¡Hola a todos!

Aquí le traigo un capítulo más, espero les guste.

Por favor, pasen, lean y dejen su review con su opinión, ya que eso me motiva a seguir escribiendo. Gracias.

Mil gracias por sus reviews y a los que han vuelto esta historia su favorita... :D

P.S: Versión Editada (CREO)


The Hope In Her Eyes

Capitulo 25

- Buenos días - dijimos Edward y yo una vez que llegamos hasta el comedor donde estaba el resto de la familia.

- Buenos días - se escucharon un coro de voces algo cansadas.

- Buenos días, chicos - nos saludó Esme, quien salía de la cocina con un plato lleno de tocino y una jarra de juego de naranja.

- Creí que dormirían más - nos dijo Carlisle sonriendo.

- Bella tenía algo de hambre - respondió Edward ayudándome a sentar.

- Creo que "bebé Cullen" va a heredar lo madrugador de su padre - murmure algo gruñona.

Al parecer de todos, yo era la única a la que no le gustaba madrugar.

Todo el día lo pasamos en familia, incluso Amber y Rey estuvieron con nosotros, a la hora de la comida decidimos darle a la familia la noticia.

- Hemos decidido casarnos - le dijimos haciendo que todos abrieran los ojos de la sorpresa, pero después comenzaron a felicitarnos.

- ¿Y cuándo será la boda? - pregunto Esme.

- Aún no lo hemos decidido, pero también queremos cambiarnos de casa y adoptar un perro - comento Edward dejando a todos con la boca abierta.

- Wow, esas son muchas decisiones - nos comentó Emmett.

- No queremos que Chip se sienta solo una vez que tengamos al bebé, también estaría bien tener un jardín para que ellos corran - les dije, mientras comenzaba a comer.

- Me parece que hay una mansión en venta cerca de la casa McJeff, es un poco más pequeña, pero tiene algunas hectáreas de jardín con muchos árboles y creo que una piscina - nos comentó Rey mientras sacaba su móvil y buscaba algo en el - Es esta.

Rey nos mostró la foto de una bella casa mansión pequeña se veía un poco antigua pero bien conservada, frente a la puerta principal tenía un pequeño jardín rodeado por un camino de pavimento, se veían un gran campo a los costados y detrás de esta, tenía algunos árboles menores cerca y los más grandes retirados que no había preocupación por si podían caer cerca de la casa, en la parte trasera también se veía una piscina que parecía un pequeño lago.

- Es hermosa - susurre mirando las fotos de la casa.

- Tienen poco de haberla puesto en venta, creo que conecta de la mansión - nos relató mientras nosotros sé las ensenábamos a nuestros padres y hermanos - Escuche que es semi - moderna, si quieren verla puedo concertar una cita hoy mismo.

Podía ver la casa en mi mente, nosotros jugando con dos pequeños niños mientras corrían a lado de Chip y otro perro, nadando en la piscina o celebrando navidad en la sala, pude sentir la mirada de Edward por lo que volteé a mirarlo, tenía ese brillo igual a cuando compramos el árbol navideño y sabía que él imaginaba lo mismo.

- ¿Crees que puedas hacer la cita para esta misma tarde? - le pregunto Edward mientas posaba su brazo en mis hombros.

- Déjame hacer una llamadas - dijo antes de salir del comedor con su móvil en la mano.

- Es hermosa, hijos - nos dijo Esme sonriendo.

- Es una mansión pequeña según parece - comento Carlisle.

- ¿Están seguros de que la quieren comprar? - pregunto mi padre seriamente.

- Nos imaginamos en ella - comente mientras llevaba mi mano al vientre sonriendo.

- ¿Nos? - cuestiono mi madre.

- Hay ocasiones que parece que compartimos pensamientos con solo mirarnos - respondí, Edward sé a cerco para darme un beso en la sien para posar su mano junto a la mía.

- Listo, a las doce y media estará el dueño en la casa - dijo Rey nada más entro por la puerta.

Edward miro su reloj.

- Tenemos dos horas, será mejor que desayunemos - comento antes de comenzar a servirnos huevos revueltos y pan tostado.

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- Esta es la sala principal - nos dijo el señor Webber.

