¿Por qué a mí?

Capítulo 25

Sinopsis: Nami huye desesperadamente de una persona. Una persona la salva y se transforma en su caballero con brillante armadura que la salva de su oscuro destino.

"Comillas-Negrita." - Dialogo.

"Comillas-Negrita-cursiva" - Pensamiento.

-.-.-.-.-.-.- - Cambio de escena.

+*+*+*+*+*+*+*+*FLASHBACK*+*+*+*+*+*+*+*+*

+*+*+*+*+*+*+*+*FIN DEL FLASHBACK*+*+*+*+*+*+*+*+*

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.

En episodios anteriores...

"Os he traído para los dos, pero si Nami tiene mucha hambre, tú no comes, ¿entendido?" Amenazó Sanji mientras dejaba las cosas en la mesa grande de Nami.

"Es lo que iba a hacer, idiota. Ahora vete... y... Gracias." Dijo de espaldas. Se sentía raro dándole las gracias a ese idiota. Después de tanto tiempo lanzándose patadas e insultos, era raro.

"De nada. Sabes que lo hago por Nami y no por ti. No le gustaría que te dejara morir de hambre. Ni a ella ni a Luffy, la verdad. Pero Nami se daría cuenta. Bueno, me voy. Estos deben estar luchando para atacar la comida. Cuídala." Dijo Sanji dirigiendo la mirada hacia Nami, que estaba oculta tras la sabana.

"Descuida. En serio... Gracias por... todo." Y cerró la puerta tras Sanji.

"Bueno... ¿y ahora como cojones la despierto sin recurrir al truco y sin que quiera matarme por ello después?" pensó Zorro para sí mismo. Eso sería un problema.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-

Estaba muy a gusto. No quería despertar. Pero tenía mucha hambre. Las tripas le gruñían. Pero sobre todo... olía a comida. ¿Por qué?

Nami abrió lentamente los ojos, olisqueando el ambiente.

"Buenos días. Sí, es comida lo que huele. Acaba de traerlo Sanji. No sabía como despertarte sin que me mandaras a la mierda." Dijo Zorro, que estaba sentado en una silla de brazos cruzados.

"Hmmm... Buenos días. Sí, me muero de hambre. ¿Comemos juntos?" Dijo Nami desarropándose y estirando los brazos. Estaba desvestida y con una camiseta de Zorro

Se fijo en la almohada. Llevaba también otra camiseta de Zorro. En concreto la que no tenia Zorro puesta. Sonrió y la quitó de la almohada y se la lanzó.

"Gracias. Empezaba a tener frio." Dijo bromeando Zorro.

"¡Qué vas a tener tú frio!" Dijo juguetonamente Nami, dándole un suave golpe en el hombro, mientras se sentaba al lado de Zorro.

"Hmmmm, que buena pinta tiene. Sanji es la leche. Hmmm... Esta buenísimo." Había probado el paté con mermelada que le había preparado en una tostada.

"Sí, el muy cabrón sabe hacerlo muy bien. Y yo no sé freír ni un triste huevo." Se lamentó. Le daba rabia que le ganara en algo Sanji. Aunque fuera una chorrada como esa.

"Piensa que tú te has ganado el premio gordo y él no." Dijo su concienpolla. Había dado en el clavo. Eso alegró mucho más a Zorro.

"No me importa, idiota. Tú sabes hacer cosas mucho mejores e... interesantes." Dijo sensualmente Nami mientras se hacia la despistada.

"Esta quiere jugar. ¡ATACA!" Pensó Zorro. Pues tendría para jugar.

"¿Ah, sí? ¿Lo dices por mi fantástica técnica con las tres espadas?" Dijo Zorro siguiéndola el juego.

"No... que también, pero prefiero como manejas la... cuarta espada." Dijo un poco roja por decir eso. Últimamente se estaba desatando. Nunca pensó ser así. Y le gustaba. Culpa de Zorro y sus hormonas que andaban alborotadas cuando andaba cerca.

Zorro levantó las dos cejas de puro asombro. Como le gustaba este juego.

"¿Quieres una pequeña demostración?" Dijo apartando la bandeja y dejándola en el suelo. Tenía una pequeña idea.

"¿Pequeña? A mi todo me gusta... a lo grande." Dijo mientras se acariciaba un mechón de pelo, intentando ser inocente. Y eso era lo que menos era en ese momento.

