Disclaimer: KHR no me pertenece, solo juego con el con mi loca imaginación.
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- ¿La hija de quién? – preguntó la partera sorprendida.
- Creo que me confun… AAAAHHHH! – (T/N) sentía más dolor del que había sentido nunca, había entrenado hasta el cansancio con su famiglia, había enfrentado a los más diversos enemigos pero esta era la primera vez que sentía algo como eso, el dolor era apabullante.
- Magdalena necesitaré tu ayuda, ya explicarás mas tarde a que te refieres, esta chica necesita nuestra ayuda – dijo María con autoridad haciendo que su hermana asintiera – Los hombres deben abandonar la habitación, tu niña – dijo a Daniela – puedes quedarte y ser de ayuda.
En las siguientes horas reinó en la casa el caos, pero María había mandado a todos con voluntad de hierro, ordenando en primer lugar el ponerle un camisón a la joven, el mantener la habitación temperada y a la chica fresca, (T/N) sentía el dolor con cada fibra de su ser pero se había dado cuenta que debía aguantar por su hijo por lo que usando cada una de sus experiencias toleró las intensas contracciones sin dejar escapar mas sonidos de dolor, excepto el apretar los dientes y rompiendo los huesos de la mano de Xanxus (que se había colado ahí y antes de darse cuenta la chica ya se había aferrado a él como si se le fuera la vida en ello), él solo podía observar con admiración como la mujer soportaba el dolor sin dejar salir ni el más mínimo sonido de dolor, aunque era obvio por la forma en que sudaba o su rostro se ponía rojo.
- Bien, creo que ya has dilatado lo suficiente – dijo la parturienta – lo has hecho muy bien pequeña – le pasó un paño con agua fría por la frente.
- ¿Qué significa eso? – preguntó Daniela.
- Que el bebé está listo para salir, niña – María estaba tranquila – no hay de qué preocuparse, tu amiga es joven y por lo que veo ha tenido un buen embarazo, no hay problemas aparentes.
- ¿Estás bien? – preguntó Xanxus, pero una nueva sacudida en el cuerpo de ella le hizo darse cuenta de lo estúpido de su pregunta.
- Claro, es como un día de entrenamiento contigo – ella sonrió a través de los dientes apretados.
- Entonces me debes esta preparación – bromeó él, pero dejó de reír cuando ella dejó salir un jadeo.
- María, la fuente – señaló Magdalena.
- Ya lo veo, muy bien, tu bebé está listo para conocerte pequeña, has aguantado como una leona estas horas sin quejarte y todo lo que te queda por hacer es pujar fuerte cuando yo te lo pida, ¿crees que pueda hacerlo? – María sabía que la joven estaba lista.
- Claro que estoy lista – y el matiz anaranjado en sus ojos hizo que la diminuta hermana de la partera se estremeciera "Amo Lucian" pensó.
- Bien – María también estaba lista.
Unos minutos después María hizo que pusieran a (T/N) en el sofá impermeable de la habitación, acercó el recipiente con agua templada y las toallas limpias y se puso cerca de sus pies, mientras Magdalena cambió las sábanas de la cama. (T/N) se sentía asustada ahora, solo faltaban unos minutos para ver a su bebé pero la cálida mano que apretaba le daba seguridad.
- Muy bien, ahora viene la parte difícil que te dije. Tendrás que pujar cuando yo te lo diga – dijo nuevamente María instalándose frente a (T/N) – relaja el vientre si es que puedes.
- Bien – dijo la chica con calma sintiendo como Xanxus le daba un reconfortante apretón.
- Ahora – dijo la mujer, (T/N) empujó como nunca en la vida, cada fibra de su ser estaba concentrada en la tarea de empujar a su bebé, quería verlo, quería sentirlo en sus brazos, quería por fin conocer a esa diminuta personita que aun sin conocer ya era el centro y ancla de su vida por lo que con un esfuerzo sobrehumano pujó y al oír el llanto del pequeño sintió la alegría más grande de toda su vida – Tu niño ya está aquí – musitó con ternura la mujer mientras Xanxus miraba asombrado. Magdalena cortó con habilidad el cordón mientras que María limpiaba a la pequeña criatura que lloraba a todo pulmón, la envolvió en una de las blancas toallas y lo puso en el regazo de su madre.
- Mi pequeño – susurró con una sonrisa (T/N) mientras acariciaba su cabeza y lo arrullaba, el pequeño pareció aceptar el tacto porque dejó de llorar y abrió ligeramente los ojos, esa diminuta criatura enrojecida era la cosa más hermosa que (T/N) había visto nunca.
