Capitulo 25

La Piedra Filosofal

El Inicio del Curso

El profesor de pociones allí, mira. ¿Dónde? Al lado del chico alto y pelirrojo. ¿El de gafas? ¿Has visto su cara? ¿Has visto su cicatriz? Los murmullos siguieron a Harry desde el momento en que, al día siguiente, salió del dormitorio. Los alumnos que esperaban fuera de las aulas se ponían de puntillas para mirarlo, o se daban la vuelta en los pasillos, observándolo con atención. Harry deseaba que no lo hicieran, porque intentaba concentrarse para encontrar el camino de su clase. En Hogwarts había 142 escaleras, algunas amplias y despejadas, otras estrechas y destartaladas. Algunas llevaban a un lugar diferente los viernes. Otras tenían un escalón que desaparecía a mitad de camino y había que recordarlo para saltar. Después, había puertas que no se abrían, a menos que uno lo pidiera con amabilidad o les hiciera cosquillas en el lugar exacto, y puertas que, en realidad, no eran sino sólidas paredes que fingían ser puertas. También era muy difícil recordar dónde estaba todo, ya que parecía que las cosas cambiaban de lugar continuamente.

Las personas de los retratos seguían visitándose unos a otros, y Harry estaba seguro de que las armaduras podían andar. Los fantasmas tampoco ayudaban. Siempre era una desagradable sorpresa que alguno se deslizara súbitamente a través de la puerta que se intentaba abrir. Nick Casi Decapitado siempre se sentía contento de señalar el camino indicado a los nuevos, pero Peeves el Duende se encargaba de poner puertas cerradas y escaleras con trampas en el camino de los que llegaban tarde a clase. También les tiraba papeleras a la cabeza, corría las alfombras debajo de los pies del que pasaba, les tiraba tizas o, invisible, se deslizaba por detrás, cogía la nariz de alguno y gritaba: ¡TENGO TU NARIZ! Pero aún peor que Peeves.

Si eso era posible, era el celador, Argus Filch. Harry y Ron se las arreglaron para chocar con él, en la primera mañana. Filch los encontró tratando de pasar por una puerta que, desgraciadamente, resultó ser la entrada al pasillo prohibido del tercer piso. No les creyó cuando dijeron que estaban perdidos, estaba convencido de que querían entrar a propósito y los amenazó con encerrarlos en los calabozos, hasta que el profesor Quirrell, que pasaba por allí, los rescató. Filch tenía una gata llamada Señora Norris, una criatura flacucha y de color polvoriento, con ojos saltones como linternas, iguales a los de Filch. Patrullaba sola por los pasillos. Si uno infringía una regla delante de ella, o ponía un pie fuera de la línea permitida, se escabullía para buscar a Filch, el cual aparecía dos segundos más tarde. Filch conocía todos los pasadizos secretos del colegio mejor que nadie (excepto tal vez los gemelos Weasley), y podía aparecer tan súbitamente como cualquiera de los fantasmas. Todos los estudiantes lo detestaban, y la más soñada ambición de muchos era darle una buena patada a la Señora Norris.

Y después, cuando por fin habían encontrado las aulas, estaban las clases. Había mucho más que magia, como Harry descubrió muy pronto, mucho más que agitar la varita y decir unas palabras graciosas. Tenían que estudiar los cielos nocturnos con sus telescopios, cada miércoles a medianoche, y aprender los nombres de las diferentes estrellas y los movimientos de los planetas. Tres veces por semana iban a los invernaderos de detrás del castillo a estudiar Herbología, con una bruja pequeña y regordeta llamada profesora Sprout, y aprendían a cuidar de todas las plantas extrañas y hongos y a descubrir para qué debían utilizarlas. Pero la asignatura más aburrida era Historia de la Magia, la única clase dictada por un fantasma. El profesor Binns ya era muy viejo cuando se quedó dormido frente a la chimenea del cuarto de profesores y se levantó a la mañana siguiente para dar clase, dejando atrás su cuerpo. Binns hablaba monótonamente, mientras escribía nombres y fechas, y hacia que Elmerico el Malvado y Ulrico el Chiflado se confundieran.

El profesor Flitwick, el de la clase de Encantamientos, era un brujo diminuto que tenía que subirse a unos cuantos libros para ver por encima de su escritorio. Al comenzar la primera clase, sacó la lista y, cuando llegó al nombre de Harry, dio un chillido de excitación y desapareció de la vista, Harry como ya lo conocía fue el único que no se sorprendió ya que se lo imagino que había ido a jactarse con el profesor Severus Snape.

La profesora McGonagall era siempre diferente. Harry había tenido razón al pensar que no era una profesora con quien se pudiera tener problemas. Estricta e inteligente, les habló en el primer momento en que se sentaron, el día de su primera clase. Transformaciones es una de las magias más complejas y peligrosas que aprenderéis en Hogwarts dijo. Cualquiera que pierda el tiempo en mi clase tendrá que irse y no podrá volver. Ya estáis prevenidos. Entonces transformó un escritorio en un cerdo y luego le devolvió su forma original. Todos estaban muy impresionados y no aguantaban las ganas de empezar, pero muy pronto se dieron cuenta de que pasaría mucho tiempo antes de que pudieran transformar muebles en animales. Después de hacer una cantidad de complicadas anotaciones, le dio a cada uno una cerilla para que intentaran convertirla en una aguja. Al final de la clase, aparentemente sólo Hermione Granger había hecho algún cambio en la cerilla. La profesora McGonagall mostró a todos cómo se había vuelto plateada y puntiaguda, y dedicó a la niña una excepcional sonrisa, cuando llego con Harry vio que su cerilla se había transformado en una aguja de oro por lo que se la guardo en su bolsa y le pidió a Harry que lo esperase después de la clase.

