Todos voltearon a verlas cuando llegaron, y era normal, la mayoría había llegado en el autobús, en sus propios autos o a pie. Pero ellas habían hecho su entrada triunfal en carruaje, y en realidad ya varios estudiantes esperaban verlas llegar, el rumor del encierro y el heroico rescate se había difundido rápidamente y todos querían ver a la pareja sensación, las favoritas a reinas del baile.
Applejack bajó primero, para ayudar a su damisela a bajar del carruaje, que delicadamente abandonó el vehículo, mostrando en todo su esplendor el vestido que había confeccionado para esa noche.
─ Rarity, Applejack votaré por ustedes para reinas del baile ─ dijo un chico de cabello castaño, compañero en sus clases de química ─ Son mi pareja favorita.
─ Yo también votaré por ustedes ─ se unieron unas cuantas voces más alrededor de ellas.
─ Muchas gracias queridos ─ dijo Rarity dominando la situación, mientras Applejack se limitaba a tomar su mano, la morena era mucho mejor en las cuestiones sociales que la rubia ─ Lo que más esperamos de esta noche es pasar una velada mágica, sería un honor ser elegidas reinas, pero sobre todo queremos estar juntas.
─ ¿Siempre debes armar revuelo a donde sea qué vas? ─ Trixie se había acercado a ellas, vestía un vestido purpura brillante, la chica río para demostrar que sólo bromeaba ─ Escuché lo que pasó con tu papá, debió ser terrible, una vez un truco de escapismo me salió mal y me quedé encerrada diez minutos, fue horrible.
─ Sí, lo fue ─ respondió Rarity ─ pero afortunadamente tenía las cartas de Applejack.
─ Debe ser genial tener a alguien que te amé tanto ─ suspiró Trixie con melancolía, pero de inmediato recuperó la compostura ─ cómo sea, iré adentro, nos vemos luego.
─ Eso fue bastante raro ─ dijo Applejack, sin soltar la mano de su novia se encaminaron a la entrada para encontrarse con sus amigas ─ No sé si me gusta esto de ser popular, o si quiero ser reina del baile.
─ Lo que dije hace rato fue cierto, cariño ─ respondió Rarity dándole un rápido beso en los labios a la rubia ─ No me importa ser reina del baile, sólo quiero una velada mágica contigo.
─ Demonios, son tan cursis ─ dijo Rainbow Dash que llegaba con Fluttershy, justo a tiempo para escuchar a Rarity ─ Pero es lindo, supongo.
─ ¡Oh, por dios! ¿Cómo es que nunca se me ocurrió? ─ gritó Rarity emocionada al ver el atuendo de Dash ─ debí saber que este era tu estilo Rainbow Dash, lo andrógino te va increíble. ¿Dónde conseguiste los pantalones?
─ Oh ¿Eso fue lo que compraste en la ciudad? ─ preguntó Pinkie Pie, que acababa de llegar con una bandeja vacía.
─ Sí, en realidad recibí un poco de ayuda ─ murmuró Rainbow Dash un poco apenada ─ fui a una tienda de ropa en la ciudad, y después de probarme un par de vestidos terminé convencida de que quería algo completamente diferente. La chica que trabaja ahí me ayudó a elegir todo, de hecho tuvimos que comprar la camisa en otra tienda porque ninguna de su tienda combinaba bien con los pantalones. Tardamos toda la tarde.
─ Déjame ver si entendí ─ dijo Pinkie pensativa ─ una linda chica te ayudó a elegir tu ropa toda la tarde, y no le molestó que no compraras la camisa con ella, en cambio te acompañó a comprarla a otra tienda. Creo que estaba coqueteando contigo, tontita.
─ ¡¿QUÉ?! ─ gritó Rainbow sonrojada ─ no, no, para nada, eso no fue lo que pasó. Sólo estaba siendo amable, es todo.
─ Claaaarooo, amableeee ─ respondió Pinkie riendo, pero dejó de hacerlo cuando notó la casi imperceptible mueca de incomodidad, y tal vez celos, de Fluttershy ─ Como sea ¿Han visto a Twilight y Sunset? Suelen ser bastante puntuales.
