25! Y la segunda parte del anetriorr! No hay mucho que decir al respecto, sólo disfruten! Y quiero decir que me puse muy contenta por recibir más reviews en el capítulo anterior! De verdad que comenten y me digan su opinión me hace muy feliz.

Ah! Sí! Una pequeñita aclaración antes. En mi bloqueo literario, ignoré algo que me mencionó una de mis lectoras (Hikari :P) en uno de sus reviews, que yo ya había pensado antes pero había terminado por ignorar: Todas las películas de Disney que mencioné no existían en la época de los Merodeadores. Luego de considerar editar el capítulo para cambiar los disfraces, ya sea pro unos nuevos o reemplazarlos por la versión de los cuentos clásicos (muchas películas de Disney están basadas en mitos y cuentos), decidí dejarla así. Veanlo como una especie de "tributo" a Disney por mi parte, que me lo permití a pesar de que rompe con lo canon. Siempre pueden leer el cap imaginándose disfraces diferentes (Hay muchas brujas famosas de los cromos de las ranas de chocolate que hacen de un buen equivalente para los disfraces, e incluso hay personajes muggles que podrían funcionar) Bueno ahora sí, basta de cháchara!

"Me aburro," dijo Sirius, recostándose contra la pared, junto a la mesa. James lo ignoró; estaba demasiado ocupado viendo a Lily reír con el idiota de Davis.

En cuanto el chico la había visto entrar en el Gran Salón, le había quitado el aliento. Lo único en lo que James podía pensar era en ir y besarle y acariciarle los hombros desnudos, en tomarla de la cintura y besarla con pasión; en perderse en esos inmensos ojos verdes. Pero todo eso se había desvanecido en un instante en el momento en que el Hufflepuff la había tomado de la mano y se la había llevado a la pista de baile.

"Ya lo perdimos," dijo Peter, muy contento en su disfraz de Frankenstein. La verdad, era el monstruo menos aterrador que hubieran visto jamás. "Hace más de una hora que Evans llegó, y Prongs parece incapaz de sacarle los ojos de encima."

"Vamos, Prongs, se supone que vinimos a divertirnos," se quejó Sirius, dándole una palmada a James en el hombro. "Es un desperdicio que me quede aquí parado cuando hay tantas nenas que se mueren por un poco de esto." Dijo, haciendo un gesto con la mano que abarcaba toda su persona. Se había esmerado mucho en su disfraz de lo que él llamaba 'pirata sexy', pero se había negado en rotundo a ponerse un parche en el ojo; decía que a eso le faltaba 'glamour'. La verdad era que el resultado había sido fantástico; parecía uno de esos jóvenes piratas salido de una película de adolescentes, y su sedoso cabello negro, junto con su seductora sonrisa y sus traviesos ojos grises le daban al disfraz el toque que le faltaba.

Remus puso los ojos en blanco.

"Vayan ustedes," dijo James, haciendo un gesto con la mano sin despegar los ojos de la pareja. Sirius resopló, cruzándose de brazos.

"¿Qué pasa, Black, no has ligado nada? ¿Cómo es que los Merodeadores vienen sin cita al baile?" Preguntó Samantha con sorna, sentándose en una silla junto a la mesa y sirviéndose un sándwich.

"Los Merodeadores van a los bailes sin cita, Perks, no quieren atarse a una chica toda la noche." Contestó Sirius con arrogancia. Sam puso los ojos en blanco.

"Me desagradas, Black." dijo Becca, llegando justo para oír ese último comentario.

"¿Te parece apropiado venir vestida de prostituta, Moon?" respondió él, ganándose una sonora cachetada.

"¿Y a ti te parece apropiado venir vestido de ligón descerebrado? Ah, no, que no es un disfraz, lo siento." Replicó ella, levantando las cejas. Remus rió.

"Pues a mi me parece que te queda bien, Sirius," Dijo Bree, que acababa de llegar junto con Eli. El moreno se dio vuelta con una sonrisa y al ver a su amiga abrió mucho los ojos.

