Todo va estar bien, todo va a estar bien. Cuantas veces me repetía esas palabras me hacía más mal, simplemente no podía creerlas. Si yo estoy mal no sé cómo describir a Malia, el sheriff la abrazaba para controlar a la pequeña coyote que quería correr a la sala de urgencias a ver a Stiles.
Ninguno de nosotros pudo ir al hospital hasta cambiarnos de ropa, estábamos llenos de sangre y con heridas, así todos harían preguntas y eso era lo que menos necesitábamos. Adam y Carla se encargaron de enterrar el cuerpo de su padre, o mejor dicho, quemar la casa del bosque donde estaban Paul y Ben muertos. Note como ese par de hermanos pueden ser fríos y sangrientos, no parecieron sufrir por la muerte de su padre.
El sheriff tuvo que explicar que atracaron a su hijo y eso fallo, por eso le dispararon, ¿Quién no le creería al sheriff? Todos estábamos ansiosos por saber cómo esta Stiles, pero nadie nos dice nada, ni quiera Melissa ha salido unos segundos para decirnos. La impaciencia que siento es grande, y mucho más por mi dolor de garganta.
Los minutos pasan, el silencio consume los sollozos de Malia. Notamos como Cora y Scott se curan por completo, yo sigo con las cicatrices en mis piernas, sin esas cicatrices feas las que tengo que ver por el resto de mi vida.
— Chicos.- Melissa sale de sala de emergencias con una sonrisa tranquila. — Stiles ya está estable, tenemos suerte que la bala solo roso.-
Respiro aliviada y miro como Malia sonríe. Toda estaba bien, todo iba a estar bien desde ahora, aun no sé porque no puedo creer eso.
Malia. Lejos.
Las voces en mi cabeza han sido más insoportables que nunca estos días, susurrándome una y otra vez esas palabras, que Malia tiene que estar lejos, es tan tonto y sin sentido para mí. Cuando veo a Malia y siento mi garganta palpitar sé que ella no podrá estar mucho tiempo feliz. Bajo la mirada culpable.
— ¿Podemos verlos?- Pregunta Malia.
Melissa asiente. — Solo pueden ir dos, esta aun un poco débil traten de que no hable mucho.-
Malia mira con un puchero al sheriff. — Si Malia, puedes ir.- Dice el sheriff con una sonrisa.-
— ¡Gracias!- Exclama Malia antes de salir corriendo hacia la habitación de Stiles.
— Voy con ella.- Susurro y nadie puede rebatirme porque yo ya camino lejos de ellos.
_.u._
Cuando llegamos a la habitación de Stiles él estaba pálido pero consciente. Malia se acerca, mientras Stiles se sienta con cuidado y una sonrisa en su rostro, Malia lo abraza y Stiles hace una mueca de dolor, aun así no se aleja de Malia.
— Tonto, me he preocupado.- Susurra Malia aun abrazada de Stiles. — No debiste ponerte en el medio.-
Llévala lejos.
Las voces en mi cabeza no se detenían, las ignoro y sigo viendo a los chicos.
Stiles agarra el rostro de Malia. — ¿No lo entiendes aun, Malia? No soy un héroe pero siempre voy a mantenerte salvo, te lo prometí.-
Malia sonríe, parpadea para contener las lágrimas. — Eres un héroe para mí, uno real.- Lo mira a los ojos. — Pero fue muy tonto de tu parte hacer eso. Promete que nunca más volverás hacerlo, por favor.- Ahora suplicaba.
Stiles sonríe y asiente. — Lo prometo, recibir una bala no es tan divertido como parece.-
Malia pone los ojos en blanco, no puede decir nada porque Stiles la besa.
Dile ya.
Incomoda. Así me siento, tengo que decirle lo que esas voces hablan en mi cabeza, pero no puedo, no al verlos ahora al fin juntos, aun así tengo que hacerlo.
Carraspeo un poco, y ellos se separan. — Lamento interrumpir pero tengo que…- Y esta vez soy yo quien es interrumpido cuando la puerta se abre y los chicos Donovan entran. — ¿Qué hacen aquí?- Pregunto a la defensiva, aun no confió para nada en esos dos.
— Melissa nos dejó seguir, banshee.- Habla Carla poniendo sus ojos en blanco.
