Pronto hare mucho jugo de limón, del más agrio, sin agua ni azúcar.
La pregunta es a quienes usaré.
Pero solo para atormentar duro a Vincent con placer culpable.

El patio de juegos de la escuela estaba lleno de niños curiosos que miraban con fascinación a este hombre extraño que sostenía a una desnuda Marlene en sus brazos junto a su bolso y posesiones. Al parecer salió de la ventana de uno de los salones.

Ante algunos gritos y exclamaciones el cuerpo docente acudió al lugar enfrentando a este vampírico personaje sospechoso de agredir a un grupo de estudiantes y secuestrar a una niña junto a sus pertenencias.

Un hombre mayor se acercó al valentino. Tenia el rostro arrugado por años de exposición al sol y el caballero de la tragedia no pudo más que sentir desagrado al verlo.

-No sé quién es usted, pero tiene que devolver a la niña, ya hemos llamado a la wro.- El hombre extendió los brazos para que el valentino depositara en ellos a la desnuda y herida joven que al sentirse exhibida frente a tanta gente no tenia mas opción que apretarse más contra el rojo manto del infernal pistolero.

Vincent pudo notar el gesto en el rostro de Marlene cuando la joven miró al hombre que lo acusaba. Esa misma expresión que le daba Lucrecia cada vez que él intentaba mostrarle afecto, un rostro que expresaba miedo, asco, repulsión y rechazo.

-No sé quien será usted pero no les entregaré a la niña.- La voz del valentino era monótona, pero ocultaba sus nervios al ser observado por tanta gente. Más aún cuando un montón de niños mostraban un torcido interés en su imagen con ojos curiosos pero "no inocentes".

-Mire amigo, usted lastimó un grupo de niñas ¿Ahora cree que lo vamos a dejar ir, DESGRACIADO?-

-Ustedes son los desgraciados.-

-DESNUDASTE A UNA NIÑA MALDITO ENFERMO.- Un grupo de mujeres se aproximó al lugar enfrentando a Vincent.

-PEDOFILO ASQUEROSO, GOLPEADOR DE NIÑOS.- Aaaaah que mentes tan dulces.

-Estaban abusando de esta joven.- El valentino acercó la pantalla de su teléfono a la vista de sus acusadores mostrando a una Marlene siendo apuñalada y golpeada por un grupo de "señoritas". Era lamentable que cuando un grupo de mujeres se concentra en vengarse de algún desconocido del género masculino por conflictos personales, no suelen poner atención a lo que no les interesa.

-¡LE SACÓ FOTOS DESNUDA! ¡ES UN ENFERMO!- Si el pistolero pudiera recordar alguna reacción similar, seria cuando Tifa trató por un momento de desquitarse con él después del viaje y el duelo con Cloud, o Lucrecia enfadándose por sus quejas en contra de experimentos humanos.

La situación estaba fuera de control, de todas maneras se iría con la niña y se la devolvería a Barret para luego esconder a Tifa y las otras con Cid en Rocket. No le importaba ser un fugitivo ni ser perseguido por el bien de la púbera.
Iba a dar media vuelta cuando un grito de la niña calló a sus acusadores.

-¡CALLENSE! ¡ALEJENSE! ¡LOS ODIOOOOO!- El silencio que siguió fue sepulcral.

Una de las profesoras intentó acercarse a la joven creyendo que el vampírico hombre la habría hecho algún daño.

-¡NO SE ACERQUEN!- La niña se abrazó del cuello de su caballero de la tragedia ante la atónita mirada de los presentes.

-¡NINGUNO DE USTEDES ME AYUDÓ, NADIE!- La mujer retrocedió un paso.

La piel de los desnudos hombros de la niña era fríamente acariciada por la briza. Al sentir su cabello moverse, el pistolero gótico reacomodó delicadamente a la joven en su manto, teniendo cuidado de no lastimarla con su garra.

La muchacha tenía los ojos cerrados y después de unos momentos, el hombre se dignó a alzar su voz.

-¡ESAS NIÑAS LA GOLPEABAN Y ABUSABAN DE ELLA! ¡PUEDO APOSTAR A QUE NINGUNO DE USTEDES INTENTÓ HACER NADA! ¡ESAS ENFERMAS MERECIAN UN ESCARMIENTO! ¡NINGUNO DE USTEDES TIENE EL VALOR PARA HACER LO QUE SE DEBE!- La voz era gutural y profunda, Marlene sintió como el pecho de Vincent explotaba en una cacofonía de huesos y carne que retumbaba en el piso y golpeaba a los que lo escuchaban como si fuera un gran empujón que intentara derribarlos.