- Es hermoso (T/N) – dijo Daniela con lágrimas en los ojos viendo con alegría a su amiga.
- (T/N)-chan – dijo Lussuria entrando junto a todos y observando la hermosa escena, (T/N) arrullaba con las mejillas arreboladas y los ojos rebosantes de amor a su bebé, todos los Varia se sintieron tocados por tan conmovedora escena, pero fueron interrumpidos por María
- Necesito que todos salgan por un momento – pidió – solo serán unos minutos para que la madre pueda asearse y podamos asear al pequeño – dijo correteándolos a todos a la puerta, incluso a Xanxus que ocultaba su mirada en su flequillo.
- Bien pequeña – dijo Magdalena sacando al pequeño de sus brazos – ahora vamos a limpiarlos.
Con delicadeza puso al bebé sobre una toalla y con un paño humedecido con agua tibia limpió al bebé, descubriendo la piel bajo el tono rojizo: un hermoso color tostado, mientras María terminó de ayudar a (T/N) con las últimas cosas del parto, la llevó a su baño (donde la ayudó a asearse y luego de ponerle un camisón limpio la ayudó a meterse a la cama ahora inmaculada que su hermana preparara, Magdalena ya había puesto al pequeño un pañal y el trajecito amarillo que Xanxus le regalara a (T/N) y con cuidado lo puso en brazos de su madre, que sonrió con ternura al verlo: tenía la piel de su padre y también parecía que su cabello, pues la mínima pelusilla en su cabello castaño estaba en punta, lejos de sentirse triste con ello sonrió y con dulzura acarició con su nariz la mejilla del bebé, procedió a amamantarlo y se sintió con una calidez inusitada cuando su pequeño comió con avidez, durmiéndose luego de unos momentos, fue cuando sus amigos entraron.
- (T/N)-chan – dijo Lussuria con tranquilidad acercándose en compañía de todos.
- Adelante Luss – rió ella al ver a todos tan cohibidos.
- Shishishi, parece que ya todo está bien – dijo Bel con una sonrisa.
- Bel-sempai, no sea tan escandaloso o despertará al bebé – lo regañó Fran con su tono monótono.
- Vroi, ya cállense o despertaran al chico – gritó casi sin volumen Squalo haciendo reír a (T/N).
- Sin duda es un bebé hermoso – alabó Viper – quizás podría vender fotos de una criatura tan hermosa.
- Jamás – gruñó Lussuria.
- Solo bromeaba.
- No es feo – fue el "halago" de Levi.
- ¿Y cómo se llamará? – fue la pregunta que Xanxus hizo, había estado en silencio todo ese tiempo pensando en lo valiente y fuerte que era (T/N), en que la admiraba y aún deseaba además de que la pequeña basura (a quien pensaba que odiaría por ser hijo de Sawada Tsunayoshi) pero contrario a todo lo que pensó el pequeño lo enternecía, y despertaba en él un instinto de protegerlo, así como ya lo sentía con su madre.
- Ieyasu, mi pequeño se llamará Ieyasu – dijo con una sonrisa acariciando su mejilla con suavidad para que no despertara – y tendrá mi apellido – sentenció.
- Di Vongola – dijo Xanxus – su apellido será Di Vongola – dijo mirándola con intensidad, a lo que ella pensó en renegar pero algo en los ojos del hombre le hizo sentir que debía aceptarlo.
- Entonces será Ieyasu Di Vongola – dijo ella aún en esa intensa mirada con Xanxus, sabía que no amaba al jefe de Varia pero se sentía protegida y conmovida junto a él.
- (T/N)-chan necesita descansar – sentenció Daniela batiendo palmas – ella y el bebé seguirán aquí por la mañana así que debemos dejarlos descansar.
- La chica tiene razón – dijo María – el parto no tuvo complicaciones y el bebé parece sano pero de todos modos hay que hablar con el doctor, dejemos que descansen hasta la mañana, aunque ya es de madrugada.
- Puede quedarse aquí hasta que amanezca – sonrió (T/N) – le debo mucho señora María, descanse en alguna de las habitaciones de invitados y desayune antes de irse por favor – pidió.
- Gracias niña – dijo asintiendo - ¿vamos Magdalena?
- Me gustaría acompañar a la signorina hasta que se duerma, si no es molestia – pidió la mujer.