"¡Wow, Bree! ¡Estás preciosa!" Exclamó con sorpresa. Y lo estaba, con ese diminuto vestido verde y esos enormes ojos azules. Ella rió y dijo:

"Gracias," Sirius comenzó a jugar con un rulito rubio que caía sobre la frente de la chica, haciéndolo saltar como si fuera un resorte.

"¿Se están divirtiendo?" preguntó. Bree se encogió de hombros.

"Algo así."

"Pues a nosotros James nos está arruinando toda la diversión," contestó él, señalando a su amigo con la cabeza, quien estaba en puntas de pie intentando ver entre la multitud, suspirando frustrado.

"Ahora vuelvo," dijo, abriéndose paso entre la gente. Todos lo observaron desaparecer en silencio.

"Supongo que no volverá," suspiró Sirius. "Me voy a buscar a una gatita que vi pasar hace un rato en un mono bien apretado. Los veo luego."dijo, guiñando un ojo y alejándose de allí.

"Como dije, un ligón descerebrado." Comentó Rebecca.

"Bueno, deberíamos intentar divertirnos nosotros también," dijo Eli, siguiendo al moreno con la mirada. Giró la cabeza y miró a Sam con las cejas levantadas. "¿Quieres bailar?" La chica dudó, haciendo una mueca. "¿O quizás ir a reírnos de los intentos de flirteo de unas cuantas princesitas desesperadas?" Sam rió y se levantó, yendo tras Eli.

Bree los miró con una sonrisa, y luego miró de reojo a Lupin, Becca y Pettigrew.

"Venga, Peter," dijo, tirando de su mano para levantarlo de su silla. "Vamos a bailar."

"Parece que quedamos sólo nosotros dos," comentó Becca, dejándose caer junto a Remus. El chico asintió.

"¿Jugador de Quidditch, eh?" preguntó, observando el traje del licántropo. James le había prestado su túnica vieja; le habían modificado las letras de la espalda para que se leyera 'Lupin' en lugar de 'Potter'. "¿Nada de monstruos aterradores, vampiros u hombres lobo?" Remus esbozó una sonrisa entre triste y enigmática.

"No me va eso de los monstruos," dijo, encogiéndose de hombros. "Además, eso de dar miedo se me da fatal." Rebecca rió, sacudiendo su cabello en un gesto natural en ella.

"Yo sí creo que puedes llegar a ser muy aterrador si te lo propones, Moony," dijo en voz baja, como si le estuviera contando un secreto. "Bueno, ¿no me vas a decir nada de cómo me veo yo?" reclamó, fingiendo indignación.

"Oh, estoy seguro de que ya has recibido suficientes halagos," contestó él, incapaz de contener una sonrisa. Le encantaban el descaro y la despreocupación de esa intrigante Ravenclaw.

"¿Y no me vas a dar el gusto de decirme lo que piensas tú?" Tanto la chica como Lupin sabían que lucía deslumbrante, pero en lugar de recorrerla con la mirada, Remus clavó sus ojos color miel en los de ella.

"Pienso que tienes unos ojos espectaculares." Le dijo con sinceridad. Rebecca echó a reír, negando con la cabeza. Se esperaba cualquier cosa menos eso; sus ojos no eran lo que los chicos solían mirarle con más atención.

"Eres un chico especial, Remus Lupin," dijo simplemente. Se quedaron un rato en silencio, con los ojos en la pista, pero no era un silencio incómodo, sino todo lo contrario. Se sentían a gusto el uno con el otro. Lupin era un chico callado, y Becca, a pesar de que tuviera reputación de ser escandalosa y charlatana, disfrutaba de su silenciosa compañía.

"¿Vas a decirme de dónde salen todos esos rasguños?" le preguntó, observando cuidadosamente su perfil. El chico dio un respingo; Madame Pomfrey hacía un buen trabajo curándolos, no le parecía que fueran tan visibles. Cuando Lupin no abrió la boca, ella dijo: "Supongo que será otro de los secretos que tengo que descubrir acerca de ti." Extrañamente, aunque la afirmación lo inquietó, no se sintió incómodo.