Explotando en indignación, el hombre de rostro desagradable hizo un gesto en intenciones de encararlo, Marlene susurro palabras que congelaron la mente de Vincent.
-No dejes que él se acerque.- La joven apretó los hombros del pistolero infernal con sus pequeñas manos temblando de nervios.
-No dejes que me toque otra vez.- El valentino entendió inmediatamente aunque no quisiera hacerlo.
Haciendo equilibrio para no dejar caer el tesoro en sus brazos, el rey del drama balanceó sus caderas para levantar una pierna mientras giraba estampando así el tacón de sus botas en la cara del hombre quien cuando cayó al suelo comenzó a recibir un montón de aplastantes patadas y pisotones.
Los gritos de las damas presentes y los niños no se hicieron esperar, todos se escandalizaron ante la escena.

El demonio de la dulzura ofrecía un amplio repertorio de puntapiés con sus afilados calzados blindados que apuñalaban las costillas del hombre caído pintando el suelo con su sangre. Lo hizo sin soltar a la niña, con la esperanza de que la muchacha pudiera observar que se hacia justicia aún cuando nadie lo entendiera.

Habiendo terminado el espectáculo de violencia, el valentino se apresuró a iniciar la retirada. Una mujer se puso delante de él cortándole el paso, resultando ser la joven profesora que lo había recibido en la entrada del establecimiento educacional.

-Usted no puede llevarse a la niña, no después de hacer todo esto.-

-No me importa lo que usted piense, nadie defendió a esta joven de esas inmundas y ahora me dice que no puedo hacerlo. A mí me parece que debo salvarla de su negligencia y de ese cerdo.- El valentino indicó con un dedo de su garra acusatoria al hombre pateado.
-Le sugiero que lo alejen de las niñas si no quieren recibir demandas.-

Diciendo esto el vampírico pistolero se alejó de un gran salto deslizándose en el aire pasando el muro y luego caminar como si nada con Marlene en sus brazos.

La profesora volteó para ver el desorden que quedó tras la llegada del hombre.

-No quiero estar desnuda en la calle.- La voz de la muchacha era tímida pero demandante, al comprender su situación el valentino la apretó entre sus brazos y de un gran salto logró elevarse con ella hasta la cima de un alto edificio. Abrió el pequeño bolso de la púbera en el cual había depositado las ropas de la muchacha y le dio la espalda dándole privacidad.

La joven trató de evitar los sollozos mientras se ponía la ropa interior, había sido cruel y grosera con él para que luego la contemplara en toda su miseria siendo golpeada diariamente por unas niñas menores a ella.
La joven siempre atraía gente de ese tipo, gente que se aprovechaba o burlaba de ella llegando a veces a ejercer violencia contra alguien que nunca entendía el por qué, nunca pudo defenderse. Solo era alegre y enérgica con gente cercana que no era mucha.

El infernal caballero del dolor escuchaba atento el sonido de las prendas íntimas deslizarse por la piel joven. Confirmando con su oído que la muchacha ya había cubierto sus partes pudientes el hombre dio media vuelta impactándola con sus ojos de expresión fría pero de color ardiente en una arrolladora combinación de presencia amenazante. Marlene gimió acongojada tratando de ocultar las cicatrices de abuso pero el mayor atrapó suavemente sus delgados brazos y examinó las marcas en la carne de la chica.

