Somos diferentes cielos,

en un mismo mapa.

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25

Casi muere.

Su mente tardó mucho más en procesar la información que sus oídos habían digerido fácilmente.

La nobleza y determinación de Rock Lee, su fortaleza tanto física como mental. La oscuridad implacable de ese chico Gaara que casi lo asesina en la arena de combate, de no haber sido por la interrupción de Gai.

¡Naruto había prometido vengar su sangre derramada!... y Neji se había burlado de él. Ahora se enfrentarían y a Hinata el pecho le dolía no solo por su afección física.

—Es... todo... muy difícil de creer ¿verdad?— murmuró con ojos taciturnos y las manos sobre el regazo. Luego de muchos días de haber reaccionado, había logrado sentarse e ingerir alimento solido. Había conocido algunos sucesos por boca de Kiba, pero nada certero ya que su compañero había estado internado solo un poco menos de tiempo que ella.

—¿Algo más que te preocupa, verdad?—increpó Kurenai, con las piernas cruzadas frente a ella. Hinata elevó el rostro como si el acierto se su sensei le hubiese quemado—.Deberías estar emocionada por la ineptitud que tuvo Naruto al desafiar a tu primo por ti y sin embargo te noto... incomoda.

Evitó sonrojarse demasiado, aunque quizás ante ella no podía dejar de ser tan transparente, siquiera fingir— Tu...tuve un sueño extraño mientras me recuperaba— relató con dificultad—.Quizás fueron los sedantes para el dolor. No ... no lo sé... pero alguien de la aldea del sonido de presentó frente a mí. Era muy similar a ese ninja que conocimos al inicio de los exámenes...

—Kabuto— tentó Kurenai ahora mucho más seria que antes.

Asintió con el ceño fruncido —No le presté atención, estaba muy nerviosa aquella vez. Pero estoy segura que era él.

—¿Y qué hacía Kabuto en tu sueño?.

Hinata reflexionó unos segundos —Él... todo es poco claro... él solamente estaba allí observándome. En el mismo lugar que esta usted ahora, sensei.

Los ojos carmín de la mujer brillaron inquisidores sobre su alumna. No vaciló en hacerle la única pregunta que su mente abordó luego de oír lo que Hinata había considerado un sueño —Quitame una duda, Hinata. ¿Qué relación llevas con Uchiha Sasuke?.

La cuestión generó aun más dolor en la herida de su pecho, producto del nerviosismo—Ni...ninguna...— aseguró afectada —En ab...soluto.

—Me refiero... ¿nunca han hablado?— prosiguió al ver como los dedos de Hinata se chocaban entre ellos.

—Él... algunas palabras de aliento... él...

Kurenai notó que estaba estresando a la muchacha y precisamente no era lo que ella necesitaba en aquel periodo de estricta recuperación.—Cálmate, no hay nada malo en que tengas algún tipo de vinculo con él. ¿Cómo me decías? ¿Sasuke Uchiha te dió palabras de aliento?— intentó dulcificar el tono de su voz y ser mas clara, relajar el gesto.

Algo ocurría y ese algo se le había estado escapando de la narices...

Pero a Orochimaru no.

—Dijo... que confiaba en que saldría librada de los... del... del bosque— confesó sin observar más que sus pies que colgaban de la camilla y con un evidente sonrojo.

La mujer vertió agua en un vaso para ofrecérselo. Mientras repasaba lo acontecido realmente le costaba creer que Uchiha Sasuke hubiese ofrecido su buena voluntad a alguien más, sobre todo a alguien tan ajeno como Hinata debería serlo para él. Por otro lado, tenía bien en claro que su alumna nunca mentía.

La Hyuga, demacrada y débil, agradeció la bebida con una pequeña sonrisa cargada de dulzura y los ojos rojizos destellaron al tener una revelación ante la belleza indiscutible de su pequeña alumna.

¿Podría ser que Sasuke...?

¿Y ella? ¿Qué pensaba ella de él? Habiendo estado interesada por Naruto Uzumaki tanto tiempo.

Manifestó una última maniobra —Pues ahora él necesita aliento, en el torneo final le ha tocado enfrentarse con Gaara en primera ronda.

Hinata abrió los ojos como platos al ritmo del agua que se derramaba del vaso mal sostenido por sus manos temblorosas. Estaba abiertamente afectada. Kurenai la vio languidecer al escuchar la noticia y apretó los labios.

Todo estaba muy mal.