Resumen: Gabriel Agreste decide por fin confiar en su hijo, y le cuenta toda la verdad sobre sus planes para los Miraculous que está intentando conseguir. Chat Noir traiciona a Ladybug, uniéndose a Hawkmoth, y se vuelve el enemigo número uno de París. Mientras tanto, Adrien se interesa en conocer mejor a Marinette, y se da cuenta de que no es el único.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de la segunda temporada
SOBRE LOS TECHOS DE PARÍS
CAPÍTULO 25
La Liberté, Muelle en el Sena
Esa noche
Tras una nueva discusión con Alya, quien intentó convencerla de no ir en dos días a la gala de Gabriel Agreste, y contarle su plan de reclutar a Luka como backup en caso de que fuera una trampa y necesitara ayuda, Marinette se transformó y se dirigió hacia el muelle, donde estaba anclada La Liberté.
Tras evadir cuidadosamente a Juleka, quien al parecer estaba sacando la basura, la heroína se introdujo al bote, y se dispuso a buscar a Luka. Lo encontró en la cubierta, tumbado sobre su espalda en el techo que estaba sobre el timón. El chico tenía sus manos detrás de su cabeza, y miraba el cielo estrellado con una sonrisa.
-Bonsoir, Luka- dijo Ladybug. El chico se sobresaltó al verla llegar, pero sonrió amablemente al ver que era la chica y se incorporó para sentarse sobre el techo donde estaba.
-Hola, Ladybug- dijo el chico con su habitual tono amable. La heroína notó gratamente que todos los golpes que Luka había recibido cuando el Gorila lo atacó ya habían sanado por completo- ¿qué te trae por aquí?-
-Lamento molestarte, pero nuevamente necesito tu ayuda- dijo la heroína, borrando su sonrisa- ¿hay un lugar donde podamos hablar en privado?-
Luka asintió y le ofreció la mano, para hacerla bajar a la cubierta del barco y luego a su camarote. Una vez que cerró la puerta, el chico señaló la orilla de su cama para que Laydbug tomara asiento.
-Hay algo que tengo que decirte, Luka- dijo ella, una vez que el chico se sentó a su lado- confío en ti. Cuando peleamos contra Chat Blanc, lo hiciste muy bien. Y necesito tu ayuda de nuevo- añadió, sacando la caja con el anillo de Chat Noir.
Luka alzó una ceja, confundido en un principio, pero después relajó su mirada.
-Lo siento mucho, Ladybug, pero no puedo tomar ese anillo otra vez- dijo el chico finalmente, sacudiendo la cabeza.
-¿Porqué no?- dijo Ladybug, sin poder entender porqué el chico no quería ayudarla.
-Ese poder no me pertenece a mí. Plagg me lo dijo, que no somos compatibles- dijo Luka en un tono firme y seguro- sinceramente creo que deberías dárselo a su dueño original. Él te puede ayudar mucho más que yo-
-¿Te refieres a Adrien Agreste?- dijo la heroína, sin poder creer que el chico rechazara su oferta de la misma manera que le había regresado el anillo después de desakumatizar a Adrien- ¿sabías que él trabajaba para Hawkmoth?-
-Lo sé, pero él te salvó al final, ¿no es así?- dijo Luka, y la heroína asintió- mira, sé que no es mi asunto y quizá no me harás caso, pero Adrien es un buen amigo mío. Sé de buena fuente que él nunca haría nada de mala fe, y que está muy arrepentido de haberte traicionado. Quizá deberías considerarlo como un aliado de nuevo-
-Luka, por favor- dijo Ladybug- necesito tu ayuda. No puedo confiar en Adrien. Me puede llegar a traicionar a la mitad de una pelea…-
-Y yo no puedo aceptar el poder que me ofreces, Ladybug- insistió el chico de cabellos teñidos- Adrien es mi amigo-
-Yo también- dijo la heroína, antes de poderse detener- yo también soy tu amiga, Luka-
Luka parpadeó, mirando a Ladybug con curiosidad.
-¿Acaso te conozco, Ladybug?-
"Marinette, ¿qué es lo que haces?", le dije Tikki.
