Capítulo 25: Determinación perdida.

En los espesos cielos de Johto, se encontraban dos ciertos personajes volando encima de sus respectivos Pokémon voladores. Eran los hermanos Isao e Issei, quienes volaban por el lugar como si estuvieran buscando algo de forma perdida.

— ¿Habrá sucedido algo? —Preguntó Issei—. ¿Por qué no estaban en casa de la niña de googles, no entiendo.

—Cuando llegamos al pueblo, habían cosas destruidas pero no había nadie sospechoso... espero que no haya sucedido algo malo —Dijo Isao.

—Ah, ¡Es Orange! —Apuntó hacia abajo, en efecto era Orange, se encontraba sentada en posición fetal en la entrada de un orfanato que al parecer ya no estaba funcionando, con la mirada baja.

—O-Oye... —De pronto Gin salió del lugar para acercarse a Orange—. Orange... este...

—... ¿Qué pasó con todos? —Preguntó Orange sin levantar la mirada para ver a Gin.

—Eh... En efecto, como dijo Crystal, este lugar es excelente. Dejó de funcionar hace poco debido a ciertas razones que no explicó, pero el lugar es perfecto para que estemos todos. Hay muchas camas, así los heridos pueden dormir tranquilos, incluso los niños se encuentran durmiendo ahora. Ehm... Diamond y Pearl se encuentran en una de las habitaciones, Platinum está con ellos. Yuuki está en una habitación a parte, Kotone lo está viendo, aunque... ahora tiene fiebre, debe ser por el shock de... —De pronto se detuvo de hablar como si en verdad no quisiera decir más.

—¡Orange! —De pronto Issei bajó junto a su hermano, para ir junto a Gin y Orange—. Orange... ¿Qué sucedió...? ¿Qué te pasa?

— ¿Dónde han estado ustedes dos? —Preguntó Gin con muy poca simpatía.

—Teníamos asuntos que atender, eso no es algo que te importe —Le contestó Isao.

— ¿Qué le pasó a Orange? —Preguntó Issei.

—Ella... —Gin observó a Orange.

—Ah... ah... ¡Ya déjenme sola! —De pronto Orange pegó un grito y se fue corriendo hasta la parte trasera del lugar.

— ¡Orange...! —Issei iba a perseguirla.

— ¡Déjala! —Pero Gin lo detuvo—. Creo que es mejor dejarla sola unos momentos.

En unos segundos, Gin se encontraba sentado junto a Issei e Isao, ignorando su propia rivalidad.

—Así que... hubo un ataque en pueblo primavera...

—Sí... —Asintió Gin—. Pero todo resultó horrible. Diamond y Pearl lucharon contra Redford, pero no sabemos lo que pasó en esa batalla. Platinum los encontró entre bajo unas rocas, heridos, ella estaba devastada y ahora los está cuidando. Y por alguna razón, Amethyst se ha comportado de manera extraña, está más callado, yo creo que es por la culpa de lo que le pasó a su padre y a Pearl a quien le tiene tanto cariño. Pero esa no es la peor parte. En la batalla, Ruby trató de vencer a Redford para proteger a Yuuki, pero fue vencido y asesinado por este, Yuuki quedó en un estado de shock desde entonces, no ha despertado y ahora tiene alta temperatura, debido a eso Kotone lo está cuidando, pero ella también ha estado muy triste y casi no ha hablado con nadie desde que llegamos aquí. Sapphire se encerró en una de las habitaciones desde que llegamos, me imagino lo mal que la debe estar pasando, también Haruka, no la he visto mucho, pero la noticia le ha afectado demasiado. Cuando terminó la batalla, fuimos aquí ya que Crystal nos lo recomendó, era peligroso permanecer en el mismo lugar.

—Al parecer Orange también ha quedado devastada con todo esto... —Dijo Issei.

—Como sea —Gin se levantó—. Entiendo lo terrible que se debe estar sintiendo todo el mundo, pero esto batalla continua y no pienso venirme abajo. Necesito seguir entrenando para así derrotar a este nuevo enemigo —Entró al lugar, dejando ahí a Isao e Issei.

Dentro del lugar, para ser más exacto, en lo que parecía era una especie de sótano, se encontraba Haruka sentada en una escalera, mirando el piso con una mirada de melancolía.

—Snf... —sollozó, quitando una lágrima de su ojo, justo se había puesto a recordar cierto momento.

*Fash Back:

—Y-Ya no me importa eso... —Había dicho ella, un tiempo atrás en un concurso.