-¿Qué te hicieron esas miserables?-

-No mires…-

El pecho de la joven estaba lleno de oscuros puntos que indicaban el uso de algún objeto parecido a una aguja para torturarla además de las nuevas heridas infringidas recientemente podían notarse varios cortes agudos , tanto nuevos como antiguos, varias gotas de sangre virgen y apetitosa surgían de las heridas acariciando la piel.
El rostro del hombre cambió de un tono insensible a uno extremadamente agrio, Marlene notaba que al estar Vincent agachado para analizar sus heridas, el manto carmín no podía ocultar la desgarrada mejilla sin piel que ofrecía un horrible espectáculo que impulsaba miedo, pero la otra mitad del rostro era sorprendentemente bella, la irritación del valentino presentaba un tono depresivo y adolorido en sus facciones a pesar del ceño fruncido ligeramente hacia arriba junto a unos parpados íntimamente a medio cerrar que al dirigirse a los ojos del inocente tesoro en sus manos agregaron al rostro del hombre una tristeza dulce con una mirada de caramelo en un perfil facial casi femenino y maternal. Los labios partidos que habían sido mordidos por Tifa aún sangraban y al no saber la procedencia de la herida, la joven pensó que fue el resultado de algún puñetazo de su no correspondido amor rubio.
Era la primera vez que tenia la oportunidad de ver tan cerca ese rostro.
La impresión que le dejo Vincent a la púbera era que su cara raramente expresiva parecía pertenecer a una estatua tallada con esmero y esfuerzo para presentar la cara de una dulce, digna y hermosa pero fría y triste mujer que había sido golpeada y ahora estaba tratando de acariciarla, de alguna forma parecía incluso más delicado y hermoso que la mismísima Tifa. Marlene trataba de fingir indignación y odio al valentino, sin embargo dejó de forcejear para ocultar su cuerpo y dejó caer sus propios brazos cuando el pistolero los soltó lentamente. La muchacha desvió hacia un lado su ahora sonrojado rostro, su cuerpo temblaba al viento y ante los ojos de Vincent que trataba de descubrir más heridas en su cuerpo en un intento de asumir más detalles de su silencioso dolor que fue ocultado en las narices de sus conocidos.

La parte baja en la espalda de la joven sangraba en varios puntos así como la piel en sus caderas y senos, Vincent notó con rabia que la carne de sus muslos había recibido varios cortes tanto antiguos como nuevos. Sin reparar en la femineidad de Marlene se inclino aún más para notar cada detalle.

-¿Que más te hicieron?- Oh esa voz grave que ahora intentaba ser suave y delicada.

Marlene sujetó su prenda inferior torciendo su cuerpo a otra dirección. El valentino la sujetó por los hombros y sintiéndose mal por lo que hacía deslizó la ropa interior hacia abajo. Un montón de cicatrices marca de cortes u punzadas y la piel genital deformada tras el constante daño. El demonio de la dulzura sintió que la ira le impedía respirar y su rostro se contrajo dolorosamente sin mover la piel, la aguja de la indignación atravesó su pecho y su furibunda respiración ardiente que su cuerpo intentaba contener contra su voluntad casi entibia la piel de la niña cuando se dio cuenta que la abertura en la entrepierna de la joven sangraba por cortes y punzadas en su interior, Marlene derramaba lagrimas silenciosas con miedo a decir algo en vergüenza.

Esas heridas, así eran las personas que Avalanch se esforzó tanto por salvar, era casi deseable que Shinra aún dominara el mundo solo para ver sufrir a las niñas que hicieron esto a Marlene. Vincent recordó entonces el porqué se había unido a los Turks.
El placer de asesinar terroristas y empresarios opositores que aprovechaban de abusar de forma parecida a otras personas, la satisfacción en cada oportunidad en que podía descuartizar a voluntad a personas de esas características le permitía olvidar para quién trabajaba y que no siempre podía matar lo que realmente odiaba. Intensamente deseó haber matado a esas escolares que al realizar semejante sacrilegio ameritaban toda la crueldad que había en su ser.

-No le diré a Tifa… Imagino que no deseas que esto se sepa.-

La muchacha asintió nerviosa.

Tifa se dio cuenta inmediatamente de que algo andaba mal.
Marlene llego caminando tomada de la mano con Vincent que tenia sus ojos emitiendo un tono grave y oscuro.

Cuando la mujer intentó acercarse la joven retrocedió hacia el caballero de la tragedia que puso sus manos en los delicados hombros de manera apremiante y defensiva. Yuffie miró la maniobra con la boca abierta, de alguna forma la muchachita de cabellos bronce que se mostraba iracunda con el pistolero rojo ahora inclinaba su espalda contra el valentino buscando apegarse a él.
Solamente Shelke pudo sentir el aroma a sangre de las pequeñas pero cuantiosas heridas de Marlene.

-Tifa, debemos partir antes de que los agentes vengan a buscar a Yuffie.-

-Preparé las cosas no te preocupes.-

-¡Oye! ¡Yo te ayude!- La protesta de la ninja en busca de crédito fue fríamente ignorada.

-Necesito que sean silenciosas, no pueden pedir ningún transporte público, dejarían rastros.-

-Escúchame ¿donde están mis gracias por cuidar a Tifa? VINCEEEEEEEEEE….-

-Ya no creo que pueda hablar con Cid por teléfono y estoy seguro de que Reeve rastreara mi señal hasta que solucione el problema con Cloud.-

-EEEEEEENNNNNNTOOOOOOOOO.- Por fin el hombre puso su atención en ella, se acercó e inclino su cuerpo hasta que su rostro estaba tan cerca de ella que la muchacha podría jurar que su nariz tocaba la de él, sus planas mejillas la hacían ver como la rosa roja de Wutai en lugar de blanca.