"¿Cómo vas, hasta ahora?" preguntó con curiosidad y una sonrisa.

"No muy bien. No te gustan los monstruos, te gustan mis ojos y no crees merecer el puesto de Prefecto." Él se sonrojó primero y luego se sorprendió. No recordaba haberle dicho nada respecto de eso último. La miró, interrogante.

"Sólo lo sé." Contestó ella, guiñandole un ojo.

En ese momento, apareció Peter.

"Nos llama Sirius," dijo, con la respiración agitada. "Dijo algo de que necesitaba nuestra ayuda para algo de un truco o algo así. No explicó nada más." Remus asintió con la cabeza y se levantó, dispuesto a seguir a su amigo. Se volteó para saludar a Becca y se encontró con que ella estaba sonriendo de una manera que lo perturbó.

"Nos vemos luego, Moony" dijo.

James se abrió paso entre la multitud, esforzándose por no perder de vista a la pareja. Le resultó complicado, ya que muchas chicas, incluso mayores que él, se paraban a coquetear, pidiéndole bailes o halagando su disfraz (probablemente porque consistía en una camisa muy desgarrada que dejaba a la vista gran parte de su musculoso pecho). Al final, había conseguido quitarse de encima a una chica de cuarto de Ravenclaw muy bonita que hacía honor a su disfraz de Sacharissa Tugwood (la primera bruja en crear y utilizar pociones para la belleza), y se había ubicado en un lugar algo oculto cerca de una de las mesas; no estaba muy expuesto, pero podía ver todo perfectamente. Estaban riendo y bailando, y ahora Davis había puesto una mano en su delicado hombro, acercándose para decirle algo al oído. Lily asintió y se encaminó hacia donde él se encontraba, obligándolo a esconderse tras un chico que llevaba un aparatoso instrumento metálico alrededor de la cabeza (Iba de Edgar Strougler; famoso inventor de elementos mágicos como el Falsoscopio).

El chico aprovechó la ocasión para observarla mejor: era tan bonita. Sus adorables pecas apenas podían verse, y sus largas pestañas sin maquillaje custodiaban las dos hermosísimas esmeraldas que tenía por ojos. El cabello le caía con gracia, y si bien James extrañaba su encantador color rojo oscuro, la verdad es que no estaba nada más con cabello negro. En realidad, aunque hubiera estado calva, hubiera seguido siendo preciosa. El chico sintió cómo se sonrojaba cuando Lily se mojó la boca seca con la lengua; parecía acalorada de tanto bailar. James concentró la mirada en el cuello y los hombros desnudos de la chica; áreas que usualmente estaban cubiertas y él tenía que adivinar bajo la ropa. Al notar que, efectivamente, las casi invisibles pecas cubrían sus hombros y su escote, James temió por su salud mental. Esa mujer iba a volverlo loco. Pensó en acercarse a hablarle, pero justo en ese momento un tío apareció tras ella y comenzaron a conversar. Iba vestido de…¿Andros el Invencible? Sí, se veía como Andros; menos mal que Sirius había optado por disfrazarse de algo muggle para ser 'original', no le hubiera gustado que hubiera otro vestido como él. No tardo mucho en reconocerlo; era Rivers. Era curioso, pero James no recordaba haberse sentido nunca celoso de Rivers a pesar de que el chico pasaba muchísimo tiempo con su pelirroja. Bueno, en realidad era demasiado obvio que el chico estaba coladísimo por Perks, aunque quizás ella no lo notara…

Y ahí estaba el energúmeno de Davis de nuevo, que parecía que quería arrancarle al Ravenclaw la cabeza de un mordisco. Já, a Lily no le gustaría que el chico mirara mal a su amigo.