Zorro resopló como un caballo y se abalanzó encima de Nami. Nami pegó un pequeño grito de sorpresa cuando la cogió en sus brazos. Se tuvo que tapar la boca con las manos. No querían ser descubiertos. Y menos haciendo ese tipo de cosas tan privadas e intimas.

Zorro la coloco con cierta fuerza encima de la mesa despejada. Le haría allí mismo el amor. Y si tenía que hacerla gritar y que todos se enteraran, le importaba una mierda. Quería hacerla suya una vez más.

Nami le tenía agarrado por la cintura con sus piernas. Sentía su erección apretada sobre los pantalones y los calzoncillos. La notaba incluso más dura de lo normal. La notaba palpitar de deseo. Eso la puso más de lo que estaba. Zorro era muy apasionado. Y le encantaba que fuera así de apasionado y bruto. Era genial, en su justa medida de fuerza bruta explosivamente sensual.

Zorro atacó su cuello. Le fascinaba ver como reaccionaba a sus besos en esa parte y poder ver la cara contraída por el deseo. Nunca pensó que fuera tan satisfactorio un simple gesto o un leve sonido proveniente de una mujer.

Él acarició sus piernas con fuerza. Agarrando allá por donde sus manos alcanzaban. Y Nami le acariciaba el pelo y espalda con fuerza. Las sensaciones eran muy placenteras. Demasiado placenteras. Nami tenía que hacer una gran esfuerzo por no gemir fuerte.

Zorro la besaba como si fuera una fuente de agua en mitad de un desierto. En parte por puro deseo y en otra para acallar los gemidos que Nami soltaba inconscientemente. Si no amortiguaba un poco el sonido, los demás iban a oírlos.

Nami mordía y saboreaba los labios de Zorro entre pequeños gemidos, amortiguados por su boca. Era un vicio. Su nueva droga.

Estaba muy húmeda. Más que lista y preparada. Y eso Zorro lo sabía. Se bajó, como pudo, los pantalones con calzoncillos incluidos y tanteó la entrada de Nami con el pene. No hacía falta más. Estaba muy lubricada. Lista para recibirle.

Así que embistió con fuerza. Nami soltó un pequeño gemido de sorpresa un poco fuerte. No de dolor. Fue demasiado placentero como para describirlo como dolor. Se tapo la boca con las manos y cabeceo un poco, contestando a Zorro que estaba bien, quien la miraba pensando que la había hecho daño.

Ya sabiendo que estaba bien, comenzó el vaivén desenfrenado. Rápido y profundo. Fuertes embestidas que hacía que Nami mordiera su propia mano para no gritar. Estaba disfrutando. Estaban disfrutando. El sexo con ella era fabuloso. Nunca se cansaba de hacerlo con ella. Cada vez que lo hacía, era mejor que el anterior. Una nueva experiencia más placentera y más adictiva. Cada vez quería más y más. Esa mujer le estaba matando. Iba de camino a ser u perdición, y él iba de cabeza con gusto tras ella.

Levantó los pies de Nami y los puso encima de sus hombros. En esa postura entraba aún más profundo dentro de ella. Eso la volvía loca. Pero esta vez fue más despacio. Si seguía a ese ritmo, iba a correrse muy pronto. Esa mujer lo excitaba tanto que no tardaba nada en correrse. Aunque podría aguantar una vez más sin salir y continuar después de su primera corrida, Nami acaba muerta del cansancio. Tenía que reconocer que era bastante bruto con ella cuando hacían el amor. Pero ella nunca protestó. Quería ser un poco más suave con ella de vez en cuando. No quería dejarla medio agotada como siempre.

"Más... más... rápido... más... Fuerte... Zorro... Rápido..." Dijo Nami entre gemidos.

Osea, que quería rápido.

"A sus órdenes. ¿Fuerte?"Preguntó Zorro mientras seguía entrando con lentitud.

"SÍ. Rápido... y fuerte... date prisa, idiota." Exigió Nami. Ese ritmo la volvía loca. Era muy excitante y placentero, pero la volvía extremadamente loca ir rápido y fuerte.

"Como ordene, mi princesa." Y agarrándola de las piernas entró fuerte y rápido.

Nami volvió a soltar un gemido fuerte, pero Zorro estuvo rápido y puso su mano sobre su boca.

Nami mordía todo lo que podía. Reprimiendo las ganas de gritar producidas por el placer. Zorro tan solo aguantaba el dolor. Mordía con bastante fuerza para ser una mujer tan, aparentemente, delicada.

