Capítulo 25: Secretos

Rose

Entré al estudio para contestar la llamada de Abe, quien me saludo cálidamente y me pidió que lo actualizara en lo referente a nuestros avances para encontrar al hermano de Lissa.

—Estamos en eso, Sonya esta complicada porque no quiere develar un secreto que juró proteger, pero quiere ayudar, encontraremos la forma de que coopere— le expliqué a papá a través del teléfono, mientras me encaramaba para sentarme en el escritorio.

—Tú sabes que conozco formas para hacerla cooperar bastante más rápido— comentó en un tono malicioso.

—Lo sé y tal vez hubiera pedido tu ayuda cuando era una strigoi— dije riendo —Pero ahora creo que tus métodos son un poco brutales para usarlos en una moroi.

—Es cierto, es cierto, recuerdo que tu disfrutas torturando strigoi solamente— dijo en un tono que parecía orgullo y luego agregó con seriedad —Pero no nos queda mucho tiempo, en cuatro días debemos tener esto resuelto sí queremos truncar la promulgación de la ley.

—Si papá lo sé, tenemos un plan b, si es que no conseguimos nada hoy, tendremos la respuesta mañana en la mañana, así que no debes preocuparte por ello— dije cortando el tema, sin querer entrar en detalles sobre la idea de Adrián de hacerla hablar en un sueño espiritual o usando compulsión, no quería pensar en las consecuencias de interacciones de ese tipo entre usuarios del espíritu, especialmente considerando que los poderes de Sonya estaban funcionando bastante bien, al menos en cuando a habilidades de botánica se refiere.

—Sabes que me encanta cuando me llamas Papá— dijo dulcemente lo que me hizo sonreír.

—Y a mí me encanta decirlo, pero ahora volvamos a los negocios— dije entre risas, me encantaba la cercanía y la complicidad que habíamos alcanzado con mi padre en tan poco tiempo, pero aún me sentía un poco incomoda al demostrarlo.

—Claro, claro los negocios, bueno como le decía a Boris, ahora que ya no hay caza de Strigoi, los guardianes deben volver a sus tareas anteriores, por lo cual mañana enviaré el avión privado a recogerlos al aeropuerto y traerlos a la corte, Samuel será recibido como guardián de la reina una vez que se recupere, pero no le digas nada, Hans quiere ser quien se lo comunique una vez que sea dado de alta, los hermanos Adams vuelven a la corte europea, pero deben asistir a una reunión con la reina antes de partir al igual que Muller y Gabor, todos tendrán que llenar unos reportes que necesita Hans y entonces Danna y Boris viajaran conmigo a Estambul.

—Entonces Danna aceptó el puesto— dije mirando a Boris que estaba sentado frente a mí en uno de los sofás y parecía perdido en sus propios pensamientos —Me gusta la idea ¿qué hay de mamá, aceptó la invitación?— pregunté, sabía que mi padre había hecho algunos avances en su relación con mi madre, la última vez que ambos se toparon en la corte y que él le había pedido que lo visitara alguna vez.

—Lo hizo, tan pronto como tenga su descanso me hará una visita y espero que tú también lo hagas, me encantaría poder mostrarte el lugar en que crecí— dijo esperanzado —Además sería bueno si pudiéramos pasar un tiempo juntos como familia.

—También me gustaría— dije con franqueza antes de despedirme y de prometer informarle de inmediato cuando tuviéramos la respuesta de Sonya.

En cuanto colgué el teléfono, Gabor se levantó del sofá para ayudarme a bajar del escritorio, lo cual no era para nada necesario, pero lo dejé, cuando estaba de pie él no dejo ir mi mano y yo lo miré con curiosidad, estaba demasiado cerca y parecía agitado de pronto.

— ¿Sucede algo?— pregunté.

—No me iré a la corte, si necesitas que me quede, sólo tienes que pedirlo y me quedaré— lo miré confundida ¿de qué hablaba? desde que lo conocía solo lo había visto así de nervioso, cuando estábamos arreglando el gimnasio y me deslice sin querer a la cabeza de Lissa semanas atrás.

—Boris yo no puedo pedirte eso— dije tratando de soltar su mano, pero solo logré que la apretara más, tirándome y acercándome más a él, estaba asustada y enfadada a la vez, puse mi otra mano en su pecho para empujarlo y apartarlo de mí pero él me rodeo con su brazo y tomándome fuertemente por la nuca me acercó más y me besó, yo me congelé por un momento, no eran estos labios los que quería sentir, ni este abrazó ni este aroma los que añoraban mi mente y mi cuerpo, cuando reaccioné mi rodilla golpeó la entrepierna del guardián haciéndolo soltarme de inmediato, la furia me invadió y lancé un puñetazo a su mandíbula, lo que lo hizo quejarse aún más.

—Lo siento Rose— dijo con una mueca de dolor —Me deje llevar, lo siento— continuó segundos después, pero sin mirarme directamente a los ojos.

— ¡¿Perdón?! ¿Cómo es dejarse llevar, tratar de besar a alguien a la fuerza? ¿Acaso estás loco?

—Rose en serio lo siento, yo pensé, yo... creía que te interesaba— dijo secamente.

