En los dias subsiguientes la joven morena fue mejorando de las heridas pasadas, intentaba ponerse en pie y avanzar esforzandose a si misma para mejorar, al poco tiempo pudo finalmente removerse los bendajes y le resultaba mas facil caminar, los paseos por los amplios pasillos de aquel castillo se habian vuelto la costumbre vespertina de la morena para volver a fortalecer sus extremidades.

Habia caido un nuevo dia en el palacio de Nibelheim, hoy habria entrenamiento intensivo entre los soldados por lo cual el monarca opto por despertar bien temprano y tomar su acostumbrado baño matutino antes del desayuno, la joven morena yacia tranquilamente en el colchon del monarca dormida mientras el rey habia abandonado aquel sillon que le habia servido como cama durante los ultimos meses para mantener la prometida distancia requerida por la joven mujer, el dia anterior habia sido muy activo por lo cual el rey habia llegado cansado a su alcoba y se habia olvidado de colocar ropa en el baño para vestirse luego de su ducha del dia siguiente, luego de la ducha al verificar que habia olvidado afuera su ropa el monarca procede a envolverse una diminuta toalla sobre la cintura saliendo del baño a la recamara para rebuscar algo seco que colocarse, sus ojos no pudieron evitar centrarse sobre la belleza femenina que dormia placidamente sobre su colchon, era imposible no quedar prendado por aquella mujer, su larga y sedosa cabellera oscura esparcida en la almohada, sus largas y torneadas piernas cubiertas por unos pantalones cortos hasta la altura de sus muslos y descubiertas por sus probables movimientos nocturnos, su esbelto cuerpo posicionado de lado, sus brazos apoyados sobre una almohada que mantenia abrazada entre sus amplios pechos, su rostro tan inocente y angelical profundamente dormido, el monarca no pudo evitar aproximarse hasta donde la joven mujer moviendo suavemente un mechon de su cabello que reposaba sobre su rostro y colocandolo detras de la oreja de la morena, aquel gesto no pudo pasar desapercibido y la joven mujer empieza a despertar.

- mmmm...que ocurre….que…? - susurraba aun en letargo la morena, sus parpados abren lentamente siendo lo primero que visualiza frente a si la imagen de un hombre de musculatura media cubierto unicamente por una diminuta toalla amarrada a su cintura, la joven morena lanza un fuerte suspiro sentandose rapidamente sobre la cama cubriendo sus ojos con las sabanas.

- Por la Diosa de Gaia! vistete o cubrete! - exclama asustada la morena manteniendo aquellas sabanas fuertemente apegadas sobre sus ojos, aquella reaccion provoca una leve sonrisa en el monarca

- Ocurre algo princesa? - expresa graciosamente el rey mientras coloca cada uno de sus brazos sobre sus caderas.

- No…si…bueno no del todo…mas bien siiiii, vístete porfavor – expresa la morena con voz entrecortada

El monarca se agacha frente a su cama, mientras se divierte mirando la reacción nerviosa de su ahora esposa.

- Haber, es un si o un no? Debes decidirte.

- Ok me decido, es un si, si ocurre algo, estas casi desnudo!…porfavor vistete.

- Porque tan nerviosa princesa? Esto es algo natural, sobretodo entre dos personas adultas que son pareja – dijo un sonriente Cloud mientras una de sus manos alcanza la sabana que cubria los ojos de la morena, la joven mujer al sentir el contacto de la mano del rey sujeta mas fuerte y firme las sabanas.

- No porfavor! - exclama la morena

- No hay nada que temer doncella, solo voy a retirarte esta sabana – responde suavemente el monarca aun con una mirada divertida.

- Primero vistete y luego me retiro la sabana – responde la morena

- Si me dejas retirarte las sabanas puede que me convenzas princesa, confia en mi doncella.

