DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a JenRar. Yo solo me adjudico la traducción.

Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)


Full Circle

Capítulo 25

POV Bella.

—Hora de la reunión familiar —dijo Edward suavemente, acariciando mi cuello con su nariz.

Estábamos en la nueva cama en su habitación y habíamos estado teniendo un tiempo tranquilo, pensando en la próxima charla con su familia. Cuando llegamos a la casa, nos encontramos con una nota de Alice que decía que disfrutáramos de un tiempo a solas, ya que todos estaban cazando —o realizando otras cosas— y que volverían en algunas horas. Edward y yo habíamos hecho el amor, lenta y gentilmente, antes de acostarnos y de simplemente disfrutar la compañía del otro.

Asentí, besándolo una vez, y luego me levanté y cuidadosamente me puse los jeans y mi playera. Me estaba acostumbrando más y más a mi fuerza y a cómo manejarla con tareas tan sencillas como vestirme, escribir y usar el teléfono. Edward se puso sus propios jeans y una sexy camisa verde oscuro, y luego extendió su mano hacia mí. Nerviosamente, enredé mis dedos con los suyos y bajamos las escaleras hacia la sala de estar, donde la familia estaba reunida.

El resto de la familia estaba charlando tranquilamente cuando bajamos, dándonos tanta privacidad como era posible, y nos sentamos en el sofá junto a Esme. Poco después, Carlisle se inclinó en su asiento, la silla junto al sofá, sonriendo con gentileza.

—¿Cómo estás, Bella? —Sus ojos eran de un cálido color dorado, su sonrisa genuina.

Sentí como le sonreía en respuesta.

—Estoy bien —dije honestamente—. Fue más… difícil estar alrededor de Sue, más de lo que me imaginé, pero lo hice bien. Lizzie fue más difícil de lo que pensé, pero solamente de manera emocional, no por el deseo de sangre.

Carlisle asintió, sospechando mis palabras.

—Alice dijo que, ¿has tomado una decisión?

Miré hacia ella, preguntándome si ya les había explicado mi decisión.

—Sin detalles, Bella —dijo, sacudiendo su cabeza ante mi pregunta sin formular—. Solo les dije que habías tomado una decisión.

Asintiendo y sonriéndole en agradecimiento, me giré hacia Carlisle.

—No quiero dejar a Lizzie. Creo que con ayuda de todos ustedes, estaremos bien. No sé qué es lo que el futuro nos depara, pero sí sé que no puedo dejarla.

Hubo un momento de silencio mientras Carlisle miraba a Edward, quien asintió.

—En voz alta, por favor —murmuré, llamando su atención.

—Lo siento, amor —dijo avergonzadamente—. Carlisle se estaba preguntando si te mencioné la necesidad de mudarnos, y le contesté que sí.

Suspiré.

—Sí, sé que la diferencia en mi apariencia sería demasiado para Forks, así como saber que estoy aquí pero sin ir al pueblo nunca. Asumo que, ¿ustedes tienen buenas ideas acerca de dónde sería bueno mudarnos?

Alice saltó en el regazo de Jasper.

—Hay una ciudad llamada Rhinelander, en Wisconsin —comenzó emocionada—. Por lo que vi, ¡sería perfecta!

Por los siguientes minutos, ella nos explicó que la ciudad estaba a ciento cincuenta millas al noreste de Green Bay —ese anuncio fue acompañado por un «¡Vamos, Packers!» de Emmett, causando que el resto de nosotros riera y rodara los ojos— y solamente a una corta distancia de no solo el Bosque Nacional Nicolet, sino que también del Bosque Nacional de Ottawa, en Canadá, en donde había bastante vida animal para cazar. Además, el porcentaje de días que eran demasiado soleados para que pudiéramos salir era de menos del veinticinco por ciento.

—Carlisle, hay un pequeño hospital en Rhinelander, y encontraremos una casa cerca del bosque para que puedas viajar diariamente al trabajo —le dijo. Mirándome, continuó—: Será un buen lugar para Lizzie, también. No demasiado frío, no tan lejano de Charlie y no demasiado remoto, aunque sigue siendo lo suficientemente remoto para un neófito.

—Suena perfecto, Ali. Gracias —le dije, sonriendo.

Una vez que todos estuvieron de acuerdo, Carlisle se aclaró la garganta.

—¿Cuáles son tus planes para Charlie?

Me encogí de hombros, frunciendo el ceño. No estaba segura de qué estaba permitido decirle. Sabía que tenía que decirle algo porque tenía que explicar mi ausencia y mi regreso para llevarme a Lizzie.

—Si pudieras hacer cualquier cosa, cariño —dijo Esme con suavidad—, ¿qué escogerías hacer?

Mordiéndome el labio, lo pensé por un minuto. Si le decía a mi padre de esto, podría traerle algún peligro en algún momento, y quería protegerlo de este mundo. Tener conocimiento de lobos y vampiros solamente le causaría nuevas preocupaciones acerca de Lizzie y de mí, pero también podría aclarar algunas cosas que sospechaba. Sin embargo, conocía a papá; como padre y jefe de policía, quería respuestas y justicia, y al menos podía darle una de ellas.