-Yuffie. Deja de agregar una "O" a mi nombre.- Enderezó su torso para girar y encarar a Marlene ignorando a la ninja una vez más dejándola con la boca abierta, Shelke cubrió sus labios en un diminuto puño tratando de suprimir una risa evidente con una boca que amenazaba con abrirse para emitir una carcajada. Esto hizo hervir la sangre de Yuffie que ahora en venganza pateaba las pantorrillas del valentino así como también golpeaba con apretados puños de indignación su espalda afligida por las heridas de la anterior pelea con Cloud. Tifa casi siente lastima por su amiga aunque le pareció adorable su infantil frustración.

-¡ES_CU_CHA_MEEEEEEEEEEEEEEEE!-

-Marlene, tu padre te busca, supongo que quieres quedarte con él, en ese caso no se si puedas…- Se inclino para acercar su boca a la oreja de la muchacha pelibronce a quien casi se le escapa un suspiro veloz. Asombrada ante la maniobra Yuffie intentó acercarse para escuchar lo que se decía.

-No se si puedas ocultar tus heridas y no sé si él se ocupe de alejarte de esa clase de gente, cuando atiende tantos negocios petroleros...-

-Quiero quedarme… contigo.-

-Hm- Eso y un gesto de cabeza fue la única respuesta.

La voz de vincent fue cauta y suave, el problema fue que Yuffie solo pudo escuchar el "quiero quedarme contigo" emitido por Marlene y ahora volvía a golpear la espalda del hombre exigiendo explicaciones.

-Tifa, Marlene tampoco desea ser encontrada. No me importa si ustedes creen que es solo un capricho de ella porque para mi no lo es. No se encuentren con Cid en punto de reunión alguno, solo lleguen a su casa y él las ayudará. Yo debo encontrar a Cloud y después de dejar en claro algunas cosas me reuniré con ustedes en casa de Cid.-La mujer asintió.

La sangre de Yuffie estaba hirviendo. – ¡DIME QUE PASO CON MARLENE DIMELOOOO, SOLO LE HABLAS A TIFA PORQUE LAS TIENE MAS GRANDES QUE YO MALDITO PERVERTIDO MACHISTAAA! -

Ante la parte "las tiene mas grandes", la mujer mayor sonrió con arrogancia y orgullo el cual el valentino percibió como algo ofensivo y fuera de lugar. Ante esto Yuffie intentó vengarse.

-¡TIFA TIENE UNA TETA MAS GRANDE QUE LA OTRA Y EL PEZON ESTÁ MÁS ABAJO QUE EL OTRO! ¡Y LOS TIENE HUNDIDOS PARA ADENTRO!- Vincent abrió los ojos como platos y su espalda se volvió abruptamente rígida, Marlene se tapó la boca en asombro y Shelke alzó la vista hacia Tifa tratando de imaginarse los detalles. La mujer pelilarga pudo ver el impacto de las palabras de Yuffie e intentó detenerla con una vos complaciente.
-Yuffie por favor no.- Pero era imposible detener a la ninja cuando ya tenia el impulso.

-¡CUANDO SE LAS APRIETO LES SALEN CHORROS DE LECHE! ¡ELLA SE LAS CHUPA Y SE TOCA!- Lo dijo apuntando a la mayor con un dedo aplastantemente acusatorio.

El valentino por fin la encaró sin saber que hacer, Marlene estaba presente.
-Solo ahorita me pones atención ¿eh? Pervertido.- Tifa estaba roja como la manzana más madura de cualquier árbol, pero se sintió un poco complacida imaginando que el caballero de la tragedia ponía atención en Yuffie solo para escuchar mas detalles de ella.
Yuffie seguía agregando detalles. –Tu la viste desnuda una vez por accidente, asique apuesto a que ya te imaginas.- Tenia razón, el valentino no pudo evitarlo.

-¡LE SALE DISPARADA POR TODOS LADOS! ¡TIENEN UN SABOR COMO A CARNE! - La joven cerraba y abría sus puños rápidamente en un gesto grafico de los chorros de leche hasta que el valentino entrelazó sus manos con las suyas callándola al fin. Acercó su rostro a la joven asiática y entrecerró los ojos con una expresión serena.

-Sé dulce.- Lo dijo con una voz raspada que producía escalofríos dejándola con rodillas temblorosas, el valentino se encaminó a la calle comenzando otra cruzada en busca de su compañero rubio, hasta que escuchó pasos que se dirigían a él por la espalda.