— ¡Pues debería! —Quien le estaba gritando en esos momentos era su hermano Yuuki—. ¡¿Recuerdas hace 4 años cuando nos estorbaste a todos y perjudicaste la situación?! ¡¿Recuerdas?! ¡¿Acaso debo recordarte lo que le hiciste a papá?!

—Claro que recuerdo eso, pero no me siento culpable... lo mismo pasó con mi mamá, él pudo haber huido de la batalla...

— ¡¿Otra vez vas a decir eso?! ¡De no ser por ti, hubiéramos derrotado a Issei desde el principio! ¡¿No recuerdas que gracias a ti, papá casi se muerte?!

—Y... ¡Y a mí qué con eso!

— ¡¿Acaso no recuerdas quién te enseñó todo lo que sabes en concursos?!

—...Y a parte de eso... ¿Para qué más me ha servido...?

— ¡¿Qué!?

*Fin Fash Back.

—Snf... ehm... huh... —Por alguna razón su respiración se puso más agitada—. ... ... *¡Waaaaahhh! —De pronto rompió en un enorme llanto, cubriendo su cara con ambas manos.

Más atrás de ella, se encontraba Amethyst quien la vio por la entrada, aunque ella no notó su presencia. La vio durante unos segundos y luego giró su cabeza y continuó su camino mientras que Haruka permaneció allí llorando como si no se pudiera detener.

En otra parte del lugar, se escuchó como alguien tocaba la puerta.

—Ehm... disculpa... —Gin entró a la habitación—. Tus padres me dijeron que estabas aquí. Quería hablar contigo Gray.

— ¿Qué sucede? —Le preguntó Gray de manera poco alegre y sin voltear, dándole la espalda.

—La verdad... creía que era buen momento para seguir con el entrenamiento... pero no creo que los demás puedan en estos momentos, por eso...

—No gracias —Contestó Gray de forma muy directa.

— ¿Eh?

—Estoy ocupado —Gin había notado que Gray se encontraba leyendo unas pequeñas notas que traía consigo.

— ¿Qué es lo que haces?

—Perdí el libro.

— ¿Qué? pe-pe-pero... era muy importante... ¿Cómo lo perdiste?

— ¡No sé! —Grtió, pero esta vez Gin quedó muy sorprendido—. ¡Perdí el libro, lo cual era una pista para saber lo que planeaba Redford! No he logrado aportar en ninguna batalla... de verdad creí que de ahí podría sacar algo para ayudar...

—Oye Gray... esta actitud no es común en ti...

—No he podido analizar nada... descifrar nada... he releído estas notas que hice una y otra vez pero no encuentro nada, me desespera. Ahora... mis amigos están tristes y yo no puedo hacer nada.

— ¿Gray?

—Lo lamento Gin... pero no estoy motivado para entrenar ahora...

Sin decir más, Gin simplemente salió y cerró la habitación.

Gray... De ti es quien menos lo creo...¿Por qué...? —Apretó su puño con ira—. Tal vez... sea verdad... ¿que ya no hay posibilidad de nada? ¿Y si más vidas se pierden...? ¡¿De qué serviría ganar?! — Se mantuvo pensando mientras bajaba las escaleras e iba hasta afuera, cuando de pronto escuchó un ruido en la parte trasera—. Ehm... ¿Qué...? —Corrió de prisa para ver qué pasaba, cuando llegó, se encontró con los holder adultos, excepto por Sapphire y el trío de Sinnoh, entrenando ahí—. ¿Qu-Qué es esto?

— ¿Oh? —Blue volteó y vio a Gin—. Ah, ¡Por aquí hijo!

—Mamá, ¿Qué hacen? —Se acercó a Blue.

— ¿Cómo que qué hacemos? ¡Entrenamos por supuesto! Nos faltó algo de agilidad la última vez.

—Todos... ¿entrenan? Yo pensé que...

—Tenemos que derrotar al enemigo —Le dijo Green—. Es cierto que la situación ha tomado un rumbo sumamente lamentable, pero ahora mismo es cuando necesitamos más voluntad ¿no? Aunque alguno de nuestros compañeros no pueda luchar, somos nosotros quienes debemos hacerlo por ellos.

—... Es cierto... —Miró de forma motivada y puso una leve sonrisa—. Vaya... no sé en qué estaba pensando... ¡Debemos derrotar al enemigo ahora más que nunca!

—Perfecto... entonces ahora tengamos una pequeña batalla Gin.

—Sí —Asintió y se preparó para sacar sus PokeBall cuando de pronto se detuvo—. Oh...