Querido Harry tu trabajo es excepcional y me quede encantada al verlo, profesora y porque lo guardo y no se lo enseño a mis compañeros como hizo con el de mi compañera Hermione, mira siéntate por favor te explico y recuerda estas palabras tu eres un mago extraordinario pero te voy a suplicar que moderes tu habilidad yo sé de lo que eres capaz de hacer, pero tú vas a ver como a tu compañera Hermione por su mente que es muy brillante y mas para ser de una familia de no magos le traerá consecuencias, y se irá quedando aislada y sola; por eso es que te lo estoy pidiendo.

Tú eres más capaz que ella pero tu temor mas grande como le expresaste a Ariadna fue que te rechazaran tus propios compañeros y con lo que sucedió anoche en la selección causo muchas envidias y como nosotros estamos para guiarte en todo lo que requieras es que te lo pido, de acuerdo profesora lo voy hacer si cuando pueda me examina solo para ver el avance real que llevo. Oye Harry te puedo pedir otro favor mira cuando veas lo que sucederá con Hermione me ayudas con ella para que se integre yo creo que ese momento lo encontraran juntos.

La clase que todos esperaban era Defensa Contra las Artes Oscuras, pero las lecciones de Quirrell resultaron ser casi una broma. Su aula tenía un fuerte olor a ajo, y todos decían que era para protegerse de un vampiro que había conocido en Rumania y del que tenía miedo de que volviera a buscarlo. Su turbante, les dijo, era un regalo de un príncipe africano como agradecimiento por haberlo liberado de un molesto zombi, pero ninguno creía demasiado en su historia. Por un lado, porque cuando Seamus Finnigan se mostró deseoso de saber cómo había derrotado al zombi, el profesor Quirrell se ruborizó y comenzó a hablar del tiempo, y por el otro, porque habían notado que el curioso olor salía del turbante, y los gemelos Weasley insistían en que estaba lleno de ajo, para proteger a Quirrell cuando el vampiro apareciera. Harry se sintió muy aliviado al descubrir que lo que le había pedido la profesora hizo que sus compañeros no tuviesen los ojos en el. Muchos procedían de familias muggle y, no tenían ni idea de que eran brujas y magos. Había tantas cosas por aprender que ni siquiera un chico como Ron tenía mucha ventaja.

Por medio de telepatía se comunico con sus tutores y le informo que ya sabía que era esa magia obscura que tenía el profesor Quirrell, que en cuanto fuera oportuno le hablaran ya que si era muy extraño y grave que el eso no lo avía visto solo leído en uno de los libros de su Tío bisabuelo Omagon, diciéndole a su Madre los libros que parecen de lava; ellos asintieron que lo habían escuchado y que en cuanto fuera posible todos se reunirían con el, que ellos le avisarían de igual forma, que tuviese cuidado.

En la noche terminada la cena la profesora McGonagall fue por Harry a la sala común de la casa Fenix con el protesto de que le aclarara un escrito de la tarea de historia que el profesor no le había entendido a su letra, una vez fuera de la casa se dirigieron a la Dirección donde estaban sus tutores y había dos personas que Harry no conocía Alastor Moody, Kingsley Shacklebolt, Albus le dijo a Harry hijo ellos son dos grandes amigos y ambos son de la primera orden del Fenix y compañeros de tus padres, los llame por lo de tu aviso, mira Alastor tiene la habilidad de permanecer inadvertido por lo que él estará vigilando de cerca al profesor aquí o si sale de la escuela, y Kingsley estará para tu protección adicional de nosotros cuando tengas que salir de estos muros; Ahora dinos que viste o sentiste, profesor en la clase pude distinguí dos esencias mágicas una aunque normal en su esencia pero tiene mucho miedo, sabe que la otra esencia lo elimine, ya que esta es pura de índole obscura, a lo que Albus le respondió desde el día de la selección que nos informaste yo he estado vigilando y efectivamente sentí ese poder maligno que mencionaste, Alastor dijo siempre vigilantes, cuando se oyó la voz desde la bruma que se veía en la esquina más obscura del despacho deberás estar vigilante Alastor ya que no os habías dado cuenta de mi presencia, buenas noches a todos y para ti Harry te reitero que siempre estaré vigilándote, tienes mucha razón en lo que les has dicho a tus tutores y vigilantes; Albus la fuerza dominante es quien tu sabes y quiere llegar a lo que tienes en resguardo, déjenlo ser les garantizo que no tendrá oportunidad de nada, adelante Ahijado te refuerzo la promesa que le hice a los ancestros de tu padre y a el mismo buenas noches.

