Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix, los demás que aparezcan son creados por mí…
Emm… La verdad que es la primera vez que me pasa esto… El que no pueda publicar los domingos como siempre y que los trabajos de la universidad se me vinieran encima x.x "ah ¿xq no corregiste el sábado?" también estuve ocupada e.e Pero weno, aquí sin más el ch que debo desde ayer u.u espero les guste xq no está nada mal, creo que compensa el ligero retraso en publicación de ch xD
IproOmise: ¿porque "ay no!"? Que tiene de malo el hermano de Mid? xD es un buen partido o.o eso si no fuera igual de loco que la hermana y entregadísimo a su trabajo
Jinjuriki del Jubi: a todos les ha pasado, no creo que no haya ni una persona en el mundo a la que no le haya pasado ese tipo de atragantamiento con liquido aunque fuera una vez x.x y bueno… solo me falta la casa con espacios amplios xD ya tengo el tv y los juegos o.o
Makisotu-Douraji: si… ahora que lo dices, no pensé en eso, pero sería demasiada comedia y arruina la imagen del castaño de muchos xD Bueno… Kurt, ¿perdedor? No lo creo xD repito, está igual de loco que la hermana
Pues no olviden dejar su review se agradecen de verdad y… Enjoy! =D
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Capítulo 25:
El castaño de ojos azules llevaba cerca de una hora en el balcón, aún en la casa de Zell, sin haber dormido absolutamente nada, algo ebrio, pero nada de lo que debiera preocuparse, podía controlarlo, el mar como siempre inquieto, chocando una y otra vez contra el muelle y las rocas, los rayos del sol empezaban a alumbrar y darle ese color tan familiar al mar, tocar los techos y a filtrarse por las ventanas de las casas y apartamentos aledaños de aquella mañana en Balamb, la pequeña ciudad portuaria, que aparte pronosticaba ser un muy buen día, la sutil brisa mañanera acariciaba su rostro y hacia bailar sus cabellos al compás de la corriente de aire, mientras observaba aquel panorama recordaba algunos momentos de hace horas, la felicidad que se alojaba en su interior era intensa y ¿por qué no mostrar ahora la tan ausente sonrisa que deseaba mostrar en esos momentos ahora que estaba solo? Dejó de negarse a sí mismo que estaba feliz y permitió que aquella mueca se le dibujara en su rostro
El gesto no le duró mucho, escuchó un ruido y girando su vista al interior del apartamento vio a Irvine, se sostenía la cabeza con los ojos casi cerrados por la luz que impactaba en sus ojos y caminaba algo torpe por la resaca, cuando por fin el castaño se había olvidado de los ronquidos que se oían y se había sumergido en la tranquilidad que le brindaba la naturaleza. Fue uno de los últimos junto con Mid en ser derrotados por el sueño e irse a dormir, al ver al comandante le hizo un ademán de saludo y siguió su paso a la cocina, se oía el agua del grifo correr, a los minutos el capitán salió con un vaso de agua, más despierto, dirigiéndose al balcón
- Maldita sea, Kurt ronca mucho -
- ¿Por qué crees que estoy aquí? -
- Es como si durmieras con un oso, aparte el sofá es cómodo hasta cierto punto, casi no he dormido nada - añadió aun con voz ronca -, por cierto... -
Hizo un silencio mientras se arqueaba hacia atrás un poco lo suficiente hasta oír el crujir de los huesos de la columna, un leve quejido del cobrizo para volver a su postura original
- ¿De verdad hace meses tuviste relaciones con una chica? - preguntó mirando al castaño que enfocaba su vista al paisaje a la vez que se acababa el vaso con agua de un jalón
- Si - asintió con sinceridad -, ¿alguna otra pregunta sobre mi vida? - preguntó con sarcasmo
- No te molestes, es sólo que no te imagino a ti con una vida como la que tenía hace un tiempo, me refiero a salir, embriagarte, coquetear un poco y escoger a la mas vacía y cabeza hueca de todas para llevártela a la cama -
- ¿A qué viene todo esto? Si es mi forma de coquetear no lo hago, sólo me siento en el bar y las cosas surgen -
- Vaya, vaya, ¿todo un casanova? -
- Como quieras... -
- En fin - carraspeando un poco -, me hace pensar en lo feliz que soy ahora con Selphie, a diferencia con las otras que sólo era una noche y ya, no es mucho el tiempo que llevamos juntos, pero tengo el presentimiento de que comenzará, si no es que ya inició, una nueva etapa en mi vida -
