CAPÍTULO 25: Busca y captura
Otra capítulo! Subo dos seguidos porqué no creo que pueda actualizar al menos en un par de días.
Aquí acaba el tema Mariah. Espero que les guste
Gracias a todos por leer el fic!
Jared se abalanzó sobre el Angeletor de Ángela.
-Está en unas oficinas con un campanario cerca y a 32minutos de aquí. ¿Se pueden introducir esas variables en tu ordenador?
-Cariño – contestó Ángela – Mi ordenador lo hace todo.
-¡Pero no os precipitéis! Debéis tener en cuenta más cosas. Campanas pueden ser de muchas cosas, pueden ser bocinas o tiendas que hagan algún ruido, o algo así. – dijo Brennan
-¡Brenn, saber que suenan campanas ya es mucho! – dijo Ángela algo molesta por el comentario de su amiga.
-No digo que no busquéis campanarios, solo digo que ampliéis la búsqueda, que reflexionemos un poco- contestó la antropóloga
-Doctora Brennan – dijo Sweets – Es un campanario o algún sitio que suenen campanas, iglesias, cementerios… No son ni bocinas ni algo parecido a una campana. Nos ha mandado ese mensaje. Es corto, por lo que se deduce que no ha tenido tiempo o medios para mandarlo. Lo que nos ha mandado es muy concreto. Sabe que nos tiene que dar información exacta.
-Pero aún no sabéis que ese mensaje es de ella – dijo Wendell – Podrían estar engañándoos
Jared se giró contra el chico
-Mira chaval, si fuese tu novia la que estuviese secuestrada te agarrarías a un clavo ardiente por encontrarla. Claro que pueden ser muchas cosas, pero no tenemos tiempo, hay que empezar a eliminar. Hay que usar el sentido común
-Pero Wendell tiene razón – intervino otra vez Brennan – Se que estás preocupado Jared, pero quizá vuestros pensamientos os hacen adelantar acontecimientos. Quizá al intentar acotar estáis eliminando la pista verdadera.
-Huesos – dijo Booth que llevaba un rato callado - Ven un momento
Booth se llevó a la madre de su hija apartada de todos.
-Se que quieres ayudar. Sé que tienes razón. Y necesito tu frialdad ahí dentro, porqué Ángela y Jared no son objetivos. Pero debes entenderlos. Y debes ceder teniendo en cuenta lo que dice Sweets. En los secuestros hay parte de análisis i parte de psicología. Tiene que ser un trabajo en equipo, hazlo por Ángela y Jared, por favor.
-Booth, yo solo quiero ayudar. Lo sé, por eso quiero que entres ahí y nos ayudes con todas tus fuerzas cuando salga algo de tu campo. Hasta entonces deja que Sweets y la máquina de Ángela hagan el trabajo.
-Pero... – replico Brennan
-Por favor, si no lo quieres hacer por Jared y Ángela, hazlo por mí. Es un favor personal
-Está bien – aceptó la antropóloga.
Mariah vio como su secuestrador se levantaba.
-¿Qué demonios ha sido eso? – dijo el hombre
-No se… me he acercado a ti y te has desvanecido…
-¿Cómo que me he desvanecido? ¡Caaaarl! – grito el secuestrador a su compañero
El otro captor entró al baño
-¿Qué demonios pasa aquí?
-La chica, se me ha insinuado y luego ya no recuerdo nada, sólo estar en el suelo.
-¿En el suelo? Un momento… ¿insinuado? ¡Dios Joe, que te he dicho sobre tirártela!
-¡Ha sido ella! ¡Y me ha hecho algo!
-¿Cómo voy a dejarle yo en el suelo? Si apenas peso 55kilos! ¡Es imposible! ¡No le he hecho nada! ¡Sólo se mareó y se cayó! – se defendió Mariah
-Es cierto Joe ¡¿Qué demonios te pasa? – Dijo el gigantón a su compañero – ¿Pero dices que la chica estaba juguetona, no? Tal vez podríamos seguir jugando
Las manos de Mariah empezaron a sudar. No, no una violación no.
Coinciden demasiadas entradas. No es exacto ya que no sé lo fuerte que sonaba la campana por tanto no tengo la distancia exacta en la que pudo oírlo. Además oficinas hay muchísimas. Será imposible. – dijo Ángela tirando la cabeza hacia atrás
-Hay que eliminar cosas. – dijo Jared. ¿Pero qué?
