Beth no pudo volver a conciliar el sueño esa noche…cada vez que soñaba veía la misma imagen…ya fuera Harry o Neville, los dos desaparecían en un movimiento de varita de Draco…no podía permitir eso…no ellos, no por su culpa, tratando de calmarse entró al cuarto de los chicos para ver como se encontraban

Los tres chicos dormían tranquilos…miró a Neville que estaba justo al lado de Harry…si aun estaba enamorada de Harry, como creía estarlo, ¿que sentía por él? estaba segura que lo quería demasiado…pero Harry aun estaba presente en cada pensamiento…no podía resistir su presencia y mucho menos el contacto con él…y lo que menos quería era lastimar a alguien tan bueno, por algo que no era nada seguro…tenía que poner todo en orden antes de seguir con eso…y más ahora, con la presencia amenazadora de Draco…¿Qué tal si por mi culpa le pasa algo a Neville? no puedo arriesgarlo…pensó mientras pasaba su mano por su cabello.

Asustada y sin ganas de dormir, decidió dar un paseo por los alrededores bajo su forma animaga…llegó hasta donde horas antes había estado con Harry…se sentó en la misma piedra a pensar, pero los pensamientos funestos la desconcentraban y empezó a dar de vueltas alrededor de la roca…tenía que buscar una forma de resolverlo todo…sabía qué tenía que hacer…tengo que ir a verlo, tengo que arriesgarme, tengo que acabar con lo de Draco de una vez por todas…pensó… pero no quiero…¿como puedo ser tan miedosa?, si mi papá era tan valiente …suspiró… talvez en el fondo no sea tan mala la idea de ir a Grimmauld Place…talvez eso me ayude en concentrarme más en la transformación, podría también saber que piensa Harry realmente…o talvez no…puso las manos en los bolsillos y se tiró sobre la hierba húmeda… la verdad es que no me importa…¿para que te haces tonta Elizabeth Black? sabes muy bien que aunque él no te quiera tu seguirías pensando en él…¿pero Neville? a él lo adoras, no cabe duda…y serías incapaz de hacerle daño…Beth tras dormir un poco, volvió a la casa justo cuando Harry se preparaba para salir a Grimmauld Place, decidió acercarse bajo su forma animaga…así podría estar más cerca de él, sin dañar a esas dos personas que tanto quería: su amiga Ginny, y su adorado Neville.

Harry recibió a "Black" lleno de alegría, no cabía duda que aunque él no supiera de quien se trataba en realidad…sentía un gran cariño por aquella criatura, -vamos a dar un paseo, iremos a un lugar que …ahora que recuerdo, no te gustaba nada –rió- pero hay que avisarle a los otros…se preocuparían si no me ven.

-¿Harry? –Remus lo miraba desde la puerta de la casa, apenas había llegado de una noche; de esas largas, peludas, y difíciles.

-Profesor…-le dirigió una sonrisa, pero sin alejarse de Black ni un momento.

-Harry, escuché lo que le decías a…-Remus se interrumpió al ver al pequeño acompañante de Harry, sintió cariño hacía él sin saber que ese pequeño lobezno, que apenas llegaba a las rodillas de Harry, era su pequeña hija- es…

-¿animago? –Harry pensó que no sería bueno decirle a Remus sus dudas sobre Sirius…él saldría también lastimado de comprobarse lo contrario.- no creo, de serlo ya me hubiera matado o…

- o te está protegiendo ¿no crees?

-talvez…-Harry miró como Beth se acercaba a Remus, como lo había hecho con Hermione

-la verdad Harry…es que, debido a la situación que vivimos no confiaría de algo de lo cual no sabemos su procedencia, y menos, con la historia que tenemos de mascotas disfrazadas-acarició la cabeza de "Black" con un movimiento tranquilo y dulce, como lo hacía con la persona tras ese peludo disfraz- a pesar de eso, sé que podemos confiar… ¿tiene nombre?

-si…le puse…

-déjame ver… ¿Canuto?

-no…sólo habrá un Canuto…pero si habrá otro Black del cual confiar.

-ya veo, ahora Harry ¿a dónde te diriges a estas horas de la mañana y sin decirle a nadie?

-quiero ir a Grimmauld Place, necesito unos minutos al menos para…para pensar.

-ya veo, ¿piensas llevarte a tu nuevo amigo?