Marinette pensó que, finalmente, si Luka iba a entrar a la gala y la ayudaría a pelear contra Hawkmoth, necesitaría saber su identidad secreta. Y quizá eso lo convencería de ayudarla.
-Detransformación- dijo Ladybug.
Un brillo rojo rodeó a la chica, y Luka quedó boquiabierto al ver que, en vez de la famosa y valiente heroína de París estaba de pie en su habitación su tímida y amable amiga de la que estaba enamorado desde hacía tanto tiempo.
Esa vez fue el turno de Luka de tartamudear.
-Ma… Marinette- dijo él- ¿tú… tú eres Ladybug?-
-La misma- dijo ella, encogiéndose de hombros- ¿sorpresa?-
Luka estaba boquiabierto, sin poder creer lo que veían sus ojos, pero Marinette procedió a contarle todo lo que había pasado, desde la noche en la que Chat Noir la había traicionado, cuando se había enterado que era Adrien y todo lo que había averiguado, que Hawkmoth era Gabriel Agreste y la gala a la que ella y Adrien estaban obligados a asistir juntos en dos días.
El chico escuchó todo con atención, y al final, tomó su guitarra y comenzó a tocar.
-Bien, todo eso que me cuentas me ha convencido, Marinette- dijo Luka, pasando sus dedos por las cuerdas del instrumento.
-¿En serio?- dijo ella, aliviada de por fin haberlo convencido.
-Por supuesto, por eso NO voy a tomar el anillo de Chat Noir- dijo Luka.
-¿QUÉ?- dijo ella, palideciendo- ¿porqué no?-
-Porque Adrien es quien debe llevarlo- dijo el chico- él es el verdadero Chat Noir. Él es el elegido, y tiene la fuerza y la experiencia necesaria para protegerte. Y más importantemente: te ama. No permitirá que nada ni nadie pueda llegar a hacerte daño, Marinette-
-Yo… no estoy tan segura de ello, Luka- dijo ella, cabizbaja y pasándose un mechón de cabello detrás de la oreja- ¿qué pasa si… si confío en él, y al final su padre vuelve a convencerlo de traicionarme?-
Luka sonrió y le guiñó el ojo.
-Deberías tener más confianza en él, Mamamarimanette- dijo Luka, continuando su canción- y más confianza en ti misma-
Marinette suspiró, derrotada.
-Tendré que pelear sola entonces, Luka- dijo la chica- porque aún no estoy segura de que pueda confiar en Adrien para regresarle el anillo. Dices que me ama, pero me mintió y traicionó, y bien puede volver a caer en el juego de manipulación de su padre-
Luka sonrió levemente. ¡No sabía lo equivocada que estaba!
-Tikki, transfórmame- dijo Marinette, convirtiéndose en Ladybug- gracias por tu tiempo, Luka. Solo te pido que guardes mi secreto- añadió, sin poder disimular la decepción en su voz, antes de salir de la casa flotante.
El chico asintió y siguió a Ladybug con la mirada mientras que se alejaba.
-Pronto entenderás que tengo razón, Marinette- dijo Luka, sonriendo levemente mientras regresaba a su guitarra.
X-x-x
Clase de Economía, Universidad
Al día siguiente
Adrien llegó a clase de economía ese día, ignorando las risas y burlas de sus compañeros por lo que había sucedido la última vez que tuvieron clase, y tomó asiento en su sitio. Aún estaba muy enojado. Sabía que Marinette iría a buscar a Luka para pedirle ayuda, en vez de darle una oportunidad.
El chico sacó su libro y apoyó los codos sobre el escritorio. ¿Porqué se molestaba? Seguramente Marinette ya no lo amaba, tenía que hacerse la idea. Bah, si ella era solo una hipócrita. Después de todo, ella también le había mentido. Seguramente todas esas veces que él la había visto como Chat Noir era amable con él solamente porque quería descubrir su identidad secreta para quitarle su anillo.
Y pensar que casi fue tan estúpido como para revelarle su identidad secreta en una de sus visitas.