- ¿Qué piensas hacer cuando vuelvas al ejercito? -
- No tengo la menor idea, no me había puesto a pensar en ello -
Squall rió seco y discreto ante la actitud de Irvine
La puerta corrediza de vidrio del balcón se escuchó abrirse, un Kurt con los ojos casi cerrados, despeinado, una mano en las cienes por la resaca y la otra cubriendo su intimidad
- ¿Alguno de ustedes puede explicarme qué pasó con mi ropa? - preguntó con voz ronca
Además de estar completamente desnudo, con su vestimenta de nacimiento, ajeno al conocimiento de unos dibujos obscenos y una serie de maldiciones escritas por todo su rostro y espalda con un par de marcadores o rotuladores de color negro y azul
La noche anterior cierta pelinegra ayudada por cierto cobrizo tuvieron la brillante idea de bromear un poco para despertarse, la falta de temas de conversación y la malicia eran los motivos principales... Así que al hermano de la Valefort quien dormía en el suelo desde hacía unas horas, el primero en dormirse de todo el grupo, con la ayuda de un par de tijeras procedieron a cortar la ropa del ebrio dormido, frenaban las risas como les era posible, aun habiéndolo girado algunas veces para quitar los retazos de tela y esconderlos, ni se había inmutado o despertado, estaba en un sueño profundo del que no saldría pasadas unas horas, luego con los plumones le añadieron más diversión al momento, sin contar el video y las fotos de recuerdo en el teléfono móvil de la pelinegra. Squall había estado ahí y para no haber participado se había divertido en grande, había hecho mayor esfuerzo que los autores para no estallar de la risa
Las carcajadas de Irvine no tardaron en salir de su garganta, no podía contenerlas más, Squall tampoco pudo aguantar más, aun y cuando deseaba mantener su faceta de tipo serio, Kurt aun adormilado sin entender exactamente por qué se estaban riendo, claro, seguía desconociendo acerca de la existencia de los garabatos en su rostro entre ellos unos bigotes puntiagudos, como los de un corsario o pirata, su par de cejas convertidas en una sola... Y... Ni se diga de los garabatos "creativos" de los artistas
- ¿Me pueden decir de qué carajo se ríen ustedes que no me dejan dormir? - protestaba Zell saliendo de la puerta de su habitación que daba al balcón sólo con unas bermudas, adormilado y con su flequillo desarreglado
Cuando se acercó más a ellos, su pregunta fue respondida al instante, observó a Kurt de abajo hacia arriba boquiabierto y estalló en risa. Irvine haló a Zell hasta la espalda del causante de su risa, las sonoras carcajadas aumentaron más en el rubio al leer y ver la inscripción
- ¡Ve a verte en el baño! - articuló Zell como pudo entre risas
En eso que se dio media vuelta, Squall intentó, en vano, contener una nueva ola de carcajadas
El pelinegro al entrar al baño dejó ese aspecto de medio dormido y abrió sus ojos de par en par a la vez que gritaba a todo lo que daban sus cuerdas vocales con gran sorpresa
- ¡Yo los mato! ¡¿Quién fue?! - amenazaba saliendo apresuradamente del baño y que los tres se apartaran para darle paso
Sus gritos habían despertado a Mid sorpresivamente, quién dormía en uno de los tres sofás de la sala de estar, abrió sus ojos de par en par, no había sido molestada por las risas, pero aquel gritó la había despertado
- ¿Qué pasa? Cómo hacen ruido... - dijo medio dormida
Al notar que alguien salía del baño se arqueó levemente para poder observar a los chicos, tras el espaldar del sofá, se volvió a desplomar en el mismo cerrando los ojos para no ver la intimidad de su familiar y a la vez reír, recordando así la travesura que había hecho
- ¡Sabía que habías sido tu quien hizo esto! - señaló a su hermana, discutiendo como si fuera un niño de la edad de Noah y sin embargo... El pequeño castaño es más maduro
- ¡¿Quién te manda a quedarte dormido, maldito oso roncador?! - argumentaba en el mismo tono que su hermano, ocultando su vista con su mano izquierda, evitándose así una imagen innecesaria - ¡Además, no actué sola! -
- ¡¿Quién más fue?! - gritó observando también a los que se encontraban a su espalda
