Capítulo 25: Algo inesperado.

/ Tu perspectiva… /

Las cosas no podrían estar peor, el Capitán escapó, no sabemos por qué y tampoco sabemos adónde pudo haber ido, este país es grande y estoy segura que no lo conoce porque nunca habíamos estado aquí; Sin embargo se marchó sin dejar huella, cuando los chicos fueron a desayunar, tomó su ropa y se escabulló sin ser visto, los doctores dicen que ayer atacó a un grupo de soldados y tuvieron que sedarlo, sé que debe estar muy confundido, pero él jamás se iría dejándonos atrás y sé que jamás abandonaría así por así su lugar en la BSAA, algo realmente malo debió haber ocurrido y como si no fuera poco, acabo de recibir una llamada desde los Estados Unidos, por mi desacato al venir aquí puedo ser suspendida, así que debo volver cuanto antes a la central - ¿Estás bien? – James se acerca a mí – Diablos amigo ¿Qué demonios ocurre aquí? - - No lo sé, pero el Capitán no pudo haber ido muy lejos lo buscaremos y te notificaremos en cuanto lo encontremos - - Rayos Marco conoces a Chris si no quiere ser encontrado es probable que su búsqueda sea en vano - - Sé que Piers y tú lo conocen mejor que toda la unidad y sería de gran ayuda que ambos se quedaran aquí con nosotros - - Lo sé si no fuera por ese imbécil de Curtys - - ¿Él fue quien te reportó? - - ¿Tú quien crees? - - Es probable que intente sobornarte - - ¿De qué hablas? - - He visto cómo te mira y siempre está metiéndose en los asuntos de nuestra unidad - - Es un pedazo de mierda - - Nunca se atrevió a hacer nada por el Capitán Redfield, pero ahora que no está ¿Quién sabe? Es mejor que dejes que Piers te acompañe - - ¿Bromeas? Se cuidarme sola además tú mismo lo dijiste tienen mejores oportunidades de encontrarlo con uno de nosotros aquí - - Sé lo que dije, pero no lo vas a convencer (refiriéndose a Piers) de dejarte ir sola – yo reí – Él sabe que no puede oponerse a mí y he decidido ir sola, además tengo otros asuntos que resolver en casa – mi mente voló hacia Leon, me fui sin dejar más que un mensaje de texto él merece algo mejor que eso – Está bien, pero no creo que le guste - - Por ahora tienen cosas más importantes de que ocuparse, yo voy a resolver mis propios problemas - - Espero que valiera la pena la suspensión – James Marco me dedico un guiño y se marchó riendo – Imbécil a ver cuándo aprende a no meterse en lo que no le importa – dije en voz alta, pero no logró escucharme.

Nivans se había puesto ya su uniforme nuevo y se reunió conmigo en el patio de la base – ¿Estás segura que quieres ir sola? - - Diablos, sí que me gusta verlo así – pensé, luce tan sexy con su uniforme - ¿Por qué no lo estaría? - respondí al fin - Sé lo testaruda que eres, pero recuerda los rumores que escuchamos sobre Curtys - -Puedo cuidarme sola y aunque no fuera así ¿Qué harías? ¿Matar al imbécil? - - Sabes que todos los que estamos aquí somos asesinos – dijo con un semblante serio – Como sea, puedo arreglármelas sola, por ahora necesitamos encontrar al Capitán y asegurarnos de que esté bien - - Lo sé – pude apreciar una pizca de celos en sus ojos – Descuida regresaré en cuanto todo se aclare, estaré aquí antes de que me extrañes – le sonreí – Eso lo dudo – dijo y se retiró para reunirse con nuestros compañeros – Señorita el avión está listo – el saldado joven que me prestó su teléfono para comunicarme con Leon viajaría de nuevo conmigo a Los Estados Unidos – Claro – respondí mire durante unos segundos a mis compañeros algunos se despidieron desde lo lejos, menos Piers- él no volvió a mirarme – Es un idiota caprichoso – pensé subí al avión sin saber lo que me esperaba en la central.