Sacudió la cabeza. Si la gala era una trampa y su padre vencía a Ladybug y le quitaba los dos Miraculous… no era su problema. Peor para Marinette. Es más, mejor para él, así recuperaría a su madre y todos sus esfuerzos y el odio dirigido hacia él habrían valido la pena. Cerró los ojos. No, no podía pensar así. Él todavía la amaba, no quería que sufriera de ninguna manera
La puerta del aula se abrió, y Marinette entró cabizbaja y arrastrando los pies. Adrien no pudo evitar sentir una leve sensación de alivio al verla tan decepcionada: significaba que seguramente Luka se habría rehusado a tomar su Miraculous.
Sin decir nada y evitando la mirada de Adrien, Marinette puso la mochila sobre su escritorio y se sentó, dejando escapar un suspiro.
-¿Qué sucedió?- le preguntó Adrien. Marinette lo miró con una expresión tan derrotada que el chico casi se arrepintió de haberse aliviado de verla tan decepcionada.
-Nada. Luka no me va a ayudar- dijo Marinette con una expresión exasperada, cubriéndose la cara con las manos- y ya no tengo más opciones. Anda, búrlate, ya se que quieres hacerlo-
Adrien se mordió el labio. Le dolía verla tan entristecida, y aún más cuando sabía que él podía ayudarla.
-Todavía tienes otra opción, Marinette- dijo Adrien, señalándose a sí mismo- podrías darme una oportunidad y…-
-No, esto está fuera de discusión, Adrien- dijo ella, volviendo a sacudir la cabeza- y no es lugar para discutir esto-
El chico frunció el entrecejo, dejando que el enojo se apoderara de él de nuevo. ¿Porqué Marinette tenía que ser tan terca? ¡Si él solo estaba intentando ayudarla!
-Muy bien, si eso dices, bugginette- dijo Adrien, usando el apodo que él había creado para ella cuando eran aliados, solo para hacerla rabiar- ¿ya estás lista para la gala de mañana?-
-Lo estaba, antes de que supiera quien es nuestro anfitrión, y porque tienes que ser mi pareja- siseó Marinette, enojada porque Adrien le decía eso para molestarla.
-Ah, me hieres, ma lady- dijo el chico, poniéndose la mano sobre el pecho con la misma sonrisa socarrona de antes- sabes bien que realmente odiaría arruinar tu noche-
Marinette lo miró, incrédula. ¿Qué estaba pasando ahora? Parecía como si Adrien hubiera desaparecido, y en su lugar solo hubiera quedado solo Chat Noir, pero el Chat Noir molesto, el que le reclamó furioso por no haber ido a su velada sorpresa, el que se la pasaba molestándola y jugando con sus sentimientos después de traicionarla.
Adrien abrió la boca de nuevo para reclamarle, para decirle que no fuera egoísta y que confiara en él, pero otro de los chicos los interrumpió.
-¿Y tu que piensas de esto, Adrien?- dijo uno de los chicos.
Adrien gruñó en voz baja en una expresión muy típica de Chat Noir, molesto por la interrupción, y se volvió hacia el chico que lo había llamado.
-¿De qué hablas?- dijo él.
-No ha habido ataques de akuma desde hace una semana- dijo el chico- ¿tú crees que Ladybug ya venció a Hawkmoth como venció a Chat Noir?-
-¡No puede ser!- dijo otro de los chicos- ¡yo creo que el nuevo Chat Noir fue quien lo venció!-
-Juntos, tuvieron que vencerlo juntos- dijo una chica unas filas más atrás- hacen una mejor pareja que el antiguo Chat Noir con Ladybug-
Marinette parpadeó al escuchar eso y bajó la mirada, y Adrien siseó en voz baja. ¿Ladybug hacía mejor pareja con Luka/Chat Noir? Ese comentario no ayudó para nada al mal humor que tenía el chico.
-No, Hawkmoth debe estar esperando para dar el golpe final- dijo otra chica- pero jamás logrará vencerla. ¡Ladybug es tan genial!-
-No lo sé, Ladybug se ha vuelto muy presumida últimamente. Si no acepta ayuda de los demás, jamás va a lograr vencer a Hawkmoth- dijo Adrien, cruzándose de brazos y apoyando la espalda en el respaldo de la silla. Marinette se volvió incrédula hacia Adrien. ¿Qué acababa de decir?
-¡Claro que no!- dijo la última chica que había hablado.