Los miré a los ojos antes de finalmente contestar.

—Le diría… —tomé una profunda respiración, terminando con un suspiro— todo.

No sabía lo que había estado esperando en respuesta —shock, miedo, enojo—, pero solamente recibí miradas de aceptación, simpatía y apoyo.

—Alice dijo que esa sería tu decisión —dijo Carlisle a modo de explicación—. Lo discutimos con anterioridad, y si eso es lo que te gustaría hacer, te apoyaremos. Conocemos lo suficiente a tu padre como para saber que no hará público el secreto. Por su relación con Sue, Billy, y los otros en la manada, así que también tendrá su total protección. Si piensas que puede manejar las noticias de tu cambio y la existencia de los vampiros…

—¡Y los lobos! —dijo Emmett, sonriendo—. No puedo esperar para ver su reacción ante esos peludos perros.

Carlisle sacudió la cabeza, riendo, y continuó:

—… y los lobos también, entonces veremos qué es lo que podemos hacer para ayudarte.

Miré nerviosamente a Edward, insegura de qué hacer.

Me sonrió simpatéticamente.

—Si quieres hacer eso, Bella, lo haremos. No puedo decirte si es lo correcto. Solamente tú conoces a tu padre lo suficiente para saber lo que él querría.

Amaba que confiara en mí para dejar la decisión en mis manos, pero realmente quería su opinión, ya que era algo que yo valoraba mucho.

—Lo sé —dije en un suspiro—, y aprecio tu apoyo más de lo que puedo decirte. Pero, Edward, ¿qué es lo que tú crees que deba hacer? Sé que me apoyarás en mi decisión, pero en tu opinión, ¿qué es lo que debería hacer?

Cerró los ojos y exhaló, abriéndolos finalmente e inclinándose para tomar mi rostro entre sus manos. Sus dedos acariciaron la base de mi cuello, mientras su pulgar hacía lo mismo en mi barbilla.

—Le diría todo. Si las circunstancias fueran diferentes, si no fueras ya un vampiro, si no tuvieras a Lizzie, mi respuesta sería diferente. No habría necesidad de arrastrarlo a una vida que puede ser peligrosa para él al saber de esto. Pero por esas cosas, él ya está en esta vida, sin importar que lo sepa o no. Al menos si lo sabe, nosotros, junto con los lobos, seremos capaces de protegerlo mejor, y las cosas con Lizzie serán menos… complicadas.

Nos sentamos por varios minutos, perdidos en nuestros pensamientos. Podía ver el apoyo y la aceptación —sin mencionar el amor incondicional— en sus hermosos ojos dorados, y en ese momento, tomé mi decisión.

—Entonces creo que es un hecho —le dije a la familia—. Le diremos todo a Charlie.

*FC*

—Sé que no puedes ver nada con nosotros ahí, Alice —dijo Jake, disculpándose—, pero esto es lo que Bella decidió, y voy a respetar eso.

Suspiré, deseando que hubiera una mejor manera, pero después de hablar con Edward y luego con Jake y Sue, esto era lo que había decidido.

—Ven aquí, cariño —dijo Jasper, atrayendo a su esposa a sus brazos—. Sé que quieres mantener a todos a salvo, y la mejor manera que conoces de hacerlo es viendo el futuro, pero solamente tienes que confiar en ellos.

Alice estuvo tensa por un momento antes de que finalmente asintiera.

—Lo sé —suspiró—. En serio, lo sé. ¡Es solo que odio no ser capaz de ver!

Ahogué una risa, imaginándola azotando el pie con esa declaración.

—Gracias, Alice —dije con sinceridad, en lugar de mostrar mi diversión—. Sé que quieres ayudar. Creo que solamente tendrás que sufrir con el resto de nosotros, las criaturas que no podemos ver el futuro.

—Oye —dijo Seth, sonriendo—. No te preocupes, pixie. Charlie nos ama, y él estará tan feliz de ver a Bella que nada más importará.

Finalmente, Alice sonrió, incapaz de estar triste alrededor de Seth, al cual tanto ella —como el resto de la familia— realmente apreciaban.

—Sí, Seth, lo sé. Solo me preocupo.

La vibración del celular de Jake detuvo la conversación. Él lo sacó de su bolsillo y lo abrió, tomándose un segundo para leerlo antes de mirarnos.

—Charlie está en casa y la cena ha terminado. Sue dijo que si queremos ir ahora, estaría bien.

—¿Lista, amor? —preguntó Edward, tomando mi mano.

Todos estaban mirándome, esperando mi decisión.

Tomando una respiración lenta, asentí.

—Hagamos esto.

Era un normal día nublado en Forks, así que los diez de nosotros corrimos por el bosque, moviéndonos por el camino, sin ser observados, hasta los árboles detrás de la casa de Charlie. Jake y Seth cambiaron de forma, rápidamente se pusieron los shorts y las camisetas.