─ Tal vez Twilight decidió no venir y Sunset se quedó a acompañarla ─ dijo Fluttershy ─ El ultimo baile de Twilight terminó en tragedia.
─ Entonces tal vez deberíamos entrar ya ─ sugirió Applejack ─ faltan sólo unos minutos para que la directora inaugure el baile oficialmente.
─ Sí, tienes razón, entremos ya ─ respondió Rainbow Dash.
─ ¿Y ya sabes que va a pasar con su puesto? ─ preguntó Luna, todo parecía en orden, la mayoría de los jóvenes ya estaban dentro, impacientes por que inauguraran el baile ─ ¿Te postularás?
─ ¿Ser directora de Crystal Prep? No… no sé si estoy lista para un acenso tan grande ─ respondió Cadence nerviosa ─ Yo sólo soy la Decana.
─ Ya, pero… la subdirectora declinó y los directivos dijeron que cualquiera podía presentar su solicitud ─ mencionó Luna, que había escuchado atentamente todo lo que Cadence dijo ─ Deberías intentarlo. Creo que serías una excelente directora. Eres el aire fresco, las alas de libertad que esos chicos necesitan. Lo que platicábamos la ultima vez, necesitan alguien que los inspire y los guie. Eres una mujer inteligente, capaz y maravillosa. Tú puedes ser ese alguien.
─ Supongo que no lo había visto así, puede que tengas razón ─ respondió Cadence sonrojada.
─ Luna, vamos, hay que inaugurar el baile antes de que estos chicos enloquezcan ─ dijo Celestia tomándola del brazo llevándosela al escenario.
Desde hace unos días Cadence le había estado dando vueltas al asunto, claro que sería una buena directora, y el aumento en su sueldo sería realmente significativo. Pero había algo que ocupaba su mente aún más, y ese algo era un alguien de cabello oscuro que acababa de partir rumbo al escenario.
─ ¿Te sientes mejor? ─ preguntó Sunset cuando Twilight hubo vaciado su taza. La chica de lentes se había sentido mal a medio camino y se habían detenido frente a una cafetería a tomar un té ─ No tenemos que ir, podemos ir por algo de cenar, puedes quedarte a dormir en mi casa, veremos una película o podemos leer algo juntas.
─ No, sí quiero ir ─ respondió Twilight despegando la mirada de su taza para mirar a la pelirroja ─ Estoy bien, en serio. Sólo necesitaba tranquilizarme un poco. Yo sé que no hay nada que temer, y sé que tal vez sea un poco egoísta pensarlo así, pero sé que si estoy contigo estaré a salvo, contigo me siento segura, eres mi mejor amiga y confió en ti.
─ Siempre voy a protegerte Twilight ─ respondió Sunset con una sonrisa, ignorando el hueco que sentía en el estómago cada que la chica de la que estaba enamorada la llamaba "mejor amiga", recordando que era lo más a lo que podía aspirar.
─ Gracias, Sunset ─ respondió Twilight sonriendo ─ ¿Nos vamos?
─ Claro, vayamos al baile ─ respondió la pelirroja tomando su chaqueta y dejando un par de billetes en la mesa.
Se pusieron los cascos y subieron a la motocicleta, ya estaban bastante cerca así que no les tomó más de cinco minutos llegar a la escuela. Sunset estacionó la motocicleta junto al extraño carruaje que no sabía de donde había salido, Twilight en cambio lo reconoció al instante y sonrió al ver su diseño materializado.
Como era de esperarse las chicas ya no las esperaban en la entrada, así que entraron a la escuela y corrieron al gimnasio.
─ ¡Hey! Pensamos que no vendrían ─ saludó Rainbow Dash al verlas acercarse. }
─ Tuvimos un contratiempo con la moto ─ mintió Twilight ─ Pero ya estamos aquí.
─ Pues llegan justo a tiempo, la directora está por inaugurar el baile.
Celestia y Luna acababan de subir al escenario. La directora tomó el micrófono y habló.
