Bueno, los personajes no me pertenecen, si no a su creador Masashi Kishimoto
*Capítulo dedicado a Elizabeth y Enrique por todo su apoyo durante todo este revuelto.
Capítulo 25.− Sonata de Invierno
Su cabeza dolía levemente y se sentía un poco mareada, se maldijo a si misma por no controlarse aun sabiendo lo importante que sería ese día, pero la plática de chicas continuaba y las bebidas evitaban que la garganta se les secara.
Bien, eso era un pretexto, pero no importaba, con una ducha caliente y un café cargado estaría más que lista para la boda.
Abrió la puerta del cuarto tratando de no hacer ruido, era demasiado temprano como para que su perezoso esposo estuviera despierto, pero se quedó de piedra al verlo sentado en la cama con una expresión seria en el rostro, y el vestido de novia que creyó a salvo, en una silla al lado de la cama.
− Hola – Dijo en voz baja
Shikamaru la miró de forma extraña, no supo interpretar su mirada por más que lo intento.
− ¿Pensabas decírmelo?
Temari desvío un poco la mirada, no queriendo enfrentarse a la del moreno frente a ella.
− ¿Qué?
Casi pudo oír rechinar sus dientes, sabiendo que lo estaba sacando de sus casillas, pero sin el valor suficiente para enfrentarlo, algo raro en ella, pero en ese asunto, ambos tenían una opinión diferente, él que veía por su aldea, y ella que veía por su amiga.
− ¿De verdad crees que él es lo que ella necesita?
Temari lo miró unos momentos.
− ¿Ella o la aldea?
Ambos se miraron por unos momentos sin saber que decir, siendo el sonido de las pisadas de los niños, lo que los obligo a desviar la mirada y a aparentar normalidad.
− ¿Despertaste temprano? – Dijo Shikadai sorprendido cuando llegó al cuarto y vio a su papá sentado en la cama
Los tres niños se hicieron un paso hacia atrás en automático al ver el rostro sombrío de Shikamaru, uno que jamás habían visto, mientras Temari bajaba ligeramente el rostro, mirando a los niños de reojo.
− Eh… yo tengo que ir con mi papá a ayudarle con algo – Dijo Inojin incomodo mirando a Shikadai
− Yo igual – Dijo Bolt dándose la vuelta, al igual que los otros niños
Shikamaru miró al rubio unos segundos, tratando de aguantar su mal humor, para después mirar a Temari, que salió del cuarto para acompañar a los niños.
− Que yo sepa Naruto estará ocupado todo el día
Bolt se detuvo en seco, al igual que Temari, Inojin y Shikadai, los tres giraron su mirada con lentitud, bastante sorprendidos de la declaración de Shikamaru, Temari tenía la boca ligeramente abierta.
− ¿Q-Qué? – Dijo el niño bastante sorprendido
− Naruto, según recuerdo, él sigue siendo tu padre – Miró a Bolt unos segundos – Aunque no parezcas su hijo después de todo
Bolt miró a Shikamaru por unos segundos sin decir nada, tratando de asimilar esa frase que el hombre le había dicho.
− Adelántense – Dijo Temari regresando sobre sus pasos
Shikadai jaló a Bolt e Inojin para alejarse del cuarto, mientras escuchaba que la puerta se cerraba con más estruendo del necesario.
Temari vio a su esposo fijamente, Shikamaru solo la miró, esperando los gritos o los golpes, sorprendiéndose cuando la vio suspirar con cansancio y pasarlo de largo, para tomar el vestido de novia que estaba en la silla.
Temari regresó sobre sus pasos y se quedó frente a la puerta, de espaldas a él y tomando el pomo con fuerza.
− Ese niño al que le acabas de recordar que tiene un padre al que parece no importarle, es quien más ha sufrido con la separación – Dio un suspiro largo – Tenemos un hijo, creí que al menos tú podrías preocuparte por él
Shikamaru vio a su esposa salir del cuarto y llevo sus manos a su cabeza.
Su mente analítica le mostraba todos los peligros que correría la aldea si Raíz tomaba aún más fuerza, la guerra estaba a punto de estallar y no sabía qué lado tomarían en ella, pero también sabía que Temari tenía razón, Bolt y Hinata ya había salido demasiado heridos con la separación, ¿Cómo podía buscar dañarlos aún más?
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Su mirada negra se fijó en la pelirosa que fingía revisar sus signos vitales y le daba una sonrisa falsa.
− Ya estás mejor – Dijo con voz melosa – Dentro de poco serás dado de alta
Itachi fijo sus ojos en ella sin responderle, ella también sabía que quedaría bajo la tutela de Raíz, y que esa información era innecesaria. Que importaba que le dieran el alta, Raíz no lo mataría, y al parecer tampoco Sasuke, así que no importaba lo demás.