- Lo prometes? - murmura la joven mujer

- Lo juro… - responde firmemente el monarca, la joven morena se retira la sabana del rostro aun manteniendo sus ojos fuertemente cerrados, aquella actitud provoco una amplia carcajada en el rey quien no pudo evitar sujetarse el estomago en el proceso

- No es gracioso – reclamaba la joven morena haciendo pucheros y tapando su rostro con sus manos

- Vamos ya princesa, abre esos ojitos vamos… - decia dulcemente el monarca colocando sus manos sobre las de la morena e intentando retirarlas del rostro de la joven mujer – vamos doncella...todo estara bien ...- la joven mujer permitio que el monarca retirara sus manos de su rostro, aun manteniendo sus ojos cerrados el rey no podia evitar dejar de sonreir y colocandose de pie frente a la morena prosigue.

- Ok...vamos avanzando bien princesa, ahora debes abrir tus ojos

- Estas vestido? - consulta sin tartamudear la joven mujer

- Lo hare cuando abras los ojos princesa

- Seguro? - consulta dudosa la mujer

- Te lo aseguro como mis 23 años de vida que tengo – sonrie el monarca, la joven morena toma una gran bocanada de aire liberandola muy despacio

- Ok...lo hare – indica la mujer abriendo lentamente sus ojos mientras visualizaba a aquel hombre de pie frente a ella, ante aquella vision la mujer baja rapidamente su mirada reflejando sobre sus mejillas un leve tono carmesi, el monarca vuelve a sonreir

- Sin trampas princesa, debes mirarme al menos durante 1 minuto o acaso tienes miedo? – sugiere divertidamente el rey

- Ok...ok lo hare! Las amazonas nunca tenemos miedo… - expreso firmemente la joven mujer dando la mirada fijamente hacia este hombre.

- Bien, me alegra saber que eres valiente – exclamo el rey con una amplia sonrisa mientras sin previo aviso se retira aquella diminuta toalla de las caderas tirandola al suelo, la joven morena lanza un grito de espanto y vuelve a cubrirse los ojos con las sabanas

- Que haces! no! - grito la joven mujer. El monarca no podia resistir ni contener su risa, se aproxima al closet sacando un pantalon y camison colocandoselo luego se hacerca a la morena quien mantenia su rostro cubierto y respiraba agitadamente, una de las manos del monarca sujeta sutilmente la muñeca de la morena

- Ya estoy vestido doncella – susurra suavemente el rey – puedes retirar la sabana – indica firmemente. La morena retira sus manos de su rostro y abre despacio sus parpados visualizando a aquel hombre con una amplia y divertida sonrisa en su rostro, su cabellera rubia aun humedecida, sus luminosos ojos azul zafiro destellaban mas fuertemente por la luz del sol que ingresaba a aquella habitacion, sin duda alguna aquel hombre era muy atractivo pensaba la morena para si misma mientras baja la mirada y muerde sutilmente su labio inferior.

- Mmmmm me encanta cuando haces eso doncella – comenta el monarca visualizando a la morena con una mirada provocadora – porque tienes miedo? - consulta el rey acariciando la mejilla de la morena con la palma de una de sus manos.

- No tengo miedo – intenta responder firme la joven mujer

- Porque te asusta tanto ver a un hombre con tan poca ropa doncella? Acaso eres virgen?

La mujer no responde ante aquella pregunta, cerrando sultimente sus ojos y suspirando

- Puedo suponer que eres virgen – continua comentando el monarca divertidamente – eso explicaria todas tus reacciones – expresa el monarca colocandose de pie, la joven morena levanta la mirada visualizando a este hombre terminar de vestirse

- Indicare a Saya que te traiga algo para desayunar, no podre hacerte compañia durante el desayuno disculpa doncella….hoy sera un extenso dia de entrenamiento para Nibelheim. - responde el monarca sonriendo ampliamente hacia su esposa quien aun yacia nerviosa y en silencio sentada sobre aquel colchon.