─ Buenas noches a todos. Este año ha sido un año lleno de magia, tanto para bien como para mal. Ha sido un año de grandes cambios. Me alegra decirles que el nivel académico subió, además estamos preparando el terreno para que el próximo año sigamos mejorando. Es por eso que creo firmemente que se merecen este baile, durante todo el ciclo escolar han demostrado valentía, conocimiento y determinación. Esta noche es para su disfrute, sin embargo, recuerden que deben seguir las reglas del colegio, no quiero a nadie rondando por los pasillos ni en los salones. A partir de este momento pueden dejar su voto para los reyes del baile en la mesa del fondo. Pueden comer todo lo que gusten de las mesas de bocadillos y bebidas. Sin más que decir, disfruten la noche.
Una serie de aplausos y vitoreos se apoderó del ambiente. La música empezó a sonar. Algunos se acercaron a las mesas de bocadillos, otros tantos a emitir su voto, pero la mayoría se encaminó a la pista de baile.
El baile transcurría con normalidad, y aunque las siete amigas habían empezado la noche juntas, poco a poco cada pareja había tomado su rumbo. Pinkie Pie podía ser despistada, alocada, fiestera, pero se daba cuenta de todo. La relación de Applejack y Rarity ya era algo oficial, bailaban, se tomaban de la mano y se besaban sin pena por toda la pista, vivían su velada mágica.
Era el resto de sus amigas lo que la intrigaban. Rainbow Dash se había robado varias miradas esa noche, claro que tenía su sequito de fans, tanto hombres como mujeres la admiraban por su desempeño deportivo y musical, pero esa noche era diferente, había algo más que admiración en algunas de las miradas que la seguían. Eran justo estas miradas las que provocaban que Fluttershy hiciera el mismo gesto que había hecho apenas un par de horas atrás en la entrada de la escuela. Era bastante evidente para Pinkie Pie que a Rainbow Dash le gustaba Fluttershy, lo sabía incluso antes de que la misma Dash se diera cuenta, pero estaba segura que los sentimientos de su amiga no eran correspondidos. Sin embargo, ahora empezaba a dudarlo. ¿Eran celos lo que veía en los gestos de Fluttershy? Y aun con las miradas que seguía a Rainbow Dash, y los posibles celos de Fluttershy, parecían pasar una noche maravillosa.
Sunset y Twilight eran un caso completamente distinto. Era esta conexión rara de cerebritos que la hacía sentir a veces tan ajena a su mundo. Las dos hablaban un idioma distinto al de las demás, parecían absortas en su propio mundo nerd, así que a nadie le extrañaba que fueran tan cercanas, uno siempre agradece cuando encuentra alguien con quien platicar de las cosas que le apasionan. Pinkie Pie no quería sobre analizar las cosas, pero a veces sospechaba que había algo más ahí. Era la forma en que Sunset miraba a Twilight, el modo en que la protegía, el ligero sonrojo que ponía cuando alguien la descubría mirándola, la sonrisa inconsciente que se apoderaba de sus labios cuando alguien decía su nombre.
Pinkie Pie se daba cuenta de muchas cosas. Era amiga de todos en la escuela. Sin embargo, en el fondo, anhelaba un poco eso que sus amigas tenían. Nunca se había enamorado. Ni había sentido algo más que amistad por alguien, a veces sentía que no estaba hecha para eso, otras, que su persona destinada no se había cruzado aún en su camino. Miró a su alrededor, sabía que le gustaban los chicos, de eso no tenía duda a pesar de no haberse enamorado, pero a todos los de la escuela los veía sólo como amigos, como los chicos con los que a veces platicaba o incluso bromeaba, sin embargo, no encontraba algo en ellos que despertara esa ilusión en ella, ese interés inexplicable de querer conocerlos mejor.