- Es más grande de lo que pensé - comento Esme mientras ella y mi madre examinaban dicho lugar.

Rey nos había conseguido una cita con Bob Webber el dueño de la mansión. Nuestra familia junto con Rey y Amber, habían venido a ver la casa también.

Era una maravillosa mansión, dos pisos y un tercero que era un ático, ocho habitaciones con sus respectivos baños que tenían una ducha a excepción del dormitorio principal el cual también tenía una tina y cuatro medios baños, un comedor, un despacho, cocina, dos salas: una principal con chimenea y la otra trasera con vista a una cascada que terminaba en la piscina, estacionamiento techado y varias hectáreas de terreno que terminaban en el lago de los McJeff por lo que ambos eran dueños de tal.

Y un poco retirado de la casa principal había una pequeña casa con dos habitaciones, un baño, cocina, sala - comedor y estacionamiento que servia para las personas de servicio.

La casa de veía enorme porque no tenía muebles en ninguna habitación.

- Es muy hermosa - comente mientras le daba un apretón a la mano de Edward.

- Es una mansión semi - moderna, la construyo mi padre hace veinte años - nos dijo el señor Webber.

- ¿Porque la vende? - pregunto Amber mientras echaba un vistazo del comedor.

- En mi trabajo me han transferido a Australia - respondió mientras se quedaba viendo el escote de su corsé y el movimiento de su falda corta, Rey sé a cerco a ella para tomarle la mano - ¿Supongo que son sus amigos cercanos, joven McJeff?

Este señor aparte de pervertido parecía que era un chismoso.

- Si, los Cullen son socios de unos negocios de mi abuelo - respondió secamente.

- Oh, lamento su perdida - se notaba algo nervioso ante el tono de voz de Rey.

Continuamos mirando la casa de arriba a abajo, y no nos cabía la menor duda que esta era ideal para la familia que queríamos formar.

- ¿Que les pareció? - nos preguntó una vez que terminamos de recorrer la mansión, parecía algo nervioso por las miradas que le daba Rey a lo que Amber solo reía.

- Nos encanta la casa - respondí mientras miraba el jardín frontal.

- ¿Puedo preguntar si la casa es para ustedes o sus padres? - Oh, este señor era más chismoso de lo que pensaba.

- Si, estamos esperando un bebé y queremos comenzar nuestro hogar - tal parecía que a Edward no le importaba lo metiche que era el señor Webber.

- Muy bien, podemos juntarnos un día entre esta semana para ver los papeles y firmarlos - acepto el señor, estirando su mano.

- De acuerdo - tomamos su mano antes de despedirnos.

- Ya se acerca la hora de la comida ¿Porque no vamos a la mansión McJeff para comer? - pregunto Rey una vez que el señor metiche Webber se había alejado en su auto.

- ¿No estaremos molestando? - pregunto mi madre algo apenada.

- No, además ustedes me han invitado a su casa, ahora es mi turno de acogerlos en la mía - le brindo una sonrisa.

Aceptamos comer en la casa familiar.

La única vez que había estado aquí fue para la lectura del testamento y estaba tan nerviosa que no le preste nada de atención.

Era una mansión de tabique rojo y columnas blancas, desde afuera se podía ver que tenía dos chimeneas y algunos balcones.

- Buenas tardes joven Rey, señoras, señores - la misma mucama que nos abrió la puerta la vez pasada nos saludó dándonos una pequeña reverencia.

- Hola Carmen - saludo Rey - Ellos son los Cullen, Carlisle, Esme, Rosalie - presento - Los Swan, Charlie, Renee, Emmett y Bella - señalo a donde estábamos - y mi novia Amber Castillo - no pude evitar sonreír cuando el tomo su mano - Ella es Carmen, el ama de llaves.

- Buenas tardes - saludamos todos.

- Tal vez recuerdes a Bella y Edward, estuvieron aquí para la lectura del testamento del abuelo - comento Rey seriamente.

- Claro, el señor Meggs me dijo sus nombres antes de que llegaran - respondió mientras llevaba su dedo a su barbilla - Mucho gusto en verlos de nuevo.

- Igualmente - respondimos, pero por alguna razón se me quedo viendo.

- ¿Sucede algo? - le pregunte algo incomoda por su mirada.

