LOS TIEMPOS CAMBIAN

Healer

Capitulo XXV

Una vez lamento la demora, aquí esta el siguiente capítulo, es para quienes querían ver a Rei hum, algo ocupada..

No se cuanto tardaré en actualizar, espero que no mucho considerando que afortunadamente ya casi termina el semestre, no se preocupen, les prometo que terminaré este fic.

Recuerden que los personajes que aquí aparecen no me pertenecen a mi… bueno, algunos, pero en fin, si los reconoces de algún lado, NO SON MIOS.


Capitulo XXV

Rei se vio sorprendida siendo abrazada por Serena, sobre todo porque el rostro de la rubia estaba realmente cerca de su cuello y ahora ambas estaban recostadas sobre el pasto.

SERENA – De ti, y lo que en realidad siento por mi feroz guerrera. – Susurró en el oído de la morena antes de besarle nuevamente.

Un disparo las sorprendió obligándolas a brincar y con ello separarse levemente, la morena parpadeó confundida volteando a ver a cinco sujetos trajeados y armados apuntándoles directamente.

"¡No te muevas Bouquet!"

Rei fue levantada abruptamente por Serena quien fortaleció el abrazo en su cintura, trató de omitir el dolor que sintió cuando la rubia le clavó sus dedos en un costado, mientras procesaba lo que ocurría.

Las estaban atacando, ya no jugaban con sus primos, 'ellos' la habían encontrado.

La morena se vio llevada entre varios árboles que convenientemente bloqueaban las balas dirigidas a ellas, rápidamente se acercaban al lugar donde sus primos estaban, se detuvieron un momento evaluando la situación.

SERENA - ¡DEMONIOS! ¿Cómo nos…? – La rubia se interrumpió volteando a ver en la dirección donde se encontraba Rei, quien se sorprendió ante la fría mirada de Serena. Les Soldats las estaban rodeando y la rubia dudaba lo que debía hacer.

REI – Vamos Serena, encontremos a tus primos…

SERENA – '¡Concéntrate! No vuelvas a bajar la guardia.' No, será mejor alejarnos de ellos, prefiero no ponerlos en peligro.

REI – De acuerdo, vámonos antes de no tener a donde correr. – Ojos violeta escaneaban los árboles mientras sus oídos detectaban de que dirección venían las pisadas.

Corrían lado a lado, Serena aún no soltaba su abrazo en la morena, quería protegerla más que nada en éste momento. Cuando se dio cuenta que dos hombres venían de frente, las hizo girar a la derecha hacia donde siguieron corriendo. A la rubia le preocupaba perder a Rei. 'No seas ridícula Serena, sabes que ambas estaremos bien.' Serena miró sobre sus hombros un momento y se encontró con dos sujetos corriendo tras ellas que comenzaron a disparar en ese instante. Sintió helar su sangre pero la adrenalina tomó el control, no iban a ser derrotadas de ese modo, no por haber bajado la guardia, no por buscar su felicidad. Mientras corrían sacó una de las pistolas que Rei había visto cuando se cambiaban.

SERENA – Corre – le susurró a la morena, en ese momento Serena se detuvo y disparó a sus atacantes.

Rei no sabía porqué seguía corriendo, debería estar con su princesa, ayudándole y protegiéndola. Escuchó los disparos más cerca y volteó a ver que dos sujetos caían al suelo, sangre saliendo de sus cuerpos. Sus ojos se abrieron de par en par cuando llegaron los refuerzos y rodearon a Serena apuntándole con sus armas.

Lo que a Rei más le sorprendió fue la fría mirada de Serena, cuyo rostro se había endurecido en tan solo unos segundos. Jamás en ninguna batalla había visto a la princesa actuar de ese modo. Esos sujetos ya la habían rodeado, y acababa de derribar a dos ellos, pero seguían atacándola y aún así no veía miedo ni remordimientos en sus facciones. Eso le espantó. 'Me quedaré con ella siempre, se lo prometí a su familia, y se lo prometí a ella… pero más importante que eso, quiero hacerlo.'

Rei cargó contra uno de ellos, Serena maldijo su testarudez pero aprovechó la distracción para desarmar a los demás sujetos. La rubia esquivaba golpes como había sido entrenada durante años, segura de que sus rivales no podían ser tan malos como para no dar en el blanco, entonces comprendió algo… a ella no trataban de matarla, simplemente someterla, pero no era el mismo caso con la morena.

Serena vio todo en cámara lenta mientras notaba como los dos atacantes que quedaban en pie apuntaban sus armas a Rei. Observó a la morena viendo con temor lo que ocurría frente a ella. La rubia obligó a su cuerpo a moverse, le dio la orden de llegar con ella y corrío hacia Rei que estaba paralizada.

'Tienes que estar bien…' Tacleó a Rei cubriéndola con su cuerpo del peligro que corría, sus ojos se conectaron mientras escuchaban el estruendo de los disparos.

