Mierda… ¿Cómo había llegado a esto? Todos se veían tan contentos en la azotea, ¿Por qué él no podía compartir esa felicidad?... ¡Oh, sí! Molly Weasley, la mujer más desquiciada en todo el planeta le estaba demostrando qué tan bien podía moverse (nótese el sarcasmo) mientras bailaba algo que parecía… Ni siquiera sabía que parecía. La prima de Lucy tenía las manos sobre sus caderas, bajaba "seductoramente" y movía los senos de izquierda a derecha.
- ¿Conocías el reggaetón, Osito? - preguntó la loca, mientras bailaba con música imaginaria.
¿De dónde saco el apodo de Osito? Definitivamente el Karma es una perra. Y Molly Karma Weasley era la prueba de ello. ¿Lo peor de todo? La rubia espectacular no daba señales de celos… ¡Bueno ni siquiera Celine se pondría celosa si alguien coqueteara así con Albus! Pero, vamos… Al menos finge que te importa, rubia.
- No el que tú bailas, Molly. - contestó Deke, intentando por todos los medios no mirarla a los ojos.
Eso no estaba en sus planes… Molly parecía tan normal al principio ¿Por qué de repente se puso en una actitud tan… así? No habían palabras para describir la manera en que la chica se comportaba, pues "ridículo", "humillante", "inhumano" se quedaba corto.
- Molly ¿Por qué no entras al baño? No tienes que aguantarte - preguntó Hugo desde el otro lado de la habitación.
- No tengo ganas, Hugo jugo. - Respondió la loca.
Al menos no era el único a quien la loca había bautizado con un apodo idiota…
- Molly, escucha. Tenemos que hablar - Dijo Deke, armándose de valor.
- Claro, Osito - Respondió Molly, sentándose rápidamente a su lado.
- Escucha… Yo…
La loca puso una mano sobre su pene… ¿Qué mierda estaba pasando? Sentía ganas de llorar, literalmente quería llorar en posición fetal y no volver a escuchar la palabra "Osito" nunca más. Deke estaba seguro de que su pene se contrajo ante el contacto de la loca. ¡Mierda! Si la loca quiere sexo esta noche… ¡Mierda!
Las palabras de su hermosa rubia resonaban en sus oídos "¿Cómo crees que actuaría si se entera que un niño engreído utilizó a su hija como un juguete desechable?... No solo será Percy quien te cuelgue de las bolas. Todos tomarán turnos para golpearte."… Mierda, pensó, ahora o nunca. Se armo de valor y trago saliva.
- Osito, te ves muy estresado - dijo Molly - ¿Por qué no dejas que te haga un masaje?
Deke estaba desesperado, miró a sus amigos en busca de ayuda… Scorpius miraba a la pelirroja, inútil. Theo y Albus ¿Se reían de él? ¡Cabrones!. Hugo… Por favor Hugo, eres mi última oportunidad ¡Aleja a esta loca de acá!
Sin embargo no fue Hugo… Fue un ángel caído desde el cielo el que respondió a su llamado de auxilio.
- Molly, ¿No crees que ya es hora de dormir? - preguntó la rubia, su rubia. ¡Oh, rubia! Si antes te quería en la cama, ahora… Bueno, ahora también te quiero follar, pero digamos que te debo un orgasmo extra.
- Hola gorda, ups Dominique - Dijo Molly con cara de idiota.
Silencio… Todos estaban en silencio. Tan atentos como el mejor alumno del curso ante la explicación del profesor.
- Molly, detente. Lo que haces es… un poco forzado - Dijo la rubia - No quiero que salgas lastimada.
¡Oh, dulce rubia! Prometo que seré un caballero contigo… Después de cogerte como un marinero que no ve una mujer en años, desde luego.
- Dominique, estás celosa. Mi Osito, prefiere estar conmigo. ¿Cierto Osito? - dijo la loca volteándose a verlo.
Mierda… Había llegado el momento de la verdad…
- Molly… Yo… Tú… - Balbuceaba Deke - Eres una chica genial, pero solo te veo como una amiga, lo siento.
Molly lo miró completamente seria por unos segundos, no decía nada. Finalmente se levantó, masculló un "dormiré abajo" y sin decir nada más salió de la azotea.
Todos lo miraban. Nadie decía nada ¡Claro! La familia de locos gritaba y chillaba en todo momento, pero ahora que en realidad los necesitaba…
- Espero que estés contento -Dijo finalmente Dominique rompiendo el silencio.
No, no. No se dejaría ganar.