No tengo mi auto en la central así que debo tomar un taxi, debería pero no lo hago, camino sola por la calle y no puedo evitar sentir que alguien me observa, pongo mi mano en mi cadera, donde siempre llevo mi arma conmigo, pero esta noche no, el Mayor Curtys decidió presentar una queja formal por lo que voy a ser juzgada ante las autoridades de la BSAA por insubordinación – Maldito infeliz – cada vez que lo pienso mi sangre se vuelve fuego, supongo que me han decomisado mi arma favorita para que no pueda ir a pegarle un tiro al hijo de perra y justo la noche que no la tengo es cuando la necesito, estoy a unos dos kilómetros de una ciudad pequeña.

Una base militar no puede estar en medio de una ciudad por obvias razones y la de la BSAA no es la excepción así que en realidad es mucho lo que he caminado para llegar a la primera ciudad – Esto parece una escena de la masacre de Texas – pensé la caminata siempre me ayuda a despejar mi mente y es relajante, pero no en esta noche – Demonios debí traer el auto de Piers - pensé es una razón más que me llena de ira, el auto estaba ahí en el estacionamiento y sé la combinación del casillero de Piers por lo que fácilmente pude haber sacado las llaves, pero no, tenía tanta ira que solamente lo observé ahí a pocos metros del auto de Chris, una punzada de dolor me atravesó el pecho – ¿Chris donde estás? – solamente espero que este bien.

Claramente logro escuchar que alguien se aproxima corriendo rápidamente hacia mí, cierro mis puños preparándome para pelear, pero antes de que pueda voltearme algo me golpea con fuerza el rostro – Olvidaste esto – una voz irreconocible me susurra al oído, mi teléfono cae junto a mi rostro - ¿Qué demonios? – dije e intenté levantarme, pero el golpe me dañó más de lo que pensé y lentamente todo empezó a hundirse en la oscuridad …

/ Perspectiva de Leon…/

06:00 a.m. La casa está en silencio, se siente totalmente vacía y fría, coloco mis llaves en la mesa que esta junto a la puerta, estoy acostumbrado a la soledad, pero no aquí, no en esta casa, cierro la puerta tras de mí, estoy fuera desde las 4:00 a.m. correr me ayuda a liberar mi mente, normalmente ella me ayuda a seguir creo que nunca había notado lo bien que me hace que (nombre) esté aquí conmigo, después de cada misión vengo hasta aquí y veo sus ojos y su hermosa sonrisa y pienso en que mi siguiente misión será en la que por fin los problemas terminen y pueda volver definitivamente a mi casa junto a ella, pero ahora que no está me siento desubicado, camino hasta el sofá, con ambas manos me quito la sudadera húmeda por el esfuerzo físico que acabo de hacer, viejos recuerdos vienen a mi mente.

...

Era una noche de verano y yo volví de una misión en el extremo del país, ella apareció con su auto nuevo frente al edificio donde está mi apartamento, cuando pase frente a él la ventana descendió y una hermosa (nombre) me esperaba dentro con el rostro resplandeciente y el cabello suelto, realmente estaba muy cansado, pero jamás me negaría a pasar mi tiempo libre con ella y aunque nuestra relación nunca ha sido del todo sentimental ahora me doy cuenta que ella es con una fuente de energía para mí.

Subí a su auto, aún con mis cosas en mi mochila - Sé que estás cansado, pero te prometo que será divertido – dijo en ese momento advertí que llevaba puesto un vestido – Creo que debe ser una noche especial – pensé porque ella casi nunca usa vestido – Está bien – dije esperando que se acercara para besarme, pero no lo hizo me dedicó la más hermosa sonrisa y encendió el auto.

