casi sin respirar esperando que diga algo, su recorrido llega a mi rostro y sus ojos se clavan en los míos parecen dos carbones encendidos, se aclara la garganta…

— ¡Me quieres matar! —Su voz es áspera y ronca—. Cielos pequeña…

Se pasa repetidas veces la mano por el cabello y cierra los ojos recostando su cabeza en la almohada, no me muevo, no puedo hacerlo… su reacción me tiene paralizada…

—Ven aquí pequeña —no sé cuánto tiempo pasa, extiende su mano y la tomo con una sonrisa en los labios antes de recostarme su lado y recostar la cabeza en su pecho, allí donde los latidos acelerados de su corazón cantan para mí.

—No fue intencional —trato de disculparme.

—Es tu casa, tu ropa, tu cuarto, tu cama y tu novio —bromea levantando mi rostro para poder vernos a los ojos—. Y puedes ponerte lo que quieras, no te avergüences ovejita —una sonrisa Zancarrona cruza sus labios—, la vista es espectacular.

No puedo evitarlo y golpeo su pecho con mi puño aunque parece que lo he acariciado, él atrapa mi mano y la deja ahí entre la suya.

Nos quedamos en silencio, solo mirando los ojos del otro tratando de interpretar lo que pasa por la cabeza de cada quien, su mirada llena de un sentimiento que no puse ponerle nombre, pero si es lo que pienso sería maravilloso escucharlo de sus labios.

—Sabes que dicen "el que solo se ríe de sus maldades se acuerda" —susurró acariciándome el rostro suavemente.

—Yo soy inocente leoncito, incapaz de quebrar un plato —respondí bromeando.

— ¿No tienes sueño? —preguntó mirando la hora y yo me negué a hacerlo, no quería dormir, lo único que deseaba era disfrutar al máximo el tiempo que esté a mi lado.

—Nada… —titubee— ¿Podemos hablar?

—Claro —se giró y quedamos de frente con nuestras cabezas apoyadas en la mano.

— ¿Puedes contarme algo de ti? —la verdad es que moría por saber de su vida en general.

— ¿Algo en especial? —preguntó mientras acomodaba un mechón de cabello que cayó por mi rostro.

— ¿Quién es Elizabeth? —esa era para mí, la duda de dudas y siendo sincera temía la respuesta y mucho.

—Mi madre.

—Oh —nunca imaginé eso, en realidad bloquee mi imaginación o hubiera sido muy difícil la incertidumbre.

—Nunca le digo mamá, pero lo es —susurró como recordando algo.

—Me alegra que aun tengas a tu mamá, a mi me hubiera gustado, por lo menos conocerla —me sinceré.

—Pero en Renee has encontrado una, se ve que te ama mucho.

—Y yo, es la mejor mamá que pude tener —bostecé sin poder evitarlo.

—Descansa pequeña. Yo velaré tus sueños —murmuró mientras se recostaba acunándome contra su pecho para luego taparnos con las mantas.

La mañana llegó muy pronto y con ella mi hija que vino a despertarnos, bajamos y preparamos el desayuno para todos.

—Leoncito, si quieres puedes cambiarte ya está todo listo —le dije cuando terminamos de poner la mesa.

—Iré por la ropa —me guiñó el ojo y salió, al poco tiempo volvió con un porta trajes.

—A ver si no se arrugó mucho en la cajuela del coche —me guiño y corrió hacia el cuarto.

— ¡Ya estoy lista mamita! —Llegó Vanesa con su uniforme puesto y su bolso listos.

—Muy bien, siéntate mientras te sirvo.

—Voy a esperar a mi papito para desayunar.

— ¿Invitaron a desayunar al doctorcito? —preguntó Pa entrando a la cocina aun con su pijama puesto y sus lentes de lectura en la punta de la nariz.

—Lo invitamos a dormir —dijo Vanesa rápidamente.

—Vaya, no sabía que mi casa era hotel —se quejó.

—Tito, mi papito se puede quedar cuantas veces quiera porque si no lo dejas seremos mi mamita y yo las que nos iremos a dormir con él —respondió Vanesa seria.

—Perdón cielo, tienes razón puede quedarse cuantas veces lo inviten y él quiera —sonrió con dulzura.

