Diario
Sentada en el escritorio de su habitación y usando la luz de su lámpara, Kari sacó de uno de los gabinetes un cuaderno y un lápiz. Suspiró viendo los utensilios ante ella y abrió el cuaderno cuyas primeras páginas consistían en un calendario lleno de notas sobre eventos pasados con excepción de uno. Una sonrisa se formó en sus labios al leer el evento que sucedería mañana, uno tan especial que lo marcó con distintos colores para resaltarlo.
"Debería empezar"
Pensó recordando que acababa de anochecer y debía terminar con su labor lo más pronto posible o correría el riesgo de quedarse dormida al día siguiente. No es como si en primer lugar pudiera dormir de la emoción de que finalmente todo parecía estar bien. Con ese pensamiento comenzó a pasar las hojas de diario donde se resumía toda la guerra contra Dragomon que terminó hace ya dos meses pero cuya historia seguía sin estar terminada.
Había sido un impulso, una necesidad de desahogase, lo que la motivó a iniciar el diario tras finalmente estar todo en calma. Uno que abandonó al llegar al momento en que su hermano junto con parte del grupo se fueron al Mar de las Tinieblas a buscar a Matt, Gabumon y Patamon además de ponerle fin a la guerra. Era complicado poner en palabras lo que sucedió, días llenos de emociones abrumadoras que en ocasiones le daban pesadillas al pensar en todas las formas como todo pudo salir mal.
"Pero no fue así y debo registrarlo lo más fielmente posible"
Se recordó tomando el lápiz para comenzar a escribir desde el punto donde se había quedado.
En algún momento durante mi conversación con Tk, Mimí despertó al tiempo que desapareció mi malestar. Incluso Tk parecía enfocarse con mayor facilidad en su entorno. En mi mente escuché a Tai explicándome su plan, pidiéndome que estuviera a cargo del grupo y si para el anochecer no aparecían debíamos marcharnos.
No le obedecí. A ninguno de nosotros le gustó lo que dijo.
La idea de que mi bienestar se debía a que otro estuviera sufriendo me resultaba insoportable por lo que llevé a Mimí y Tk a sus respectivas casas pidiéndole tanto a Palmon como a la madre de Tk que los vigilaran. Ambas fueron de mucha ayuda para impedir que ellos insistieran en acompañarme cuando todavía se encontraban mal por lo sucedido. Durante todo el trayecto sentí que Salamon estaba mirándome con preocupación la cual entendía pero cuando al ver el estado de mis amigos supe que tomé la decisión correcta. No volveré a fallar cuando me necesiten.
Fueron dos días los que estuvimos en ese estado siendo yo en un inicio la encargada de calmar a las familias preocupadas por las desapariciones al tiempo de vigilar toda la situación. Mimí tuvo que obligarme a ceder mi puesto recordándome que también debería descansar. Lo cierto fue que lo intenté pero solo pude permitirme un momento de relajación cuando los efectos secundarios en ellos desaparecieron. Misma sensación que desapareció cuando mi hermano y el resto del grupo no regresaban.
Tras tres días adicionales de espera recibí la noticia de que la madre de Tk finalmente lo internaría en una institución médica al otro lado del país. Estuve a punto de discutir con ella sobre ser un mal momento para ello cuando vi lo mal que Tk se encontraba, todavía tratando de recuperarse de lo que le hizo Dragomon al tiempo que seguía preocupado por su hermano y Patamon. A pesar de que la esencia de la Luz y Esperanza estaban trabajando para ayudar a sanar su mente todo era demasiado para él, incluso mis intentos de calmarlo parecían causar el efecto contrario… Tuve miedo de que volviera a colapsar y aceptar que el momento de nuestra separación llegó antes de lo que creí y con la mayoría del grupo atrapados en otra dimensión.
Me hubiera gustado que en ese día pudiéramos haber estado todos reunidos en una tranquila reunión y marcar en mi calendario cuando podíamos empezar a visitarlo. No verlo histérico y demasiado alterado como para entender lo que sucedía; no teniendo que ser prácticamente arrastrado rumbo a ese lugar donde podrían ayudarlo mientras nos gritaba por ayuda. La escena casi me hace llorar y cuando Yolei mencionó que quizás el estado de Tk ante la partida se debía a que estaba mezclando los recuerdos de todas las veces que Dragomon se lo llevó a la fuerza ya no pude resistirme más. Porque tenía razón.