Ante lo escuchado decidieron dejar que siguiera el plan que tenía preparado el profesor Quirrell, Harry fue llevado a la casa Fenix para que pudiese descansar, el resto se quedo en la dirección y en cuanto regreso la profesora se pusieron a discutir hasta que llegaron a unas decisiones, primero cada profesor pondría una sala con alguna de sus especialidades y la ultima la colocaría el Director decidieron que él le pedirá a Hagrid el perro de tres cabeza para el principio y después cada profesor elegiría su turno, Alastor pregunto que la voz de quien o que era, por lo que Albus les informo El es el padrino de los Potter desde tiempos inmemoriales, que del le habían explicado sus ancestros y que solo ellos lo habían visto que en el cuarto no habría ninguno que lo hubiese visto a acepción los cuadros de sus antecesores cono director pero que no hablaban sobre él.

El viernes fue un día importante para Harry y Ron. Por fin en encontraron el camino hacia el Gran Comedor a la hora del desayuno, sin perderse ni una vez. ¿Qué tenemos hoy? preguntó Harry a Ron, mientras echaba azúcar en sus cereales. Pociones Dobles con los de Slytherin respondió Ron. Snape es el Jefe de la Casa Slytherin. Dicen que siempre los favorece a ellos. Ahora veremos si es verdad. Ojalá McGonagall nos favoreciera a nosotros dijo Harry La profesora McGonagall era la jefa de las casas Fenix y Gryffindor; pero eso no le había impedido darles una gran cantidad de deberes el día anterior.

Justo en aquel momento llegó el correo. Harry ya se había acostumbrado, pero la primera mañana se impresionó un poco cuando unas cien lechuzas entraron súbitamente en el Gran Comedor durante el desayuno, volando sobre las mesas hasta encontrar a sus dueños, para dejarles caer encima cartas y paquetes. Hedwig no le había llevado más que el periódico. Algunas veces volaba para mordisquearle una oreja y conseguir una tostada, antes de volver a dormir en la lechucería, con las otras lechuzas del colegio. Sin embargo, aquella mañana pasó volando entre la mermelada y la azucarera y dejó caer un sobre en el plato de Harry Este lo abrió de inmediato. Querido Harry (decía con letra desigual), sé que tienes las tardes del viernes libres, así que ¿te gustaría venir a tomar una taza de té conmigo, a eso de las tres? Quiero que me cuentes todo lo de tu primera semana. Envíame la respuesta con Hedwig. Hagrid, Harry cogió prestada la pluma de Ron y contestó: «Sí, gracias, nos veremos más tarde», en la parte de atrás de la nota, y la envió con Hedwig. Fue una suerte que Hagrid hubiera invitado a Harry a tomar el té.

Porque la clase de Pociones resultó ser la peor cosa que le había ocurrido allí, hasta entonces. Al comenzar el banquete de la primera noche, Harry había pensado que no le caía bien al profesor Snape. Pero al final de la primera clase de Pociones supo que no se había equivocado. No era sólo que a Snape no le gustara Harry: lo detestaba. Las clases de Pociones se daban abajo, en un calabozo. Hacía mucho más frío allí que arriba, en la parte principal del castillo, y habría sido igualmente tétrico sin todos aquellos animales conservados, flotando en frascos de vidrio, por todas las paredes. Snape, como Flitwick, comenzó la clase pasando lista y, como Flitwick, se detuvo ante el nombre de Harry Ah, sí murmuró. Harry Potter. Nuestra nueva celebridad. Draco Malfoy y sus amigos Crabbe y Goyle rieron tapándose la boca. Snape terminó de pasar lista y miró a la clase. Sus ojos eran tan negros como los de Hagrid, pero no tenían nada de su calidez. Eran fríos y vacíos y hacían pensar en túneles oscuros.

Vosotros estáis aquí para aprender la sutil ciencia y el arte exacto de hacer pociones comenzó. Hablaba casi en un susurro, pero se le entendía todo. Como la profesora McGonagall, Snape tenía el don de mantener a la clase en silencio, sin ningún esfuerzo. Aquí habrá muy poco de estúpidos movimientos de varita y muchos de vosotros dudaréis que esto sea magia. No espero que lleguéis a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos. Puedo enseñaros cómo embotellar la fama, preparar la gloria, hasta detener la muerte si sois algo más que los alcornoques a los que habitualmente tengo que enseñar. Más silencio siguió a aquel pequeño discurso. Harry y Ron intercambiaron miradas con las cejas levantadas. Hermione Granger estaba sentada en el borde de la silla, y parecía desesperada por empezar a demostrar que ella no era un alcornoque. ¡Potter! dijo de pronto Snape. ¿Qué obtendré si añado polvo de raíces de asfódelo a una infusión de ajenjo? ¿Raíz en polvo de qué a una infusión de qué? Harry miró de reojo a Ron, que parecía tan desconcertado como él. La mano de Hermione se agitaba en el aire. No lo sé, señor contestó Harry. Los labios de Snape se curvaron en un gesto burlón. Bah, bah es evidente que la fama no lo es todo. No hizo caso de la mano de Hermione. Vamos a intentarlo de nuevo, Potter. ¿Dónde buscarías si te digo que me encuentres un bezoar? Hermione agitaba la mano tan alta en el aire que no necesitaba levantarse del asiento para que la vieran, pero Harry no quería la intención de contestar que era un bezoar. Trató de no mirar a Malfoy y a sus amigos, que se desternillaban de risa. No lo sé, señor. Parece que no has abierto ni un libro antes de venir. ¿No es así, Potter? Harry se obligó a seguir mirando directamente aquellos ojos fríos. Sí había mirado sus libros, pero ¿cómo esperaba Snape que se Luciera y pusiera al descubierto su capacidad contra lo que los demás tutores le habían recomendado él se acordaba de todo lo que había en Mil hierbas mágicas y hongos? Snape seguía haciendo caso omiso de la mano temblorosa de Hermione. ¿Cuál es la diferencia, Potter; entre acónito y luparia? Ante eso, Hermione se puso de pie, con el brazo extendido hacia el techo de la mazmorra. No lo sé dijo Harry con calma. Se ve que el odio que le tienes a mi padre es más grande de lo que el mismo admite; Pero creo que Hermione lo sabe. ¿Por qué no se lo pregunta a ella? Unos pocos rieron. Harry captó la mirada de Seamus, que le guiñó un ojo. Snape, sin embargo, no estaba complacido.