-si, espero que no sea problema…profesor, estaba pensando… ¿le daría permiso a Beth de ir conmigo?, no sé…talvez no sea tiempo aun, pero no me sentiría a gusto estando ahí solo con mis recuerdos de Sirius, aunque sé que es bastante egoísta mi petición,…sabe algo…olvídelo…no creo que sea justo someterla a eso.

Gracias Harry,…sigues cuidándome a pesar de todo, y ahora que podríamos estar juntos para aclarar cosas…prefieres protegerme del recuerdo. Beth se acercó a él con cariño, buscando su mano.

-sé que tus intenciones son buenas, Harry…no lo harías solo por molestarla…pero no creo que sea una buena idea, no deberían salir…-Remus miraba a todas partes con cara preocupada- andar por ahí solos es peligroso para cualquiera, no sólo para ti, Harry.

-algo me dice que sabe algo que yo no sé.

-si, pero no sé si debas saberlo

-¿Voldemort?

-déjame explicarte…vamos –Remus se empezó a alejar con Harry, pero volteó para detener a Beth- Black, quédate ahí…no tardamos.

Beth decidió desobedecer la orden de Remus y empezó a caminar tras ellos…pero al voltear y ver a Hermione; que se acercaba para traerla de vuelta a la casa, pensó que no sería buena idea, le olía que venía con un enorme sermón… volvió a la normalidad tan pronto supo que eran las únicas personas en el lugar.

-no debes aprovechar tu…ya sabes, para oír conversaciones ajenas.

-era algo importante Hermione, Remus sabe algo sobre Voldemort…y si tiene que ver con Harry, nos incumbe a nosotros… ¿qué no recuerdas el ejército?

-y tú… ¿recuerdas lo que es ser humano y respetar los secretos?, ¿olvidas que tienes cosas que hacer como humana?, no como…-movió las manos desesperada- Black la mascota, sino como Elizabeth Cliodne Black-la jaló del brazo para verla a los ojos- ¡escúchame!...respeto tu plan, tus ideas- hizo pausa para pensar lo que iba a decir después, sin ofender a su amiga- tus sentimientos por Harry…pero esto no lo puedes utilizar para tu provecho como la capa de Harry…¡no puedes cegarte por tu cariño! tienes otras cosas en que pensar…-señaló hacía la casa y Beth pudo ver a través de la ventana la silueta de Neville.

-¡no me digas que hacer Hermione! –se soltó bruscamente de su amiga- ¡sé lo que tengo que hacer!…tenemos cosas que hacer más bien, ahora que Harry irá a Grimmauld Place podemos seguir practicando… no he olvidado que más allá de mi nueva aptitud mágica…tengo hechizos, pociones y maldiciones que aprender.

-Beth…

Beth ya iba caminando poco a poco hacía la casa dejándola atrás.

-¿si?

-siento haber sido tan ruda…no creas que lo único en que pienso es en eso…la verdad te decía que pensaras un poco en Neville…él te quiere, sé que tú lo quieres…y no quiero ver a ninguno sufrir.

-si lo dices por Ginny…no, no sufrirá…porque tú –se acercó a ella con mirada de enojo, y la fue empujando hacía atrás con su dedo al ritmo que hablaba- tú no le dirás nada de lo que yo siento por Harry… así que no te aflijas…ahora vamos, que tenemos cosas que hacer.

Beth entró molesta a la casa con las manos en los bolsillos y sin mirar a Neville…luego; escuchó un sermón de Molly Weasley, debido a que le preocupó no encontrarla en la cama cuando fue a despertar a las chicas…pero tras una palmadita en la espalda, disfrutó su desayuno en paz…pero sin dejar de pensar en Harry, y en lo que podría estarle diciendo Remus.

Después de dejar al nuevo amigo de Harry atrás; Remus le contó todo lo que había pasado con Narcissa, la visita de Beth a la casa…y lo que más lo inquietaba, y la razón por la cual no quería dejar a Beth ir…

-como ves Harry, no se trata de que me preocupe la situación de que ella se enfrente al recuerdo…tendrá que hacerlo algún día, pero la cuestión es la seguridad de ella, y si la quieres–lo miró con los ojos bien abiertos, como si supiera lo que Harry sentía en el fondo- como sé que lo haces…debería preocuparte también.