— ¿Qué sucede?

—Creo que... iré a buscar a Orange... pienso que ella debería entrenar también ahora. —Entonces corrió directamente hasta dentro del lugar para ir por Orange—. ¡Orange! ¡Orange! —Buscó alrededor de las habitaciones, hasta que vio una con la puerta media abierta, así que entró—. ¿Orange? —Al entrar se encontró a Orange sentada a un lado de la cama, aún con la mirada desanimada—. Esto... Orange, nuestros padres y los demás se han puesto a entrenar, debemos hacerlo también. Ahora es momento de que hacernos más fuertes es necesario.

—Snf... ¡No quiero! —Contestó Orange escondiendo su cara entre sus brazos apoyados en sus rodillas.

—Orange... ¡Escucha niña! ¡No puedes seguir así por siempre! ¡Lo creo de Yuuki o Haruka, ellos sí tienen una razón, pero tú...!

— ¡¿Cómo puedes decir eso?! —Lo observó por fin, ella tenía lágrimas en sus ojos lo cual lo sorprendió—. ¡¿Es que acaso no puedes sentir empatía por las personas?!

—O-Orange... N-No estoy diciendo que no sienta empatía... pero debemos luchar, si no... ¿de qué habrá servido que Ruby se haya sacrificado por Yuuki? ¿O que Pearl y Diamond estén lastimados?

—Snf... Yuuki está muy mal Gin...

—Lo sé... pero escucha...

— ¡No quiero escuchar nada!

—Oye... ¡Ya me estoy hartando! ¡Debes seguir adelante!

— ¡No quiero saber nada de esta batalla! Me asusta... no sé qué hacer... Redford es muy peligroso.

— ¡¿Sugieres que es mejor dejarlo ser?!

— ¡De todas formas soy una inútil!

— ¡Basta con esa actitud! ¡Si no ganamos la batalla, el que Ruby haya muerto será en vano! ¡¿Es eso lo que querías oír?!

— ¡Ya déjame en paz Gin! —Se levantó y salió corriendo de allí.

— ¡Orange! ...ah... ehm... ¡Aaah! —De tanta ira le dio una muy fuerte patada a un mueble al cual dejó en el suelo.

— ¿No dijiste que había que dejarla en paz? —A la habitación había entrado Issei, quien se apoyó en la pared con los brazos cruzados.

— ¿Y tú qué quieres...?

—Pobre Orange. No sabía lo mucho que apreciaba a...

—No es por Ruby —Interrumpió.

— ¿Eh?

—Digo, sí, está triste porque lo apreciaba pero no es la razón de que ella se encuentre en ese estado —Se sentó en el piso—. Orange está preocupada de que no sea el único. Tiene miedo. ¿Y si alguien más cae? ¿Si terminan muriendo Red o Yellow? Ella está asustada de toda esta batalla, no quiere ni seguir recordando que existe. Pero... ella debe entender que solo nosotros podemos hacer algo.. y... y yo... yo no soporto ver a Orange llorar... —Terminando de hablar, quedó unos segundos de silencio, en el que Issei sólo podía observar con sorpresa a Gin.

—Increíble.

— ¿Qué dices?

—Es primera vez que tienes un dialogo tan grande conmigo, pero... me sorprende como conoces a Orange... dime, ¿A ti te gusta ella?

—Ah... ¡¿Y... Y eso a qué viene?! —Respondió con muchos nervios y con la cara sonrojada.

—Comprendo. En ese caso, si no eres capaz de admitirlo, no tienes derecho a reclamar la ventaja que llevas sobre mí —Salió de la habitación.

—Eh... eh... ¡Bah! ¡Como si ese tipo de cosas fueran de importancia ahora!

Por otra parte, Orange había corrido hasta otra habitación vacía y se tiró a la cama a llorar.

—Pi... —Thunder, su pikachu, se acercó a ella con la mirada triste.

—Oh... Thu-Thunder... tú... tú lo sentiste ¿verdad? Querías avisarnos pero yo te ignoré... ¡Perdón! —Abrazó fuertemente a su Pikachu—. ¡Lo siento! ¡La regla de cualquier entrenador es escuchar a sus Pokémon y yo no lo hice! ¡Perdóname Thunder!

—Pika... —Thunder agachó sus orejas y se quedó ahí durante un buen rato mientras que Orange continuaba llorando.

Al mismo tiempo, en otra habitación...

— ¿...uh...? ¿Huh? —De repente él abrió los ojos, notó que se encontraba en una habitación que nunca había visto.