- Claro, por mi no hay problema – dijo (T/N) viendo como sus amigos abandonaban la habitación, el último fue Xanxus que le sonrió.
- Nos vemos basura, cuida bien de ese niño – sin decir más salió.
(T/N) arrulló a su pequeño con cariño por un rato mas, mientras la mujer solo la observaba, su mirada podía calificarse como cariñosa, pero la joven ni siquiera lo veía por lo absorta que estaba con el pequeño Ieyasu; grabando cada detalle de su pequeña carita en su memoria de madre, cuando el pequeño estuvo profundamente dormido lo puso junto a ella en la cama, pues no quería ponerlo en la cuna siendo tan pequeño aún y miró a su alrededor, notando el fuego en la chimenea de piedra (que Lussuria había insistido en que instalaran en la habitación) y que a pesar de que apenas una hora atrás había tenido lugar un nacimiento en ese lugar reinaba el orden, sonrió y centró su atención ahora en la anciana.
- Cuando me vio pareció que usted me confundía con alguien, ¿quién es esa persona? – preguntó curiosa, no sentía cansancio.
- ¿Me dejaría contarle una historia para antes de dormir? Es algo larga pero creo que podría encontrarla interesante – dijo la anciana.
- Claro, la escucho – dijo (T/N) con calma.
- Hace unos 25 años vivían donde yo trabajaba dos jóvenes herederos, el menor Lucian era un joven amable y dulce que no gustaba de la lucha y el mayor Stephan era un hombre que gustaba de la violencia a la hora de resolver sus conflictos, estos dos jóvenes pertenecían a la familia Lombard, una familia de la mafia – explicó – el joven Lucian estudió en Londres por unos años y cuando volvió conoció a la joven Abigail, una sirvienta humilde que trabajaba para ayudar a sus hermanas pequeñas a seguir estudiando, ambos eran muy similares y caritativos y fue inevitable que cayeran enamorados… los dos eran felices y mantenían en secreto su relación pues si el padre de Lucian, el señor Giuseppe descubría su romance sin duda serían castigados, Abigail un día me contó que esperaba al fruto de su amor y que Lucian lo sabía pero que seguirían manteniéndolo en secreto por el bien del bebé, por lo que la joven renunció a su trabajo, pero un mes antes de que naciera el bebé el amo Lucian murió en uno de los encargos de su padre… Abigail quedó devastada pues iban a huir apenas unos días después, pero fue fuerte por el bebé y porque su amado así lo hubiera querido, el bebé nació, siendo una hermosa niña y me encargué de hacerle llegar la más preciada posesión del amo a Abigail, la caja que el ingeniero de la familia le había diseñado, ella prometió que se la entregaría a su hija al crecer. Pero cuando el bebé tenía 9 meses el otro joven heredero murió en un ajuste de cuentas, el amo Stephan siempre había sido imprudente y esa imprudencia le había llevado a la muerte, por lo que el señor Giuseppe quedó sin herederos… ahí fue donde una de las criadas vendió el secreto de Abigail – había una tristeza infinita en su voz al relatar esta parte – contando que el joven Lucian si había dejado un heredero, una bebé en una casa humilde, el amo Giuseppe es un hombre de decisiones firmes y aún si el bebé era bastarda llevaba su sangre y le servía, por lo que procuró perseguir a Abigail para quitarle a su niña, pero pude avisarle a Abigail lo que ocurría y ella huyó del pueblo luego de dejarme una carta y la caja del amo, según supe huyó por casi 3 meses por toda Italia despistando al amo y su gente, dejando a la niña en algún lugar aunque nunca supe donde fue exactamente, finalmente fue atrapada pero sin la niña y el amo en venganza… la encerró en una celda hasta que murió, pero ella nunca traicionó el secreto de su bebé, me dijo que estaba feliz de que al menos ella crecería lejos del mundo que Lucian tanto odió… y esa bebé eres tu – finalizó la mujer mirando fijo a (T/N) que parecía congelada.
- No hay forma que yo sea esa bebé, yo fui dejada en el orfanato el día de mi cumpleaños – dijo (T/N) mirando el vacío.
- 12 de febrero, ¿no?
- ¿Cómo lo sabe?
- Porque yo fui la que cortó tu cordón umbilical pequeña, así como corté el cordón de tu bebé – dijo la mujer con una sonrisa calmada.
- Pero… yo – no podía creer que al fin supiera sus orígenes.