-entonces esa noche que usted la siguió…

-¿estaba Draco en la casa? sí, estaba…pero no estoy seguro de que este planeando algo.

-¡es Malfoy! lo más seguro es que sí…si por pequeños errores casi mata a Ron, y vea todo lo que hizo…

-Harry…talvez es lo más posible, pero quiero que pienses algo…la única persona que quería a Draco; que luchó por su seguridad hasta el último momento, esta muerta…su madre, Harry…él ahora esta destrozado, y la única persona por la que parece sentir un verdadero afecto, y a la única que necesita ahora, es Beth…para mí es mi hija y lo más preciado, y para ti una gran amiga que te adora…pero talvez, ella es la única salvación del muchacho…

-¡no lo es! …. ¡él no ha hecho más que molestar y hacernos la vida difícil!

-Harry, tú no eres así… ten piedad del muchacho…sé lo que sientes –le dio una palmada en la espalda con una sonrisa- Harry…sólo quiero que sepas algo…si Draco va tras ella no podremos hacer nada drástico contra él, porque sería poner la vida de ella en peligro, así que lo mejor será mantenerla lejos de cualquier posibilidad de que eso pase… ¿estas conmigo?

-si Profesor…

-ahora, no te pido que la cuides… ya tienes mucho en tu cabeza…pero sí que estés atento estos días que tengo que ausentarme ¿si? ¿podrías hacerme ese favor?, ¿evitar cualquier oportunidad de arriesgar su persona?

-claro, eso cuente conmigo.

-bueno, ni una palabra a Beth de esto…

-no profesor.

Harry se apuró para irse después de comer, había estado buscando a Black toda la mañana sin saber que lo tenía justo en frente…y además, estaba demasiado preocupado de lo que había dicho Remus…así que quería irse sin ver a Beth; porque si no, iba a querer decirle que lo acompañara, y prometió no ponerla en riesgo.

Pero justo antes de irse; parada enfrente de la puerta de la Madriguera, una Beth con sonrisa traviesa lo miraba atenta.

-¿te vas sin mi?

-no sabía que querías ir…-dijo disimuladamente; pensando, como decirle que no sin lastimarla.

-la verdad es que sé que quieres ir solo, como lo hiciste en Godric's Hollow, pero quiero ir contigo…claro, si me dejas…prometo no molestarte.

-yo…

-no te preocupes Harry…si no se puede…-dio un salto a un sillón y lo miró salir de la casa.

Harry no pudo con la tentación, si podría llamársele así…sabía que faltaba a la palabra que le hizo a Remus...pero no sabía porqué quería que ella estuviera con él…talvez porque Sirius era algo que tenían en común, pero sabía que esa excusa no era suficiente…tenían mucho en común…

-Beth…pero no lleguemos tarde…-dijo mirando a la chica- o se preocuparan.

Beth tomó su escoba que siempre dejaba junto a la puerta… salió con Harry, los dos se pusieron las túnicas, y salieron volando hacía allá.

Cuando llegaron a la casa Black; los dos se quedaron sin decir palabra en la sala, uno junto al otro…no sabían que decirse, o que hacer…

-talvez… no fue una buena idea venir después de todo. –dijo Harry

-eso depende…-dijo ella acostándose sobre la alfombra de la sala, con los brazos cruzados atrás de la cabeza. -¿qué quieres encontrar aquí?

-pues quería traer a alguien conmigo.

-si, eso escuché…

-no lo encontré…supongo que se escondió…de todos modos, ¿cómo lo iba a traer en la escoba?

-tienes razón…pero entonces…-Beth se puso de pie, se sacudió el polvo del cabello, tomó las manos de Harry y lo levantó del suelo- ven…ya que no hay mucho que hacer aquí…vayamos a nuestro lugar secreto… ¿lo recuerdas?

-la habitación al lado de Buckbeack, debajo del escritorio.

-¡si! …el último en llegar es…es….

-¡un escregruto de cola explosiva! –Harry tomó la ventaja, pero de repente cayó al saltarse dos escalones – ¡no seas tramposa Elizabeth!

Beth se paró en seco y volteó a ver a Harry con ojos llorosos, o al menos eso quería hacerle creer…

-¿Elizabeth?

-lo siento…-se acercó lentamente a ella y la jaló de la pierna, tirándola al suelo- pero es eso, ¡o ser un escregruto de cola explosiva!

