Fandom: Voltron: Legendary Defender
Pareja: Keith x Hunk (Heith)
Clasificación: General
No estaba familiarizado con la sensación que le quedó después de ese abrazo, mucho menos después de la nerviosa reacción que tuvo Hunk cuando lo dejó en el suelo y le sonrió a corta distancia, su cara repentinamente oscureciéndose en un sonrojo y alejándose de él con un empujón que pareció más brusco de lo que quería. No estaba familiarizado con la emoción que le revoloteó en el estómago, no con la velocidad que tomó su corazón ante los ojos castaños.
No era la misma sensación de confort que le llenaba cada que abrazaba a Shiro, o el sentido de pertenencia cuando todos en el equipo se reunían para rodearlo en sus brazos. Aunque parecían compartir calidez en diferentes aspectos, el abrazo de Hunk había sido más significativo. No sabía en qué sentido, pero lo había sido, muy en el fondo había llenado el vacío que había sentido desde hacía años.
Y por no encontrar una respuesta a ello, ahora se encontraba mirando el techo de su dormitorio en silencio, sin poder conciliar el sueño y encontrar la energía de levantarse y hacer algo de provecho.
Era extraño, no había pensado a fondo la relación que mantenía con Hunk, tomando en cuenta que en realidad no se había sentido unido a nadie en específico fuera de Shiro. Pero después de decir todo aquello sobre él, cosas que realmente pensaba y sentía de él, se había percatado de algo más atravesando su corazón. No era doloroso, mucho menos molesto, pero era constante, que parecía moverse y hacer presencia cada que lo veía, cada que intercambiaban algunas palabras, cada que lo miraba sonreír.
Era extraño.
Y no podía evitar pensar que darse cuenta de lo que era aquello iba a cambiarle por completo la perspectiva de su vida.
Pero realmente no le importaba, igualmente podría salir adelante, ¿no?
Y ahora ahí estaba, parado frente a la puerta cerrada del dormitorio de Hunk, a mitad de la noche con toda la intención de hablarlo con él y esperar que lo comprendiera.
No corresponder. Eso era mucho pedir. Sólo suplicaba que no le cerrara la puerta en la cara y tratara de evitarlo a partir de ahí. Pero sabía que era demasiado dulce y cariñoso para hacerlo, así que el pensar en su sonrisa le animaba a golpear la puerta.
¿Qué diría? No lo sabía. Pero necesitaba decirlo. Necesitaba ayuda para reconocer esos sentimientos que lo abordaron abruptamente durante la noche. Necesitaba explicarlo, intentar explicarlo, y que Hunk le ayudara a decodificarlos. Porque, después de todo, fue él quien los causó.