- Sus ojos tienen un parecido con los de el joven Rey - abrí los ojos a más no poder, la señora sí que tenía un buen ojo - Incluso tiene un aire familiar, estoy segura a verla visto antes.

- Carmen... - Rey le reprocho - Discúlpenla, tiene trabajando aquí desde que mi padre era un niño.

- Oh, hace algunos años atrás había una muchacha muy parecida a usted que estuvo viniendo por un mes más o menos a ver al señor Patrik, su parecido es igual pero más adulta - dijo sonriendo.

- Si bueno... - me ponía nerviosa ante la mirada del ama de llaves - Puede que sea yo.

- Bella es hija de mi padre y Renee, parece que ellos se conocieron antes de que se casara con mi madre - le explico Rey, se veía que le tenía confianza.

- Oh, entonces también es una McJeff - exclamo sonriendo.

- Llevo el apellido, pero soy una Swan más que nada - corregí.

- Pronto una Cullen - sonrió Edward al agregar ese comentario.

- Bueno Carmen, vamos a comer en casa, ¿Podrías preparar algo para nosotros? - cambio de tema Rey al notar lo incomoda que me estaba sintiendo - Les daré un tour por la mansión.

- De acuerdo joven - acepto antes de comenzar a caminar.

- ¿Necesita algo de ayuda? - pregunto Esme algo preocupada.

- No, gracias. Tengo algo de ayuda, ustedes disfruten el paseo - dijo antes de volver a caminar.

- ¿Vamos? - nos preguntó Rey.

La mansión de los McJeff sí que era más grande que la que vimos del señor Webber.

Tenía quince habitaciones con baño, siete medios baños, despacho, cocina, comedor, tres salas: dos con chimenea y una atrás donde estaba la piscina interior, un cuarto donde estaban los autos de colección, estacionamiento, la piscina y el lago con el quiosco.

- Vaya, sí que es grande - soltó un silbido Emmett - ¿Y vives tu solo aquí?

- También esta Carmen, dos mucamas más, teníamos un cocinero, pero días antes de la muerte del abuelo se retiró y un chófer - explico Rey algo triste - Y últimamente Amber ha pasado unos días aquí, ya que tuvo algunos problemas en su departamento.

Continuamos recorriendo la mansión, hasta que Carmen nos encontró para decirnos que la comida estaba lista.

Nos sorprendió lo rápido que prepararon varias cosas en poco tiempo: Sopa de tomate, pastel de carne, puré de papa y guisantes y de postre pai de frutos rojos con helado de vainilla.

Rey ofreció llamar al abogado Vulturi para que arreglara y revisara los papeles para la compra de la casa, lo cual aceptamos ya que queríamos tenerla pronto.

- Gracias por mostrarnos la casa, Rey - le dije una vez que estábamos a punto de retirarnos, los Cullen se habían ido hacía unos minutos antes.

- No fue nada - nos dedicó una sonrisa.

- ¿No se irán con nosotros? - les pregunte a mis padres cuando vimos que estaban a lado de Rey.

- No, Carmen me va a dar la receta del pastel de carne y me explicara como hacerlo - respondió mi madre - Rey nos llevara más tarde a casa.

- De acuerdo, entonces nosotros nos vamos - respondió Edward antes de conducirnos hasta donde estaba el auto - Me gusto tu nuevo auto.

- Si, me sorprendió que eligiera uno así - respondí mientras recordaba mi nuevo auto en el estacionamiento de la mansión McJeff.

Cuando Rey me había dicho que me regalaría un auto nuevo, llegue a pensar que tal vez sería uno deportivo o algo así, pero se veía que pensaba en todo porque eligió algo mejor.

Un Mercedes Benz GL450 azul.

Nos explicó que, dado que casi siempre ando con Chip, me serviría mejor y más aún ahora que esperaba un bebé. A quien por cierto le abriría un fideicomiso para pagar sus estudios hasta la universidad y por más que nos negamos, el insistió en hacerlo por lo que al final aceptamos. A Emmett también le pagaría la universidad.

- Tal vez después que nos cambiemos a la casa nueva le diga que la mande ahí - sonreí.

- La casa donde vamos a comenzar nuestra familia - sonreímos ante la idea.