Entraba y salía con velocidad. Empujaba con fuerza. Todo temblaba como en un terremoto.

Tras dos embestidas fuertes más, Zorro termino. A punto estuvo de caer con todo su peso encima de Nami. Era agotador ese ritmo. Parecía que nunca había entrenado. Debía de hacer más ejercicio para no flojear así.

Nami seguía convulsionándose a causa de los orgasmos. Ese hombre lo hacía demasiado bien. Casi acaba desmayada de tanto placer.

Zorro salió del cuerpo de Nami y esta protestó con un leve quejido. Zorro sonrió. Él pensaba igual. Le gustaba estar dentro de ella. Era caliente. Le producía una sensación que ni él sabía explicar. La vagina de Nami le apretaba de tal manera cuando Nami tenía uno o varios orgasmos, que le volvían loco. Si pudiera, la volvería hacer gritar de inmediato.

Busco con la mirada algún papel para limpiar el desastre que tenia Nami y él entre las piernas. Pero no encontró nada, excepto las servilletas que había traído Sanji con el desayuno. Eran de tela. Le valdría. Luego se desharía de ellas o ya vería que haría, pero necesitaba limpiarlo.

Puso la servilleta entre los muslos de Nami y limpió el semen que escupía de la vagina. Aprovechando la situación, beso el sexo de Nami suavemente.

Nami dio un respingo. De sorpresa. No se esperaba ese beso. Le gustaba que Zorro fuera tierno en ciertos momentos. Le hacía sentir que no era un simple capricho pasajero sino algo más.

Reuniendo fuerzas, la cogió en brazos y la llevó a la cama. Nami se sentía como una muñeca. Floja y sin fuerza. Fue tocar las sabanas y entrarle sueño. Ese hombre le quitaba todas las energías cada vez que hacían el amor de esa forma tan bestia. Y lo que le gustaba que fuera tan bestial.

"¿Quieres volver te a dormir?" Preguntó suavemente mientras acariciaba sus hombros. Era tan suave su piel que le hipnotizaba. Se pasaría toda la vida acariciando su piel de seda. Bueno, y haciendo otras cosas también.

"Mmmmm mm." Masculló Nami casi entre sueños. Ya estaba con los ojos cerrados. Solo pudo asentir levemente. Casi imperceptible.

"Ok, entenderé eso como un sí. Voy a limpiar todo este desastre. Descansa." Y le dio un pequeño beso en la frente.

Nami sonrió levemente. Feliz. Le gustaba el Zorro tierno que solo ella podría disfrutar.

"Hmmm... me gusta... cuando... me llamas...princesa." Murmuro Nami en una semi inconsciencia.

Zorro levantó las cejas de la sorpresa. No sabía si era su estado semi inconsciente el que hablaba por ella o lo había hecho totalmente despierta. Lo dudaba. Esta respirando pausadamente y estaba demasiado tranquila.

Es bueno saber sus preferencias. Debería de usarlo. Total, ella implícitamente le había dado permiso para hacerlo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Sanji estaba limpiando los platos solo en la cocina cuando entró Zorro con la bandeja.

"¿Qué tal estaba la comida?" Preguntó casi sin girarse mientras seguía fregando y fumando a la vez. Maldito vicio.

"Le ha encantado. Ahora esta frita. Ayer debió de acabar muy cansada." Dijo Zorro pasándole lo platos sucios. La servilleta la tiró directamente al bote de la ropa sucia. No quería ni mencionárselo.

"Ya... ¿y no será que la has dejado extasiada de ese sexo tan duro?"Dijo su concienpolla levantando su pequeñas cejas muy rápido.

Zorro suspiro exasperado. Esa conciencia suya tan sucia le sacaba de quicio. Aunque esta vez tenía más razón que un santo.

"¿Y tú?"Preguntó con cierto tono Sanji que hizo sospechar a Zorro.

"Bien. Normal. No sé. ¿A que coño viene esa pregunta?" Estaba mosqueado y no sabía que cojones había hecho. Le daba demasiado miedo el cocinerucho siendo simpático.

"Nada...nada... solo un poco de laxante en tu comida. ¿O tal vez era mucho?" Dijo Sanji dudando mientras apagaba su cigarro.

"SERÁS... NAMI COGIO DE LOS DOS PLATOS, GILIPOLLAS." Grito Zorro mientras se dirigía corriendo a ver como estaba Nami.