-tienes razón Potter…-esperó a que se confiara y saltó sobre él –que bueno que seas tan caballeroso… ¡que decidas serlo tú!

Los dos llegaron entre empujones y risas a ese lugar secreto suyo, pero como si les hubieran robado las palabras, se quedaron ahí parados…no sabían que decirse, Harry fue el primero en adentrarse a su pequeño escondite…y el primero en interrumpir el tenso silencio…

-¿crees que algún día podremos volver a esta casa sin que la tormenta de recuerdos nos caiga encima?

-¿sabes algo? –dijo ella suspirando y cerrando los ojos –algo me dice que sí…

-¿no que no tenías esas premoniciones despierta?

-no, pero no son premoniciones…son presentimientos.

-lo mismo…sueles ser muy atinada.

-¿de nuevo te ríes de mi ojo interior? –dijo moviendo las manos como si tuviera en sus manos una bola de cristal.-yo sé que la mayoría son siempre negativos, tristes…-abrió los ojos y en tono de broma tomó la mano de Harry –a ver…deja ver…-volteó la mano para ver su palma, y ella hizo lo mismo con su mano, las juntó, empezó a pasar su otra mano sobre ellas como frotándolas y cerró los ojos. –apuesto 100 galeones…en especie, claro está…que dentro de unos años tú y yo estaremos en este mismo lugar, platicando de este momento…talvez estemos casados ….y nuestros hijos crecerán como hermanos, como debimos crecer nosotros…Hermione se casará con Ron, Fred y George tendrán un imperio de bromas, Percy será Ministro de Magia; y lo hará más insoportable que de costumbre, si es que se puede ser más insoportable…no sé…Hagrid…-abrió un ojo y sonrió malévolamente-¡Hagrid descubrirá que le dan miedo los dragones, lo mismo que Charlie! –Harry no pudo evitar reírse por eso- entre otras cosas…creo que es todo- Beth abrió los ojos y al darse cuenta que aun sostenía la mano de Harry se puso roja y la soltó –si…es todo…

-hay que firmar la apuesta… ¿no crees?

-¿por qué? …ya veo… ¿sientes muy seguros esos galeones en tu bolsillo no?, bueno me parece…-buscó pergamino y tinta en unos de los cajones del escritorio…-¡sabía que los había dejado guardados aquí! incluso, doblemos la apuesta…pero eso si te digo…no garantizo que sea fácil…

-nada es fácil para nosotros.

Los dos volvieron a ponerse tristes, pero Harry; que agradecía el intento de Beth por hacerlo reír, volvió a buscar otro tema de conversación…

-oye –dijo con voz curiosa –estoy seguro que la última vez que estuvimos aquí había algo más que hacer en este pequeño espacio… ¿qué era?

-¡es verdad! –Beth se puso de rodillas para buscar el ladrillo suelto- quedamos en tener un buzón…para comunicarnos…sólo nosotros lo sabríamos…y claro; Buckbeack que estaba presente, iba a ser nuestro medio de comunicación cuando…cuando mi papá fuera libre y viviéramos aquí.

-¿lo encontraste?

-no, aun no…-tanteaba la pared- recuerdo haber hecho una marca en el ladrillo...pero ninguno tiene nada…

Los dos chicos buscaban en ese pequeño pedazo de pared detenidamente, uno a uno sintieron los ladrillos…Harry luego empezó a intentar soltarlos uno a uno con un cuchillo de la cocina, hasta que Beth lo miró; y con una mezcla de preocupación y misterio en su rostro, le dijo a Harry…

-Harry… ¿no crees que?

-¿que alguien nos descubrió?

-si…

-bueno lo veremos en unos segundos, -tomó el cuchillo e hizo palanca- ¡es este!

Harry tomó su varita e iluminó el pequeño hueco, aparentemente no había nada ahí…pero al meter la mano encontró dos pedazos de pergamino bien doblados…pero lo que lo dejó pálido y emocionado, fue leer la letra en uno de ellos…

-¡es de Sirius!

Beth no pudo evitar arrebatarle los pergaminos a Harry de la mano…al ver la letra de su padre no pudo evitar sentir tristeza…

-es para ti- dijo Harry -¿ves? –señaló unas palabras en un doblez

-y este –tomo otro pedazo de pergamino y se lo dio a Harry –este es para ti.

-yo iré a otra parte a leer para que tú puedas leer tu carta tranquila.