Al final Rivers se había ido, y el Hufflepuff parecía de bastante mal humor, y cuando James ya estaba por festejar que sin quererlo el Ravenclaw les cagara la cita, el chico tomó a Lily de la mano y comenzó a caminar en la dirección contraria. ¿¡A dónde se creía que iba!? Desesperado, James se apresuró a seguirlos, empujando sin cuidado a cualquiera que se interpusiera en su camino. ¿Hacia dónde se dirigían? ¡Si tan sólo aquel chico vestido de Ulric el Chiflado moviera su enorme cabeza! El sombrero de medusa le tapaba la vista… ¡Y ya no estaban! Agitado y sin parar de buscar, el moreno se recordó entre dientes que tenían que hacer aquel estúpido mapa; sería más fácil encontrar a la gente. ¿Y si habían ido… a los jardines? ¡Tenía que sacarlos de allí!

Empujando con fuerza algo excesiva a un huesudo chico de cabello largo de séptimo año (que resultó ser el baterista de 'Guinevere's Knights', y hermano del cantante, Lancelot Knight, y le vendría con la bronca de haberse roto la muñeca al día siguiente), James consiguió salir del Castillo y enseguida divisó a la pareja, y por supuesto que no perdió tiempo en acercarse. No parecían estar conversando, pero iban de la mano y alejándose cada vez más, y era obvio que si Davis era un hombre normal intentaría algo con Lily en ese momento. Y James no podía permitirlo. Necesitaba a los Merodeadores.

Como si estuviera huyendo de una manada de centauros enfurecidos, James se dio vuelta para regresar al Castillo, pero antes de entrar, vio a una chica rubia de muy buen cuerpo recostada contra la pared besuqueándose apasionadamente con un pirata.

"Sirius, te necesito" lo llamó James sin acercarse. Inmediatamente, el moreno se despegó de la chica (que no parecía my feliz), y sin siquiera preguntar para qué, siguió a su amigo, despidiéndose de su compañera con un guiño. "Llama a los demás. Davis y Lily, en los terrenos."

"Ya vuelvo," dijo Sirius, asintiendo con la cabeza y desapareciendo dentro del castillo a paso rápido.

James regresó a su lugar; la pareja seguía caminando, pero no alcanzaba a oír si estaban conversando. ¡Que Sirius se diera prisa! La pareja dejó de caminar, y Davis comenzó a jugar con la mano de su Lily. Pudo escuchar débilmente su risa, y supo lo que estaba a punto de suceder. Pero antes de que pudiera actuar por su cuenta, Sirius le palmeó la espalda, y con sólo susurrarle tres palabras, supo lo que tenían que hacer.

Lily apoyó sus manos en el pecho del Hufflepuff y él se inclinó para besarla, pero sus labios apenas llegaron a rozarse, porque algo los envolvió y los obligó a separarse.

Lily cayó sentada al suelo, con la cintura envuelta en cantidades industriales de papel higiénico y la cabeza llena de brillante confeti. Aidan, en cambio, había caído de espaldas y estaba completamente envuelto en papel, pero además, en lugar de confeti le habían echado encima una extraña pintura fluorescente. Parecieron completamente desconcertados hasta que escucharon las risas provenientes de unos arbustos, y Lily, furiosa, supo de inmediato quiénes eran, pero antes de que se le ocurriera incendiar el arbusto, los cuatro merodeadores salieron de detrás de él. Remus parecía muy incómodo, pero todos los demás reían a carcajadas. Lily miró de reojo a Aidan y se dio cuenta de lo molesto que estaba. Y con razón.

"¿Truco o trato?" dijo Black una vez que se calmó un poco, y a Lily le dieron ganas de estrangularlo.

"Técnicamente, se pregunta eso antes de efectuar el truco, Padfoot." Le dijo Potter con el ceño fruncido, como si estuviera defendiendo a Lily y Aidan. Black fingió sorpresa.

"¿En serio? Oh, es que todavía no entiendo bien esas costumbres americanas*…" Y comenzaron a reír de nuevo. Ese grupo de…de…¡de inmaduros niñatos sin cerebro!

Y Aidan bullía de rabia también, fulminando con la mirada a Potter (por alguna razón, parecía estar enfadado sólo con él). Al instante, sacó su varita, y también lo hicieron los cuatro chicos.