− Sabes, Sasuke-Kun también forma parte de Raíz ahora – Dijo ignorando el silencio de Itachi – Aunque me preocupa que Sarada se vea envuelta en problemas con eso, Raíz no es muy bien visto en la aldea, y el clan Uchiha menos – Anoto algunas notas en el expediente, mirando de reojo al moreno que le fruncía un poco el ceño – Pero como vas a saberlo verdad – Dio una risa por unos segundos y luego puso una mirada seria – Pero si no fuera por Hinata Uzumaki y la esposa de Sai, él ni siquiera seguiría ahí
Itachi guardo silencio de nuevo, solo atento a los movimientos de la mujer, esperando un ataque.
− Listo – Dijo dándole una sonrisa – No te preocupes, Sasuke-Kun recobrará la cordura
Itachi la vio salir de la habitación y miro por la ventana, algo confundido de que la pelirosa le dijera esas cosas.
¿Recobrar la cordura en qué sentido? ¿Dejar Raíz, o asesinarlo por fin?
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Miro su reflejo en el espejo, se sentía un poco incómodo vestido con ese traje que Sky lo había hecho usar.
Por unos momentos, anhelo darle a Hinata una boda especial, ambos vestidos con kimono, y ella cargando un ramo que luego lanzaría a sus amigas, si bien a él no le gustaban las fiestas, hubiese querido que fuere especial para ella.
− ¿Te estás arrepintiendo?
Su mirada viajo hacía Sai, que se encontraba en la puerta con la corbata aun desabrochada en el cuello.
− Hmp – Desvió su mirada al espejo ignorando la pregunta – ¿Qué quieres?
El moreno le sonrío con algo de incomodidad y señalo su corbata.
− No tengo idea de cómo usarla
Sasuke se dio la vuelta y lo miró por unos momentos, esa sonrisa, si bien era una señal de incomodad, por alguna razón, lucia sincera.
− Yo tampoco – Dijo unos segundos después – Te iba a preguntar a ti
Sai se rasco la nuca.
− Nunca eh usado algo como esto – Dijo encogiéndose de hombros
Sasuke asintió con calma, viendo su reflejo en el espejo.
− ¿Aún no están listos?
Ambos giraron su mirada hacía Sky, que entraba con paso lento.
− Aún es temprano – Dijo Sai encogiéndose de hombros – Y no sé cómo se usa esto – Señaló su corbata
La morena rodo los ojos y se acercó a él para abrocharle la corbata, ajustándola con un poco de espacio.
− Inojin-Chan está en la sala
Sai asintió saliendo del cuarto y dejándolos solos, Sasuke se dio la vuelta y se miró en el espejo de nuevo.
− ¿Tampoco sabes hacerlo? − El moreno no respondió, abrochando él mismo su corbata al ver como ella lo había hecho con la de Sai, escuchando un ligero suspiro – Ella te eligió, deberías estar más seguro de su relación
Sasuke la miró a través del espejo, sin saber cómo interpretar lo que le había dicho.
− Ella…
Sky negó con la cabeza.
− Se va a casar contigo, por sobre las normas del clan Hyuga o los deseos del Hokage – Dijo con calma – Si bien está no es la mejor forma para una chica, después podrás compensarlo − El moreno siguió mirando su reflejo, tal vez ella tenía razón después de todo − Andando – Dijo la morena dándose la vuelta – Seguro Sai está estrangulando a Inojin-Chan con la corbata, y aún debemos ir a pagar unos zapatos
Sasuke casi puso una ligera sonrisa ante eso, no solo Sai, sus compañeros de Raíz, se sentían más cercanos los unos a otros.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Miró el reloj una vez más, aún era demasiado temprano, pero tampoco quería llegar tarde, Temari y Tenten la arreglarían, no quería hacerlas esperar.
Se encaminó a la puerta con una sonrisa en su rostro, que, a pesar de la resaca, no desaparecía.
La noche había sido muy movida, las risas de sus amigas, las anécdotas y la seguridad que le dieron para ese paso tan importante que daría ese día. No solo era una boda con un hombre al cual amaba, era desafiar las normas de la aldea y del mismo clan Hyuga, era ser ella por primera vez en mucho tiempo.
Aun con la sonrisa en su rostro abrió la puerta, deteniéndose en seco al ver a Naruto a punto de tocar.
− Hola – Dijo el rubio viéndola fijamente. Hinata borró la sonrisa de su cara y miró al rubio fijamente − ¿Puedo pasar?
La mujer se obligó a recuperarse de la impresión de verlo en el barrio Uchiha y negó levemente con la cabeza.
− Estoy ocupada – Dijo viendo hacía un lado − ¿Qué necesitas?