Siéntate gritó a Hermione. Para tu información, Potter; asfódelo y ajenjo producen una poción para dormir tan poderosa que es conocida como Filtro de Muertos en Vida. Un bezoar es una piedra sacada del estómago de una cabra y sirve para salvarte de la mayor parte de los venenos. En lo que se refiere a acónito y luparia, es la misma planta. Bueno, ¿por qué no lo estáis apuntando todo? Se produjo un súbito movimiento de plumas y pergaminos. Por encima del ruido, Snape dijo: Y se le restará un punto a la casa Fenix por tu descaro, Potter. Las cosas no mejoraron para los Fenix a medida que continuaba la clase de Pociones. Snape los puso en parejas, para que mezclaran una poción sencilla para curar forúnculos. Se paseó con su larga capa negra, observando cómo pesaban ortiga seca y aplastaban colmillos de serpiente, criticando a todo el mundo salvo a Malfoy, que parecía gustarle. En el preciso momento en que les estaba diciendo a todos que miraran la perfección con que Malfoy había cocinado a fuego lento los pedazos de cuernos, multitud de nubes de un ácido humo verde y un fuerte silbido llenaron la mazmorra. De alguna forma, Neville se las había ingeniado para convertir el caldero de Seamus en un engrudo hirviente que se derramaba sobre el suelo, quemando y haciendo agujeros en los zapatos de los alumnos.

En segundos, toda la clase estaba subida a sus taburetes, mientras que Neville, que se había empapado en la poción al volcarse sobre él el caldero, gemía de dolor; por sus brazos y piernas aparecían pústulas rojas. ¡Chico idiota! dijo Snape con enfado, haciendo desaparecer la poción con un movimiento de su varita. Supongo que añadiste las púas de erizo antes de sacar el caldero del fuego, ¿no? Neville lloriqueaba, mientras las pústulas comenzaban a aparecer en su nariz. Llévelo a la enfermería ordenó Snape a Seamus.

Luego se acercó a Harry y Ron, que habían estado trabajando cerca de Neville. Tu, Harry Potter. ¿Por qué no le dijiste que no pusiera las púas? Pensaste que si se equivocaba quedarías bien, ¿no es cierto? Éste es otro punto que pierdes para Fenix. Aquello era tan injusto que Harry no abrió la boca para discutir, pero Ron le dio una patada por debajo del caldero. No lo provoques murmuró. He oído decir que Snape puede ser muy desagradable. Una hora más tarde, cuando subían por la escalera para salir de las mazmorras, la mente de Harry era un torbellino y su ánimo estaba por los suelos. Había perdido dos puntos para Fenix en su primera semana... ¿Por qué Snape lo odiaba tanto? Anímate dijo Ron. Snape siempre le quitaba puntos a Fred y a George.

Harry tomo una decisión le dijo a Ron adelántense tengo algo que hacer corrió a su baúl y puso algo en su bolso del cuello y salió de la sala común dirigiéndose a las mazmorras en cuanto llego a la aula de pociones toco y pidió permiso para entrar, Snape al oír que alguien tocaba autorizo la entrada, pero en cuanto vio a Potter su cara le puso cara de pocos amigos, preguntando al chico que se le ofrecía que si deseaba le bajaba más puntos a su casa; por lo que Harry le dijo con su permiso profesor primero estoy enterado del daño y vergüenzas que le hizo pasar mi padre con sus amigos en su época de estudiantes por lo que le pido mis más sinceras disculpas, pero le recuerdo que a pesar de todo soy hijo también de Lily Evans, segundo lo que hacía mientras usted hablaba en clase era tomar apuntes de todo lo que usted decía y con un movimiento de su mano le hizo llegar su cuaderno, además cuando me quiso humillar yo sabía todas sus repuestas y se mas cosas de las que usted supone pero la profesora McGonagall me recomendó no destacar demasiado en las clases, por lo que con su permiso voy a demostrar que lo que le digo es verdad y en diez minutos elaboro la poción que antes les había pedido en clase, y por ultimo le traigo algo que solo usted sabrá apreciar sacando de su bolso del cuello mas de cien pociones las que con un movimiento de su mano las dejo en tamaño normal diciendo estas se las manda mi madre y en ese momento se escucho la voz de Lily oh Severus por favor, ayuda y cuida a mi hijo y nunca más olvides que Harry es mi hijo y es por eso te elegí como tutor de él, te lo encargo; Maestro con su permiso no tengo más que decirle me retiro y estaré esperando que usted me hable.