—Gracias señor Swan, es muy amable de su parte —Edward venía entrando a la cocina perfectamente vestido.

—Ahora es mi turno de cambiarme —susurré y salí no sin antes darle un beso de buenos días a Charlie y ya que andaba besando le di otro a Vanesa y a mi novio.

Me vestí con un pantalón negro y una blusa amarilla con cuello ojal. Unas sandalias de tacón bajo negras y me recogí el cabello en una coleta.

Salí y miré a mi novio y Vanesa sirviendo el desayuno, en la mesa estaban ya Ma y Pa con una sonrisa en los labios al ver la forma de interactuar de mi niña con Edward.

—Hija, anoche decidimos irnos de viaje mañana mismo, pero solo lo haremos por una semana —dijo Pa y se notaba en su rostro que no le agradaba la idea de irse.

—Es su decisión Pa —murmuré al ver la mueca de fastidio que tenía Ma.

—Escuchaste Renee, Bella si entiende que yo soy quien decide.

—Con permiso, es hora de que nos vayamos a nuestras respectivas actividades —interrumpí y nos despedimos de ellos. Subimos a cepillarnos los dientes y de allí nos fuimos en el volvo de mi novio, primero a dejar a Vanesa y después nos fuimos al hospital.

—Te esperaré para almorzar juntos —susurró Edward sobre mis labios al dejarme en la puerta del vestidor.

—Allí estaré leoncito.

Sonrió y me guiñó el ojo antes de caminar con sus elegantes pasos hacia su oficina. Con un suspiro entré a tomar mis cosas para irme a trabajar.

—Me dijeron y no lo creí, y ahora que lo veo creo que necesito un pellizco para saber su es real —dice Renata que tiene la boca teatralmente abierta. Y yo como buena amiga le doy un pellizco en el brazo.

—Totalmente cierto Renata —digo emocionada—. Edward y yo somos novios.

—O sea que no solo tus hermanas se cogieron a Jasper y Emmett sino que tú saliste más "ganona" que ellas al atrapar al más sabroso de todos… necesito detalles.

—Es tarde Renata y debemos trabajar —la verdad es que me daba pena hablar de eso.

—Bella por favor, mira que si me dejas con la intriga lo que pase con mis pacientes recae sobre tus hombros —amenazó.

—Bien, somos novios desde ayer —no le iba a aclarar que por segunda vez.

—Agg, suertuda —gruñó y se mordió el labio graciosamente haciendo que me riera.

—Vamos que no quiero problemas con el jefe —bromee y ella rodó los ojos.

Al salir de los vestidores nos encontramos con Heidi que venía entrando con aire de diva, después de calcinarme con la mirada entró al vestidor y tomó sus cosas. Ni Renata ni yo nos movimos mientras ella tomaba sus cosas y se iba a atender a sus pacientes.

—Bella, si las miradas matasen ahorita estaría llenando tu acta de defunción.

—Solo está enojada porque se enteró que ando con Edward y es del dominio público que ella está interesada en él —y se le ofreció como la zorra que es y él la rechazó y… ¿Qué no la había despedido?, perra.

—Bella, espero que lo que sea que esté en tu cabeza incluya tortura china para esa mujer —bromea.

—Nah, es mío y no me rebajo a su nivel —dije segura y ella se carcajeó atrayendo las miradas de quienes estaban por donde pasábamos.

—Bueno doctora el deber me llama —dice señalando el pasillo que va a quirófano.

—Vaya a cumplir con su deber —le guiñe el ojo.

—Ese no, el deber la letra del coche… si no trabajo no tengo para pagarla —bromea y ambas nos vamos riendo hacia nuestras respectivas aéreas.

—Vaya Bella, al parecer mi hermano se ha portado bien —me sobresaltó al ver a Carlisle parado frente a mí con una cálida sonrisa.

—Solo vengo riendo de una broma de Renata, Carlisle —hago como que no entendí y el niega divertido—, buenos días.

—Buenos días, hoy tienes mucho trabajo —me entrega varios expedientes—, el turno de la noche nos dejó ocho gorditas y han llegado otras dos hace un momento y sabes que estás te las confió a ti.