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- Bueno Bella, la herida ha cerrado muy bien - me dijo el doctor Gerandy, él estaba llevando la revisión de mi herida.

- Muchas gracias - respondí mientras bajaba mi blusa.

- Ya puedes regresar a tus actividades normales mientras no pongas en riesgo tu embarazo - sonrió mientras me extendía la mano.

- Si, Gracias - me despedí antes de salir del consultorio.

Habíamos llegado a mediados de enero, casi seis semanas desde el ataque de Tania, a quien aún no encontraba la policía.

- Hola Alice - la saludé una vez que llegué a recepción.

- Hola Bella, ¿Que tal te fue con el doctor Gerandy? - me pregunto mientras llevaba una mano a su vientre de casi seis meses.

- Bien, la herida ya sano por completo - sonreí ante la noticia.

- Oh amiga, me alegro por ti - salió de su lugar para abrazarme - ¿Ya le dijiste a Edward?

- No, me comento que tenía programadas algunas cirugías a esta hora - respondí mientras veía que eran las diez de la mañana.

- ¿Que harás ahora? ¿Iras a casa? - me pregunto.

- No, veré a Amber y Esme en la tienda -

- ¿Esme? - pregunto extrañada.

- Si, la semana pasada paso por la tienda para darle un vistazo y sugirió algunos cambios por lo que retrasamos la abertura hasta la siguiente semana - respondí encogiéndome de hombros - Aún no se cómo tiene tanto tiempo mientras termina de decorar la casa.

- ¿Quedamos para comer algo? Salgo a las dos y Jasper no va a poder salir conmigo - me hizo los ojitos de borreguito.

- Muy bien, nos vemos en la tienda - solté un suspiro sonriendo antes de despedirme de ella y dirigirme hasta mi auto.

Si, mi auto.

A la semana siguiente de que vimos la casa que nos recomendó Rey, firmamos los papeles de compra que anteriormente había revisado el abogado Vulturi. Esme nos pidió un mes para decorar la casa por lo que esperamos a cambiarnos hasta que estuviera lista para no molestarla.

El auto lo tenía desde una semana atrás, Edward no estuvo muy convencido pero acepto a que comenzara a conducir, por lo que fuimos a la mansión McJeff a buscarlo.

Mientras conducía me puse a pensar en la actitud extraña de mis padres, desde el día que se quedaron con Rey los notaba pensativos, pero quise esperar a que ellos me lo digieran cuando estuvieran listos.

- Hola Esme, Amber - las salude una vez que llegue a la tienda.

- Hola Bells/Bella - respondieron sonriendo.

- ¿Como te fue en tu consulta? - pregunto Esme acercándose a mí.

- Bien, la herida cerro muy bien - sonreí.

- Eso quiere decir que Sexy Cullen romperá la dieta por fin - comento Amber mientras soltaba una carcajada seguida por nosotras.

- ¿Ya terminaron los arreglos? - pregunte cambiando de tema, mirando alrededor.

- Si, Esme termino de darle los últimos toques - señalo hacia donde estaba los estantes de disfraces.

Siendo una tienda para adultos nos aseguramos tener un lugar donde los menores no pasaran comúnmente pero que tuviera suficientes visitas de personas en las tiendas continuas.

Habíamos decidido usar tonos crema en la tienda para pasar del típico rojo/rosa brillante, colocando ropa, disfraces y todo eso en la parte delantera mientras que atrás teníamos los dildo, vibradores y demás.

Esme había sugerido algunos diseños de flores gigantes en las puertas de los vestidores de mujeres.

- Wow, Esme se ven fantásticas - admirando las flores en color lila claro.

- Gracias, me gusto ayudar - sonrió.

- Muy bien señora C, como agradecimiento le regalaremos lo que usted quiera - Amber hizo un gesto hacia la tienda - Sorprenda al adonis que tiene como esposo.

Esme se sonrojo un poco, pero acepto un disfraz de policía, ya que ese había sido una de sus fantasías que quería hacer realidad con Carlisle. No pude evitar el pensamiento de mis suegros realizando dicha fantasía, creo que tanto tiempo sin tener a Edward me estaba pasando la factura, pero ahora que ya me habían dado luz verde tenía una idea.