Naruto dio un ligero suspiró viendo a la mujer frente a él, que se rehusaba a mirarlo.
− Yo… quería hablar contigo
Hinata se quedó quieta en la entrada, sin saber cómo responderle a Naruto.
− No es un buen momento – Dijo con voz baja
El rubio se rascó la nuca, era obvio que ella no quisiera hablar con él después de todo.
− Es muy importante, es…
− Voy de salida – Le interrumpió
Naruto negó con la cabeza con algo de desesperación, necesitaba hablar con ella antes de que Hiashi Hyuga lo hiciera. Había cometido demasiados errores con ella como para seguir haciéndolo, tenía que advertirle sobre lo que pasaría.
− ¡Sé que lo que hice no tiene perdón! – Casi gritó sujetándola de los hombros – Pero tienes que escucharme, es sobre…
− Suéltame por favor – Le interrumpió Hinata de nuevo removiendo sus brazos
Naruto la soltó en automático, recordando las veces en la que la lastimó sin intención, y se sujetó el puente de la nariz unos segundos antes de verla fijamente. Le había hecho mucho daño a ella y a Bolt, sus acciones, realizadas por un impulso adolescente, había destruido a su familia, y solo él, era el culpable de eso.
La mujer tímida y atenta con la que se casó ya no estaba, y su hijo ya ni siquiera quería saber nada de él, el padre ausente que siempre rompía sus promesas.
− Tú padre quiere que recobres el apellido Hyuga – Dijo con calma, retomando el tema al que iba
Hinata asintió con calma.
− Lo sé, Sai-San me lo dijo
− Eso significaría…
− Lo sé – Lo interrumpió de nuevo
Ambos se vieron fijamente, sin saber que decirse.
La mujer que tenía la fortaleza y madurez para enfrentar los problemas, aquella que se la había prestado para cumplir sus sueños, la que le dio una familia y alejo la soledad, se apartaba de él, y no podía detenerla a su lado.
− ¿Me odias?
Hinata negó con la cabeza inmediatamente, mientras cruzaba uno de sus brazos sobre su pecho.
− Eres el padre de mi hijo – Lo miró – Pero, este no es un buen momento
Naruto asintió, seguramente Sai ya tendría todo eso resuelto, y él, como siempre, quedaba de lado.
− Lo siento – Dijo cerrando los ojos frustrado – Debí poner mi empeño en protegerlos y no en…
− Ya basta por favor – Dijo Hinata bajando la mirada – Naruto, de verdad debo marcharme
El rubio apretó sus puños con impotencia, algo dentro de él se negaba a dejarla marchar.
− Dame otra oportunidad – Rogó – Te prometo que todo será diferente, yo me encargaré de su bienestar, los cuidaré con mi vida
Hinata le dio una mirada de lastima, no era su mirada normal, esa que le demostraba el amor que sentía por él.
− Lo siento, es demasiado tarde
− Hinata…
− Debo irme – Hinata avanzó por el lado de Naruto cerrando la puerta – Lo siento
Naruto la dejo marchar, resistiendo el impulso de decirle que se quedara a su lado.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Miró al niño una vez más, afuera de la puerta donde Hinata se arreglaba.
Tenten la había hecho entrar con una toalla sobre su cabeza para que no la viera y la había metido a una de las oficinas, donde Kurenai, Temari y ella la arreglaban, sacando a Bolt, Mitsuki, Shikadai e Inojin.
Shikadai, Mitsuki e Inojin jugaban con una consola, pero Bolt solo se había quedado afuera de la puerta sin decir absolutamente nada.
La mirada del niño lucía bastante apagada, no se reía con sus amigos como de costumbre, y jugaba con sus dedos índices.
− ¿Todo bien? − El niño saltó un poco ante la voz de Sasuke y asintió con la cabeza, volviendo a jugar con sus dedos – Hmp
Su mente viajo a aquel día de entrenamiento, donde aquel niño asustado le contó sus miedos. Bolt miró a Sasuke unos momentos y se pegó un poco más a él.
− ¿Le molesta que lo llame papá? – Sasuke negó con la cabeza por unos segundos y el niño dio un suspiro – Sé que el viejo es mi papá, pero… no sé
− Esta bien
Sasuke puso su mano en el hombro del niño, que suspiro de alivio segundos después.
− Gracias
Ambos desviaron la mirada cuando vieron entrar a Sky junto con Sarada. La Niña vestía un vestido rojo y se veía un poco sonrojada.
− Te vez muy linda
Todas las miradas, en especial la de Sasuke, se dirigieron a Mitsuki que le sonreía abiertamente a la niña.