¿Puedo ir a ver a Hagrid contigo? Salieron del castillo cinco minutos antes de las tres y cruzaron los terrenos que lo rodeaban. Hagrid vivía en una pequeña casa de madera, en el borde del bosque prohibido. Una ballesta y un par de botas de goma estaban al lado de la puerta delantera. Cuando Harry llamó a la puerta, oyeron unos frenéticos rasguños y varios ladridos. Luego se oyó la voz de Hagrid, diciendo: Atrás, Fang, atrás. La gran cara peluda de Hagrid apareció al abrirse la puerta. Entrad dijo Atrás, Fang. Los dejó entrar, tirando del collar de un imponente perro negro. Había tres estancias. Del techo colgaban jamones y faisanes, una cazuela de cobre hervía en el fuego y en la última habitación había una cama enorme con una manta hecha de remiendos. Estáis en vuestra casa dijo Hagrid, soltando a Fang, que se lanzó contra Ron y comenzó a lamerle las orejas. Como Hagrid, Fang era evidentemente mucho menos feroz de lo que parecía. Éste es Ron dijo Harry a Hagrid, que estaba volcando el agua hirviendo en una gran tetera y sirviendo pedazos de pastel. El más pequeño de los varones Weasley, ¿verdad? dijo Hagrid, mirando de reojo las pecas de Ron. Me he pasado la mitad de mi vida ahuyentando a tus hermanos gemelos del bosque. Mientras le contaban a Hagrid todo lo referente a sus primeras clases. Fang tenía la cabeza apoyada sobre la rodilla de Harry y babeaba sobre su tú- nica. Harry y Ron se quedaron fascinados al oír que Hagrid llamaba a Filch «ese viejo bobo». —Y en lo que se refiere a esa gata, la Señora Norris, me gustaría presentársela un día a Fang.

¿Sabéis que cada vez que voy al colegio me sigue todo el tiempo? No me puedo librar de ella. Filch la envía a hacerlo. Harry le contó a Hagrid lo de la clase de Snape. Hagrid, como Ron, le dijo a Harry que no se preocupara, que a Snape no le gustaba ninguno de sus alumnos. ¡Tonterías! dijo Hagrid. ¿Por qué iba a hacerlo? ¿Y cómo está tu hermano Charlie? preguntó Hagrid a Ron. Me gustaba mucho, era muy bueno con los animales. Mientras Ron le hablaba a Hagrid del trabajo de Charles con los dragones, Harry miró el recorte del periódico que estaba sobre la mesa. Era de El Profeta. RECIENTE ASALTO EN GRINGOTTS

Continúan las investigaciones del asalto que tuvo lugar en Gringotts el 16 de julio. Se cree que se debe al trabajo de oscuros magos y brujas desconocidos. Los gnomos de Gringotts insisten en que no se han llevado nada. La cámara que se registró había sido vaciada aquel mismo día. «Pero no vamos a decirles qué había allí, así que mantengan las narices fuera de esto, si saben lo que les conviene», declaró esta tarde un gnomo portavoz de Gringotts. Harry recordó que Ron le había contado en el tren que alguien había tratado de robar en Gringotts, pero su amigo no había mencionado la fecha. ¡Hagrid! dijo Harry. ¡Ese robo en Gringotts sucedió el día de mi cumpleaños!. Harry volvió a leer la nota. «La cámara que se registró había sido vaciada aquel mismo día.» Hagrid había vaciado la cámara setecientos trece, si puede llamarse vaciarla a sacar un paquetito arrugado. Hagrid había vaciado la cámara el día que avía ido con el y el profesor, por lo que se quedo pensando ¿Sería eso lo que estaban buscando los ladrones? Mientras Harry y Ron regresaban al castillo para cenar, Harry pensaba que ninguna de las clases le había hecho reflexionar tanto como aquella merienda con Hagrid. ¿Hagrid habría sacado el paquete justo a tiempo? ¿Dónde podía estar? ¿Sabría algo sobre Snape que no quería decirle?

Mientras los amigos visitan a Hagrid, El profesor Snape una vez que recobro la calma y analizo lo sucedido y se convenció a sí mismo de lo escuchado tomo la decisión de ir a hablar con el Director, tomo las pociones y las acomodo en su armario con llave y salió presuroso rumbo a la dirección y al llegar le dio la clave chispas de menta y la escalera empezó a girar subiendo y al llegar a las puertas llamo y la voz de Director adelante, al entrar vio que estaba con sus hermanos, perdón regreso cuando se desocupe, Albus le dijo pasa traes una cara como si hubiese visto un nuevo fantasma a lo que contesto Severus casi le atina Sr. Director, Albus le dice explícate tu sabes que de todas maneras ellos se van a enterar, por lo que Severus entro serró la puerta y puso un mufiato para evitar que si alguien subía pudiese escuchar lo que iba a decirles, El director lo miro extrañado pero espero a que este se decidiese hablar, no sé por dónde empezar les dijo, Ariadna comento tómalo con calma y comienza desde que comimos juntos que fue la última vez que te vi tranquilo.

