Te Amo
La fiesta resulto ser intima, la mayoría de las personas eran gente de mis negocios, casi todos muggles, por lo que la noticia no salió en los periódicos mágicos, solo algunos amigos de mi parte estuvieron conmigo y todos ellos tuvieron que actuar como muggles.
Mi madre y suegra se encargaban de los preparativos de la boda, solo nos preguntaban pequeños detalles, Hermy y yo estabamos buscando casa, el tiempo de residencia en América era para largo, días antes de nuestra boda conseguimos una casa maravillosa, con un jardín enorme, lo mismo que la biblioteca, sabia que mi mujer pronto la llenaría y no tenia reparo en que lo hiciera.
Seis meses habían pasado, desde que le robe un beso mientras dormía, ahora la estaba esperando bajo una hilera de guirnaldas, Nott y Zabbini eran mis padrinos, Nott vestía un traje azul marino y Zabbini uno gris claro, yo un esmoquin negro, sobre la solapa del saco una rosa roja, estaba muy nervioso sabia que en cualquier momento ella aparecería
Estaba tan nerviosa, que impedía que mi cabello se arreglara, tuve que usar un hechizo para dejarlo quieto, me acerque al espejo de cuerpo completo que estaba en medio de la habitación, ver el vestido me recordó los problemas que tuvimos para escogerlo, yo quería algo sencillo, mi madre llamativo, mi suegra glamoroso, al final quedo al gusto de las tres, blanco con escote en forma de corazón sin mangas, drapeado en el talle, la falda vaporosa tenia pliegues, la tiara era pequeña con flores de piedras, la hojas en diamante y en medio de esmeraldas, al centro un corazón de rubí, está sostenía el velo de encaje bordado y piedras a la orilla, mi cabello recogido en una coleta, los rizos marcados, cayendo algunos a un costado de mis oídos, el maquillaje fue ligero, solo marcaron mis rasgos más finos, el resultado era maravilloso
Jamás me imagine verme de esta manera, mucho menos ver a mi lado a la señora Malfoy, regalándome unos pendiente de esmeralda, reliquias de la familia, tener por madrinas solo Slytherin, Pansy Parkison y las hermanas Greengrass, ningún Gryffindor, Ravenclaw o Hufflepuff, solo amigos o socios de mi futuro esposo
Nuestro baile fue un vals, aunque no habíamos tenido ocasión de bailar juntos, estar en sus brazos fue maravilloso, el me llevaba como si fuera una bailarina de ballet, ligera y grácil, se veía tan apuesto, que no lograba quitarle los ojos de encima, como es que había logrado este hombre cambiar tanto que yo me enamorara de él, todavía me sentía en un sueño, algo tan difícil de creer que Draco era mi esposo, el haber unido nuestras varitas creando un corazón de color rojo uniendo nuestras vidas por siempre
Baile con varias personas, en cuanto le llego el turno a mi suegro, nuevamente me puse tensa, ver al Lucius Malfoy tomando mi mano y la otra en mi cintura era algo irreal. Él dirigiendo el vals era algo difícil de asimilar, platicamos mientras duraba la pieza, él también me pidió una disculpa por todo lo que me hizo mientras estuvo vivo Voldemort, al igual que su hijo de corazón lo perdone, la familia completa me demostró que podía confiar en ellos, me trataban tan bien.
La luna de Miel fue en una de las playas mexicanas, Draco no podía ausentarse mucho y queríamos un lugar cálido, aunque eso no me importaba, solo quería estar a su lado
Antes de entrar en la habitación, él me tomo en brazos llevándome hasta la recamara, tenia un ventanal grande junto a un balcón que tenia vista al mar, se escuchaba el chocar de las olas, el cielo oscuro brillaba por las estrellas y la luna regalándonos esa luz plateada
Alrededor de la habitación había muchas velas, también pétalos de rosas blancas regados en la alfombra, en medio de la cama una rosa roja, el ambiente era romántico, tierno, y apasionado.