-Adrien tiene razón- dijo el primer chico que habló- ya pasaron cuatro años, y no ha podido vencer a Hawkmoth y detener los ataques. Quizá sí necesita dejar de ser arrogante y aceptar ayuda de algún otro héroe-
Los chicos comenzaron a discutir entre sí, mientras que Marinette bajaba los ojos e intentaba mantenerse ajena a esa conversación.
-¡Debe estar tan cansada!- la defendió otra chica- seguramente tiene una vida muy difícil, siendo una persona normal, escondiendo su identidad y protegiendo París al mismo tiempo-
-Pues mientras que Ladybug siga siendo orgullosa y no acepte la ayuda de otra persona, todo París va a seguir sufriendo las consecuencias- volvió a decir Adrien, mirando de reojo a Marinette, y disfrutando el hecho de que todos los presentes comentaban que estaban de acuerdo con lo que dijo.
Marinette dio un golpe furioso en su escritorio y salió del aula dando pisotones tras tomar sus cosas. Todos los chicos la miraron alejarse, extrañados por su actitud, y Adrien se encogió de hombros.
-Quizá Marinette es una admiradora de Ladybug- dijo el chico en un tono indiferente.
X-x-x
Entrada del campus
Poco más tarde
Marinette estaba furiosa. ¿Cómo se atrevía Adrien a hacerle eso? ¿Solo porque no estaba lista para confiar en él aún? Sí, sabía que estaba arrepentido, y sí, el tiempo apremiaba, la gala ya era la siguiente noche, pero era ella quien tenía que decidirlo, ¿no? Aún tenía miedo que su padre lo lograra convencer otra vez y se volviera contra ella. Tenía que darle tiempo para estar segura.
Vio a Adrien caminando al estacionamiento de la Universidad acompañado de Nino, y Marinette caminó hacia ellos dos.
-¡ADRIEN AGRESTE!-
Adrien dio un respingo de sorpresa al escuchar su nombre, y se volvió hacia ella. Nino también se volvió hacia ella, sorprendido de la manera en la que la chica le había hablado. Marinette ignoró las miradas de sorpresa de ambos, y empujó a Adrien contra su auto. A pesar de que era pequeña, tenía bastante fuerza.
-¡Oye!¡Suéltame!- dijo Adrien.
-Así que esparciendo rumores de Ladybug- dijo Marinette, quien estaba más que furiosa, aún empujando a Adrien contra el auto con una sola mano- ¡como si tuvieras la capacidad moral de hacerlo!-
-¡Como si tú no te supieras la historia completa!- dijo Adrien a su vez, intentando separarse del auto, pero Marinette lo tenía firmemente contra el vehículo- sabes muy bien porqué hice todo. Pero no, eres demasiado egoísta para entenderlo-
-Claro que lo entiendo, Adrien. Es solo que aún no estoy segura. ¡Pero así no es como vas a lograr que confíe en ti!- gritó Marinette.
-¡Lo único que importa es como tú te sientes y como tú sufriste por mi culpa!- la interrumpió Adrien- ¿no entiendes que estoy completamente solo? Mi padre echó de casa por haberte salvado, y ya no tengo a nadie. ¡Perdí a mi familia por ti!-
La chica parpadeó. Adrien tenía razón. Había sido muy egoísta. Sí, ella se sentía triste y decepcionada, pero tenía a Tikki, tenía Alya para apoyarla. Tenía a su familia que, aunque no conocían su secreto, la querían y apoyaban. En cambio, Adrien al parecer solo tenía a Nino, quien estaba siendo alejado de su amigo por Alya. Y sí, se había portado como un niño chiflado diciendo esas cosas de Ladybug, pero… Marinette levantó los ojos, dispuesta a disculparse con él, pero Adrien había seguido hablando.
-¡Pero si no te importa, pues tampoco a mí!- dijo el chico- vete a llorar o a odiarme para siempre. ¡No es mi problema!-
-Adrien, yo…-
-Yo amaba a la Marinette que era amable, valiente y gentil, no en lo que te convertiste- dijo el chico finalmente entre dientes.