'Te mantendré a salvo…' La rubia soltó un gemido al sentir el cuerpo de Rei sobre el suyo. Observó con horror como se llenaron de dolor los ojos lavanda, vio como sus brazos rodearon el cuerpo que acababa de protegerla, sintió que le faltaba el aire pero apartó la mirada de esos ojos. 'Lo sé, prometiste que todo estaría bien.'

Rei gruñó, en el momento en que Serena la había tumbado la rubia había perdido su arma, alcanzó a ver que había una cerca pero también que sangre brotaba de su hombro derecho, se mordió el labio para mantenerse concentrada. 'No duele tanto… no duele más que cuando me sacaron el corazón, o el espejo de los sueños, ni cuando Galaxia robó mi semilla estelar.' Dos balas le habían dado, una en su hombro derecho, la otra en su muslo izquierdo.

Serena apretó los dientes al quedarse sin aire cuando fue golpeada por el cuerpo de Rei contra el suelo. Supo que algo estaba mal en cuanto vio el dolor en la mirada que la cautivaba. Ojos azules se abrieron de par en par al ver que la sangre salía del cuerpo de la morena y que comenzaba a ensuciar su ropa también. Se enderezó abruptamente del suelo comprendiendo lo que acababa de pasar. Rei había girado sus cuerpos a modo de recibir ella el daño en vez de la rubia. La princesa alcanzó la pistola del suelo y disparó a sus atacantes.

Rei levantó al mirada, la desesperación en su rostro congeló a la rubia por un momento. Serena sintió que sus labios se movían por si mismos mientras ayudaba a levantar a la morena.

SERENA – Ahora sí debemos encontrar a mis primos… Iso te ayudará, es tan buena como la mamá de Ami. – Le sonrió a Rei tratando de calmarla y le obsequió un breve beso.

REI - ¿Tienes otra arma?

Serena parpadeó tratando de procesar las palabras que acababa de escuchar, los sonidos de más pisadas acercándose la volvieron a la realidad. Buscó en su entrepierna sacando la pista que siempre llevaba ahí como refuerzo. Rei la tomó con sorprendente velocidad.

SERENA – ¿Puedes caminar?

REI – Yo…

Serena tomó eso como un no, sabiendo que Rei no admitiría necesitar ayuda. La levanto con cuidado, volvió a rodear su cintura con el brazo izquierdo mientras con la mano derecha sostenía su arma, así comenzaron a andar hacia la camioneta, hacia su familia.

La rubia notó que un par de pisadas se acercaban desde atrás y se vio sorprendida por un sujeto trajeado justo al frente, apuntándoles directamente. Le extrañó reconocerle, por un momento creyó alucinar. 'No quiero comenzar a preocuparme por youmas en este momento' Entonces Rei parecía darse cuenta de a quien tenían en frente.

REI - ¿Neflyte? ¿Qué haces aquí?

NEFLYTE – Masato, así me llaman 'Sailor Mars', del mismo modo que a ti te llaman Rei. Conseguí un trabajo para justificar mi presencia, no esperaba que mis contratantes estuvieran tras la princesa.

SERENA - ¿Qué? ¿Tras de mi como princesa? En verdad no es el momento…

"¡Ya no tienes a donde ir Bouquet! Sanjoin, probaste ser bueno."

Neflyte sonrió sarcásticamente, apuntando su arma aún en dirección de Serena el joven de cabello marrón bajo la mirada y la rubia comprendió el mensaje, tirándose al suelo con Rei en el momento en que Neflyte disparó, Serena se giró y disparó al otro sujeto.

NEFLYTE – No creí encontrarme con ustedes cuando me encomendaron capturar a la joven Bouquet – Neflyte ayudó a Serena a levantar a Rei, dirigiéndose a una gran roca que les serviría de escudo, más sujetos de Les Soldats se acercaban.

SERENA – ¿Qué sabes de ellos?

NEFLYTE – No mucho, pero tu amiga, la que fue por mi, me consiguió el contacto para trabajar con ellos.

REI – Por favor dime que el enemigo no tiene que ver con estos sujetos.

NEFLYTE – No creo que tengan que ver, pero eso es algo que no sé.

SERENA – Neflyte, ¿puedes ayudar a Rei? Tienes poderes, ¿hay algo que puedas hacer para sanarla?

NEFLYTE – Esa es una habilidad que no poseo

SERENA – Ellos se acercan, los distraeré, por favor cuida de ella, si pierde el conocimiento llévala inmediatamente con Sailor Saturn. Y tú, mi testaruda guerrera, no te vayas a desmayar.

REI – Claro, como no eres tú la que está herida…

La morena no terminó su comentario porqué Serena ya estaba corriendo en dirección opuesta a la que originalmente se dirigían, alcanzó a escuchar varios disparos.


Serena no se movió, una bala más pasó rozándola, espero un momento y disparó en dirección donde sabía que estaría su atacante. Saliendo de su escondite se acercó al hombre caído y comprobó que estaba muerto. Buscó alguna otra amenaza e ideó un plan para conseguir información, cuando notó que alguien más se acercaba se tiró al piso y soltó su arma.