"Para, loco. No he echado nada en vuestra comida. Idiota. No me arriesgaría a poner nada así a Nami. Y no, tampoco te echaría nada a ti. Nami me mataría y no me perdonaría jamás. A excepción de si ella me lo pide." Dijo riendo. Le divertía este nuevo Zorro asustadizo por la salud de Nami. Al final no era tan mal chico para Nami. Mejor él que otro imbécil. Aunque preferiría ser él el dueño de su corazón pero en fin, es lo que le tocaba de momento.

"Eres un capullo, pervertido de mierda. No lo digas ni en broma. Te lo advierto, con Nami no se juega. ¿Entendido?" Dijo amenazando a Sanji con un dedo.

"Vale, vale. Captado. Nada de bromas sobre Nami. Joder, que humor. Casi prefería al otro Zorro malhumorado. Y no a esté malhumorado protector. "Dijo mientras secaba los platos.

Zorro lo fulminó con la mirada, pero se dio por vencido cuando vio que Sanji le ignoraba completamente. Estaba rodeado de idiotas. Y el rey... este. Bueno, podría ser Luffy el príncipe de los idiotas y futuro rey.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Nami despertó sola en su cama. ¿Qué hora seria? Pensó al ver aún el sol en lo alto. Estaba desnuda. Parece que Zorro no se molestó en vestirla.

Se levantó y se observó en el espejo. Tenía las mejillas alborotadas, casi como su pelo. Tenía cara de haber dormido como nunca y haber tenido buen sexo.

" ¡Y tanto!" Pensó exclamando. Tenía mucho mejor aspecto.

Se arregló como pudo y salió fuera a ver como estaban todos.

Cada uno estaba haciendo sus cosas habituales. Pero lo más sorprendente es que lo hacían en puro silencio. Casi parecía otra tripulación.

Se oyó un silbido fuerte. ¿De dónde vendría?

"¡HEY!" Grito Zorro desde arriba del mástil. Saltó desde lo alto y cayó al lado de Nami como quien baja un escaloncito de nada.

A Nami casi le da un infarto cuando le vio caer desde tan arriba.

"IDIOTA. Menudo susto me has dado. Podías haberte hecho mucho daño, imbécil." Le regañó Nami, mientras le golpeaba repetidas veces en el hombro con bastante fuerza.

"Para, joder... me haces más daño tú, idiota. Bueno, ¿Qué tal has dormido?" Preguntó Zorro mientras se sobaba el brazo. Para ser tan pequeña tenía mucha fuerza. Y mucha mala leche concentrada en un recipiente tan pequeño.

"Bien... Genial. Gracias... Oye, ¿Por qué esta todo tan...silencioso? Me da miedo." Dijo en susurros. Hasta le daba cosa alterar esa paz.

"Les he obligado a mantenerse en silencio. No sabía si te levantarías y te pondrías inmediatamente a trabajar en la ruta. O, simplemente porque tengo una excusa buena para dejar de escuchar los gritos y risas de ese par de locos. Un rato no importa, pero con estos un rato pueden ser días con la misma maldita broma." Dijo Zorro girando los ojos. Eran demasiado pesados cuando algo les hacía gracia. Sobre todo el capitán.

"Ya. Unos críos es lo que son. Me siento como su madre, todo el día regañándoles." Dijo mirando a Luffy, que estaba aburrido pescando en silencio. Hasta daba pena verle, la verdad.

"¿Y que soy yo...el padre?" dijo siguiéndole la broma.

"Sí, y Robin es su tía favorita que les consiente todo tipo de caprichos. Franky, su tío loco que les enseña revistas guarras. Sanji, el adolescente hormonado. Brook, el tataratatarabuelo viejo verde y Chopper, el niño que se deja manipular por sus hermanos mayores, Luffy y Ussop. Que son como dos gemelos. Idénticos en tonterías. Parecen unidos por el torso, siempre uno detrás de otro haciendo el idiota." Dijo Nami divertida.

"Es una muy buena descripción, sí. ¿Vas a ponerte a trabajar?" Preguntó mientras colocaba un mechón del pelo de Nami que se había descolocado. Lo hizo sin darse cuenta. Pura inercia.

Eso hizo que Nami se pusiera nerviosa. Podrían verlos. Aunque en cierta manera, ya empezaba a darle igual. Total, dudaba ya que Zorro huyera de ella y su misteriosa vida después de lo que había descubierto de ella.