- ¿Crees que delataré a mi o mis cómplices? ¡Jamás! - respondió - Además, ¿pueden darle algo para que se vista, por favor? -
- ¿Que no sería mejor me dieran mi ropa? - seguía peleando pero un poco más calmado
- Verás... - pronuncio Irvine masajeando su nuca - Te la podemos dar, pero no creo que puedas ponértela... -
- ¿Por qué no? - preguntó confundido y con miedo a saber la respuesta, se imaginaba un par de situaciones, esperaba que ninguna de esas fuera cierta
- Revisa en la cocina y responderás a tu pregunta -
Haciendo caso a la orden de Irvine, emprendió con lentitud sus pasos a la cocina, al ver su ropa hecha retazos de tela, como las sobrantes que deja un sastre al confeccionar, simplemente se quedó sin palabras, sosteniéndola entre sus manos, ¿cómo se marcharía de aquella casa sin algo que ponerse? Hasta su ropa interior estaba destrozada y Zell que no había visto los trozos de tela volvió a reír fuertemente
- ¿Alguien puede darle algo para que se ponga? ¿Zell? - preguntó Mid descubriendo sus ojos pero alerta a la reaparición de su hermano todavía desnudo
Ya los jóvenes se habían calmado pasados unos minutos, tenían unas muecas alegres, pero se podían tranquilizar, a excepción de Squall que volvía a su mueca de siempre, Zell entró a su habitación y volvió a los minutos sólo con unas bermudas de color azul marino
- Kurt, ponte esto - decía lanzándoselo al rostro
- Te la devolveré luego -
- No hay problema -
Al cabo de unos minutos el pelinegro salió del baño más decente, aunque le quedaban mínimos rastros de la tinta de los plumones en su piel, y ya más calmados se sentaron en los sofás a charlar un rato mientras veían un programa de comedia en el televisor
- Por cierto... Squall, estabas riéndote - comentó el cobrizo en voz baja mientras los otros tres reían debido a un comentario de un personaje
Este se sorprendió un poco, no más de ahí para fruncir el ceño de nuevo, ocultando así su sorpresa y miedo, la primera por no haberse fijado en su actitud por lo de hace minutos y la última por la posibilidad de que fuera descubierto
- ¿Qué tiene de malo? - contestó algo amenazador
- Nada, sólo que no es para nada tú, esa expresión y sentimiento no van contigo de lo que yo recuerdo -
- No pude evitar reírme, era muy gracioso -
- Lo sé, pero no pensaba que las carcajadas salieran de ti también, pensaba que no las conocías - bromeaba con una sonrisa dibujada en su rostro, recordando lo de Kurt
El castaño decidió ignorarlo, que hiciera lo que le diera la gana, que le contara a todos no le importaba, sabía de antemano cómo repelerlos o evitarlos, el cobrizo sabía que había ganado y que había algo más allá de la broma de Kurt que lo llevó a reírse de forma tan alegre que daba a entender que disfrutaba el momento como nunca antes en su vida
Un par de horas después las jóvenes se iban levantando poco a poco, una tras de otra
Al mediodía decidieron preparar algo de comer para todos, se habían sorteado para seleccionar a los chefs y resultaron ser Ophelia, Quistis y Squall los "afortunados". Dos se encargaban de cortar los tubérculos y el otro de lavar los platos y ordenarlos
- ¡Ya regresamos! - exclamó Zell tomando sus llaves para salir junto con Selphie, Rosen e Irvine a comprar ciertas cosas que hacían falta, ambos irían, pero sus chicas decidieron acompañarlos y ellos no protestaron
Al bajar las escaleras, el rubio tatuado suspiró, creyendo el momento adecuado para sacar aquella idea descabellada que llevaba días recorriendo su mente
- Irvine, Selphie, ¿qué piensan ustedes de ir a sacar a los búhos de prisión? -
Ambos detuvieron sus pasos en seco a mitad de las escaleras, atónitos con respecto a su pregunta, intercambiaron miradas, sonrieron y asintieron para sí mismos
- Ya lo teníamos planeado, de hecho pensábamos hablar contigo al respecto, no creo que Quistis y menos Squall, Ophelia o Mid, estén de acuerdo con esto - respondió el cobrizo
- ¿Planeado? - Preguntó - ¿Es decir que ya tienen un plan? -
- No exactamente, solo tengo unas ideas, es necesario organizarlo y estructurarlo, para ello necesito la ayuda de un par de amigos que pueden ayudarme y trabajan en la prisión, no tendrán ningún problema en romper leyes y proporcionarme toda la información de la que requerimos para poder infiltrarnos sin problemas -