— ¿Hmm? —También Kotone, quien dormía apoyada a un costado de la cama había despertado—. ¡Oh! ¡Yuuki! ¡¿Cómo estás?! ¡Me alegro que por fin despiertes! ¡Yo...!

— ¿Ko-Kotone...? ¡Oh! —De pronto se levantó a golpe, dejando caer el paño húmedo que tenía en su frente, luego trató de levantarse de la cama.

— ¡Hey, hey, hey! —Lo detuvo—. ¡¿Qué demonios crees que haces?!

—Tengo que irme... ¡Kotone, mi papá estaba luchando contra Redford, debo ir a ayudarle!

— ¿Oh? —Ella quedó atónita, no sabía qué responder—. Pero... Yuuki... y-ya terminó esa batalla... ¿no recuerdas?

— ¿Qué? Oh... —Se quedó recapacitando unos momentos—. E-Es cierto... ¿Qué estaba diciendo? Ja ja ja... —Comenzó a reír cubriendo sus ojos con la mano, cuando de un segundo otro esa risa se estaba convirtiendo en llanto.

—Ehm... ¿Yuuki...?

—Es mi culpa... —Quitó su mano de la cara y cerró el puño con fuerza.

—No, no, no, no, no —Se sentó a su lado—. Escucha por favor, lo único en que podía pensar cuando me enteré fue en lo mal podías estar. Te lo aseguro... —Lo abrazó con la mirada triste—. Y-Yo no quiero...

— ¡Ya! —La empujó para separarse de su lado y en seguida se levantó de la cama para tomar todas sus cosas.

— ¿Pe-Pero qué haces?

—No puedo permanecer aquí más tiempo. ¡No quiero! Soy un verdadero inútil en las batallas, ¿A quién he tratado de engañar todo este tiempo? Entrenar todo el día, ayudar a mamá con la investigación, luchar contra personas malvadas, reunir las medallas de la región... ¡Todo era una excusa para pretender ser fuerte! —Limpió sus últimas lágrimas con la mano—. Yo ya no sirvo aquí. Haruka y mamá deben odiarme y si sigo aquí sólo perjudicare las cosas. No me importa si el enemigo me atrapa... ¡¿Qué razón tengo para quedarme?!

— ¿Si yo te lo pido? —Se levantó y quedó frente a la espalda de Yuuki—. Sé que es difícil para ti continuar con todo pero... —Comenzó a llorar—. Yo no quiero que todo termine así, que dejes de ser tú... Por favor, sólo por mí, porque quiero saber que te importo tanto como tú a mí, aunque eso sea ser egoísta... —Esperó respuesta pero Yuuki sólo permaneció en silencio y salió de la habitación cerrando la puerta dejando a Kotone ahí como si nada—. ...Ya veo... —Se lanzó a la cama y comenzó a llorar con fuerza—. ¡Después de todo... era una tonta ilusión mía! —Permaneció ahí llorando...

Fuera de ahí, Orange había salido de la habitación en la que se encontraba con su Pikachu en brazo, cuando de pronto Yuuki pasó a su lado corriendo.

— ¿Oh? —Ella se quedó viéndolo—. Yuuki... —Lo persiguió hasta fuera del lugar—. ¡Espera Yuuki! ¡¿A dónde vas?!

—Lárgate... —Tomó una de sus PokeBall.

—Espera... yo sólo quiero hablar contigo.

— ¡No tengo nada de qué hablar con nadie! ¡Ya déjenme solo!

— ¿Qué sucede aquí? —Entonces apareció Gin.

— ¡Gin! —Orange fue junto a Gin—. Es que Yuuki...

— ¿Oh? —Observó al Pokémon de la PokéBall de Yuuki—. ¿Planeas ir a algún lado?

—Eso no te importa —Contestó Yuuki si mirarlo a la cara.

—Creo que antes hay mucho de que hablar con tu madre y tu hermana, ¿no lo crees?

— ¡Cállate! ¡No voy a hacer algo así! —A continuación sacó a Salamence de su PokéBall—. Me voy de aquí, no tengo razón para quedarme... ¡Vamos Mance!

— ¡¿Qué dices?! —Orange quedó sorprendida—. ¡Pero no puedes...!

—Grrrr... —Mance sólo gruñó y sin obedecer a Yuuki voló hasta la sima del árbol más alto de ahí.

— ¡Oye! ¡¿Qué crees que haces?! —Preguntó Yuuki con mucha ira—. ¡Te dije que nos vamos! ¡Baja de ahí!