-Espera, yo voy contigo.-

-¿por qué?-

-Yo tengo derecho a… Terminar las cosas, con él.-
Shelke y las otras dos ya emergían de la puerta con poco equipaje en sus espaldas, el ataúd de Vincent salió flotando lentamente en el aire y se presentó delante de su dueño junto a los cráneos, la hoz y la garra faltante.

-Escúchame, niña. No estas en condiciones de viajar, deberías mirarte, estas en los huesos y debes acompañar a las otras.-
Cuando el valentino dijo "niña" fue cuando Tifa perdió la paciencia.

-¡TENGO TODO EL DERECHO DE IR!-

-No, Tifa.-

-¡YUFFIE! ¡VINCENT NO QUIERE QUE LO ACOMPAÑE PORQUE NO CONFÍA EN QUE PUEDAS GUIAR TÚ SOLA A LAS OTRAS!-
Jaque Mate.

-¿¡QUE MIERDA DIJISTE!?- La ninja se acercaba a grandes pasos emitiendo improperios que harían de Cid un hombre orgulloso y feliz. El valentino sintió que el peligro se acercaba.

-BASTARDO ¡ENTIENDE QUE YA NO SOY UNA NIÑA! ¡ #$%""#$%"#$&%"#¬°°# POR TU ANO #$$%"" CON TUS PELOTAS!

La aguda voz rompía los delicados tímpanos del hombre que trataba de ocultar su arrugado rostro en su manto activo.

-Tu ganas Tifa, pero cálmala.- La mujer acercó su oreja inclinando su cuerpo y alzando la mano con un gesto arrogante.

-¿Cómo? No te oigo bien.-

-¡##$%&#$% "_ !-

-… Cálmala por favor… … … te lo ruego.- Tifa sonrió complacida.

-No te preocupes Yuyun. Vincent confía en ti, por algo dijo que puedo acompañarlo.- La rosa blanca de Wutai paró en seco.

-Más le vale.-

Marlene caminaba tomada de la mano con Shelke, su mente estaba perturbada por las cosas que Yuffie dijo sobre la anatomía de Tifa.

-Kisaragi, ¿Por qué dejaste que Vincent se fuera con Lokchart?-

-¡AAAARRGGG! ¡SOLO DÍ MI NOMBRE!-

-La pregunta, Yuffie.- Okay, ese era un comienzo.

-Porque ya es hora de que enfrente a Cloud ella misma.-

-Pero estará a solas con Vincent. ¿Por eso seguiste la corriente en su juego para presionarlo?-

-Claro que sí y aproveché para molestarlo… Espera… ELLA ESTARA SOLA CON ÉL.- La de cabellos acaramelados hizo un gesto de exasperación. Marlene decidió intervenir.

-A Tifa le gusta Vincent.- Yuffie podría jurar que la cara de la ex Tvietz mostraba miedo.

-Solo quiere usarlo como reemplazo de Strife.-

-Pero él es cariñoso con ella.-

-Simplemente es cortés con todas.-

-Pero él la mira con cariño.-

-No es así, solo siente pena por ella.-

-Entonces ¿Por qué no la quiere?-

-Solo esperemos que pueda evitarla, por el bien de ambos.- La ninja puso los brazos detrás de su cabeza mientras caminaba tratando de fingir despreocupación.

-Shelke ¿Qué te parece si robamos algún transporte?- Marlene se sujetó del brazo de la joven mas seria.

-Pero…- Los ojos de la rosa blanca brillaron con maldad.

-No pensaras que debamos cargar estos bolsos hasta Rocket ¿Cierto? Vamos será divertido.-

-Llamaremos la atención.-

-Eso no importa si nos pierden de vista. Ya somos fugitivas de todas formas.-

-Marlene y yo no lo somos, tú eres la única fugitiva.-

Yuffie controló el tono de su vos para hacerla sonar gentil.
-Vamooooos, será divertidooooooooo.-

El valentino sintió un escalofrío.

-¿Pasa algo?-

- Yuffie me preocupa. Espero que sea prudente y no llame la atención.-

-Confía más en ella, después de todo estuvo huyendo de Wutai todas estas semanas.-

-¿Sabes el por qué?- Tifa desvió la mirada.

-Nop.- La mujer decidió cambiar el tema.

-Hoy… Marlene te tomó de la mano, parece que ya no esta enojada contigo, y tú tocaste las manos de Yuffie. ¿Te harás daño para borrar todo eso de ti mismo?-

-… Si.- Tifa frunció el entrecejo.