-¡Detente!- grito Marinette, pero su voz se quebró. Sus ojos comenzaron a humedecerse al escuchar al chico que había amado decirle todas esas cosas. ¡Cómo había cambiado todo en tan poco tiempo! ¡No podía soportarlo más!- por favor… ya deja… deja de lastimarme…-
Se arrepintió de haber confrontado a Adrien tan impulsivamente.
-¿Marinette?- dijo él con una expresión sorprendida, su voz mucho más suave que hacía un momento.
Ella lo soltó de pronto y se dirigió a la salida del campus antes de que Adrien saliera de su sorpresa y tratara de seguirla. El chico la alcanzó, y la tomó del brazo derecho para impedir que siguiera corriendo.
-Espera, por favor, Marinette-
-¡Suéltame!-
-No, por favor, escúchame, princesse- dijo Adrien en un tono arrepentido- lo siento, lo siento mucho… no debí decir nada de eso…-
Adrien tiró de ella y la atrajo hacia él, envolviéndola con fuerza con sus brazos. Marinette se sorprendió, pero reaccionó a los pocos segundos. Puso las manos sobre el pecho del chico y lo empujó intentando alejarlo de ella, aunque la chica no pudo hacerlo moverse ni un milímetro.
-¡Déjame en paz, Adrien!- dijo Marinette- ¡quítame las manos de encima!-
Adrien no respondió, pero tampoco la soltó. Siguió abrazándola contra él y pidiéndole perdón en voz baja. Marinette cerró sus manos en puños y comenzó a golpearlo en la espalda para hacerlo soltarla.
-Perdóname…-
-¡Déjame!- gritó la chica entre sollozos- ¡suéltame! ¡Te odio! ¡No te perdonaré nunca!-
-Lo siento, lo siento, soy un idiota…-
-Déjame…- dijo Marinette- solo… solo has estado hiriéndome…-
Adrien cerró los ojos, sumamente arrepentido de haberse comportado así con ella. Tras un rato de resistirse, por fin Marinette dejó de intentar soltarse del chico, y apoyó su frente en el pecho de él.
-Perdóname, princesse, me equivoqué en tratarte así…- escuchó susurrar a Adrien, sintiendo un poco de alivio al sentir que la chica había dejado de luchar con él. Tenía razón: él había prometido protegerla, y había pasado los últimos días lastimándola con sus palabras- no… no debí decir esas cosas… no es cierto… yo todavía te quiero-
Marinette podía escuchar el corazón de Adrien golpeando su pecho. Sí, ella también le quería, pero tenía miedo. Y no quería pelear con él.
-¿Porqué?- dijo la chica en voz baja- ¿porqué tenemos que pelear?¿Porqué tienen que ser así las cosas entre nosotros?-
El chico acariciaba sus cabellos mientras la abrazaba, y Marinette no pudo evitar pensar que había extrañado estar en sus brazos de esa manera. Aunque no quisiera admitirlo, había algo sobre el chico que la hacía sentir segura y protegida, incluso antes de que supiera que era Chat Noir. Sintió al chico presionar sus labios contra su frente en un gesto dulce, y volver a susurrar que lo sentía.
"¿Pero qué estoy pensando?", se preguntó la chica. Por fin, Marinette se soltó de él y se escabulló por un lado murmurando un rápido "hasta pronto". Adrien intentó seguirla, pero Nino lo detuvo.
-Ahora sí que la armaste, y feo- dijo Nino- mate, ¿en qué estabas pensando, diciendo todas esas cosas?-
Adrien se llevó las manos a la cara. ¿En qué había estado pensando?¿Porqué se había portado así con Marinette? Sí, estaba equivocada, y desconfiada de él, pero no era su culpa. Era de él, porque la traicionó y la atacó durante todo un año. Era obvio que no confiara en él todavía, sobre todo porque había pasado muy poco tiempo. Y su actitud no estaba siendo de ninguna ayuda.
¿Porqué la había lastimado? ¡Si él nunca había querido lastimarla! La había visto como Ladybug, que siempre era invencible y era fuerte y no le importaban sus palabras. Pero también era Marinette, y Marinette era tan fuerte como su alter ego, pero no era inquebrantable. Y si la chica aún tenía algún sentimiento por él, era obvio que sus palabras la herían más que si venían de un desconocido.