− Será mejor acomodarnos – Dijo Sai abriendo la puerta de la oficina donde se casarían – Así Hinata-San solo debe entrar
Sasuke asintió con calma, caminando tras el hombre que le explicaba cómo iban a pasar las cosas, mirando de reojo la puerta en espera de que su mujer pasara con ella. Aun cuando no lo admitiera, sentía un poco de nerviosismo de pensar que ella se arrepintiera en el último momento, que llegara Naruto y se la llevara…
− Tranquilo
La voz de Sky y el apretón que le diera en un hombro antes de alejarse lo tranquilizo lo suficiente como para fijar su mirada en la puerta, donde una sonrojada Hinata caminaba con calma hacía él.
Aunque el vestido blanco que llevaba era muy sencillo, y su maquillaje muy discreto, su mirada se quedó fija en ella, que se sonrojo más de lo que ya estaba y detuvo su andar por unos segundos, antes de sonreír quedamente y avanzar hacia él.
− Extiende tu mano
Escucho el susurro de Sky e hizo inmediatamente lo que le dijo, extendiendo la mano hacía Hinata, que se sonrojo aún más antes de tomarla, ignorando los suspiros y la mirada vidriosa de las mujeres que iban tras ella.
Cuando llego a su lado sostuvo su mano, dirigiendo ambos su mirada hacía el juez que no disimulaba su sorpresa.
− Comencemos con la ceremonia – Dijo una vez que salió de su impresión
Hinata asintió con calma, aun sosteniendo la mano de Sasuke y mirando hacia el frente.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
− ¿Está todo bien padre?
Hiashi dirigió su mirada hacía Hanabi y asintió con calma.
Hanabi, que nunca había visto tan pensativo a su padre se alejó del dojo de entrenamiento para darle espacio.
Hiashi, miró a su hija marcharse y vio el centro del dojo, pero no tenía cabeza para entrenar.
En unas horas más, la noticia de que su hija mayor se había casado con el traidor Uchiha recorrería la aldea, y los ancianos del clan nuevamente expondrían su postura en contra de Hinata, la hija más débil y una decepción para la mayoría.
"− ¡Confíe en mí! ¡Así como lo ha hecho con Neji y Naruto! ¡Crea en mí por una vez! ¡Soy capaz de proteger a mi hijo!"
Sacudió un poco su cabeza, alejando esa imagen de su mente, aún si él confiaba en ella, los ancianos no lo harían.
Era su hija, como padre la quería, pero no podía confiarle su seguridad siendo tan débil.
Maldijo mentalmente a Naruto y su actitud débil e infantil, si él no se hubiera involucrado con Sakura todo seguiría en orden, su hija y su nieto protegidos, y el clan listo para la inminente guerra, pero todo se había salido del control.
El respeto que la aldea les tenía, se veía mermado por la actitud de Raíz hacia ellos.
Dio un suspiro frustrado y cerró los ojos por unos segundos, necesitaba hacer algo lo antes posible.
Se dio la vuelta y salió del dojo, se daría una ducha y luego iría a hablar con él, la única otra persona que podía ayudarlo a que Hinata regresará con Naruto y Raíz terminará de caer de una vez por todas.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
− ¿Reservaron todo el restaurante?
Tenten no pudo evitar el tono de sorpresa y miró con asombro a Sasuke, que solo se limitó a asentir. Desde que Hinata había entrado a la oficina, solo había soltado su mano para que firmaran el acta.
− ¿Y ellos quiénes son? – Preguntó Temari viendo a unos ninjas en una de las mesas
− Compañeros – Dijo Hinata – Aunque realmente no creí que vinieran
− ¿Y Kiba y Shino? – Pregunto Tenten
− De misión – Dijo Sai rascándose la nuca – Regresan en 1 semana
La chica de chongos miró con un poco de duda a Sai, ya que no estaba enterada de que ellos se hubiesen unido a Raíz.
− Vamos a saludar – Dijo Sky
Antes de que pudiera reaccionar, Hinata vio a Sai e Inojin ser arrastrados a la mesa por la morena, que se movía con elegancia y daba una sonrisa cálida a sus compañeros. Le daban una extraña sensación de familia.
− ¿Deberíamos ir también? – Le preguntó a Sasuke
El moreno se encogió de hombros.
− Vamos, yo quiero conocerlos – Dijo Bolt animado
− Yo también – Dijo Sarada tomando el brazo libre de Sasuke
Hinata sonrió y tomo la mano de Bolt, ignorando la mirada hostil que le daba Sarada a su hijo.
− Vamos entonces
Temari, Tenten y Kurenai caminaron tras ellos junto con Shikadai, que se quejó de eso.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Su mirada se dirigía al horizonte, analizando los eventos que habían ocurrido recientemente.
Raíz, siendo aliado de la aldea de la nube, era un peligroso enemigo.