-No lo hagas.-

-Eso no es tu asunto.-

-Ah.- Una afirmación que fingía desdén.

-Piensas que soy rara ¿Cierto? Con las cosas que Yuffie dijo de mí y mi leche.- La voluptuosa joven detuvo sus pasos y presionaba la punta de uno de sus pies contra el suelo como si intentara excavar la tierra.

-Evita los anti depresivos y los anticonceptivos.- Tifa abrió los ojos sorprendida por la inesperada respuesta.

-¿EH?-

Los ojos del valentino emitían esa luz roja otra vez.
-Desorden hormonal, exceso de medicamentos y estrés… mucho estrés. Imagino los motivos, o "el motivo". Eres muy sensible para ser una luchadora.- Tifa rió.

-Él dijo que cuando estaba enfermo de estigma tú sentías las causas con solo tocar su brazo. ¿Haces lo mismo conmigo?-

-Elena me informó sobre el geostigma en esa ocasión. Es ahora que percibí tu desorden biológico al sentirte de lejos.- Tifa se sonrojó.

-Tu me sientes ¿Cómo?- El pistolero infernal ya estaba incomodo y asustado. Los cráneos que flotaban a su alrededor emitían la misma vibración de siempre que indicaban que se estaban riendo de su situación.

-Mirándote… desde lejos.-

-Vincent, cuando me viste desnuda ¿pensaste que yo era linda?-

-NO.-
_Maldición respondí muy rápido._

Tifa no emitió avance alguno, por algún motivo no se atrevía a acercarse. Extrañamente volvía a ser la tímida joven que seguía a Cloud a todas partes tratando de llamar su atención sin decir nada de lo que sentía.
El valentino notó entonces algunos factores en el comportamiento como querer averiguar su opinión de ella tratando de ocultar su interés en la repuesta, como si quisiera saber cómo se sentía cerca de ella desde una posición segura en la cual no fuera vista como culpable en la conversación. Exactamente igual a como era con Cloud cuando quería conseguirlo para sí misma en un coqueteo en el que se finge inocencia e ingenuidad.
El valentino siempre estuvo rodeado de mujeres que hacían lo mismo además de las indirectas muy directas que se encontraba a veces en su juventud como Turk y comprendió que esto era una muy mala señal, una catastrófica señal.

-Basta Tifa.-

-¿Qué cosa?-

-Sabes bien a que me refiero.-

-Mi interés en tu opinión te molesta.-

Oh ahora lo hacia escoger entre ofenderla o soportar sus avances.

-Eres… mi amiga, Tifa. No lo arruines.- Y con eso el valentino dejó por zanjado el asunto, ojalá el cerrar las cosas con Cloud detuvieran tal comportamiento y la obligaran a superarse ella sola, aún cuando a él le había costado mas de 30 años dejar los dolores atrás.
La mujer pensaba diferente, miraba como la delgada figura masculina se alejaba de ella cargando el ataúd en su espalda. Caminó hacia él con los puños cerrados para luego estorbarle el camino.

- ¡No veo lo malo en saber si te parezco linda, no tienes que ser tan dramático!-
El valentino no tenia el valor para mirarla a la cara, sus esperanzas de detener con sus palabras fue destruida con este comportamiento confrontacional que él deseaba evitar.

-Yo… no quiero decirlo, no quiero que sepas…-

-¿Qué te sientes atraído por mi?- La luchadora tenia el descaro de sonreír con el mentón en alto.

El pistolero infernal no emitía respuesta y la voluptuosa mujer decidió tomar acción.

-Cuando me viste desnuda ¿no quisiste tocarme? Enserio no me ofende, hace años que los hombres me miran así, es normal en ti después de todo te acosé esa vez y te mordí esos labios, lamento eso pero es que me estabas exasperando, digo, no me tocaste y me sentí fea, yo…-

Lo estaba comparando con desconocidos como si él fuera del montón interesado en ella sin conocerla, como si él no fuera su amigo sino un objeto para consolar la ausencia de cariño, seguramente motivada al presenciar los cuidados gentiles que proporcionaba a Shelke y Marlene, también por su anterior pelea con el motociclista rubio en pos de traerlo de regreso para ella.
-¡NO SIGAS!... No sigas por favor.- Tifa fue impactada por este comportamiento violento.