— Le hemos traído esto.- Adam alza una jeringa llena de una liquido rojo extraño.
— ¿Su medicamento?- Pregunta Malia, me giro para verla y noto como Stiles la sostenía cerca de el por la cintura, era notable que no le gustaba que Adam se juntara con Malia.
Carla rueda los ojos. — No es un medicamento… No ¿sabes qué? Llámalo así, no os asustara.- Ella y su hermano ríen.
¿Qué les pasa a estos dos? Son sumamente extraño, digo, su padre casi los mata y ellos no tuvieron en problemas de no enterrar a su papá decentemente. Los locos Donovan.
— ¿Cómo sabemos que no es veneno?- Hablo, alzando una ceja.
Carla se acerca a mí. — Se tu expediente de memoria y estoy segura que no quieres tener esas cicatrices de cortes por siempre en tus piernas.-
Buen punto. — De acuerdo, inyéctalo ya.- Extiendo mi brazo, y Carla da una sonrisa malévola antes de enterar la aguja de la inyección muy fuerte en mi brazo. — Hija de…-
— Shhh, las damas no dicen groserías.- Carla ríe antes de alejarse.
Oh, como la estoy empezando a odiar aún más que antes. Me siento un poco mareada al principio por la inyección, para luego sentir como si agua recorriera mi cuerpo. Alzo un poco mi falda y noto que las cicatrices ya no estaban. Vaya, necesito saber qué es eso.
Adam ahora se acerca a Stiles, y el duda un poco antes de extender el brazo, el cazador lo inyecta y por lo que veo Stiles siente lo mismo que yo, mira debajo de su camisa, no tenía ninguna cicatriz. ¿Habrá posibilidades que los Donovan sean brujos?
Carla tira ahora una maleta en la camilla de Stiles. — Hemos quitado las cámaras de todas sus casas.-
Tanto yo como Stiles y Malia abrimos los ojos sorprendidos ante lo que dijo la cazadora. ¿¡Cuando demonios entraron a mi casa!? ¿¡Cuando entraron a la casa de todos!? Tengo que admitirlo, esos cazadores me han dado miedo.
— ¿Qué?- Dice Carla. — ¿No lo habíamos mencionado antes?- Señala a Stiles y Malia. — Apropósito ustedes deberían usar más protección durante el sexo.-
Tanto Stiles como Malia se sonrojan, tengo que morder mi labio para no insultar a los cazadores por meterse en nuestras casas.
— ¿¡Nos han visto!?- Exclama Stiles rojo.
— Obvio que no, que asco.- Responde Adam. — Carla tal vez algunas veces.-
Carla sonríe de medio lado. — Agradezcan que mi papá me mandaba a mí a vigilarlos y no lo hacia el mismo.- Dice con un tono de malicia en la voz.
¿Qué le pasa a esa familia? Es la primera vez que veo que unos cazadores vigilan hasta con cámaras en las casas de sus presas. Están mal de la cabeza por completo.
— ¿Cuándo demonios instalaron cámaras en nuestras casas?- Pregunto respirando hondo debo calmarme.
Carla mira a Adam unos segundos. — Ustedes salían mucho al bosque, sus casas andaban muy solas sin protección, fue fácil en realidad.- Dice como si fuera obvio.
— Los odio a los dos.- Dice Malia poniendo los ojos en blanco. — ¿Qué harán ahora que no tienen padre?- Pregunta luego de segundos en silencio.
Adam se encoje de hombros. — Tenemos algunos amigos que nos podrán de 22 años, legalmente seremos mayores de edad, no debemos preocuparnos por no tener un papá.-
— ¡Además que somos herederos de mucho dinero!- Exclama Carla sonriendo ampliamente. — Voy a comprarme millones de bolsas Channel.-
Era más que obvio que ellos no extrañaran a su padre ¿pero quién si? Digo, era un loco psicópata obsesionado con los cuchillos que casi mata a sus propios hijos, los que creo para ser máquinas de matar. Nadie va a extrañar a Ben Donovan, ni a sus hijos.
Ellos te ayudaran.
No, eso es imposible, ellos también querían matar a Malia, Adam casi la mata si Stiles no se hubiera interpuesto, era obvio que ellos no ayudarían. Miro a Stiles y Malia, para luego ver a Carla y Adam, y cuando las voces me gritan que lo haga sé que no tengo más opciones, es vivir o morir.