— ¡Salamence sabe que tu decisión es tonta! —Le dijo Gin—. Después de todo lo que pasó, ¡¿Piensas tomar la salida del cobarde?!

— ¡Soy un cobarde! ¡Lo he sido desde niño y nunca voy a cambiar lo que soy! —Se dirigió hasta el árbol para escalarlo, pero ni siquiera pudo subir unos centímetros y cayó al suelo al intentarlo.

— ¡Yuuki! —Orange corrió para ver cómo estaba y ayudarlo a levantarse.

— ¡Déjame! —Corrió a Orange bruscamente con su brazo y se levantó por su cuenta—. Y me harté de ti Mance... ¡Está bien Mance! ¡Ya no te necesito! ¡Prefiero que te vayas ahora!

—Pero... ¿Qué dices? No puedes abandonar a Mance.

— ¡No lo necesito y tampoco lo quiero! —Puso la mirada baja—. Si él hubiera sido más fuerte... tal vez nunca...

— ¡¿Qué?! —Gin se enfadó y tomó a Yuuki de la camisa—. ¡A ver si entendí! ¡¿Culpas a tu Pokémon de tus propios errores?!

— ¡Gin, basta! —Orange trató de que Gin dejara a Yuuki.

— ¡Es la verdad! —Respondió Yuuki—. ¡Y ya no quiero a Mance conmigo! ¡Todo fue su culpa!

—Pero Yuuki... ¿Oh? —Vio una sombra pasar y al ver arriba notó como Mance tomaba vuelo lejos de ahí—. ¡Mance! —Se alejó un poco de Gin y Yuuki—. ¡Mance no te vayas! ¡Regresa por favor! —Pero no fue escuchada y Salamence se fue alejando en el cielo.

—Mira lo que hiciste —Gin sólo arrojó a Yuuki al suelo.

—Yuuki... —Orange fue junto a Yuuki—. Yuuki tenemos que ir por Mance... ¡Ese Salamence es muy importante para ti!

— ¡Ya no me importa Mance! —Se levantó—. Ya no me importa nada... ¡sólo me quiero ir de aquí...! —Salió corriendo para alejarse del lugar por completo.

— ¡Yuuki espera! —Trató de perseguirlo pero en eso tropezó y calló al suelo.

— ¡O-Orange! —Gin fue en seguida por Orange.

—Ay... —Ella se había raspado la rodilla y había roto su pantalón.

—Dios... qué niña... —Se rascó la cabeza.

— ¡Gin, debemos alcanzar a Yuuki.

—Ya déjalo Orange.

— ¿Qué?

—Si lo que quiere es huir que así sea, si toma la decisión correcta volverá.

—No puedes decir eso, debemos...

— ¡Ya no podemos hacer nada Orange! ¡Yuuki perdió a su padre, está trastornado, y sinceramente no me importa lo que pase con él! Ahora vamos adentro, buscaré el botiquín de medicinas para...

— ¡Hmph! —Empujó a Gin y se fue corriendo hasta detrás del enorme árbol, sentándose ahí.

— ¡Oye...! —Gin fue hasta ahí.

— ¡Pika...! —De pronto saltó Thunder frente a Orange y alzó los brazos en señal para que Gin con se le acercara.

— ¿Qué haces, ratón?

—Pi... —Lo observó seriamente.

—Entiendo. —Asintió y se largó inmediatamente.

—Snf... snf... —Orange apoyó nuevamente sus brazos en las rodillas y escondió su cabeza entre ellos, permaneciendo así durante un buen rato. De pronto, ella sintió que alguien se sentaba a su lado—. ¿Otra vez? Gin, te digo que... ¿Oh? —Al observar a esa persona, se dio cuenta de que no se trataba de Gin, que era más alto que él—. ¿Pa-Papá...?

—Je... —Red le puso una gran sonrisa—. ¿Podemos hablar?

—Ah... ehm... —Limpió sus lágrimas de los ojos—. S-Sí...

Mantuvieron un momento de silencio.

— ¿Sabes? Recuerdo que cuando tenía tu edad, yo también tuve esa sensación de renunciar, no me sentía motivado para luchar y tenía miedo.

— ¿Qué? —Se mostró sorprendida—. ¿Tú? Pero... eres tan... ehm... siempre estás tan motivado cuando vas a luchar.

—Ja ja... ¿Tienes esa visión de mí? Pues... te cuento esto para que sepas que sé cómo te sientes. A decir verdad, aquella vez sentí tanto miedo que no paraba de poner excusas para no luchar. Perdí mi espíritu de pelea... al igual que tú ahora.