Después de varios minutos llegamos a una colina a las afueras de la ciudad – Bien llegamos – ella bajo del auto sin decir nada más, aun no nos conocíamos del todo bien así que aún tenía razones para desconfiar de ella me asegure de que mi arma estuviera en mi cadera y baje del auto, ella está en la cajuela y yo intento acercarme – No te acerques aquí – me grita instintivamente coloco mi mano sobre mi arma - ¿Qué ocurre? – le pregunto - Tranquilo no voy a matarte - - ¿A si? Porque eso parece - - Descuida si quisiera matarte no lo haría aquí y menos sin haber tenido sexo por última vez – mi rostro se tornó de color rojo agradecí que estuviera oscuro y que nadie estuviera ahí para notarlo, en unos segundos ella se acercó con un pastel en las manos con un 30 iluminado por una velita – ¿Qué? Pero si mi cumpleaños es…- - Ahora – ella me interrumpió, revise la fecha en mi teléfono – Es cierto yo…- - Oye ya retira la mano de tu estúpida arma – no lo había notado, pero aún seguía estando alerta, el gesto me tomó totalmente por sorpresa, ella caminó hacia el frente del auto y colocó en pastel sobre el capó de su auto – Ven aquí o se derretirá por el calor del motor, sopla la velita y pide un deseo - dijo yo me apresure e hice exactamente lo que ella me pidió excepto pedir un deseo nunca creí en eso, pero ella por el contrario, aunque es una chica ruda sigue siendo una niña en algunos aspectos, es muy tierna; el lugar se quedó en la oscuridad, me acerque a ella y coloqué mi mano en la parte posterior de su cabeza para atraerla hacia mí, la besé como nunca la había besado, iluminados solo por la luz de la luna nos sentamos en el pasto a observar las estrellas mientras comíamos de mi pastel de cumpleaños.

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Ahora que lo pienso creo que esa noche comencé a amarla, me siento como un imbécil por no cederle el espacio que merece dentro de mi corazón, haciéndola compartir mi amor con Ada, apoyó mi cabeza en mis manos – Soy un imbécil, tal vez si es cierto que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, ella no se fue solo porque sus compañeros necesitaran de ella, tal vez se fue por Redfield, ese idiota – sacudo mi cabeza para alejar esos pensamientos

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- Vamos no temas, no tengo perro o algún animal salvaje que pueda morderte – estábamos en la entrada de su casa (la casa que compartimos ahora) yo sé perfectamente donde vive, pero jamás me atreví a entrar porque consideré que sería una manera de formalizar nuestra relación y era exactamente lo que no quería, pero esta noche se lo debía - Ella es perfecta por qué no arriesgarme - pensé y entré en la casa – Siéntate – dijo y subió las escaleras, me asegure de apagar la conexión de mi teléfono con Hunnigan para que no pudiera rastrearme, unos minutos más tarde (nombre) bajó con unos short y camisa diminutos, respire profundo - ¿Y ella es…? – pregunte señalando la fotografía de una anciana que está junto a las escaleras – Ella era mi abuela - - Lo siento mucho - - Descuida me cuida desde el cielo desde hace muchos años – sonreí parece que es otra cosa que tenemos en común, ninguno tiene familia o algo por el estilo, se sentó junto a mí – Veo que aún no confías en mí - - Lo siento es solo la estúpida costumbre del trabajo - - Descuida yo tampoco confiaría en alguien que me lleva a la nada - - ¿Entonces por qué lo hiciste? – ella sonrió y se colocó sobre mí mirándome fijamente – Solo quiero conocer al verdadero Scoth Kennedy – dijo casi en un ronroneo que hizo que mi amigo dentro de mi pantalón se levantara de su sitio, puso sus suaves labios contra los míos e inicio uno de los besos más largos que jamás hemos tenido, creo que estuvimos una hora entera en este sofá solamente luchando con nuestras lenguas mientras recorría su cuerpo con mis deseosas manos, sus manos retiraron la sudadera que llevaba puesta esa noche, su delicado tacto estaba empezando a generar dolor en mi entrepierna, necesitaba hacerla mía en ese mismo lugar así que me levanté y la coloqué debajo de mí en el sofá, sus ojos me veían con deseo era alucinante estar sobre ella en la primera noche que pase en esta casa.