—Gracias Carlisle, iré a verlas.

La verdad es que me encantaba atender mujeres embarazadas que, a pesar del humor propio del momento de trance que están por los fuertes dolores, son el paso final para dar la bienvenida al milagro de la vida.

Después de revisar cada una de ellas, algunas fueron enviadas a toco** para que las atendieran pues les faltaba poco; otras se fueron a quirófano para practicarles cesárea y algunas las mande a caminar al jardín interno del hospital para que se relajaran un poco.

No me gustaba hacer esto último pero a veces era necesario.

—Bella, el jefe dice que es hora de tu almuerzo y que ya está listo —llegó Carlisle dónde estaba anotando los datos en un expediente.

—Gracias Carlisle —dejé el expediente en su lugar y camine a paso apresurado hacia la oficina de mi novio. A mi paraíso personal.

—Hola María —saludé a su secretaria que siempre me recibía con una cálida sonrisa.

—Hola Doctora Swan.

—Dime Bella por favor —pedí.

—Bien, Bella el Doctor Cullen te está esperando…

—Y seguirá haciéndolo, tengo algo muy importante que hablar con él —un hombre alto moreno con ojos claros casi dorados, estaba frente a nosotros.

— ¿Tiene cita? —preguntó cortésmente María.

—No, pero estoy seguro que me recibirá soy Arthur Brandon, representante legal de Aro y vengo a tratar un asunto delicado con él.

—Permítame anunciarlo —dice ella cogiendo el teléfono.

—Dígale que vengo a hablar con él acerca del casi despido injustificado en contra de la Doctora Heidi Mark.

Así o mas perra…


-Hansel y Gretel son personajes de un cuento infantil, (No creía necesario aclararlo pero ser un cuento popular pero descubrí que hay personas que no lo conocen ;) )

*Canción Pimpón: Es una canción infantil popular entre los países de habla hispana. Para quien no la recuerda comienza así: "Pimpón es un muñeco con cara de cartón se lava la carita con agua y con jabón con jabón…". Vanesa hace su propia versión.

**Toco: Se le llama al área dónde las mujeres paren a sus bebés (por lo menos dónde yo vivo jeje).


Muchas gracias por su paciencia chicas, espero acomodar mejor mis tiempo para poder actualizar mas seguido.

En especial gracias a todas las chicas que se han sumado a mi grupo de Facebook Sueños y fantasías... Emmaly y Más.

Gracias por leer ésta historia chicas y por regalarme sus reviews Maya Masen Cullen**yasmin-cullen**Vanerk**jakie94**princesitajane**Madriguerita**Lady Etain Engel**vanecullenciprianogrey**V1V1**Narraly**ETERNOAMANECER**Gretchen Cullen Masen**Angie M. Cullen**Mon De Cullen**katyms13**nadiia16**ludwikacullen**tattadevia**BETH**ashleyswan**susykstorena**JadeHSos**yolabertay**lupin410**Liz Cullen Mason**Kady Belikov Cullen**Karlie7**emma**Andrea**IkucSwan**Gretchen CullenMasen**VictoriaMasenCullenVulturi **sacurav21**vivvianithaarooz**SallyLuna**Tina**Paola**Schatzie0713**salma amghar sak**Kristen Pattinson swan**crucitaegr**Tecupi**Melania**Mary de Cullen** Guacha**Tina**crepusculototal**flexer**naye15**namy33**salyluna**dulcesito**thequeenredforever **danigoich**JENNIFER**Ptmarfa21**DoriisAriias**rokergirl661**Melania**INDI02**cavendano13**jhanulita**p**Reviews anónimos y lectoras silenciosas.

No olvido a quienes nos han regalado sus favoritos y alertas.

** si no han visto el trailer de ésta historia en mi perfil se encuentra el link. Asi como de mis otros fics

******CHIC S ACABO DE ABRIR UNA PAGINA EN FACEBOOK, SE LLAMA SUEÑOS Y FANTASIA EMMALY Y MAS, ALLI PONDRÉ ADELANTOS Y ALGUNA QUE OTRA COSITA QUE VAYA SALIENDO, LAS ESPERO********

Besotes chicas.

Nos leemos pronto.