El único golpe real, el único avance en medio de esa guerra había sido ocasionado por ellos, las demás aldeas estaban atentas al cambio, esperando el momento de atacar, pero la aldea de la nube era un muy poderoso enemigo, y si a eso le sumaban un grupo de ninjas sin escrúpulos dispuestos a dar la vida por su aldea, se podían convertir en un verdadero dolor de cabeza.
Sumando a Sasuke a la ecuación, además de que Raíz tenía a Itachi en su poder, lo que no les auguraba nada bueno.
¿Sasuke ya le habría dicho que sabía toda la verdad? ¿Y si la sabía por qué no había hecho nada contra Raíz? No pudo evitar poner una mueca, sin Itachi fuera del juego, no podría ir tras los ojos de Sasuke, no podía hacer que lo ayudara con su plan.
Escucho el sonido de pisadas tras él y se giró un poco para ver a Zetsu con calma.
− ¿Noticias?
Zetsu asintió.
− Tenías razón sobre Kisame, está allí
Obito asintió con calma, analizando la situación.
− Iré con Deidara tras el 2 colas, prepara todo con Pein para la invasión
Zetsu asintió.
− Me encargaré de que todos estén listos
Obito asintió.
− Primero debemos destruir a Raíz – Dijo avanzando un poco a la salida – Localiza a Danzo, sé que le interesara saber que su marioneta está en la aldea
Zetsu sonrió y asintió de nuevo, desapareciendo de la habitación, al igual que Danzo.
"− ¿Tú mundo perfecto implica robar el futuro de las personas? ¿Hacerlos vivir su vida en un sueño?"
Apretó su puño viendo las paredes de roca del lugar. Le demostraría a esa niña como desear un mundo perfecto.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Bolt hablaba con Shikadai e Inojin, Sarada parecía pelear algo con Mitsuki, Kurenai, Tenten y Temari hablaban animadas con una copa de vino, Sai y su esposa hablaban con los demás miembros de Raíz, Sasuke a su lado había soltado su mano para que pudieran comer. Habían arreglado que la música se escuchara en el restaurante y eso les daba un ambiente un poco más agradable.
− ¿Está todo bien?
Hinata le sonrió cálidamente.
− Si, es lindo tenerlos aquí
Sasuke asintió sin decir nada más, volviendo a tomar su mano, haciendo que Hinata sonriera aún más.
− Me encanta esa canción
Sasuke miró a Sky, que fue la que había dicho esa canción mirando a Sai.
− Es algo melosa – Le contestó el moreno
Hinata soltó una pequeña risa al escucharlos, Sai siempre sería Sai después de todo.
− No importa, es linda
Sai se encogió de hombros y miró a la chica con duda, que solo atino a rodar su ojo y tomar su mano para arrastrarlo lejos de la mesa y comenzar a bailar con él. El moreno se veía bastante incomodo al principio, sobre todo al notar las miradas de los miembros de Raíz, para después de algunas explicaciones y reclamos, comenzar a bailar con ella con propiedad.
Sasuke miró de reojo a Hinata, que veía emocionada a la pareja, queriendo suspirar al adivinar el plan de la morena que bailaba con Sai.
Tomó la mano de Hinata con un poco más de fuerza y se levantó sorprendiéndola un poco, al pensar que el moreno planeaba un escape de la comida, pero sorprendiéndose aún más cuando la llevo a donde bailaban Sai y Sky.
Sasuke tomó su cintura con su mano libre y la acerco a él, sonrojándola por completo, mientras veía de reojo la mesa. Hinata aún sonrojada, pasó su mano libre al hombro del moreno y se movió al ritmo que este le marcaba.
Al poco tiempo se les unió Temari con Shikadai, mientras ella trataba de controlar su sonrojo al tener a Sasuke tan cerca con tanta gente mirándolos.
El moreno la acercó un poco más a él, haciendo que ella descansara su cabeza en su pecho, y su mano pasara de su cintura a mitad de la espalda. Hinata escuchaba el sonido de su corazón retumbando con fuerza en su oído y se aferró más a su hombro, sintiendo que ese momento perfecto terminaría en cualquier momento.
− Sasuke-Kun – Le llamó en voz baja
− Hmp
− Te quiero
Sasuke apretó su mano en la cintura de la morena, pegándola por completo a él, mientras recargaba su barbilla en la cabeza. Hinata soltó su mano y la paso tras su cuello, mientras él la abrazaba por la cintura.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Miró el techo con pereza, pensando si había hecho lo correcto o no.