"Sí. ¿Vienes conmigo?" Preguntó inocentemente poniéndole ojitos tiernos.

"Nami... sabes que si voy no vas a poder trabajar, lo sabes, ¿verdad?" Contestó con un tono y mirada amenazador a la vez que sensual. Un fuerte pinchazo sucumbió a Nami. En su sexo como epicentro.

Si volvían a hacerlo otra vez, iba a acabar otra vez agotada. Debía aguantar las ganas de recorrer ese cuerpo con la lengua.

"Así vas mal, chata." Dijo su conciencia. Y cuánta razón tenía. Ya tenía calor y estaba empapada.

"Está bien. Ven a buscarme a la hora de la cena. Espero terminar ya de una vez. Quiero terminar esto cuanto antes. Mi hermana lleva demasiado tiempo esperándome." Dijo con un nudo en la garganta. Tan solo pensar en su hermana y es como lo debe de estar pasando se le encoge el alma.

"Tranquila. Relájate y cálmate. Sé que podrás. Tú misma dijiste que eras una muy buena navegante. Yo sé que podrás. Tú puedes, mi princesa." Dijo Zorro mientras se despedía de ella con un beso suave en la frente. No había nadie cerca. Podía besarla sin miedo a romper la promesa de Nami.

Nami quedo en shock. ¿Acababa oír lo que acababa de oír?

"¿Qué... qué has dicho?" Preguntó Nami tartamudeando.

"¿Qué? ¿Qué he dicho mal?" Preguntó dudoso. ¿Qué había dicho mal? No entendía.

"No, no. No has...dicho nada malo... solo que... me ha sorprendido que me llamaras... eso." Nunca nadie la había llamado así, excepto alguna vez Law para meterse con ella. Pero Zorro lo hizo tan... natural y sincero. Como si realmente le saliera del alma.

"¿Lo dices por lo de princesa? Creí que te gustaba. Perdona." Se disculpó. Había metido la pata hasta el fondo, por lo que parecía.

"No... sí, me gusta. De hecho... me encanta... solo que... es raro. Y más, viniendo de ti." Dijo sonrojada y avergonzada Nami. Era muy raro que se sintiera así. Le había dado un vuelco el corazón al escucharle decir eso.

"Me dijiste que te gustaba. Bueno, solo te lo dije una vez. Cuando estabas dormida. Y antes, entre sueños, creo, me dijiste que te gustaba que te llamara princesa. Si no quieres, no lo hago. "No sabía muy bien si había hecho bien o mal. Estaba un tanto confuso.

"Sí, sí... llámamelo cuando quieras... bueno, mejor entre nosotros. ¿Pero en serio no te suena raro al decirlo?" Preguntó curiosa Nami. No entendía como pudo decirlo tan normal. Tan fácil. Tan...cursi en cierto modo. Tan anti él.

"No sé. Me sale y punto. Puede que sea porque cuando te vi por primera vez me pareciste una princesa perdida. Con esas ropas tan...cursis. Tan frágil y delicada. Y a veces lo pareces. Una princesa con manos de acero y más mala leche que un ogro. Porque madre mia, menudas hostias pegas, guapa." Dijo frotándose el hombro, aún recordando los golpes de hacia un momento.

"Ya será para menos, principito. JA. Ya tengo mote para ti, principito...de engendro de pollo. Me gusta." Dijo a carcajada limpia ella sola por su propio chiste.

Zorro no le vio la gracia por ningún lado. Esa mujer tenía un sentido del humor muy raro.

"Anda, tira a hacer eso de una vez...Zorra del demonio. Ese es mejor mote para ti. Zorra...Zorro... JA." Dijo también riendo también de su propio chiste.

Nami como única respuesta levantó el dedo corazón y le sacó la lengua. Ese imbécil era insufrible a veces. Pero le gustaba tal y como era. Un maldito cabrón durante la mayor parte y un tierno amante en sus momentos libres. Aunque cada vez era más dulce por momentos.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.

No encontraba nada. Estaba desesperada. Iba a gritar y mandar todo a volar por la ventana.

Tenía que conseguir una pista. O algo que diera con la ruta ideal para saltarse la restricción de las brújulas magnéticas que el Gran Line hacia a las brújulas marítimas normales. Las usadas en el resto de mares eran fáciles de usar. Engañar a una del Gran Line era casi una odisea.

*TOC*TOC*

"Adelante." Dijo casi sin fuerzas.