-Jared – dijo Booth – Imaginate que estás en la marina. Tuviste que ver secuestros
-Pero nada parecido a esto.
-Todos los secuestros guardan relación. Se guían por patrones. Piensa
-Booth no lo agobies. Yo puedo hacer la tarea de psicólogo. – dijo Sweets.
-Lo sé chaval. Sé que eres el mejor. Pero tenemos poco tiempo. Y necesito algo más que psicología ahora. Necesito instinto. Él es el que mejor la conoce. Tienes que pensar Jared – dijo Booth poniendo las manos encima de los hombros de su hermano
-Booth, no lo presiones – dijo Hodgins – Si vemos que se nos tira el tiempo encima y que no la encontramos, pagaré
-Ya te he dicho que eso sólo pondrá en peligro a tu mujer ya tu hija, Hodgins – dijo Sweets.
-Lo sé, pero no la voy a dejar morir – dijo Hodgins – Además una vez la tengamos aquí, tendremos muchas mas pistas para saber quien son esos desgraciados.
-Jared – dijo Booth otra vez – Aparca tus sentimientos. Ahora es sólo un rehén más, alguien que no conoces, la persona X. Piensa.
-Acota oficinas. – dijo Jared de golpe. -No puedes esconder a alguien en unas oficinas normales, te verían entrar. Aunque fuese de noche, las oficinas tienen guardia de seguridad. Además si fuesen oficinas normales ella nos hubiese mandado un mensaje con el tipo de oficina. Está dentro, las oficinas de algo tienen logotipos y carteles de lo que hacen en todas partes.
-Podría estar en un cuarto – dijo Sweets
-Pero entonces no sabría que está en unas oficinas. Ella ha usado un genérico. Sabe que está en unas oficinas pero no que se hace dentro. Busca oficinas abandonadas.
-Ese es mi chico – dijo Booth
-¿Estás seguro Jared? – dijo Ángela
-No, pero ha sido un instinto. No me lo preguntes dos veces, porqué podría cambiar de opinión. Sólo busca oficinas abandonadas.
-23 resultados. Aún son muchos. – dijo Ángela – Dios cómo necesitaría ahora un cráneo y la magnifica aparición de Brennan dándo la clave para resolver el crimen.
-Tranquila, ¿me oyes? Sino llegamos, pagaremos. – dijo Hodgins abrazando a su mujer – Por cierto, ¿dónde está Brennan?
-Fuera con Stella y Wendell. Es duro para ella no poder ayudar – dijo Booth
-Dios, quizá antes he sido cruel con ella – dijo Ángela
-No te preocupes ahora por eso, lo entenderá. – dijo Booth
Brennan jugaba fuera con su ahijada. Wendell también hacía carantoñas a la niña.
-Te sientes mal? – dijo Brennan a su becario
-¿Por qué? – dijo el chico
-Esta podría haber sido tu niña. – dijo Brennan
-Doctora Brennan ¿usted haciendo conjeturas sobre que hubiese podido pasar? Me parece muy raro… - dijo el joven
-Será porqué llevo a una Booth dentro – bromeó Brennan
-Jajajaja! La verdad es que no. Me alegro por Ángela y Hodgins. Están hechos el uno para el otro. Yo me hubiese hecho cargo si hubiese tenido un bebé con Ángela. Pero no era un bebé buscado. Eso solo nos hubiese atado. Y soy feliz con la vida que llevo. Me gusta mi trabajo, mis amigos… Y me alegro de poder estar aquí y ver que algún día podré tener a un bebé deseado cómo usted y el agente Booth o cómo Ángela y Hodgins. Esta niña tiene mucha suerte, con unos padres así nunca le pasará nada. – dijo el chico.
-La verdad es que sí que tiene suerte. – dijo Brennan
-Bueno, esta noche no tuvo mucha, la pobrecita. La única noche que sus padres salen de casa y la vienen a secuestrar.
Brennan se quedó en silencio. Miró la carita de Stella.
-Eso es Wendell!
-¿El qué?
-¿Cuánto tiempo lleva Mariah aquí? Apenas conoce gente. Sólo nos conoce a nosotros y a sus nuevos compañeros del hospital. Nosotros no sabíamos que iba a quedarse con la niña esta noche. Pero…¿y ellos?
-¿Quiere decir que alguien del hospital sabía que Mariah iba a quedarse con la niña? Pero muy poca gente sabe que Hodgins es el heredero del grupo Canteliever
-Pero Hodgins usó esa baza para meter a la chica en el hospital.