- Perfecto -
- ¿Rosen nos acompañará? - preguntó Selphie
- No quiero que vaya y le pase algo, con nosotros tres basta, hace años hicimos estragos en esa prisión, ¿se acuerdan? -
- Si, como olvidarlo - afirmó la castaña con una pequeña sonrisa tonta
- Volviendo al tema, podemos reunirnos en estos días y planear mejor la estrategia, pienso enmendar ciertos errores - añadió Irvine
Selphie y Zell asintieron, estando totalmente de acuerdo con la idea, además tenían semanas que no tenían un fin de semana tan agradable como éste, que para qué arruinarlo hablando esos temas que no venían al caso…
- ¿Entonces? ¿Qué piensas hacer? - preguntó Quistis después de unos segundos mientras cortaba ajíes, cebollas y pimentones, posteriormente zanahorias, ocumos, papas entre otros junto con Ophelia
- No creo que sea el momento adecuado para hablar de eso -
- ¿Entonces para cuándo? - preguntó alterándose debido a la calma con la que se tomaba la situación - ¿Para cuando, Squall? ¿Seguirás negando la verdad? No nos creías por que querías pruebas y ahora que las tienes, ¿tampoco piensas creernos? - acosaba perdiendo los estribos y parando el cortar para encarar al castaño que no se intimidaba en lo absoluto
Ophelia dejó también su tarea para apartar a Quistis de Squall, a quien posiblemente golpearía o abofetearía, por su actitud antipática e indiferente. El tono de voz atrajo a los hermanos, Mid entró a la cocina e igual que Ophelia a tranquilizarla y mantenerla alejada del castaño
- ¡No puedo creerlo! Pensaba que aceptarías con pruebas y posiblemente recordarías algo, pero me he hecho demasiadas ilusiones, ¡seguirás siendo un necio tozudo siempre! -
- Ya Quistis, cálmate - repetía la otra rubia haciendo un escudo con su cuerpo para evitar que huyera
En aquel momento, Kurt con una faceta sería poco vista reservada para situaciones de ese tipo, la haló del brazo arrastrándola hasta la sala para sentarla en uno de los sofás y ayudada por Ophelia para que se tranquilizara
- ¿Se puede saber por qué discutían ustedes dos? - curioseaba en voz baja
- No es asunto tuyo, Mid - respondió en el mismo tono
- Debe ser serio como para no contarlo, te gustaría que les contara a todos, y me refiero a todos, ¿qué has recordado? No me gusta el chantaje, pero debo saber que está pasando, es más... - decía - Ophelia y yo debemos saber que está pasando ahora - se corrigió, y frunció el ceño sin ceder un solo instante
- Mantén la discreción, por favor -
Squall suspiró con frustración y algo de agobio, cedió, dándole la razón a Mid por algunos motivos que le convenían. Sacó la fotocopia del contrato de los búhos del bosque con el jardín de Balamb que le había entregado Quistis el día anterior, la pelinegra procedió a leerla detenidamente intentando entender que era lo que explicaba, pero la resaca no la dejaba pensar con claridad, sin embargo detalló que en el documento las palabras claves eran: Búhos del bosque y SeeD's. Se confundió aún más al ver que el espacio en donde va el nombre del cliente aparecía Rinoa Heartilly, así como su firma… Squall al notar la extrañeza en su rostro decidió explicarle
- Para resumir, es el contrato de mi primera misión junto con Selphie y Zell con los búhos del bosque, dicho contrato es vigente hasta la independencia de Timber -
- ¿Es decir que eres esclavo de la bruja y sus secuaces? -
El castaño asintió con desagrado
- ¿Te está pidiendo que hagas algo por los búhos?-
Volvió a afirmar con un leve movimiento de su cabeza
- Lo suponía, es predecible, encontrar un documento de ese tipo y que no caducara hasta que ese evento se produzca, es la oportunidad, ¿dónde lo encontró? -
- En Timber -
- ¿Los búhos lo tenían? -
- Eso parece -
- ¿Y por qué no usaron eso a su favor desde hace tiempo? Los hubieran podido obligar a ustedes como sus subordinados a ayudarlos en su lucha para liberar Timber -
Squall negó levemente dándole a entender que igual al que ella desconocía los motivos que llevaban a los búhos olvidarse de aquel contrato que tenía tiempo indefinido de duración
- ¿Y por qué no le cuentas la verdad? -
- Porque me llevaría a contarle que he recordado más cosas de lo que ella cree -