La mirada que de reojo le hizo saber que había hecho mucho daño, y la duda en la mirada de su mejor amigo lo dejaba nuevamente en incertidumbre,
Estaba haciendo lo correcto, era lo mejor para la aldea, eso lo sabía, pero no podía evitar sentir culpa por lo que estaba haciendo, lastimando a personas que consideraba sus amigos por un bien mejor, por el bien de la aldea.
Se tomó el puente de la nariz con una de sus manos mientras cerraba los ojos, tratando de convencerse que hacía lo correcto.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Sus ojos verdes veían con incredulidad la escena, en ese restaurante, que al parecer había sido rentado solo para esa noche, se encontraba Sai junto a su esposa y varias personas más, que el moreno hablara animadamente con ella solo la frustraba aún más de lo que ya estaba.
− Lo que le dijo a Chouji es cierto – Escuchó la voz de Sakura a sus espaldas
Ino asintió y se sentó, aun mirando de reojo, que hasta su hijo parecía muy cómodo en esa situación.
− También está Sarada – Le informó a Sakura
Sakura se movió para ver el interior del restaurante, apretando los puños cuando vio a Sasuke y Hinata sentados juntos en la mesa, mientras su hija parecía muy cómoda hablando con la exmujer de Naruto. Se contuvo para no romper la pared de un golpe, Hinata había sabido aprovechar cuando Sasuke estaba vulnerable para acercarse a él, sin tener que preocuparse por nada y que fuera él quien resolviera los problemas. Sacudió levemente la cabeza, estaban ahí por Ino, debía dejar eso de lado, ya se encargaría, o mejor dicho, encargarían de ella.
− ¿Qué estarán festejando? ¿Crees que ella este embarazada?
La pregunta de Sakura oprimió aún más su pecho, y su mirada se dirigió de nuevo hacía esa chica que le sonreía a Sai.
− No lo sé, no creo que las chicas lo celebraran, no son unidas a Sai
Sakura miró de nuevo al restaurante.
− Si está Kurenai debe ser algo de Hinata
Sakura puso más atención al restaurante mientras fruncía el ceño, algo que celebraran de Hinata, y que Sai formará parte de eso, no le daba buena espina. ¿Hinata sería la que estaba embarazada? No, estaba tomando vino junto a Sasuke…
Pero se quedó helada al ver la mano izquierda con la que Hinata sujetaba su copa, mientras hablaba con Kurenai con una sonrisa.
− Esa hija de…
Sin poder contenerse, y sin que Ino pudiera detenerla, avanzó corriendo hacía el restaurante, estrellando el pomo de la puerta por la fuerza que hizo al abrirla, pueso esta tenía el seguro puesto.
Las miradas de todos los presentes se dirigieron hacia ella y la rubia que llegó corriendo segundos después.
− ¡Tú! – Grito Sakura señalando a Hinata
Los de la mesa se pusieron de pie de inmediato, Sasuke tomo el hombro de Hinata y la puso tras él, junto a Bolt y Sarada, mientras Ino sujetaba el brazo de Sakura para impedir que siguiera avanzando hacia ellos, pues al ver el gesto de Sasuke solo había incrementado su enojo.
− ¡Eres una maldita aprovechada! – Le gritó avanzando un poco más hacia ellos
Ino pasó ambos brazos a la cintura de Sakura para detenerla, viendo como los miembros de Raíz se dirigían a detenerla también.
− ¡Suéltenme! ¡Te vas a arrepentir maldita!
− Cállate Sakura – Dijo Sasuke sorprendiéndola
La pelirosa miró con lágrimas en sus ojos al moreno que la veía con desinterés, más ocupado en cubrir el cuerpo de Hinata.
− ¿Cómo pudiste? – Dijo empezando a llorar – ¿Por qué con ella sí?
Hinata se aferró a la cintura de Sasuke aún tras él, siendo esa actitud la que terminó de sacar a Sakura de sus casillas, que volvió a correr hacía ellos con rapidez. Ino la jalo del brazo con fuerza, haciéndola trastabillar hacía atrás y abrazándola de los brazos, no queriendo que saliera herida al enfrentarse a Sasuke.
− ¡Vámonos! – Jadeo – ¡No vale la pena!
Sakura se removió contra ella, agitándose con fuerza.
− ¡Entonces mira a quien está cubriendo Sai! – Le gritó desesperada por que la soltara
Ino dirigió su mirada hacía el moreno, que cubría el cuerpo de Inojin y el de su esposa, la que lo tomaba del hombro mirando de reojo atreves de su brazo, apretando más el agarre en Sakura y cerrando los ojos.
− ¡Vámonos!
Kurenai y Tenten fueron a ayudar a Ino a sacar a Sakura del lugar, mientras la pelirosa seguía pataleando y gritando de cosas.
Hinata cerró los ojos y se abrazó a Sasuke, que tomo las manos que la morena tenía en su cintura.