REINADO AMAZONAS

Las guerreras habian retornado a la normalidad luego de su liberacion del reinado Nibelheim, habian transcurrido ya 4 meses del evento de la boda de la princesa Tifa con el temido monarca Strife, la reina Hipolita no habia estado tranquila desde entonces analizando y pensando otras ideas probables que pudiese tomar para liberar a su hija mayor de las garras del despiadado rey de Nibelheim, 30 guerreras amazonas perdieron sus vidas en el previo intento de rescatar a la joven morena, la reina Hipolita no podia permitirse perder tantas mujeres de su tropa, despues de todo su reino era pequeño y sus tropas de guerreras no sobrepasaban unas 50 mujeres, la reina se paseaba por el balcon de su habitacion visualizando al area y como sus guerreras practicaban en aquel terreno

- Su alteza Hipolita, el rey Yeth confirma que recibira su visita durante los proximos 25 dias – comenta la consorte Aisha

- Es mucho tiempo – suspira la reina Hipolita lamentandose con su consorte principal

- Es probable su majestad, sin embargo el rey Yeth se encuentra actualmente en el reinado de Wutai visitando al rey Xhin, su regreso esta pautado para dentro de 20 dias alteza – comenta de rodillas Aisha

- Tendremos que esperar entonces Aisha, gracias por la informacion – comento la reina aun preocupada por el bienestar de su hija mayor.

REINADO NIBELHEIM

- Toma esto! - exclamo un joven soldado hacia el monarca Strife lanzando un ultimo ataque con su espada sin poder proyectar al rey quien lo esquiva con gran precision y desarma en fracion de segundos al aspirante a soldado.

- Aunque vayas mejorando aun te falta mucha practica para poder aspirar a ser participe de las tropas activas de Nibelheim – responde el monarca Strife al novato soldado – te sugiero practicar muchas mas horas, dentro de un mes o dos volveremos a evaluar tus avances – responde friamente el rey retirandose de la arena. Habia sido un intenso dia de practica de tecnicas de combate entre los soldados de Nibelheim y el monarca Strife, las tropas de Nibelheim habian incrementado por 100 hombres mas que habian sido integrados luego de la guerra en Midgar, actualmente el reinado de Midgar paso a formar parte de Nibelheim por lo cual las riquezas y poder del rey Strife habian incrementado sutilmente, el rey no poseia nada de lo cual pudiese quejarse o sentirse insatisfecho, a sus 23 años era un hombre poderosamente rico, gobernando 5 palacios, con una fiel tropa de 600 soldados con las tecnicas y armamentos mas avanzados del mercado, 10 amplias hectareas de terrenos verdes sumamente fertiles los cuales eran propiedad exclusiva y unitaria de este monarca, los ciudadanos de los pueblos aledaños trabajaban estas tierras de sol a sol para proveer de frutas a la monarquia de Nibelheim enriqueciendo el bolsillo de este hombre con las grandes ventas al por mayor que ejercia Nibelheim a los comerciantes de los pueblos, adicional a ello los pueblos pagaban altas cuotas mensuales de impuestos hacia Nibelheim con proposito de mantener la paz y tranquilidad de sus ciudadanos….realmente lo tenia todo, todo lo que un hombre podia desear pensaba para si mismo el monarca, sin embargo habia algo que deseaba con ansias y no habia podido obtener en la totalidad que le gustaria, el rey caminaba por el pasillo y levanta la mirada visualizando a su sueño imposible...la joven morena sonriente conversando con aquellos 2 niños de quienes se habia apegado tanto...Jonnhy y Dara, el monarca suspira sin quitar su mirada de la mujer, la habia convertido en su esposa en la reina de Nibelheim, la proveia de suculentas mercancias y riquezas sin embargo para ella todo esto parecia tan irrelevante e inecesario, cualquier mujer daria lo que no posee por estar en su lugar, sin embargo para esta mujer los lujos son triviales, el monarca no entendia la humildad del corazon de la morena, la proveia de las mas finas joyas incrustradas con diamantes y rubies y recibia una sutil sonrisa de la morena mas un gracias, que parecia mas por cortesia que por aprecio al regalo….pero su sonrisa era tan amplia y tan sincera cuando recibia una insignificante flor blanca de tulipan….que puede ver esta mujer en una flor sin valor que se marchitara con los dias, en vez de apreciar las finas joyas de las cuales la proveo, que puedo hacer para conquistar su corazon?...pensaba en silencio para si mismo el monarca.

- Buenas tardes majestad! - comentan en unisono 2 niños interrumpiendo el trance mental en el cual se encontraba el monarca

- Buenas tardes niños, han cuidado de la reina? - consulta el monarca sutilmente a los niños Jonnhy y Dara, quienes se mantenian posicionados uno a cada lado de la joven morena.