—Oh... —Bajó la mirada.

—Pero también por eso sé que pronto serás la misma Orange.

— ¿Qué? —Lo observó.

—Tal vez aquella vez de no ser por Pika y mi amiga Blue, yo no hubiera recuperado mi propia determinación. Pero, desde ahí supe que no importa si alguna vez me llegaba a desanimar, siempre iba a encontrar la forma de sentirme mejor —Se levantó—. Orange, muy pronto te darás cuenta de lo que en verdad sientes y seguirás adelante, sólo así serás capaz de encontrarte a ti misma.

— ¿Encontrarme... a mí misma...?

— ¡Sí! —Comenzó a marcharse—. Y cuando te sientas mejor, ven a entrenar con nosotros, ¿bien?

—Oh... —Tomó a Thunder para observarlo—. Encontrarme... a mí misma...

En un rato más dentro del orfanato...

— ¿Qué es lo que habrá querido decir...? —Orange se encontraba paseando cargando a Thunder en sus brazos—. A veces no entiendo nada a mi papá... ¿Acaso sólo habrá inventado todo para animarme? ¿Tú qué crees?

— ¿Pi? ¡Pika! —De pronto bajó de los brazos de Orange y fue directo al frente de una de las habitaciones.

—Thunder... ¿Qué pasa?

—Pi... —La observó con tristeza.

— ¿Eh? E-Es aquí... en donde se encuentra Sapphire-san... —Tragó saliva—. Es cierto... ella quedó devastada cuando se enteró sobre lo de Ruby-san, probablemente esté peor que cualquiera. Me encantaría entrar y ver cómo se encuentra en estos momentos... pero... si lo hago, tal vez me sienta mucho peor que antes, con la sola reacción de Yuuki me sentí muy mal...

— ¿Chu...?

—No —Miró con determinación—. Debo verla, quiero apoyarla... —Abrió la puerta lentamente—. Sa... ¿Sapphire-san...?

— ¿Orange? —Sapphire estaba sentada en la cama, dándole la espalda sin verla.

—Y-Yo ¡Sólo quería...!

—Está bien... ya he acabado de llorar —Volteó hacia ella con un rastro de lágrimas en sus ojos, pero a la vez con una de las sonrisas más sinceras que Orange había visto en su vida.

— ¿Eh? Pe-Pero...

—Es cierto... —Se levantó—. No voy a mentirte, nadie en este mundo remplazará el lugar que tenía Ruby en mi corazón... habíamos pasado tantas cosas juntos... probablemente si se hubiera tratado de mi yo del pasado, no habría encontrado la manera de seguir adelante sin Ruby pero... ahora todo es diferente. Yuuki y Haruka me necesitan, ahora más que nunca, no puedo fallarles, los amo. Y tampoco renunciaré a esta batalla, no dejaré que Ruby haya muerto en vano. Por eso —Limpió las lágrimas de sus ojos y puso una gran sonrisa—. Seguiré sonriendo para aquellos que amo, no importa la situación.

— ¿Oh...? Y-Yo... ¡Sí! —Asintió mientras lloraba pero sonreía al mismo tiempo.

—Y una cosa más.

— ¿Qué...?

—Ten esto —Le dio una bolsa de papel que al parecer traía ropa adentro—. No estoy seguro de qué pasaba, pero Ruby me dijo que estaba haciéndote algo de ropa a cambio de un trato que hizo contigo, así que úsalo, ¿sí?

—Ah... sí —Recibió la bolsa con gusto y se dirigió a la salida—. Ehm... esto... ¿Sapphire-san...?

— ¿Si?

—... Muchas gracias —Le mostró una enorme y sincera sonrisa, y acto seguido salió de la habitación y se fue corriendo hasta cualquier sitio sólo para alejarse—. Uf...

— ¿Pika? —Thunder observó a Orange.

—Lo siento... —Se sentó en el suelo—. Es sólo que... me siento feliz y no puedo creerlo. Es verdad... siempre debemos sonreír por aquellos que nos importan, eso es muy importante y no puedo creer que lo había olvidado. Sapphire-san es una gran persona, y espero que pronto ella, Yuuki y Haruka vuelvan a ser una familia alegre como antes.

—Pi —Thunder apuntó a la bolsa que traía ella.

— ¿Eh? Ah, ya recuerdo, Ruby-san había comenzado a hacerme un vestido a cambio de guardar el secreto sobre Issei e Isao —Sonrió—. Me lo pondré ¿sí? Tal vez los vestidos no sean mi estilo pero un trato es un trato —Al abrir la bolsa y ver lo que había adentro quedó completamente impactada.