-¡no Harry! –dijo deteniéndolo del brazo- no puedo leer esto sola… ¡te necesito!

Harry sonrió, y se sentó al lado de su amiga…ella puso su mano en su rodilla, pero al ver que la carta le arrancaba lagrimas a Beth…aunque sonreía al mismo tiempo, tomó su mano entre las suyas para recordarle su apoyo.

-Harry…-lo miró con lagrimas en los ojos- mi papá sabía sobre este lugar y nos dejo las cartas…aquí dice que esperaba que las cartas las descubriéramos nosotros solamente…por eso cambió el ladrillo…no quería que nadie nos quitara esto…dice –tomó aire y leyó el saludo…

Para mi cachorrita…mi Lizzie:

-así me decía papá también…-le dijo a Harry para contestar su duda- no sólo cachorrita… ¡pero no le digas a nadie!

-me parece…-sonrió- me parece un lindo nombre, y no le diré a nadie más…-puso su mano como si fuera a prestar juramento-será un secreto entre tú y yo solamente.

-si, -Beth se puso roja- sólo tú podrás decirme así…

Beth siguió leyendo la carta en voz alta para Harry…salvo un pequeño párrafo que sentía comprometía a Harry a estar a su lado…ella no quería que Harry se quedara con ella por compromiso, quería que algún día lo hiciera por gusto propio, porque su corazón no quisiera otra cosa.

La carta le arrancaba sonrisas; sobretodo, cuando su padre le pidió que a pesar de lo mucho que sentía que ella lo amaba, podría darle ese mismo amor a Remus, el estaría feliz y no estaría molesto…

Sé que adoras a Remus…todos estos años ha sido un gran padre para ti, a él le debo que seas la gran persona que eres…así que si algo llegara a pasarme…no vuelvas a decirle "Remus"… es tu padre de ese día en adelante …no le quites el título que se merece.

Pero lo que más hizo que Beth estallara en llanto fue el párrafo en el que Sirius se despedía, como si supiera lo que le pasaría meses después…

Espero que estas cartas no sean la única manera de decirles a ambos, lo que siento…lo que no puedo decir cara a cara…quiero decirles personalmente todo, pero si eso no llega a pasar; quiero que las conserven como mi regalo, mi último consejo y mi manera de decirles lo mucho que los quiero.

Cachorrita…quiero que sepas, que aunque no te lo dije en persona…estoy muy orgulloso de ti…no quiero que cambies nunca tu manera de ser…tendrás que ser fuerte sí, pero donde esté, si puedo ser fuerte por ti, lo seré.

No olvides eso nunca, siempre estaré contigo…

Con cariño, por siempre.

Papá.

Harry abrazó a Beth con todas sus fuerzas cuando ambos terminaron de leer al otro sus respectivas cartas…los dos omitiendo el párrafo que comprometía al otro…en el caso de Harry; él quería que Beth sintiera cariño por él libremente, sin sentirse como el relevo de su padre en la promesa de tener que cuidarlo siempre.

Ambos guardaron sus cartas en sus bolsillos, y salieron de ahí aliviados, como si en vez de pena y dolor, estuvieran renovados en fuerzas.

Beth al llegar a la Madriguera leyó y releyó la carta, se aprendió cada palabra, podía escuchar la voz de su padre claramente, como si le hablara en ese momento… antes de dormir abrió su caja de tesoros y la guardó, y entonces recordó otra carta…la de Draco…no recordaba que había hecho con ella…¿la había roto? ¿quemado?...ya no me acuerdo que le hice a esa cosa…ya no sabré nunca que decía…aunque no creo que diga algo diferente a lo que lleva gritándome los últimos días en la cabeza.

Tan pronto como pudo, Beth le contó a Neville sobre la carta de su padre; incluso, que su padre le mandaba un saludo y todos sus buenos deseos para el futuro…pero el chico parecía estar más ausente que de costumbre; había pasado de su normal estado distraído, a una mezcla de paranoia, molestia y algo que Beth desconocía en él…unos celos terribles.

-¿así que fuiste con Harry a Grimmauld?

-si… ¿estas molesto por algo?

-no…que yo sepa…no tengo razones ¿o si?

-te pareces a Seamus…ven cosas donde no las hay.