- ¿Más? - levantó una ceja confundida - ¿Es decir que ella sabe que has estado recordando? Con más razón debes contarle -
- No -
- ¿Por qué no? - volvía a insistir como lo había hecho en una ocasión anterior, no le bastaba con el motivo que le había dado
- No es asunto tuyo -
- Entonces yo misma le contaré a Quistis - sentenció dirigiéndose a la sala de estar con grandes zancadas exageradas
Squall la detuvo tomándola del brazo, sabía que estaba bromeando por la forma de irse de ahí, sin embargo, sabía por el poco tiempo que la llevaba conociendo que era capaz de cometer cualquier locura
- No les digas nada, es sólo que no deseo que me molesten, son buenas noticias no lo niego, sin embargo no deben enterarse, Quistis sabe acerca de esto, pero sólo una tontería sin importancia comparada con todo lo que he recordado hasta los momentos -
- Sigo sin entender por qué no deseas decirles, deberías estar alegre por estar de nuevo con tus amigos y volver a ser quien eras antes de todo esto -
- Ese es el problema... No quiero ser quien era -
- Bueno, ya que lo pones de esa forma… No soy quien para decirte que hacer o no con tu vida - dijo alzando sus brazos la altura de sus hombros al igual que en su expresión se leía un "haz lo que te plazca" - Sólo espero que esto no afecte para nada -
- No lo hará -
Después de aquella conversación y de regresarle la hoja doblada en cuatro pliegues, la pelinegra se dio media vuelta y salió por donde había venido, decidiendo sentarse cerca del par que apaciguaba a la rubia que seguía maldiciendo a regañadientes, cruzada de brazos y piernas, mirada incrédula y negándose a contarle a Kurt por qué discutían, cosa que tal vez haría que Quistis se desahogara
- Bien, no nos digas nada entonces, no insistiré mas, no es mi asunto - sentenció el de mirada verdosa dándose por vencido, con su expresión formal y gélida, casi idéntica a la de Elise y Klaus Valefort
- No sé qué te hacía pensar que iba a contarte algo, Kurt - comentó su hermana
- Ya conocías a Squall desde hace tiempo, sigue siendo el mismo reservado de siempre, te alteras de nada, Quistis - fue Ophelia quien habló esta vez mientras con una combinación de seriedad y serenidad contemplaba el cielo azul que se observaba
- No dirías lo mismo si supieras por qué me molesto con él -
- Y así lo supiera, respondería de la misma forma - añadió rodando sus ojos fijamente hasta Quistis -, mi conclusión de todo esto es que lo estás obligando a tomar una decisión, no debes hacerlo, Squall es libre hacer lo que le plazca independientemente de si la situación le favorece o no - frunció ligeramente el ceño
- Igual no sabes nada, ni una mínima parte, no has visto nada de lo que ha pasado antes de estos años, eran tiempos mejores, si esa es una mínima oportunidad de cambiar este presente absurdo e injusto… Que así sea, pero él es un imbécil que no abre los ojos de una maldita vez y se da cuenta del daño que ha ido haciendo con el pasar del tiempo -
- Disculpa que sea grosera, que no apoye tu idea y que con esto defienda a Squall, pero ¿quién crees que eres para obligar a alguien para que elija? - añadió pronunciando más sus cejas - Uno debe adaptarse a las consecuencias de las decisiones que se toman, Squall no los manipuló como marionetas, ustedes mismos son dueños de sus propios hilos, si tu u otro eligieron mal, son sus problemas, no de él -
Quistis sorprendida evitó la mirada con los presentes en la sala después de unos segundos, por más que lo odiara, Ophelia tenía razón, y también desde hace mucho Seifer que desde que se enteró de lo del castaño, pensaba igual. Squall había sufrido amnesia, había olvidado todo su pasado y quien era en realidad, volviendo a ser la misma persona fría que todos los que lo rodeaban y conocían recordaban, en cierta forma ese cambio drástico y su terquedad por no comprender a sus amigos olvidados, había afectado a los mismos, más a unos que a otros, pues en poco tiempo se habían apegado a esa nueva faceta del joven, desembocando en los hechos del presente