Bolt por su parte, puso una mano en el hombro de Sarada, que lo vio con tristeza en su rostro al ver a su madre en ese estado tan deplorable, pero también al darse cuenta que de eso, solo Sakura tenía la culpa.
− Deberíamos continuar con la… Augh
Hinata estuvo a punto de reír al ver que Temari había pateado a Sai ante esa declaración, y recargó su cabeza en la espalda de Sasuke, al menos por el momento, todo estaba bien.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Ino miró a la pelirosa que no dejaba de llorar, sujetándose la cara con ambas manos, de verdad le daba un sentimiento de pena, igual a aquella niña que se cubría la frente y lloraba de los que se burlaban de ella.
El término de su amistad, antes de que la retomaran, había sido por Sasuke, el moreno que hacía años se había decidido por ella, en los que habían formado una familia. Pero justo ahora, se sentía como si volvieran a ser niñas, una necesitando la protección de la otra, y la otra fingiendo que era perfecta y que esa era la razón por la que la ayudaba.
− Sakura…
Recargo su cabeza en su hombro, abrazándola parcialmente, ella también tenía el corazón destrozado después de ver a Sai.
− ¿Saura-Chan? ¿Qué…?
Ino alzó su mirada hacía el rubio que las veía con extrañeza, y negó con la cabeza levemente.
Sakura apretó las manos, presionándolas más contra su rostro y su llanto aumento.
− Sasuke y Hinata se casaron – Le informó Ino a Naruto
El rubio sintió que algo dentro de él se quebraba, viendo a Sakura llorar mientras era abrazada por Ino, mientras él solo quería matar a Sasuke.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Escucho la puerta de la casa siendo azotada, y supo que Temari había llegado. Se incorporó de la cama y se preparó para los golpes que seguramente iba a recibir por parte de su mujer, no pudo evitar sentir miedo cuando la vio abrir la puerta con fuerza.
Temari entró al cuarto sin siquiera mirarlo, dirigiéndose al closet y sacando varas sabanas de este, para luego arrojárselas a Shikamaru junto con una almohada, sorprendiéndolo por completo.
− ¡Lárgate a la sala! – Le espetó
Shikamaru abrió los ojos con total sorpresa.
− ¿Estás bromeando? – Dijo sin creérselo
Temari lo empujo fuera de la habitación.
− No, no volverás aquí hasta que veas lo que estás haciendo
Shikamaru dio un paso hacia atrás y luego la vio fijamente con molestia.
− Estoy protegiendo mi aldea – Espetó con los dientes apretados
Temari negó con la cabeza y una mirada triste.
− Estás protegiendo a Naruto, y lo único que has logrado es lastimar a las personas que consideras amigos – Lo empujó una vez más fuera de la habitación – Si hubieras visto la cara de Ino, tal vez lo comprenderías mejor
Cerró la puerta del cuarto con fuerza, y Shikamaru se quedó estático afuera de la habitación, recargando la cabeza en puerta pensando si estaba haciendo lo correcto.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
− Los niños ya se durmieron − Sai asintió despacio, mirando el cielo oscuro en esa noche. Las cosas se habían descontrolado, y aun así, en lo único que podía pensar era en la mirada que Ino le dio al ver que cubría a su esposa – Tal vez sería bueno que hablara con ella y aclarara las cosas
El moreno negó con la cabeza.
− No es momento para eso, tenemos que estar atentos a los movimientos de Naruto.
La morena asintió, sentándose a su lado y pasándole una lata de cerveza. Sai la tomo con calma, esa práctica se les estaba haciendo costumbre.
− Pronto será invierno
El moreno asintió, consciente de a qué se refería.
− ¿Podrás controlarlos?
Ella asintió aun viendo el cielo.
− Me preocupan otras cosas
Sai volvió a asentir, el innombrable estaba entre sus preocupaciones, al igual que entre todos los miembros de Raíz.
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Cuando sentía sus labios sobre los suyos, olvidaba por completo que ese día tuvo varios desencuentros, Sasuke se llevaba toda su capacidad de razonamiento con un solo beso, el que había comenzado cuando la cargó en la entrada, y había terminado cuando entraron a la recamara y la dejo sobre la cama. Ella ni siquiera había notado el camino.
Sasuke se puso sobre ella, besando su cuello y tratando de desabrochar el vestido sin mucho éxito, Hinata lo hizo levantarse para poder desabrocharlo antes de que el moreno lo fuera a romper.
Sasuke la volvió a besar antes de que Hinata pudiera desabrocharse el vestido, acercándola a él mientras enredaba su lengua con la suya, separándose segundos después y viendo el rostro sonrojado de la que, oficialmente, era su mujer.
