Hola Mundo ¿Cómo están? Sí, sé que me tardé un poco pero aquí les traigo este capítulo KuroKaga. Por suerte no tendrán que esperar mucho para el AoKaga puesto que ya lo tengo listo y tal vez lo suba mañana. Espero les guste~


Equipo

Kuroko Tetsuya x Kagami Taiga

Había días en los que Kuroko deseaba que sus senpais y compañeros no les hostigaran a él y a Kagami. Es decir, el peliceleste no tenía ningún enojo hacia ellos, pero hay veces en las que deseaba estar a solas con su luz.

Había veces en las que Tetsuya deseaba no ser un equipo.

Pero luego recordaba, si no fueran un equipo… ¿Qué hubiese pasado con Kagami? Sabía que ambos se conocían por el amor que tienen por el baloncesto, pero ¿Y si eso no hubiese pasado? ¿Y si no hubiese equipo de baloncesto?

Ambos estaban en la misma clase, pero Kuroko estaba seguro de que si no se hubiesen unido al club de baloncesto de Seirin, probablemente Kagami nunca hubiese notado su existencia. Más contando el hecho de que se sentaba detrás del pelirrojo, este nunca le hubiera visto.

Entonces Tetsuya se daba cuenta, de que realmente agradecía ser un equipo.

Pero eso no implicaba que había veces en las que su equipo llegaba a ser demasiado unido, y que aunque él quisiera un tiempo a solas con el tigre, estos no se lo permitirían. Siempre saliendo juntos a algún lado después de la práctica, para comer en el Magi Burger o colarse en el departamento del pelirrojo.

Le había confesado su amor a Kagami dejando al pobre chico K.O. Es decir, Taiga era demasiado lindo, pero tímido para cualquier cosa que no fuese el baloncesto. Claro que cuando tomaba confianza se volvía un verdadero tigre, pero mientras eso no pasara, sería el típico chico sumiso y avergonzado al cual los demás chicos del colegio gustaban de coquetearle.

Además, ¿Cómo se suponía que tendría que reaccionar Kagami cuando se le habían confesado? Era demasiado para el pobre chico, que solo alcanzó a tartamudear mientras se quedaba completamente rojo y las piernas le temblaban. Lindo y adorable, para un chico del 1.90 m.

Bueno, el punto era que Kuroko logró una oportunidad con el chico, y siempre después de las prácticas se iban al Magi Burger como siempre y pedían lo de cada día. Solo que a veces, daba la desgracia de que el equipo entero de Seirin les acompañaba.

– Oye, Kuroko – La sombra de Seirin dirigió la mirada al dueño de esa sensual voz que él conocía perfectamente – ¿Qué te parece si nos vamos? – Era notable que Kagami estaba algo incómodo. ¿Y cómo no estarlo? Eran la diversión de sus senpais.

– Me parece una buena idea Kagami-kun – Opinó el peliceleste aprovechando que los demás miembros de su equipo estaban distraídos en la competencia de Hyuuga e Izuki por ver quién comía más papas en un minuto.

Ambos se escabulleron sin que nadie les viera –o al menos Kagami, ya que Kuroko carecía de presencia– y salieron del local de comida silenciosamente dejando atrás a sus compañeros en sus momentos vergonzosos. No es que no apreciaran a sus senpais, solo que a veces deseaban estar solo los dos.

– Es una linda noche para caminar, ¿no, Kagami-kun? – Tetsuya miró por el rabillo del ojo como es que el chico que caminaba a la par con él miraba hacia el cielo asombrado. Kagami era un ángel en todo su esplendor.

– Si, muy bonita – Fue lo que salió de los labios de Taiga apenas en un murmullo que por suerte el más bajo pudo escuchar. Kuroko sonrió al tiempo que también levantaba la vista para apreciar mejor el cielo cubierto de estrellas.

Era agradable ver como esas estrellar trabajan juntas para producir tal espectáculo en el cielo. Kuroko sonrió aún más. En equipo se lograban cosas asombrosas.


Perdonen cualquier falta de ortografía que pudieran haber visto ahí. Nos leemos pronto~