Perfecto dijo Severus pues miren después de que estuve en San Mugo para dejar la dotación de pociones de la semana próxima, regrese con el tiempo suficiente para preparar la primera clase de Pociones de los Fenix y los de mi casa por lo que cuando comenzó vi a Harry y como ustedes saben no le tengo afecto en referencia a su padre, por lo que me empecé a ensañar contra él y al estar explicando lo que se iba hacer en la poción lo vi distraído escribiendo y le llame la atención un poco más fuerte y le efectué varias preguntas que el mismo me dijo no saber la respuesta por lo que le quite un punto a su casa para que pusiese atención el no dijo nada solo me veía con esos ojos tan verdes, pedí que comenzaran la elaboración de la misma y el Sr, Longbottom cometió un error garrafal y creó un acido que estaba quemando los zapatos de sus compañeros por lo que tuve que intervenir y corregir la situación, pero como ya estaba molesto y en la mesa de junto estaba Harry me volví a ensañar con él y le quite otro punto y siguió callado solo viéndome.

Ariadna le comento y que querías que hiciera, Snape respondió eso no es lo grave sino que termino la clase y se retiraron todos, me quede a reparar los muebles que se habían dañado cuando oí que tocaban por lo que le pedí a quien fuera que siguiera pensando que podía ser otro profesor ya que la hora de la comida estaba cerca y jamás me imagine que fuese Potter por lo que le dije preguntando al chico que se le ofrecía que si deseaba le bajaba más puntos a su casa; por lo que Harry me dijo con su permiso profesor primero estoy enterado del daño y vergüenzas que le hizo pasar mi padre con sus amigos en su época de estudiantes por lo que le pido mis más sinceras disculpas, pero le recuerdo que a pesar de todo, soy hijo también de Lily Evans, segundo lo que hacía mientras usted hablaba en clase era tomar apuntes de todo lo que usted decía, y con un movimiento de su mano me hizo llegar su cuaderno, además cuando me quiso humillar yo sabía todas sus repuestas y se mas cosas de las que usted supone pero la profesora McGonagall me recomendó no destacar demasiado en las clases, por lo que con su permiso voy a demostrar que lo que le digo es verdad y en diez minutos elaboro la poción que antes les había pedido en clase, y esta resulto más que perfecta, y por ultimo me dijo le traigo algo que solo usted sabrá apreciar sacando de su bolso del cuello mas de cien pociones las que con un movimiento de su mano las dejo en tamaño normal diciendo estas se las manda mi madre y en ese momento se escucho la voz de Lily oh Severus por favor ayuda y cuida a mi hijo y nunca más olvides que Harry es mi hijo y es por eso que fuiste elegido como tutor de él, te lo encargo; Maestro con su permiso no tengo más que decirle se retiro diciendo estaré esperando que usted me hable.

Por favor no logro entender las pociones las puse a resguardo en mi alacena pero lo de la voz fue real o solo lo imagine por eso es que estoy aquí, Severus le dijo Albus recuerdas el día en que el llego con nosotros yo te pedí que recordaras que también era hijo de Lily, y cuando les comente que el padrino de los Potter me dio tu nombre lo más seguro es que Lily se lo pidió, ella fue tu amiga desde niña y amen de lo que tú me comentaste el día que iban a matar a los Potter, crees que eso Lily lo podría olvidar si siempre te defendió en contra de los merodeadores, estoy seguro que esta tarde en tu oficina no solo estaban tu y Harry, Severus ahí estuvieron Lily y el Padrino de los Potter y ella fue quien te hablo no lo imaginaste o soñaste, tú has estado todas las veces que el Padrino nos habla pero no lo vemos.

Ahora con tu permiso voy a llamar a la profesora McGonagall, ella te explicara lo que Harry hizo después con la poción, llegando esta inmediatamente Albus le explico la situación de la poción de Snape y le pidió que le explicase lo que le había dicho ella al joven, Minerva metió la mano en su bolsillo y le dijo a Severus recuerdas que es lo primero que les pido a mis primeros alumnos en transformaciones, Severus le respondió claro que me acuerdo y en esa ocasión en el primer intento Lily le entrego una hermosa aguja de canevá, bueno pues mira esta que te entrego y dime qué opinas dejando en la mano extendida de Severus una aguja de oro perfecta con un ojillo doble de auto ensarte, El vio y la reviso a la minuciosidad que hacia siempre sus cosas diciendo Minerva esto es lo que el joven Potter te entrego en clase, efectivamente Severus por lo que me la guarde tan rápido como pude y le pedí que se quedara un momento, si queremos que sea aceptado por sus compañeros y después de lo que paso en la selección cosa que no se veía hace mas de 450 años y a nosotros nos encargaron su preparación para el futuro tu me dirás si hice mal.

Qué opinas de la Srita. Granger, Severus respondió inmediatamente es una sabelotodo y rápidamente la aislaran, eso paso conmigo y con algunos otros magos que yo he visto desfilar por nuestras aulas, Por lo que Minerva le respondió ahora ves porque le pedí a Harry que no demostrase su valía que se la llevara tranquila.