- ¿Contento? ¿Por lastimar los sentimientos de otra persona? No, Dominique. No soy como tú. - Contestó Deke con reproche.
- ¿Lastime tus sentimientos? ¡Por favor, Dexter! A lo máximo te deje con una erección. Lo que tú hiciste con Molly fue algo muchísimo peor- Replicó la rubia cruzando los brazos.
Al menos ya no me llama Derek, pensó Deke.
- ¿Me puedes explicar cómo fue peor? - preguntó Deke - Si hubieras estado tú en mi posición de seguro habrías sido muchísimo más cruel, habrías hecho llorar al pobre diablo que se ilusiono contigo, y lo peor de todo es que te justificarías diciendo que todos los hombres son una mierda y que se lo merecen.
La rubia apretó los labios, pero no dijo nada. Abrió la boca pero la volvió a cerrar. Sin decir nada se dio la vuelta y se dirigió a la cama.
- Supongo que no es un buen momento para decidir cómo dormiremos mañana - dijo Hugo, rompiendo el silencio - No creo que Molly y su Osito compartan la cama, luego de esto…
- Cállate, gusano - Le cortó su hermana - Hagamos de cuenta que esto nunca paso…
- Socapemos al imbécil - murmuró Dominique desde su cama.
- Dom, tienes que admitir que tú haces cosas peores - Interrumpió Albus - Deke al menos sintió lástima cuando rompió el corazón de Molly, y digamos que la mentira no duro más de un día… Además todo esto podría haberse evitado si Molly no hubiera actuado como una psicópata.
Deke le dedico una sonrisa de agradecimiento a su amigo. Se sentía un poco culpable por Molly, eso era cierto. Deke estaba acostumbrado a tratar con mujeres hermosas, confiadas y vanidosas. Molly era… Era inocente. No tenía ese chip de seducción con el que nacen las mujeres como Alissa o Dominique, pero no era una mala persona. Perseverante, insistente, empalagosa, ridícula, incómoda de ver… Sí. Pero no una mala persona.
- Albus ¿Defendiendo a tus amigos? - Preguntó Dominique con la voz cargada de asco - ¿Qué paso con la familia? ¡Oh, lo olvide! Te damos asco ¿cierto?... Dime, primo ¿Aún piensas que soy una puta cuya paga son las lágrimas de sus clientes? - escupió la rubia con asco - No me sorprende que no te pongas del lado de la familia. Después de todo estamos destinados al fracaso ¿me equivoco?
- Dom… - Intervino Rose.
- ¡No, Rose! - Chilló la rubia - Aparte de que cubrimos a estos dos idiotas - dijo señalando a Theo y Lucy - Tenemos que saludar con una sonrisa a quien nos insultó de todas las maneras posibles. No solo eso. Tenemos que soportar que venga con sus aires de hombre de mundo, titán de los negocios, gran empresario, diamante entre carbones… - La rubia estaba roja de ira.
- Dom, relájate - Pidió Lucy.
- ¡Claro! Como Lucy también dejo de ser una simple campesina, ahora viene con la gente más snob de la tierra a presumirnos su dinero a la cara. ¿Sabes algo Lu? Tu gente está vacía. Déjame resumir su vida: Dinero, sexo, dinero, poder, sexo, fama. ¿Me equivoco?
- Basta Dom. Los amigos de Lucy no hicieron nada malo, Albus tampoco. Eso fue hace años y… - Defendió Rose.
- ¿Olvidas que te llamo asesina-cómplice de violaciones Rosie? ¿Qué tu primo, con quien te criaste y estuvieron juntos desde que usaban pañales, de hecho piense que tu incentivaste a tu novio para violar a una chica?
- ¡BASTA! - Gritó Hugo - Me cago en lo que dijo Albus hace diez años, tú deberías hacer lo mismo Dominque. Me cago en que sus amigos tengan dinero, bien por ellos, yo no me siento menos por no tenerlo. Me cago en que Deke haya intentado utilizar a Molly para darte celos y que todo le haya explotado en la cara. Me cago en cómo eres con los hombres, juega con ellos, que lloren, no me importa. ¡PERO DEJEN A MI HERMANA LEJOS DE TODA SU MIERDA!
Todos se quedaron en silencio… Hugo se metió a la cama y en silencio todos hicieron lo mismo… Deke estaba incómodo, incomodo es poco. Mierda, se supone que había ido a Londres para apoyar a Albus y Lucy con todo el asunto de su familia y ¿Qué lograba? Sacar a la luz, lo que ya estaba enterrado.
