CAPÍTULO 24
Ibamos volando. Jareth cargaba a Menke, que al ser más pesado Jamel no podía con él, en tanto que éste último me cargaba en sus brazos al estilo nupcial, lo que arrancó un par de gruñidos de la lechuza y una risa mía. Aprovechando que íbamos un poco más atrás decidí contarle a Jamel mi inquietud.
-No sé qué pensar- susurré.
-¿Acerca de qué?- me miró curioso. Él estaba ligeramente enfurruñado con Menke por haber desvelado tan soltadamente el secreto de que era el rey del viento, pero sin embargo, nos sorprendió a todos cuando demostró su completo dominio de él y ahora era más cercano a mí.
-Bloomed me enseñó que la familia real ya me velaba, ya me conocían. ¿Por qué? ¿Por qué yo?- suspiré- No te voy a decir que me arrepiento de todo esto, porque he aprendido muchísimas cosas y mi vida ha ido a mejor, por fin he encontrado mi lugar, pero podría haber sido otra…
-Te voy a ser totalmente honesto reina mía. Aquí en Labyrinth tenemos nuestras leyendas y profecías también. Jareth y Bloomed se encargaban de cumplir los sueños y deseos de la gente, por lo que acostumbraban a subir a diario al abovegroung, y conocían a todos los niños- miró al frente para no perder de vista a la lechuza y prosiguió con su relato- Sucedió un día, que ellos aún eran príncipes jóvenes y el rey vivía, que pasaron por tu ventana y te vieron llorando desconsoladamente porque se te había caído Lancelot de la cuna. Decidieron satisfacer tu deseo y te lo dieron y cuando abriste los ojos, ambos quedaron completamente prendidos de la pureza de tu mirada ligando tu destino al de ellos- suspiró- Desde entonces, siempre te han estado cuidando sin que lo supieras, hasta ahora.
-Jamel- susurré asombrada- ¿Cómo sabes todo eso con tanto detalle?
-Porque el viento me lo contó… Sólo tenía que esperar el momento adecuado para conocerte- sonrió.
-¿Y cómo explicas que yo de repente sea tan poderosa independientemente de que sea casi una divinidad de este mundo ahora?- puntualicé.
-Porque tenías magia, pero ésta dormía en tu interior. Era una magia tan pura que te rechazaban en tu mundo corrupto, ellos no querían a algo que brillara con tanta fuerza, por eso tú sentías que no pertenecías allá.
-Antes… Antes has dicho que vosotros también tenías leyendas y profecías… ¿Por qué dices eso?- murmuré recostando mi cabeza en su hombro.
-Nosotros tenemos profetas, muy poderosos, que vaticinaban una gran guerra que pondría en peligro el equilibro de Labyrinth. Una guerra en la que jugarían los reyes de los elementos, de todo, y uno de los antiguos poderes, contra el mal, y aunque no dice nombres, está más que claro qué papel desempeña cada uno de nosotros en esta profecía.
-Pero… ¿Cómo sabéis que soy yo y no otra Jamel? Hay más gente que tiene magia, y más que yo - bostecé.
-Porque mencionó una segunda profecía que alguien nacido de otro mundo, cuyo corazón puro pertenecía a este, uniría a todos los poderes para la batalla. Una persona que traería descendencia para el rey, y que sería capaz de enfrentar al mal opacándolo con su fulgor. Esa persona eres tú Sarah.
Nos quedamos un rato en silencio hasta que vimos a un águila unirse a nuestro vuelo y guiñarme el ojo. Lo fulminé con la mirada, ya lo mataría luego.
-Se nos unió- dijo Jamel.
-Yeah- afirmé.
Lechuza y águila se miraron y asintieron sonriendo. ¿Los pájaros podían hacerlo? Sentí que se habían reconciliado y sonreí feliz cerrando los ojos.
Antes de dormir, comprendí que desde que nací, ya estaba destinada a ser reina de Labyrinth, desde el instante en que el libro cayó en mis manos, desde el mismo instante en que invoqué a mi amado Jareth para que se llevara a mi hermano, desde el minuto en que volví por segunda vez aquí y traté de reconquistar a Jareth, desde el momento en que Alix me cedió sus poderes de reina y me nombró eminencia. Estaba segura, muy en el fondo, de que ella sabía que Bloomed no era malo, por eso me ayudó, porque de esa forma, yo lo buscaría a él para hacerlo pagar por su "maldición" y él hablaría conmigo. Todo, y cuando digo todo es TODO, estaba malditamente planeado, y nosotros no éramos más que peones de la historia… Solo rezaba por que las cosas salieran bien para todos menos para los que realmente eran los malos del cuento.
Agradeceros por los reviews, y por las críticas, ya las echaba de menos! Tranquila LIRIO-CHAN ;) aprendo, escribo rápido porque increíblemente hasta yo siento ansias por cómo va a acabar la historia, la imaginación es un misterio que todavía no alcanzo a comprender y hasta a mí me intriga. Tendré cuidado con lo que me dices, espero haber corregido en este capítulo los fallos que me detectaste. Necesito una beta urgente eh! Bueno, eso, muchas gracias, y nos leemos! :) MUAKKS