En realidad, fue muy fácil deshacerme de su ropa, mi deseo era tal que ni siquiera me quite los pantalones para hacérselo, sus manos se escabulleron dentro de mi ropa interior y liberaron mi mimbro que ya estaba totalmente erecto y listo para hacerla mía, lo colocó en su humedad y con movimientos suaves se estimuló ella misma. El calor comenzó a subir por mi espalda, estaba a punto de penetrarla cuando ella misma me rogó – Hazlo… hazlo ya… por favor – me acerqué para morder su labio inferior y me introduje lentamente dentro de ella, suave, húmeda y estrecha, es perfecta, no hay mejor sensación que estar con ella, incluso con todo lo que siento por Ada estoy seguro de que he disfrutado más el sexo con (nombre) porque estoy seguro de que se entrega totalmente y sin dudarlo a mí y eso le añade una sensación de seguridad que me hace sentir como en casa.

...

– No sé cómo no rompimos este sofá – digo apoyando mi espalda contra el respaldo, mi mente vuelve a viajar a tres años atrás cuando la hice mía en este mismo lugar, pero el sonido de mi teléfono interrumpe mi pensamiento – Hannigan ¿Qué ocurre? - - Hola Leon, necesitamos que te dirijas a Canadá a retirar a un elemento especial, es un pedido especial del presidente - - Está bien - - Sé que necesitabas un tiempo de descanso, pero la BSAA no puede encargarse parece que sufrieron un percance en Edonia, el Capitán del equipo Alfa está desaparecido y la soldado (nombre) será juzgada – mis ojos se abren completamente al escuchar esto último, no sé porque Hannigan ha decidido darme esta información si no concierne a la misión, tal vez es que ya sabe que (nombre) es ahora mi… ¿Ahora? Lo ha sido desde hace tres años – Copiado partiré en seguida… Y Hannigan mantenme informado de la situación – ella sonrió y asintió como respuesta, la llamada finalizó - ¿Juzgada? ¿Qué demonios (nombre) en que te has metido ahora? – subo las escaleras y me preparo para mi misión…

/ Tu Perspectiva…/

Los rayos de luz matutinos ya surcan el cielo cuando despierto, tengo un dolor de cabeza muy fuerte y no tengo idea de dónde estoy, me tomó unos minutos para sentarme, hay algo diferente en el ambiente, hace mucho más calor y el terreno luce diferente, la sangre en mi frente se ha mezclado con el polvo y ahora está seca - ¿Qué demonios? Apenas puedo recordar lo que ocurrió – el auto de Piers es todo lo que está en mi mente – ¿Acaso fui atropellada por un auto? – no, no imposible ¿Qué auto pasaría por aquí? Además, si hubiese sido uno de la BSAA estaría en un hospital – Tal vez un coyote o un perro salvaje – me pongo de pie e intento quitarme el polvo de encima – No, un animal salvaje eso es ridículo, estaría muerta ahora – decidí continuar caminando hacia la siguiente ciudad, de pronto escucho un sonido agudo - ¿Qué demonios…? – es mi teléfono y está dentro de mi chaqueta - ¡Es Chris! – grito y contesto la llamada rápidamente – Chris hola… ¿Dónde estás? Por favor dime que estás bien … Hola… - intento obtener respuesta, pero del otro lado de la línea solo hay silencio – Demonios debe ser la maldita señal – veo fijamente el aparato durante unos segundos, el recuerdo llegó como un golpe a mi cabeza - ¿Qué carajos pasó? Estaba en la carretera y alguien me golpeó, pero para qué diablos querrían que tuviera mi teléfono – justo en ese momento un sonido agudo volvió a producirse en la bocina del artefacto que está en mi mano – Hola ¡Chris! – pregunte con la esperanza de que esta vez si pudiese saber algo de él - ¿(nombre_)? – una voz femenina contesto, revisé la pantalla del teléfono antes de contestar, pero no registraba ningún número, volví a colocar el auricular en mi oído - ¿Hola? (nombre) soy Hannigan - - ¿Ingrid qué ocurre Leon está bien? – la llamada me sorprendió y no recordé que por el momento nadie más que Chris y Piers saben de la relación que mantenemos – Si, si claro es solo que está como loco buscándote - - ¿Qué? ¿Buscándome? - - Linda tu audiencia en la BSAA fue extendida hace dos meses y desde entonces se te busca…