—Aun si lo creías, eso no te da derecho a forzarme.

—Lo sé, lo siento, perdóname, no volverá a suceder, me desesperé, pensé que ya que no te volvería a ver, tenía que saber si en realidad... podía haber algo entre nosotros, pero claro debí saberlo fui un estúpido, nunca demostraste interés en mí, hasta que ellos aparecieron y entonces comenzaste a acercarte a mí y a coquetearme.

—Boris lo siento si te confundí— dije fríamente estaba demasiado enfadada para sentirme mal por mis acciones —Pero lo que acabas de hacer no es forma de tratar a una mujer, ahora por favor ve a avisarle a los otros que preparen todo para su partida mañana, yo debo volver con Sonya— y caminé hacia la puerta del estudio.

— ¿Es Belikov verdad?— preguntó cuando iba saliendo, no contesté y caminé directo hacia la puerta que llevaba al jardín, en el camino me encontré con Adrián.

— ¿Que le hiciste a mi guardián?—preguntó

— ¿A Dimitri? ¿Por qué? la última vez que lo vi estaba en el jardín con ustedes—Adrián no dijo nada por un momento, solo me miró intrigado.

—Estas molesta por algo ¿qué sucedió?

—Nada importante— respondí — ¿Qué hay de Sonya, Dimitri logró convencerla?

—En realidad lo hizo Sydney— dijo Adrián con una sonrisa llena de cariño y orgullo, perfecto pensé debo hablar con él de esto pero no ahora ¿y entonces cuando, cuando ambos estén más involucrados?— Sonya accedió a llevarnos hasta la niña, de esta forma no estará rompiendo su promesa, al menos no de forma directa— continuó Adrián sacándome de mi dialogo mental y distrayéndome por un momento.

—Perfecto, ¿dónde la encontramos?

—Ann arbor, Michigan— dijo Adrián.

—Saldremos a primera hora mañana entonces.

Después de la cena, comenzamos a prepararnos para el viaje a Michigan, Dimitri no apareció ni a cenar ni a planear el viaje y Adrián solo dijo que necesitaba descansar, esto me pareció realmente extraño, Dimitri nunca necesitaba descansar, el hombre parecía inagotable a veces, especialmente cuando habían misiones que cumplir. Pensé en ir a buscarlo pero qué le diría, desde nuestro último altercado antes de ir en busca de Donovan que no hablábamos a solas, era obvio que yo lo había herido y pensaba disculparme, pero hoy no estaba de humor para más drama.

A la mañana siguiente todos partimos juntos en las camionetas para ir a dejar a los guardianes al aeropuerto y luego partir a Michigan. Dimitri y Adrián llevaban a Samuel, Danna y Gabor, mientras Sydney y yo íbamos con Sonya y los hermanos Adams. Cuando llegamos, todos comenzamos a despedirnos y me di cuenta que a pesar de las pocas semanas que habíamos pasado juntos, los echaría mucho de menos, especialmente a Samuel, a pesar de que ya estaba más recuperado, aún se veía bastante pálido y llevaba un vendaje gigante en su cuello, sabía que debía ir a curaciones cuando estuviera en la corte y que no podría retomar sus funciones hasta dos semanas más, pero seguro estaría feliz por haber conseguido trabajar para la reina una vez que se recuperara, aunque no podía decirle mucho ahora.

—Te veré en la corte Hathaway, así que no es necesario que llores por mí— me dijo con una pícara sonrisa.

—Solo abrázame idiota— le dije riendo.

Me despedí de todos con abrazos, excepto de Gabor a quién solo le ofrecí mi mano, él la tomó entre sus dos manos y la acercó a su boca para besarla, me sentí incomoda pero no podía hacer nada con todos los ojos sobre nosotros, especialmente no delante de Dimitri quién estaba mirando con furia al guardián, si llegaba a saber que me había besado a la fuerza lo mataría, momentos después se acercó a mi oído y volvió a disculparse "por favor perdóname Rose"me susurró, se apartó entonces y me miró esperando mi respuesta

—Por supuesto— dije con gentileza, no tenía sentido guardar rencores por algo que ya había pasado y que había sido dolorosamente castigado, él dejo ir mi mano y me sonrió.

—Te veré pronto— dijo y entonces todos caminaron hacia el avión. Al volver a los autos note la mirada de Dimitri sobre mí, pero no pude mirarlo a los ojos, él sabría que algo había pasado con Gabor, pero no era algo que debería importarle ¿verdad?, él ya no era parte de mi vida, pero quiere serlo, ¿recuerdas?, él dijo que te ama.Ignoré a la voz en mi cabeza y nos dispusimos a continuar nuestro viaje.

Seis horas después estábamos llegando a la puerta de la hermana de Lissa, habíamos hecho sólo una parada para poner gasolina y comer algo, estaba muy entusiasmada con la posibilidad de descubrir quién era la hermana de Lissa y terminar esta misión, pero la verdad era que no estaba preparada para lo que me esperaba cuando la puerta se abrió, los ojos vibrantes de color verde jade de una curiosa Jill Mastrano, mirando a los míos desde la puerta y entonces lo supe Jillian Mastrano era la hermana perdida de Lissa, la hija ilegitima de Erick Dragomir.