Por su propio bien, y el de ella.
-De seguro te escondes de los demás porque tenias miedo de admitirles lo mal que iba tu relación con él, apuesto a que tratabas de aparentar alegría ocupándote de cuidar a Marlene. AUN LLORAS POR ÉL, NO ME USES PARA ESCAPAR COMO USASTE A LA NIÑA, NO VOY A CONSOLARTE DE ESA FORMA NI DECIRTE COSAS DULCES. NO QUIERO NUNCA MÁS SER LA SEGUNDA OPCIÓN COMO LUCRECIA ME OBLIGO A SER ANTES… Yo no pude sentir nada, no puedo sentir… cariño ni amor, ni tampoco puedo desear. Que mi cuerpo sea lastimado para limpiar lo malo de mi mismo no me importa, pero ya no quiero sentir nunca más ese dolor en mi pecho ¡QUERER A ALGUIEN SIEMPRE ME DUELE! ¡No vuelvas a pedir mi opinión de ti! Cuando superes esto quiero que estés con alguien que si esté dispuesto a apreciarte, pero no quiero que sea yo.-
La joven decidió que era suficiente, aún recordaba la erección de vincent presionada contra ella y al valentino conteniéndose y rechazándola hasta el ultimo momento. Sujetó al hombre del cuello de su manto rojo dispuesta a devorar sus labios aún cuando estuvieran partidos y dañados por su culpa. El dueño de cerberos sintió el peligro y tomó acción antes de pensarlo, sus ojos brillaron en un tono rojo hipnotizando y durmiendo a Tifa quien cayó de rodillas.
Ahora que su molestia estaba neutralizada el hombre abrió su caja para cadáveres depositando a la dormida preciosidad en el interior, los cráneos flotantes miraban atentos el gentil cuidado que ponía al tocarla hasta cerrar la tapa de su ataúd.
Ahora podría viajar a Junon y seguir el rastro de Cloud desde allí. Tifa que ahora estaba dormida y confinada ya no podría retrasarlo asique demoraría mucho menos. Amarró la caja de madera lacada a su espalda con sus cadenas y se deslizó en el aire a ras de suelo a toda velocidad, su capa burdeos envolvía su figura dejándolo como una irreconocible mancha roja desde la distancia.

Esa necesidad de afecto en la mujer. Le recordaba mucho a la que se encontró cuando salió por primera vez de su ataúd en Nibelheim. Esa joven que no parecía tener ni 16 años, siendo obligada a casarse con un hombre mayor de la familia mas adinerada del poblado, el valentino vio la ceremonia desde el techo de la mansión sin darse cuenta que el habito de observar desde lugares altos ya formaba parte de él.
La muchacha era extremadamente delgada y débil y en extremo delicada, pero era testaruda, soberbia y tenaz. Muchas veces huía de su nueva casa para evitar a su marido que la perseguía a todas partes tratando de atarla a sí mismo, hasta que abrió las rejas de la mansión que todavía no había sido invadida por monstruos pero que ya tenia fama de estar embrujada y se adentró en ella huyendo de su cónyuge esperando que nadie se atreviera a buscarla ahí.
Entonces gracias a su curiosidad se convirtió en una de las personas que despertó a Vincent de sus pesadillas. El caballero de la tragedia había reconocido inmediatamente a la joven de la ceremonia de matrimonio preguntándose el motivo por el cual la mujer estaría en ese lugar.

A primera vista la joven notó los rojos ojos de Vincent preguntándose si era una clase de bestia, pronto se dio cuenta de su gentileza cuando lo escuchó pedirle cortésmente que le dejara solo para seguir teniendo pesadillas.

-En… encontré esta nota, dice que estabas encerrado aquí en los cimientos.- Una voz invitante y necesitada como la de una Ninfa o sirena, llena de un tímido fuego y necesidad.

-Deje la nota en donde la encontró y retírese de aquí por favor, este lugar ha presenciado torturas y desgracias y no es para usted.-

-Pero no quiero que me encuentren, déjame quedarme aquí un tiempo por favor.-

-Me rehúso, usted debería estar con su marido, sobre todo ahora.-

-No quiero estar con Bryan, no lo quiero. Mis padres me vendieron por su dinero, ni siquiera teníamos apellido.- El valentino odiaba cuando una mujer contaba la historia de su vida de la nada.

-Aún así parece que ya la ha desflorado.-

-¿CÓMO LO SABES?-

-Puedo sentir el aroma de ese hombre sobre su cuerpo y ahora que está embarazada me parece muy tarde como para arrepentirse señorita. Debería irse a casa.-

La mujer soltó una lágrima mientras su rostro mostraba genuina sorpresa. Cayó de rodillas y sollozó como la niña ingenua e inocente que en realidad era. No se había dado cuenta que ya estaba embarazada del hombre que odiaba.