Tomó otro bocadillo. Applejack y Rarity conversaban en otra de las mesas con Lyra y Sweetie Drops. Sunset y Twilight se habían acercado a la mesa de votaciones que estaban a punto de cerrarse. Fluttershy y Rainbow Dash seguían bailando, la primera con algo de timidez, la segunda presumiendo sus mejores pasos. En ese instante se sintió un poco sola. Así que hizo lo que mejor sabía hacer. Una fiesta. Se acercó al escenario, pulsó un botón del control remoto que llevaba en el bolsillo, y cientos de burbujas empezaron a salir de una maquina que pendía del techo, poco a poco las burbujas llenaron en salón, los chicos aplaudieron emocionados, algunos incluso se pusieron a jugar con las burbujas. Pinkie Pie sonrió satisfecha. Una fiesta, buenos momentos, buenos amigos. No necesitaba nada más. ¿Cierto?
─ Seamos sinceras. Este año no tendremos rey y reina del baile. Tendremos dos reinas ─ dijo Rainbow Dash. Fluttershy se había cansado de bailar, así que se sentaron a la mesa junto con las dos parejas sensación de la noche ─ De lo que no estoy segura es de quienes serán.
─ Que seamos las dos únicas parejas lésbicas de la escuela no quiere decir que alguna de las dos parejas vayamos a ser reinas del baile ─ respondió Lyra riendo ─ Todavía cabe la posibilidad de que Sunset y Flash lo ganen otra vez.
Todas rieron a la vez, obviamente eso era imposible, Sunset ni siquiera se había vestido para el baile, era obvio que ser reina no le importaba en lo más mínimo esta vez.
─ La verdad yo estoy de acuerdo con Rainbow Dash, amor ─ dijo Sweetie Drops ─ pero ¿Realmente crees que seamos las dos únicas parejas? Yo creo que hay otra por ahí… o tal vez ¿por aquí? ─ sus ojos se clavaron en Dash y Fluttershy.
─ ¿Po… por qué nos estás mirando? ─ dijo Rainbow riendo nerviosa ─ No es como si nosotras fuéramos pareja ─ su risa nerviosa se hizo más fuerte.
─ Oh, vamos, Rainbow Dash, pueden confiar en nosotras. Las vimos llegar juntas, apuesto a que esa rosa que traía en la mano se la has dado tú, se la han pasado bailando juntas toda la noche. Además, todo esto de tu nuevo look, no sé, parece sospechoso.
Applejack y Rarity también lo pensaban, pero la ultima vez que lo habían insinuado Rainbow Dash había enloquecido, así que prefirieron mantenerse al margen esta vez.
─ No es nada sospechoso ─ dijo Rainbow levantándose de la mesa molesta ─ Shy, creo que deberíamos ir a buscar a Pinkie Pie ─ y sin decir más, se alejó de la mesa, Fluttershy miró a sus amigas, luego a Rainbow Dash, no entendía por qué reaccionaba así, realmente la confundía. Primero la invitaba al baile, le daba una rosa, se portaba linda con ella, y luego, luego hacía ese tipo de cosas. Rainbow la miraba desde la mitad del gimnasio, esperando a ver si la pelirrosa la seguía o se quedaba en la mesa.
Fluttershy se disculpó levantándose de la mesa y fue a reunirse con Dash.
─ Pensé que te quedarías con ellas ─ murmuró Rainbow cuando Fluttershy llegó a su lado.
─ Estuve a punto de hacerlo ─ bufó Fluttershy sin poder ocultar su molestia ─ ¿Qué diablos fue eso? ¿No hay una manera más sutil de decirme que no te intereso en lo más mínimo?
─ ¿Qué? No, no se trata de eso ─ respondió Rainbow confundida ─ Es sólo qué, no lo sé Fluttershy. No sé por qué me comporto así, sólo se qué…
─ Su atención por favor ─ la voz de la subdirectora Luna sonó por los altavoces, todas las miradas, incluidas las de Fluttershy y Rainbow, se dirigieron al escenario ─ Llegó el momento de conocer a los nuevos reyes del baile.
─ El comité del baile se ha encargado de contabilizar los votos y verificar el resultado ─ dijo Celestia sosteniendo un sobre en su mano, lo abrió con teatralidad y sacó la tarjeta de su interior ─ Vaya, tal como todos lo sospechaban, este año estamos haciendo historia, pues por primera vez tendremos dos reinas. Un aplauso para nuestras reinas del baile. Rarity y Applejack.