Bese a Draco en los labios, no deje de hacerlo mientras me acostaba en la cama, poco a poco fui quitando su saco y camisa, recordé cuando untaba el murtlap, tenia una piel tan suave, pero ahora sus pectorales estaban marcados al igual que su vientre, sus brazos se veían más fuertes y musculosos, que diferente se veía, ya no era ese niño o joven que había visto hace cinco años, ahora era un hombre tan varonil,
Sus caricias eran tan suaves y fuertes creando un mar de sensaciones, la sangre la sentía hervir, sus besos eran apasionados, necesitados, probar esa miel era exquisita, una droga que necesitaba de más, no se en que momento el me desnudo, se detuvo un momento mientras me miraba, sentía como mis mejillas se volvían rojas, me beso, bajando por mi cuello, mis hombros, creaba cargas de electricidad, sus caricias eran placenteras
Se detuvo en mis senos, esa manera de besar, acariciar o como jugar con ellos eran sensaciones muy intensas.
Siguió besando mi cuerpo, hasta llegar a mi monte de venus, separo mis piernas y comenzó provocándome unas oleadas de placer, me hacían estremecer, ese hombre sabia usar esa lengua, sentía que ya no podía más y rogaba que se detuviera, el continuaba con mayor intensidad, me hizo llegar al clímax, sentía perderme en el placer, pero sus caricias me hacían volver y sentir más, no recuerdo cuantas veces me perdí, cuanto gemí, las palabras no salían de mi boca, no podía hablar solo gritar.
Nuevamente beso mis labios, me aferre a su espalda, no quería soltarlo, no quería que terminara, su cuerpo era una delicia, tan suave su piel, tan firme sus músculos, tan sedoso su cabello, poco a poco fue entrando en mi, tuve que gritar, era tan indescriptible tenerlo dentro, mi vagina lo aprisionaba, escuchaba jadeos de su parte, las embestidas fueron tomando intensidad, lo mismo que mi cuerpo y mente, cada vez anhelaba más de él, más de su cuerpo, eran tan maravilloso, que al final solo grite su nombre, mientras un torrente de sensaciones y placeres me invadió, él se acostó en la cama, me tomo en brazos y recostó sobre él.
Te amo Draco –Le dije en un susurro, con voz entrecortada, intentando normalizar mi respiración
Te amo Hermione –Que bien se sentía juntar esa palabra junto a su nombre, por fin ella era mía, no me arrepentía de haberla escogido, ella era la mujer más hermosa de este mundo física e internamente, se recostó en mi pecho, sentía el latir de su corazón desaforadamente, lo mismo le pasaba al mió, la vi como se quedaba dormida sobre mí, acariciaba su cuerpo, me lo imagine muchas veces, pero ahora que lo había visto eran hermoso y perfecto, pero sentirlo era mucho mejor
Ahora yo era el afortunado de tener a esta diosa en mi cama y que sea mi mujer, me sentía en la gloria al tenerla, pero sobre todo su amor, con esos pensamientos me quede dormido, al menos por él momento, solo necesite unos minutos para recuperarme y despertarla con mi besos y caricias, para empezar nuevamente a amarnos, hacerle el amor era único, ninguna mujer provocaba tanto en mi, como ella lo hacia, escucharla gemir o verla como se aferraba a las sabanas me provocaba más, ver como su cuerpo se estremecía o su espalda se arqueaba de placer, me excitaba, lo que me hacia perderme en este mar de placer era escuchar como gritaba mi nombre, ella lograba que perdiera el control sobre mi, dejándome llevar y terminando al mismo tiempo que ella
Sentir sus caricias en mi cuerpo me despertó, abrir mis ojos y verla sobre mi era tan gratificante, le propuse salir y pasear un rato, pero su idea me gusto más
Pedimos servicio al cuarto mientras nos bañamos y disfrutábamos bajo el agua el volver a amarnos
Llevaron nuestro desayuno, comimos en el balcón teniendo de vista el mar, al terminar volvimos a la cama.
Muchas gracias por sus reviews por ese motivo subo estos dos capitulos, espero les siga gustando y me manden sus reviews
Anyza Malfoy
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