-bueno, él no…pero yo sí… ¿a qué fuiste con él? y no me digas que sólo para recordar juntos…

-tú no eres así…

-pues te presento al nuevo yo… ¿te gusta?

-¡Neville! –gritó Beth cuando esté salió corriendo de la Madriguera.

Ella lo siguió a la velocidad que le permitían sus piernas… pero el chico se perdió de vista, y una conversación que se llevaba a cabo muy cerca, le llamó la atención haciendo que dejara de correr y se acercara a ese lugar…pensó en transformarse para ir escuchar mejor de cerca, pero prefirió usar el viejo método "Finnigan –Black" inventando en el Colegio…trepó a un árbol y de rama en rama se acercó hasta el lugar donde se oían las voces…una era la de Harry, la otra…-tragó saliva- la de Ginny.

Beth sintió un nudo en la garganta, aunque no sabía si eso era algo bueno…talvez esto es lo mejor…así podré seguir con mi vida…darle a Neville todo mi amor, él se lo merece…y empezó a escuchar la conversación…

-y sí…Sirius me dejó una carta, por eso estoy así, Ginny.

-vamos Harry…nadie dice que no podamos ser amigos como antes…

-lo sé, pero prefiero que no…

-¿qué ya no lo seamos Harry? ¿eso?

-no…no sé que hacer ¿si?

-Harry…te entiendo, de ser tú yo haría lo mismo.

-¿en serio?

-si…-le dijo ella tomando su mano- no desearía que los que amo peligraran.

-que bueno que me entiendes.

-si, pero no lo comprendo.

-no empieces…

-Harry sabes que yo siempre te voy a querer, pase lo que pase…

Ginny le dio un abrazo a Harry y el no pudo más que devolvérselo, y como si la fuerza del cariño fuera tan grande que destruyera una rama…Beth cayó al suelo con un tremendo ruido, aunque sin lastimarse ni un pelo…para su desgracia personal cayó justo enfrente de la parejita, y al verlos abrazados, supo que había cometido el error de haberse vuelto a ilusionar.

-yo –dijo tratando de disculparse –será mejor que me vaya…siento haberlos interrumpido, estaba…

-no te preocupes –dijo Ginny soltando a Harry.

-no debí…lo siento- alzó la cabeza para ver rápidamente a la feliz pareja y Harry pudo ver sus ojos llorosos.

Beth corrió hacía la casa cuando estuvo fuera de vista, tropezó con Ron que al verla trató de hablarle pero ella apenas si lo miró…Beth no supo cuanto se alejó, hasta que no vio la casa…había corrido en otra dirección al toparse con Ron…ahora no sabía donde estaba…cansada se dejo caer al suelo…con la cara entre las piernas empezó a llorar…

-¿como pude ser tan tonta?…ahora también perdí a Neville…-decía en voz alta mientras arrancaba la hierba y la tiraba con enojo luego- ¿cómo pude creer que aun sentía algo por mi?…no hay razones…

Beth levantó la vista al sentirse observada, en el árbol de enfrente alguien la veía con atención…llevaba una túnica negra hasta los pies, y la cara totalmente cubierta…el viento hacía que su voz se perdiera en el aire y no pudiera reconocerla bien…

-no te asustes –le dijo la otra persona –sólo quiero hablar contigo unos minutos…no te haré daño.

-yo no quiero, no quiero hablar con gente cómo tú, ahora si me disculpas…

Beth caminó sin darle la espalda, aunque al otro le tomó solo unos minutos decir en un murmullo un hechizo que golpeó a Beth…el otro se acercó cuando ella cayó al suelo…

-te dije que solo quería hablarte princesa, ya que tú no quieres ir a verme…pero ahora te daré una gran razón para hacerlo…-se quitó la capucha y besó su mejilla- ya verás…

En unos minutos Beth despertó en el mismo lugar; asustada, buscó a su atacante pero no encontró más que algo que pensó había sido destruido…en sus manos estaba lo que quedaba del dije de dragón…Draco….pensó al sostenerlo…no puedo evitar esto un día más…no tiene caso, aquí nadie se dará cuenta de que no estoy, y tampoco creo que me extrañen mucho…se concentró fuertemente en el lugar donde tenía que aparecer…Mansión Malfoy…pensó con todas sus fuerzas…y en pocos segundos se encontró frente a frente con la soberbia mansión…que más da, no pierdo nada…y entró a ella por la parte que su tía le había indicado ese día…