Durante todo el tiempo que estuve a su lado desde que lo encontramos pude ver varias veces como confundía situaciones levemente parecidas. Y ahora cuando la pesadilla se suponía debía terminar para él sencillamente seguía atrapado en ella sin que pudiera ayudarlo… Ni siquiera estoy segura de cuando podamos visitarlo porque los doctores están preocupados por lo mal que se estaba adaptando al cambio.
Intenté dejarlo de lado, decirme que sería algo temporal y mi forma de ayudarlo consistía en que rescatáramos al resto. Estaba convencida de que una carta por parte de todos sería útil, ese era el movimiento correcto que debíamos hacer.
Sin embargo estábamos atascados, impotentes e incomunicados sobre lo que estaba pasando en el Mar de las Tinieblas, todavía agotados por la guerra y lidiando con los efectos secundarios que ocasionó en el Digimundo. Fue una semana completa en la que solo podíamos ir a tratar de reparar los daños al tiempo que recuperábamos fuerzas para la siguiente batalla.
Fueron exactamente ocho días los que pasaron hasta que Mimí nos llamó informando que se sentía con fuerzas para abrir otro portal y entre todos fuimos a buscarlos. Encontrarlos no fue complicado, lo difícil fue tratar con las criaturas de ese mundo quienes exigían un nuevo gobernante.
Dragomon estaba muerto y el corazón oscuro desaparecido; todo el soporte del Mar de las Tinieblas destruido con ello por lo que nosotros, los responsables, no podríamos marcharnos hasta que propusieran una solución. No es como si hubieran tenido forma de hacerlo antes de que llegáramos siendo que para cuando le permitieron a Matt intentar volver a usar su esencia, la habilidad tomada para abrir el portal había desaparecido. Una buena decisión considerando que incluso con todo el tiempo que tuvo para recuperarse todavía era notable la palidez en él y lo agotado que estaba al ser el único que no se benefició del plan de Izzy.
En retrospectiva quizás no fue un buen momento para mencionar el traslado de Tk pero me pareció que era justo que estuvieran enterados, sobre todo Tokomon quien no dejaba de mirarme queriendo preguntarme al respecto sin atreverse a interrumpir nuestra conversación. Fue un cambio de tema que en un inicio hizo el estado de humor de todos de caer sin embargo todos llegamos eventualmente a la misma conclusión de que, sin Dragomon, todo mejoraría.
Siendo optimistas en ello nos volvíamos a enfocar en el problema inmediato con el Mar de las Tinieblas. Intentamos hacer que eligieran entre ellos a su nuevo gobernante o que empezaran a vivir sin uno, dando ejemplo de nuestro mundo, sin mucho éxito. Hawkmon fue quien descubrió, aunque creo que bromeaba cuando lo dijo, que querían que uno de nosotros fuera su nuevo líder.
Tokomon corroboró esa idea diciéndonos que el grupo que inicialmente le ayudó estaba muy interesado en la forma como usábamos las esencias. Incluso mencionó que a uno de ellos le gustaría que fuera Mimí su nueva ama aunque tras la última batalla las opiniones estaban divididas. No cabe mencionar que no estaba muy contenta con la idea, ninguno de nosotros realmente lo estaba. Ese mundo nunca representó nada positivo para nosotros y quedarnos en él, en ese mundo gris, sería insoportable. Por eso me sorprendí cuando Tokomon se ofreció a ocupar el puesto, al menos temporalmente hasta que los seres de ese mundo aceptaran que no necesitan de un amo.
Una mezcla de sorpresa y confusión me invadió. Analizando si lo aceptarían Izzy resumió el papel que cada uno desempeño siendo entonces cuando me enteré de lo sucedido durante nuestra separación.