— ¿Pika? —Thunder se preocupó.

—E-Esto es... —No se trataba de un vestido, adentro había una camiseta femenina de mangas cortas con exactamente el mismo diseño del abrigo de Orange, unos pantalones de jeans que le llegaban hasta el tobillo y que eran bastante más ajustados que los que llevaba Orange e incluso la gorra de ahí era una versión femenina de la gorra de Orange.

— ¿Chu?

—Thunder... ¡Sé lo que voy a hacer ahora mismo!

Cuando ya estaba atardeciendo, los holder continuaban entrenando arduamente, incluso ahora Green y Red iban a tener una pequeña batalla de entrenamiento.

—Pero papá... —Gin se estaba quejando al parecer—. Dijiste que íbamos a entrenar después, necesito a un buen compañero de batalla.

—Entrena con otro —Le dijo Green.

—Pero...

— ¡Yo seré quien pelee contra ti, Gin! —De pronto se escuchó la voz de Orange, y todos voltearon para ver su llegada con su nueva ropa y como ella se fue a acercar a Gin—. Gin, yo quiero pelear contra ti.

— ¡¿Orange?! ¡¿Y... y... y... esa ropa?! ¡¿Pa-Pareces una...?!

— ¿Mujer? No sé si no lo habías notado antes Gin, pero yo soy una mujer. Además esta ropa me gusta mucho, sin contar que mis otros pantalones se habían roto.

— ¡Pe-Pe-Pero...! ay... —Le dio la espalda con la cara sonrojada.

— ¡Oh! Debe ser la primera vez que Gin nota que Orange tiene algo de pecho —Comentó Blue sin ninguna discreción.

— ¡Mamá!

— ¿Y qué dices Gin? —Le preguntó Orange—. ¿Aceptas el reto o no?

—Uf... no sé el porqué decidiste ponerte esa ropa, pero vamos a hacerlo. Serán tres pokémon cada uno en una batalla individual.

— ¡Sí!

En un segundo a otro, todos los presentes habían abandonado su entrenamiento y habían rodeado a Gin y Orange en un enorme círculo para ver la batalla entre ambos, pues al parecer era algo muy interesante para todos.

—Quiero que sepas que no seré suave contigo —Gin lanzó su PokéBall.

—Eso es lo que espero —Por su parte, Orange lanzó la suya.

Ambos Pokémon salieron. Charizard por parte de Gin y Pikachu por parte de Orange. La batalla dio un comienzo inmediato con el potente lanzallamas de Charizard que parecía que iba a quemarlo todo.

—Agh... —Orange se cubrió ante ese calor—. Gin sí que va en serio... ¡Pero yo también lo haré! —Pensó—. ¡Thunder, no te quede atrás! ¡Rayo!

Ahora fue Thunder quien sorprendió con su increíble electricidad, parecía que iba a paralizar todo lo que tocara.

—Agh... —Ahora Gin fue quien se cubrió de las chispas eléctricas de ese rayo—. Sí... así tiene que se Orange... pero... —Pensó—. ¡Envite Ígneo!

— ¡No vamos a perder! ¡Placaje eléctrico!

Ambos ataques de ambos Pokémon chocaron con potente fuerza hasta que ambos salieron volando debido a la explosión, pero fue Charizard quien salió más afectado ahí.

—Charizard... es cierto, tenemos la desventaja de tipos aquí... ¡Entonces a acabarla! —Gin decidió activar la Mega piedra convirtiendo a Charizard en Mega Charizard X, un pokémon dragón muy poderoso.

— ¡¿Megaevolución?!

— ¡Lo siento Orange, pero no te daré ni una mínima oportunidad de ganar aquí!

Charizard se dirigió directo para atacar a Thunder.

— ¡Pronto Thunder! ¡Usa Agilidad! —Orange ordenó a Thunder y este obedeció de inmediato, aunque apareció Charizard y por lo muy rápido que era Thunder terminó siendo golpeado por la increíble Garra Dragón de él—. ¡No te rindas Thunder! ¡Aprovecha ahora!

Thunder reaccionó y aprovechó lo cerca que tenía a Charizard para atacarlo con su Moflete estático.

— ¡Oh no! —Gin no se había preocupado por el daño el cual fue mínimo, sino por el efecto secundario de ese ataque, el cual siempre paraliza a su oponente.

— ¡Eso es, muy bien!

— ¡Aún así, esto no ha acabado, tú puedes Charizard, ataca!