Tu, Filius, Yo, Amapola y debería ser también el Profesor de defensa contra las artes obscuras, pero envista de las circunstancias será Albus quien en privado lo examinaremos para evaluar sus avances académicos, recuerda que será el mejor Mago de la Luz de los próximos tiempos,

Ariadna le comento, Severus las pociones del joven Potter son un regalo, ¿porque tú fuiste el ultimo al que le dieron el suyo? no lo sé, de acuerdo con lo que he podido deducir de las charlas que he tenido con él desde que llego y en mi casa él se abrió mas aparentemente sus ancestros le indicaron cosas de cada uno de nosotros y le indicaron que y cuando debería de darnos los obsequios que el escogió para cada uno de nosotros, yo fui la primera, has de saber que también a su madrina de vida también le dio algo para ella y su esposo, es una poción y de está todavía me queda para dos meses y de acuerdo con lo que Harry me comento entre tú y el deberán hacerla por un año hasta el restablecimiento de los mismos, por cierto me permito comentarles que ellos ya empiezan a efectuar por si solos sus funciones primarias de cuando somos bebes.

Severus comento Profesor creo que me equivoque y tomare el papel que me asigno mi amiga con gusto, ahora empezare a corregir mi error y diciendo esto se puso en pie y dijo otorgó a la casa del Fenix 22 puntos, así mismo les agradezco a los cuatro su comprensión y su paciencia, Ariadna y Todos les gustaría ver las pociones que me obsequio mi ahijado, las cuales vienen con instrucciones de cómo hacerse.

Lo único que no voy a saber es de donde sacare ciertas plantas que se mencionan en dichas instrucciones, Ariadna le comento no te preocupes por eso Harry tiene el mejor herbolario en todo el colegio dentro de ese baúl suyo.

A la mañana siguiente después del desayuno Severus oyó el toque de su oficina en cuanto abrió vio a Harry, profesor vengo a que me ayude a elaborar la poción de cura para mis Padrinos los Lombotton, ya le habrá informado mi madre que vendría o no fue así, si ella me dijo y los ingredientes Harry, permítame profesor y con un movimiento de su mano se vio un baúl que dejo boquiabiertos al Profesor, cuando este se recobro de la impresión le comento a Harry este Tronco es más que impresionante, a lo que Harry le dijo como podrá ver más adelante será mayor su sorpresa Profesor, cuando abrió el Baúl el Profesor Snape quedo verdaderamente sorprendido las Plantas, las Pociones, Los Libros de hechizos.

Durante dos horas de trabajo se le termino de hacer la poción para durase tres meses, quedando para ese tiempo para hacer mas, por lo que Severus le pidió a Harry un favor, Mira requiero pedirte que como le prometí a vuestra Madre yo no dejare de cuidarte pero requiero que la imagen que me formado durante estos años no se dañe, por lo que Harry le ofreció que por el podría seguir con la actitud delante de los compañeros, pero que lo examinara fuera de la clase quedaron de acuerdo y se despidieron.

El duelo a medianoche Harry nunca había creído que pudiera existir un chico al que detestara más Draco Malfoy. Sin embargo, los de primer año de Fenix sólo compartían con los de Slytherin la clase de Pociones, así que no tenía que encontrarse mucho con él, o al menos, así era hasta que apareció una noticia en la sala común de Fenix; que los hizo protestar a todos. Las lecciones de vuelo comenzarían el jueves, y Fenix y Slytherin aprenderían juntos. Perfecto dijo en tono sombrío Harry. Justo lo que siempre he deseado. Hacer el ridículo sobre una escoba delante de Malfoy. No sabes aún si vas a hacer un papelón dijo razonablemente Ron.

De todos modos, sé que Malfoy siempre habla de lo bueno que es en quidditch, pero seguro que es pura palabrería. La verdad es que Malfoy hablaba mucho sobre volar. Se quejaba en voz alta porque los de primer año nunca estaban en los equipos de quidditch y contaba largas y jactanciosas historias, que siempre acababan con él escapando de helicópteros pilotados por muggles. Pero no era el único: por la forma de hablar de Seamus Finnigan, parecía que había pasado toda la infancia volando por el campo con su escoba. Hasta Ron podía contar a quien quisiera oírlo que una vez casi había chocado contra un planeador con la vieja escoba de Charles.