-Hay que avisarles – dijo Wendell
Brennan y Wendell entraron corriendo en la sala dónde estaban todos.
-El hospital – dijo Brennan
-¿Qué hospital?
-Nadie excepto la gente del hospital sabía que la chica iba a estar sola esta noche con Stella. ¿No veis que és mucha casualidad?
-Quieres decir que se lo dijo a algún compañero de trabajo y por eso entraron esta noche?
-Quiero decir exactamente eso.
-Pero ella acaba de entrar, apenas tiene amigos ahí dentro.
-El equipo de laboratorio – dijo Hodgins – Cuando entras te integran en un equipo. Un equipo de 6 a 10 personas. Son tu equipo, con ellos investigas. Son tu segunda familia. Si alguien quería sacarle información era muy fácil.
-Hay que saber quienes son y que relación pueden tener con las oficinas – dijo Jared
-Voy a llamar al jefe de investigación – dijo Hodgins
Booth se acercó a Brennan y la besó
-¿Ves cómo te necesitaba? Y eso que no había Huesos de por medio… - dijo Booth
-Ya sabes que soy muy observadora. – contestó la antropóloga
Ángela también abrazó a su amiga.
-No sabes cómo necesitaba tu entrada triunfal
-La verdad es que ha sido gracias a Wendell. Él me ha dado la pista al decir que tu y Hodgins estáis hechos el uno para el otro y que sois los mejores padres que Stella podría tener.
Ángela miró a Wendell.
-Quizá esa conversa era privada entre tu y Wendell, Huesos – susurró Booth a su chica.
-Gracias – dijo Ángela abrazando al becario
Hodgins entró en la sala.
-Tengo los nombres. Son cuatro chicos. Hay que relacionar el campanario, las oficinas o lo que sea con estos cuatro nombres. Y sólo nos quedan 6 horas.
-Pues no hay tiempo que perder – dijo Jared.
Llevaban mucho rato buscando información de los chicos. Llamando a sus casas, pero nada parecía relacionar a los jóvenes con aquello.
-Tal vez me he equivocado. Soy una persona madura que sabe admitir sus errores. Además no son huesos, no és mi campo. No es una ciencia exacta – dijo Brennan
-No, tienes razón. Hay algo en alguno de esos cuatro chicos. Sólo hay que encontrar el qué.
-Lo tengo – dijo Booth – El chico fue a una fiesta de exalumnos del instituto hace tres noches. Pero esa fiesta nunca se celebró.
-Hay que interrogarle. – dijo Jared
Llamaron a la puerta del chico los hermanos Booth. El mayor no había podido impedir que el pequeño fuese con él.
-Buenas noches señores Royson. Necesitamos hablar con su hijo. – dijo Booth
-La verdad es que ya está acostado. Se levanta muy temprano para entrar en el laboratorio.
-Claro, lo entendemos. Pero hay una chica desaparecida y su ayuda es muy importante – dijo Booth
- Le haremos bajar. – dijo la madre del joven
-Seguro que es él. Casi 30 y aún vive con sus padres – susurró Jared a su hermano.
-Venga Jared! Siempre he tenido que sacarte de líos. Si nosotros hubiésemos tenido padres, tu serias uno de estos.
-¿Te recuerdo que entré a la marina con 17 años?
El joven bajó la escalera con una camiseta y unos pantalones cortos. Tenía cara de cerebrín.
-Hola Paul. Venimos a verte porqué nos has dicho que ayer estabas en una fiesta de exalumnos, pero nadie sabe nada de esa fiesta.
-Oh bueno – dijo el joven rascándose la cabeza – Eso es porqué sólo fuimos unos pocos.
-Nadie sabe de esa fiesta – dijo Booth muy serio
-Miren. Mariah por lo que me contó lleva aquí muy poco tiempo. Nadie la conoce bien. Seguro que ni siquiera ustedes. Es una chica muy simpática, lista y realmente muy guapa y seguro que ella lo sabe y lo aprovecha. ¿Tiene pasaporte americano? Quizá solo se ha ido a buscar a alguno que se lo proporcione – dijo el joven
Sólo fue un segundo. Tan rápido que a Booth no le dio tiempo a reaccionar. El chico aún no había acabado la frase y Jared ya lo tenía contra la pared cogiéndolo por el cuello.