Con Amber le mostramos a Esme un traje de policía sexy.

- ¿Que opinan? - ella salió de los vestidores mostrando un pequeño vestido negro de policía.

A pesar de que había tenido dos hijos, Esme tenía un cuerpo fenomenal, el vestido de algodón le llegaba a medio muslo mostrando sus piernas torneadas, el cierre frontal lo tenía hasta más abajo de la mitad de sus senos firmes con un cinturón en su cintura pequeña, también traía puesta unos ligeros de red y tacones negros.

- WOW - exclamamos al verla así.

- No se olvide de las esposas, la gorra y el látigo - le tendió las cosas Amber.

- Ahora sí que Carlisle debió de haberse portado muy mal si Esme lo quiere castigar así - agregué soltando una risa al ver el rostro sonrojado de mi suegra.

- Muy bien me lo llevare - dijo antes de entrar a cambiarse.

- Le voy a agregar unas velas afrodisíacas para que Guapísimo Cullen se encienda al ver así a Esme - Amber no evito soltar una carcajada.

Una vez que Esme se retiró, estuvimos un rato más preparando los artículos en su lugar correspondiente y fuimos a comer con Alice.

- ¿Como vas con Rey? - le pregunte una vez que cerramos la tienda y nos dirigíamos hasta el estacionamiento.

- Bien, me voy a salir mudando a la casa McJeff ya que casi duermo ahí todas las noches - respondió mientras sonreía alegremente.

- Seria bueno, así no estará solo - dije sacando mi móvil de mi bolso

"Puedes venir a casa. Mamá. "

- ¿Sexy Cullen? - pregunto una vez que llegamos hasta nuestros autos que estaban uno a lado del otro.

- No, mi madre, tengo que ir a verla - me despedí antes de entrar al auto.

Conduje hasta la casa de mis padres, tal vez me iban a decir que traían entre manos.

- Hola mamá, papá - les salude mientras veía a Emmett llegar hasta la sala y tomaba asiento a lado de nuestros padres, algo preocupada me senté frente a ellos.

- ¿Me van a decir que se traen? - les pregunte mirándolos seriamente.

- Si... Bueno, hemos estado pensando una situación que se nos presentó - comenzó mi madre.

- Veras, Rey nos pidió que viviéramos con él en la casa familiar McJeff - soltó de golpe mi padre.

- ¿Como? - estaba atónita por lo que me dijeron.

- El día que fuimos a ver la nueva casa y nos quedamos con Rey, nos preguntó que si queríamos ir a vivir con el - me explico Emmett con un semblante serio.

- Bueno ¿Y qué piensan hacer? - sabía que si me habían llamado era porque ya tenían claro que hacer.

- Queremos ver qué opinas tú de eso - mis padres se veían nerviosos por alguna razón.

- Bueno... Pienso que es una buena idea, Rey vive ahí solo y sé que en este poco tiempo nos hemos convertido en la familia que no tuvo, supongo que pensó que ya que nosotros nos vamos a mudar fuera del pueblo, ustedes tal vez quisieran estar más cerca de nosotros, además cuando Emmett entre a la universidad le quedara más cerca, pero esa decisión es de ustedes y saben que yo los apoyare - trate de ser clara con mi pensamiento, sabía que ellos ya veían a Rey como otro hijo más.

- Entonces creo que aceptaremos vivir con el - aceptaron.

- Rey mostraba esa imagen de arrogante y mujeriego, pero es alguien muy sensible y solitario - les dijes.

Pase un rato más hablando con ellos y con Emmett hasta que note como oscurecía.

- Me voy, sé está haciendo tarde y Edward no tardará en llegar - me despedí de ellos con la promesa de que pensarían bien las cosas antes de hablar con Rey.

Mientras conducía de camino al departamento pensaba en como por un accidente cambiaron un montón de cosas en la vida de muchas personas.

No pude evitar sonreír ante ese pensamiento ya que gracias a ese accidente había conocido a Edward, estábamos esperando este bebé y ahora me encargara de mostrarle todo mi agradecimiento.


* ¿Que les pareció este capítulo? Bueno tal vez me odien si no les gusto:'( ¿Como creen que Bella le muestre a Edward su agradecimiento?