- Eres igual a tu madre, pero tienes los ojos de tu padre y su "chispa" – le contó la mujer – tu madre era una mujer sencilla y cariñosa que lograba que las personas a su alrededor fueran más amable, tu padre era muy caritativo y siempre odió la mafia, lastimosamente no pudieron estar juntos hasta el final pero se amaron mucho y ella dejó todos esos recuerdos conmigo, de hecho están en casa de mi hermana y puedo traértelos mañana, además no debes temer porque no diré dónde estás, creo que el señor Giuseppe aun reciente el no haber podido encontrarte…
- No temo a eso, pero es tan confuso el saber quien soy… siempre pensé que mi madre no me había querido – dijo (T/N).
- No puedo creer eso – rió la anciana – si hubieras pensado eso no tendrías la mantita anaranjada que ella misma cortó y bordó para ti envolviendo a tu hijo ahora, una parte de ti aunque sea mínima debió saberlo.
- Quizás… no lo sé – la joven miró a su bebé pensando en su madre, en lo fuerte que debió haber sido para dejarla en el orfanato sacrificándose para que no fuera sometida a una vida forzada por el padre de su padre.
- Si quieres puedo contarte mas, solo debes pedirlo – ofreció la anciana amablemente
- Me gustaría, me gustaría mucho – dijo ella con una sonrisa.
La anciana le relató partes de su más tierna infancia de las que (T/N) no tenía ni idea, le contó del primer encuentro de sus padres, de cómo se habían enamorado, de sus escapadas a escondidas y así otros detalles que les hicieron sentir más cerca de esos que siempre consideró dos desconocidos, cuando el cansancio la venció se quedó dormida abrazando a su bebé de costado, la anciana se puso de pie en silencio y los arropó, rezó una plegaria en silencio y acarició el cabello de la muchacha.
"Pobre niña, toda su vida pensó que la habían abandonado, pero ahora sabe la verdad. Amo Lucian, pequeña Abby… su hija es una maravilla" pensó mirando al cielo, donde no dudaba que esos dos velaban por su hija.
Salió con paso tranquilo y se dirigió a la cocina (por donde habían entrado) para pedir permiso para preparar algo para el desayuno de la joven madre, sin notar que su hermana la observaba desde las sombras.
Habían pasado meses, meses desde que la mujer que más había amado se había ido de su lado, y cada día había llamado con la esperanza de que ella le contestara, cada día a diferentes horarios, con diferentes pensamientos, con diferentes disculpas en la garganta pero nunca contestadas… Varia estaba ilocalizable y con ello las pistas se cerraban, no sabía qué hacer ni que decir a su famiglia, la bebé de Hibari y Chrome había nacido sana y salva y era tan hermosa como su madre, pero tan imponente a pesar de su edad como su padre… Yamamoto y Lancia apenas y le dirigían la palabra, aunque el primero seguía preocupándose por su amigo… Todos enviaban textos frecuentemente a (T/N) pero ella nunca les había contestado mínimamente… excepto por algunas cartas con sellos rusos que a saber cómo había enviado en donde les había hecho saber que estaba bien, se habían sentido algo aliviados pero la preocupación les hacía seguir preocupados.
Por eso cuando (T/N) le había contestado había querido decirle mil y una disculpas, casi había querido sonreír al escuchar ese tono adormilado que él conocía tan bien pero antes que pudiera decirle todas las excusas que hubiera querido ella simplemente cortó la llamada… no es que no lo mereciera pero hubiera querido decir algo mas, haber sido más rápido, haber escuchado mas de ella… pero no había sido rápido ni nada.
- ¿Qué me hiciste (T/N)? – susurró con las lágrimas fluyendo por sus ojos mientras suspiraba cansado, a veces sentía que no podía respirar porque algo se había ido con ella… ojalá y volviera (T/N), ¡como la añoraba! O mejor dicho ¡como la necesitaba!
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Chanchanchan!
Siempre pensé en el pasado de ella de esta forma c:
Y tenía que explicar que ella tuviera llamas, no?
Por lo demás explicaré lo que viene (como siempre).
En 3 capítulos mas (T/N) y los Varia volverán a Japón n.n
Y ahí verán... quizás me amen o me odien, eso depende xD
Muchísimas gracias por leer y si quieren pueden dejarme sus reviews que siempre me alegran.
Nos leemos en una semana... o quizás menos... si llegamos a los 100 reviews antes del viernes les daré un cap extra esta semana!
De ustedes depende c:
G.