-Mira niño de papá, un pelo de esa chica vale más que tu vida. No me creo nada de esa fiesta. Así que ya puedes estar hablando o te mato aquí mismo – dijo Jared loco de furia
-Jared déjale! No quiero que el que acabe en la cárcel seas tú – dijo Booth
-Les vamos a denunciar por esto – dijo el padre del muchacho mientras la madre abrazada a su hijo después de que Jared lo soltara.
-Miren, sabemos que él tubo algo que ver. Yo de ustedes le haría hablar, más vale que encontremos a la chica viva. – dijo Booth mientras esa última frase hacía que un escalofrío recorriese todo el cuerpo de Jared.
Los dos hermanos volvieron al Jeffersonian en coche
-Jared no puedes hacer eso – dijo Booth – Pueden denunciarte
-Seeley, si la que estuviese en el lugar de Mariah fuese Tempe, estarías loco y hubieses echo lo mismo
Booth calló. Entendía a su hermano y sabía que tenía razón. Ni siquiera entendía como podía tener tanta compostura.
Cuando llegaron al Jeffersonian la cuenta atrás marcaba una hora y media. Jared y Booth entraron y explicaron que no habían sacado nada del chico. Iba a ser difícil implicarle si no encontraban nada.
-Estoy harto. Voy a pagar – dijo Hodgins
-No Hodgins, espera. Una hora. Si en una hora no tenemos nada entonces hazlo – dijo Sweets
-No Sweets. Yo se lo que es estar secuestrado. Cada minuto es un infierno. Nadie tiene que pasar por eso. No sabemos qué le deben estar haciendo ahí dentro. No voy a alargarle más el sufrimiento. – dijo el entomólogo – Ya encontraremos la manera de coger a esa gente. Investigaremos a fondo a ese chico cuando tengamos tiempo. No dejare que a Stella le pase nada. Pero debemos sacar a tu hermana de ahí – dijo Hodgins dirigiéndose esta vez a su mujer
-Claro, mi amor. Tienes razón. Hay que sacarla de ahí. – dijo Ángela – Al fin y al cabo está secuestrada por salvar a nuestra hija.
-¡Booth! – dijo Cam irrumpiendo en la habitación – He podido hablar finalmente con el gerente del hospital. Ha entendido la situación y ha accedido a decirme que estos últimos días han perdido 3000$ en unas gestiones hechas por el equipo de trabajo dónde está Mariah. Hay unas gestiones burocráticas no he logrado entender pero se ve que el hospital no puede acceder a esas cuentas sin una autorización. Necesito que el FBI nos de permiso para examinar esas cuentas y ver a dónde fueron esos 3000$.
-En un minuto lo tendrás – dijo Booth sacando su teléfono del bolsillo.
Booth tardó dos minutos en volver a entrar.
-Angela, enciende el Angelator. Entra aquí – dijo enseñándole un papel – Ahora te tendría que salir una pantalla con los movimientos de la cuenta.
-Lo tengo – dijo la artista – ahora veamos trasferencias….Booth! Lo tengo! 3000$ de trasferencia
-¿A que cuenta? – dijo Jared
-No logro verlo… no se cómo la han hecho.. esta como oculto… es muy raro…
-Vamos Ángela – dijo Jared
-Necesito tiempo para pasar este programa
-No nos queda tiempo – repitió Jared
-Jared, estoy tan nerviosa como tú. Déjame hacer mi trabajo, por favor – dijo la hermana de Mariah
-Lo siento Ángela, tienes razón. Es que esto me esta matando
-¡Sí! Lo tengo! Construcciones y demoliciones Bart&Duck.
-¡Lo sabía! ¡Un edificio abandonado! – dijo Jared
-Llamar a esa empresa. Que os digan quien pagó para alquilar un edificio abandonado y la dirección! Yo llamaré a los refuerzos. Hay que ir para allí – dijo Booth
-Voy contigo – dijo Jared a su hermano
En 10 minutos salían hacia la calle dónde estaban las oficinas en ruinas. Los amos de la empresa habían sido muy colaboradores. Eran unos hermanos que tenían una pequeña empresa. No sabían que aquel chico quería el edificio para eso. Les había dicho que lo quería para hacer unas pruebas con unos gases que no se podía hacer en el laboratorio porqué necesitaba espacio.
-Ese hijo de puta pagará por lo que ha hecho – dijo Jared
-Sí, pero se encargará la justicia Jared. Ahora hay que sacarla de ahí sana y salva. Estará con secuestradores armados
-Cómo le hayan tocado un pelo… – dijo el pequeño de los Booth
Tardaron algo más de media hora en llegar. Faltaba un cuarto de hora para la hora acordada.