"Hola. ¿Cómo vas?" Preguntó Zorro abriendo la puerta. Llevaba otra bandeja con comida de Sanji. No había notado que estaba hambrientas hasta que olió la comida.

"Fatal. No consigo nada. Ni una mísera mierda de pista, ni nada de nada. Diooos, me quiero morir. Nunca llegaremos a este ritmo." Dijo desesperada tirándose de los pelos y golpeándose levemente con la mesa en la cabeza.

"Tranquila. Ya encontraremos una solución. Come, debes de estar muriéndote de hambre." Y le tendió la bandeja.

Nami la cogió con ansia y comenzó a comer con las mismas manos sucias de mina de lápiz. Estaba muy hambrienta.

"Claro... como que es tan fácil. La única manera idónea de ir es... encontrando un Eternal Pose hacia Mariejoa. Y eso solo lo tienen... los barcos de los Tenryuubitos. ¿Y que probabilidades hay de que un maldito... barco con un Tenryuubito dentro, en este mar, ahora mismo, en este momento, eh?" Dijo Nami mientras masticaba la comida rápidamente. Le iba a sentar mal comer así, pero estaba frutada y hambrienta. Muy mala combinación.

"¡BAAAAAAAAARCOOOOOO A LA VIIIIIIIIIIIISTAAAAAAA!" Gritó Ussop desde fuera.

Zorro y Nami se miraron sorprendidos. No. No podía ser. Imposible.

"¡ES DEL GOBIERNO! ¡TIENE EL SIMBOLO DEL GOBIERNO!"Volvió a gritar Ussop.

Ahora sí que si, reaccionaron y corrieron a fuera a ver que ocurría.

Lo que decía Ussop era verdad. A lo lejos se veia un gran barco con una gran vela donde aparecía el símbolo del gobierno mundial. Lo que significaba...

"Un Tenryuubito." Dijeron Nami y Zorro a la vez.

Era la oportunidad perfecta. Era peligrosa pero era la única para salvar a su hermana.

"REUNIÓN URGENTE. TODOS A LA COCINA, RÁPIDO." Gritó Zorro leyendo el pensamiento de Nami en sus ojos. Había que hacerlo. Era la única opción que disponían y no podían dejarla escapar.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Todos estaban en la cocina, curiosos por saber de la reunión urgente tras el avistamiento del barco.

"Bien. Me es imposible trazar una ruta segura y fiel hasta Mariejoa. La única opción es..." Explicó Nami a todos.

"Atacar el barco del Tenryuubito y conseguir el Eternal Pose que poseen esos barcos, ¿me equivoco?" Dijo Robin seriamente. Ya había pensado esa opción, aunque la descarto por ser prácticamente imposible. Encontrarse un Tenryuubito aquí era muy improbable.

"Exacto. Debemos conseguirlo como sea." Dijo Nami vehementemente.

"¿Declararle la guerra otra vez al gobierno? ¿Estamos locos o qué? NO QUIERO MORIR." Gritó con desesperación Ussop. Chopper estaba blanco.

"Pues tenemos que volver a hacerlo." Dijo Sanji, quien estaba preparado para la batalla.

"No hace falta que vayamos todos. Podemos hacerlo entre unos pocos y disfrazados. Así no lo catalogarán como un golpe por parte de nosotros. Escondamos el barco y liémonos a tortas con todos." Sugirió Franky.

"Me parece buena idea. ¿Voluntarios?" Preguntó Luffy mirando a todos.

Estaba claro quién iba a liarla. Zorro estaba deseando ir y cortarles en cachitos a todos los del gobierno incluyendo al Tenryuubito por lo que le han hecho pasar a Nami y a su familia.

Luffy no se perdía oportunidad de luchar por nada del mundo.

Sanji no se pierde una batalla y poder exhibirse frente a Nami. No cambiaría la opinión de ella, pero siempre le gustaba luchar frente una dama.

Franky estaba más que dispuesto. Le debía una al gobierno por lo que le hicieron a Water 7.

Robin también iría y rompería cuellos. Tenía cuentas pendientes con los asesinos de sus compatriotas y sus perseguidores por más de veinte años.

Y Nami... bueno Nami. Debía ir obligada. Ella sabía que tenían que coger. Tenía una idea de cómo hacerlo sin pelear.

"Bien. Los demás, protejan el barco y ocúltenlo. No deben de habernos visto, sino hubieran atacado. Iremos en el MiniMerry. Es para cuatro personas pero podrán ir dos más en el caballo Waver." Dijo Franky mientras corría a por cantidades de reserva de cola.