— Entonces ustedes podrán cuidar de Malia.- Cuando digo eso hasta yo misma me sorprendo, es compasible la mirada desconcertada que todos me dan.
— ¿Qué?- Pregunta Stiles, acercando un poco más Malia a él.
Sonrió tratando de calmar la situación. — Cosas banshee, Stiles.- Miro a Malia. — Tienes que irte, estas en peligro en Beacon Hills, es por eso que los señores Tate se habían ido y cuando volvieron,- Suspiro. — ha vuelto la maldición también.- Miro ahora a Stiles. — Tienes que dejarla ir si quieres protegerla, no solo a ella.- Señalo a los Donovan. — Ellos pueden cuidar bien de Malia hasta que todo sea seguro.-
Bien.
Mi siento realmente mal cuando el rostro de Stiles se contrae en una mueca de tristeza, después de todo lo que pasaron en este pequeño tiempo tendrán que separarse de nuevo, y por culpa de las voces en mi maldita cabeza.
— ¿Cuánto tiempo pasara hasta que todo sea seguro?- Pregunta Stiles.
Mi boca se abre y luego se cierra al no saber que responder. Suspiro y niego con la cabeza. — No lo sé.-
_.u._
— Lo siento.- Le digo de nuevo a Malia, observo como empaca su maleta.
Han pasado tres días desde que les dije que Malia debe irse lejos por un tiempo, todos están tristes, Melissa y el sheriff también, pero lo aceptaron por querer salvarla. Todos queremos su bien. Aun asi me siento culpable. Desde que Stiles salió del hospital no ha podido a ver a Malia, creo que quiere acostumbrarse desde ya que no la tendrá cerca en un largo tiempo.
— No tienes que disculparte, solo me proteges.- Responde, no puedo evitar sonreír orgullosa, ella ahora entiende mucho mejor las cosas.
— ¿Te vas a despedir de Stiles?- Le paso una blusa que cayó al suelo.
Malia suspira. — He intentado llamarlo, pero no me contesta y no tengo el valor a ir a verlo y que me rechace.- Se enoje de hombros y agarra la blusa de mis manos. — Sé que no le gusta la idea que me valla con Adam y Carla.-
No solo se ira con Adam y Carla, si no también con su prima, Cora. Estarán por américa del sur.
— En especial con Adam.- Afirmo. — Los dos deberían dejar el orgullo, no se van a ver en un largo tiempo, una buena despedida es mejor que el orgullo.- Susurro con una leve sonrisa.
— Si bueno, Stiles no quiere hablar yo no le rogare.-
Pongo los ojos en blanco. Los dos son tan estúpidos, pero no digo más, me quedo ayudando a Malia empacar en silencio. El día anterior ella estuvo despidiéndose de toda la manada, incluido Stiles, pero solo con un beso en la mejilla que todos pudieron notar fue incómodo. Entiendo los celos de Stiles hacia Malia, se va con el chico que la beso y por su culpa terminaron su relación en una temporada, pero era ridículo que no quisiera hablar con ella como si tuviera la culpa.
La culpa era mía. Y las voces. Y Peter Hale. Pero nada de la culpa la tenía Malia.
Ayudo junto con Kira a bajar las maletas del desván, se las damos a Adam que guarda muchas maletas en su camioneta. Miro una última vez a Malia, sonríe.
— Vale.- Empiezo. — Cuídate y trata de no morder a alguien.-
Malia ríe un poco y asiente. — Mantén con vida a Stiles.- Me da una pequeña sonrisa triste.
La abrazo fuertemente, y tengo que parpadear mucho para no llorar, no me había dado cuenta cuando fue que empecé a sentir cariño hacia la chica salvaje, la que antes no le importaba dejarnos atrás.
— Mantente con vida tú.- Susurro en su oído.
Malia vuelve asentir mientras se separa. Nos miramos una última vez antes que se separe y se despida del resto de la manada, incluidos el sheriff y Melissa. Todos también se despidieron una vez más de Cora.
Cuando Malia entra al auto puedo sentir como si estuviera perdiendo a una hermana. La voy a extrañar, pero sé que volverá.
El destino ya está escrito.
Las voces tiene razón, Malia tiene un destino en Beacon Hills.