Tomo sus mejillas con ambas manos y la volvió a besar, dejándose envolver por esa calidez que solo ella era capaz de proyectar.
Hinata rompió el beso y se separó un poco, tratando de desabrochar el vestido, pero sus manos temblaban y le era difícil hacerlo.
Sasuke le dio la vuelta para hacerlo él mismo.
− N-No l-lo rompas – Alcanzó a susurrar cerrando los ojos
El moreno sonrió de lado y desabrocho los botones y el cierre, Hinata sujeto el vestido por el pecho para que no cayera al suelo, y aun de espaldas a él, se lo bajo lentamente para ponerlo en una silla cercana.
Se giró sonrojada y mirando al piso, cubriendo con sus manos la lencería azul de encaje que Tenten la había obligado a usar, temiendo alzar la mirada y encontrarse con la de Sasuke.
El moreno tomo sus manos, apartándolas de su cuerpo, sonrojándola aún más, antes de besarla y apoyarla contra la puerta. Hinata le dirigió una mirada de duda, que el moreno ignoró mientras volvía a besarla.
Apretó su cabello negro entre sus dedos al sentirlo morder su cuello y luego lamerlo.
− Sasuke – Susurró
El moreno le sonrió y desabrocho su sostén, tirándolo a un lado de la puerta y empezando a acariciarlos con sus manos, escuchando los gemidos de Hinata en su oído. El moreno dejo su cuello y se llevó uno de sus pezones a la boca para morderlo y succionarlo, mientras pellizcaba el otro con su mano, jalando más fuerte al escuchar los gemidos de Hinata y sentirla jalar su cabello.
El moreno dejo su pecho para succionar el otro, sintiendo temblar el cuerpo de Hinata y como jalaba aún más su cabello.
Dejo su pecho y volvió a besarla, sintiendo como lo abrazo con fuerza, aun temblando levemente.
− Te quiero – Le dijo la morena viéndolo sonrojada
Sasuke la volvió a besar, apretando su cuerpo contra el suyo recargándola en la puerta, mientras jugaba con su cabello.
− Hinata
La morena lo vio a los ojos mientras el moreno volvía a besarla, abriendo la boca segundos después en un jadeo cuando lo sintió meter dos dedos en su intimidad. Sasuke aprovecho ese acto y metió su lengua en su boca, ahogando sus gemidos mientras movía con fuerza sus dedos, y lo más adentro que podía.
− S-Sasuke – Jadeo Hinata separándose un poco
El moreno la volvió a besar y bajo sus bragas lo suficiente, haciéndola enredar sus piernas en su cadera y apoyándola contra la puerta.
− Será una noche muy larga señora Uchiha – Le prometió mirándola a los ojos y haciéndola sonrojar
−.−.−.−.−.−.−.−.−.−
Shizune miró a Naruto de un lado a otro buscando entre todos los papeles, antes de dirigirse a ella con enfado.
− ¿Dónde están los papeles de la transferencia?
Shizune lo vio con duda por unos instantes.
− ¿Qué transferencia?
Naruto la miró enojado, haciéndola sentir un poco de miedo.
− La de Itachi Uchiha
Shizune lo miró con más extrañeza que antes.
− Raíz tiene…
− ¡No me importa! – Le interrumpió – El concejo lo sentencio a muerte, así que prepara todo, no importa lo que diga Sai
Shizune lo miró sin dar crédito a sus palabras.
− Pero eso… Raíz…
− ¡Es una orden! – Le gritó el rubio – Quiero que mañana a esta hora ese hombre ya esté muerto
Y fin, por ahora
Lamento mucho tardar tanto en actualizar, han pasado muchas cosas que me han impedido estar frente a la computadora, pero ahora aquí estoy, y espero les haya gustado, ya que creo que fui muy dramática en varias cuestiones.
Naruto un poco rabioso al igual que Sakura ya preparan sus acciones, así que espero tener el capítulo siguiente pronto.
Les doy un enorme agradecimiento a todos los que me han apoyado con lo que paso, de verdad no estoy acostumbrada a que me insulten por la pareja de una historia, sentí ese ataque de verdad muy directo, y más cuando a pesar de que habían logrado su cometido siguieron atacando y luego se fueron sobre las demás autoras, cuando es solo una pareja de ficción, no son personas reales y si quiero emparejarlos, pues bien, y si no te gusta eres libre de no leerlo, y no de atacarme porque no es tu pareja favorita.
Debido a eso, también me enfoque un poco más en el trabajo que en escribir, pero aun así, aquí está el siguiente capítulo, ya que no porque me digas que no te gusta voy a dejar de hacer algo que a mí me gusta.
Espero les haya gustado, y me digan que les pareció, y de verdad, muchas gracias por ser pacientes y por su todo su apoyo.