"Vale. Eso podremos hacerlo. Tener cuidado." Dijo Chopper, aliviado por no tener que ir obligado a la lucha.

"Ok. Pónganse otra ropa y ocultaos la identidad lo mejor posible. Irán y montaran el pollo vosotros cuatro." Dijo Zorro señalando Robin, Sanji, Luffy y Franky. "Y nosotros dos iremos a buscar la cosa esa mientras provocan lio y confusión. ¿Entendido?" Volvió a preguntar Zorro.

"Venga, Zorro. ¿No me digas que vas a renunciar a la acción? Siempre hemos luchado los tres juntos. Puede ir Robin con ella." Protestó Luffy. Le gustaba luchar con Zorro. Era buen compañero de batallas.

"No. Iré yo. Venga, andando a cambiarnos." Y zanjó la discusión. No dejaría a Nami sola. Sabe de sobra que Robin es buena luchadora y cuidaría de Nami, pero él quería y debía hacerlo.

"Vale, joe, últimamente estas de un humor... parece que estas siempre con Nami. Bah, tonterías." Masculló protestando Luffy.

A Sanji le dio una tos mal disimulada. No andaba mal desencaminado. Robin se aguantaba la risa tras un movimiento más disimulado. Zorro directamente lo ignoró y Nami miró avergonzada a otro lado.

-.-.-.-.-.-.-.-.

Eran unos payasos. Estos no entendían lo importante de no ser descubiertos. Habían entendido lo de disfrazarse, pero muy malamente.

Luffy iba con unos pantalones rosas con unos tirantes verdes. Sin camiseta y con una corbata grande con lunares amarillos y fondo naranja chillón. Unos guantes de boxeo grandes y rojos. Se había colocado su afro favorito y un bigote como camuflaje de su cicatriz. El sombrero de paja se lo había dejado al cuidado de Ussop.

Visto de otra manera, no se le reconocía. Aunque se le veia de lejos. Iban a ser masacrados desde lejos.

Franky no iba mejor. Solo le faltaba una capa roja y parecería un personaje de comic.

Robin iba casi como ella misma, pero con un moño y una pequeña careta de carnaval. Eso si estaba bien.

Sanji iba con peluca pelirroja larga y su traje normal, pero sin corbata. Llevaba unas gafas grandes negra y unos guanteletes. No se para que, si no los va a usar, pero quedaban como un complemento chulo.

Y el imposible de esconder era Zorro. Solo con llevar las tres espadas cantaba mucho quien era. Aunque llevara un traje de samurái con una gran careta demoniaca, se le reconocía por las espadas.

"Zorro, es un gran problema tus tres espadas." Dijo Sanji al verle.

"¿Tanto se nota?" Preguntó subiéndose la careta grande.

Todos contestaron con un leve asentimiento.

"Pues nada, tendré que hacerlo con una sola espada." Dijo cogiendo a Shūsui. Era la más fuerte y pesada de todas. Sería buena en la batalla con una sola espada.

"Bien, ya estamos todos." Dijo Nami cuando llego de cambiarse.

Todos quedaron con la boca abierta. Nami iba casi como la primera vez que la conocieron. Iba con el mismo vestido, aunque ligeramente más cambiado.

Llevaba un pequeño tul blanco cosido en los huecos donde estaba roto. Unas medias largas y blancas con unos zapatos del mismo color. Eran cómodos aunque no lo parecieran. Estaba acostumbrada a correr y saltar con ellos. Llevaba un velo sobre la cabeza, en una especia de moño rosa claro que la ocultaba su pelo. Le tapaba completamente la cara, pero dejándola visión. Encima de sus hombros llevaba una gran capa negra tapándola por completo. Tenía un pequeño bolsito atado a la cintura para guardar seguro el Eternal pose. Y su fiel arma firmemente atada a la pierna con una liga.

"Joder, Nami... estas... uffffff." Dijo Sanji moviendo la mano de arriba y abajo.

"No tengo nada más cómodo. Tomar, tendremos que taparnos con estas grandes capas. Una vez dentro, podremos quitárnoslas. Vamos bastante camuflados. Solo parecemos un grupo loco de piratas." Dijo Nami tirándole a cada uno una capa de su tamaño.

"Bien, que comience la fiesta." Dijo Zorro tronando los nudillo. Estaban preparados todos para la batalla.