El grupo se enfocó en Dragomon, en atacarlo usando todo el poder que tenían siendo la única excepción Tai y Agumon que fueron al castillo a detener a Matt. Por suerte mi hermano llegó a tiempo para evitar que usara su esencia con el corazón oscuro el cual acababa de encontrar como se empeñaba en hacerlo a pesar de que el estado de su corazón estaba tan deteriorado que era por poco que podía permanecer en pie. Al final logró convencerlo de enfocarse en atacar a Dragomon con Omnimon pero ese poder adicional solo hizo la pareja equilibrada.
Todo el poder que Dragomon obtenía del corazón oscuro al no estar gastando parte de él tratando de controlar a los seres de ese mundo era abrumador. Algo que se alimentaba de las emociones negativas que a pesar de que mi hermano y el resto intentaron oprimir, seguían allí.
Miedo, desesperación, frustración. Solo puedo imaginarse como debieron de sentirse por la cara que colocaron al llegar a esa parte por no mencionar que Dragomon podía usar ese mismo poder para aumentar los sentimientos negativos en un ciclo que lo fortalecía continuamente… Incluso me temo que lo sucedido con nosotros y el Digimundo sirvieran igualmente a su favor.
Magnaangemon, debido a un golpe recibido, terminó chocándose contra el castillo y decidió usar la poca energía que le quedaba cumpliendo la misión de Matt. Usando curación celestial purificó el corazón oscuro. Sin él, la batalla se fue inclinando en contra de Dragomon hasta que finalmente fue posible darle el golpe que terminó todo.
Dejar a Tokomon a cargo se me hizo menos extraño tras oírlo, incluso tenía sentido. Fue el único de nosotros que había logrado aliarse con seres de ese mundo y sus acciones en la guerra tanto como infiltrado como en la batalla final a sus ojos lo volvía el único digimon del grupo digno de ser su amo. Ellos sabían que Omnimon era el más fuerte, pero era eso no los impresionó.
Me opuse. No me importaba lo lógico que era porque todo lo que yo veía en ese momento era que mi intensión de reunirlo con Tk no podría cumplirse. En mi mente se libraba una lucha interna entre mi egoísta deseo y los razonamientos a favor de ese plan.
Por suerte no fui la única y eventualmente logramos a un acuerdo en donde Tokomon podría ser el nuevo amo del Mar de las Tinieblas, pero por encima de ello seguía siendo el digimon compañero de Tk.
Un bostezo hizo que Kari dejara de escribir un momento y contemplara todo lo que había redactado. Solo le faltaba mencionar la lenta restructuración del Mar de las Tinieblas que todavía sigue en proceso y el hecho de que los fan de Mimí de ese mundo podrían estar complacidos con la frecuencia con que abre portales para que Patamon pueda viajar entre ambos mundos. Una situación temporal hasta que descubran como usar el mismo poder que Dragomon empleaba con ese propósito.
"Creo que puedo terminar aquí" Pensó mirando el reloj que marcaba pasada la media noche y revisando las notas de su calendario por si se pasó por alto algún momento importante alegrándose de haberlos incluido a todos "El resto debe esperar y mientras tanto seguiré tomando notas"
Agotada guardó el lápiz en su puesto y cerró el diario que envolvió con papel de color rosado para indicar que se trataba del suyo antes de dirigirse un momento al comedor. Debido a la escasa luz le costó encontrar la libreta cubierta de papel naranja de su hermano sobre la cual colocó la suya antes de irse a dormir. Estaba algo curiosa de saber lo que Tai escribió sin embargo incluso si se atreviera a ello, el sueño que sentía no le permitiera concentrarse.
Tendría que esperar al resultado final. De momento debía dormir lo que pudiera antes de la primera visita que se les permitía hacer a Tk.
…..
He cambiado todo mi cronograma de escritura para darle un fin decente a la historia.
Ya no sé si me falta uno o dos capítulos porque lo que tenía planeado para este no pude escribirlo porque el tema del diario se extendió más de lo que pensé.
Incluso aunque no quiero extenderme tengo pensado cambiar el capítulo que tenía planteado como epilogo y alargarlo/cambiarlo en un intento de compensar la forma como se me descontroló la historia. O de lo contrario el final sería más apresurado de lo que ya es.