-Soy un idiota- dijo Adrien.
-Dime algo que no sepa- dijo Nino- el peor tipo de dolor es que te provoca la persona que amas, ¿no es así?-
Adrien se llevó las manos a la cabeza. Tiró de sus cabellos dorados en un gesto desesperado. Sabía a quien le recordaba su actitud: le recordaba a su padre, lastimando a las personas que eran importantes para él. Y si había alguien en quien NO quería convertirse, era en su padre. El chico frunció el entrecejo.
-Nino, ¿qué voy a hacer?- dijo el chico rubio- no merezco… yo… soy una horrible persona-
Hubo un momento de silencio en el que Adrien seguía sacudiendo la cabeza y golpeando su frente contra el techo de su auto, y Nino solo lo miró con los brazos cruzados.
-Eres un buen chico, Adrien- dijo Nino finalmente- y sé que estás consciente de lo que hiciste mal. Así que mañana mismo vas disculparte, y le vas a demostrar lo mucho que la amas cuidándola muy bien durante la gala para que ningún daño llegue a ella. Esa es la manera de hacer que vuelva a confiar en ti-
Adrien miró a su amigo con enormes ojos y asintió, formulando en silencio un juramento. No iba a dejar que nada malo le pasara a Marinette. Aunque fuera su padre. No iba a permitirlo. Tendrían que pasar sobre su cadáver antes de ponerle un dedo encima.
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Habitación de Marinette Dupain-Cheng
Más tarde
Tras decirles a sus padres que estaba cansada y que no quería que nadie la molestara, Marinette se fue a su cuarto y cerró la trampilla. Subió a su cama y se dejó caer sobre ella, abrazando su almohada. Se sentía ahogada en sus sentimientos. Miedo a lo que iba a pasar, tristeza porque su relación con Adrien parecía estar más rota que nunca, y decepcionada por el hecho de que Luka no quisiera ayudarla.
Hundió su cara en la almohada. Sabía que había hablado estando enojado, pero Adrien realmente la había herido con sus palabras.
-No te preocupes, Marinette- dijo Tikki al ver así a su elegida- Adrien solo está comportándose como un idiota, pero es solo porque está herido. Es un error. Pero ya viste que se arrepintió de haberte hecho sentir mal-
Marinette no le hizo caso. El peso de todo, Adrien siendo Chat Noir, su actitud al respecto de ella, el hecho de que al día siguiente iría a una gala organizada por Hawkmoth, que probablemente sería una trampa para ella. Suspiró en voz alta, y parpadeó repetidamente para quitarse las ganas de llorar.
-Es un idiota- dijo Marinette.
-Lo es- estuvo de acuerdo Tikki- pero es un idiota porque está enamorado. De hecho, los dos son idiotas-
-Tikki…- dijo Marinette.
-¿Qué?- dijo ella- es obvio que no puedes perdonarlo a pesar de que te ha dado mil pruebas de que está arrepentido de lo que hizo, igual que él es idiota por comportarse así-
Marinette iba a reclamarle, pero comenzó a reír nerviosamente. Tikki tenía razón.
-Tienes razón, Tikki- dijo Marinette- me he portado fatal con Adrien todos estos días. Pero ya tendré oportunidad de disculparme con él después de la gala. Y… supongo que tendré que pelear sola contra Hawkmoth en esta ocasión- añadió pensativa- pero me llevaré el anillo de Chat Noir, solo en caso de…-
-De que decidas confiar en Adrien y darle el anillo para que te ayude- completó la frase Tikki.
Marinette tenía serias dudas de que eso fuera a pasar, pero asintió. Estaba preocupada, y hasta tenía un poco de miedo de lo que iba a ocurrir. Al día siguiente bien podría ser el día en el que liberara a París de Hawkmoth. O podía ser el día que perdería los dos Miraculous.
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Apartamento de Adrien
Esa noche
Adrien estaba tumbado en su cama, y no paraba de dar vueltas. Necesitaba hablar con alguien, pero Nino no paraba de hablar de lo estúpido que había sido esta tarde enfrentando así a Marinette, y no tenía a Plagg. Si llegaba a volver a verlo, le diría lo mucho que lo había extrañado.