"¡Paren!" chilló Lily, furiosa. "¡Ustedes, manga de imbéciles inmaduros, bajen ya sus condenadas varitas si no quieren que le quite a Gryffindor todos los puntos!" Los chicos lo hicieron, pero Aidan no. "Vamos, Aidan, tu también." El chico la ignoró y levantó la varita, y Lily le obligó a bajar el brazo, enojada.

"Ya déjalos, Aidan." Dijo con dureza. El Hufflepuff guardó la varita, pero estaba visiblemente irritado.

"Mira, Lily, tú me gustas mucho, pero no estoy para estas niñadas. Arréglate tú con tus amigos y luego hablamos." Y se fue hecho un basilisco. Lily lo siguió con la mirada y el ceño fruncido, y cuando ya no pudo verlo giró con cuidado la cabeza hacia los cuatro chicos. Remus estaba visiblemente arrepentido, y Pettigrew parecía aterrado por la mirada furibunda de la prefecta. Black y Potter sólo sonreían con satisfacción.

"Les agradecería que me dejaran sola con Potter." Dijo con tranquilidad. Todos parecieron sorprenderse, pero al final, ante un leve gesto de cabeza de James, se encaminaron al Castillo. Lily observó a Potter por un rato, y por las chispas que emitían sus ojos el chico sabía que le iba a echar una buena bronca. Se la merecía, pero había valido la pena. Pero en lugar de gritar le dijo, con voz tranquila:

"¿De qué vas? ¿De un jugador de Quidditch que dio su vida por atrapar una Snitch y terminó hecho pedazos?" James rió: estaba vestido con una camisa muy desgarrada, al igual que los pantalones, y tenía maquilladas marcas de golpes, quemaduras y rasguños en la cara y el cuerpo. Ademàs (un detalle en el que Lily no había reparado), tenía dos grilletes rotos en las muñecas.

"No; pensé en disfrazarme de algún jugador de Quidditch, pero como ya soy uno muy bueno…" Vale, por el ceño de Lily, James se dio cuenta de que no iba por buen camino. "Pero me decidí por Sacha Beklea**, un criador de dragones que luchó por evitar que se los tratara con crueldad. Se ató a un poste en el medio de un criadero de dragones como protesta porque se los domesticara hiriéndolos con espadas calientes… Sobrevivió varios días allí a las quemaduras, e irónicamente murió en San Mungo de una extraña enfermedad…Hay quienes sospechan que fue un asesinato; uno de los sanadores era sobrino del dueño de un criadero que no estaba muy contento con Beklea…" James se dio cuenta de que, si bien lo escuchaba, la chica había aprovechado para tranquilizarse. Probablemente lo había hecho hablar para evitar sus impulsos piromaníacos para con su persona. Qué bueno que su pelirroja se preocupara pro él.

Se quedaron un rato en silencio, y cuando Lily levantó la vista, Potter no vio enojo en sus ojos, sino algo muy parecido a la decepción.

"Ya deja de intentar cagame la vida, Potter," dijo con cansancio, sacudiéndose el confeti de la cabeza y quitándose el papel higiénico de la cintura. "Madura de una buena vez."

Y se fue, dejando a un perplejo y algo arrepentido James parado solo en el medio del desastre.

*Según Wikipedia, la tradición de "Truco o Trato" surgió en Estdos Unidos y fue muy poco conocida en el Reino Unido hasta los años '80 (una costumbre en un principio no muy bienvenida por los británicos). Bueno, siendo que esto se da en 1975, supongo que la costumbre ya existía en el Reino Unido pero aún no se conocía bien, y por eso Sirius dice lo que dice.