- Lo que hemos podido majestad – responde la niña Dara, el monarca visualiza a la joven morena quien le sonrie levemente.

- Buenas tardes Cloud – comenta suavemente la morena – tuviste una buena practica con tus soldados?

- Si princesa, por el momento pasare a la recamara para darme un baño

- Me asegurare de llevarte mas agua caliente probablemente necesitaras mas, hace un rato llenaron la tina – responde sutilmente la morena

- Gracias princesa – responde el monarca, avanzando por el pasillo hasta la habitacion monarquica.

El monarca ingresa a su recamara extremadamente agotado y adolorido, luego de retirarse toda la ropa se sumerge en la tibia tina del baño la cual estaba cubierta de espumas relajando su cuerpo contra la pared de la misma, el monarca coloca una toalla humeda doblada encima de sus ojos cubriendolos mientras recuesta su cabeza en el piso, queria relajarse y descansar en su totalidad procediendo a taparse los ojos de la luz solar que ingresaba a aquella area, el ambiente se habia tornado tan calmado que el rey empezo a quedarse dormido liberando todo el estres que habia tenido durante las practicas del dia, unas suaves y delicadas manos femeninas acarician los hombros del rey proporcionandole un suave masaje, el monarca despierta pero sin removerse la toalla de los ojos se mantiene inactivo, disfrutando de aquel suave masaje, una leve sonrisa se dibuja en el rostro del monarca.

- Pense que te habias olvidado de traerme el agua caliente princesa….casi me quedo dormido… - comenta relajadamente este hombre dejandose llevar por estas sutiles manos que acariciaban los hombros y el cuello del monarca, - mmmmm….nada mal para ser una doncella tan asustadiza princesa – consulta graciosamente el rey, aquellas sutiles manos comienzan a bajar por el pecho del monarca hasta alcanzar la altura de aquel tonificado y duro estomago – Ufffff….desde cuando te haz vuelto tan atrevida princesa.? - comenta el monarca llevando una de sus manos a retirar la toalla de sus ojos, sin embargo una de aquellas manos femeninas detiene la accion del monarca y mantiene la toalla firme sobre sus ojos, - Te gusta jugar rudo ahora doncella? - consulta perplejo el rey, unos tibios labios se posicionan sobre los labios del monarca proporcionando un suave y tierno beso el cual el monarca recibe sorprendido de que la iniciativa fuese tomada por la joven morena, aquel inocente beso se transformo en un beso apasionado y fogoso cuando repentinamente el rey siente una lengua juguetona ingresar a su boca y expertamente luchar contra la suya, el monarca se aparta del beso retirandose la toalla del rostro

- Que rayos haces aqui! - exclama furiosamente el rey

- Una mujer sabe cuando las necesidades intimas de un hombre no son complacidas su majestad – expresa picaramente una joven mujer de cabellera roja y ojos esmeraldas, aquella mujer se coloca de pie un camison es lo unico que cubre su cuerpo el cual visualmente se translucia un poco mostrando los endurecidos pezones de aquella mujer y la falta de ropa interior

- Largo de mi habitacion Elena – expresa autoritariamente el rey con rostro de no muy buenos amigos

La peliroja procede a retirarse el camison dejandolo caer al suelo y liberando por completo su cuerpo, la mujer ignora las palabras del monarca y empieza a ingresar a la tina caliente junto al rey.

- Le conozco su alteza y conozco la forma como haces el amor….ninguna mujer puede contener sus gemidos de placer ante sus expertas manos majestad, sin embargo de la guerrera amazona nunca se ha escuchado un solo suspiro desde esta habitacion…. - comenta la mujer aproximando su cuerpo hasta el rey

- Mi intimidad con la reina no es de tu incumbencia – responde arrogantemente el rey

- Yo puedo proveerle y satisfacerlo en todo el ambito en el cual la amazona le ha fallado su majestad – expresa la mujer de ojos esmeraldas lanzandose hacia el monarca uniendo violentamente sus labios contra los del rey.