—¿Serán capaces de escuchar todo? —preguntó Jake una vez más, mirándome a mí y luego a Carlisle.

Carlisle contestó.

—Lo haremos sin ningún problema.

Jake asintió, miró a Seth, y luego ambos se deslizaron por los arboles hasta que estuvieron cerca del frente de la casa y lejos de nuestra vista.

Me removí en los brazos de Edward, tomando su playera con nerviosismo. Éste era el momento… Todo ahora estaba en las manos de Jacob.

*FC*

POV Edward.

Sostuve a Bella mientras los lobos tocaban en la puerta principal y luego entraban sin ninguna invitación. Cuando Charlie y Sue los saludaron, miré a través de los pensamientos de Seth como abrazaban a ambos.

«Dios, Charlie se ve fatal», pensó. «Oh, lo siento, Edward. No le digas eso a Bella.»

Desafortunadamente, tenía razón. Charlie se veía como si hubiera envejecido diez años desde que dejé Forks hace dos años. Esta no era la primera vez que lo veía desde que había vuelto a Forks —lo había visto a través de los recuerdos de los lobos y después más cerca a través de los pensamientos de Carlisle y Esme el día que fue a preguntar si estaba en el pueblo y si Bella estaba conmigo—, pero de alguna manera, se veía… peor. Las nuevas líneas alrededor de sus ojos y su boca, la palidez grisácea de su piel, los ojos hundidos llenos de tristeza y preocupación, y los hombros que parecía que cargaba el peso del mundo en ellos.

En poco tiempo, lucía como un hombre lamentando la pérdida de su hija.

Emmett estaba ansioso mientras esperábamos que los saludos terminaran.

—¿Cuándo van a llegar al punto? —se quejó, pateando uno de los árboles detrás de nosotros.

Justo en ese momento, como una respuesta ante sus quejas, Sue comenzó a hablar.

—Charlie, ¿recuerdas las historias que Billy te contó?, ¿las leyendas de los Quileutes? —preguntó ella con voz temblorosa.

Miré a través de los ojos de Seth como Charlie abría una lata de cerveza —vitamina R, Bella me había dicho que así la llamaba él— y asentía.

—Oh sí, Billy ama contar esas historias mientras pescamos. Hay una acerca de un castor y una acerca de Thunderbird, creo. ¿Por qué?

Seth miraba de un lado a otro, entre su madre y Charlie, sus pensamientos eran borrosos entre los nervios, el miedo y la emoción. Cuando Sue habló, él finalmente la miró y comenzó a escuchar.

Mientras escuchaba a Sue hablar sobre la tribu siendo descendiente de los lobos y su habilidad de cambiar de formas, miré a mi familia.

Los ojos de Bella estaban cerrados, sus manos eran puños y mordía su labio nerviosamente. Carlisle y Esme estaban callados, mirando a Bella con amor y preocupación. Emmett estaba escuchando con atención la historia —sin importar que ya la había escuchado muchas veces con anterioridad— mientras abrazaba a Rosalie, quien estaba callada interna y externamente.

Alice estaba sentada en el suelo con su espalda recargada en la pared, las rodillas en el pecho y la cabeza gacha. Era una pose en la que la había visto muchas veces, cuando estaba tratando —y fallaba— de tener una visión. Por sus pensamientos, ella sabía que no tenía caso, pero no iba a dejar de intentarlo.

Jasper miraba alternadamente entre su esposa, Bella y la casa. Cuando captó mi mirada, se congeló. «Estoy tratando de mantener a todos bajo control», pensó para mí. «Alice está… frustrada, Bella y Sue asustadas, y Charlie curioso. Es mucho por manejar.»

Asentí, agradeciéndole en silencio y me centré en la conversación de adentro. Sue acababa de mencionar la historia de la tribu acerca de los fríos —explicándole que ese era el término que la tribu usaba para referirse a los vampiros— lo cual había llamado la atención de Charlie.

—Así que… estos fríos —dijo Charlie—, ¿son los enemigos de tu gente? —Sonaba escéptico, y los pocos pensamientos que pude obtener de él, lucían igual.

—S-sí —respondió Sue dudosa.

Entonces se quedaron en silencio. Los pensamientos de Charlie eran borrosos, como si yo no pudiera escuchar con claridad la estación de radio que quería.

«¿A dónde… con esto? ¿Por qué… Seth y Jake…?»

A través de los pensamientos de Seth, vi a Charlie enfocarse en él y Jacob.

Cuando finalmente habló en voz alta, su voz sonaba con sospecha.

—Chicos, ¿qué está pasando?

Nadie dijo nada.

—¿Por qué están contando estas historias ahora? —cuestionó Charlie.

—Oh Dios —se quejó Bella suavemente, enterrando su rostro en mi hombro—, solo terminen con esto, ¡por favor!

La sostuve fuerte mientras Jacob hablaba.

—Porque son ciertas.


Lamento el retraso pero aquí les dejo el nuevo capítulo :)

¿Cómo creen que reaccione Charlie ante las noticias?, dejen sus opiniones en sus reviews :)

¡Hasta la próxima!