** Si bien todos los otros magos o brujas que menciono como disfraces existen, a Sacha me lo he inventado yo. Es un poco mala la idea del disfraz, pero era tarde cuando lo terminé, y bueno, me lo inventé (Al igual que me inventé la banda 'Guinevere's Knights' y a sus miembros Lancelot Knight y su hermano)

Ah! Y por cierto, no cometí un error con el disfraz de Eli; iba de Hércules, pero James no tiene ni idea de las películas muggle, y lo confunde con un mago griego que se llama Andros el Invencible (Si lo googlean, lo van a encontrar ;))

Respuestas a los reviews:

ArthurWeasley: Ayyy muchísimas gracias! Me pone muy contenta que te haya gustado tanto este capítulo! Espero que la segunda parte le haya hecho méritos! Que bueno que te guste cómo se van desarrollando las cosas y que coincidas con la visión que tengo con respecto a ellas. Gracias una vez más, y espero lo hayas disfrutado! Me ponen muy feliz tus reviews :D

FanddHpyYugi: Pues parece que tenías razón ;) Ay, ay, este Aidan, que se fija en la pelirroja equivocada.

Las ideas de los disfraces se me ocurrieron a mí! De verdad te gustaron? Yo pensaba que eran pésimas! La e verdad estuve bastante trabada con ese temita, y por eso en el primer capítulo me salteé los disfraces de los Merodeadores para explicarlos en este, así me daba un poco de tiempo para pensar! Con respecto a los de las chicas, y Eli, me pareció tierno que eligieran disfraces de películas de animación muggle! Ya ves que al inicio del capítulo aclaro que no fue muy canon por mi parte…La verdad, fue como hacerle un pequeño tributo a Disney en el capítulo, porque aunque ya esté crecidita, sigo adorando esas películas! Y bueno, Jessica y Tinkerbell aparecieron en mi cabeza de golpe una vez que pensé en la idea, porque parecen hechas clavadas para Becca y Bree! Para Sam y Lily busqué un poco más, y me pareció que Kida, por la apariencia que tiene, le iría genial a Perks. La pelirroja me llevó más trabajo, pero terminé pro asignarle Esmeralda, poruqe era un vestido que no mostraba demasiado (Lily no lo hubiera usado sino :P) y porque esos ojazos verdes que tiene la gitana son como los de Lily. Y bueno, Eli simplemente luce mucho como Hércules, ése fue fácil también! Una vez más, gracias por leer y dejarme un review!

Lalala: Awww que bueno que te gustó tanto! Genial que te haya parecido original, y que te haya gustado el trabajo introspectivo de Lily también! Espero hayas disfrutado este capítulo también. Graicas por tu review!

Hikari: Bueno, ya hemos tenido nuestras conversaciones por PM al respecto y hemos conversado bastante, así que no tengo mucho que decir! Me alegro que te haya gustado el detalle de que explique cómo cambian tanto la relación con James como con Severus! Es que yo creo que las cosas se van dando gradualmente; no es que de un día par a el otro Lily comenzóa amar a James y a odiar al pobre Sev, y me gusta que esas cosas se vean. Con respecto a los disfraces, toda la razón! Simplemente me queda decirte que estoy infinitamente agradecida por toda tu ayuda, apoyo, paciencia, sinceridad y preocupación! Me alegro mucho de tenerte como lectora :)

Vaneg97: Bienvenida! Y muchísimas gracias por leer y dejarme un review, me hace feliz! Me alegro mucho, mucho de que te guste tanto, y graaaacias por tanto halago!

CARMEN: Bienvenida a ti también! Y me alegro mucho de tenerte! No te preocupes, no dejaré de actualizar hasta que termine! Ya tengo escrito el epílogo, y auqnue falta mucho tengo que terminar! Muchas gracias por tu review y halagos, me pone muy feliz que creas que es lo suficientemente buena como para merecer más reviews! También me alegro de haberte recordado esa etapa de tu vida; la verdad es que yo había dejado el mundo de los fics por un tiempo (antes solo los leía) hasta que comencé a escribir, así que entiendo lo que decís!

JessMust: Bueno, tus reviews son de capítulos anteriores, pero si no te aburriste, en algún momento vas a llegar acá! Te contesté pro PM por si las moscas no llegabas aquí, pero aprovecho nuevamente para agradecerte.

Paola: Y aquí llegué con la continuación! Un poco cortita, pero es que el anterior me quedó largo y así equilibré :P Muchas gracias por leer la historia y por dejarme un review, me pone muy, muuuy feliz!