Charizard luchó contra la parálisis y logró efectuar un muy fuerte ataque de Envite Ígneo, Thunder se sorprendió el que se moviera así que a penas pudo evadir el ataque y salió volando hasta unos arbustos.

— ¡Thunder! —Orange gritó con preocupación y todos se mantuvieron observando ahí para ver si Pikachu continuaba de pie, y en efecto lo hacía, salió con mucha determinación de un salto y atacó a Charizard con su rayo—. Así me gusta Thunder, ahora ve y usa agilidad.

Thunder se acercó a Charizard con una velocidad increíble, listo para su próximo ataque.

—Oh no, no lo harás ¡Charizard! —Con la orden, Charizard voló alto para evitar a Thunder.

—Increíble, Charizard no ha sido afectado por la parálisis ni un sólo turno.

—Es porque mi Charizard tiene una enorme determinación al momento de luchar y estar paralizado no es algo que lo pueda detener... ¡Ahora Charizard!

Charizard fue bajando mientras lanzaba su lanzallamas para que Thunder se viera acorralado y no tuviera donde correr al estar preocupado de huir del lanzallamas, dejándolo en un sólo punto, cuando entonces Mega Charizard llegó con su increíble ataque de Envite Ígneo que fue muy directo, levantando gran cantidad de polvo y cuando por fin se pudo ver lo que había pasado, Pikachu yacía en el piso sin poder moverse ya.

—Hmph —Gin sonrió con confianza—. Lo siento Orange, pero Pikachu no pudo contra mi Charizard.

—Lo siento Gin... —Ahora Orange fue la que sonrió—. ¡Pero no vinimos a perder! ¡Agilidad!

— ¿Qué? Oh —Observó como el Pikachu del piso desaparecía—. ¡¿Usaste Sustituto?! ¡¿Cuándo?!

En un momento, Thunder, utilizando su Agilidad, apareció de entre los arbustos y subió a la espalda de Charizard.

— ¡Charizard! ¡Quítatelo de encima! —Le ordenó Gin—. Ya veo... lo que salió de los arbustos antes fue un sustituto, no Pikachu...

— ¡Así es! ¡¿Y sabes qué ataque es muy fuerte cuando Thunder a elevado su velocidad al máximo y tu Charizard está paralizado?!

— ¡No me digas que...!

— ¡Ya lo tenemos! ¡Thunder! ¡Bola Voltio!

La chispeante electricidad amanada del ataque era impresionante, tanto que todos tuvieron que cubrirse los ojos ante tanto brillo, cuando por fin se había terminado el movimiento, se pudo ver el resultado de ese sorprendente ataque. Thunder estaba de pie en el suelo mientras que Charizard había caído en este, recuperando su forma original debido a que no podía luchar más.

—Je... —Orange puso una enorme expresión de alegría—. ¡Thunder! —Tomó a su Pikachu y levantó alto con ambas manos—. ¡Lo hiciste, eres el mejor!

—Ya veo... —Gin regresó a su Charizard—. La parálisis nunca fue para ganar turnos, sino para bajar la velocidad de Charizad. Aunque no tenía idea de que tu Pikachu supiera usar Bola voltio.

—Pues... hay muchas cosas de mis Pokémon que no sabes. Eres mi rival después de todo, no puedo mostrártelo todo —Le guiñó el ojo y bajó a Thunder.

—Entonces... ¿Está bien entrenar a partir de ahora?

—Por supuesto. Ya dejé de sentirme mal por todo. Lo que quiero hacer ahora es sonreír y aprender más de quien soy yo. —Cerró el puño con determinación—. Y también... ¡Haré lo que sea por derrotar a Redford y que pague por todo lo que ha hecho!

— ¡Así se habla! Aunque... —Tomó otra de sus PokéBall—... nuestra batalla aún no termina. Tienes la ventaja, pero no creas que se quedará así.

— ¡Está bien! ¡Vamos a continuar luchando!

A partir de ahí, todos los holder presentes continuaron su entrenamiento arduamente. La verdadera batalla contra Redford, a penas iba a comenzar.

Continuará...

Continuamos con las edades, sin embargo aún no se sabe sobre la diferencia de edad entre los holder de Unova y los demás, así que no se puede decir mucho sobre ellos.

Black: Edad: Desconocida

Ocupación: Campeón liga Unova

Hijo: Gray

White: Edad: Desconocida

Ocupación: Presidenta compañía BW

Hijo: Gray

Gray: Edad: 10-14

Nació: 19 de Octubre (6 meses después del matrimonio de Black y White)