Todos los que procedían de familias de magos hablaban constantemente de quidditch. Ron ya había tenido una gran discusión con Dean Thomas, que compartía el dormitorio con ellos, sobre fútbol. Ron no podía ver qué tenía de excitante un juego con una sola pelota, donde nadie podía volar. Harry había descubierto a Ron tratando de animar un cartel de Dean en que aparecía el equipo de fútbol de West Ham, para hacer que los jugadores se movieran. Neville no había tenido una escoba en toda su vida, porque su abuela no se lo permitía. Harry pensó que ella había actuado correctamente, dado que Neville se las ingeniaba para tener un número extraordinario de accidentes, incluso con los dos pies en tierra. Hermione Granger estaba casi tan nerviosa como Neville con el tema del vuelo. Eso era algo que no se podía aprender de memoria en los libros, aunque lo había intentado. En el desayuno del jueves, aburrió a todos con estúpidas notas sobre el vuelo que había encontrado en un libro de la biblioteca, llamado Quidditch a través de los tiempos. Neville estaba pendiente de cada palabra, desesperado por encontrar algo que lo ayudara más tarde con su escoba, pero todos los demás se alegraron mucho cuando la lectura de Hermione fue interrumpida por la llegada del correo. Harry no había recibido una sola carta desde la nota de Hagrid, algo que Malfoy ya había notado, por supuesto. La lechuza de Malfoy siempre le llevaba de su casa paquetes con golosinas, que el muchacho abría con perversa satisfacción en la mesa de Slytherin. Un lechuzón entregó a Neville un paquetito de parte de su abuela. Lo abrió excitado y les enseñó una bola de cristal, del tamaño de una gran canica, que parecía llena de humo blanco.

¡Es una Recordadora! explicó. La abuela sabe que olvido cosas y esto te dice si hay algo que te has olvidado de hacer. Mirad, uno la sujeta así, con fuerza, y si se vuelve roja oh, se puso pálido, porque la Recordadora súbitamente se tiñó de un brillo escarlata es que has olvidado algo.

Neville estaba tratando de recordar qué era lo que había olvidado, cuando Draco Malfoy que pasaba al lado de la mesa de Fenix; le quitó la Recordadora de las manos. Harry y Ron saltaron de sus asientos. En realidad, deseaban tener un motivo para pelearse con Malfoy, pero la profesora McGonagall, que detectaba problemas más rápido que ningún otro profesor del colegio, ya estaba allí. ¿Qué sucede? Malfoy me ha quitado mi Recordadora, profesora. Con aire ceñudo, Malfoy dejó rápidamente la Recordadora sobre la mesa. Sólo la miraba dijo, y se alejó, seguido por Crabbe y Goyle. Aquella tarde, a las tres y media, Harry, Ron y los otros Fenix bajaron corriendo los escalones delanteros, hacia el parque, para asistir a su primera clase de vuelo.

Era un día claro y ventoso. La hierba se agitaba bajo sus pies mientras marchaban por el terreno inclinado en dirección a un prado que estaba al otro lado del bosque prohibido, cuyos árboles se agitaban tenebrosamente en la distancia. Los Slytherins ya estaban allí, y también las veinte escobas, cuidadosamente alineadas en el suelo. Harry había oído a Fred y a George Weasley quejarse de las escobas del colegio, diciendo que algunas comenzaban a vibrar si uno volaba muy alto, o que siempre volaban ligeramente torcidas hacia la izquierda. Entonces llegó la profesora, la señora Hooch. Era baja, de pelo canoso y ojos amarillos como los de un halcón. Bueno ¿qué estáis esperando? bramó—. Cada uno al lado de una escoba. Vamos, rápido. Harry miró su escoba. Era vieja y algunas de las ramitas de paja sobresalían formando ángulos extraños.

Extended la mano derecha sobre la escoba les indicó la señora Hooch y decid «arriba». ¡ARRIBA! gritaron todos. La escoba de Harry saltó de inmediato en sus manos, pero fue uno de los pocos que lo consiguió. La de Hermione Granger no hizo más que rodar por el suelo y la de Neville no se movió en absoluto. «A lo mejor las escobas saben, como los caballos, cuándo tienes miedo», pensó Harry, y había un temblor en la voz de Neville que indicaba, demasiado claramente, que deseaba mantener sus pies en la tierra.

Luego, la señora Hooch les enseñó cómo montarse en la escoba, sin deslizarse hasta la punta, y recorrió la fila, corrigiéndoles la forma de sujetarla. Harry y Ron se alegraron muchísimo cuando la profesora dijo a Malfoy que lo había estado haciendo mal durante todos esos años.

Ahora, cuando haga sonar mi silbato, dais una fuerte patada dijo la señora Hooch—. Mantened las escobas firmes, elevaos un metro o dos y luego bajad inclinándoos suavemente. Preparados tres, dos, Pero Neville, nervioso y temeroso de quedarse en tierra, dio la patada antes de que sonara el silbato.

¡Vuelve, muchacho! gritó, pero Neville subía en línea recta, como el corcho de una botella. Cuatro metros, seis metros. Harry le vio la cara pálida y asustada, mirando hacia el terreno que se alejaba, lo vio jadear; deslizarse hacia un lado de la escoba y BUM un ruido horrible y Neville quedó tirado en la hierba. Su escoba seguía subiendo, cada vez más alto, hasta que comenzó a torcer hacia el bosque prohibido y desapareció de la vista. La señora Hooch se inclinó sobre Neville, con el rostro tan blanco como el del chico. La muñeca fracturada la oyó murmurar Harry.

Vamos, muchacho está bien a levantarse. Se volvió hacia el resto de la clase. No debéis moveros mientras llevo a este chico a la enfermería. Dejad las escobas donde están o estaréis fuera de Hogwarts más rápido de lo que tardéis en decir quidditch. Vamos, hijo. Neville, con la cara surcada de lágrimas y agarrándose la muñeca, cojeaba al lado de la señora Hooch, que lo sostenía.