Sin embargo, no podía contar con Selphie pues se estaba recuperando de sus heridas e Irvine no la dejaría ir porque se preocupaba por ella y Zell no estaba de acuerdo con que los búhos estuvieran en prisión pero como otros más pensaba que era la opción más adecuada y si todo salía mal su relación con Rosen se iría por la borda al igual que la de Selphie con Irvine y no le deseaba eso a ninguno de los dos, estaba al corriente de antemano que no contaba con las aristócratas… Por lo que su última opción era recurrir a Squall, pero como habían salido las cosas... Estaba claro que el castaño no la ayudaría y ella sola no sería capaz de hacer mucho, sabía que tomar ese gran riesgo sin ayuda era una locura total
Se levantó de golpe del sofá y se excusó antes de marcharse diciendo que iría al baño, era su pretexto para escapar de la situación y no vieran sus lágrimas
Mid observó a la rubia aristócrata unos segundos, ambas se comunicaron con ese intercambio de miradas y una seña discreta de la pelinegra, sin que su hermano se enterara, Ophelia bufó y luego se encaminó hasta la cocina, había entendido el mensaje y así no lo hubiera hecho hablaría con el castaño tarde o temprano
Al entrar sólo revisó las ollas de la cocina, el agua estaba hirviendo ya, por lo que siguió preparando el almuerzo ella sola mientras el joven se encontraba cruzada de brazos con la mirada algo perdida, esperando que tal vez él por si solo confesara, tenía planeado sacarle el motivo de la conversación en otro momento cuando se encontrara más calmado
- ¿Puedes ayudarme? - pidió señalando a las cebollas y los pimentones que Quistis había dejado a medias
Squall asintió en silencio y procedió a ayudarla en la tarea
- No te preocupes, después hablaremos de lo que ocurrió, no te molestaré ahora - dijo notando un poco tensión en él, pero éste no dijo e hizo algo
Pasados unos minutos los ausentes habían regresado, Zell e Irvine cargaban en sus manos unas cuantas bolsas de un supermercado de Balamb mientras Rosen y Selphie reían desde hace minutos por trivialidades sin mucho sentido
- ¡Huele bien! - exclamó Zell, como siempre con mucho apetito
- Gracias - pronunció Ophelia desde la cocina - ¿Trajeron lo que pedí? -
- Por supuesto - respondió Irvine entrando a la cocina con un par de bolsas que contenían carne de res que faltaba
- De nuevo, gracias - añadió con una ligera sonrisa y una reverencia
- ¿Y Quistis? -
- En el baño -
- Irvine, vamos a jugar, ¿quieres? - gritaba Kurt desde la sala
- ¡Si, voy! - respondía ayudando a la rubia a desempacar las carnes de manera rápida y eficiente para acudir a la invitación del pelinegro
En la sala de estar, Kurt y Mid instalaron de nuevo la consola de videojuegos, el elegido en esta ocasión era uno de combates muy sangriento que sin importar ese detalle encantaba a los hermanos y obviamente al rubio tatuado, Irvine y Kurt tenían los mandos en sus manos y apretaban una serie de botones con admirable velocidad, estaban muy parejos y la tensión en algunos crecía, cada que terminaba un round el alboroto producto de las bromas de algunos indicaba quien había sido el perdedor, quien además de aguantar las burlas debía ceder el control a alguien más
- Qué eficiente eres, ayudante número uno - halagaba a Squall por su velocidad -, no obstante aún falta aquello - señalo con su pulgar a la carne en el fregadero
- No hay problema -
Mientras Squall limpiaba la carne y Ophelia tiraba a la olla grande los vegetales y probaba que la sal estuviera al gusto, el teléfono móvil del castaño empezó a sonar, puso algo de prisa para culminar y secando sus manos con un paño de cocina atendió
- Si, ¿qué ocurre? - averiguaba algo preocupado debido a la persona que lo llamaba
Ophelia lo miro de reojo unos segundos para volver a lo suyo, pero debía haberse quedado más tiempo observándolo, cada par de segundos más que escuchaba a la persona al otro lado del teléfono su ceño se fruncía más y más
- Si… iré lo más pronto posible - respondió finalizando la llamada - Debo marcharme - añadió a modo de disculpa a Ophelia
Salió de la cocina ajustándose la chaqueta de cuero negra y sin dar explicaciones se fue del apartamento de Zell, llamando la atención de todos con el estruendo de la puerta al cerrarse y dejando a todos confundidos
Continuará…
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