Sintiendo como si ese llanto fuera el de Lucrecia, el valentino no pudo resistirse a salir de su ataúd y poner una mano enguantada en el hombro de la joven.

-Asumo que aún no se había dado cuenta.- La mujer respiró agitadamente antes de contestar.

-Yo… solo esperaba a que… esto nunca pasara… pensé que podría aguantar un tiempo a que él me obligara a… hacer eso con él… y luego escapar a algún lugar, lejos de mi madre y mi padre… quería salir por el mundo y… YO NUNCA QUISE UN HIJO SUYOOO.- Un llanto dulce emergió de la señorita.

-ABORTARÉ Y ME IRÉ DE ESTE MALDITO PUEBLO.- Vincent agrandó sus ojos, la mujer estaba llena de ira por haber sido impregnada por la semilla de un tal Bryan y ahora quería asesinar a su propio feto. Era decisión de ella pero el valentino solo pudo pensar en Sephiroth siendo asesinado antes de nacer o abandonado por la muerte de Lucrecia y siendo criado sin amor. Tomó una decisión y sujetó a la mujer de los hombros. Al menos podría intentar salvar un bebé de la desgracia aunque no fuera el que debió salvar hace años.

-Escuche, en primer lugar puedo asegurarle que su retoño no tiene la culpa, sé que usted piensa que heredara la personalidad de es tal Bryan pero le aseguro que puede ser diferente solo si usted está ahí señorita. Quédese aquí todo el tiempo que desee para pensarlo pero le aseguro que no se arrepentirá de al menos dejarle vivir.-

Fue así como Briseida conoció un amigo extraño que dormía en un ataúd. La mujer volvía de vez en cuando mostrando un vientre cada vez mas hinchado sin mostrar mucho entusiasmo en la maternidad. Hasta que el demonio de la dulzura le informó que podía sentir que el retoño en la joven era una niña y fue entonces que Briseida fue liberada por completo del miedo a tener un hijo igual de desagradable que su marido.
Hablaba con entusiasmo de criarla para ser una mujer que tendría gran fuerza, no como ella misma, seria una hija fuerte e independiente y llena de confianza que viajaría por el mundo conociendo personas y encontrando amor por sí misma con quien ella quisiera, tal vez teniendo aventuras.

Intentaba a veces besar a Vincent aún teniendo un vientre hinchado ocultando sus impulsos en una sonrisa llena de esperanza en que fuera mutuo, pero el pistolero dramático solo podía pensar en el dolor y traición de Lucrecia y su propio cuerpo que ya era inadecuado para la intimidad. Las criaturas que habitaban su mente lo atormentaban con pesadillas e ideas de atroces ultrajes al cuerpo de la inocente joven. Aún así solía contestar con amabilidad a las conversaciones de su nueva y excesivamente cariñosa amiga.

Hasta que un día la joven intentó declarar su amor cuando el valentino le mostró su rostro. Por el obvio rechazo, Briseida no pudo ocultar más su dolor y nunca más volvió a la mansión a visitarlo. Seguramente cuando naciera su hija no podría volver a verlo de todos modos.

La madre enfermó y se suicidó antes de que su hija pudiera tener recuerdos de ella, dejándola sola con su padre quien sospechaba que la mansión de Shinra tenia algo que ver. Sintiéndose culpable de haber hecho sufrir a la joven obligándola a casarse con él criaba con extremo cuidado a la niña, convirtiéndose en un gran padre. Decidió culpar a la mansión de Shinra por la muerte de su joven cónyuge. Todos los que habitaban Nibelheim hablaban de que la mujer embarazada se adentraba en ese edificio embrujado y siendo poseída se habría suicidado. Les fue prohibido hablar del tema después de su muerte.

La hija resultó ser una joven alegre y fuerte llena de curiosidad y energía, los chicos la seguían embobados a todas partes. Pero el padre que la cuidaba con gran cariño le prohibía acercarse a la mansión y la muchachita obedecía por respeto. Si lo hubiera desobedecido, tal vez la niña habría descubierto algunas verdades útiles antes de la visita de cierto peliplata que incendiaria el pueblo y asesinaría a los habitantes años después.

Vincent durmió sintiendo dolor en una pesadilla tras otra hasta que fue despertado por Veldt y mas tarde por Cloud, Cid y Barret.

La joven Briseida, se parecía tanto a Tifa, incluso tenia su misma voz.