-Booth se puso el chaleco antibalas y dio órdenes a los otros agentes. Había conseguido que Brennan se quedara en el laboratorio. Jared también bajó del coche
- Jared, quiero que te quedes en el coche – dijo Booth
-¿Sueñas? – contestó el ex marine
-No, Jared. Necesito sacarla viva. Y necesito sangre fría. Tu no puedes entrar
-Te tengo que volver a recordar que fui marine?
-Sí, pero ahora no eres objetivo.
-Te repito hermanito, que si ahí estuviese nuestra querida antropóloga tu ya estarías dentro pegando tiros.
Lo había vuelto a pillar. Brennan era su punto débil
-Detrás de mí todo el rato Jared. ¿Entendido? – dijo Booth
-Sí, claro – dijo Jared Cargando el arma
-¿Entendido Jared? – dijo Booth agarrando la mano de su hermano
-Que sí Seeley. Quiero salir con ella de ahí.
Los agentes fueron entrando y colocándose en sitios estratégicos. Booth los ordenaba a todos mediante el pinganillo.
Un chillido les hizo saber dónde estaba la joven. Jared se levantó de su escondite pero Booth lo agarró
-Detrás de mí, Jared – dijo Booth volviendo a hacer agazapar a su hermano
-Está gritando. Le están haciendo daño
De lejos se pudo volver a oír a Mariah. La voz venía de arriba
-¡No por favor! – rogaba la chica
-Creo que haberte partido el labio no ha sido bastante. Debes saber que no se pueden ofrecer unos labios que no vas a dar. Deberíamos haberte hecho esto antes… Pero un trato es un trato y hasta la hora acordada no te mataremos, pero ya falta poco…tu cuñado no van a pagar así que… vamos a pasárnoslo bien contigo.
-¡No por favor! ¡Matárme! ¡Matárme ya! Pero no me toquéis! Por favor no me toquéis! – decía la chica entre lágrimas
Jared escuchó la última frase. No podía reprimir las ganas de entrar y reventarles la cabeza a los secuestradores. Pero sabía que debía confiar en Booth. Era el mejor en ese campo.
Booth logró ver a los secuestradores. Tenían a la chica atada a una columna. Con la blusa abierta. Ellos dos estaban delante y le metían la mano por dentro del sujetador. La escena repugnó al federal. Había unas ventanas. Dio ordenes a los SWAT de fuera para que se colocarán en posición. Y cuándo las ordenes que dio fueron llevadas a cabo, entró. Y su hermano detrás.
Cuando los secuestradores los vieron se llevaron las manos hacia la pistola
-Oh oh! Amigo! Yo no haría eso – dijo Booth apuntando al más robusto, mientras Jared hacía lo mismo con el otro. Ver a Mariah así le partió el alma. Estaba siendo bejada. La persona más segura que él conocía estaba siendo tratada como basura. Tuvo que reprimir las ganas de apretar el gatillo
-¿Quién demonios sois? – dijo el secuestrador más delgado
-FBI. Y yo de ti, sacaría la mano de ahí. Ves ese puntito rojo que hay encima de tu bolsillo de la camisa? Haz un movimiento extraño y dónde esta la luz tendrás una bala. Así que ir soltando las armas.
Los dos secuestradores se miraron.
-¿A que esperáis? ¿Quizá por el que estaba fuera montando guardia? La verdad es que deberíais despedirlo, lo hace muy mal. Ya está en el furgón policial.
Los secuestradores se miraron. Sabían que no tenían escapatoria. Se llevaron las manos a la cabeza. Otro dos agentes aparecieron por detrás , les pusieron las manillas y les retiraron las pistolas.
Cuando el peligro hubo pasado Jared se abalanzó sobre Mariah. La besó, la abrazado y le abrochó la blusa. Estaba sucia, llena de sangre. Le habían dado una paliza
-¿Qué te han hecho? – dijo él
-¡Jared! Suerte que habéis llegado. Lo he aguantado todo. He aguantado sus golpes pero no hubiese podido si me hubiesen tocado más. ¡Me han tocado Jared! ¡Han puesto sus sucias manos en mi pecho!
-Tranquila. ¿Me oyes? Pagaran por lo que han hecho. Tú te vienes conmigo a casa. Vamos – dijo Jared ayudándola a levantarse.
Cuando salieron fuera Ángela salió del coche y fue corriendo a abrazar a su hermana!