Aún apuntándole mientras se acercaba al cuerpo de la rubia, la movió con un pie, no recibió respuesta ni indicios de haberlo sentido, ni un solo ruido. Suspiró y guardó su arma, aún al alcance en caso de ser necesaria. Se agachó a revisar el pulso y notó que era fuerte y constante.

Lentamente giró el cuerpo dejándolo boca arriba, con sumo cuidado en caso de que hubiera sufrido daño en el cuello. Su misión era llevar a la joven Bouquet con vida a Les Soldats, querían reclutarla igual que habían hecho con la Bouquet perteneciente a Noir.

Jaques acercó su oído al cuerpo para checar su respiración. Era el momento que Serena había esperado, él había bajado la guardia y en ese instante ella atacó. El golpe fue perfecto, algo que Haruka le había enseñado como defensa personal. Le dio en la cabezo, del lado izquierdo lo suficientemente fuerte para aturdirlo pero no para daños permanentes. La rubia se levantó mientras él tomaba su arma, Serena al verlo la pateó lejos y sonrió.

SERENA – En realidad no me gustan las armas

JAQUES – ¿En verdad? Tienen un propósito – el sujeto se enojó, había sido engañado. Le sorprendió la agilidad con la que la chica se movía.

Serna esquivó una patada y suspiró algo triste centrando nuevamente su atención justo a tiempo para bloquear un golpe en su estómago. Desvió varios golpes más antes de devolver los ataques. Él era bueno, desafortunadamente para su persona, comparado con un youma, era bastante lento y sus golpes débiles. Decidió que era hora de terminar, así que ágilmente lo derribó.

Debía distraerla hasta que sus refuerzos llegaran. Escuchó ruidos y notó que su captora también lo había hecho, entonces sintió que ya no había peso sobre su cuerpo mientras varias personas con armas en las manos los rodeaban. La rubia se acercó al que probablemente era la cabeza de sus guardaespaldas, con los recursos que los Bouquet tenían, era de esperarse, y le susurró algo al oído.

Billy escuchó con atención lo que Serena le decía – Rei está herida, hay alguien cuidándola pero debemos darnos prisa. – Volteó a ver a donde se dirigía su prima y luego miró con odio al sujeto que tenía frente a él.

Jaques vio como Noir se acercaban sigilosamente hacia el grupo, no confiaba en ese par, pero ellas no sabían que su objetivo era familia de una, así que Les Soldats las habían enviado a cambio de dejarlas en paz, por lo que a él no le quedaba más opción. Sonrió al notar que sus captores aún no las percibían.

BILLY – Iso, Miri… vayan con ella, necesita ayuda.

Una de las mujeres que lo rodeaban volteó a tiempo de ver a Noir frente a ella. Jaques sabía que Noir representaba una ventaja, no contaba con que no sería para él, esperó a que algo ocurriera, y no tuvo que hacerlo por mucho tiempo. Mireille Bouquet y su compañera bajaron sus armas y se fueron con la mujer que le estaba dando la espalda. En ese momento de sorpresa fue herido en la espinilla y el líder de sus atacantes lo embistió, golpeándole tan fuerte que lo dejó inconsciente.


Iso, Kirika y Mireille seguían de cerca a Serena, al llegar a una piedra y rodearla Noir sacaron sus armas.

MIRI – Alejate de ella Sanjoin.

SERENA – Bajen sus armas – Dijo Serena atravesándose en el camino.

KIRIKA – Este sujeto también es de ellos, fue 'nuestro' contacto aquí.

Iso se había acercado inmediatamente a Rei y había comenzado a revisarla y atenderla, notó que el sujeto que estaba frente a ella ejercía presión en ambas heridas.

SERENA – Lo sé, él me lo dijo. – Se dio la vuelta y dirigió su mirada a Neflyte mientras ayudaba a Iso. - ¿Qué haces aún aquí? Ya deberían estar con ella…

NEFLYTE – Tranquila, acaba de cerrar los ojos, dijo que ya estabas aquí, cerro sus ojos y apareciste detrás de la roca.

ISO – Ha perdido mucha sangre Sere, ¿quieres que vayamos a casa o nos arriesgamos a un hospital?

SERENA - ¿Qué está más cerca? ¿El hospital de Minato o la casa?

CHARLY – La casa, pero no tenemos unidades de sangre ahí.

Todos se acercaron en ese momento, Billy cargaba un cuerpo como si fuera un costal de papas.

BILLY – Iso y Charly irán contigo Serena. Miri y Kirika los seguirán. Los demás iremos a casa con éste bulto a ver que podemos averiguar.

Serena asintió, y preocupada por no poder ayudar abiertamente a Rei con su energía, y no poder llamar a Saturn quien seguramente ayudaría a sanar a Rei en caso de que el cristal de plata se rehusará a ayudar a la morena como había ocurrido con Darien semanas atrás, permitió que su guerrera fuera llevada por Neflyte al auto. Ella a su lado angustiada y sus primos tras ella, listos para atacar en caso de ser necesario.


A/N: ¿Qué les pareció? Éste capítulo me ha costado más trabajo que los demás, espero que dejen sus reviwes…