El chico de nuevo suspiró. No sabía que hacer para proteger a Marinette y su Miraculous. Sí, estaba seguro de que su padre usaría esa gala para crear una trampa para Ladybug de alguna manera. Y él tenía que asegurarse de protegerla, y que su padre no descubriera su identidad.
Su teléfono celular sonó de pronto, haciéndolo dar un leve respingo de sorpresa. ¿Quién podría estar comunicándose con él a esa hora de la noche? Era un mensaje de texto de la última persona que pensó que le escribiría.
Luka: me negué a tomar tu anillo de manos de Ladybug, a pesar de que me moría de ganas de ayudarle.
Adrien lo leyó un par de veces sin entender de que se trataba el mensaje. ¿Acaso le estaba echando en cara que Marinette lo había escogido a él? Pero, ¿porqué decirle que no? Cuando estuvo a punto de releerlo para responderle, Adrien vio que tenía otro mensaje.
Luka: lo hice por ti, porque sé que tú eres la mejor opción para protegerla. Y sé que, a pesar de lo que pasó, aún amas a Marinette. Ella es tan cabeza dura como tú, pero estoy seguro de que cambiará de opinión.
Adrien sonrió levemente al leerlo.
Luka: espero que no me hagas arrepentirme de ello. Más te vale que no lastimen un solo cabello de Marinette, o te las verás conmigo.
El chico volvió a sonreír. Luka era un buen chico, que amaba a Marinette igual que él, y por esa razón renunciaba a ella. Tenía que hacerlo bien, no podía defraudar a nadie, empezando por Marinette. Cerró los ojos, y pensó que ayudaría imaginar la conversación que tendría con Plagg en esos momentos.
-Pero Plagg…- dijo Adrien en voz alta para sí mismo- no sé que puedo hacer ahora, sin mi Miraculous, me siento inútil-
-Bla bla, chico, ya me tienes harto con tu sentimentalismo y mal humor- continuó diciendo Adrien, imitando la voz grave y despreocupada de Plagg- ¡dame Camembert!-
-Plagg, estoy siendo serio- continuó Adrien con su propia voz- ¿cómo voy a ayudarla?¿de qué sirvo si no tengo poderes para transformarme y pelear junto a Ladybug?-
-¡De nada!- dijo el chico con la voz del kwami, recordando la conversación que había tenido con Plagg el día que lo conoció, sobre no servir como superhéroe si no podía salir de casa- pero aún puedes hacerlo, si tienes la voluntad para cambiar… cambiar las cosas…- añadió, las últimas tres palabras hicieron que Adrien cayera en cuenta de algo.
Adrien se levantó de golpe para sentarse sobre la cama y se sentó frente a su escritorio, donde estaba su computadora, y la encendió. Iba a pasar la noche buscando una manera de ayudar a Marinette a pelear contra cualquier akuma sin su Miraculous. Podía buscar salidas de emergencia o túneles secretos en el Grand Palais. Escondites en caso de que Ladybug tuviera que detransformarse y recargar su Miraculous. Usaría su apellido para llegar temprano al Grand Palais y esconder un par de espadas de esgrima en las columnas en caso de que las necesitara.
Abrió otra pestaña, y buscó en la lista de invitados a la gala de la siguiente noche. La familia Tsurugi y la familia Bourgeois también estaban invitadas. Adrien sonrió. La presencia de Kagami eran buenas noticias. ¿Quizá podía conseguir alguna distracción en caso de que apareciera un akuma?
Adríen tenía más ideas, y pasó toda la noche ideando el plan para la noche siguiente, así tuviera que pasar la noche despierto.
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CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Pues como ven, ahora Marinette y Adrien ya cayeron en cuenta de lo idiotas que se están comportando los dos, esperemos que lo que pasó los haga cambiar de actitud. La gala ya está encima de ellos, y ambos tienen muchos preparativos que hacer. Se acerca el final de la historia, y las cosas se podrán intensas. Pelotitas antiestrés para todos, no digan que no les avisé.
Si les sirve de consuelo, acabo de ver el avance de Style Queen, y fui yo quien necesitó pelotita antiestrés.
Muchas gracias por sus reviews. Les mando un abrazo a todos.
Abby L.