-Mariah! – dijo mientras la abrazaba fuertemente - ¿Estás bien? Oh Dios te han pegado… Dios, lo siento, lo siento, lo siento. ¿Qué pasó?
-Abrieron la puerta Ange… Y los oí. Y no pensé. Sólo se me ocurrió amagar a la niña. ¡Oh cielos! ¿Está bien Stella?
-Si tesoro. Está perfecta gracias a ti. Ahora sólo me preocupas tú. Ya han cogido a los que lo han hecho
-¿Quién era Ange?
-Un compañero tuyo del equipo.
-¡Oh! ¡Fui estúpida! ¿Porque se lo diría? Puse en peligro a Stella
-Cariño, eso nunca. ¡Tu la salvaste!
Jared abrazó a su novia más fuerte.
-Ángela, ¿Te importa si nos quedamos esta noche en vuestra casa? Creo que Mariah necesita estar con los suyos pero yo no me quiero separar de ella.
-Claro Jared. Quedaros. No hace falta ni que lo preguntéis.
Estaban apunto de entrar a los coches cuándo una moto apareció rugiendo.
-¿Papá? – dijo Ángela
-¿Dónde esta Mariah? ¿Está bien? Tu amiga la antropóloga me ha llamado. ¿Dónde está nuestra pequeña? – dijo el padre de Ángela mientras se sacaba el casco y bajaba de la moto
-¿Papá? – dijo Mariah que estaba envuelta en una manta y aún llena de sangre
-Cariño…
-¿Qué haces aquí? – dijo la joven
El hombre sólo respondió abrazándola y Mariah hizo lo mismo, y las lágrimas empezaron a rodar por su cara.
-Lo siento pequeña. Siento no haber sido el padre que tenía que ser. Yo nunca fui vuestra madre. Y ella era la que te entendía.
-No digas más papá. Sólo quiero empezar de cero. Hoy casi me violan.. – dijo mientras se ponía a llorar otra vez – No quiero guardar rencor a nadie. Sólo quiero amar y empezar de cero.
-Oh mi niña! – dijo el padre de Ángela abrazándola. – tiene que haber sido muy duro.
Booth apareció rompiendo la bella escena
-Mariah, sé que ahora es difícil pero deberías venir un momento a declarar. Mañana o cuando estés recuperada te volveremos a llamar, pero necesitamos los detalles que aún ahora puedas recordar. ¿serás capaz?
-Sí, claro. Vamos – dijo la joven mientras Jared la besaba.
-Gracias papá – dijo Ángela abrazando a su padre.
-¿Mi nieta está bien? – dijo el hombre
-Sí, gracias a Mariah
-Cuidarla hoy, pro favor. Una violación es lo último que tendría que pasar esta chica.
-¿Qué le pasa con eso? Me ha extrañado. Cuando he entrado casi no se podía tender en pie de lo dolorida que estaba, en cambio… solo repetía que la habían tocado…
-Creo que debería decíroslo. Es algo que sólo sabíamos mi difunta esposa y yo. No creímos que fuera conveniente decírtelo Ángela. Es horrible.
-¿Qué pasó? – dijo Ángela
-Mariah estaba en el centro de dónde la adoptamos porqué entraron a su casa una noche entrarona su casa y robaron violaron a su madre delante de ella. Una y otra vez. Ella estaba en el armario y lo vió todo. Vio como humillaban y violaban a su madre. Después de eso su madre enloqueció. No volvió a ser la misma y se olvidó de cuidar a Mariah. La niña acabó en servicios sociales y su madre se suicidó.
Debe tener la violación cómo el demonio. Por culpa de eso su madre se volvió loca.
-Dios…- dijo Jared aguantando las lágrimas.
-Qué horror – dijo Ángela
-Quedaros con ella esta noche. Yo vendré mañana por la mañana para ver cómo está.
-Gracias papá – dijo Ángela despidiéndose de su padre.
Mariah volvió con el grupo. Estaba muy cansada
-¿Sabes que te quiero? – dijo Jared dándole un gran abrazado
-Y yo a ti.
-Casi me vuelvo loco
-Sabía que entenderías mi mensaje
-Eres un genio – dijo Ángela. - ¿Cómo lo hiciste?
-Mañana os lo cuento. Ahora sólo tengo ganas de dormir.
-Pienso dormir toda la noche abrazado a ti - dijo Jared
-Y yo pienso dejar que me abraces toda la noche – dijo Mariah besando a su novio. Lo hizo y cerró los ojos. Durante algunas horas había pensado que no lo podría volver a hacer.