-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Buuueeeeeeeeeeenossssssss días a todooooooooos!

¿O buenas tardes?... ¿noches? Buuuuuuuuu! ;-P

Esta vez no he tardado tanto...¿no? ^^ Estoy contenta, lo sé. Se me nota. Y no sé porque... bueno, creo que sí, pero es secreto... Shhhhhhhh... Intimo... y personal... bah, chorradas. No haga caso a los delirios de una loca en celo.

Reviews...AL ATAQUEEEE!

Monkey Ana-chan: Tú, ¿Quién eres? ¿Qué confianzas son esas? Jajaja. Bonito nuevo nombre.

Zorro lo pasara mal sin las espadas, pero ya sabemos como es él... bruto, bruto, everywhere. Jajaja. Tranquila, no le pasara nada... muy malo. Muhahahaha. Na, no se... ya pensaré algo. Sanji amable con Zorro da miedo, ¿a que si? Que planeara en esa loca cabeza amarilla. Es bueno, pero siniestro. Hmmmm, esperemos pues.

Gracias como siempre y espero verte más. Besos guapi.

Mugii-mugii: Siii, tiene que aparecer, se la echaba de menos. Son ya 8 años ya, este cabrito se arriesga hasta delante de la guardia civil. Jajaja, na es broma, pero casi. Lo de estar locos los dos, no... yo le gano. Joe, pa una cosa que le gano por paliza, no me quites merito.

Me alegro que te alegre. Alégrame el día y haz un zorrete sexy... jijiji. Y si no, pues me veré tus dibus a escondidas, en plan fetiche... muhahahaha. Besos guapísima, nos vemos. Gracias, ¡mi amol!

Jessy moon 15: otra que echa de menos a la gran protagonista de la historia. Jajaja, mejor que no se entere, que capaz es de subirse el ego a su pequeñita cabeza perver.

Pobre Sanji... ¿solito? Porqueeeeee? Na, no sé ni lo que voy a hacer con él. Me gusta hacerle sufrir. Es tan diver. Jejeje. Ya veré.

Luffy, mientras que de leches a diestro y siniestro, le vale na y menos los motivos. Le mola dar caña y punto. Jajaja. Este Luffy...

Un besote grande y gracias, preciosa. Matta ne!

Zona Fan: no no no, no la dejare a medias nunca. Me da mucha rabia cuando historias muy buenas se quedan inconclusas. Mi idea era terminarla e irla subiendo poco a poco... pero necesitaba saber si merecía la pena o era una castaña de historia. Y vi que tenia acogida y poco a poco entre todas me dieron ánimos y ya estoy SUUUUUUUUUPER motivada a terminarla. La verdad es que de momento la diosa de la inspiración no me ha abandonado durante mucho tiempo, y solo breves periodos de tiempo ínfimo me he visto bloqueada, pero nunca desanimada para dejarla. Ya me puede pasar algo grave pa dejarlo. Y espero que no. ^^

Muchas gracias por los ánimos, contribuyes a subir mi ánimo aun más de lo que ya está. ^^ En serio, no sabes lo feliz que me hacen estos pequeños reviews. Ya sean anónimos, o de mis chicas habituales. Os adoro a todos/todas. Gracias y hasta el próximo. Besos.

Electric Goddess-12: no pasa nada, mi niña. Yo te quiero igual, y adoro tu historia también. ^^ Espero que todos tus estudios anden bien... sabes que soy una aprovechada... si te van bien los estudios, así tienes tiempo pa escribir... y yo contenta... muhahahaha que mala soy... muhahahaha.

Relaja. Ya te mando a un Zorro copia pa que te desestrese. Pero lo quiero de vuelta, que me debe desestresar a mí también. Un beso y nos vemos guapísima. Gracias.

FaIna: HAAAAAAALAAAAA, que exagerada, dios. No soy digna de ser comparada ni con un triste pelo de Oda. Pero como diría nuestro choppi... "idiota... no crees que me alegro... jijiji, tonta." *Rukia hace el baile Chopper contento a la par que avergonzado por halago.

Gracias, pero no soy tan buena como para eso. ^^ Un beso grandote y nos vemos.

-.-.-.-.-.

Bueno, sigamos pues. Me alegro que guste la historia. Os deseo lo mejor. Disfruten del capítulo. Gracia a todos/todas... y ya saben... mi alimento, mi sustento... REVIEWS!

MATTA NE!